No hay que pensar que solo los grandes cristales de cuarzo crean campos de energía; también cristales como las ágatas y los berilos a veces son superiores en curaciones debido a que se les suma la vibración de sus colores.

Todos los cristales crean campos de fuerza, longitud de ondas y el sistema endocrino es el receptor de estas vibraciones.
  

A partir de aquí comienza la “armonización” del cuerpo o del órgano afectado. Hay que tener presente que la curación a través de los cristales (Gemoterapia) es lenta.

Los cristales también pueden ser utilizados como catalizadores, siendo estos una fuente de energías positivas, permiten el intercambio energético con el ser humano al absorber las energías negativas, transmutarlas y retransmitirlas nuevamente en energía positiva; pudiendo esta misma purificar, direccionar, tonificar y transmutar la propia energía vital.

Los cristales no poseen poderes mágicos, solo pueden reforzar nuestra propia capacidad interaccionándola con su energía.

El campo energético de un cristal de cuarzo tiene capacidad de emisión. Cualquiera de nosotros que entre en contacto con un cristal de cuarzo recibe, por el solo hecho de tocarlo una carga eléctrica. De esta manera, con el uso continuo del cristal, obtendremos una saturación energética que, acumulada con la propia energía orgánica, se convertirá en un "escudo energético" ampliando así nuestro campo bioplasmático (energía propia del ser humano que lo recubre en toda su extensión).

La intensidad puede ser mucho mayor y es proporcional al periodo de uso de un cristal, que puede tener efectos energéticos, curativos, amplificadores de la energía mental, etc.



  





  




      



Los cristales más fáciles de reconocer, son los que nacen de geodas (hueco en una roca). Cuando se separan las maclas (trozos de las mismas), vemos que están muy fuertemente unidos y algunos dentro de otros.
   


  

Son los que tienen dos caras anchas encontradas y cuatro angostas terminadas en una punta ancha como una pequeña espátula.
  


  
Son los que tienen 6 caras casi iguales y terminadas en una punta. Nacen de las hembras generalmente y son más pequeños.
   
Por lo general, al lado y continuando dentro del mismo cristal de las caras anchas de los cristales hembras, encontramos un cristal macho.

Estas formaciones de cristales de cuarzo que pertenecen al sistema "hexagonal" también se forman en las Amatistas y en los Topacios.
    
  
  





  





   



   
Ágata

Azul, cornalina, musgosa, amarilla, marrón, verde. También las encontramos teñidas.
Aguamarina

Mutación del berilo esmeralda (Silicato de Berilo).
Amatista

Su tonalidad varía entre lila oscuro, violeta y rosado, pasando por toda la gama del color, reflejando rayos púrpuras.
Apatita

Su nombre proviene del griego: “Engañosa, mentirosa”, por que se confunde con otros minerales. En su variedad amarilla, se parece al topacio, también se encuentran verdes y púrpuras. Las más hermosas se encuentran en México.
Aventurina

De color verde con reflejos brillantes por sus inclusiones de mica, suele tener hematite y otros minerales, encontrándolos en tonalidades amarilla y azul.
Basanita

Su color es negro aterciopelado, es de una dureza excepcional y posee tonalidades similares al jaspe.
Berilo

Variedad de la esmeralda, también se presenta en tonalidades azul, verde, amarilla y transparente.
Calomela

También del griego “kalós”: bello y “mel”: miel, a su bello tono hacen referencia estas palabras. Es transparente, traslúcida y de brillo como el diamante; también se encuentra de color blanco grisáceo, pero la más común es de color miel.
Cinabrio

El verdadero origen de su nombre se perdió en el tiempo, pero es posible que provenga de los hindúes y signifique “sangre de dragón”. Posee en su formación un compuesto de azufre y mercurio. Cristaliza en el sistema romboédrico, en grupos de aspecto hexagonal.
Crisoberilo

Por su color dorado, recibe el nombre de los términos griegos “khrusos”: oro y “berulio”: berilo.
Crisopacio

De bello color verde, se lo utiliza en joyería teniendo inclusiones de níquel.
Cuarzo

Su base es el dióxido de silicio, de brillo vítreo y varía de color según las sustancias que se mezclan en su composición. Hay opacos y cristalinos, azules, rosas, verde cristal y ahumados. Su dureza es mayor que la del acero.
Cuprita

Su nombre proviene del latín “cuprum”: cobre. Es un cristal sumamente frágil y brillante, compuesto por cobre. Sus colores dan diversos rojos.
Diamante

Recibe su nombre del griego “adamas”: indomable, invencible, por ser la sustancia más dura que se conoce. “Adamas” deriva de “adamant”, luego “diamaunt, diamant” y por último diamante. Puede ser incoloro, amarillento, rosado, azul o verde. Cuanto más incoloro más valioso.
Esmeralda

Es una variedad de berilo, se trata de silicato doble de aluminio y berilo. Su color verde se debe al contenido de cromo.
Estena

También llamada Titanita, de color amarillo, marrón, anaranjado, verdoso o con tonalidades negras. Es traslúcida y constituyente habitual de muchas rocas eruptivas; los cristales grandes generalmente son oscuros.
Espinela

Su nombre proviene del latín “spina”: espina, por sus cristales punteagudos. Es transparente pero también se la encuentra en tonos opacos, de color negro, rojo, azul o verde.
Fluorita

De tonalidades entre el amarillo, limón y púrpura profundo, las hay también rosadas, verdes o incoloras.
Granate
 
Muy rico en facetas, se encuentra en rocas eruptivas de color rojo oscuro.
Heliotropo

Llamado “piedra sangre” por sus tonalidades, suele presentar también una mezcla de colores verde y rojo.
Indicolita

De color azul.
Jaspe

Cuarzo impuro, de color verde oscuro, azul grisáceo, amarillo y rojo. Generalmente presenta estrías en su coloración. Hay variedades traslúcidas y reflexión de ondas de luz; debido a su porosidad.
Lapislázuli

Silicato de sodio y aluminio con inclusiones de sulfato de sodio y hierro. Se trata de un cristal metamórfico, de contacto con rocas calizas azules, de donde toma su color a veces muy profundo.
Lazulita

Su nombre proviene de la lengua alemana “lazurstein”: piedra azul. Tiene un color azul cielo o noche. Es muy frágil y de irradiación leve. Se la encuentra en cristales agudos, bipiramidales o en masas granulosas.
Malaquita

De color verde opaco con estrías oscuras.
Marcasita

De tonalidades verdosas o amarillas. Posee brillo metálico y a pesar de su aspecto es bastante frágil.
Obsidiana

Su color varía entre el verde oscuro y el negro.
Ojo de Águila

El más reconocido es dorado amarillo, con elementos marrón oscuro, o azul con pigmentaciones verdes, aunque también se encuentran gemas con tonalidades del azul grisáceo al azul verdoso. 
Ojo de Gato

Es un crisoberilo que cuando es atravesado por ondas de luz, produce un efecto óptico de reflexión con similitud al ojo de un gato. Se puede encontrar de color blanco, gris, verde, amarillo o marrón.
Ojo de Tigre

Cuarzo de tonalidad amarillo dorado. Su brillo asemeja al ojo del tigre.
Ónix

Se trata de la variedad ágata de color negro y con inclusiones de estrías y centros traslucidos, y verdes con inclusiones marrón claro.
Ópalo

Su nombre ha bautizado el fenómeno de la opalescencia que esta posee; es un fenómeno de reflexión de la luz que modifica su iridiscencia según el punto de información que nosotros tenemos.Según su formación se los separa en comunes, opalescentes y de fuego.
Peridoto

También llamado “olivino” por su color verde oliva. Es de brillo vítreo y se halla en rocas básicas.
Piedra Lunar

Es uno de los más abundantes de nuestro planeta. Es de la familia de la amazonita y labradonita o labradorita.
Pirita

"Oro de los tontos", confundía a los buscadores de oro de EE.UU. por su color y brillo.
Rodocrosita

La piedra argentina puesto que es el único lugar en el mundo en donde se la encuentra en abundancia. Es de color rosado opaco con estrías blancas.
Rubelita

La podemos encontrar en varios colores: púrpura, roja y rosada. 
Rubí

Proviene del corindón, teniendo cromo en su composición. 
El rubí rojo es el  más duro, casi más que el acero; por este motivo se lo utiliza en metalurgia y en joyería. 
Rutilo

Su nombre proviene del latín “rutilus”: rojo. Su color es amarillo, rojo o plateado, pero con motes negruzcos, de brillo similar al diamante y resplandor metalizado.
Tanzanita

Es muy difícil de encontrar, es traslúcida de cristales tricolores, que en la antigüedad fue encontrada en Tanzania, de donde recibe su nombre. Actualmente se halla de un solo color, transparentes, amarillas o azules.
Topacio

De gran dureza, los hay transparentes, azul, verde, rosa y el más frecuente amarillo, amarillo ámbar, topacio ahumado y topacio rubí, siendo este último muy usado en joyerías.
Turmalina

Es un cristal piro eléctrico y piezoeléctrico, se presenta en numerosas variedades, verde y rosado, azul y rosa, verde, negra.
Turquesa

Cuarzo opaco de coloraciones verdes y azules con estrías o bandas por inclusiones de plata o cobre.
Zafiro

Es otro corindón de color azul oscuro hasta blanco, y lo encontramos a su vez en forma transparente siendo casi tan puro como el diamante.