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Su nombre
"Raphael" significa
: "Divino curador", "Dios
cura" o "Dios ha Llegado".
"Rapha" es su nombre en
hebreo: médico, curador, cirujano.
Por este motivo ha sido un símbolo (la
serpiente), de las artes curativas. |
El
símbolo de la profesión médica son dos
serpientes que se enroscar alrededor del
legendario "Caduceo de
Mercurio". También
llamado "Labbiel".
Es el Príncipe de las Virtudes.
Tiene
dominio sobre el mundo físico,
nuestro cuerpo y todo lo relativo a
las sanaciones. Representado con un
bastón, es guardián fiel de los
secretos del Templo e intermediario
del matrimonio legítimo.
Tiene poder sobre el crecimiento, los
cambios y las trasformaciones. Es uno
de los siete Ángeles del Trono.
Se lo asocia con la imagen de la
serpiente.
Es el jefe de los Ángeles de la
Guarda, es el Ángel de la Providencia
que cuida de toda la humanidad. |
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Gobierna como: Príncipe del Segundo
Cielo, Jefe de la Orden de las
Virtudes y Guardián del Árbol del
Edén.
Se lo representa en compañía
de Tobías, un hombre joven, y su
perro, que lo acompañó tan fielmente
en sus viajes como el supremo
compañero de los cuentos de hadas.
Representa: El sanador de la Tierra y de los
seres humanos. Guía en el Infierno, ya que es
allí donde la curación resulta más
necesaria.
Rafael porta un frasco dorado y un bálsamo.
Se preocupa por los peregrinos, viajeros y a
los que realizan peregrinajes hacia Dios.
Lleva sandalias, báculo, un odre con agua,
una alforja que cuelga se su hombro. También
trae una espada o una flecha afilada. El es la
medicina de Dios. Debe remediar los males de
la humanidad y conducir a la nueva generación
hacia el tercer milenio. |
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Vibra
bajo la luz del rayo verde.
Día que le corresponde: Jueves y
Domingo.
Virtudes: La verdad, la sanidad, la
consagración de todo lo que crece en forma
correcta.
Gobierna y protege
el Oeste, el crepúsculo, la noche, el Otoño.
Representa la Primavera.
Se invoca este arcángel para la curación
de enfermedades, tanto espiritual, física o
mental y para la sanación de nuestro
planeta. En los momentos en los cuales hace
falta vencer la falsedad derrotando a una
mentira.
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Oh! poderosísimo Príncipe de la Gloria San
Raphael,
llamado medicina de Dios,
salud de los enfermos, luz de los ciegos,
guía de los caminantes, protector de la
limosna,
del ayuno y de la oración.
Por aquella caridad con que acompañaste
al joven Tobías y le guardaste de muchos
peligros
librándole de la crueldad del demonio,
le preparaste un feliz matrimonio y
devolviste la vista a su anciano padre,
te pido, Oh! glorioso protector mío,
me libres de todos los males y peligros,
y me acompañes en la peregrinación
de esta vida mortal,
para llegar felizmente al puerto de la
salvación,
el Reino de los Cielos.
Así sea.
Señor, que diste a tu hijo Tobías
por compañero de viaje al Arcángel San
Raphael,
concédenos la gracia de estar siempre
protegidos
por su custodia y asistidos por sus
auxilios.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amen.
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