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Camas separadas
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Matrimonios sí,
pero camas separadas
210109
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Más y más
parejas en Estados
Unidos están ordenando dormitorios separados en sus nuevas
casas para asegurarse de contar con un matrimonio con mayor
armonía, sugiere una investigación.
Un sondeo de la Asociación Nacional de Constructores de
Casas predijo que para el año 2015, 60% de las casas
construidas bajo demanda tendrán dos dormitorios
principales.
El deseo de descansar mejor está detrás de esta
tendencia, pues los expertos aseguran que la falta de un
sueño decente puede provocar tensión marital.
La opción de
contar con habitaciones separadas ha contribuido a
mejorar los matrimonios, aseguran los especialistas.
Gopal Ahluwalia,
de la citada asociación, dijo que la tendencia "era una
demanda del mercado que seguirá presente".
"Alcoba
flexible"
Los dormitorios
separados se toman frecuentemente como el símbolo
inequívoco de que una relación está en problemas, pero
para muchas personas el asunto se ha convertido en una
necesidad práctica.
Ronquidos, visitas nocturnas al baño, el cuidado de los
niños y empleos en la noche pueden privar a las parejas de
las recomendadas siete u ocho horas de sueño cada día.
La situación se ha
vuelto más grave desde que los roles de género comenzaron a
cambiar, haciendo que tanto hombres como mujeres se
involucren en el mercado laboral y en la crianza de los
hijos.
La experta en
familias, Sthepanie Coontz, le dijo al New York Times que
había muchas parejas "con la suficiente confianza de contar
con un buen matrimonio, pero que no disfrutan
particularmente el dormir en la misma habitación".
"No creo que tenga
nada que ver con su vida sexual", aseguró.
Al menos los
constructores pueden llamar "alcoba flexible" a la
habitación extra para evitar sentirse avergonzados.
El periódico sugiere
que esta tendencia no es exclusiva de los consumidores con
alto poder adquisitivo.
Lana Pepper, de San
Luis dijo que había tenido que cambiar varias cosas en su
nuevo departamento para lidiar con un esposo inquieto.
"Mi esposo aún está con vida. Sin los cambios, lo hubiera
matado", afirmó.
Para algunas la alternativa de no dormir con el marido se ha
convertido en un camino viable para mejorar la relación. O
también puede ser una buena manera de que dos personas muy
independientes lleguen a acuerdo. Otros lo ven como el
primer paso a la ruptura...¿Qué opinas tú?...
Camas separadas
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Terra Networks Chile
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Carla Ingus
CAMAS APARTE...¿SANA OPCIÓN O CAMINO A LA SEPARACIÓN?
“La cama es todo en el matrimonio” escribió Balzac. Y las
parejas aparentemente así lo creen. Porque no nos referimos
a la cama como el acto sexual, sino al compartir las noches
con tu pareja.
Despertar con el marido a tu lado, puede llegar a ser uno de
los sueños de cualquier mujer en la época de pololeo. Que te
regalonee, que te haga cariño, que te lleve desayuno… En
fin, las imágenes románticas se suceden. El punto es que
pocos imaginan una vida matrimonial en camas e, incluso, en
habitaciones separadas.
Pero
el asunto no es tan extraño como parece. La cantante Rita
Lee, quien lleva casi 30 años de matrimonio con su productor
musical Roberto Cavalho, también su colega y mejor amigo,
asegura que el amor dura mucho más cuando se duerme en camas
separadas, y sí son departamentos contiguos mejor.
Tal parece ser que la conducta de nuestros abuelos y
bisabuelos ha vuelto a la palestra. Sin ir más lejos parejas
jóvenes han optado por compartir casa pero no cama. ¿Los
motivos? ¿Existen verdaderamente beneficios?
“Siento que puede tener ciertos beneficios, aunque no lo
haría. Todos tenemos la necesidad de autonomía, de decorar
la pieza como te venga en gana, de dormir para el lado que
se te dé la gana, etcétera. Y, finalmente, podría ser que
gracias a una medida de este tipo que se salven matrimonios,
que al obligarse a compartir cama y pieza terminan
odiándose”, revela Carmen, una idealista profesional de 30
años, que lleva dos de casada y cuyas diferencias con su
pareja son monumentales. “Él ronca, fuma y ve televisión
hasta tarde. Mientras yo duermo temprano y tengo el sueño
muy ligero. Pero de una forma u otra hemos logrado
compatibilizar... Por ahora”.
Claro está que no todos optan por el distanciamiento físico
y los que lo hacen tienen diferentes sus motivos...
UN PASO ANTES DE LA SEPARACIÓN
Tener camas y hasta piezas separadas, puede ser una opción
de parejas en que los dos integrantes son muy
independientes, aunque se amen. Pero no se da sólo en esos
casos.
En su edición de marzo, la revista norteamericana Star
revelaba la profunda crisis que vivía el matrimonio formado
por Britney Spears y Kevin Federlein. ¿Cómo lo sabían? Había
trascendido que la pareja dormía desde hace tiempo en
dormitorios separados. Según la publicación, Kevin ha
cometido la imprudencia de revelar detalles de su difícil
situación a algunos amigos íntimos que resultaron ser muy
indiscretos. Él ya no aguanta sus gritos ni sus cambios de
humor. Britney se ha convertido en una mujer posesiva y
dominante que no le deja ni un minuto, no le permite fumar,
conducir su moto ni relacionarse con sus amigos.
Casos así hay muchos. La convivencia se hace tan complicada
que las parejas terminan por separar sus habitaciones. Sin
embargo, no siempre una decisión de este tipo debiera ser
para peor....
MOLESTOS RONQUIDOS
“Lo amo, pero no lo soporto”, algo así es lo que siente una
mujer que comparte cama con un roncador empedernido. Es
sabido que las molestias que el ruido genera en la pareja y
familiares que duermen en otras habitaciones, se convierte
en la razón por la que dos personas deciden separar sus
piezas.
“Conozco a una pareja, quienes en un cumpleaños nos contaron
que habían optado por separara sus piezas. Ambos roncan y
uno no deja tranquilo al otro. Pero en ningún caso esta
separación ha sido fuente de distanciamiento. Incluso él
bromeaba diciendo que mientras ella se ducha va y le ordena
su habitación”, cuenta Alejandra de 32 años.
DISTINTAS COSTUMBRES
La historia revela que no ha sido fácil compartir camas.
Jorge Luis Borges nunca compartió cama con su mujer,
mientras que Napoleón dormía por tramos...Es decir, entre
las once y una de la madrugada dormía, tras lo que se
levantaba a trabajar, acostándose a las 5 de la madrugada y
levantándose definitivamente a las 7. ¿Quién podría
soportarlo?...
Hay otras tantas costumbres que podrían sacar a uno u otro
de sus casillas. Ante esto uno podría decir ¿para qué
pelear?, si se pueden llegar a ciertos arreglos.
“Pienso que no es una decisión que tomes previamente. No es
un acuerdo prenupcial. Pero podría ser una solución, por
ejemplo, si los dos trabajáramos en horarios distintos, que
impidan el descanso del otro, tal vez”, opina Alejandra,
casada hace diez años y quien cree que “siempre es mejor
tener una instancia o un sector en común, sino la
comunicación se va al tacho de la basura”.
¿SEPARACIÓN SEGURA?
Nadie puede dar un vaticinio infalible, pero si recurrimos
al feng shui podríamos llegar a ciertas conclusiones.
Según esta corriente oriental, debes procurar que la cama de
dos plazas sea una cama de dos plazas de verdad y que el
colchón sea de una sola pieza. Jamás debes tener dos
colchones, ya que simbólicamente esto crea división en la
pareja que duerme en ellos.
Ahora bien, es mucho mejor tener dos camas separadas o
incluso dormitorios separados que dormir en dos colchones
juntos. Una cama matrimonial con dos colchones se considera
algo muy malo para el futuro del matrimonio, ya que hará que
la pareja finalmente se separe.
Virginia Woolf, una gran feminista, ya reivindicaba en 1929
una habitación para cada uno. A su juicio no había nada como
respetar la comodidad, el ritmo y la independencia de cada
uno...Pero finalmente, la elección es tuya...
Matrimonios
sí, pero camas separadas
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The New York Times News Service
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Tracie Rozhon,
con la colaboración de
Malcolm Gay
en San Luis,
Claudia Rowe
en Seattle,
Katie Zezima
en Boston y
Chris Maag
en Cleveland
En una encuesta de opinión realizada en febrero por la
Asociación Nacional de Constructores de Casas, los
constructores y arquitectos pronosticaron que más de 60% de
las casas hechas al gusto del cliente tendrían dos recámaras
principales para el 2015, según Gopal Ahluwalia,
vicepresidente de investigación de la asociación.
Algunos constructores dicen que más de la cuarta parte de
sus proyectos nuevos ya las tienen. En el condado de San
Luis, Dennis Hayden, presidente de Hayden Homes, dijo que 30
casas separadas en su comunidad planificada más reciente
tendrán dos recámaras principales separadas, pero iguales.
Lo que podría significar que el síndrome de dormir solo en
casa no se limita a las clases altas.
Para los propietarios con ingresos medios, podría ser
cuestión de mudarse a un baño extra, el cuarto de juegos o
el ático. En el distrito Central West End de San Luis, Lana
Pepper, cuyo sueño es ligero y batalló por años con la
intranquilidad nocturna de su esposo, remodeló el condominio
que compraron hace poco agregando muros y construyendo
armarios para crear recámaras separadas.
Esas molestias nocturnas
“Era más que los ronquidos”, dijo contando los días malos
cuando solían compartir la cama. “No puede tener cubiertos
los pies bajo ninguna cobija. Yo tengo que tenerlos tapados.
Así es que tomé toda la ropa de cama y la dividí con unas
tijeras. Después cosí las orillas para que la mitad de la
sábana quedará metida bajo el colchón y que él pudiera
quitarse la otra mitad con los pies.
Eso no ayudó con sus ronquidos, así es que compró un aparato
de sonido blanco, incluso fue a un campo de tiro para
comprar “un par de esas enormes orejeras que usan”. No le
acomodó.
Según la Fundación Nacional del Sueño en Washington, es
frecuente que 75% de los adultos o se despierta en la noche
o ronca –y muchos han optado por camas separadas solo por
esas razones. En un informe publicado el martes, la
fundación dice que encontró que más de la mitad de las
mujeres encuestadas, entre los 18 y los 64 años, dijo que
duerme bien solo unas cuantas noches a la semana; 43% siente
que la falta de sueño interfiere con las actividades del día
siguiente.
No todo el mundo quiere hablar sobre ello. Muchos
arquitectos y diseñadores dicen que sus clientes sienten que
todavía hay un estigma en torno a dormir separados.
Algunos constructores dicen que es un tema delicado y llaman
a la otra recámara una “suite flexible”, para cuando llegan
visitas o los hijos vienen de la universidad. Charles
Brandt, un diseñador de interiores de San Luis, dijo: “El
constructor sabe, el arquitecto sabe, el carpintero que hace
los armarios sabe, pero es algo que no les gusta difundir
porque luego, luego la gente pensará que algo anda mal” en
el matrimonio.
Una diseñadora de interiores de Chicago se mudó a la
recámara de su hijo cuando éste se fue a la universidad.
“Recámaras separadas son de rigor para nosotros”, dijo
agregando que ella y su esposo duermen juntos los fines de
semana. La pareja solicitó que no se publicara su nombre.
No más desvelos
Fred Tobin, un constructor de North Canton, Ohio, tiene
amistad con una pareja prominente de Columbus cuya casa
remodelaron con dos recámaras principales.
La esposa duerme en un lado de la casa y el esposo, en el
otro. “Es cuestión confidencial”, dijo Tobin. “El marido
viaja mucho, todo el tiempo, y llega tarde a la casa, y
quiere poder revisar su correo electrónico e irse a la cama
sin despertarla”.
Paul C. Rosenblatt, un catedrático del Departamento de
Familia y Ciencias Sociales de la Universidad de Minnesota,
ha estudiado parejas que duermen separadas, y escribió un
libro el año pasado sobre los retos y beneficios: Two in a
Bed: The Social System of Couple Bed Sharing (Dos en una
cama: el sistema social de la pareja que comparte la cama).
Para él, gran parte del fenómeno tiene que ver con el
envejecimiento.
Muchas de las personas a las que Rosenblatt investigó, como
la pareja de Chicago, se acomodan en recámaras separadas
cuando crecen los hijos.
“De pronto, está disponible”, dijo, “y si tienes problemas
para dormir te vas al cuarto del hijo y encuentras que
dormiste mejor que con tu pareja”.
Sin embargo, algunas de las personas que estudia Rosenblatt
aún quieren un lugar para abrazarse. “En mi investigación,
las parejas tenían lugares separados por cuestiones de
sueño, pero también tenían uno para estar juntos”, dijo.
“Algunas se abrazan antes de separarse”.
No más sexo
En ocasiones, la necesidad de separarse sí tiene que ver con
el sexo. Rosenblatt dijo que una mujer mayor a la que
entrevistó dijo que tiene su propia recámara porque: “Ya
pagué mi cuota. Estoy lo suficientemente vieja como para
querer tener sexo a la una de la mañana”.
Sin importar cuáles sean las razones, los arquitectos y
constructores dicen que saben lo suficiente como para ya no
llamarlas “recámaras principales”.
“Las mujeres están comprando más casas, y ellas son
sensibles a esa terminología de la ‘suite principal’, y
están optando por el término ‘suite de los propietarios’”,
dijo Bárbara Slavkin, diseñadora de interiores de San Luis.
Dale Mulfinger, un arquitecto de Minneapolis, dijo: “¿Qué
tal los ‘reinos de las parejas’?”.
Sea la forma en la que se les denomine, ciertamente que
parecen venirle bien a los Pepper, la pareja de San Luis que
remodeló su condominio nuevo para que cada uno tuviera su
santuario para dormir.
La recámara de Ted Pepper, con muchas ventanas que se abren
a una terraza, no tiene nada de la parafernalia –el aparato
de sonido, la máscara para dormir– que se encuentra en la de
su esposa. La única evidencia de sus hábitos de dormir es un
nudo torcido de sábanas y cobijas en su cama.
“Ahora, ahí hay una demostración”, dijo Ted Pepper de 67
años señalando hacia el remolino de ropa de cama y risas
ahogadas. “Se despertaba si me movía aunque fuera poquito”.
Los Pepper están de acuerdo: las recámaras separadas han
agregado sal y pimienta a su relación. “Es más excitante”,
dijo Lana Pepper, “cuando puedes decir: '¿Tu recámara o la
mía?”. -
BBC
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