MÉXICO
- PATRICIA MERCADO
A pesar de ser un exportador neto de petróleo, el aumento en el
precio afecta a la economía mexicana por la fuerte importación de
productos petroquímicos que se registra, y por los subsidios que
aplica el gobierno a los precios de gasolina y diesel, que se
calcula llegará a los US$200 millones en el año.
A pesar de que el precio de la mezcla
mexicana está por arriba de los US$100, el gobierno no está
recibiendo ingresos excedentes por petróleo, debido a tres factores:
la disminución de la plataforma exportadora de petróleo, menor
fortaleza del dólar contra el peso mexicano y una caída en el precio
de las importaciones de gasolinas.
Además, Petróleos Mexicanos sigue
registrando pérdidas, porque el 65% de sus utilidades pasan a formar
parte del presupuesto público nacional. Esto provoca que esta
empresa pública se quede sin recursos suficientes para invertir en
refinerías que le permitan reducir la importación de petroquímicos.
Nigeria es el octavo exportador de crudo en el mundo. Por cada
barril que vende, US$59 se destinan al presupuesto nacional y el
resto ingresa en una cuenta en el Banco Central.
El récord alcanzado por el precio del
petróleo recientemente significa que el país dispone de una reserva
en efectivo de US$12.000 millones.
Sin embargo, los nigerianos comunes y
corrientes viven en la pobreza. Los hospitales son inadecuados y las
escuelas están en mal estado. Las ciudades no se dan abasto con el
crecimiento demográfico y muchos viven en barrios pobres sin
electricidad, agua o sistema sanitario.
Pero una cosa que los nigerianos
tienen es combustible barato, en su mayoría importado. En Nigeria un
galón (4, 55 litros) cuesta US$2, 37, más barato que en Estados
Unidos.
Perú sigue poniendo un límite al alza del precio del petróleo
apelando a un Fondo de Estabilización del precio de los combustibles
que existe desde hace más de un año.
El fondo de estabilización subsidia
los precios internos como si el crudo se estuviera cotizando en
US$70 en el mercado, cuando en realidad está por encima de US$100.
El presidente Alan García dijo el
lunes que su país "está en guerra contra los precios petroleros" e
instó a acelerar un plan para pasar del petróleo al gas, dejando
entrever que el Estado podía subsidiar un gasoducto para "pasar a la
era del gas".
Perú importa crudo desde Ecuador y
este año le compró a Irán.
En el caso venezolano el alza del
petróleo no se refleja en aumentos en el precio de combustibles,
como en los países importadores de crudo. De hecho los precios de la
gasolina se mantienen congelados desde hace varios años en el
equivalente a 3 centavos de dólar el litro.
En cambio si se nota una expansión
del dinero circulante, lo que se conoce popularmente como "el dinero
en la calle", que se refleja en altos niveles de consumo, lo que a
su vez presionan la inflación que en el período de los últimos doce
meses llega casi al 30%.
Paralelo al aumento sostenido del
precio petrolero, la economía venezolana ha registrado altos niveles
de crecimiento -alrededor de 9% en promedio en los últimos 3 años.
Paradójicamente, la producción petrolera ha
descendido y, pese a no haber cifras oficiales el país estaría
produciendo unos 2.5 millones de barriles de crudo al día, una caída
del 30% respecto al 2002.
Glosario Urgente de Economía
y Finanzas
¿Es el subsidio la solución?
El subsidio a la gasolina es la medida principal que han aplicado
gobiernos latinoamericanos para amortiguar el efecto de los precios
internacionales del petróleo en las economías nacionales.
Con esa medida se pretende que la
repercusión de los altos precios de crudo en el mundo no sea tan
devastadora para los consumidores.
Venezuela, el quinto exportador de
crudo del mundo, lleva una década sin decretar un aumento en el
precio final de la gasolina.
Aunque en enero de 2007 el presidente
Hugo Chávez pidió al ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez,
estudiar posibilidades para elevar el precio, el incremento fue
rechazado.
En México, por su parte, el
presidente Felipe Calderón anunció que continuará apuntalando el
precio de la gasolina y otros productos energéticos con los recursos
excedentes derivados del mayor precio del crudo.
Entretanto, en Colombia el ministro
de Minas y Energía, Hernán Martínez, decidió extender un año la
fecha en que se aplicará la paridad internacional en materia de
precios de los combustibles.
El subsidio al precio de la gasolina
se extenderá hasta junio de 2010, y el del diesel hasta diciembre de
2011.
Demanda artificial
"La repercusión de este fenómeno es
que crea una demanda artificialmente", expresó a BBC Mundo el
experto en temas petroleros Alejandro Barbajosa, del grupo Argus
Media.
"Si el precio internacional de la
gasolina fuera transmitido al consumidor directamente -dijo- eso
causaría que la demanda cayera respecto al nivel que se ve
actualmente".
De acuerdo con Barbajosa, "lo que
implica es que el consumidor latinoamericano se ve beneficiado por
este subsidio. La población de bajos ingresos puede seguir teniendo
acceso al combustible gracias a estos subsidios.
¿Para todos?
Por el contrario, "en la mayoría de
los países industrializados no se subsidia la gasolina. Se aplican
impuestos que hacen que la gasolina sea más cara", explicó.
Y aunque los subsidios pretenden ayudar al consumidor, algunos
críticos sostienen que éstos no benefician a todos por igual.
Los mayores beneficiados serían en
mayor medida los sectores de la población que poseen uno o más
vehículos, afirman.
De hecho, muchos expertos califican
de sensata la eliminación gradual de los subsidios a los
combustibles y abogan porque el precio interno de la gasolina se
acerque cada vez más a los precios internacionales del petróleo.
Según ellos, los cuantiosos recursos
destinados a apuntalar los precios del combustible mejor se
destinarían a sectores como salud, educación, vivienda o
infraestructura vial.
Para muchos expertos, además, una alternativa más
sostenible y viable es que los gobiernos adelanten programas para
estimular el uso de otras alternativas energéticas más baratas y
amables con el medio ambiente, como el gas natural.