|
090911 -
Víktor Sábenkov
- Traducido del ruso por
Josafat S. Comín -
Svobódnaya Pressa
- La decisión de instalar un radar del Sistema de Defensa
Antimisiles (DAM) en
Turquía, supone un nuevo desprecio de los norteamericanos
hacia Moscú.
El gobierno turco hizo pública su decisión de
autorizar el despliegue en su territorio del radar
norteamericano de alerta temprana frente a ataques de misiles,
en el marco del sistema europeo DAM, diseñado por la
OTAN / NATO.
Dmitri Rogozin, representante permanente de
Rusia en la
OTAN / NATO, realizó las
siguientes declaraciones al conocer la noticia:
-Aquí es imprescindible tener en cuenta dos circunstancias: En
primer lugar, según los expertos militares rusos, la instalación
del radar en Turquía
no supone una amenaza directa para las fuerzas nucleares
estratégicas rusas. Por otra parte, estaríamos hablando de que
los
Estados Unidos
con arreglo al plan que se han trazado, e independientemente de
las consultas que mantienen en el formato de la
OTAN / NATO, y en su variante
ampliada, con la participación de
Rusia, siguen
poniendo en marcha su propósito de desplegar la infraestructura
militar del sistema DAM en territorio europeo.
(Ver:
25 señales de que el
mundo financiero está a punto de hacer sonar la alarma
máxima)
¿Suponen una amenaza para
Rusia estos nuevo
pasos de los
Estados Unidos
en su construcción de un “euroDAM”? “Svobódnaya Pressa” se ha
dirigido con esta pregunta a los expertos:
Declaraciones del presidente de la Academia de problemas
geopolíticos, coronel general Leonid Ivashov:
-El que los norteamericanos estén desplegando su sistema DAM por
todo el mundo es algo evidente. Además lo hacen desplegando
medios terrestres, navales, espaciales e incluso aéreos. Si
observamos le geografía de sus acciones, salta a la vista que
está en marcha todo un cerco a los territorios de
Rusia, y también en
el Lejano Oriente, al potencial nuclear chino.
El despliegue del radar en
Turquía representa
una derrota de nuestra política exterior. Actualmente tenemos
con ese país unas buenas relaciones en política exterior, y en
cuanto a cooperación económica. Por eso, el modo de neutralizar
esta amenaza significa un nuevo dolor de cabeza para nosotros.
(Ver:
Salud infantil:
Cuba, mejor que EEUU y Reino Unido)
-“SP”- pero por otra parte Dmitri Rogozin ha declarado que la
instalación de ese radar no supone una amenaza directa para las
fuerzas estratégicas nucleares rusas.
-¿Contra quién entonces van dirigidos los sistemas DAM
usamericanos? Si se tratase de un radar convencional, que
funcionase integrado en el sistema de defensa antiaérea, no
supondría una gran amenaza: no tenemos pensado declarar la
guerra a Turquía,
y confiamos en que los turcos no quieran enfrentarse a nosotros.
Pero se trata de una parte integrante del sistema DAM. Este
radar servirá para cubrir a Israel, o cuando menos alertar del
lanzamiento de misiles iraníes contra Israel. Pero ¿y luego? Por
supuesto que será integrado en el sistema global de control
sobre los medios de misiles nucleares rusos.
Hay que estudiar los parámetros técnicos: si funcionase solo
contra Irán, sería
comprensible: Están preparando contra ese país, no solo una
“revolución naranja”, también un ataque militar. Es igualmente
desagradable cuando algo de eso ocurre junto a tus fronteras.
Pero si además los parámetros de ese radar van a funcionar a
gran profundidad e integrarse en el sistema global usamericano
DAM, supone para nosotros, si no una amenaza real, cuando menos
sí potencial.
(Ver:
La Europa neoliberal al borde del abismo)
Con este punto de vista está en total desacuerdo el presidente
del Instituto de valoraciones y análisis estratégicos, Alexánder
Konoválov:
-Considero que le estamos otorgando demasiada importancia al
sistema DAM. No representa ninguna amenaza para nuestra
seguridad ni para nuestras fuerzas estratégicas de contención.
De haber en un futuro cercano una amenaza militar real desde el
exterior, esta no tiene absolutamente nada que ver ni con la
OTAN / NATO ni con su sistema
DAM. La mayor amenaza potencial, que puede convertirse en algo
muy real, sería la salida prematura de las tropas usamericanas
de Afganistán, cuando se sacudan todos los problemas y recaigan
sobre el gobierno local, y este se vea absolutamente incapaz de
controlar la situación. Entonces se repetirá lo que pasó con el
gobierno de Najibullah. Llegarán al poder los
talibán y Al-Qaida, y al cabo de un tiempo los tendremos
entrando por las fronteras de las repúblicas centroasiáticas. Y
entonces nos veremos, querámoslo o no, en la obligación de
intervenir, y pagar con dinero y sangre, teniendo que elegir en
qué campo de operaciones, en qué frontera, habremos de detener
todo eso.
Mijail Deliáguin, director del Instituto de problemas de la
globalización, tiene su punto de vista.
“SP”- ¿Debe Rusia preocuparse por el despliegue de este nuevo
radar en el marco del sistema DAM, o piensa que con la crisis
económica de fondo, este proyecto no llegue a materializarse
definitivamente?
-Este proyecto no puede quedar aparcado, porque en primer lugar
es muy beneficioso para
Turquía: supone
una generación de empleo y un aumento de su peso estratégico. Es
segundo lugar, en época de crisis, la gente comienza a pensar de
modo menos racional, y eso también atañe a los políticos. Si en
época de crisis hay escasez de dinero, esta se mide en billones,
pero para un radar son suficientes unas decenas de miles de
millones. Y esa es una cantidad que reunirán sea como sea.
Sin duda construirán ese radar, pensando además que desde el
punto de vista jurídico su ubicación está más justificada que la
existencia de radares en Polonia o República Checa, pues es
comprensible, que ese eventual misil, del eventual
Irán, debería
sobrevolar Turquía
para llegar a Europa. Y todo lo que podemos decir en este caso,
es que ya ofrecimos en su día a los norteamericanos la
posibilidad de utilizar el rada de Gabalinsk que alquila
Rusia en Azerbaiyán.
Rechazaron la oferta y ahora construyen el suyo en
Turquía. No hay
diferencia significativa entre el sureste de ese país y
Azerbaiyán desde el punto de vista técnico y militar, en el caso
de que la futura estación esté realmente apuntando contra a
Irán. Esto implica
que nos han dado una nueva posibilidad de convencernos de que la
opinión de Moscú para Washington significa poco.
Por otra parte, después de lo acontecido en
Libia y de la situación actual en torno a Siria, las
declaraciones oficiales de los norteamericanos, solo se las
puede creer un empleado de la CNN, un niño pequeño, o un
egresado de la Escuela Superior de Economía; es decir, gente que
demuestra, por diferentes motivos, una posición absolutamente
nada contestataria con respecto a la realidad. No es si no la
continuación de la guerra fría para rodear a
Rusia con un anillo
de bases. Entonces
Turquía también jugaba su papel: recuerdo que la crisis del
caribe surgió precisamente por la instalación allí de misiles
apuntando a la
Unión Soviética. Ahora no son misiles lo que instalan, sino
radares, pero igualmente no deja de ser desagradable. Hay que
entender, que en lo substancial, los usamericanos nunca serán
nuestros aliados, siempre seguirán siendo nuestros adversarios
estratégicos, mientras ellos y nosotros sigamos existiendo.
Notas de “SP”
El despliegue, según datos oficiales, del sistema “euroDAM”,
diseñado para asegurar la defensa de Europa ante un eventual
ataque por parte de Irán, comprende 4 fases.
La primera presupone la instalación de sistemas antimisiles en
Rumanía y de barcos equipados con el sistema AEGIS, en el
Mediterráneo oriental, antes de finales de este año.
La segunda etapa, comprende hasta el 2015. Los planes del
Pentágono, contemplan la instalación en Europa de interceptores
navales y con base terrestre del tipo SM-3, que actualmente
están en fase de pruebas.
La tercera fase, debería concluir en 2018, y supone la
instalación de sistemas SM-3 más avanzados. Este armamento, al
igual que sus predecesores, es inoperante frente a misiles de
largo alcance. Está diseñado para el impacto en misiles de media
y corta distancia.
La cuarta fase, está previsto que concluya en 2020. Presupone
que para esa fecha se habrán podido instalar en
Europa la siguiente generación de misiles SM-3. Se calcula
que para entonces ya podrán destruir los misiles
intercontinentales, que poseen en su arsenal las fuerzas
estratégicas rusas.
Muchos expertos militares rusos valoran con escepticismo las
posibilidades del principal sistema euroDAM: los misiles
interceptores SM-3. Su radio de acción no sobrepasa los 500 Km.,
lo que hace imposible que intercepten los misiles rusos, que en
caso de conflicto militar con los
Estados Unidos
volarían hacia su territorio siguiendo el camino más corto: el
Polo Norte.
|