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El
jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, pensó unos segundos y
respondió seguro: “Según lo que me transmitió Lavagna, la propuesta
tuvo una buena aceptación por parte de los bancos tenedores de títulos
de deuda argentina”. Pero los acreedores italianos la calificaron de
“escandalosa”, los alemanes de “poco realista” y asesores de Wall
Street de “provocación”. Por las dudas, Fernández no aclaró cómo
hubiese sido una mala acogida
Página 12. Buenos Aires
http://www.pagina12web.com.ar/
23/9/2003
Propuso la Argentina la mayor quita de deuda de la historia
Lavagna presentó ayer en Dubai el plan de pago a los tenedores
privados, que incluye una baja nominal del 75%; si fuese totalmente
aceptada se lograría una reducción de US$ 70.726 millones sobre los US$
178.795 millones del pasivo del país
DUBAI, Emiratos Arabes Unidos.- La Argentina formuló ayer una audaz
propuesta para renegociar US$ 94.302 millones de la deuda en default con
los acreedores privados, que incluye una quita nominal del 75% y
compromete a los organismos multilaterales de crédito a postergar los
pagos netos que debería realizar el país durante la próxima década.
Para "minimizar la carga de la deuda" y "alcanzar una
solución sustentable", el país ofrecerá tres tipos de bonos (discount,
par y capitalizables), según el plan presentado ayer ante unos 200
asustados inversores que asistieron a la sede de la asamblea anual del
Fondo Monetario Internacional (FMI).
A 638 días de la declaración del default a fines de 2001, el ministro
de Economía, Roberto Lavagna, fue el encargado de difundir el plan, que
busca una reducción de US$ 70.726 millones sobre los US$ 178.795 millones
de la deuda soberana argentina. La oferta argentina incluye la mayor quita
de deuda de la historia, por encima, incluso, de las propuestas que, en su
momento, hicieron Ecuador y Rusia, que no superaban el 40 por ciento.
Luego de seleccionar una docena de bancos, el 20 del mes próximo el
equipo económico comenzará una gira por Nueva York, Zurich, Milán y
Tokio para diseñar, junto con los grupos consultivos que reúnen a los
representantes de los acreedores, la propuesta final, que se lanzará a
fines de año y que busca culminar a mediados de 2004 con el canje de los
títulos afectados por el default.
Pero Economía ya marcó las pautas iniciales: habrá una quita en el
valor nominal del 75% y no se pagarán los intereses de los títulos
posteriores a 2001. Con este elemento adicional, la reducción efectiva
superaría el 80%, según los susurros que podían escucharse en el
auditorio mientras Lavagna y Nielsen hablaban.
Hasta hace un par de semanas, la cifra a canjear ascendía a unos
103.000 millones de dólares, pero Economía redobló la apuesta y decidió
descontar los intereses, tal como lo admitió ante LA NACION un
funcionario que intentaba no distraerse a un costado del salón Al Aweer.
El ministro de Economía aclaró que el 75% de quita "es el punto
focal" de la propuesta oficial, aunque desde la Casa de Gobierno se
había dejado trascender ayer por la mañana que la quita sería superior,
error que poco más tarde fue corregido por el jefe de Gabinete, Alberto
Fernández (de lo que se informa en la página 3).
Luego de conocer estas versiones, según fuentes de la cartera económica,
el titular del Palacio de Hacienda "hizo algunos llamados" a
Buenos Aires y, poco después, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández,
ratificó los dichos formulados en Dubai. "No hay que exagerar la
dureza", explicaron cerca de Lavagna.
Interrogantes
Los lineamientos dados a conocer en el centro de convenciones de Dubai
dejan abiertos varios interrogantes que inquietan al mundo financiero: la
tasa de interés, el período de gracia y el descuento que se aplicará a
los títulos, entre otras cuestiones fundamentales.
La intención de Lavagna y del secretario de Finanzas, Guillermo
Nielsen, es acordar estas reglas en consulta con los acreedores, pero con
la condición "inamovible" de lograr al final del proceso una
quita del 75 por ciento.
Una calificada fuente del gobierno de los Estados Unidos indicó anoche
a LA NACION que, "con tantas cuestiones sin definir, la negociación
se demorará demasiado y permitirá una fuerte presión de los ciudadanos
de los países desarrollados para que sus gobiernos obliguen a la
Argentina a volver a pagarles cuanto antes".
Entre sus votantes y los intereses de la Argentina, aclaró la fuente
mientras corría para alcanzar a tiempo su avión de regreso, "los
gobiernos del Grupo de los 7 van elegir a sus electores y, por lo tanto,
la Argentina sufrirá perjuicios en sus relaciones internacionales".
En la calurosa Dubai, Lavagna admitió las limitaciones del plan
anunciado ayer.
"Es probable que los lineamientos para una propuesta que ahora
haremos no cubran todas las expectativas, pero la realidad está por
encima de nuestras voluntades", sentenció el ministro.
Shockeado, un alto funcionario del FMI indicó anoche que "no hay
un compromiso" del organismo para mantener el "roll over"
(reprogramación de pagos) hasta 2014, tal como lo planteó el Palacio de
Hacienda en sus "escenarios" financieros.
Hace tres días, el directorio que dirige Horst Köhler aprobó con
poco entusiasmo un acuerdo que posterga los vencimientos de capital de la
Argentina con el organismo financiero internacional hasta fines de 2006.
"En el papel está la renovación a tres años, pero seguimos
conversando", dijo Nielsen, sin inquietarse , ante una pregunta de LA
NACION.
El ministro prendió su micrófono un segundo después, y aclaró:
"Tenemos el acuerdo (con el FMI) por tres años, que es el máximo
tiempo posible".
Plazos inciertos
Ante las posibles demoras que surjan en las negociaciones con los
privados -tal como lo prevén los analistas financieros-, Nielsen se atajó:
"En el acuerdo con el FMI nos fijamos el objetivo de mediados del año
próximo para terminar; estamos tratando de movernos lo más rápido
posible porque queremos solucionarlo cuanto antes, pero nadie sabe cuánto
lleva una negociación de estas características", sentenció,
visiblemente cansado por el trabajo de las últimas semanas.
El ministro Lavagna y el secretario Nielsen se mantuvieron firmes en su
estrategia de no brindar mayores detalles a pesar de la insistencia de los
inversores. Con timidez, menos de una decena de asistentes les expresaron
sus interrogantes sobre las características que tendrán los nuevos
bonos.
Para alivio de los funcionarios, nadie se quejó mientras hablaban. Las
protestas llegarían, tan sólo unos segundos después, fuera del salón.
Martín Kanenguiser
Enviado especial
Cronología de los 19 meses de la cesación
de pagos
22/12/2001
Adolfo Rodríguez Saá asume como presidente y anuncia la cesación de
pagos. "Vamos a tomar el toro por las astas", dice durante la
Asamblea Legislativa, ante diputados y senadores, que aplauden
calurosamente.
3/1/2002
El país ingresa formalmente en cesación de pagos, al no pagar un
vencimiento por US$ 28 millones de un bono en liras. Eduardo Duhalde
mantiene el default anunciado por Rodríguez Saá.
15/2/2003
El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, viaja de urgencia a EE.UU.
para reunirse con un grupo de acreedores que amenaza con demandar a la
Argentina en los tribunales de ese Estado. El 6 de marzo, la firma DCA
Grantor Trust, con sede en Florida, presenta en Nueva York la primera
demanda por US$ 1265 millones.
15/9/2003
El juez de Nueva York Thomas Griesa condena al país a pagar US$ 700
millones por el default, pero el fallo queda en suspenso por 45 días. La
presentación había sido hecha por el fondo Em Limited.
22/9/2003
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, presenta en Dubai la propuesta
de salida del default para los acreedores. Las opciones incluyen tres
bonos, extensión d
La Nación. Buenos Aires
http://www.lanacion.com.ar/
Lavagna presentó una oferta agresiva para bajar la
deuda
Incluye una quita de 75%, aunque no quedó claro a los acreedores sobre
qué base se aplicaría. La mayoría la tomó como una forma de presión
para empezar a negociar. Emitirán tres bonos nuevos
Una quita del 75% "en el valor nominal" de una deuda de
87.050 millones de dólares y tres tipos distintos de bonos son el corazón
de la propuesta que anunciaron ayer el ministro Roberto Lavagna y su
segundo, Guillermo Nielsen.
La presentación fue el principal acontecimiento del día en la
Asamblea del FMI y del Banco Mundial que se inaugura hoy oficialmente:
sobre todo porque la referencia a la quita causó confusión entre
expertos y banqueros por su magnitud.
Una vez conocida la noticia, no hubo unanimidad de criterio entre los
acreedores. Los más pequeños, que concentran el 43,5% de la deuda,
dijeron que era una propuesta "inaceptable". Para los operadores
de bonos, la propuesta pasó el examen.
Para poder comprometer pagos futuros, Argentina inició ayer una nueva
y más ambiciosa negociación con el FMI: busca una refinanciación de
vencimientos durante los próximos 10 años, entre el 2004 y 2014.
A las 16 de Dubai, las 9 en Buenos Aires, el salón Al Aweer ya estaba
colmado con unos 150 banqueros, operadores de bonos, analistas estrellas
de Wall Street y representantes de ahorristas eruopeos y japoneses. A esa
hora, la expectativa por el anuncio se sentía en el aire. Y los celulares
no dejaban de sonar. Desde los mercados latinoamericanos, que aún
funcionaban, llamaban a sus operadores. Estaban en juego millones de dólares.
Lavagna ingresó al salón en medio de un enjambre de fotógrafos.
"Ahora queremos definir una manera realista de enfrentar esta crisis
que es la consecuencia de errores de juicio durante los años 90, dentro
de Argentina y en el exterior. Es probable que estos lineamientos no
cubran todas las expectativas. Pero hay que enfrentar esta realidad, hacer
un reparto equitativo de pérdidas y, sobre todo, diseñar una solución
hacia el futuro que sea realista, cumplible, sostenible y
definitiva", dijo el ministro.
Nielsen se ocupó de dar los detalles, que trajeron varias novedades.
Entre ellas, que las AFJP deberán invertir la mitad de lo recaudado en
deuda del Gobierno entre el 2004 y el 2018.
Además, trajo otra sorpresa: la creación de un comité de 12 bancos,
que se elegirán sin licitación y entre las entidades líderes en el
mundo en colocación de deuda, para que los ayuden en el proceso. Hay además
cuatro grupos consultivos, uno en Nueva York, formado principalmente por
los tenedores institucionales (bancos y fondos de pensión) y otros tres
en Italia, Alemania y Japón, compuestos por pequeños inversores. El
canje de la deuda vieja por la nueva será simultáneo y los nuevos bonos
estarán expresados en dólares, euros y pesos
El menú contempla:
Bonos Descuento: su valor explicita la quita del valor nominal
Bonos Par: no tienen reducción del valor nominal, o tienen una pequeña
reducción, pero comparativamente ofrecen menores rendimientos y plazos de
pago más prolongados
Bonos con capitalización: con intereses y una indexación según el
crecimiento del PBI
Desde ayer comenzó a correr el reloj. La agenda prevé reuniones con
los grupos consultivos, conformación del sindicato de bancos, y el primer
road show (gira) en Buenos Aires, Nueva York, Zurich, Milán y Tokio,
entre el 20 y el 30 de octubre próximo
Lavagna y Nielsen insistieron en que la propuesta será equitativa.
"No importa si el acreedor es un pequeño bonista o un gran fondo de
inversión. Todos recibirán igual tratamiento", aseguraron.
"Ahora todo depende de vosotros", deslizó con ironía un
banquero español. Se refería a que los argentinos tienen el 38% de la
deuda en default y buena parte de la radicada en el exterior.
Hay, además, un 20 por ciento de esa deuda en manos de las AFJP. Pero
Nielsen remarcó que los bonos entregados a los ahorristas (Boden) se
seguirán pagando normalmente.
Clarín. Buenos Aires
http://www.clarin.com
La Argentina ofreció quita de 75% a los acreedores
El ministro de Economía y el secretario de Finanzas explicaron cómo
se reestructuran los bonos en default que suman u$s94.302 M. La propuesta
incluye un menú de bonos Discount, Par y Bonos "C", que se podrán
consolidar en dólares, euros, yenes o pesos indexados. Lavagna dijo:
"La Argentina asumirá el rol de coordinador global"
La capacidad de pago de la deuda contempla que la mitad de lo recaudado
por las AFJP será invertido en títulos del Gobierno durante los próximos
quince años, según los lineamientos básicos de reestructuración
anunciados ayer en Dubai por el ministro Roberto Lavagna.
"Los supuestos contemplan que la mitad de lo recaudado por las AFJP
se invierte en deuda del Gobierno entre el 2004 y el 2018, como así también
un nivel alto de reinversión de los vencimientos de los préstamos
garantizados y de los Boden", precisó el Ministerio de Economía.
Lavagna aseguró ayer que la Argentina no pagará los u$s15 mil millones
de intereses caídos en la deuda elegible entre enero del 2002, cuando se
declaró el default, y el final del proceso de reestructuración.
"Desde enero de 2002 hasta que no se complete el proceso de reestructuración,
los intereses devengados de ese período están incluidos en la quita del
75% del valor facial de la deuda", recalcó el ministro.
Lavagna informó que será la Argentina y no un banco de inversión quien
detentará la coordinación global del proceso de reestructuración de
deuda.
"La República Argentina asumirá el rol de coordinador global y bajo
esa coordinación, se creará un sindicato de bancos para el cual se
invitará a doce instituciones financieras líderes en colocación de títulos
de deuda emergentes a partir de una tabla de participación en el
mercado", explicó Lavagna.
Para esto, la Argentina contratará, de forma directa, cuatro entidades
financieras que serán las encargas de llevar adelante las negociaciones
en cada una de las regiones en las cuales hay tenedores de bonos. El 20 de
octubre, la Argentina presentará a los bancos.
En tanto, Nielsen informó que los nuevos bonos serán un "discount",
cuyo valor explicitará una quita en el capital; los "par", que
no tendrán quita en el capital pero sí en el nivel de interés y
vencimientos; y por último los "bonos con capitalización", que
estarán relacionados con la evolución de la economía argentina.
"Nuestra oferta también incluirá variantes de cada uno de los bonos
antes mencionados con cupones con componentes fijos e intereses más bajos
y otro con variable indexada según el crecimiento del Producto Bruto
Interno (PBI)", explicó Nielsen en Dubai.
El funcionario consignó que esta variante de bonos indexados refleja la
voluntad argentina "de compartir los beneficios del mayor crecimiento
en el mediano plazo y pagar un piso de intereses ante eventuales
desaceleraciones o caídas del producto".
Además, señaló que la tasa de interés y el plazo de vencimiento que
tendrán los bonos que resultarán del proceso de canje de la deuda serán
definidos en la mesa de negociaciones, con una posible inclusión de un
período de gracia.
"El período de gracia es uno de los temas que queda para definir en
la mesa de negociaciones, tanto como la tasa de interés y los plazos de
vencimiento", señaló Nielsen, para luego aclarar que la propuesta
no incluye "ningún pago en efectivo inicial" como elemento de
atracción para los tenedores de bonos.
Lavagna aseguró que la quita del 75% de la deuda en situación de default
es "el punto focal" de la presentación y que "no está en
la intención del Gobierno argentino modificarlo". Pese a que algunos
de los tenedores de bonos asistentes en la presentación consideraron que
ese sería un ofrecimiento inicial para negociar, el ministro aclaró
luego en conferencia de prensa, que ése es el "eje central" de
la propuesta y es "inamovible".
Los lineamientos de la reestructuración de la deuda propuesta por el
Gobierno argentino se basa sobre una refinanciación total de los pasivos
con los organismos multilaterales de créditos hasta el año 2013, y una
reducción de la exposición con esas entidades entre el 2014 y el 2018.
Lavagna aclaró que esto "no está incluido en la carta de intención
acordada con el Fondo, debido a que ese entendimiento llega hasta el
2006".
No obstante, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, reveló que ya
"se han iniciado conversaciones en ese sentido".
Lavagna destacó que la carga principal de la renegociación de la deuda
caerá sobre los ciudadanos argentinos, debido a que detentan el 34,8% de
los pasivos en situación de default. Además, reveló que el superávit
del 3 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) para los años 2005 y
2006 incluidos en las proyecciones presentadas hoy Dubai, son sólo
"un piso" y podrían elevarse dependiendo del crecimiento económico
y la reducción de los índices de desempleo y pobreza.
Presentación
El monto de la deuda a restructurar con acreedores privados, cuyos
lineamientos fueron presentados hoy en Dubai por el ministro de Economía,
Roberto Lavagna, asciende a los 94.302 millones de dólares, un 52,7 por
ciento del total del pasivo de la Argentina.
Argentina propuso ayer una pérdida de valor del 75 por ciento de la
deuda a los acreedores privados, en una reunión en Dubai donde presentó
un plan para la reestructuración de sus obligaciones con ellos.
Los prestamistas podrán escoger entre tres bonos: de descuento, con
una reducción del valor nominal, bonos par, con mayores plazos de
vencimiento y sin reducción o con una pequeña reducción de su valor, y
bonos C, que requieren una aportación de fondos.
"Todos los acreedores van a ser tratados de manera
equitativa", enfatizó el ministro de Finanzas argentino, Roberto
Lavagna. "Nadie debe pagar ningún tipo de comisiones para un
tratamiento equitativo", añadió. Argentina también propuso
consolidar los bonos en cuatro monedas: el dólar, el euro, el yen y los
pesos indexados.
El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, ratificó ayer que los títulos
emitidos por el Gobierno argentino a partir de 2002, entre ellos los
distintos tipos de BODEN, "no formarán parte de la reestructuración"
de la deuda. Nielsen, al hacer uso de la palabra en Dubai, luego que el
ministro Lavagna explicara los aspectos políticos-económicos de la
propuesta, recalcó que se reducirá la cantidad de emisión de bonos, así
como el número de cantidades de divisas.
Primeras reacciones
Roberto Kutriansky dijo que sabe lo mismo que dan a conocer los medios,
la quita de 75% y el ofrecimiento de tres bonos. “Hay otros que reciben
100%”, se quejó. “Quedan 25 centavos. De acuerdo a lo poco que leo es
el valor promedio de 75% de descuento, así que el 25% en valores de
mercado vale menos. El fondo tampoco puede hacer su deal y el resto que se
arregle”, lamentó el titular de una asociación de tenedores de bonos.
En tanto, Virginia Porcella, corresponsal exclusiva, relató, desde
Dubai, que “la propuesta que hizo Lavagna tuvo reacciones diversas: hubo
caras de enojo y preguntas bastante incisivas, sobre cómo garantiza la
capacidad de pago, pero otros dijeron que era lo que se esperaba, que si
dicen 75 podrán conseguir un 60 y que hay margen para negociar”.
El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, ratificó ayer que los títulos
emitidos por el Gobierno argentino a partir de 2002, entre ellos los
distintos tipos de BODEN, "no formarán parte de la reestructuración"
de la deuda. Nielsen, al hacer uso de la palabra en Dubai, luego que el
ministro Lavagna explicara los aspectos políticos-económicos de la
propuesta, recalcó que se reducirá la cantidad de emisión de bonos, así
como el número de cantidades de divisas.
Infobae. Buenos Aires
http://www.infobae.com/interior/home.html
Drástica propuesta
Lavagna y Nielsen presentaron ante la Asamblea Anual del
FMI, en Dubai, la propuesta de renegociación de la deuda pública en
default. El monto a reestructurar es de 94.302 millones de dólares (52,7%
del total de la deuda pública). Los bonos a rescatar son 152, emitidos
antes del 31 de diciembre de 2001 en siete monedas y ocho jurisdicciones
diferentes. La nueva oferta comprende tres familias de bonos: a) con quita
de capital, b) sin quita de capital pero con alargamiento de los plazos,
c) con capitalización adicional. Se emitirán en dólares, euros, yenes y
pesos indexados. Serán 12 clases de bonos (tres familias en cuatro
monedas cada una). No habrá un pago inicial ni se reconocerán intereses
entre enero de 2002 y el final de la reestructuración. Los períodos de
gracia, las tasas y los plazos serán motivo de una compleja negociación.
* El ministro comentó que no se trata de una oferta sino de lineamientos
para negociar, aunque dejó fuera de toda discusión el porcentaje de la
quita. Aclaró que deberá renegociarse el total de los pagos al FMI desde
el 2004 hasta el 2013. La mitad de lo recaudado por las AFJP deberá ser
destinado a bonos del Gobierno hasta el año 2018. Nielsen explicó que se
llegó a la situación actual no por cuestiones legales sino por un
problema de sustentabilidad de la deuda que no puede ser resuelto en los
tribunales internacionales sino por medio de una negociación. La
capacidad de pago está seriamente comprometida por los compromisos ya
asumidos, alegó.
* Los acreedores italianos, que son unos 450.000, rechazaron la propuesta
por escandalosa y moralmente inaceptable. Es un premio a los acreedores públicos,
corresponsables del default, comentó su representante desde Roma. Los
alemanes calificaron el ofrecimiento de no realista y pidieron una mayor
discusión. El FMI pidió aclaraciones sobre parámetros que aún deben
ser desarrollados
Lavagna habla en Dubai. Hubo caras largas en todos
los idiomas
Dubai- La Argentina presentó ayer en Dubai su propuesta
de renegociación de la deuda pública en cesación de pagos, que incluye
una quita del 75% sobre el valor nominal de los bonos en default y no prevé
ningún pago inicial en efectivo. El plan contempla asimismo un período
de gracia, una reducción de intereses y un estiramiento de los plazo de
pago, aunque estos detalles deberán ser definidos en las negociaciones
que de aquí en más el Gobierno empezará a mantener con los acreedores.
La propuesta fue presentada en Dubai, en el marco de la Asamblea Anual del
Fondo Monetario Internacional (FMI), por el ministro de Economía, Roberto
Lavagna, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quienes
expusieron ante un grupo de acreedores.
Según explicaron Lavagna y Nielsen, la reestructuración de la deuda
abarcará 94.302 millones de dólares en bonos en default, equivalentes al
52,7% de la deuda total del país, los cuales serán recolocados bajo la
forma de tres nuevas familias de bonos. Los intereses de una de estas
familias se ajustarán por la evolución del Producto Bruto Interno (PBI).
La renegociación no contemplará a los Boden emitidos luego del default,
que se seguirán pagando en sus plazos normales, aclaró el Gobierno. La
nueva deuda representa un 27% del total.
"Nuestra oferta incluirá variantes de cada uno de los bonos con
cupones con componentes fijos e intereses más bajos, y otro con variable
indexada según el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI)",
explicó Nielsen
LA FAMILIA
De acuerdo con la propuesta, las tres familias de bonos por las
que podrán optar los acreedores serán:
* Bonos Discount, con quita de capital
* Bonos Par, sin quita de capital o con una pequeña reducción en su
valor nominal pero alargamiento en los plazos de pago
* Bonos C, con una capitalización adicional
Los nuevos bonos se emitirán en cuatro monedas diferentes: dólar,
euro, yen y pesos indexados, bajo las legislaciones de Nueva York,
Londres, Japón y la Argentina. De esta forma, se alcanzará un total de
12 bonos distintos (tres familias en cuatro monedas). Los bonos en default
a canjear suman 152, emitidos en 14 monedas diferentes (que se
transformaron luego en siete por la creación del euro) y bajo ocho
legislaciones.
Los tenedores podrán optar por cualquiera de estos bonos, no importa cuál
fuese la denominación de su bono original, se explicó. No obstante,
Nielsen señaló que el Gobierno podría verse en la situación de tener
que racionalizar los títulos y reasignar demanda entre ellos.
INTERESES
Entre los puntos salientes de la propuesta, Lavagna sostuvo que la
Argentina no pagará los 15.000 millones de dólares de intereses caídos
en la deuda elegible entre enero de 2002, cuando se declaró el default, y
el final del proceso de reestructuración.
"Desde enero del 2002 hasta que no se complete el proceso de reestructuración,
los intereses devengados de ese período están incluidos en la quita del
75% del valor facial de la deuda", recalcó el ministro. Tampoco habrá
un pago inicial en efectivo para seducir a los acreedores, como se especuló
en un momento.
Otro de los aspectos destacados es que la carga principal de la
renegociación recaerá sobre ciudadanos argentinos, que detentan el 34,8%
de los pasivos en cesación de pagos. Las AFJP poseen el 20% de los bonos
elegibles.
"Todos los acreedores van a ser tratados de manera equitativa",
destacó el ministro. "Nadie debe pagar ningún tipo de comisiones
para un tratamiento equitativo", añadió.
A partir de ahora, los períodos de gracia antes del comienzo del pago de
los nuevos bonos, así como las tasas de interés y los plazos de pago
empezarán a ser discutidos con los cuatro grupos consultivos de trabajo
(uno formado por tenedores institucionales de bonos en Nueva York y otros
tres compuestos principalmente por tenedores minoristas en Italia,
Alemania y Japón).
Si bien el Gobierno espera que el proceso de renegociación esté
terminado para mediados del año próximo, tal como figura en la carta de
intención firmada con el FMI, la reestructuración podría prolongarse más
allá de esa fecha. Nielsen lo admitió ayer en Dubai, al señalar que
"esto no es una ciencia exacta, nadie sabe cuánto lleva una
negociación de estas características, por la sencilla razón de que
nunca hubo una negociación de estas características, con tal cantidad de
tenedores minoristas".
En total, un 43,5% de los bonos en default está en manos de pequeños
inversores, según datos del Ministerio de Economía.
"Es la reestructuración más compleja de la historia", resumió
Nielsen.
NEGOCIACION
Los primeros sondeos sobre el canje de deuda se realizarán entre el 20
y 30 del octubre, a través del road show (presentación) que se llevará
a cabo en los principales mercados tenedores de deuda argentina: Buenos
Aires, Nueva York, Zurich, Milan y Tokio.
En el transcurso de octubre se prevé la concreción de distintas tareas
que forman parte de una agenda tentativa que incluye, por ejemplo, la
selección y designación de los bancos colocadores de deuda.
"En las próximas semanas estaremos invitando a las primeras 12
instituciones financieras líderes en colocación de bonos de los últimos
años, según las tablas de ranking", indicó el secretario de
Finanzas, Guillermo Nielsen.
Una vez seleccionados los bancos organizadores regionales (BOR), se
trabajará en la estructuración del Sindicato de Bancos, tarea que será
"acordada entre la República Argentina y los BOR" y prevé la
"designación de varios bancos colocadores de deuda en cada región",
precisó el Palacio de Hacienda.
En consecuencia, las condiciones de los bonos se definirán en el
transcurso del mes entrante, con el comienzo de las actividades de los
grupos consultivos, y de los diálogos con el Sindicato de Bancos a cargo
de la transacción.
AFJP
La capacidad de pago de la deuda contempla que la mitad de lo recaudado
por las AFJP, será invertido en títulos del Gobierno durante los próximos
quince años, según los lineamientos básicos de reestructuración.
"Los supuestos contemplan que la mitad de lo recaudado por las AFJP
se invierte en deuda del Gobierno entre el 2004 y el 2018, como así también
un nivel alto de reinversión de los vencimientos de los préstamos
garantizados y de los Boden", precisó el Ministerio de Economía.
La Prensa. Buenos Aires
http://www.laprensa.com.ar
Conocieron la sequía del desierto de Dubai
La dupla Lavagna-Nielsen presentó un fuerte programa de reestructuración
de la deuda en default. Quita del 75 por ciento en el valor nominal de un
pasivo de unos 87 mil millones de dólares. No se pagarán los intereses
desde el default hasta que haya acuerdo.
El Gobierno les propuso a los acreedores una quita del 75 por ciento de la
deuda a valor nominal para salir del default. La oferta, más dura que la
esperada por los inversores, incluyó el desconocimiento de los intereses
devengados desde diciembre de 2001, cuando Adolfo Rodríguez Saá anunció
ante la Asamblea Legislativa que dejaba de pagar los compromisos
financieros. Desde entonces se habían acumulado intereses por unos 14.000
millones de dólares. En un discurso de neto corte político en el marco
de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial que se realiza en Dubai,
Roberto Lavagna responsabilizó de la crisis a “los errores de juicio”
que se realizaron durante los años ‘90, tanto en la Argentina como
desde el exterior (ver aparte). La propuesta fue rechazada por distintos
representantes de acreedores, lo que aventura una dura pulseada para los
próximos meses. En respuesta, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández,
destacó que se trata de una posición “realista”. “Es lo que
podemos cumplir”, aseveró.
Lavagna inició su discurso de 11 carillas a las cuatro de la tarde de
Dubai (9 de la Argentina). En diez minutos resaltó la actual recuperación
económica y se refirió al estallido de la crisis. Dijo que los
financistas no debían sorprenderse por el colapso, y enumeró distintos
hechos que hacían previsible ese final traumático que no debió ser
ajeno a los inversores. “Hay que enfrentar esta realidad y hacer un
reparto equitativo de las pérdidas”, dijo. Más tarde, en conferencia,
de prensa, aseveró que la rebaja del 75 por ciento “no admitirá
modificaciones”.
Tras el lanzamiento, el gran desafío para el Gobierno radica en que más
del 90 por ciento de los acreedores adhieran al plan. En Economía ya
advirtieron que aquellos que no acepten “no cobrarán nada”.
Guillermo Nielsen, secretario de Finanzas, fue el responsable de detallar
la propuesta, valiéndose de gráficos. Incluyó los siguientes puntos.
- Una quita del 75 por ciento del stock nominal de la deuda elegible.
Sobre una deuda en default de 94.302 millones de dólares, equivalente al
52,7 por ciento del total, la reestructuración alcanzará a 87.050
millones (elegible). El resto de los compromisos en cesación de pagos,
con organismos oficiales y bancos comerciales, modificarán sus
vencimientos sin aplicar quitas.
- La deuda en situación normal suma 84.493 millones de dólares, el 47,3
por ciento del total. Comprenden los pasivos con los organismos
multinacionales, los préstamos garantizados pesificados y los Boden.
- Con la aplicación del descuento, Economía se propone bajar la deuda
global de 178.795 a 113.507 millones de dólares.
- Además se desconocerán unos 14.000 millones de dólares en intereses
acumulados tras la cesación de pagos.
La oferta oficial desconcertó a los financistas que, si bien esperaban
una quita importante, no de la magnitud presentada. Por eso, los títulos
públicos en default –como por ejemplo Globales y Brady– registraron
fuertes caídas, de entre 4 y 5,5 por ciento.
La propuesta de Lavagna-Nielsen reagrupa los 152 bonos en cesación de
pagos en tres nuevas familias de títulos:
- Bonos con Descuento: se les aplica una reducción del capital.
- Bonos Par: no se les impone una quita de capital pero sí, en cambio,
una baja de los rendimientos y se alargan los plazos.
- Bonos Capitalizables (Bonos C): Los intereses se van capitalizando, y el
inversor recibe un “premio” por no cobrarlos durante la vida del títulos.
Es el más conveniente para el Gobierno ya que le alivia las presiones
presupuestarias ya que se paga íntegramente al vencimiento.
- Las alternativas mencionadas arriba presentarán una posibilidad de atar
el rendimiento del bono a la evolución de la economía. Economía se
arroga el derecho de poner límites a la emisión de cada título, un
hecho que también fue criticado por los acreedores.
Hasta ahora, el Gobierno se limitó a decir que las condiciones de los
nuevos títulos (tasas, duración) se conocerán durante la ronda de
negociaciones. Una versión daba cuenta anoche de que los rendimientos de
los nuevos títulos rondará entre 2 y 3 por ciento. Nielsen anunció que
el primer round con los inversores se llevará a cabo entre el 20 y el 30
de octubre, con reuniones en Buenos Aires, Nueva York, Zurich, Milán y
Tokio.
Tampoco se mencionó la posibilidad de efectuar un pago inicial
“amigable” en efectivo.
Si bien el escenario elegido para la presentación del plan fue a 22 mil
kilómetros de la Argentina, lo cierto es que la mayoría de los papeles a
reestructurar se encuentran en poder de inversores locales. Nielsen reveló
que en esa condición se encuentra el 38,4 por ciento de los títulos
elegibles (33.427 millones de dólares). Incluso supuso que ese porcentaje
podría ser mayor si se tomasen en cuenta a los bonos registrados en el
extranjero pero que pertenecen a residentes argentinos. Además, el 20 por
ciento, 17.410 millones forman parte de los activos de las AFJP. “Esto
agrega complejidad al tema y lo disemina en amplias capas de la
sociedad”, explicó Nielsen al auditorio.
Detrás de la Argentina, la mayor cantidad de inversores reside en Italia
(15,6%); Suiza (10,3%); Estados Unidos (9,1%) y Alemania (5,1%). El
secretario de Finanzas añadió que la operación también se complejiza
por la enorme participación de los minoristas, que poseen el 43,5 por
ciento del total de bonos.
Para llevar a cabo la operación, el Gobierno se asesorará por un pool de
12 bancos internacionales. Serán los mismos que se encargaron de colocar
la deuda durante los años ‘90 ya que la nómina saldrá de un ranking
de colocaciones en el pasado. A su vez, el propio Gobierno será el
coordinador global del proceso. La Carta de Intención firmada con el
Fondo dice que la negociación finalizaría a mediados de 2004.
La presentación dejó algunas datos llamativos.
- Si la Argentina tuviera que atender los pagos de la deuda necesitaría
un superávit fiscal primario de 8,8 puntos del PBI (36.600 millones de
pesos).
- El tipo de cambio real, que en la actualidad se encuentra en 2,06 pesos,
caerá en 1,87 el año que viene. A 1,78 peso en el 2005; y a 1,69 en el
2006.
Página 12. Buenos Aires
http://www.pagina12web.com.ar/
ARGENTINA PROPONE PAGAR DEUDA CON QUITA DEL 75%
DUBAI, Emiratos Arabes Unidos (DyN).- Finalmente, la Argentina propuso
ayer una quita del 75 por ciento del valor presente de la deuda a los
acreedores privados -de cerca de 94 mil millones de dólares-.
Un Lavagna pleno de optimismo
Esto representa el default más grande la historia económica mundial,
en obligaciones documentadas por medio de 152 títulos, 14 monedas y 8
jurisdicciones legales-, en una reunión en Dubai donde presentó un plan
para la reestructuración de sus obligaciones. El ministro de Economía,
Roberto Lavagna, hizo el anuncio ante representantes de los acreedores y
en el marco de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y
del Banco Mundial (BM) que se realiza en esta ciudad, en compañía del
secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.
Según la propuesta, los prestamistas podrán optar entre tres bonos:
DISCOUNT: con una reducción del valor nominal. PAR: con mayores plazos de
vencimiento y sin reducción o con una pequeña reducción de su valor
nominal. “C”: que requieren una aporte adicional de fondos.
La Argentina no pagará los intereses atrasados desde diciembre de 2001,
cuando declaró la suspensión de pagos, hasta la fecha en que firme el
acuerdo con los prestamistas. De acuerdo con algunas estimaciones, la
deuda por intereses caídos desde fines de 2001 totalizan unos 14.000
millones de dólares. También se propone consolidar los bonos en cuatro
monedas: Dólar, Euro, Yen y Pesos indexados.
Al mismo tiempo, se adopta la aplicación de las legislaciones vigentes en
Nueva York, Londres, Japón y la Argentina. “Todos los acreedores van a
ser tratados de manera equitativa”, destacó el ministro Lavagna.
“Nadie debe pagar ningún tipo de comisiones para un tratamiento
equitativo”, añadió.
Entre el 20 y el 30 de octubre próximo se realizarán distintas
presentaciones en Nueva York, Zurich, Milán y Tokio y se iniciarán
reuniones, a principios de octubre, con grupos consultivos que surgirán
de una selección realizada entre los 12 principales bancos de un ranking
internacional, entre entidades que colocan bonos (más información
aparte).
El Gobierno argentino basó sus cálculos en un superávit primario del 3
por ciento para 2005 y 2006, aunque hizo la salvedad de que esta meta
sugerida debe ser “compatible con los objetivos de crecimiento
sostenible, creación de empleo y reducción de la pobreza”.
La Argentina se comprometió a alcanzar en 2004 un tres por ciento de
superávit primario, antes del pago de intereses de la deuda, según lo
estipula el acuerdo que ha firmado con el FMI y que dejó en abierto las
metas para 2005 y 2006 pendientes del acuerdo de reestructuración de la
deuda privada.
“Es la reestructuración más compleja de la historia”, remarcó
Nielsen, ante los representantes de los propietarios de bonos soberanos
argentinos. Añadió que el programa de reestructuración afectará a un
53 por ciento de la deuda total de la Argentina. Asimismo destacó que
otro 27 por ciento es deuda emitida para salir de la crisis que el
Gobierno está amortizando y que no será reestructurada, básicamente
generada luego de la devaluación del peso.
En tanto, Lavagna reconoció que es probable que la propuesta argentina
“no cubra todas las expectativas, pero la realidad está por encima de
nuestras voluntades”, al tiempo que señaló que la solución a la que
se llegue debe ser “realista, cumplible y definitiva”.
La presentación inicia un proceso de negociación con los acreedores que
la Argentina espera culminar a mediados del año que viene, según el
acuerdo que firmó con el FMI y que el directorio de este organismo
ratificó el último sábado.
Crónica. Buenos Aires
http://www.cronica.com.ar/
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