"Piedra Teléfono"


La selenita es una variedad del sulfato de cal, es sulfato de calcio hidratado, un mineral muy común en rocas sedimentarias. 
Es incolora, blanca, a veces con lustre perlado o satinada, muchas tonalidades.
Está asociada al agua, el componente más presente en su estructura. 
La selenita es uno de los primeros minerales en formarse por la evaporación de agua marina en los lagos y mares cerrados.
Metafóricamente podríamos decir que la selenita es una extraordinaria "sal de la tierra". 
Muestra una transparencia especial, glacial, fina, estriada y muy delicada. 
Se distingue de los demás minerales por su suavidad. 
Puede rasparse con la uña. 
La mayor parte de los cristales de selenita son  estriados. Las largas líneas sobresalientes en toda su longitud animan y canalizan una energía  de alta frecuencia a través del cuerpo entero del cristal. 
Se la encuentra en Turquía, Austria, Francia, Nuevo México, EE.UU y Chile.
   
La selenita es luz líquida, y las estrías  las sendas para la sustancia luminosa del espíritu. 
Establece un puente para que las frecuencias más elevadas del espíritu y de la luz  puedan manifestarse en los planos más sutiles de la materia. 
También  puede emplearse para aclarar estados mentales problemáticos o confusos. 

En sus finas estrías  se cuentan historias y registros almacenados intencionadamente por magos y alquimistas,  cuando su existencia se veía amenazada. 
  
En los oscuros tiempos en que se les juzgaba como herejes y se les quemaba como brujos, optaron por guardar los secretos alquimistas y sus fórmulas químicas, sus conocimientos y sabiduría en los cristales de selenita; con la esperanza de que un día alguien sintonizara con ello.
Usada en meditación, o colocada en la parte superior de la cabeza, la selenita efectúa un hermoso trabajo de luz y transformación.
Las personas sensitivas las pueden utilizar para comunicarse telepáticamente, teniendo la capacidad de recibir y enviar información. Por esta razón, se la llama "Piedra Teléfono".
  

  



  



(Turmalina Violeta)

"Piedra del Entusiasmo"


Es un carbonato de hierro con brillo vítreo, de color amarillo, pardo o gris,  con reflejos metálicos. 
Se la encuentra en yacimientos hidrotermales y rocas sedimentarias  junto a la tetraedrita, calcopirita, baritina, pirita, cuarzo, etc.
  

Es la piedra del entusiasmo. 
Combate la desesperación. 
Es ideal para regenerar el flujo energético a lo largo de columna. 
Se la recomienda para personas con falta de afecto. 
Libera la bondad y la generosidad. 
Afín al chakra basal y sobre el entrecejo.
  
  
  



  



"Piedra de la Asepsia"

Es un sulfato de cobre sobre una base silícica azul con vetas blancas o grises, producto de la presencia de hidróxido de sodio y potasio.
Se la encuentra en: Italia, Rumania, Portugal, Canadá, Noruega, Bolivia y Brasil.
   
La sodalita es una de las piedras más importantes del tercer ojo, aunque se utiliza también en el plexo laríngeo para activar las facultades de expresión oral y corporal, por este motivo es muy utilizada por oradores, actores, estudiantes en época de exámenes, etc.
Estimula la mente, ordena pensamientos confusos y nos ayuda en la concentración.

Con sus bandas azul "aguadas", y bastante distinta del Lapislázuli, es de todas las piedras azules, la que tiene más densas vibraciones.
Ayuda a comprender los problemas ajenos y es útil en conflictos con el ego y en los relacionados con la figura paterna. 
Con ella podemos realizar nuestros objetivos. 
Asiste a los soñadores, quienes no siempre tienen sus pies sobre la tierra, ayudándolos a adaptarse a la realidad.
   

Despierta los mecanismos de curación que todos poseemos. Se la recomienda en relaciones afectivas basadas en sentimientos de posesión y en separaciones dolorosas. 
En meditación, ayuda a liberarse de viejos esquemas y dogmas espirituales, mientras que sus estrías blancas simbolizan la luz que llega para reorganizar los pensamientos. 
Ha probado ser beneficiosa para el sistema nervioso, brindándonos equilibrio y tranquilidad. También en trastornos pulmonares y en dolores de estómago.
Nos ayuda a recuperar nuestro  balance después de una gran excitación.
  
Es frecuentemente indispensable para las mujeres en la menopausia, ya que regula el metabolismo. 
Es también recomendada para la presión alta.
Llamada "Piedra de la Asepsia". 
Desinfecta el organismo, previene enfermedades.
Ayuda a ser más creativo en la vida.


  



  


   
 (Luvulita)
  
"Piedra de la Nueva Era"


Conocida también como Luvulita, a causa de su descubrimiento en grandes yacimientos en la región de Luvulz, en los Alpes Centrales. También se la encuentra en Sudáfrica.
A pesar de su color similar al de las amatistas más oscuras, el compuesto de ioduro de aluminio y cromo de esta piedra no es transparente en absoluto, sino que presenta una apariencia densa y opaca, más profunda que cualquier cristal púrpura o violeta.
No son muchas las sugilitas recogidas en nuestro planeta, y a medida que se va extendiendo el conocimiento de sus posibilidades, se hace cada vez más dificil obtener una, sobre todo porque su costo es alto y porque está casi extinguida.
Se puede conseguir en forma de cabujones o gemas labradas, y rara vez en piezas en bruto. Sin embargo, es una piedra muy selectiva, y antes de adquirir alguna, es conveniente mantenerla un par de minutos sobre el chakra pineal y dejar que la intuición decida si es la pieza indicada para nosotros.
  
Denominada "Piedra de la Nueva Era", la Era de Acuario, cuya propuesta es establecer un control totalmente consciente sobre las potencialidades curativas de la mente, prácticamente olvidadas durante mucho tiempo.
El sida y el cáncer son los modernos azotes de la Humanidad, y como tales, asociados al estrés y la vida tensionada cuyas manifestaciones agreden indiscriminadamente cualquier parte del cuerpo humano.
La sugilita ha sido implantada en la Tierra como una válvula de escape para esas tensiones, sintonizando la mente con el cuerpo físico, y mostrándole el verdadero origen de los trastornos orgánicos.
La sugilita significa inocencia y magia más allá del mundo adulto, preservando así dos virtudes que el mundo ha perdido: la capacidad de asombro y la posibilidad de asimilar y capitalizar espiritualmente situaciones nuevas, por más extrañas que parezcan.
La eficacia de esta gema se comporta en forma directamente proporcional a la sensibilidad de la persona que la usa, ya que los más sensibles son los más vulnerables a las enfermedades graves.
Como piedra de compañia, imparte a estas almas una sólida base espiritual y mental que les permite irradiar más Luz y más Amor al mundo que las rodea, contrarestando las emisiones negativas.
   
En terapias físicas, las piedras de tonos más pálidos y delicados se utilizan para aplicaciones en puntos claves como las ingles, sobre el bazo y el hígado, o a lo largo de la línea de las clavículas, para depurar y filtrar el torrente circulatorio de las toxinas alojadas en la sangre.
Colocadas sobre las glándulas linfáticas, limpian y purifican el sistema linfático en su conjunto.
La manifestación de la sugilita en el mundo no es casual, y a la vez resulta alentadora: significa que la humanidad está evolucionando rápidamente hacia un nivel superior. Paralelamente, esa evolución hará que se descubran más y más yacimientos de este mineral, expresión sublime del Rayo Púrpura sobre la Tierra.