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. La OTAN según el Departamento de Estado de EEUU
. "La OTAN es el ejército del FMI y las multinacionales"
. Evolución de la estrategia de la OTAN

300304 -
La Organización del Tratado del Atlántico Norte  (OTAN) es un pacto militar que nació a raíz de un acuerdo firmado, el 4 de abril de 1949, en Washington D.C., por los gobiernos de los Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Dinamarca, Francia, Holanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Reino Unido y Portugal

Entró en vigor el 26 de julio del mismo año, y posteriormente se fueron incorporando otros estados. Grecia y Turquía entraron a formar parte de la Alianza en 1951; la República Federal de Alemania, en 1954; España, en 1982; y Hungría, Polonia y la República Checa, en 1999.

En el 2004  Rumanía, Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Estonia y Letonia, siete países ex comunistas de la Europa del Este, también se incorporaron

Paz y seguridad
El Tratado del Atlántico Norte es el marco político de una alianza internacional configurada para prevenir una agresión o repelerla, en el caso de que se produjese. Proporciona cooperación y consultas permanentes en los campos político, económico y militar y tiene una duración indefinida.

Su objetivo prioritario es el de salvaguardar la paz y seguridad y conseguir la estabilidad y el bienestar en la región del Atlántico Norte. Este principio se aplicó posteriormente al Mediterráneo y, a partir de la Cumbre de Madrid en julio de 1997, se amplió a los países del este europeo.

Los países firmantes, en concordancia con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, promueven y adoptan una política de seguridad basada en el derecho natural a la defensa individual y colectiva. No obstante, acuerdan intentar resolver por medios pacíficos los conflictos, con objeto de no poner en peligro la paz, la seguridad y la justicia internacionales, así como abstenerse del uso de la amenaza o de la utilización de la fuerza.


Ampliación de competencias

En la Cumbre de Washington de abril de 1999, la OTAN dejó de ser solamente una organización de defensa colectiva para ser, además, una organización de seguridad colectiva, con competencias que van más allá de los países miembros y las zonas recogidas en la Carta de Naciones Unidas.

En esta Cumbre los aliados reconocían que además de a las amenazas militares, debían hacer frente a otros factores. Así, en el documento final, se subraya que el terrorismo, el crimen organizado, los problemas en el suministro de recursos energéticos y los movimientos masivos de población pueden también afectar a la estabilidad, y para ello, se considera una nueva y doble estrategia.

Por un lado, la consolidación de una posición militar adaptada para el cumplimiento de una serie de nuevas misiones, que incluyen el mantenimiento de la paz, la ayuda humanitaria y el control de crisis. Por otro lado, el establecimiento de relaciones de cooperación y asociación con el fin de apoyar la estabilidad de regiones clave para la seguridad de la OTAN.

Para llevar a cabo estas misiones, se aprobó el llamado "Nuevo Concepto Estratégico", que define el área actuación de la OTAN, en la denominada "zona euroatlántica" (continente europeo y su periferia). Esta zona, incluye el territorio de los 19 países aliados y el de los 24 países asociados.

Según el documento, las misiones definidas en el artículo 5 del Tratado de Washington, aquéllas que se refieren a la protección colectiva de la soberanía y la integridad territorial de los Estados miembros, permanecen limitadas a la misma área. No obstante, no se establece una dependencia absoluta de todas las acciones de la OTAN con respecto a una aprobación expresa del Consejo de Seguridad.

Esta decisión responde a la necesidad de que la Alianza, aunque respetando los principios del derecho internacional, mantenga un mínimo margen de libertad de acción para hacer frente a situaciones excepcionales.


Apoyo a Estados Unidos

El 12 de septiembre de 2001, un día después de que Estados Unidos fuera objeto de un ataque terrorista a gran escala y sin precedentes, contra las Torres Gemelas de Nueva York y el edifico del Pentágono en Washington, sin una autoría reivindicada, la OTAN decidió, por primera vez en la historia, invocar formalmente el artículo 5 del Tratado.

Aunque el artículo se consideraba limitado al ataque armado de otro Estado, es decir, a una acción de guerra declarada, la reunión extraordinaria del Consejo Atlántico, máximo órgano decisorio de la OTAN, acordó que se trataba de un ataque desde el exterior contra los Estados Unidos y, por tanto, susceptible de ser contemplado por el artículo 5.

Esto, añadido al texto del artículo 24 de la Declaración final de la Cumbre de Washington de 1999, que contempla el terrorismo como uno de los riesgos y amenazas para la seguridad internacional, derivaron en el consenso absoluto de los Estados miembros, materializado en un apoyo incondicional a Estados Unidos, de cara a cualquier tipo de acción


La OTAN según el Departamento de Estado de EEUU

Con la firma del Tratado del Atlántico Norte en Washington, el 4 de abril de 1949, se estableció una alianza de 10 países independientes de Europa y dos de América del Norte, comprometidos en su defensa mutua.

Con la incorporación en la Alianza de otros cuatro países europeos entre 1952 y 1982, la cifra de miembros aumentó a 16. La admisión de la República Checa, Hungría y Polonia, el 12 de marzo de 1999, elevó a 19 los miembros de la Alianza.

Los miembros de la OTAN son Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, España, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.


El Tratado del Atlántico Norte

El Tratado del Atlántico Norte, en sí mismo documento muy simple, se ajusta al espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, de la que deriva su legitimidad.

En virtud del Tratado, los países miembros se comprometen a mantener y perfeccionar su capacidad de defensa, de manera individual y colectiva, como base de la planificación de defensa colectiva.

En otro artículo del Tratado se establecen los procedimientos para celebrar consultas entre los países miembros, siempre que uno de ellos sienta que su seguridad está en peligro. En este artículo se subraya la importancia fundamental del amplio proceso de consulta que tiene lugar en el seno de la Alianza y se explica por qué la Alianza emprende nuevas misiones para mejorar la seguridad de la zona Euroatlántica en general.

En otro artículo, el Artículo 5, cita el derecho a la autodefensa colectiva enunciado en la Carta de las Naciones Unidas. Se estipula que un ataque armado contra uno o más miembros de la OTAN se considerará un ataque contra todos ellos.

La admisión de nuevos miembros en la Alianza está en consonancia con el Artículo 10 del Tratado, que establece que otros estados europeos en situación de promover los principios del Tratado y contribuir a la seguridad de la zona del Atlántico Norte pueden ser invitados a adherirse al Tratado. Después de la reciente adhesión de la República Checa, Hungría y Polonia, los dirigentes de la Alianza han indicado que la puerta sigue abierta a otros países para su incorporación en el futuro.

En otros artículos del Tratado, todos los países miembros se comprometen a contribuir al establecimiento de relaciones internacionales pacíficas y amistosas de varias formas, incluso mediante el fortalecimiento de sus instituciones libres y el fomento de condiciones de estabilidad y bienestar. En el Tratado también se dispone que los países miembros se esfuercen por eliminar conflictos en sus políticas económicas internacionales y alentar la cooperación entre ellos.
 

La transformación de la Alianza

La OTAN es una alianza comprometida con la defensa colectiva de los países miembros, como base para mantener la paz y garantizar la seguridad futura, pero a raíz de los cambios transcendentales que ocurrieron en Europa en los años noventa, se ha convertido en un agente catalizador para ampliar la seguridad y la estabilidad a toda Europa. La transformación de la OTAN, al terminar la guerra fría y la división de Europa, busca generar un mayor grado de cooperación y confianza mutua, de las que se beneficiará toda Europa.

El núcleo de la Alianza lo constituyen sus países miembros. Los gobiernos de esos países reunidos representan la autoridad política suprema de la Alianza.

La crisis de Kosovo fue el tema principal del programa de la Cumbre de Washington, en abril de 1999. Los dirigentes de la OTAN evaluaron la situación, para reforzar la determinación de la comunidad internacional de llegar a un arreglo político duradero y establecer las condiciones para la restauración de la paz y la protección de la seguridad futura de la región.

En la Cumbre también se conmemoró el cincuentenario de la OTAN. Los dirigentes de la OTAN reiteraron el valor permanente del vínculo transatlántico y determinados propósitos esenciales de la Alianza, como la protección de la libertad y la seguridad de sus miembros, su compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, la defensa de la democracia y el esfuerzo constante por la resolución pacífica de las controversias.

La Cumbre de Washington también fue una ocasión para consolidar los cambios que tuvieron lugar en la OTAN en los años noventa, como resultado de la adaptación de la Alianza a las exigencias del mundo de hoy. Estas exigencias incluían el proceso de ampliación; la nueva configuración de la estructura militar de la Alianza que le permitirá asumir nuevas funciones en la gestión de crisis, mantenimiento de la paz y apoyo de la paz en la zona Euroatlántica, y el fortalecimiento del papel europeo en cuestiones de seguridad.

Como parte de esta transformación, la OTAN está forjando una asociación práctica con muchos países no miembros, con objeto de hacer a Europa más transparente y reducir así el margen para los equívocos y la desconfianza.

El elemento central de esta idea es el programa "Asociación para la Paz", que promueve la cooperación entre los aliados de la OTAN y 26 países asociados en una gran variedad de actividades relativas a la seguridad.

El Consejo de Asociación Euroatlántica, integrado por 46 países, entre los que se cuentan los miembros de la OTAN, proporciona la estructura política del programa Socios para la Paz y un foro para el debate de cuestiones relacionadas con la seguridad. Los jefes de Estado y de Gobierno de los 46 países se reunieron en la sesión de la Cumbre del Consejo en Washington, el día siguiente a la cumbre de la OTAN.

Durante los últimos años, Rusia y Ucrania han mantenido relaciones independientes especiales con la Alianza que les han permitido establecer, en distintas formas, programas cooperativos sobre una gran variedad de cuestiones prácticas relacionadas con la seguridad, beneficiosos para sus países y para Europa en general. Ambos países son miembros del Consejo de Asociación Euroatlántica.

A raíz de la decisión de la Alianza de intervenir militarmente para poner fin al conflicto de Kosovo, Rusia suspendió su participación en varios de estos programas. Sin embargo, pese a las diferencias en relación con el uso de la fuerza militar, los países de la OTAN han trabajado en estrecha colaboración con representantes del gobierno ruso en el marco de las actividades diplomáticas para acabar el conflicto de Kosovo y llegar a una solución política duradera. La OTAN confía en que la cooperación de Rusia y la OTAN en una esfera más amplia siga desarrollándose de manera positiva. Las fructíferas actividades de cooperación primero en la Fuerza de Ejecución (IFOR) y más tarde en la Fuerza de Estabilización (SFOR) en Bosnia y Herzegovina, así como en otros muchos sectores, han sido alentadoras.

También se lleva a cabo un programa de cooperación especial en el marco del Diálogo Mediterráneo de la OTAN, con siete países mediterráneos no pertenecientes a la OTAN (Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Mauritania, Marruecos y Túnez). El propósito del Diálogo Mediterráneo es mejorar la seguridad y estabilidad de la región mediterránea, estrechamente vinculadas a la seguridad y estabilidad de Europa.

Dentro de la OTAN misma, los comités están encargados de elaborar con anticipación planes en aspectos relativos a consultas políticas, planificación y operaciones de defensa, cooperación en materia de armamentos y otros. Los comités presentan sus recomendaciones al Consejo del Atlántico Norte, órgano ejecutivo supremo de la Alianza, o al comité de planificación de la defensa, que se encarga principalmente de cuestiones relativas a la estructura militar integrada de la OTAN.

También se hacen consultas sobre cuestiones económicas relativas a la seguridad, como el gasto de defensa y la conversión de industrias de defensa a fines civiles.

La OTAN también ofrece un foro para la cooperación activa ente sus estados miembros y sus países asociados en lo que respecta a planificación de actividades en casos de emergencia civil, socorro en casos de catástrofe y programas científicos y ambientales. Aunque cada país es responsable de su propia planificación para casos de emergencia, la OTAN vela por que la Alianza se pueda utilizar con la máxima eficacia cuando la situación lo exija.

El papel de la OTAN en estos casos suele ser de coordinación. En noviembre de 1998, el Centro Euroatlántico de Coordinación para Respuesta a Catástrofes, inaugurado en junio anterior, coordinó las operaciones de socorro a regiones de Ucrania occidental devastadas por las inundaciones. Después del deterioro de la situación en Kosovo y la zona circundante, el Centro también desempeñó una función esencial en la coordinación de la ayuda humanitaria de los países de la OTAN y sus asociados para aliviar la situación de los refugiados kosovares y ayudar a los países vecinos.

La OTAN dirige asimismo una serie de programas internacionales de intercambio relativos a problemas científicos y ambientales de interés para los países de la OTAN y sus asociados. Con estos programas se presta apoyo para la investigación científica de alto nivel, se alienta el desarrollo de recursos científicos y tecnológicos nacionales y se facilita la reducción de costos gracias a la colaboración internacional. Algunas de estas actividades están diseñadas para abordar problemas ambientales relacionados con la defensa, que afectan a países vecinos y que sólo se pueden resolver mediante la cooperación


"La OTAN es el ejército del FMI y las multinacionales" - Michel Collon - Entrevista a cargo de Txema García 24/02/2001

Michel Collon es el periodista belga que a través de sus reportajes y artículos de análisis ha revelado las interioridades de esa compleja maquinaria político-militar que es la OTAN. Con sus trabajos periodísticos ha traído de cabeza y ha puesto en jaque a sus poderosísimos dirigentes. Su periodismo de denuncia le ha hecho pasar por grandes penalidades: detenciones, torturas, etc.

Ahora acaba de publicar un libro titulado Monopoly, la OTAN a la conquista del mundo, cuya lectura es imprescindible para cualquier persona que desee conocer el verdadero papel de la OTAN dentro del "Nuevo Orden Mundial". El libro ha sido publicado por la editorial Hiru Argitaletxea y en él se desvelan los métodos y mentiras que utiliza la organización atlántica para expandir el imperio occidental-americano, fundamentalmente en la Europa del Este

P.- De forma resumida, ¿cuál es la tesis central que nos plantea en este nuevo libro?

R.- Fue el mismo Bill Clinton quien la planteó, cuando la víspera de la guerra explicó que ésta servía a los intereses económicos y estratégicos de los Estados Unidos. Un consejero de Madeleine Albright ha confirmado con cinismo que esta guerra no tenía nada que ver con la protección de las minorías nacionales. La OTAN es el ejército del FMI y las multinacionales.

P.- ¿Cuáles pueden ser los próximos objetivos de esta organización militar, después de Yugoslavia?

R.- Aquí también nos podemos referir a lo que Madeleine Albright viene diciendo desde 1997 y que no es otra cosa que "la OTAN evoluciona como una fuerza de paz activa desde Oriente Medio hasta Africa central". Amenazas, por tanto, contra Irak por controlar el petróleo, y contra el Congo por el control de las riquezas y la destrucción de su gobierno, excesivamente independiente. Pero también contra todo aquel país que quisiera resistir a los dictados del FMI, porque, según el estratega norteamericano Stephen Blank, "la principal función de la OTAN será convertirse en el vehículo para la integración de numerosas regiones en la comunidad económica y de seguridad occidental". Se nos avecinan, por tanto, muchas guerras. De hecho, hemos entrado en una nueva "guerra de los cien años" contra el Tercer Mundo, considerado éste, en un sentido amplio, como una presa.

P.- ¿Qué consecuencias puede tener de cara al futuro el cada vez mayor acercamiento de la OTAN a las fronteras de Rusia?

R.- La guerra contra Yugoslavia es ya una guerra contra Rusia: primero, para privarla de un acceso al Mediterráneo; segundo, para eliminar un aliado de Moscú. Por tanto, la OTAN ha lanzado lanzar una advertencia a todos los países que pudieran estar tentados de apoyarse en Rusia para resistirse a Occidente. Además, debemos recordar que el estratega norteamericano Brzezinsk, en su Grand Echiquier, considera que Rusia es "demasiado grande", que hay que dividirla en tres, y todo para debilitarla definitivamente. Tras haber lanzado a este país hacia una catástrofe social enorme, Washington teme el regreso del comunismo o el advenimiento de un régimen de derechas, pero independiente. Por eso tienen que darse prisa en debilitarla, y se trata de sostener secretamente las milicias islamistas que han roto el oleoducto ruso en Chechenia y favorecido la toma de control de las vías del petróleo por las multinacionales norteamericanas.

P.- Las fronteras chinas tampoco quedan ya muy lejos…

R.- Efectivamente. Además, este país continúa siendo demasiado independiente a los ojos de los Estados Unidos. El bombardeo de su embajada en Belgrado no fue únicamente un error sino, también, una advertencia. Washington temía la formación de un frente antihegemónico en torno a China, con Rusia, India y los numerosos países del Tercer Mundo que han condenado esa guerra.

P.- ¿Qué intereses económicos concretos están detrás de las guerras en los Balcanes?

R.- Todos los grandes potencias quieren controlar los Balcanes por sus materias primas, su mano de obra cualificada pero más barata, y su mercado. Pero, sobre todo, los Balcanes ocupan una posición estratégica frente al Medio Oriente y frente a las reservas de petróleo y de gas del Cáucaso y de las ex repúblicas soviéticas de Asia central. Y si miramos un mapa, rápidamente se ve cómo el Danubio permite a Alemania que ejerza el control de los flujos de mercancías y de materias primas y entonces comprende que el verdadero crimen de Yugoslavia es un crimen ¡geográfico!

P.- ¿Hacia dónde se encamina entonces Yugoslavia?

R.- La situación es compleja. El pueblo yugoslavo ha resistido con unidad y coraje a la guerra de la OTAN que buscaba, lo hemos podido comprobar, la imposición de la globalización y del programa del FMI. Pero, lo paradójico es que acaban de votar por los partidos que defienden el programa del FMI. Los expertos del famoso grupo G-7 están todos a sueldo del FMI. Por ejemplo, ellos han arruinado a Bulgaria.

P.- ¿Y por qué cree que han votado los yugoslavos mayoritariamente al DOS?

R.- Por diferentes razones. Primero, por el temor a una nueva guerra. En segundo lugar, por las condiciones de vida muy duras después de diez años de sanciones. En tercer lugar, como consecuencia de los errores de Milosevic y del SPS, que no han sentido esta evolución de las mentalidades. Y, sobre todo, porque han dejado crecer ciertas fortunas, chocantes en contraste con la dureza de esta vida tan compleja. Pero muchos que votaron a Kostunica me dijeron que están todavía en contra de la OTAN y de los Estados Unidos. Y que ellos desconfían enormemente de los aliados de Kostunica, particularmente de Djindjic, considerado como un agente de Alemania y de los USA, y que intenta convertirse en primer ministro. Así que, respondiendo a su pregunta, cuando la nueva mayoría cierre las fábricas, envíe a cientos de miles de personas al paro y aumente los precios de los bienes corrientes, de la salud, de la enseñanza, etc., la gente abrirá los ojos y se harán posibles grandes luchas de resistencia. Por ejemplo, en la fábrica de automóviles Zastava, que el DOS quiere cerrar, y que Peugeot compraría por una mendrugo de pan.

P.- ¿La reconstrucción de toda esta zona va a suponer un nuevo método de colonización?

R.- Así es. Además, Alemania, por su "Pacto de estabilidad para Europa del sudeste", pretende aportar la prosperidad a los Balcanes: 2,6 millardos de euros invertidos sólo para Serbia. En realidad, el objetivo no consiste en ayudar a reconstruir la infraestructura y la economía que ellos mismos bombardearon. De hecho, todo el dinero concedido para la reconstrucción es solamente en forma de préstamo, con el fin de permitir a las sociedades occidentales la realización de buenas obras y sacar provecho de esta reconstrucción.

P.- "Cual es entonces su intención verdadera?

R.- El objetivo real es privatizar todas las empresas estatales, declarar en quiebra a las empresas que no fueron destruidas y recuperar un buen bocado por poco dinero. Y, también, transferir la Banca Nacional al FMI. La imposición del marco –o del euro, lo que viene a ser lo mismo– concluirá la colonización. Hay que señalar también que el muy influyente diputado alemán Lamers (CDU) indica que el Pacto debe conducir "a la constitución de una euro-región con una configuración particular" a la que la Unión Europea "pueda incitar, y en caso contrario, reprima a los Estados balcánicos a participar". En resumen, las bombas y los marcos alemanes son dos caras de la misma colonización.

P.- Acaba de volver de Kosovo. ¿Qué ha constatado usted allí?

R.- La situación de los serbios y de otras minorías nacionales es dramática y no mejora. 250.000 serbios han sido expulsados del Kosovo. Los 100.000 restantes viven tanto en la zona norte de Mitrovica, que el UCK también amenaza con vaciar, como en verdaderos guetos. Algunos no pueden abandonar una zona de un kilómetro y medio. Alrededor de Pristina, no osan utilizar las carreteras nacionales en las que ellos tienen el riesgo constante de que les maten. Entre las pequeñas localidades serbias se ven obligados a coger caminos escondidos que van campo a través. En ellos, la UCK ha colocado minas antipersona. Después de numerosos dramas, la KFOR (OTAN) ha tenido que desminar y pavimentar estos pequeños caminos.

P.- ¿Qué otros efectos se observan?

R.- Pues que los niños serbios han sido expulsados de las escuelas comunales y deben, por ejemplo en Ljipljane, seguir sus estudios en una minúscula casa privada, tan pequeña que ellos se relevan entre un grupo de mañana y otro de tarde, en unas condiciones caóticas. Las iglesias que no han sido destruidas tienen que ser custodiadas por carros de la KFOR. Los serbios disponen de pequeños centros de salud en los pueblos, pero en caso de operación grave no tienen acceso a los hospitales de Pristina y deben ir a hacerse curar mucho más lejos, con todos los riesgos que eso comporta. Además, 1.200 serbios han sido secuestrados, familias enteras han sido también lanzadas al dolor y la angustia. Al día de hoy, los 45.000 soldados y policías de la OTAN todavía no han encontrado ni siquiera uno, ni tampoco a quienes han perpetrado semejantes actos. La película que estoy a punto de realizar mostrará documentos que prueban que la OTAN cierra los ojos. Peor todavía: evita las investigaciones, la búsqueda.

P.- ¿Todo esto no sería, en realidad, una "venganza" por lo que los albaneses sufrieron antes?

R.- Esta explicación no sirve. Es cierto que una parte de los policías serbios cometió actos de violencia graves durante las primeras jornadas de los bombardeos. Hay que precisar que ellos mismos fueron sistemáticamente blanco de los ataques de la UCK. Bien, admitimos que se trata de una venganza en algunos casos, pero ¿cómo explicar que hoy en día todavía se ataque en sus casas o en la calle a ancianos de más de 70 años? ¿cómo explicar que se dispare desde la carretera sobre los niños serbios que juegan en un prado? No, en realidad, se trata de la realización de un Estado étnicamente puro, algo que estaba, desde sus inicios, en el verdadero programa de la UCK. Hoy en día se sigue haciendo limpieza étnica ante los ojos y con la complicidad de la OTAN.

P.- Vd. habla de otras minorías nacionales. ¿También son atacadas?

R.- Absolutamente. Yo visité a los roms (gitanos), que viven en campos de una miseria espantosos. No quedan más que 30.000 de los 180.000. Muchos han sido asesinados o maltratados por la UCK, sus testimonios hacen temblar. El presidente de la comunidad judía de Pristina, Cedar Prlincevic, contó cómo tuvo que huir. Lo mismo que los miembros de las comunidades musulmana, gorani, egipcia, turca… ya que de hecho Kosovo era extremadamente multiétnica. Por esa razón, el hecho de que la limpieza alcance también a estas comunidades demuestra que estamos ante la presencia de una concepción racista: una Gran Albania étnicamente pura.

P.- Pero los albaneses parecen apoyar esto…

R.- Hagamos distinciones. Ciertamente, la UCK ha influenciado mucho en la gente en el sentido de impulsar un nacionalismo basado en el odio, que hace hincapié en los enfrentamientos y los crímenes cometidos por ambos lados. Pero, perdió las elecciones. También he oído testimonios de albaneses que no deseaban ningún mal para los serbios, a quienes habían ayudado incluso, en momentos difíciles. También quiero subrayar que el terrorismo ha matado a muchos albaneses. Tanto a consejeros de Rugova, para impedirle negociar y para mantener una situación de enfrentamiento, como a simples ciudadanos, para luego robarles sus casas, sus tiendas o coger a sus mujeres para alimentar el trafico de la prostitución. Hay que atreverse a decirlo: la mafia reina en Kosovo, con trafico de drogas, de armas y de mujeres. Y hay intereses económicos detrás de estas violencias. Por otro lado, muchos albaneses me han predicho una guerra civil.

P.- En resumen, ¿su balance sobre la intervención de la OTAN es totalmente negativo?

R.- Totalmente. La ocupación significa limpieza étnica, terrorismo y mafia. Estamos muy lejos de los objetivos anunciados, es decir, del establecimiento de la democracia y la paz. Es importante decirlo porque la OTAN está preparando otras intervenciones, en el Cáucaso. Hay que empezar a sacar conclusiones: sus "soluciones" militares no hacen mas que agravar los problemas.

P.- ¿El cambio de Milosevic por Kostunica, no ha mejorado la situación?

R.- Al contrario. Quince días antes de mi regreso hubo un atentado fallido contra el representante de Belgrado, un hombre muy inteligente y abierto, que yo conocía bien. Después de mi estancia, dos cócteles molotov fueron lanzados contra el edificio donde me alojaba. Y la UCK lanzo un ataque sobre el valle de Presovo, fuera de Kosovo. La UCK no acepta su derrota electoral y hace todo por agravar y empeorar las cosas. Y todo eso con el apoyo y la protección de EEUU. Miras un mapa y ves que el valle de Presovo esta justo al lado de la base americana. Washington ha instalado allí una enorme base militar, lo que le permitirá controlar los Balcanes y acercarse a Moscú. Yo he visto con mis propios ojos cómo se sigue ampliando esta base militar mientras ha instalado en Belgrado un gobierno "amigo". De hecho, los EEUU no quieren en absoluto que lo de Kosovo se arregle. Están para largo y necesitan excusas.

P.- ¿Tenemos la OTAN que nos merecemos?

R.- Yo no acuso a la gente de aquí, sometida a un bombardeo de mentiras mediáticas que la intoxican. Pero tenemos que organizarnos para contrarrestar esta manipulación presentada por el ejército de las multinacionales y los vendedores de patentes como un factor de paz.


Evolución de la estrategia de la OTAN - Willy Meyer - Fuente Eurosur 09/1999

 

Durante los días 23 y 24 de abril se celebró en Washington la reunión del Consejo del Atlántico Norte para debatir y rubricar por parte de los jefes de estado y de gobierno el Nuevo Concepto Estratégico, resultado de una reflexión de la OTAN iniciada en 1991 a raíz de la desaparición del Pacto de Varsovia. A sus 50 años, la OTAN ha ultimado su marco de actuación para el siglo XXI, pasando de una doctrina estratégica defensiva a una doctrina claramente ofensiva, entendiéndose por doctrina estratégica una determinada utilización de los medios militares que permita garantizar los objetivos político-estratégicos aprobados por los gobiernos nacionales o, en este caso, por las alianzas militares

Periodo 1949-1991: El peligro rojo
La OTAN nace fundamentalmente para frenar la influencia de la URSS en el mundo, como garantía del núcleo de países capitalistas más desarrollados para disputar la hegemonía en los terrenos ideológico, cultural, económico y militar, al sistema del "socialismo real".

Comienza una época en la que las élites hegemónicas se cuidan más del futuro de su dominación que del futuro de la humanidad.

El 4 de Abril de 1949 se firma en Washington el Tratado del Atlántico Norte, que perseguía la creación de una Alianza Militar de carácter defensivo y vinculada a la Carta de Naciones Unidas. En todo el articulado del Tratado se salvaguarda el papel del Consejo de Seguridad en la solución de los conflictos y en su artículo 5 se explicita que la OTAN sólo actuará como respuesta al ataque a alguno de los países miembros y en legítima defensa, tal y como reconoce el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas.

Se establece una división artificial del mundo entre el Este y el Oeste y para preservarla se pone en marcha una maquinaria de aniquilación que, para perfeccionarse, necesita del gasto de 74 millones de dólares por minuto, 20.000 dólares por segundo (cifras de 1984).

La estrategia militar de la OTAN ha evolucionado siempre en función de los cambios producidos en «el terreno del adversario". Habría que distinguir dos periodos claros en esa evolución: los años que van de 1940 a 1991, y los de 1991 a 1999.

Durante sus primeros 40 años, la estrategia estará determinada fundamentalmente por el balance de fuerzas Este-Oeste y la evolución tecnológica de los sistemas de armas, básicamente el nuclear. No será la misma la estrategia de la OTAN desde la superioridad nuclear que desde la paridad respecto al Pacto de Varsovia.

En 1952, el Consejo Atlántico decide aumentar sustancialmente sus fuerzas convencionales toda vez que entonces se le calculaba a la URSS la capacidad de disponer de 175 divisiones sobre el terreno, frente a las apenas 29 de la Alianza. Este objetivo nunca se cumplió, principalmente por su elevadísimo coste y por la apuesta de la administración norteamericana de entonces (Eisenhower) por la disuasión nuclear para conseguir la máxima protección a un precio razonable. Es el tiempo de las armas nucleares estratégicas y tácticas.

En 1956 el planeamiento militar de la OTAN preveía que el escenario de una posible guerra en Europa sería nuclear desde las primeras fases dcl conflicto, respondiendo EE UU de forma masiva con todo su arsenal contra las principales ciudades, centros industriales y militares de la URSS. Esta estrategia se denominó de "Respuesta Masiva".

La estrategia necesitaba, para resolver su capacidad disuasoria, de la superioridad nuclear de los EEUU frente a la URSS, cosa que empezó a cuestionarse precisamente a finales de los años cincuenta. Así, en 1960, el arsenal de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) de la URSS, con 32 unidades, era superior al norteamericano, con 18 unidades. Esa diferencia obligaría a una carrera armamentista en los años sesenta cuyo objetivo fundamental sería alcanzar la paridad, cosa que ocurrió en 1968. En esos años la URSS anuncia su capacidad de llegar a suelo americano mediante un misil con alcance de 10.000 Km. en menos de 20 minutos desde su lanzamiento. Por primera vez, la estrategia de "Respuesta Masiva" podría poner en peligro las ciudades norteamericanas y, sobre todo, el escenario de guerra nuclear, dada la paridad armamentística, podría conseguir lo que se definió como la "Destrucción Mutua Asegurada" entre los países OTAN y los del Pacto de Varsovia.

La estrategia de "Respuesta Masiva" entra en crisis precisamente por lo inverosímil que resulta gestionar una crisis que puede terminar con la destrucción asegurada del planeta.

Se comienza a teorizar la necesidad de escalonar las respuestas en caso de crisis. La OTAN debía dotarse de los medios necesarios para responder a una agresión al nivel de violencia adecuado, según la intensidad y formas del ataque. El armamento nuclear estratégico y táctico debería ser utilizado de forma escalonada y siempre como última medida tras la utilización de fuerzas convencionales.

En 1967 la OTAN abandona la estrategia de "Respuesta Masiva" a favor de la "Respuesta Flexible", estrategia que requirió en los años ochenta el despliegue en suelo europeo de misiles tácticos Pershing II y Crucero, despliegue acompañado de las movilizaciones pacifistas europeas más importantes de los últimos años. El concepto estratégico de la "Respuesta Flexible" se mantuvo en vigor hasta 1991, aunque parte de su filosofía sigue vigente después de la Cumbre de Washington de 1999, fundamentalmente en lo que hace a la necesidad de escalonar las respuestas y dejar el uso del arma nuclear como último escalón en la gestión de una crisis no resuelta con fuerzas convencionales.

 

Del peligro rojo al gris (1991-1999)

En Julio de 1991 se disuelve el Pacto de Varsovia en paralelo al hundimiento de la URSS. Estos hechos crearon una gran incertidumbre sobre el futuro de las organizaciones militares que decían defender a Europa Occidental de la amenaza soviética: la OTAN y la UEO.

La poderosa OTAN veía peligrar su continuidad al quedarse sin enemigo. Disponía de medios, de un impresionante aparato militar y mantenía intacta la estrategia dc disuasión nuclear. En palabras de un general español: "la OTAN se ha convertido en una organización con medios pero sin misiones, se están buscando nuevos objetivos para garantizar su futuro." Y comienza la búsqueda...

En Noviembre de 1991 tiene lugar en Roma la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN, reunión que se considera decisiva para la continuidad de la Alianza. En ella, el Presidente Bush formuló dos propuestas:

a) Dotar a la OTAN de capacidad para realizar acciones fuera de la zona asignada en el protocolo inicial, lo que más tarde se denominaría "misiones fuera del artículo 5".

b) Vincular la defensa europea a la de los EE UU, lo que años más tarde, en ~996, al definir la Identidad de Defensa Europea, se denominó "Fuerzas Separables pero no separadas", eufemismo que explicita que cualquier fuerza europea estará indisolublemente unida a las fuerzas y mandos militares de los EE UU.

En la mencionada reunión de Berlín, en la búsqueda afanosa de los "nuevos peligros" que justificaran su continuidad, se mencionan por primera vez "los peligros del Sur", referidos a los países árabes. Es en ese contexto cuando el entonces Secretario General de la OTAN, Willy Claes, afirma que "el integrismo musulmán representa el mayor desafió para Europa desde la caída del enemigo soviético." En argot militar, pasamos de un enemigo Rojo a uno Gris, y ese color gris acaba por estar asociado a peligros poco o nada definidos:
 

-La posible degeneración de las ex repúblicas soviéticas en nacionalismos expansionistas
-La dispersión del armamento nuclear en Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajastán
-Los conflictos del Caucazo
-Los conflictos del Mediterráneo y los Balcanes

Por primera vez, la OTAN necesita identificar los posibles riesgos de forma muy genérica, e invadiendo clara-mente en algunos de ellos el terreno del campo político o diplomático, pero esto se convierte en necesario para "vender" al público la necesidad de su propia continuidad.

Se preparaba el terreno de la mano de la administración norteamericana, para poder intervenir más allá del artículo 5, es decir, no como respuesta defensiva y siempre y cuando fuese requerida para ello por las Naciones Unidas. En este sentido, la Guerra de Bosnia-Herzegovina fue el mejor escenario posible para esta nueva teorización del papel a seguir por la "Nueva OTAN". En los primeros seis años que sucedieron a la Guerra Fría la ONU puso en marcha más operaciones militares en zonas conflictivas que en los 40 años precedentes. Las llamadas "Fuerzas de Paz" no siempre pudieron cumplir su objetivo, especialmente por debilidad, falta de resolución y, a veces, por no cumplir su mandato estrictamente humanitario. Especialmente, su papel en la Guerra de Bosnia-Herzegovina mereció una crítica rotunda por su pasividad e ineficacia a la hora de contribuir a reducir el conflicto.

Cuando la ONU, de la mano de Butros Ghali, decide en 1992 ampliar el papel de la misma en el mantenimiento de la Paz, es decir, no limitar la actuación de la fuerza tras un acuerdo entre las partes en conflicto, sino forzar a las partes a sentarse a la mesa de negociaciones, abre una portezuela por la que la OTAN se apresura a entrar, siempre a las órdenes de la ONU. Así, la OTAN estrena su nuevo papel, de la mano de Naciones Unidas, en una misión "Forcing Peace" en Bosnia-Herzegovina para imponer los acuerdos de Dayton.

La propia debilidad consentida de la ONU permite que, en la década de los 90, más de 60 Estados hayan utilizado, para el mantenimiento de la Paz, fuerzas ajenas de la ONU, con resultados variados y no siempre bajo la autorización del Consejo de Seguridad.

La situación estaba servida para la siguiente vuelta de tuerca de la OTAN, toda vez que se tenían ya prefijados los nuevos riesgos grises que permitían una amplísima gama de posibilidades de intervención en un sinfín de conflictos en distintos territorios: la posibilidad de intervenir no como respuesta a una agresión a la Alianza, objetivo fundacional de la misma. Solo faltaba quitarse el engorroso trámite preceptivo para poder intervenir sin tener que contar con la autorización expresa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La administración norteamericana, tremendamente reacia al posible papel de NN.UU. como gobierno de un mundo plural, soñaba con la posibilidad de poder intervenir desde la OTAN al margen del papel que el derecho internacional otorga en exclusividad a las NN.UU. en la autorización del uso de fuerza. Sin embargo, necesitaban una disculpa para esa vuelta de tuerca.

 

La Intervención Militar en Yugoslavia: Un golpe de estado a la comunidad internacional, un mensaje a un mundo en conflicto

El Presidente de la Asamblea de ONU, el canciller uruguayo Opertti, no dudó en calificar la agresión de la OTAN a Yugoslavia como un "Golpe de Estado Mundial... No querría pasar a la historia como el Presidente de la Asamblea de ONU precisamente el año en el que ese organismo firma su acta de defunción".

Efectivamente, la agresión de la OTAN a Yugoslavia hay que entenderla en estos términos. Como vimos anteriormente, la Alianza carece de toda legitimidad jurídica para emprender esa agresión. La garantía de la seguridad internacional corresponde al Consejo de Seguridad. Es una organización "defensiva" (Art. 3 y 5 del Tratado), con un área muy limitada de acción (Art.6), y el ataque contra Yugoslavia es claramente una agresión en los términos fijados por la Resolución 3314 de ONU y una manifiesta intromisión contra un Estado Soberano conforme a los artículos 2.4 y 2.7 de la Carta de Naciones Unidas.

Pero se necesitaba una disculpa para mostrar al Mundo quién es el que verdaderamente manda, para diseñar el modelo de seguridad para el siglo XXI, y la disculpa se encontró en el conflicto/guerra civil de Kosovo, conflicto en cuyos orígenes no está ausente la responsabilidad de los gobiernos europeos.

Se justificó la agresión apelando al derecho de injerencia para garantizar los derechos humanos. En este caso, los del pueblo kosovar.

En un mundo con cuarenta millones de refugiados, con casos - desgraciadamente- tanto o mucho más dramáticos que el del pueblo kosovar, sorprende, por cínica, la justificación de esa agresión que no esconde la preocupación por la suerte de los kosovares sino la imposición por la fuerza de un Nuevo Modelo de Seguridad basado en la capacidad de agresión de unos Estados contra otros pisoteando la Carta de Naciones Unidas.

El cinismo de la administración Norteamérica al posicionarse en los conflictos internacionales que ocasionan desmanes a los pueblos es conocido por todos. La permisividad y, a veces, la complicidad con Gobiernos antidemocráticos que han cometido toda clase de tropelías, persecuciones y muerte es consustancial con la administración norteamericana.

En este caso, sin ir muy lejos, Turquía, miembro de la OTAN, ha reconocido (Ministro Hacologlu, 1995) que en cuatro años el ejército ha destruido 3.250 pueblos y aldeas y desterrado a tres millones de kurdos. Se podrían poner infinidad de ejemplos de pueblos que en la actualidad están sufriendo persecución o a los que no se les reconoce su derecho a una vida digna y autodeterminada: palestinos, saharauis, indígenas de Chiapas, colombianos, afganos, ruandeses, sudaneses, birmanos, peruanos somalíes...

 

¿Qué mensaje es el que envía la OTAN al mundo?

Que nadie tenga la menor duda de que el próximo bombardeo no será ni sobre Ankara, ni sobre Tel Aviv, ni sobre México DF...

No. Para la OTAN no es un problema de derechos humanos, es simplemente la necesidad de resolver su derecho a la injerencia en aquellos conflictos que geoestratégicamente interesen para preservar su zona de influencia

 

LA CUMBRE DE WASHINGTON

 

Intimidando y dominando

El mejor resumen de la Cumbre de Washington lo ha realizado la empresa Boeing en su anuncio insertado en la Revista Española de Defensa (Ministerio de Defensa) sobre el helicóptero AH-64D, más conocido como Apache: "Intimidando y Dominando es como el Apache mantiene la Paz".

En ese anuncio publicitario se condensa lo que pretende la OTAN tras la cumbre de Washington Intimidar y dominar para "mantener la Paz." En la declaración. firmada por los Jeles de Estado v de Gobierno, se definen el Nuevo Concepto Estratégico, el escenario y próximo campo de actuación de la OTAN para el siglo XXI:


- Un nuevo escenario de intervención

Desaparece la referencia concreta a Europa, EEUU y Canadá como límite de intervención v se consolida el término "entorno euro atlántico". La consecuencia de ese cambio terminológico es obvia al considerar su territorio de acción no el de los 19 estados miembros sino el de 25 más, todos los antiguos territorios de la URSS, es decir: su espacio teórico abarca la zona estratégica de Alaska hasta Vladivostok. Las consecuencias de ese cambio multiplicarán las posibilidades de intervención lejos de las fronteras de la OTAN. Incluso no se podrá descartar una intervención fuera de ellas dada la ambigüedad del "entorno euro atlántico". El "entorno" se puede hacer más corto o más largo hacia los cuatro puntos cardinales, apuntando a África o Asia.


- La consolidación de la injerencia y agresión

La OTAN se reserva el derecho a actuar, en último término, en buena parte del planeta con o sin permiso previo del Consejo de Seguridad de las ONU, tal y como hizo en Yugoslavia y sigue haciendo en Irak. El debate sobre si el permiso explícito del Consejo de Seguridad necesitaría ser o no preceptivo se saldó con una fórmula que establece que la OTAN "seguirá el espíritu y los fines de ONU". Se limita a señalar que no pueden ir contra el Consejo de Seguridad pero no significa que la OTAN no pueda decidir una intervención si el Consejo no la apoya expresamente.

- Desafíos y riesgos para la seguridad: ampliar la coartada para la agresión

Para legitimar su derecho a la intervención, además de explicitar el de "injerencia humanitaria" ensayado previamente en Yugoslavia ("La existencia del pudding se demuestra comiéndolo", cita de gran alcance del inefable Jamie Shea), el Concepto Estratégico de la OTAN concreta los riesgos a los que deberá hacer frente en los próximos años:

- No descarta que a medio plazo la OTAN pueda sufrir una amenaza de agresión convencional a gran escala, fundamentalmente por la incertidumbre e inseguridad de algunos países de la región euro atlántica y sus aledaños.

- La existencia de un arsenal de armas de destrucción masiva, nuclear, bacteriológica y química en "el exterior de la Alianza" constituye otro factor importante a tener en cuenta como factor de riesgo.

- La dependencia creciente de los sistemas de armamentos respecto a los sistemas de información puede suponer otra amenaza si "los adversarios, sean o no Estados, recurren a estrategias de perturbación" de esos sistemas para oponerse a la superioridad de la OTAN en materia de armamentos tradicionales.

- La auténtica novedad que concreta las características de la "nueva OTAN" es su apartado 24, relativo a los riesgos. En él la OTAN, además del riesgo de un ataque armado a alguno de sus Estados, indica que "los intereses de la Alianza pueden verse afectados por riesgos distintos de carácter más general, en particular por actos de terrorismo, de sabotaje o de delincuencia organizada y por la perturbación del flujo de recursos vitales...

Asimismo, por los grandes movimientos incontrolados de población..." El producto está listo para el consumo. Tenemos una "Nueva OTAN" dispuesta no sólo a defenderse sino a atacar fuera de mandato del Consejo de Seguridad en todo el Espacio Euro atlántico y sus aledaños, y para justificar la agresión se apela a la posibilidad a medio plazo de que la OTAN pudiera recibir un ataque convencional a gran escala, la existencia en el exterior" de la Alianza de armas destrucción masiva, la tecnología de la telecomunicación y, ¡atención!, el terrorismo, el crimen organizado, los recursos vitales y los movimientos incontrolados de población.

Sólo cabezas estructuradas por y para el militarismo pueden diseñar este modelo de seguridad. ¿En qué cabeza cabe que la OTAN pueda a medio plazo sufrir un ataque convencional a gran escala? ¿Existe fuerza capaz de reunir más de 4,5 millones de soldados, el gasto de 456.000 millones de dólares y el actual sistema de armas de la OTAN? Ni existe, ni se abren tendencias en el mundo para superar la locura de los estrategas atlantistas.

En relación al riesgo de las armas de destrucción masiva, riesgo más que evidente, la Alianza adopta su posición cínica de siempre. El riesgo lo determinan las armas de destrucción masiva "del exterior" de la OTAN, no las de la OTAN. En su capítulo sobre las características de sus fuerzas nucleares, la OTAN determina que "el objetivo fundamental de sus fuerzas nucleares es político: preservar la paz y prevenir la coacción." Como siempre, sus misiles atómicos son seguros y sirven para mantener la paz", los "inseguros" son los del posible adversario. Para nada se ofrece lo que la sensatez demanda, una Convención Internacional para la prohibición v destrucción de todo el arsenal mundial, nuclear, biológico y químico.

Su preocupación por la capacidad tecnológica para interceptar los sistemas de comunicación del guiado de las armas también es una preocupación "hacia el exterior". Aquí la poca vergüenza de la OTAN queda totalmente al desnudo. Se preocupan de que se puedan interceptar las comunicaciones tal vez porque ellos en ese tema son unos maestros. Me refiero al famoso informe STOA, realizado para el Parlamento Europeo, en donde se denuncia el espionaje que realiza la Agencia de Seguridad Nacional Norteamericana vía satélite por el sistema ECHELON para interceptar las comunicaciones telefónicas, Internet, correo electrónico, fax y télex. Es decir, la OTAN espía, pero teme ser espiada(¿?)

Finalmente, y por si fuera poco, introducen por primera vez, para justificar una posible agresión, factores como el terrorismo, la delincuencia organizada, recursos vitales v movimientos incontrolados de población, es decir, la inmigración.

Hasta la Cumbre de Washington ha sido aceptado en nuestro entorno cultural que el terrorismo y la delincuencia organizada son materias que requieren una respuesta policial, una respuesta civil, nunca militar. ¿Se imaginan que hubiese sido el ejército español el encomendado para combatir al terrorismo de ETA? A lo largo de la transición hubo quien lo propuso, siempre proveniente de la extrema derecha. Qué decir de la lucha contra la delincuencia organizada. ¿Se debe preparar a la brigada aerotransportada para luchar contra narcotraficantes?

La mención a los recursos vitales, no a los suyos sino a los de otros, debe hacernos pensar que en sus cabezas no se descartan acciones militares si algún Estado decidiese nacionalizar parte de sus recursos vitales. En esto hay que reconocer que no sorprenden a nadie. Los EEUU han intervenido en Sudamérica militarmente, o a través de operaciones de desestabilización, contra gobiernos que emprendían políticas de nacionalización de sus recursos.

 Finalmente, que se consideren motivo de intervención armada los grandes movimientos incontrolados de población es sencilla y llanamente repugnante. La inmigración, el fenómeno social sin duda más importante del próximo siglo requerirá de políticas de cooperación, de integración, de solidaridad para que las personas puedan vivir dignamente, lo cual no tiene nada que ver con "tratamientos militares".

Sólo desde posiciones de extrema derecha, totalitarias, se puede mantener la necesidad de responder militarmente a esos fenómenos. Así al menos lo entenderíamos en España si alguna fuerza reclamara la intervención de nuestras Fuerzas Armadas en esos temas.

 

Consecuencias de la Cumbre de Washington: El siglo XXI mas cerca de los bárbaros

El Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN supone un salto atrás de la civilización a favor de la barbarie. El uso de la fuerza unilateral de los Estados fuera del marco de Naciones Unidas supone un retroceso que, de seguirse su ejemplo en otros continentes, puede desencadenar conflictos sin precedentes.

 La reiteración de la posibilidad del uso del arma nuclear, además de bárbara, es muy mal ejemplo para los países pobres a los que se les exige la destrucción de su arsenal NBQ.

 La ampliación de la OTAN hacia el Este, cercando a la Federación Rusa, tendrá sin duda una respuesta de rearme y de tensión innecesaria. El mensaje que el mundo ha recibido de la OTAN tendrá una repercusión indudable en el rearme.

La mayoría de los Estados procurarán contar con un sistema de armas sofisticado que les permita garantizar su integridad aérea; si no tienen un sistema de armas de destrucción masiva procurarán hacerse con alguno que no requiera alta tecnología, pero que les garantice una fuerza de disuasión tal y como indicaron los parlamentarios de la India a la comisión de defensa del Parlamento de la República Federal de Alemania. En su visita institucional a la India, los parlamentarios alemanes mostraron su preocupación por las pruebas nucleares en India y Pakistán, a lo que los parlamentarios indios respondieron haciéndoles una pregunta ¿Hubiesen atacado Uds. Yugoslavia si ésta dispusiese de armamento nuclear?

Desgraciadamente, la tendencia reduccionista en el gasto militar mundial de mediados de los noventa (800.000 millones de dólares, un 30% menos que en 1985, el punto álgido de la guerra fría) volverá a invertirse, incrementando sustancialmente los Estados el gasto en armamento.

 

UN SISTEMA ALTERNATIVO

 

¿Qué hacer?

Indudablemente, para el movimiento pacifista internacional después de la cumbre de Washington los retos son más difíciles y tal vez requieran de mayores respuestas, menos incertidumbres y dudas que las registradas después del fin de la guerra fría, para poder anteponer a ese sistema de seguridad cada vez más militarizado otro alternativo.

 El modelo continuista que se nos ofrece sigue haciendo dc la disuasión militar el eje fundamental de la Seguridad con todo lo que esto significa: gasto militar considerable, sistema de armas de destrucción masiva, programas costosísimos de I+D, proliferación de programas industriales armamentísticos y la participación activa de los gobiernos en el comercio de armas con países en conflicto.

 Desde 1990 a 1995 se han producido 93 guerras en las que murieron cinco millones y medio de personas. La mayoría de estas guerras "no han existido" porque no aparecieron en la CNN, pero muchas de ellas no se hubiesen producido si el sistema imperante de Seguridad no fuese el actualmente existente.

 Creo llegado el momento de reconstruir y construir un Movimiento Pacifista para contribuir a la construcción de un sistema de seguridad alternativo. Un Sistema que parta realmente de lo que hoy genera inseguridad en el mundo, haciendo nuestro el informe sobre el Desarrollo Humano de ONU: "el concepto de seguridad se ha interpretado de forma estrecha durante demasiado tiempo: en cuanto a seguridad del territorio contra la agresión externa, o como protección de los intereses nacionales en política exterior o como seguridad mundial frente a la amenaza del holocausto nuclear. La seguridad se ha relacionado más con el Estado-Nación que con la gente. Se dejaban de lado las preocupaciones legítimas de la gente común que procuraba tener seguridad en la vida cotidiana. Para muchos, la seguridad simboliza la protección contra la amenaza de la enfermedad, el hambre, el desempleo, el delito, la represión política y los riesgos del medio ambiente. En definitiva, la seguridad se expresa en un niño que no muere, en una enfermedad que no se difunde, en un empleo que no se elimina, en una tensión étnica que no explota en violencia,.. La seguridad humana no es la preocupación por las armas. Es una preocupación por la vida y por la dignidad humana..."

 

Desmilitarizar la Seguridad

El siglo XXI demanda un modelo de seguridad, rupturista con el actualmente existente, que inicie un periodo de transición, "el transarme", que permita alcanzar un mundo desarmado y desmilitarizado. El "transarme" supondrá un ahorro de miles de millones de dólares anuales susceptibles de ser empleados en cooperación con el Tercer Mundo y sostener las conquistas sociales de los países desarrollados. Haría más difíciles los conflictos y se podría actuar con más recursos sobre el principal problema de la inseguridad: la desigualdad, el hambre y la muerte por enfermedades fácilmente curables.

Si ese es el objetivo, habrá que dar pasos en esa dirección. Los más inmediatos tendrán que resolver la actual opacidad y falta de participación democrática en las políticas de Defensa. La guerra de Yugoslavia, en el caso español, ha demostrado que se puede convertir en un simple acto administrativo (decisión de Consejo de Ministros), como así ocurre con la Directiva de Defensa Nacional, documento aprobado con carácter reservado por el Gobierno, donde se deciden o prevén los posibles riesgos para la seguridad nacional. Hoy más que nunca las políticas de Defensa deben ser decididas con la máxima participación democrática, esto es, por decisión de la representación de la soberanía nacional, y abriendo la posibilidad de crear órganos consultivos con participación de investigadores por la Paz, ONG y asociaciones interesadas en la Paz y el Desarme.

El tratamiento informativo de los conflictos, interesado, sesgado y la mayoría de las veces cómplice y laudatorio con el actual sistema de seguridad, requerirá de la sociedad civil una respuesta que permita no sólo contrarrestar, sino informar lo más veraz y objetivamente sobre el origen de los conflictos y sus posibles soluciones.

 En este sentido, la OTAN y el ejército de los EE UU se han percatado de la importancia de "la conducción de la opinión pública" en la gestión de las crisis, adiestrando a sus mandos superiores teniendo en cuenta lo que denominan "Factor CNN". En la base de Norfolk (Virginia), base de doble uso OTAN/EE UU, existe un gran centro de simulación de crisis por donde pasan los oficiales generales para ser sometidos a la prueba de un simulacro en tiempo real de una crisis ficticia en cualquier parte del mundo. En el mismo centro han recreado un estudio de TV con formato parecido al de la CNN que trasmite noticias permanentemente en relación a ese ejercicio de simulación y que los oficiales generales al mando de la operación ven por monitor desde la sala de operaciones. Los propios generales son obligados a pasar por los estudios para simular conferencias de prensa en relación al conflicto que están gestionando. Es decir, para dirigir la guerra hoy, los ejércitos han tomado buena nota de la importancia que tiene la opinión pública y más concretamente la dirección de la opinión pública a través de cadenas de TV como la CNN

Corresponderá a un Nuevo Movimiento Pacifista organizar canales de información que permitan mantener abierta una línea de información permanente sobre los actuales y venideros conflictos en el Mundo con la voluntad de que no sean silenciados y poder superarlos en dirección contraria a la de los Señores de la Guerra.


 

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