"Piedra de los Genios"

  
Compacta, se viste de cuatro colores principales: blanco, dorado, índigo y azul cobalto. También existe de tonalidades entre amarillo limón y púrpura profundo, rosadas, verdes o incoloras.
Con una estructura molecular compuesta de átomos de fluor y calcio, con vestigios de otros minerales que le aportan sus distintas tonalidades, la fluorita presenta la particularidad de que sus distintas formas de cristalización no condicen con los parámetros de temperaturas y presiones reinantes en las eras geológicas de su formación determinadas con suficiente precisión por las ubicaciones y profundidades a que se encuentran sus yacimientos.
  
Esta curiosa característica, muy poco frecuente en la Gea mundial, ha hecho afirmar a varios autores que en realidad su origen no es terrestre, sino que ha sido legada a la humanidad por los armonizadores universales, para ayudarla en su arduo camino hacia la evolución final.
Llamada "Piedra de los Genios", frecuentemente forma una doble pirámide llamada octahedra. Este corte es sin dudas, el más sanador hasta el punto que aumenta nuestra corriente cerebral. Ambos hemisferios cerebrales son estimulados para trabajar juntos.
En su aspecto morfológico, se manifiesta en 4 cristalizaciones diferentes: Amorfa, en drusas, en octahedros y en pirámides.
Esta piedra es irreemplazable porque nos fue dada para profundizar el intelecto y agrandar nuestra conciencia.
Ninguna de estas formaciones es superior a otra, pero sí cada una de ellas desempeña en gemoterapia una función distinta.
Se la encuentra en Bavaria, Austria, Suiza, Inglaterra, España, EE.UU, Namibia y Argentina.
    
Es fácil distinguir que sus cuatro colores principales corresponde a los chakras superiores, o sea, al triángulo energético supremo y a los planos más elevados de la conciencia.
En el área de la meditación es la piedra del tercer ojo. Permite acceder a los niveles más elevados de la mente por la intensidad de sus vibraciones.
  
Puede abrir las puertas de captación, convirtiendo la meditación en una experiencia casi mística, permitiéndonos una comprensión profunda de los misterios herméticos.
Favorece la creación dentro de un Yo interno en paz, nos permite discernir lo importante de lo supérfluo.

Muchos expertos dicen que es un elemento dejado en la Tierra por las culturas superiores, para que los humanos puedan alcanzar otras dimensiones.
En el plano físico se la utliza para dolencias de tipo cerebral y neurosis, psicopatías, dada la conexión de sus vibraciones con el sistema neuronal.
La azul es para obtener calma y paz interior. 
La verde y púrpura, para bucear en las profundidades del espíritu, ideal para aplicar en los chakras superiores y sobre el sexto centro. Simboliza el desapego físico, el fervor de una mente consagrada al logro de concresiones superiores.

El color índigo induce a la persona a aplicar su intelecto a los logros tecnológicos en pro del desarrollo colectivo.
La transparente ayuda a la ordenación, integración y sensación de formar un todo feliz.
La rosada y ambarina, sintonizan con los chakras cardíaco y umbilical.
  
La pequeña escultura de piedra, tiene el cuerpo de  Rodocrosita y el pico y la base de apoyo de Fluorita. 
Otra bella pieza de colección.

                       Selene Lir.