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040909 -
Miguel Jara
- Que los llamados visitadores médicos mantienen estrecha
relación con los galenos es bien sabido pero hasta qué punto es
así no suele poder plasmarse fácilmente. Pues bien, hemos tenido
acceso a documentos internos de una multinacional que demuestran
que la práctica de "alquilar" su voluntad está diseñada y
promovida por los departamentos de marketing. Regalos,
invitaciones a servicios de lujo y sobres con dinero que se
intercambian por determinado número de recetas son parte del
arsenal que los visitadores médicos utilizan. Una práctica
prohibida que se viola una y otra vez impunemente con argucias.
La industria farmacéutica siempre ha buscado la
"colaboración" de los médicos para intentar aumentar sus
beneficios. Una práctica muy extendida que se conoce en España
como taruguear y consiste en ofrecerles regalos, viajes,
privilegios o directamente dinero si recetan sus productos. El
tarugueo tiene un lenguaje propio y discreto. A pesar de que es
ilegal. Así lo recoge expresamente la Ley 29/2006, de 26 de
julio, de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y
Productos Sanitarios recogiendo claramente que "se prohíbe el
ofrecimiento directo o indirecto de cualquier tipo de incentivo,
bonificaciones, descuentos, primas u obsequios por parte de
quien tenga intereses directos o indirectos en la producción,
fabricación y comercialización de medicamentos a los
profesionales sanitarios implicados en el ciclo de prescripción,
dispensación y administración de medicamentos o a sus parientes
y personas de su convivencia. Esta prohibición será asimismo de
aplicación cuando el ofrecimiento se realice a profesionales
sanitarios que prescriban productos sanitarios".
La ley recogía así lo indicado en la Directiva Europea
2001/83/CE según la cual "no debe permitirse otorgar, ofrecer o
prometer a las personas facultadas para prescribir o dispensar
medicamentos, en el marco de la promoción de los mismos, primas
económicas o regalos en especie". Luego tanto la ley española
como la directiva europea dejan sin efecto lo interesadamente
regulado por el Real Decreto 1416/1994, de 25 de junio, norma de
rango inferior que sí permitía las "atenciones promocionales"
aunque matizando que debían tener "un valor insignificante" y
ser "irrelevantes para la práctica de la medicina o la farmacia"
(art. 17).
Los asesores jurídicos consultados por la revista son claros al
respecto: ese decreto está implícitamente derogado y hoy no
puede seguir ofreciéndose a los médicos regalos o incentivos de
ningún tipo o cuantía. Es ilegal. Sin embargo, como es vox
populi, se sigue haciendo de forma habitual. La mayoría de los
grandes laboratorios farmacéuticos sigue seduciendo a los
médicos para que receten sus productos solo que en muy pocas
ocasiones se puede demostrar documentalmente ya que quienes
trabajan en ellos se ocupan de no firmar ni sellar los escritos
que hacen circular y quienes obedecen esas órdenes no tienen
obviamente intención de auto incriminarse en un presunto delito.
Con lo que la corrupción en el sector es enorme. Basta recordar
algunos de los artículos ya publicados en nuestra revista sobre
el tema y que el lector puede revisar en www.dsalud.com: El
negocio de la enfermedad. La falta de ética de las
multinacionales farmacéuticas (nº 46), Mitos y realidades de la
industria farmacéutica. La gran farsa (nº 50), La corrupción del
sistema sanitario (nº 50), Las multinacionales farmacéuticas y
la persecución de los disidentes (nº 59), La credibilidad de la
industria farmacéutica, bajo mínimos (nº 75), Las
multinacionales farmacéuticas controlan gran parte de las
asociaciones de enfermos (nº 80), Denuncian el "peso excesivo"
de la industria farmacéutica en la formación de los médicos (nº
85), Los laboratorios farmacéuticos y el espionaje internacional
(nº 90), Medicamentos que nos enferman e industrias
farmacéuticas que nos convierten en pacientes (nº 91) o
Multinacionales farmacéuticas: comprando el silencio (nº 92).
Ahora bien, si las pruebas concretas de esta corrupción son
difíciles de obtener por los medios de comunicación y los jueces
es porque ni las autoridades, ni los inspectores sanitarios, ni
los colegios médicos, ni las fuerzas de seguridad del Estado
actúan. Todos hacen la vista gorda. De hecho hemos tenido acceso
-de nuevo- a documentos internos y al material habitual de
trabajo de los visitadores médicos de la filial española de una
conocida multinacional farmacéutica que demuestran que la
compañía -una de las 280 que integran la patronal farmacéutica
española Farmaindustria- conquista la voluntad de muchos galenos
con regalos e incentivos monetarios como estrategia habitual de
marketing.
¿CÓMO SE CAPTA A UN MÉDICO?
El proceso de seducción de un médico es similar en casi todos
los laboratorios que aún utilizan esta práctica (ya no la
efectúan todos). En el caso que nos ocupa se denomina
Procedimiento de inversiones. El sistema, de conocimiento
exclusivamente interno, ofrece la "línea de actuación" a sus
"delegados" -es decir, a los visitadores médicos de la compañía-
con profusión de detalles. Así, durante el primer trimestre del
2003 la dirección de la misma envió a su "fuerza de ventas" -las
personas que componen el departamento comercial- un correo
electrónico en el que les explicaba que para ese periodo cada
vendedor de la "Línea X" disponía de 7.800 euros más 15 cámaras
de vídeo y los de la "Línea Z" 14.500 euros más 25 videocámaras.
Y las instrucciones son muy precisas: "Cada delegado deberá
hacer uso de este presupuesto teniendo en cuenta los siguientes
puntos: 1) El presupuesto es para el total de los productos
responsabilidad de cada línea. 2) La inversión debe ir acorde a
los objetivos de venta que hay que conseguir para cada producto.
3) Hay productos que están en mercados donde se necesitan
realizar más inversiones (se menciona el nombre de un fármaco) y
otros productos donde la promoción y los impactos siguen siendo
lo más importante (se da el nombre de otro)".
En suma, hay medicamentos que requieren más "inversión
promocional" pues son menos conocidos. Por eso esta empresa
divide sus fármacos en dos categorías: la de los fármacos más
baratos y ya conocidos por los médicos y el público y la de los
más caros y menos populares pero de mayor volumen de facturación
potencial.
En cuanto a la estrategia para "convencer" a los médicos pasa
por repartir el presupuesto para primas de tres maneras:
invertirlo en relaciones públicas, en Acciones Especiales con
Central y en Acciones Especiales con Gerente de zona. Así pues,
"AA.EE.", en la clave de esta empresa, significa Acciones
Especiales y se refiere a los acuerdos a los que los visitadores
llegan con los médicos de recetar tantos lotes de tal
tratamiento a cambio de tanto dinero o tal regalo.
Obviamente para tener control en todo momento de en qué gastan
realmente el dinero sus empleados del departamento de marketing
la compañía indica que para las relaciones públicas "se deben
pasar a través de nota de gastos comidas, cafés, invitaciones y
atenciones para el personal sanitario (de poco valor), siempre y
cuando no exceda los 100 euros por concepto en el caso de las
comidas o invitaciones y de 19 euros en el caso de las
atenciones y/o detalles".
Para las Acciones Especiales con Central esta empresa
farmacéutica tiene previsto que "mientras tengamos Premiere (se
refieren a un programa informático para ordenadores personales
de gestión de bases de datos) las acciones especiales debéis
tramitarlas a través de este sistema diariamente al hacer el
reporting (informe diario que deben hacer los visitadores
médicos sobre su trabajo) y cuando dispongamos de las PDA´s ya
es imprescindible y OBLIGATORIO que cumplimentéis todos los
campos solicitados para que la acción se tramite".
Como puede comprobarse por los papeles la compañía farmacéutica
no sólo está así al día de lo que hacen sus comerciales con el
dinero que les facilita para seducir a los profesionales
sanitarios sino que emite órdenes muy concretas para llevar el
control de esas operaciones. Los "campos" a los que se refiere
la dirección del laboratorio son los siguientes: "Fecha
vencimiento de la acción - Nombre del médico - Tipo de inversión
- Producto - Concepto - Importe del compromiso - Notas: en este
campo es imprescindible especificar al detalle el compromiso
adquirido. Por ejemplo, cheque gasolina de 150 euros por "X"
tratamientos" (el subrayado es nuestro). Queda con ello claro
que la compañía no tiene reparo alguno en animar a los
componentes de su red de ventas a que ofrezcan 150 euros a los
médicos por un determinado número de recetas.
Siguiendo este sistema de trabajo los visitadores disponen del
dinero para emplearlo como quieran. Luego, una vez convencido el
médico, es otra persona de la compañía la que coordina esa
petición y la entrega del importe: "Os comunicamos que la
persona que va a tramitar y gestionar vuestras solicitudes es
A.G.", puede leerse en una misiva. Esta persona comprueba que la
operación se ha realizado efectivamente y es entonces cuando
facilita el importe al visitador para que éste se lo entregue al
médico. Como nos explicara personalmente un visitador en activo
"el delegado llega a un acuerdo con un médico y se inicia el
compromiso con conocimiento del gerente de zona.
Normalmente la operación se aprueba pasado algún tiempo, cuando
se comprueba que el medicamento se receta más y que, por tanto,
la operación de tarugueo ha sido efectiva. Entonces el gerente
da el dinero y se le entrega al profesional sanitario que ha
cumplido el trato. Al delegado le interesa que se cumpla el
acuerdo".
Estas prácticas son ilegales hoy pero lo eran también durante
los años en que se produjeron porque las prohibía la Ley
25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento. Esta norma, en su
capítulo II, artículo 86, párrafo segundo, dice: "Los medios de
información y promoción utilizados como soporte, ya sean
escritos, audiovisuales o de otra naturaleza, tendrán carácter
básicamente científico y estarán dirigidos y se distribuirán con
exclusividad a profesionales sanitarios". Y en su capítulo
cuarto la ley vuelve a remarcar el "carácter científico" de la
promoción: "Los premios, becas, contribuciones y subvenciones a
reuniones, congresos, viajes de estudio y actos similares
donados por cualesquiera personas relacionadas con la
fabricación, elaboración, distribución y dispensación de
medicamentos se aplicarán exclusivamente a actividades de índole
científica cuando sus destinatarios sean facultativos en
ejercicio clínico o las entidades en que se asocian".
En suma, los obsequios a los médicos por parte de la industria
farmacéutica estaban entonces regulados, no prohibidos. Solo que
la ley se incumplía -y se incumple- de manera habitual. Porque
se les puede "ayudar" con becas, contribuciones y subvenciones a
reuniones, congresos, viajes de estudio y actos similares...
pero también con billetes de avión, barco o tren, bono-cheques
para hoteles, restaurantes o coches, cheques-gasolina,
cheques-regalo, etc., en lugar de dinero en metálico. Hecha la
ley, hecha la trampa.
LOS REYES MAGOS DE EURORIENTE
En el primer trimestre del 2003 la empresa de la que
hablamos se mostró especialmente generosa y "activa". Las
"acciones" que desde la central gestionaron y enviaron
directamente a sus visitadores lo demuestran: "Regalo Standard
del ciclo (tipo vídeo cámara) adicionales a las que vais a
recibir - Cheques gasolina - Bonos Corte Inglés o similar -
Bonos Hotel - Reservas en Congresos - Material médico (libros,
instrumental, etc.) - Material informático". Además, para las
Acciones Especiales con Gerente de zona este último responsable
"dispondrá de un pequeño presupuesto para atender esas
necesidades". El grueso de las acciones, sin embargo, se
gestionan directamente con la Central. Órdenes son órdenes.
Sabemos de buena tinta que el ambiente de trabajo entre los
visitadores de esta compañía es muy tenso. Competencia manda,
también entre compañeros. Son los gajes del trabajo por
objetivos. Pero a tenor de los esfuerzos que hace la dirección
de la empresa por levantar el ánimo de su particular tropa de
vendedores cualquiera lo diría: "Nuestra intención y la vuestra
es comenzar el año con buen pie y por eso nos hemos puesto como
objetivo realizar una buena inversión desde ya de forma que
tengamos el 50% del presupuesto trimestral comprometido a
finales de enero". Hay que tratar bien a los médicos por si no
les han traído suficientes regalos los Reyes Magos.
"Tenéis un magnífico presupuesto y flexibilidad y autonomía para
invertirlo donde penséis que es más rentable, con la supervisión
de vuestros Gerentes de Zona. Desde la Central intentaremos ser
lo más eficaces posibles para dar respuestas rápidas y a su vez
realizaremos un seguimiento muy estrecho de vuestras solicitudes
con informes periódicos que os/nos informen del presupuesto que
va quedando y de qué, quién y cómo lo estamos invirtiendo",
explica la dirección. El apoyo y el aliento de estos
responsables a las actividades poco éticas de sus empleados es,
pues, manifiesto. No sólo diseñan campañas de acoso a los
médicos y reparten dinero para que sus visitadores lo entreguen
a su vez a los profesionales sanitarios llevando un perfecto
control de esas prácticas sino que las fomentan como parte
cotidiana de su estructura de marketing. Como el lector supondrá
estas actividades ilegales son muy rentables para la compañía y
de ahí la aprobación y el tono exultante que a veces manifiestan
sus directivos.
VISITADOR MÉDICO: INSTRUCCIONES DE USO
Las compañías farmacéuticas alegan que toda empresa beneficia a
los trabajadores que cumplen los objetivos que les marcan. Y que
cuando los visitadores hacen bien su "trabajo" es motivo de
regocijo lo demuestra que muchas farmacéuticas llegan a pagar
pagas extras de importancia. Cantidades de 3.000 euros cada dos
meses son habituales según demuestran los documentos que obran
en nuestro poder. Así que con semejantes cantidades
extraordinarias de dinero podemos hacernos una idea de lo que
puede llegar a ganar un visitador medio. Un dinero que se
utiliza, se diga lo que se diga, para alquilar voluntades sin
reparar en los "efectos colaterales" que provoca una
dispensación irracional e interesada de fármacos entre la
población.
Evidentemente las empresas procuran disfrazar esas "comisiones".
He aquí cómo explica en un correo electrónico la multinacional a
la que nos referimos lo que deben hacer sus visitadores: "Tanto
los cheques gasolina como los bonos de El Corte Inglés son de 30
ó 60 euros. Aseguraros de que al transmitir la inversión la
cantidad que ponéis en la celda de coste es múltiplo de 30 o de
60 euros". La empresa, incluso, pide a sus visitadores que cada
"inversión" en un médico la registren o transmitan a diario a
través de sus PDA (agendas electrónicas portátiles).
DINERO NEGRO
En suma, todo el mundo en el sector sabe que las prácticas que
estamos describiendo se consideran fundamentales para conseguir
los altos beneficios que obtienen la mayor parte de los
laboratorios farmacéuticos cuyo margen de ganancias neto anual
se sitúa en torno al 17%, cifra muy por encima del 3 ó 4% de
beneficio que obtienen las multinacionales más conocidas en
otros ámbitos como explico ampliamente en mi obra Traficantes de
salud.
Llegados a este punto debo decirle al lector no versado que los
visitadores médicos son, hoy por hoy, la primera fuente de
"información" de los médicos. Por delante de las revistas
especializadas del sector. Y para que se haga una idea de la
importancia de la "fuerza de ventas" de los laboratorios
farmacéuticos añadiré que la empresa en cuyos papeles internos
me baso para los comentarios de este texto -de tamaño medio a
pesar de su presencia en los cinco continentes- disponía en
septiembre del 2003 en España de 70 visitadores médicos para su
"línea X" y otros 56 para la "línea Z". En total, pues, ¡126
visitadores! Y agregaré que durante los primeros nueve meses del
2003 esos comerciales farmacéuticos "invirtieron" en dinero y
regalos para los médicos 1.031.165 euros en la "línea X" y
1.506.746 euros en la "línea Z" lo que da un total ¡de 2.537.911
euros!
Para que se hagan una idea de las ventas que puede llegar a
alcanzar un laboratorio medio agregaré que durante esos primeros
nueves meses de 2003 el visitador médico de la multinacional que
nos ocupa situado en primer lugar del ranking de rentabilidad de
la compañía había vendido medicamentos por un valor de 403.764
euros. ¡Él solo en nueve meses!
Y, como hemos comentado, en ese periodo el laboratorio contaba
con 126 visitadores.
MÉDICOS FICHADOS
En suma, las herramientas de las que disponen los comerciales
farmacéuticos para lograr la "colaboración" de los médicos son
claras... pero hay más. Algunos laboratorios tienen sus propias
"armas secretas" que guardan como oro en paño y por ello ordenan
a sus empleados de ventas que no las saquen de la sede de la
empresa.
El 10 de abril del 2003 la multinacional de la que nos ocupamos
envió un correo electrónico a la red de ventas firmado por su
Director Comercial, L. M., que encabezaba con las siguientes
palabras: Listados de Close-Up. Y su contenido era el siguiente:
"Tal como quedamos en la pasada reunión de ciclo en Madrid
enviamos listados de médicos Close-Up ya que consideramos pueden
ser de gran utilidad a efectos de establecer nuevas AA/EE. Un
cordial saludo".
Sí, los laboratorios -como es el caso del que nos ocupa- poseen
enormes bases de datos sobre médicos que compran a precios
elevadísimos a empresas de marketing farmacéutico. Y Close-Up es
una de ellas. Los visitadores tienen así a su disposición
listados detallados de los datos y actividad de los galenos de
su entorno. En las particulares fichas de Close-Up -a las que
hemos tenido acceso- se detalla el nombre del médico con sus
apellidos, dirección completa, especialidad a la que se dedica y
unidades de cada medicamento que receta. Con esta información
las compañías que poseen tales bases de datos conocen hasta la
tendencia de cumplimiento de los acuerdos alcanzados con los
visitadores.
"TARUGUEO" A GRAN ESCALA
El "tarugueo", como podemos comprobar, se ha convertido en suma
en una práctica cotidiana en nuestro sistema sanitario pese a
estar prohibido -que no perseguido ya que nadie se ocupa de
ello- hasta por las normas de regulación que se auto impone
Farmaindustria. De hecho ésta dispone de un Código Deontológico
que llega a establecer sanciones -que en realidad son más bien
simbólicas- para las compañías asociadas a la misma que
contravengan la ética en la promoción. Si atendemos a las
estadísticas de la patronal del ramo entre julio de 2003 y abril
de 2004 se tramitaron 43 casos de presunta vulneración de las
normas de promoción por parte de los laboratorios. Y las
sanciones a las empresas variaron de los 6.000 a los 9.000
euros, cantidades ridículas si se comparan con los
multimillonarios presupuestos dedicados a "inversiones".
El Secretario del Colegio de Médicos de Asturias, Ángel García
Prieto, denunció hace ya años la práctica del "tarugueo" pero la
Policía española jamás ha investigado el tema ni ha hecho una
"redada" masiva de médicos y visitadores como sí han tenido
lugar en otros países. Es el caso de Italia donde los
carabinieri, tras investigar a algunos empleados de
GlaxoSmithKline (GSK) -una de las multinacionales farmacéuticas
más importantes del mundo-, llegó a detener a centenares de
profesionales que terminaron siendo procesados "por incentivar
la prescripción de fármacos".
La policía italiana descubrió la concesión de comisiones
ilegales y regalos a miles de médicos italianos por parte de
GlaxoSmithKline como "premio" por recetar sus productos a los
pacientes. Y nada menos que 4.713 personas fueron procesadas
acusadas de pertenecer a una red encargada de favorecer la venta
de los productos GSK. El trato "personalísimo" entre promotores
de ventas y doctores incluía becas para sus hijos, ingresos
bancarios "fortuitos" o viajes a parajes exóticos de India o
Brasil. Durante el periodo 1999/2002 GlaxoSmithKline en Italia
dedicó más de 228 millones de euros a "corromper médicos", según
palabras de la policía italiana. Y la central de la empresa fue
acusada de "crímenes corporativos".
El asunto fue tan escandaloso que la propia multinacional
reconocería los hechos en un comunicado público. Sin embargo,
Carlos Galdón, presidente entonces de GlaxoSmithKline en España,
explicaría que "en una empresa donde trabajan casi 100.000
personas en todo el mundo puede ocurrir que algunas de ellas no
ejerzan o cumplan con sus obligaciones de una manera ética".
Agregando que en GlaxoSmithKline existe "un código ético muy
exigente". La misma respuesta que ofreció Giuseppe Recchia como
portavoz de la compañía en Italia afirmando que sus promociones
"se realizan de acuerdo con el código ético de la empresa y las
normas legales de los países en los que opera". Vamos, que
intentan hacer creer a la gente que una empresa puede invertir
una auténtica millonada en sobornar a miles de personas... sin
que sus directivos se enteren. Especialmente cuando todo el
sistema de comisiones y regalos estaba controlado por un sistema
informático conocido con la clave de Giove en el que quedaba
registrado el "rendimiento" de cada facultativo y se establecía
la "importancia del premio'". De hecho, Giove dio nombre a la
operación policial y judicial que fue dirigida por el Fiscal
Jefe de la República de Verona, Guido Papalia.
Y, por cierto, ¿cómo irá ese proceso? Quisimos saberlo y para
ello nos pusimos en contacto con la Embajada de Italia en Madrid
pero el responsable de Prensa de la misma, Paolo Mangarelli, no
pudo ofrecernos información porque "no se han vuelto a tener
noticias del caso". Sin comentarios.
En Estados Unidos el Fiscal de Nueva York, Eliot Spitzer,
demandó a los laboratorios Pharmacia y GlaxoSmithKline por
presuntos acuerdos ilegales con médicos en la venta de fármacos.
La Fiscalía acusó a las dos compañías de sobornar a médicos para
que prescribieran sus fármacos anticancerígenos y así aumentaran
los reembolsos en los programas de cobertura sanitaria de la
Administración. Varios meses antes otro fiscal, esta vez alemán,
relacionó a 1.600 médicos de su país con la obtención de
importantes regalos de GlaxoSmithKline. Y se sospechaba que
otros 5.000 podían estar igualmente implicados.
Agregaré, para terminar, que más de 380 visitadores médicos de
SmithKlineBeecham fueron acusados también de soborno. Y las
empresas, de nuevo, reconocieron los hechos asegurando que
estaban cooperando con la investigación... ¿Usted se lo cree?
¿Y QUÉ TIENE QUE ALEGAR LA MULTINACIONAL QUE INVESTIGAMOS?
Obviamente quisimos conocer la versión de todo lo aquí contado
por parte de los responsables de la multinacional cuyos papeles
internos obran en nuestro poder así que les enviamos un correo
electrónico con parte de los datos mencionados en el reportaje
para que nos dieran su versión. Luego llamamos telefónicamente y
se nos contestó que no disponían de Departamento de Prensa.
Insistimos y se nos dijo que nos respondería por correo
electrónico una responsable del Área de Recursos Humanos que, en
efecto, se limitó a enviarnos una breve nota de negación de
carácter general sin entrar en detalle. Volvimos a insistir ante
la parquedad de la contestación y entonces la empleada de una
agencia de comunicación que trabaja para el laboratorio se
limitó a decirnos que la empresa "cumple desde siempre con la
ética de la industria farmacéutica que en la actualidad está
plasmada en un Código Deontológico para la promoción de las
especialidades farmacéuticas. Este código es de obligado
cumplimiento para todos los laboratorios por lo que difícilmente
esas informaciones pueden ser veraces. La compañía respeta los
principios éticos de profesionalidad y responsabilidad".
Finalmente la responsable de prensa del laboratorio se puso
directamente en contacto con el director de la revista, José
Antonio Campoy, y éste accedió a enviarles el borrador del
artículo para que, si podían, desmintiesen los datos que en él
aparecían. Así se hizo y quedaron en llamar en un par de días
para hablar del contenido del texto. Nunca lo hicieron. En lugar
de ello mandaron un burofax que llegó el mismo día en que la
revista entraba en máquinas -cuya fecha se les había facilitado
para que respondieran antes- de carácter conminativo y
amenazante. Un escrito aparentemente elaborado por sus servicios
jurídicos -y decimos aparentemente porque la multinacional está
tan acostumbrada a no firmar nada que ni siquiera aparece quién
es el autor del mismo, no figurando ni firma ni sello alguno-
que básicamente dice tres cosas: todo lo que hacen es legal,
todo lo que se afirma en nuestro artículo de sus prácticas es
falso o erróneo y todas sus acciones se ajustan a las normas
existentes; y, por tanto, la empresa nos instaba a abstenernos
de publicar el artículo reservándose en caso contrario todas las
acciones, incluso penales, que consideren oportunas. Pero luego
resulta que en el último punto del escrito dicen textualmente:
"Finalmente, en su borrador se dice que ustedes han tenido
"...acceso a documentos internos de una multinacional..." en
clara alusión a nuestra empresa. Desconocemos si los documentos
que ustedes citan y cuyo contenido pretenden difundir pertenecen
efectivamente a nuestra sociedad. Si así fuera, el origen de
tales documentos sería ilícito, toda vez que los representantes
legales de (nombre de la multinacional) no habrían dado
autorización alguna para que los documentos les fueran
entregados a ustedes. En consecuencia, les instamos a que se
abstengan de publicar cualesquiera documentos de (nombre de la
multinacional) que pudieran obrar en su poder o el contenido de
tales documentos. Les instamos igualmente a que devuelvan a la
empresa cualquier documento de ella que pudieran poseer. El
Código Penal vigente castiga como delito, con penas de prisión,
tanto el apoderamiento de papeles reservados de otras personas
como su difusión no consentida o la de su contenido (artículos
197.1 y 3, 199, 278 y 279, todos ellos del Código Penal."
Es decir, la multinacional dice que no tiene nada que ocultar y
todo lo que hacen sus empleados es legal pero nos insta a que no
publiquemos nada de lo que pueda aparecer en los papeles que
obran en nuestro poder. Grotesco. Además en esos documentos no
hay ningún secreto industrial o profesional y no son pues de
aplicación los artículos del Código Penal con cuya mención
pretenden amedrentarnos. Por otra parte, no han sido obtenidos
de manera ilegal. La mayor parte se trata de documentos que
obran en poder de todos sus visitadores y/o buena parte de otros
empleados de la empresa. No hay siquiera delito por parte de
quien/quienes nos los han facilitado. Cabe agregar que tales
documentos lo que prueban además es la presunta comisión de uno
varios delitos y la obligación de todo ciudadano que tiene
conocimiento de algo así es denunciarlo. El director de la
revista, a pesar de todo, me ha sugerido que cuente los hechos
pero no de el nombre de la multinacional... de momento. "Lo
importante -me dice- es que la gente sepa lo que está pasando.
Que esté informada. No compensa pasarse meses o años en los
tribunales para que luego a la multinacional de turno la multen
simbólicamente y siga haciendo lo mismo porque quienes tienen la
obligación de evitarlo no están por la labor. Nuestra labor es
informar verazmente y vamos a seguir haciéndolo. Guarda pues la
documentación y si en un momento determinado nuestros asesores
jurídicos entienden que debemos entregar los papeles a alguien
lo haremos. Pero a Sanidad, a las fuerzas de Seguridad del
Estado o a la Fiscalía Anticorrupción, no a ellos. Demos tiempo
al tiempo". -
Miguel Jara
Miguel Jara:
Escritor y periodista independiente especializado en la
investigación de temas de salud y ecología. Es autor de los
libros Traficantes de salud (Icaria Editorial, 2007) y
Conspiraciones tóxicas (Martínez Roca Ediciones, 2007, escrito
en colaboración con Rafael Carrasco y Joaquín Vidal. Realiza
investigaciones que publica con regularidad en los medios que se
interesan por ellas. Ofrece conferencias y participa en eventos
como mesas redondas, talleres o presentaciones relacionados con
los temas en los que trabaja. Tiene como objetivo buscar las
verdades frente a los intereses del poder y explicárselas a los
demás ciudadanos. Una frase que puede definirle es: Todo es
susceptible de ser transformado si las personas están informadas
y se organizan.
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