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La pregunta es...¿cómo
logramos hacer algo y sentirnos útiles en un mundo a
punto de estallar
En todo el mundo,
muchos optaron por manifestarse a través de movilizaciones
o marchas, otros viajaron a Irak para formar una especie de escudo
humano en
repudio a los futuros ataques y otros, simplemente, se resignan ante
la
avasallante omnipotencia con la que se maneja el gobierno de EEUU; consideran que es inútil
cualquier forma de expresión en contra de esta absurda guerra.
Simplemente, somos dos estudiantes que, al igual que muchos, nos
sentimos
totalmente impotentes ante todos estos acontecimientos, pero que,
por primera
vez, decidimos dejar de mantenernos en las meras ideas y hacer algo
más
preciso.
Somos conscientes de que este pequeño aporte tal vez no sea
suficiente, pero es la forma mas legitima que encontramos para poder
expresarnos dentro de lo que está a nuestro alcance.
Es terrible sentir que el mundo pende de un hilo; que en cualquier
momento se puede cortar, en las manos de un fanático calvinista que
se
autoproclama el administrador predestinado por Dios y de las
riquezas
materiales en el mundo; y al que poco le interesan las opiniones
internacionales y menos aún, las resoluciones que pueda tomar la
ONU para
detener la guerra.
Todos sabemos qué clase de gobierno tiene Irak, pero eso no
justifica, bajo
ningún motivo, este ataque ridículo, amparado en el aparente
desarme, que no
es más que una excusa del Gobierno Norteamericano para ir tras
intereses económicos y
políticas imperialistas.
El actual gobierno
norteamericano se considera gendarme del mundo,
capaz de arrasar pueblos enteros, bloquearlos económicamente hasta
matarlos de hambre, intervenir descarada e inescrupulosamente en sus
soberanías y violar todos los principios de derecho internacional.
De esta manera hace
peligrar la credibilidad de la ONU -supuesto defensor de la paz, la
seguridad, los derechos humanos y la independencia de los Estados-
como organismo
internacional; además de poner al mundo al
borde de una tercera guerra mundial.
Razones válidas
tienen aquellos que lo
rechazan, no sólo el mundo musulmán, africano, sino nosotros,
latinoamericanos, todos oprimidos bajo el mismo poder, que se
concentra y
globaliza cada vez mas.
Sin embargo, no
podemos permitir que el odio y
la irracionalidad nos lleven a destruirnos mutuamente y a destruir,
aún mas,
el mundo en que vivimos.
Creemos que es nuestro deber moral, comprometernos con la paz
mundial; a
pesar de que las brechas ideológicas, religiosas, culturales que
nos separan
de otros países sean tan vastas. Reivindicamos el consenso político
y el
diálogo entre los Estados, así como también a las distintas
organizaciones
internacionales, como las más capaces de llevar a cabo la solución
pacífica
de controversias.
Dostoievsky en una frase dijo: "Cada uno de nosotros es
culpable ante todos,
por todos y por todo".
No nos dejemos abatir
por la indiferencia y
la inmovilidad. Todos, desde nuestros pequeños lugares, celebremos
el compromiso de luchar por
nuestros derechos, y no tengamos miedo a imaginar un mundo mejor y
mas justo.
(*)
Mariana
Beldoménico y Carolina Pelatti son estudiantes avanzadas de
Abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de
Litoral. Santa Fe. República Argentina |