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021111 -
Gara - El
secretario general de la
OTAN / NATO,
Anders Fogh Rasmussen,
excluyó ayer cualquier intervención militar en Siria, contra
cuyo régimen, no obstante, sí hizo una condena por proseguir con
su «política represiva».
(Ver:
Los macabros secretos de Hillary Clinton)
En una conferencia de prensa en Trípoli, adonde llegó en una
visita no anunciada, afirmó que «una intervención de la
OTAN / NATO en
Siria queda totalmente excluida; no tenemos ninguna pretensión
en tal sentido».
(Ver:
Gadafi y la putrefacción moral del imperio)
Sin embargo, Rasmussen amenazó veladamente a Damasco, a quien
advirtió de que lo ocurrido en Libia desde el comienzo de la
revuelta el 17 de febrero hasta la captura y muerte de
Muamar
Gadafi el 20 de octubre, debe ser considerado como «un mensaje
para el mundo entero». En su opinión, «lo sucedido en Libia debe
ser tomado como un mensaje al mundo entero para que no ignore la
voluntad de los pueblos».
(Ver:
La OTAN y el asesinato de Gadafi)
Contra ambulancias
Por otra parte, según la agencia oficial siria, SANA, «grupos
terroristas armados» atacaron ambulancias y agredieron a
personal médico en la ciudad de Homs, para impedir que
transportasen a personas heridas.
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