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060611 -
Entremujeres - Hasta ahora se sabía que ser mujer y/o
hipertenso eran dos malos antecedentes. Ahora se suman algunos
otros: tomar café, tener sexo, hacer ejercicio intenso, sonarse
la nariz y hasta hacer fuerza para ir al baño. Te contamos
cuáles son los detonadores del aneurisma, según estudio. Y qué
opinan los máximos referentes locales.
Ocho hábitos cotidianos, repetidos en exceso, pueden poner
en riesgo nuestra vida. Investigadores de la Universidad de
Utrecht, Holanda, publicaron una investigación que afirma que el
consumo de café, el ejercicio físico intenso, sonarse la nariz
con fuerza, tener relaciones sexuales, hacer fuerza al ir al
baño, tomar refrescos de cola, sobresaltarse y enojarse son
factores que, en este orden, aumentan el riesgo de que se
produzca un derrame cerebral.
"Todos estos comportamientos aumentan la presión sanguínea
temporalmente y facilitan que el vaso inflamado por un aneurisma
se rompa. Así de sencillo", explica Monique Vlak, neuróloga en
el Centro Médico Universitario de Utrecht (Holanda) y
coordinadora del estudio publicado en mayo en la revista Stroke
(infarto cerebral, en inglés).
Para detectar cuáles son los factores "peligrosos", el equipo
preguntó durante tres años a 250 pacientes que sufrieron una
aneurisma (o hemorragia cerebral) cuáles habían sido sus hábitos
y actitudes previos al derrame. Así, encontraron que lo más
perjudicial era tomar café: quienes lo hacían tenían casi el
doble de riesgo de que el vaso sanguíneo se rompiera durante la
hora siguiente de haber ingerido la bebida.
En segundo lugar, lo más peligroso para estos pacientes resultó
ser el ejercicio intenso, sonarse fuertemente la nariz y tener
sexo.
Qué es un a aneurisma
Un aneurisma cerebral es un ensanchamiento de la pared de una
arteria del cerebro, y sus síntomas incluyen vómitos, problemas
de vista, pérdida de conocimiento y fuerte dolor de cabeza. La
mayoría no manifiesta síntomas hasta que son lo suficientemente
grandes o hasta que sangran. Cuando se rompen, los aneurismas
pueden causar hemorragia cerebral.
Con las nuevas técnicas de neuroimagen se detectan mejor, pero
aún no están muy claras las causas por las que se producen.
Hasta el momento se sabía que el hecho de ser mujer y la
hipertensión eran factores de riesgo, a los que ahora se suma
estos ocho.
Se calcula que el dos por ciento de la población -o poco más de
seis millones de personas- tiene aneurismas intracraneales, pero
pocos se rompen, según el estudio.
"Para las personas con un aneurisma que es demasiado pequeño
para poder tratarlo o que está localizado en una zona de difícil
acceso para intervenir, es mejor prevenir que curar. Evitar
comportamientos de riesgo puede ser su seguro de vida", precisó
al diario El Mundo, de España, Ale Algra, del Departamento de
Neurología del Centro Médico de Utrecht. "Si suprimen el café
pueden reducir en un 10% el riesgo de ruptura del vaso sanguíneo
o en un 4% si toman laxantes", agregó.
Estas hemorragias causan la muerte a la tercera parte de los
pacientes que las sufren y dejan a otro 20% en una situación de
dependencia total.
Cautela con los datos
Los resultados del estudio están dando la vuelta al mundo y
hasta la Asociación Norteamericana del Corazón se refirió al
tema: "Café y sexo: dos de las actividades milenarias más
placenteras del ser humano podrían tener algún efecto adverso
para la salud".
Entremujeres consultó al doctor Francisco Klein, Director del
Centro de Stroke del Hospital Universitario de la Fundación
Favaloro. "El trabajo publicado en Stroke no se refiere al
accidente cerebrovascular en general sino a un tipo específico
de hemorragia llamada hemorragia subaracnoidea aneurismática,
producida por la ruptura de una malformación vascular, en este
caso un aneurisma. El grupo de Vlak, de la Universidad de
Utrecht, estudió en 250 pacientes cuáles de 30 factores que
ellos eligieron arbitrariamente se encontraban presentes (y en
qué frecuencia) en los que ya habían tenido una hemorragia
subaracnoidea. El estudio lo hicieron a través de un
cuestionario administrado a los pacientes. Allí encontraron que,
de esos 30 factores elegidos a priori, 8 de ellos tenían lo que
los autores consideraron relevancia estadística", explica el
especialista.
El doctor Klein subraya cierta cautela en el alcance de las
conclusiones del estudio. "Es un trabajo retrospectivo, con
todas las controversias que tienen este tipo de análisis, ya que
la pureza de las variables estudiadas es mucho menor. El mismo
grupo de investigadores acepta esta limitación, y también la de
que el estudio solamente pudo ser realizado en aquellos
pacientes que sobrevivieron y en los que pudieron contestar el
cuestionario y no en todas las hemorragias subaracnoideas",
dice.
"Ninguno de los llamados 'factores de riesgo' que se registraron
se encuentran asociados a la producción de un aneurisma, aunque
sí pueden estarlo a su ruptura. Es conocido desde hace mucho
tiempo que cualquier condición que favorezca la elevación de la
tensión arterial puede asociarse a la ruptura aneurismática y en
este sentido parecen operar las variables estudiadas", explica.
Y aclara: "Por supuesto que en un paciente que se sabe que tiene
un aneurisma cerebral, es razonable recomendarle que cualquiera
de estos desencadenantes (y otros, como la eventual
administración de medicamentos o drogas que puedan elevar la
tensión arterial) sean evitados para evitar el riesgo de ruptura
hasta que el aneurisma sea "asegurado", ya sea a través de su
instrumentación endovascular o neuroquirúrgica. En este sentido
el trabajo actúa como un aporte más a la racionalidad de esta
recomendación".
El doctor Luciano Sposato, director del Centro de Stroke, del
Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, y director
del Departamento de Neurología de INECO, suma otro dato a tener
en cuenta, para no asustarse: "Es importante remarcar que los
ACVs ocasionados por aneurismas son el tipo menos frecuente. En
el Registro Nacional de Accidentes Cerebrovasculares (ReNACer),
el 83% fue del tipo isquémico (oclusión de una arteria cerebral)
y el 17% hemorrágico (ruptura de una arteria cerebral). Dentro
de este último 17%, un 3% fue por ruptura de un aneurisma. En
resumen, solo 3% de los ACVs es ocasionado por la ruptura de un
aneurisma (hemorragia subaracnoidea)".
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