|
|
|
Guerra del Agua |
|
|
0306 - Los seres
humanos parecemos de carne y hueso, pero en verdad las tres cuartas
partes de nuestro peso corporal son agua. El agua es el 85 por ciento de
la sangre, el 75 por ciento del cerebro, el 70 por ciento de los
músculos y hasta el 22 por ciento de la osamenta.
Nuestra vida comenzó en una cuna acuosa de líquido amniótico y por
nuestra garganta pasa cada año una cantidad igual a cinco veces nuestro
peso en agua. Es un nutriente indispensable, al punto de que se puede
sobrevivir un mes sin comer, pero apenas se toleran unos pocos días sin
beber de esta fuente de vida. ¿Cuál es la razón? Escurridiza como es, el agua participa en casi todos los procesos que
tienen lugar en el organismo. Actúa como solvente, lubricante,
refrescante y agente de transporte. Es necesaria tanto para evitar la
fricción entre los distintos órganos, deshacerse de las toxinas, llevar
los nutrientes a destino o regular la temperatura del cuerpo a través de
la transpiración. Por cierto, es el medio propicio donde se realizan las
reacciones químicas celulares. La dosis necesaria para un adulto es de por lo menos dos litros de
agua diarios, que puede estar disuelta en líquidos o sólidos. Otro tanto
elimina el organismo a través de la orina, la respiración, la
transpiración y la evacuación intestinal. Tratándose del agua, nunca es malo beber de más, ya que cada vez que
se lo hace se está haciendo un brindis por la salud. Pero no toda la
humanidad puede elevar su copa porque en algunos casos la tiene vacía o
su contenido está contaminado. “En la actualidad, más de 1000 millones de personas, una quinta parte
de la población mundial, carecen de acceso al suministro adecuado de
agua potable para consumo doméstico”, indica un informe de las
Organización Mundial de la Salud, que ubica la cantidad mínima para
saciar las necesidades básicas en 50 litros por persona por día,
repartidas entre el baño, la preparación de alimentos, el saneamiento y
el agua para beber. Las ventajas de contar con este recurso son numerosas, porque acceder
a agua segura aleja enfermedades. Ya Hipócrates estableció que “el
primer deber de un médico es conocer la naturaleza de las aguas. Las
poblaciones que la obtienen de fuentes puras no son azotadas por las
epidemias”. Lamentablemente, las estadísticas siguen siendo preocupantes hasta el
día de hoy. De una veintena de infecciones relacionadas con el agua se
generan alrededor de 5.500.000 muertes al año en el planeta. “El millón anual de muertes debidos a la malaria, los 200 millones de
personas afectadas en todo el mundo por la esquistosomiasis y las
decenas de miles de casos de dengue demuestran –indica un informe de la
OMS- el costo de las enfermedades transmitidas por vectores relacionados
con el agua, tanto en términos de sufrimiento humano como en términos de
recursos sanitarios”. Con gráficas cifras para evaluar la dimensión del problema Eugene Mc
Junkim, de la OMS, compara la cantidad de niños menores de cinco años
que mueren por causa de la diarrea en el Tercer Mundo con la caída de
seis aviones con 275 personas por hora. “Imaginemos –sugiere- la publicidad que se haría si un DC-10 se
estrellara cada 10 minutos, 24 horas diarias, los 365 días del año. Sin
embargo, un número equivalente de niños muere cada año a causa de
diarrea, que en la mayoría de los casos podría evitarse...y el
conocimiento público de ello es insignificante”. Y a renglón seguido
agrega: “Se podrían reducir significativamente enfermedades como el
cólera, la tifoidea, la diarrea y muchas otras mediante un
abastecimiento de agua y saneamiento adecuado”. La humanidad tiene un desafío por delante y no es pasado por alto en
las recomendaciones de la OMS. “Todos los miembros de la comunidad
deberían estar implicados en las decisiones que se refieran a la
gestión, y distribución de agua dulce, y a la recogida y eliminación de
aguas residuales. El principal problema de salud sigue siendo el control
de las bacterias, virus y parásitos transmitidos por el agua,
especialmente en países en desarrollo, pero también hay que prevenir o
reducir al mínimo la contaminación del agua por metales pesados y
sustancias químicas orgánicas”. Un reto como pocos, por cierto. Brindis por la vida Sin agua seguramente el organismo no se marchitaría como una planta
seca, porque los huesos y la grasa mantienen la estructura y la forma
del cuerpo, pero los sistemas vitales empezarían a fallar en cuestión de
horas. Este multifuncional nutriente actúa como: - 3/4 partes de la superficie del planeta está recubierta por agua.
- 3% del agua en la tierra es apta para el consumo humano, y se halla
en canales. La mejor dosis - Todo ser humano adulto necesita por lo menos 2 litros diarios de
agua, lo que equivale a 6 a 8 vasos. El sudor de la frente Al transpirar, las 2.500.000 glándulas sudoríparas del cuerpo
eliminan de 500 a 700 centímetros cúbicos de agua con distintas
sustancias. Para reponer esta cantidad, además de beber líquidos,
conviene ingerir alimentos que contengan sales minerales. Ecuaciones No todas las bebidas suman agua de igual modo: 3 tazas de café equivalen a 2 tazas de agua pura. |
Cara y Seca de Néstor Kirchner
El presidente argentino Néstor Kirchner tiene la obligación de devolver al estado, el control del agua potable |
|
|
|
Principal-|-Consulta
a Avizora |-Sugiera
su Sitio |
Temas Que Queman |
Libros Gratis |
|
AVIZORA |