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0805 - Cuando usted termine de leer este párrafo, una persona habrá
muerto de hambre
Un nuevo reporte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) reveló que la
brecha mundial entre ricos y pobres es más grande que hace 10 años.
La ONU advirtió que si no se pone fin a esta desigualdad
lo antes posible, las pautas establecidas por las Metas del Milenio, entre
las que está terminar con la pobreza extrema para el año 2015, podrían
verse frustradas.
El informe agregó que será imposible para los
2.800.000.000 que viven con menos de dos dólares al día en mundo alcanzar
alguna vez los niveles de consumo de los ricos.
El estudio indicó que los beneficios del desarrollo
global han ido a parar en manos de los países industrializados y que, a
pesar de que China e India han tenido un crecimiento considerable, aún
existe una gran diferencia entre el ingreso de los países pobres y los
ricos.
Los investigadores del Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales de la ONU se basaron en factores como la desigualdad
entre los ingresos y las riquezas personales, y el acceso a la salud y la
educación.
Los autores advirtieron también sobre los peligros de
ignorar la desigualdad y centrarse exclusivamente en el crecimiento
económico cómo índice para medir los logros económicos de un país. Esto,
indicaron, es un camino poco efectivo para alcanzar el desarrollo.
Evaluación de Annan
El secretario general de la ONU, Koffi Annan, dijo que
la investigación demostraba que la agenda de trabajo de la organización no
puede continuar sin tratar el tema de la desigualdad.
Por ejemplo, la que existe entre los trabajadores que
tienen acceso a capacitación y los que no y los formales y los informales.
En el caso del empleo, el informe recomienda ampliar las
posibilidades de acceso a trabajos productivos permitiendo que grupos
marginales ingresen a la sociedad, garantizando así la óptima distribución
de los beneficios del mercado libre en el mundo.
También se advierte contra el desempleo, que siguen en
niveles altísimos y que afecta con mayor intensidad a la población
juvenil. Un 47% del total de los 186 millones de desempleados en el mundo
son jóvenes.
Puede no resultar
una sorpresa pero el impacto es igualmente demoledor: según el informe
2005 de las Naciones Unidas sobre la situación social global "el mundo
es más desigual que hace 10 años". En el caso de América latina,
Argentina y Venezuela son los países donde la desigualdad creció de manera
más rápida en la década de 1990.
"La publicación del informe —cuyo título es "El dilema de la desigualdad"—
no pudo ser más oportuna", dijo José Antonio Ocampo, secretario
general adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.
"Dado que 2015 es el plazo fijado para la consecución de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio —agregó—, es el momento justo para incorporar el
objetivo de reducir la desigualdad en nuestras estrategias para
promover el desarrollo, la seguridad y los derechos humanos para todos". Y
advirtió: "No estaremos en condiciones de impulsar el programa de
desarrollo si no se resuelven los problemas de la desigualdad en
los países y entre éstos".
En el caso de América latina y el Caribe, el informe señala que las
estrategias para conseguir crecimiento agravaron la desigualdad y la
pobreza. "Las políticas de reformas fueron diseñadas con la
expectativa de que tasas más altas de crecimiento serían suficientes para
generar beneficios sociales. Pero hasta ahora ellas resultaron en
consecuencias negativas a largo plazo", sostiene el trabajo.
Al particularizar, revela que "Argentina y Venezuela estuvieron
entre los países que sufrieron incrementos en la desigualdad de
manera más rápida en la década de 1990".
Y una de las características distintivas de este fenómeno es la brutal
brecha de ingresos entre los ricos y los pobres: "Durante la década de
1990 —dice el relevamiento—, el 10 por ciento de los hogares ricos recibía
entre un 30 y un 45 por ciento de los ingresos totales. Por contraste, el
40 por ciento de los hogares más pobres recibió solamente de un 9 a un 15
por ciento."
Como una bola de nieve, la desigualdad en el acceso a los recursos y
las oportunidades, lógicamente, también creció. El desempleo aumentó
de un 6,9 por ciento en 1993 a un 9 por ciento en el 2002. "Muchos
trabajadores —se interpreta en "El dilema de la desigualdad"— se ven
forzados a recurrir a la economía informal donde las condiciones son a
menudo inhumanas y los salarios, bajos. Las divisiones entre economías
formales e informales promueven una sociedad segmentada, incrementan las
tensiones sociales y disuaden a los pobres de participar en el proceso
de desarrollo".
Las desigualdades fronteras adentro de cada país no sólo se expresan
también entre países sino que su seguimiento revela que están en aumento.
Como ejemplo, el informe de la ONU destaca que "los niveles de ingresos
per cápita en América Latina y el Caribe han disminuido a ritmo constante,
comparados con el ingreso promedio per cápita de los países ricos de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)".
Y agrega: "Entre 1980 y 2001, los niveles de los ingresos per cápita
descendieron de un 18 por ciento a un 12,8 ilustrando el más rápido
crecimiento del ingreso per cápita en los países ricos y ampliando la
brecha de la desigualdad".
Nada nuevo para quienes viven en la región, el informe destaca que la
larga historia de desigualdad en América latina y el Caribe se caracteriza
porque la propiedad de los recursos está en las manos de una elite
minoritaria.
Sólo un ejemplo: "En países como Brasil, Guatemala y Bolivia, la raza y el
origen étnico continúan siendo determinantes de las oportunidades, como
las poblaciones indígenas o afro—descendientes tienen ingresos que son de
un 35 a un 65 por ciento más bajos que los de los hombres blancos, y
muchas menos posibilidades de acceso a la educación y la vivienda"
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Hambre y
Pobreza
842 millones
tienen hambre
Las dos caras: Carencia y opulencia
Pese a que en algunas partes del mundo se ha experimentado un crecimiento
sin precedentes y una mejora en los niveles de vida en los últimos años,
la pobreza sigue arraigada y gran parte del mundo está atrapado en el
marasmo de la desigualdad". Así caracteriza la situación social global
el informe 2005 de las Naciones Unidas. Dos ejemplos:
Desde mediados de los
80 se acentuó la desigualdad entre los salarios de los trabajadores
calificados y no calificados, ya que los sueldos mínimos disminuyeron
mientras que los ingresos más altos tuvieron un brusco aumento. En China y
la India estas diferencias son enormes y sucede lo mismo en países
desarrollados como Canadá, el Reino Unido y los Estados Unidos
La desigualdad en
materia de salud y educación se amplió. En la peor de las situaciones se
encuentran África, al sur del Sahara, y zonas de Asia |