. Sólo
pretendía recoger firmas. Nunca imaginé un éxito semejante".
Según el diario, y como prueba de espontaneidad, “el primer día se
sumaron 1.500 personas a su propuesta. El segundo, 4.000. Y al
tercero, Carlos Andrés Santiago, un internauta de Bogotá, le propuso
convertir la protesta en una gran manifestación en Colombia. Se
dieron de plazo un mes: la manifestación discurriría por las calles
colombianas el 4 de febrero. Después comenzaron a llegar
cibermensajes procedentes de muchos países”.
La izquierda colombiana, organizaciones de derechos humanos y
familiares de retenidos por las
FARC
criticaron duramente esa
movilización a la que calificaron de guerrerista y partidista puesto
que negaba una salida dialogada al conflicto, ignoraba los crímenes
cometidos por los paramilitares y el ejército y apostaba por una
salida exclusivamente armada al gusto del gobierno Uribe, los
sectores militares, las empresas de armamento y del gobierno de
Estados Unidos.
Por su parte, para los promotores, según recogía El País “ha sido la
ciudadanía en pleno quien se ha manifestado. Y esto no va a
detenerse aquí. La sociedad colombiana despertó por fin de la
indiferencia en que estaba sumida”. Desde Bogotá el diario no cesa
de recoger testimonios que insisten en la juventud y espontaneidad
de la iniciativa que nación en el portal
Facebook: “Los promotores
éramos jóvenes pero vino gente de todas las edades. A partir de hoy
se inicia un nuevo camino".
¿Qué es Facebook? ¿quién está detrás de ese proyecto? ¿es tan
espontáneo como dicen? ¿obedece sólo a las iniciativas ciudadanas
sin ninguna ideología detrás?
Wikipedia lo presenta como un sitio web de redes sociales. Los
usuarios pueden participar en una o más redes, en relación con su
situación académica, su lugar de trabajo o región geográfica.
El periodista Tom
Hodgkinson lo
investigó y aportó muchas claves en el diario británico The
Guardian el pasado
mes de enero [1] .
La mayoría de la información siguiente procede de ese trabajo.
Facebook afirma tener 59 millones de usuarios activos, incluyendo 7
millones en el Reino Unido, el tercer cliente por su tamaño de
Facebook después de EE.UU. y Canadá. Según Hodgkinson serían 59
millones de ingenuos los cuales han ofrecido su información de la
tarjeta de identidad y preferencias de consumo a un negocio
estadounidense del que no saben nada. En estos momentos dos millones
más se suman cada semana. A este ritmo Facebook tendrá más de 200
millones de usuarios activos en estos días del próximo año.
Entre los grupos de usuarios tenemos 'Un millón de voces contra las
Farc' (130.000 inscritos), 'Mil personas que odian a
Hugo Chavez'
(1.300 abonados) y 'Yo también quiero ver muertos a los de las Farc'
(8.200 usuarios), lo que nos da idea de su línea ideológica en lo
referente a Colombia.
Según preciso una fuente especializada que pidió el anonimato, se
descubrió que Facebook es un arma militar de espionaje y
desestabilización, creada por los sectores más extremistas de
derecha (los siniestros
"neocons" o neoconservadores) para captar
información de los usuarios y manipularlos con fines geopolíticos y
estratégicos.
Según la fuente, en Facebook participan todos los 16 servicios de
inteligencia de los Estados Unidos, comenzando por la
CIA, el
Pentágono y el Departamento de Defensa. "Todo lo colectan y todo lo
guardan. Nada se les escapa: fotos, correos electrónicos,
conversaciones, imágenes, música, etc..
Con eso establecen un "perfil" psico-socio-político de cada sujeto y
así te mantienen en la mira. Una vez ingresas, ya no te dejan salir;
y si lo logras, toda tu información privada queda ahí".
En la parte de explotación comercial y consumismo, según The
Guardian, están comerciantes sin escrúpulos de Silicon Valley, Coca
Cola, Microsoft, Blockbuster, Sony Pictures, Verizon y Conde Nast,
entre otras más.
"Es un servicio que fomenta el individualismo para mantener un mayor
control de la masa. Generalmente hace creer a los imbéciles que
ellos son importantes y los lleva a cometer cualquier acto que los
verdaderos interesados deseen efectuar sin una participación directa
que los implique. Si pongo una buena foto mía con una lista de mis
cosas favoritas, puedo construir una representación artificial de
quién soy. También estimula una competitividad inquietante en la
amistad: parecería que con los amigos la calidad no cuenta y la
cantidad es reina”, añade Tom Hodgkinson.
“No se necesita mucho cerebro para formar parte del grupo y siempre
te incentivan a reclutar más 'amigos'. –añade- Vales por el número
de 'amigos' que reclutes. No en vano son
Estados Unidos y Canadá y
Reino Unido los países con más suscriptores", casualmente los que
mantienen más tropas ocupando
Iraq y
Afganistán.
Facebook es un proyecto bien financiado, detrás de él se encuentra
un grupo de capitalistas de riesgo de Silicon Valley, con una clara
y definida ideología que reflejan en su portal y esperan difundir
por el mundo. Como antes PayPal, es un experimento social, una
expresión de una clase particular de neoconservador. En Facebook,
puedes ser todo lo libre que quieras siempre que no te importe que
te bombardeen con anuncios publicitarios de las mayores marcas del
mundo. Como en el caso de PayPal, las fronteras nacionales son algo
del pasado.
Aunque el proyecto fue concebido inicialmente por la estrella de las
portadas en los medios Mark Zuckerberg, la verdadera persona que hay
tras Facebook es el capitalista de riesgo y filósofo futurista de
Silicon Valley, Peter Thiel.Sólo tres miembros integran el consejo
de Facebook, y son Thiel, Zuckerberg y un tercer inversionista
llamado Jim Breyer de una firma de capital de riesgo llamada Accel
Partners. Thiel invirtió 500.000 dólares en Facebook cuando los
estudiantes de Harvard Zuckerberg, Chris Hughes y Dustin Moskowitz
fueron a verlo en San Francisco en junio de 2004, poco después de
lanzar el sitio. Se dice que Thiel ahora posee un 7% de Facebook,
que según la actual valoración de 15.000 millones de dólares, serían
más de 1.000 millones.
Thiel es generalmente considerado en Silicon Valley y en la escena
del capital de riesgo de EE.UU. como un genio liberal, en el sentido
económico del término. Es cofundador y presidente del sistema
bancario virtual PayPal, que vendió a EBay por 1.500 millones de
dólares, embolsándose personalmente 55 millones. También dirige un
fondo de riesgo de 3.000 millones de dólares llamado Clarium Capital
Management y un fondo de capital de riesgo llamado Founders Fund. La
revista Bloomberg Markets lo llamó recientemente “uno de los
gerentes más exitosos de fondos de riesgo del país.” Ha ganado
dinero apostando al aumento de los precios del petróleo y
prediciendo correctamente que el dólar se debilitaría. Él y sus
compañeros de una riqueza insultante de Silican Valley han sido
calificados recientemente de “la mafia de Paypal” por la revista
Fortune, cuyo periodista también señaló que Thiel tiene un asistente
uniformado y un supercoche McLaren de 500.000 dólares.
Pero Thiel es más que un capitalista astuto y avaricioso. Es un
filósofo futurista y un activista neoconservador. Graduado en
filosofía de Stanford, es coautor en 1998 de un libro llamado “El
mito de la diversidad,”, todo un ataque detallado al progresismo y
la ideología multiculturalista que dominaba en Stanford. Afirmó que
la “multicultura” suponía una disminución de las libertades
individuales. Mientras era estudiante en Stanford, Thiel fundó una
revista derechista, que sigue existiendo, llamada The Stanford
Review. Es también miembro de TheVanguard.Org, un grupo de presión
neoconservador que opera en Internet y que fue establecido para
atacar a MoveOn.org, un grupo de presión progresista que trabaja en
la red. Thiel se califica de “muy liberal”, en la expresión
económica del término.
TheVanguard está dirigido por Rod D Martin, un filósofo-capitalista
a quien Thiel admira considerablemente.
El siguiente extracto de su sitio en la red dará una idea de su
visión del mundo: "TheVanguard.Org es una comunidad en línea de
estadounidenses que creen en valores conservadores, el libre mercado
y el gobierno limitado como el mejor medio de llevar esperanza y
cada vez más oportunidad a todos, especialmente a los más pobres
entre nosotros. Su objetivo es promover políticas que rediseñarán a
Estados Unidos y al globo.” The Vanguard describe sus políticas como
“reaganista/thatcherista”. El mensaje de su presidente dice: “Hoy
enseñaremos a MoveOn, Hillary y a los medios de izquierda algunas
lecciones que nunca se imaginaron.”
Claramente, Facebook es otro experimento supercapitalista: ¿puede
ganarse dinero con la amistad? ¿pueden crearse comunidades libres de
fronteras nacionales y luego venderles Coca-Cola?
El tercer miembro del consejo de Facebook es Jim Breyer. Es socio de
la firma de capital de riesgo Accel Partners, que invirtió 12,7
millones de dólares en Facebook en abril de 2005. Miembro también
del consejo de gigantes estadounidenses como Wal-Mart, de reconocida
trayectoria de abusos laborales, y Marvel Entertainment. Además fue
presidente de la Asociación Nacional de Capital de Riesgo (NVCA).
Este es el tipo de gente que provoca muchos de los acontecimientos
económicos de Estados Unidos porque invierten en los nuevos jóvenes
talentos, los Zuckerberg y gente parecida. La más reciente
ampliación de capital de Facebook fue dirigida por una compañía
llamada Greylock VentureCapital, que invirtió la suma de 27,5
millones de dólares. Uno de los principales socios de Greylock se
llama Cox, otro ex presidente de la NVCA, que también está en el
consejo de In-Q-Tel. ¿Qué es In-Q-Tel? Bueno, créanlo o no (y
compruebe su sitio en la red), es el ala de capital de riesgo de la
CIA. Después del 11-S, la comunidad de los servicios de inteligencia
se excitó tanto con las posibilidades de nueva tecnología y de las
innovaciones que se estaban realizando en el sector privado, que en
1999 estableció su propio fondo de capital de riesgo, In-Q-Tel, que
“identifica a y se asocia con compañías que desarrollan tecnologías
de vanguardia para ayudar a entregas esas soluciones a la Agencia
Central de Inteligencia y a la Comunidad de Inteligencia (IC) de
EE.UU. para impulsar sus misiones”.
El departamento de defensa de
Estados Unidos y la
CIA aman la tecnología
porque facilita el espionaje. “Tenemos que encontrar nuevas maneras
de disuadir a nuevos adversarios,” dijo el secretario de defensa
Donald Rumsfeld en 2003. “Tenemos que dar el salto a la era de la
información, que es el fundamento crítico de nuestros esfuerzos de
transformación.”, añadió. El primer presidente de In-Q-Tel fue
Gilman Louie, quien sirvió en el consejo de la NVCA con Breyer. Otro
personaje clave en el equipo de In-Q-Tel es Anita K Jones, ex
directora de investigación y diseño de la defensa para el
departamento de defensa de EE.UU. y – con Breyer – miembro del
consejo de BBN Technologies. Cuando abandonó el departamento de
defensa de EE.UU., el senador Chuck Robb le rindió el siguiente
homenaje: “Ella juntó las comunidades de la tecnología y de la
operación militares para diseñar planes detallados para sustentar la
dominación de Estados Unidos en el campo de batalla en el próximo siglo.”
Ahora bien, aunque no se acepte la idea de que Facebook sea una
especie de extensión del programa imperialista estadounidense
cruzado con un instrumento masivo de recolección de información, no
hay modo de negar que como negocio, es puro mega-genio. Algunos
ingenuos de la red han sugerido que su valoración de 15.000 millones
de dólares es excesiva, pero el periodista de The Guardian Tom
Hodgkinson la considera demasiado modesta. Según él su potencial de
crecimiento es virtualmente ilimitado. “Queremos que todos puedan
utilizar Facebook,” dice la voz impersonal de Gran Hermano en el
sitio en la Red. Y es el enorme potencial de Facebook lo que condujo
a Microsoft a comprar un 1,6% por 240 millones de dólares. Un rumor
reciente dice que el inversionista asiático Lee Ka-Shing, de quien
se dice que es el noveno hombre más rico del mundo, ha comprado un
0,4% de Facebook por 60 millones de dólares.
De forma que todo esto es lo que hay detrás de la “espontánea”
movilización por Internet contra las FARC: dinero y
CIA. Lo de
siempre.