|
-
Hablo de la necesidad de abrir un diálogo con los gobernantes
provinciales, los alcaldes o intendentes, los legisladores y los
ciudadanos porque el diálogo es fundamental para construir una
posibilidad para el futuro, porque el presente ya demostró que la
empresa privada no fue una salida adecuada para solucionar los
problemas, que no fueron resueltos acá ni en Brasil ni en ningún
lugar del mundo. El modelo privado sólo sirvió para la transferencia
de dinero a los cofres de las multinacionacionales.
La
idea es entonces compartir el testimonio de lo que hicimos en Brasil
y proponer que la población de Santa Fe se organice y se movilice
para sensibilizar a los gobernantes sobre la necesidad de construir
una nueva empresa pública de calidad con control social directo, a
partir de la actuación de la población.
- ¿Cómo se construye este modelo participativo con un gobierno que
ha cerrado en forma sistemática los canales de participación de los
usuarios y que está acostumbrado a manejarse con decisiones
unilaterales e inconsultas?
- Hay que quebrar el paradigma de las decisiones verticales que
tienen que ser atendidas y respetadas por la población. Nosotros
creemos que hay un otro proceso democrático a ser construido con la
participación horizontal de las personas. Estamos hablando de una
democracia participativa, diferente de la democracia representativa,
donde apenas algunos representantes deciden el rumbo de todos.
Queremos que la población sea la que decida junto a sus
representantes el destino de la organización de la sociedad y de las
demandas principales como salud, empleo, infraestructura, para
desarrollar las ciudades. Además, hay que pensar una forma de
gobierno compartido, porque cuantas más personas participen de una
toma de decisión, más fuerte, más consolidada es la consecuencia; y
los resultados son mejores. Esto es lo que hemos podido demostrar en
Porto Alegre y en Río Grande Do Sul, con la formación de consejos de
ciudadanos y usuarios que participaron de la construcción de la
empresa pública, decidieron dónde invertir y también qué calidad de
servicios debía prestar la empresa, siempre atendiendo a los
intereses de la población. Acá no está en discusión la autoridad
gubernamental ni el proceso democrático, sino que estamos hablando
de una forma de gobernar con la participación de la gente que
permita desarrollar un mejor futuro para nosotros y para nuestros
hijos. El agua es un bien precioso con el que se producen alimentos,
con el que se contribuye a la salud, por lo tanto es un bien
estratégico que se transforma en un derecho de las personas y con un
derecho no se puede hacer negocio, sino que se dialoga y se
construye con varias manos.
- En este modelo de gestión ¿cuál es el lugar que deben ocupar los
gobiernos locales?
- Nosotros administramos un modelo parecido al de Aguas
Santafesinas, pero en el que los municipios son el poder concedente.
Nuestra empresa en Río Grande Do Sul atiende los deseos, las
necesidades de los municipios que son los verdaderos dueños de la
empresa pública estatal, cuyo socio mayoritario es el Estado, la
Provincia. Este modelo tiene que abrir un canal de interlocución con
los poderes locales para atender las demandas locales que son
diferentes de las otras. No hay un modelo de ciudad que pueda
repetirse para otra, no se puede pensar en todas las ciudades de la
misma manera. El saneamiento es una actividad singular que debe ser
discutido caso a caso y por lo tanto deben establecerse planes
directores ajustados a las demandas del crecimiento y de la
infraestructura de agua y saneamiento. Esto sólo puede hacerse con
el diálogo entre los municipios y la provincia, en el marco de una
empresa estatal que permita la participación de los ciudadanos a
través de un proceso que en nuestro caso denominamos presupuesto
participativo.
- La conformación de la sociedad anónima de agua en nuestra
provincia se ha enrarecido, porque el Gobierno deja entrever que el
tratamiento no va a ser igualitario para todos los municipios, según
compren o no acciones de la empresa. ¿Cómo ve usted esto?
- La empresa debe partir de una premisa que es discutir la
universalización del acceso a los servicios de agua y saneamiento,
por lo tanto los servicios tienen que ser prestados para todos, sin
diferencias. Esta es una discusión estratégica como política de
Estado.
Nosotros creemos que los municipios también deben discutir una forma
de compartir la administración de la empresa en el marco de lo que
llamamos participación público-público. Los municipios tienen que
participar en la toma de decisiones y tienen que estar presentes en
el directorio para ser parte de las decisiones sobre el rumbo de la
empresa. La participación de los municipios debe estar apoyada en
los ciudadanos y usuarios que tienen que ser un elemento auxiliar de
apoyo. Creo que hay que discutir el modelo, hay varias formas y
varias posibilidades, pero sólo se pueden llevar adelante con
transparencia y democratizando la toma de decisiones. No estamos
hablando de una decisión exclusiva del Gobierno, sino una decisión
apoyada en la participación de la población. Si eso se logra, con
toda certeza los resultados serán mejores y promisorios para el
futuro de la región.
-Algunos sectores sociales y políticos de la provincia cuestionan la
creación de la sociedad anónima porque -dicen- puede ser la puerta
para volver a caer en una gestión privada...
- Es una posibilidad pero no es lo que queremos que acontezca.
Nosotros estamos proponiendo un entendimiento público-público y esto
significa que los municipios deben asumir su compromiso con la
gestión pública de calidad. No creo que la alternativa de aumentar
la participación privada sea una salida para los problemas
existentes. Durante diez años ustedes tuvieron a una empresa privada
que no resolvió los problemas de agua y saneamiento, y ahora está el
momento conquistado por la población que se movilizó. Con el apoyo
de los municipios y la Provincia se tomó la decisión de retomar los
servicios y creo que el debate debe plantearse en torno de una
propuesta diferente que no retorne a un pasado que no ha demostrado
resultados positivos.
- ¿El modelo que usted propone puede funcionar como una sociedad
anónima?
- Creo que el camino es garantizar legalmente que la empresa
permanezca con la orientación central de manejar el agua como un
derecho y por lo tanto garantizar el espíritu de la empresa pública
y que esto no sea transformado en un negocio o en una actividad
comercial. Se debe pensar en una gestión en beneficio de la
población y por lo tanto en un negocio público. Podemos hablar de
una sociedad anónima pero con el perfil exclusivo y único para
prestar un servicio público de calidad. Esto debe ser decidido a
partir de la participación de la población. Esto es fundamental,
porque si los ciudadanos y usuarios no se organizan para participar,
los dirigentes podrían direccionar la empresa para otros intereses
que podrían no ser aquellos por los cuales la población luchó
durante mucho tiempo. Los problemas que sufrió la población de la
provincia significaron la salida de la empresa privada, por lo tanto
ahora el poder está en manos del pueblo. En esta instancia es una
tarea importante de la prensa el hecho de democratizar la
información para que la población tenga el conocimiento suficiente
como para decidir el futuro que quieren para ellos y para sus hijos.
- ¿Tuvo algún acercamiento con las autoridades de la provincia?
- Creo que las oportunidades están dadas. La idea es abrir caminos a
partir de un planteo propositivo de colaboración mutua. Nosotros
tenemos muchas informaciones que pueden ser útiles para calificar el
modelo de gestión de la empresa. Creemos que este proceso de
planificación de la estructura de la empresa y su funcionamiento es
fundamental para garantizar una productividad elevada y comprometer
los recursos necesarios para las inversiones. En Brasil, tanto en
Porto Alegre como la sociedad anónima Corsan -una empresa que
atiende a 7 millones de usuarios de 328 municipios-, conseguimos
invertir en infraestructura con fondos propios porque el Gobierno
federal no disponía recursos para inversiones porque tenía como
prioridad el sector privado. Esta es una demostración de que con una
buena gestión y planificación se puede hacer más con menos recursos.
Esta experiencia fue puesta a disposición de los dirigentes de la
empresa para que sea discutido con la ciudadanía y así se consiga lo
mejor para los intereses de la población.
¿Cuál
fue la actitud que encontraron en el Gobierno?
- Creo que el Gobierno fue receptivo. Nosotros les acercamos
materiales que relatan el éxito del modelo de gestión de la empresa
pública de agua en Río Grande Do Sul. Habrá que ver qué hacen ahora.
"Oro azul"
-
Desde hace años se advierte sobre la crisis mundial del agua, a raíz
de los manejos inadecuados que se hacen de este recurso escaso.
¿Cómo ve el futuro del agua?
- Las metas colocadas por Global Water Partnership (GWP),
institución que reúne los intereses privados de las multinacionales
de agua, resultaron un gran fracaso porque hoy tenemos 1.200
millones de habitantes del mundo sin agua. Creo que entonces tenemos
que planificar de manera adecuada y de un modo sostenible los
recursos que tenemos. América Latina cuenta con recursos hídricos de
gran importancia para la humanidad y necesitan ser preservados. En
este sentido es importante mantener la soberanía sobre la decisión
acerca de cómo usar el agua y hay que entender que el agua es un
bien finito, tanto en calidad como en cantidad. Necesitamos entender
ésto para garantizar la vida en el planeta hacia el futuro. Creo que
en este sentido las preocupaciones locales son también
preocupaciones globales. Hay que entender que el agua es un bien
precioso, el oro azul de este siglo, y hay que manejarlo con
responsabilidad por nosotros y por nuestras futuras generaciones.
Antecedentes
El
ingeniero Dieter Wartchow, egresado de
la universidad alemana de Stuttgart, fue director del Departamento
Municipal de Agua y Esgosto De la Prefectura de Porto Alegre (Demae)
y director-presidente de la compañía de saneamiento del estado de
Río Grande do Sul (Corsan).
También se desempeñó como secretario de Medio Ambiente de Porto
Alegre y presidió la Asociación Nacional de Servicios Municipales de
Agua y Alcantarillado.
Es
autor del libro: "Agua para Todos, rompiendo el paradigma de la
ineficiencia del sector público".
Actualmente se desempeña en la Fundación de Protección Ambiental de
Río Grande do Sul y es integrante de la Coalición Mundial contra la
Privatización del Agua. Su dmail es
dieterw@portoweb.com.br |