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1004 - Fuente Clarín - Marines en Paraguay: se
reaviva el temor sobre los recursos naturales
- Claudio Mario Aliscioni
La
presencia de tropas estadounidenses en territorio de Paraguay reavivó
viejos temores en ese país por las verdaderas intenciones de EE.UU. sobre
el Acuífero Guaraní. Todas las alarmas se dispararon a mediados de junio,
cuando un artículo de Clarín reveló que el Parlamento paraguayo
había otorgado inmunidad total a la llegada de 400 marines, en 13
misiones militares, para realizar ejercicios y tareas de asistencia social
a lo largo de 18 meses hasta diciembre de 2006. Desde ese momento, el
gigantesco reservorio de agua dulce —compartido por brasileños,
paraguayos, argentinos y uruguayos— pasó a ser considerado como un
objetivo apetecible para el Pentágono.
"No podemos separar la presencia de marines en Paraguay con el futuro del
Acuífero Guaraní, especialmente cuando los expertos aseguran que
Estados Unidos ha venido disminuyendo sus reservas de agua dulce y
necesita el recurso", dijo a Clarín el ingeniero Víctor Benítez
Insfrán, el director del Programa Biodiversidad, de la organización civil
Alter Vida, ligado al proyecto de conservación del acuífero patrocinado
por el Global Enviroment Facility (GEF) a través del Banco Mundial.
En declaraciones a este diario, el presidente de Paraguay, Nicanor Duarte
Frutos, y su vice, Luis Castiglione, negaron categóricamente que Estados
Unidos vaya a instalar una base militar en territorio paraguayo y sólo
asociaron la presencia de marines a ejercicios combinados que se repiten
habitualmente desde la década del '60. Sin embargo, nunca antes el
Parlamento había concedido inmunidad a 13 misiones juntas.
Las desmentidas se produjeron luego de que la investigación de Clarín
pusiera el foco sobre una enorme pista de aterrizaje en la base área de
mariscal Estigarribia, en el corazón del Chaco paraguayo, a la que se
vinculó con la mayor presencia militar estadounidense en el país. La pista
de 3.800 metros, con capacidad para recibir aviones de gran peso y porte,
fue construida en los 80 con asistencia estadounidense y se encuentra en
una zona desértica de difícil acceso.
Una de las primeras reacciones provino de Brasil. El canciller Celso
Amorim reclamó "transparencia" al acuerdo militar de EE.UU. con
Paraguay y dijo que Asunción debería respetar sus compromisos en
materia de Defensa con sus socios del Mercosur (Brasil, Uruguay y
Argentina). También su colega argenti no, Rafael Bielsa, rechazó la
conveniencia de que Washington instalara una base en la región.
En ese marco de desmentidas fue llamativa la expresada por la embajada
estadounidense en Asunción. En un comunicado, la sede diplomática afirmó
que la Casa Blanca "no tienen ningún interés en el Acuífero Guaraní,
excepto la esperanza de que este recurso sirva para la prosperidad y el
bienestar de los habitantes que se hallan ubicados geográficamente cerca
de este recurso". La declaración contrasta con el pedido de funcionarios
de Estados Unidos, expresado en 2004, de que el acuífero fuese declarado
patrimonio de la humanidad, con lo que —a juicio de expertos en
legislación ambiental— el usufructo del agua queda fuera del poder
soberano de cada uno de los Estados a los que pertenece naturalmente el
acuífero.
"Eso es lo que hay que evitar, que los Estados pierdan control sobre el
recurso. Creemos que la presencia de marines responde a la necesidad de
poner un pie en la zona", afirmó a Clarín Orlando Castillo, el
delegado local del Servicio de Paz y Justicia.
Las sospechas sobre las intenciones de Estados Unidos se aceleraron a
mediados de agosto, con la sorpresiva llegada a Asunción del jefe del
Pentágono Donald Rumsfeld. Días después de esta visita, el vicepresidente
Castiglione afirmó a la prensa que la Casa Blanca quería que Asunción
fuese su aliado estratégico. Este joven político paraguayo es visto como
el factótum del acercamiento entre ambos países y no parece casual que
Duarte Frutos es el primer presidente paraguayo en ser recibido
oficialmente en la Casa Blanca.
Los detractores de la presencia de marines en Paraguay temen que EE.UU.
establezca sus tropas en varios puntos del país y apuntan a Estigarribia.
Desde allí, dicen, podría monitorear la vecina Bolivia y sus reservas de
gas; el acuífero; y la zona de la Triple Frontera, en Ciudad del Este, al
que considera un santuario del terrorismo islámico.
"Al parecer, la estrategia de EE.UU. es controlar estos recursos acuíferos
cuando estén agotadas las reservas en el norte. Este es un gran reto para
nuestra soberanía en los próximos años", comentó a este diario Pedro
Almada Galeano, ex candidato presidencial por el Frente Amplio paraguayo.
Luis Resck, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, asoció
el tema del acuífero con la presunta presencia de guerrilleros o
terroristas en tierra guaraní. "Han inventado esa supuesta llegada para
justificar la instalación de una base militar. Quieren hacer dos cosas:
criminalizar las luchas sociales y usurpar, si pueden, nuestros recursos".
Sin embargo, en Paraguay hay algunos legisladores escépticos sobre el
tema, como el ex canciller Miguel Saguier, del opositor Partido Liberal
Radical Auténtico. Aunque admite que la presencia de marines tiene
objetivos estratégicos, sobre el tema del agua no muestra similar
convicción. "Me cuesta entender cómo, habiendo tecnologías para convertir
agua salada en dulce, EE.UU. podría estar interesado en nuestro acuífero",
señaló a este diario. Ante una consulta de Clarín, el presidente
del Congreso, Carlos Filizzola, del opositor País Solidario, ligó el tema
del narcotráfico, el terrorismo, las disputas por el agua y la presencia
de marines. "EE.UU. siempre tuvo interés en controlar la zona y eso no
excluye ninguno de los objetivos estratégicos", sostuvo.
Paraguay es uno de los países del área que necesita reforzar su
legislación sobre recursos naturales pues no cuenta con un marco legal
preciso. "Una ley del agua, que en Paraguay está en discusión en el
Parlamento, es crucial", dijo el ingeniero Benítez, de la ONG Alter Vida.
Este experto sostiene que sólo una norma específica que declare naturales
a los recursos como propiedad pública puede neutralizar su aprovechamiento
como patrimonio de la humanidad, según busca Washington. "Claro que hay
otras formas, más prosaicas", sostiene. Y ante la sorpresa del cronista,
afirma: "Podríamos pedirles que, a cambio del acuífero, ellos declaren
como patrimonio de la humanidad a las cataratas del Niágara, a ver si
aceptan" |
Cara y Seca de Néstor Kirchner
El presidente argentino Néstor Kirchner tiene la obligación de
devolver al estado, el
control del agua potable
Bien escaso,
negocio multimillonario
En el mundo hay de
1.100 a 1.500 millones de personas (un cuarto de toda la población) que no
gozan de agua potable, según la Organización de las Naciones Unidas, que
para dentro de 20 años afirma que la demanda del recurso subirá 56%.
Cada día, 2 millones de personas mueren en algún lugar del planeta por
alguna enfermedad vinculada a la carencia de agua.
De toda el agua del mundo, sólo 2,5 es potable, 37 de los 1.400
millones de km3 que hay en la tierra.
Mientras casi 20% del agua es subterránea y menos de 1% está en la
atmósfera, 80% se concentra congelada en los polos y los glaciares, pero
no es accesible.
La importancia del agua es tal que las grandes transnacionales, los
organismos multilaterales de crédito, grupos de consumidores, foros
sociales y organizaciones no gubernamentales (ONG) debaten acaloradamente
sobre el tema, en una disputa sobre si el agua debe ser un bien público
y un derecho humano o, como plantean las corporaciones, un negocio,
por el cual bregan empujando a la privatización de empresas y al control
del recurso y de las regiones que lo poseen.
En los últimos 15 años se sextuplicó el número de gente que en el mundo
paga por el agua.
Una de las metas del milenio para reducir la pobreza, por parte de la ONU,
tiene que ver justamente con un mayor acceso al agua. Pero las pocas
multinacionales que manejan el negocio, que factura US$ 1 billón al año,
tarifan el servicio.
En marzo de 2006, en Ciudad de México, se realizará el IV Foro Mundial del
Agua, y el tema volverá a ser debatido
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