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Fuente
Clarín - 1204 -
Un test para medir el "coeficiente
sexual" de
los hombres acaba de ser presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de
Medicina Sexual, que se realiza en Londres. Fue diseñado por la sexóloga
brasileña Carmita Abdo y calificado como "la fórmula para tener mejor
sexo".
Presentado como un equivalente del difundido test que mide el coeficiente
intelectual, el llamado
Cuestionario de Autoevalución del Coeficiente Sexual (CS) tiene un
total de 10 preguntas, como ¿"Puede mantener firmemente una erección durante
el acto sexual?" o "¿Puede alcanzar el orgasmo y el clímax durante el acto
sexual?"
Las respuestas admiten cinco variantes —en los extremos están "nunca" o
"siempre"— y están calificadas de uno a cinco, según la frecuencia y el
nivel de satisfacción sexual. El total obtenido puede llegar a un máximo
de 50 puntos que deben multiplicarse por dos: en la cima, por ejemplo,
quienes reúnan entre 80 y 100 gozan, según el
test, de "una vida sexual
apasionada" y en el escalón más bajo, quienes obtengan entre 0 y 20
puntos, tienen "una vida sentimental frustrante".
Según explicó la doctora Abdo, para conocer su propio CS los hombres deberán
contestar, obviamente, "con franqueza" las 10 preguntas, referidas al
ciclo sexual completo, incluido "el juego anticipatorio", y basándose en
su actividad sexual de los últimos seis meses.
En el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Medicina Sexual, la
investigación de Abdo fue conocida el lunes en Londres y calificada por el
equipo médico que la presentó como "una herramienta simple y eficaz para
proporcionar a las parejas un punto de referencia global para evaluar la
calidad de su vida sexual, enfocada tanto hacia los factores físicos
como emocionales de la conducta sexual".
La fórmula que mide el coeficiente sexual es un proyecto que Abdo llevó
adelante con el respaldo de los médicos del laboratorio Pfizer —que
desarrolla el sildenafil (conocido
como Viagra), el tratamiento más difundido para la disfunción eréctil—,
quienes aportaron las investigaciones realizadas en los últimos 10 años
sobre las necesidades sexuales de los hombres y las mujeres.
La disfunción eréctil se define como la incapacidad persistente de un
hombre para lograr o mantener una erección suficiente para llevar a cabo el
acto sexual que él y su pareja desean y, sobre esta problemática, se asegura
que "el CS aspira a brindar apoyo e infundir ánimo a los
aproximadamente 100 millones de hombres del mundo que la padecen y que
actualmente no reciben tratamiento".
Si se tiene en cuenta que los estudios más recientes demuestran que en el
hombre el deseo de tener relaciones y placer sexual depende mucho de su
erección, "el CS —dicen sus defensores— apunta a destacar el hecho de
que el rendimiento constante y la seguridad son factores clave para que el
hombre y su pareja disfruten y perfeccionen el placer sexual".
La sexóloga y su esposo, el urólogo Joao Abdo dirigen una clínica para la
disfunción sexual en San Pablo, Brasil, y ya pusieron a prueba el CS con
alrededor de 100 pacientes varones con problemas de erección. El próximo
paso es elaborar un CS para las mujeres.
En un plano más amplio, el test de Coeficiente Sexual, dice la sexóloga
brasileña, "introduce objetividad en el debate, al permitir a las parejas
tener un punto de referencia para cuantificar su vida sexual y determinar si
su desempeño cualifica bien y, si no, les indica lo que se puede mejorar".
"Mi ambición —agregó Abdo— es que el CS llegue a convertirse en un
reconocido punto de referencia para que las parejas descubran si su vida
sexual podría ser mejor que la que disfrutan".
Destinatarios parecieran no faltar, ya que según los resultados arrojados
por el Estudio Mundial de Actitudes y Conductas Sexuales, realizado por
Pfizer entre 27 mil hombres y mujeres de 26 países, revela que "el 48
por ciento de los hombres de 40 a 80 años dicen no disfrutar de una relación
emocionalmente satisfactoria con sus parejas" |
El
Viagra puede sumar nuevos adeptos
Según estudios de la Sociedad Europea de Medicina Sexual
El urólogo estadounidense Mark Swierzewski trató a un grupo de 117 hombres
con citrato de sildenafil. Ellos revelaron que su deseo sexual había
aumentado un 48% y su satisfacción, un 45%. Otras mediciones, como
abrazos, besos y caricias también se habían incrementado un 27% |