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010611
- Norberto Emmerich - Uno tras otro los Estados de la Unión están impulsando políticas de
ajuste neoliberal ortodoxo y esta semana el propio presidente
Barack
Obama dio a conocer detalles de su plan para recortar drásticamente las
regulaciones económicas, como parte del esfuerzo para eliminar todas las
restricciones a la actividad de las grandes empresas.
El esquema desregulatorio de la Casa Blanca forma parte del giro hacia
la derecha de la administración demócrata iniciado a raíz del resultado
electoral del año 2010.
El jefe de la Oficina de la Oficina de Información y Ajustes
Regulatorios, Cass Sunstein, se convirtió en el vocero de esta política,
apelando a todo el léxico disponible de la ultraderecha americana.
Sostuvo que su trabajo tiene el objetivo de "salvar los dólares del
sector privado y desbloquear el crecimiento económico mediante la
eliminación de regulaciones injustificadas".
Uno de los aspectos de la política desregulatoria del gobierno demócrata
tiene su epicentro en la Occupational Safety and Health Administration (OSHA), la oficina del gobierno federal que se encarga de la supervisión
de los accidentes de trabajo. Sunstein dijo que las nuevas normas
"eliminarán más de 1.9 millones de horas anuales de carga redundante de
información a los empleadores y ahorrarán más de $ 40 millones en costos
anuales. Las empresas ya no cargarán con la obligación de llenar
formularios [de accidentes de trabajo] innecesarios del gobierno".
(Ver:
Las malas noticias económicas de China no son necesariamente
buenas para los Estados Unidos)
El informe 2011 de la AFL-CIO llamado “Dead on the job" señala que "en
el 2009, según datos preliminares de la Oficina de Estadísticas
Laborales, 4.340 trabajadores murieron en el lugar de trabajo, un
promedio de 12 trabajadores todos los días, y se estima que 50.000
murieron a causa de enfermedades profesionales. Se informaron más de 4,1
millones de lesiones relacionadas con el trabajo y las enfermedades,
pero este número subestima el problema. La cifra real de lesiones en el
trabajo es de dos a tres veces mayor -cerca de 8 a 12 millones de
lesiones y enfermedades laborales cada año”.
Como se detalló en la reciente investigación sobre el desastre minero de
Upper Big Branch, donde 29 operadores de carbón murieron en abril de
2010, las empresas violan rutinariamente las precauciones básicas de
seguridad, poniendo diariamente en peligro la vida y la seguridad de los
trabajadores.
La Casa Blanca no hace más que sumarse a la oleada de ajustes
presupuestarios que recorre todo el país y que, contradictoriamente con
la política de ataque directo a los trabajadores que manifiesta Cass
Sunstein, hacen un recorrido lateral y se dirigen primariamente contra
el sistema educativo.
El 1° de julio próximo comienza el nuevo año fiscal y las legislaturas
estatales están trabajando a toda velocidad para alcanzar acuerdos
bipartidistas alrededor de nuevos presupuestos ajustados, con el
argumento de reducir los déficit que abruman las economías interiores,
cuando en realidad solo buscan establecer un marco estratégico de
políticas que les permita aumentar el margen de ganancias de las
empresas en medio de la crisis.
En Texas el acuerdo bicameral se alcanzó el 16 de mayo imponiendo
drásticos recortes a la educación, la salud y otros servicios sociales.
(Ver:
Estados Unidos es un imperio de autócratas, aristócratas y
matones uniformados y comienza a tambalear)
Hay preocupación en los sectores de la clase política texana porque la
alternativa de imponer despidos masivos y cierre de colegios, hospitales
y hogares de ancianos, dejaría sin tocar una suma considerable de dinero
en efectivo del Rainy Day Fund, el fondo estatal para prevención de
tornados, que asciende a 9 mil millones de dólares. El gobernador
republicano Rick Perry, un desacomplejado agente de los
multimillonarios, ya anunció su oposición a cualquier proyecto de ley
que incluya gastos del Fondo de Reserva, a pesar de haber utilizado
previamente dinero del fondo en sus propios proyectos.
Si bien ambas cámaras de la legislatura estatal están dominada por los
republicanos, los demócratas no han puesto ninguna oposición seria al
recorte de los programas sociales.
Muchos distritos escolares locales están anticipando recortes de fondos
estatales de miles de millones y han propuesto despidos del personal y
otras reducciones en los programas. Algunos distritos escolares se
quejan de que están siendo forzados a efectuar tantos despidos que están
cerca de sobrepasar la cantidad máxima de estudiantes por maestro
permitida por la ley.
En cuanto a la educación superior, los recortes a los subsidios a la
universidad, a las becas y a otros programas de ayuda supondrán una suba
en las matrículas. La Universidad Tecnológica de Texas, una de las más
grandes universidades del Estado, ya dijo que efectuará 800 despidos
este año, cerca del 5% de su plantilla total, como resultado de los
recortes de fondos. Otras universidades también anunciaron despidos y
aumentos de matrículas.
Por su parte el presupuesto del gobernador demócrata de Nueva York,
Andrew Cuomo, prevé un recorte de $ 1.3 mil millones a la educación, al
mismo tiempo que elimina la llamada “sobretasa” a los millonarios,
reintegrando 5 mil millones de dólares a los bolsillos de los grandes
empresarios.
La Unión de Maestros del Estado de Nueva York ha dicho que habrá 13.500
empleados despedidos. La Alianza para la Calidad de la Educación reportó
que el 88% de los 700 distritos está despidiendo a personal escolar,
como consejeros, bibliotecarios y ayudantes y profesores.
Por su parte, el Estado de Nevada lidera los indicadores estadounidenses
de desempleo, bancarrotas y ejecuciones hipotecarias y tiene un déficit
presupuestario que asciende al 54% del presupuesto total del Estado, el
porcentaje más alto de la nación.
Brian Sandoval, el recientemente asumido gobernador republicano ha
propuesto un presupuesto de $ 5.8 mil millones para los próximos dos
años, una partida idéntica a la del período 2007-2008. Planea reducir la
educación K-12 (inicial, primaria y secundaria) en $ 270 por estudiante
y también la educación superior por un monto total de $ 162 millones de
dólares.
Este recorte de $ 162 millones de dólares propuesto por Sandoval implica
dos opciones: si se efectúa a través de despidos supone la eliminación
de 1.850 profesores y otros puestos de trabajo del personal; para
cubrirlo mediante aumentos de matrícula habría que incrementar, en el
caso típico de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV), las cuotas de
los estudiantes desde los actuales $ 6.574 a $ 10.744, un incremento de
más del 60%.
Ya se han hecho recortes importantes a la educación superior en Nevada.
El presupuesto de la Universidad de Nevada en Reno se ha reducido en $
44 millones, un 20% desde el año 2009, resultando en el despido de más
de 100 profesores y empleados y la eliminación definitiva de 400
puestos, más la clausura de veintitrés programas de licenciatura y el
aumento del 28% en el valor de la matrícula. Con la nueva propuesta de
presupuesto deberán eliminarse los programas de teatro y danza, así como
el programa de licenciatura en francés.
El déficit presupuestario en Nevada ha hecho salir reiteradamente a los
trabajadores y a los estudiantes a las calles para reclamar contra los
ataques a su nivel de vida. Desde el pasado mes de marzo las protestas
se suceden a diario.
En las últimas semanas, los administradores de las Escuelas comunitarias
del condado de Plymouth, al oeste de Detroit, han enviado a los maestros
269 notificaciones de despido. Algunos de ellos podrían ser
recontratados después de una reestructuración masiva, pero cientos de
personas se quedarán sin trabajo.
La Fiegel Elementary School, la escuela con mayores posibilidades de
enfrentar un cierre, es el hogar de muchos estudiantes de familias de
bajos ingresos que viven cerca. Si la institución se cierra, los padres
y los educadores se verán obligados a encontrar maneras de transportar a
los niños a una de las cuatro escuelas del área circundante. Las
relaciones de larga data entre los estudiantes, padres, maestros y el
personal quedarán divididas.
En la cercana Ann Arbor, sede de la Universidad de Michigan, el distrito
escolar enfrenta recortes de presupuesto por $ 15.1 millones para el año
escolar 2011-2012. La administración planea despedir a alrededor de 70
maestros, eliminar el transporte para estudiantes de secundaria, cortar
la financiación de los programas deportivos, unificar varios trabajos de
administración y despedir a los custodios.
Según el plan del gobernador de Michigan, Rick Snyder, el presupuesto de
educación reduciría el gasto por alumno de las escuelas K-12 por un
monto total de $ 470 dólares cada uno -una combinación de $ 300 dólares
en cortes estatales y $ 170 dólares en fondos federales. Esto equivale a
un descenso del 8 al 10% de la financiación para la mayoría de los
distritos en el Estado. La Cámara de Representantes de Michigan propone
hacer recortes aún mayores. Bajo ese plan la financiación total federal
y estatal se reduciría hasta en 501 dólares por estudiante.
Los legisladores demócratas han planteado algunas objeciones a los
recortes que se están preparando, pero se unen a sus colegas
republicanos en que las reducciones deben ser hechas. Lo mismo que el
partido a nivel nacional los demócratas de Michigan apoyan la "reforma
educativa", es decir, a la introducción de salarios basados en el
mérito, la revocación de los estatutos de antigüedad docente y la
implementación de evaluaciones que permitan identificar las escuelas
“fallidas”, que serán cerradas o sufrirán despidos masivos de personal o
se transformarán en escuelas “charter”.
El Partido Demócrata, que controla el Ayuntamiento de Detroit, hizo una
convocatoria a nuevos recortes. El Consejo propone recortar otros $ 65
millones en el gasto que se agregan a la reducción de 200 millones
dólares que figura en el presupuesto presentado en abril por el alcalde
David Bing.
Entre las áreas seleccionadas se encuentran el transporte público, los
bomberos y la policía. El presupuesto también contiene enormes
reducciones de financiación a las instituciones culturales de Detroit
como el Instituto de Artes de Detroit (DIA), el Museo Histórico de
Detroit y el Museo Charles H. Wright de Historia Afroamericana.
Los demócratas de Illinois, que controlan ambas Cámaras de la Asamblea
General, están de acuerdo en que el déficit del Estado se ejecutará
principalmente a través de recortes al sistema de salud, a la educación,
sobre la indemnización de los trabajadores y en la ayuda a los
municipios.
La Cámara también intenta reducir los pagos a los hospitales de Medicaid
por un monto de $ 463 millones, lo que tendrá un efecto devastador en
muchos hospitales. También se prevé, aunque es parte de otro proyecto de
ley, la reducción de los honorarios pagados a los proveedores médicos
para el tratamiento compensatorio de las lesiones de los trabajadores.
El vocero demócrata de la Cámara, Michael Madigan, despreciando a los
muchos trabajadores que se lesionan en sus tareas, dijo: "hoy en día la
compensación a los trabajadores es un club entre los médicos, los
abogados y a veces los sindicatos que no está trabajando en el mejor
interés del trabajador lesionado. Creo que debe ser cambiado".
Por su parte los legisladores de Florida votaron el viernes 13 de mayo a
favor de poner un tope a los pagos a Medicaid, proveedores del sistema
de salud, reemplazando el actual sistema de reembolsos de pagos por
servicio. La legislación va a modificar profundamente la calidad y
disponibilidad de la atención médica de 2,9 millones de beneficiarios
estatales de Medicaid.
Esta medida es el plan más radical propuesto por cualquier Estado hasta
ahora, articulado por la élite dirigente con la finalidad de liquidar a
Medicaid, el programa de seguros de salud para los pobres financiado por
la articulación de las instancias estatal y federal. Los defensores del
proyecto de ley afirman absurdamente que el nuevo sistema ahorrará al
Estado $ 1.100 millones de dólares sin afectar la calidad o la
disponibilidad de la atención.
En Pennsylvania, a raíz de la brutal propuesta de presupuesto 2011-2012
del gobernador Tom Corbett, que elimina $ 1.2 mil millones de dinero de
la educación pública, el distrito escolar de Filadelfia debe enfrentar
ahora un déficit de 629 millones dólares.
El Distrito Escolar ha respondido que deberá aumentar la cantidad de
alumnos por clase, redimensionar las clases de arte y humanidades,
sustituir los programas de kindergarten de día completo por programas de
medio día y despedir a 3.820 empleados. El transporte en autobús y
también desaparecerán los pases SEPTA para 45.000 estudiantes de las
escuelas públicas y privadas.
El distrito entregó algunos de sus edificios a los operadores de
escuelas "charter" y varias de ellas se transformaron en "Academias
Promesa" (Promise Academies) que reciben fondos adicionales para pagar
por jornadas escolares más largas, más años de escuela y trabajar los
sábados. Sin embargo, incluso estas escuelas se verán afectadas por
recortes de $ 200 por estudiante.
Al mismo tiempo el gobernador concesionó más tierras estatales a la
expansión de la industria del gas natural e incluso ha sugerido que para
compensar los recortes a las universidades estatales éstas abran sus
sedes a las empresas de gas natural. Seis de las 14 escuelas del sistema
estatal se encuentran en terrenos sobre la pizarra Marcelo, la formación
de roca subterránea que es el foco de desarrollo energético en
Pennsylvania. Corbett ya recibió $ 1 millón de dólares en fondos de
campaña de la industria del gas natural.
El 16 de mayo, Jerry Brown, gobernador demócrata de California, dió a
conocer su proyecto de presupuesto conocido como “la revisión de mayo”,
donde se esfuerza por cerrar el déficit mediante medidas fiscales
regresivas contra la clase obrera por un monto de $ 9,1 mil millones.
El gobernador amenazó con poner en práctica miles de millones más en
recortes a la educación K-12 y a otros servicios sociales si sus
propuestas fiscales no son aprobadas. Al mismo tiempo plantea miles de
millones de dólares en reducciones de impuestos a las corporaciones.
Estas nuevas medidas se suman a los más de $ 8 mil millones en recortes
ya aprobados por la legislatura en lo que va del año. Estos recortes,
aprobados con el apoyo de los demócratas del Senado en marzo pasado,
incluyen: $ 1 mil millones de CalWorks, el programa de bienestar de
California para el trabajo; 1,7 mil millones dólares de prácticas
médicas, el programa estatal de seguro de salud para los residentes
pobres y $ 1.4 mil millones en educación superior. La mano de obra
estatal también se redujo en 5.500 empleos y 70 parques estatales fueron
cerrados.
En este desolador panorama solo sobresale Vermont que se convertirá en
el primer estado en ofrecer un sistema de salud de pagador único, lo
cual deja fuera a las empresas de seguros de salud, la principal causa
del aumento de los costos de salud en Estados Unidos. En un sistema de
pagador único pueden operar tanto proveedores de salud públicos como
privados, como siempre lo han hecho. Pero en lugar de que el paciente o
la empresa de seguro de salud del paciente pague por el servicio, lo
hará el Estado. Básicamente significa que habrá Medicare para todos: se
extiende ese derecho a toda la población.
Se puede hacer, incluso en medio de la crisis, incluso dentro del
capitalismo. Porque el objetivo de los planes de ajuste que recorren
todo Estados Unidos no es reducir el déficit fiscal, sino asestar un
golpe político estratégico contra la clase obrera americana, a fin de
preservar e incrementar su tasa de ganancia en cualquier escenario
posible.
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