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El biocombustible es el término con el cual se
denomina a cualquier tipo de combustible que derive de la
biomasa.
La biomasa es la energía solar convertida por la vegetación
en materia orgánica; esa energía la podemos recuperar por
combustión directa o transformando la materia orgánica en otros
combustibles. Organismos recientemente vivos o sus desechos
metabólicos, tales como el estiércol de la vaca.
Los combustibles de origen biológico pueden sustituir parte del
consumo en combustibles fósiles tradicionales, como el petróleo
o el carbón).
Los biocombustibles más usados y desarrollados son el bioetanol
y el biodiésel.
. El bioetanol, también llamado etanol de biomasa, se
obtiene a partir de maíz, sorgo, caña de azúcar o remolacha.
Brasil es el principal productor de bioetanol (45% de la
producción mundial), Estados Unidos representa el 44%, China el
6%, la Unión Europea el 3%, India el 1% y otros países el
restante 1%.
. El biodiésel, se fabrica a partir de aceites vegetales,
que pueden ser ya usados o sin usar. En este último caso se
suele usar raps, canola, soja o jatrofa, los cuales son
cultivados para este propósito. El principal productor de
biodiésel en el mundo es Alemania, que concentra el 63% de la
producción. Le sigue Francia con el 17%, Estados Unidos con el
10%, Italia con el 7% y Austria con el 3%.
Efectos sobre
el medio ambiente
Al llevar el prefijo Bio, se tiende a pensar que no tiene
consecuencias medioambientales. Pero, en el caso de los biocombustibles,
esto no es cierto.
Una de las causas es que, pese a que en su origen sólo se utilizaron los
restos de otras actividades agrícolas para producir biocombustibles, con
su generalización y fomento en occidente, muchos países subdesarrollados
del sureste asiático están destruyendo sus selvas para crear
plantaciones para biocombustibles. La consecuencia de esto es justo la
contraria de lo que se desea conseguir con los biocombustibles: los
bosques y selvas limpian más el aire de lo que lo hacen los cultivos que
se ponen en su lugar.
Además, los biocombustibles (que en primer plano parecen que reemplazan
el uso de combustibles fosiles los cuales provocan la emisión de gases
de efecto invernadero como el CO2) realmente siguen emitiendo CO2 por la
combustión del priopio biocombustible, por lo que siguen afectando al
calentamiento global. Una de los factores a tener en cuenta es que las
reservas de petroleo se acabaran segun expertos en 50 años y con ellas
acabarian las emisiones de CO2, pero al utilizar el biocombustible como
reemplazo del petroleo (en vez de energias limpias como el Hidrogeno) se
seguira emitiendo CO2 a la atmosfera indefinidamente. Otras fuentes
afirman que no se lanza nada de dióxido de carbono neto porque la planta
vuelve a respirar CO2, aunque se podría discutir que mientras está en la
atmósfera, actúa como gas invernadero.
Otra de las causas son los fertilizantes necesarios para los cultivos,
el transporte de la biomasa, el proceso del combustible y la
distribución del biocombustible hasta el consumidor. Algunos procesos de
producción de biocombustible producen muchas menos emisiones que otros;
por ejemplo, el cultivo de la caña de azúcar requiere el uso de menos
fertilizantes que el cultivo del maíz, por lo que el bioetanol de caña
de azúcar reduce las emisiones de gases de efecto invernadero con más
efectividad que el bioetanol derivado del maíz. Sin embargo, aplicando
las técnicas agrícolas y las estrategias de procesamiento apropiadas,
los biocombustibles pueden ofrecer ahorros en las emisiones de al menos
el 50% comparando con combustibles fósiles como el gasóleo o la
gasolina.
Se producen a partir de cultivos agrícolas, que son fuentes renovables
de energía. Pueden obtenerse a partir de cultivos propios de una región,
permitiendo la producción local del biocombustible. Permiten disponer de
combustible independientemente de las políticas de importación y
fluctuaciones en el precio del petróleo. Producen mucho menos emisiones
nocivas (como azufre...) para los seres vivos, el agua y el aire.
Relación con para el sector alimentario
Al comenzar a utilizarse suelo agrario para el cultivo directo de
biocombustibles, en lugar de aprovechar exclusivamente los restos de
otros cultivos, se ha comenzado a producir un efecto de competencia
entre la producción de comida y la de biocombustibles, resultando en el
aumento del precio de la primera.
Un caso de este efecto se ha dado en Argentina, con la producción de
carne de vaca. Las plantaciones para biocombustible dan beneficios cada
seis meses, y los pastos en los que se crian las vacas lo dan a varios
años, con lo que se comenzaron a usar estos pastos para crear
biocombustibles. La conclusión fue un aumento de precio en la carne de
vaca, duplicando o incluso llegando a triplicar su valor en Argentina.
Otro de estos casos se ha dado en México, con la producción de maíz. La
compra de maíz para producir biocombustibles para Estados Unidos ha
hecho que en el primer semestre de 2007, la tortilla de maíz -que es la
comida básica en México- duplique o incluso llegue a triplicar su
precio.
En Italia el precio de la pasta se ha incrementado sustancialmente dando
lugar en septiembre de 2007 a una jornada de protesta consistente en un
boicot a la compra de este producto típico de la comida italiana.
También España registró en septiembre de 2007 una subida del precio del
pan causado por el aumento en origen del precio de la harina.
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