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230208 -
Blog Oficial de Google -
Martes, febrero 19, 2008 at 10:28 AM -
Richard Whitt es Consejero
para telecomunicaciones y los medios
Perspectiva general del tema
La neutralidad en la red se refiere al principio de que los
usuarios de la Internet deben estar en control de qué contenido
ven y qué aplicaciones utilizan en la red. Internet ha operado
en concordancia con este principio de neutralidad desde sus
primeros días. Los proveedores de servicios de Internet no
pueden bloquear, degradar o hacer discriminaciones entre los
diversos sitios, las aplicaciones o los servicios en la Web.
Este diseño es lo que le ha permitido a Internet convertirse en
un motor poderoso para la innovación, el crecimiento económico y
la deliberación social.
Hoy día, el futuro de Internet se encuentra en riesgo. Muchos
proveedores de acceso están amenazando este motor de innovación
mediante la utilización de su control sobre el acceso a Internet
para erigir nuevas cabinas de peaje y carriles preferenciales.
Quieren instalar una red de dos niveles que bloquea las rampas
de acceso para aquellos proveedores de contenido y aplicaciones
en la Web que no paguen los cargos unilaterales que ellos
quieren imponer. Google está comprometida a preservar una
Internet abierta, que no discrimine, en la que sean nuestros
usuarios y no los operadores de redes, quienes estén en control
de qué contenido visualicen y qué aplicaciones utilicen en
Internet.
La definición de la neutralidad en la Red
Actualmente, los paquetes de datos se transportan con base en lo
que se conoce como la regla del “mejor esfuerzo” y no se
favorece ni se le da prioridad a ningún sitio o aplicación por
encima de otro alguno. El entorno actual de neutralidad en la
red alrededor del mundo les permite a las personas que accedan
al contenido, descarguen las aplicaciones y utilicen los
servicios en línea que deseen, sin temor de que sus proveedores
de servicios de red interfieran. La neutralidad en la red les ha
permitido a los innovadores que desplieguen nuevas aplicaciones
y servicios en línea sin tener que obtener permiso de los
operadores de red.
En la medida en que se está poniendo a disposición más contenido
y más servicios intensivos en ancho de banda, algunos operadores
de redes están comenzando a argumentar que ya no tiene sentido
que se les dé el mismo tratamiento de igualdad a todas las
aplicaciones. De esta forma buscan tener el poder de determinar
cuáles sitios y aplicaciones se "bajan" más eficientemente, lo
que crea, en esta forma, un carril preferencial de alta
velocidad en Internet. Todo el resto del contenido y de los
servicios correría en un carril lento, lo que, de hecho,
conduciría a una Internet de dos velocidades.
Una Internet de dos velocidades
Una Internet de dos velocidades reduciría la innovación,
solidificaría la posición dominante de los proveedores más
exitosos de contenido y de aplicaciones, y limitaría las
oportunidades para los innovadores que recién están entrando.
Las compañías con bolsillos más profundos pagarían para que su
contenido se cargara más eficientemente y tendrían las mayores
probabilidades de atraer clientes a sus sitios.
Para los que recién ingresan y para los generadores individuales
de contenido, entretanto, sería cada vez más difícil atraer
tráfico hacia sus sitios, haciendo que se torne mucho más
complejo el surgimiento de ideas nuevas e innovadoras en la red.
A la larga, el éxito lo determinarían las prácticas
discriminatorias de los proveedores de red, en vez de la
elección libre de los consumidores.
Una Internet de dos velocidades también eliminaría los poderosos
incentivos para los proveedores de red de ampliar la velocidad y
la capacidad de sus redes. A los operadores de red se les
pagaría por el acceso al carril rápido solamente si existe
suficiente congestión en la red "tradicional" para forzar a las
compañías a que paguen por el manejo privilegiado. En vez de
crear un incentivo para ampliar la capacidad y mejorar el
servicio, una Internet de dos velocidades recompensaría a los
operadores de red por mantener cuellos de botella artificiales.
Algunos proveedores de red han argumentado que Internet jamás se
diseñó para manejar aplicaciones de elevado ancho de banda en
forma continua y que, en la medida en que la congestión aumenta,
es necesario que se tomen medidas para manejar la demanda. No
obstante, no existe ninguna evidencia de que esto sea un
problema actualmente. Los servicios que son intensivos en ancho
de banda, tales como video y juegos en línea, ya les están
llegando a los usuarios a través Internet. Si las aplicaciones
futuras requieren una tasa de transferencia de datos aún mayor,
esto se puede satisfacer mediante un incremento en el ancho de
banda sin invalidar los principios de la neutralidad en la red.
Más aún, la naturaleza competitiva del mercado por el ancho de
banda significa que los consumidores tienen la opción de elegir
el nivel de servicio que más se ajuste a sus necesidades, y
pagar en concordancia con el mismo.
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