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TPI: Tribunal Penal Internacional
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¿Qué es la ONU?


Historia, antecedentes - Cronología -  TPI Informe de Radio Nederland - Rep Democrática del Congo:
Primer caso del TPI

La idea de este órgano judicial se originó en 1948 cuando la Asamblea General de la ONU aprobó la Convención para la Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio.

Recién en 1998 y tras superar intensas resistencias, una conferencia internacional en Roma, Italia, aprobó el estatuto de creación del Tribunal Penal Internacional (TPI), que hasta ahora sólo ha sido ratificado por poco más de 70 naciones y no es respaldado por importantes países como Estados Unidos, Rusia, China y la mayoría de los estados árabes.

Washington ha incluso firmado acuerdos bilaterales con 24 países para garantizar la inmunidad de sus ciudadanos. La Casa Blanca logró además la resolución 1.422 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para proteger a sus soldados.

A partir de esta resolución, que vence en junio de 2003 pero puede renovarse con otra similar, los efectivos de cualquier país no miembro del TPI que participen en operaciones de mantenimiento de paz autorizadas por la ONU no puden ser llevados a juicio por este tribunal.

La jurisdicción del Tribunal Penal Internacional (TPI) no tiene límites geográficos y su carácter permanente reemplaza la formación de tribunales transitorios creados para tratar situaciones específicas como los crímenes de guerra en Ruanda o Bosnia, entre otros.

El TPI no actuará de forma retroactiva (sólo se ocupará de delitos cometidos a partir de la fecha de su creación, o sea el 1 de julio de 2002) por lo que los tribunales de crímenes de guerra ya en funcionamiento no serán fusionados con el nuevo organismo.
Tipos de crímenes

El TPI juzgará cuatro tipos de crímenes cometidos por individuos:

  • Genocidio.
  • Guerra, incluidos conflictos internos.
  • Lesa humanidad.
  • Agresión, incluyendo delitos de carácter sexual (violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, etc.) y de carácter racial como el "apartheid".

Como al momento de firmarse el Tratado de Roma, no hubo acuerdo sobre definiciones de actos terroristas, el tribunal se ocupará de estos casos, sólo si considera que tales actos representan crímenes de lesa humanidad.

Composición

Los estados parte eligieron por voto secreto al fiscal.

También nombraron a los 18 jueces que fueron seleccionados entre profesionales de reconocida competencia en derecho internacional, penal y derechos humanos.

Los magistrados tendrán un mandato de nueve años durante los cuales, los estados no pueden interferir en sus funciones.

Proceso y procesados

Los procesos pueden ser iniciados a instancia de un estado parte, del fiscal o el Consejo de Seguridad de la ONU.

Al ser complementario de las jurisdicciones nacionales, el TPI sólo actuará cuando el estado competente no lleve a cabo la investigación o juicio o cuando un asunto ya haya sido juzgado.

Pero al mismo tiempo, el TPI puede determinar que un proceso o juicio nacional no cumple con las garantías reconocidas en el derecho internacional.

Cualquier ciudadano de un estado parte, o a instancias del Consejo de Seguridad, cualquier ciudadano de cualquier país puede ser juzgado.

Puede tratarse de particulares, funcionarios de gobierno, militares, políticos, incluso jefes de Estado o de Gobierno, ya que una vez ratificado, el estado parte reconoce la jurisdicción automática del TPI.

Pena de muerte

El TPI no tiene competencia para imponer la pena de muerte.

Si la gravedad del caso lo justifica, existe la prisión perpetua; la sentencia de prisión más larga se extiende hasta 30 años.

Jurisdicción

El TPI es un órgano independiente de Naciones Unidas y trabaja en forma complementaria y subsidiaria con los tribunales nacionales.

Algunos gobiernos ya han introducido cambios en sus legislaciones nacionales para evitar diferencias de criterio con el organismo internacional.

El TPI no tiene jurisdicción en los estados que no ratifiquen el Tratado de Roma, pero puede actuar en ciertos casos bajo pedido expreso del Consejo de Seguridad de la ONU.

La cantidad de estados parte afecta también el financiamiento del tribunal, que al respecto seguirá la misma política de contribuciones que las Naciones Unidas (de acorde a las condiciones económicas de cada país).

Alemania, Francia y Gran Bretaña son, al menos al principio, los principales participantes


Cronología del TPI: Tribunal Penal Internacional
  1. 1948 Las Naciones Unidas adoptó la Convención contra el Genocidio que convierte en crímenes internacionales, aquellos actos que pretenden la destrucción de una nación, etnia, religión o grupo racial.
  2. 1950 Se le encarga a la Comisión de Legislación Internacional (ILC), un cuerpo de la Asamblea General de la ONU, la codificación de los Principios de Nuremberg, además de la preparación de un estatuto preliminar para la creación de un Tribunal Penal Internacional. Sin embargo el progreso de este organismo se vio paralizado por el endurecimiento de la guerra fría.
  3. 1989 En Trinidad y Tobago se presenta de nuevo en la Asamblea General la idea de un tribunal permanente. En este momento, la propuesta recibe mayor atención debido al fin de la Guerra Fría y el estallido de la violencia en la Antigua Yugoslavia. La Asamblea solicita que la Comisión de Legislación Internacional prepare un estatuto preliminar para un Tribunal Penal Internacional de carácter permanente.
  4. 1993 El Consejo de Seguridad de la ONU establece un Tribunal de Crímenes de Guerra ex profeso para Ex-Yugoslavia, y posteriormente otro para el genocidio y crímenes contra la humanidad cometidos en Ruanda. El Consejo de Seguridad aprueba el estatuto y las normas de procedimiento para ambos tribunales, se escogen los jueces, los abogados y fiscales y se inician las investigaciones.
  5. 1994 Noviembre La Comisión de Legislación Internacional presenta la versión final del estatuto provisional al Sexto Comité de la 49º Sesión de la Asamblea General y recomienda que una Conferencia de Plenipotenciarios convocada a tal efecto confeccione un tratado que permita la entrada en vigor del Estatuto. La Asamblea establece un Comité para la revisión del Estatuto. Diciembre El Consejo de Seguridad de la ONU crea un segundo tribunal para Ruanda.
  6. 1995 El comité convocado ex profeso se reúne durante dos semanas en sesiones continuas. La mayor parte de los países se pronuncian a favor del establecimiento del Tribunal Penal Internacional, mientras que algunas de las grandes potencias mantienen su oposición o siguen indecisas. En diciembre, la Asamblea general decide crear un Comité preparatorio que se reúne dos veces en 1996 para trabajar sobre el texto provisional con el fin de preparar un texto lo suficientemente amplio y sólido para una convención sobre el TPI, como un paso previo a su consideración en la Convención de Plenipotenciarios.
  7. 1996 Del 25 de Marzo al 12 de Abril se celebra la primera sesión del Comité preparatorio con sede en Nueva York. Se discuten temas como la jurisdicción, definición de los crímenes, mecanismos de acusación y los principios generales de la ley sobre crímenes internacionales. Los gobiernos presentan textos alternativos al estatuto provisional que ha sido presentado por la Comisión de Legislación Internacional. Del 12 al 30 de Agosto se celebra la Segunda sesión del Comité Preparatorio también en Nueva York. En esta reunión los temas de debate incluyen cuestiones procesales, requisitos para un juicio justo y derechos del acusado, cuestiones de organización, la relación del Tribunal con el Consejo de Seguridad de la ONU y el establecimiento del Tribunal y su relación con las Naciones Unidas.
  8. 17 de Diciembre la Asamblea General de Naciones Unidas adopta una resolución sobre la renovación del Comité Preparatorio añadiendo 9 semanas adicionales de reuniones, y decide que la conferencia diplomática se celebre en 1998. Italia renovó su oferta de acoger el tratado de la conferencia, proponiendo para ello la fecha de Junio de 1998.
  9. 1997 Entre el 11 y el 21 de Febrero se celebra la tercera sesión del Comité Preparatorio. La cuarta se desarrolló entre el 4 y 15 de Agosto y la quinta entre el 1 y el 12 de Diciembre.
  10. 1998 Entre el 16 de Marzo y el 3 de Abril tiene lugar la sexta sesión. Y en Junio la Conferencia del Tratado Internacional establece el Tribunal Penal Internacional. La conferencia se celebró en Roma. Después se inició el proceso de ratificación

Historia, Antecedentes y creación del TPI

La creación del TPI es todo un largo proceso con una cronología muy precisa que ha permitido dar los pasos necesarios para llegar por fin al momento actual con esperanza por el futuro fortalecimiento de la Comunidad Internacional

La comunidad de naciones se dispone hoy a subsanar una de las más serias deficiencias del orden internacional. Cincuenta años después de que los juicios de Tokio y Nuremberg condenaran la guerra de agresión, el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad, el mundo parece haber llegado finalmente a la conclusión de que un tribunal internacional del crimen de carácter permanente se hace impostergable. Así, entre el 15 de Junio y el 17 de Julio de 1998 se realizó en Roma una conferencia internacional que adoptó un tratado que permite poner los cimientos de un tribunal de estas características. El éxito de esta iniciativa, sin embargo, no está de ninguna manera garantizado.

Varios son los problemas y por supuesto también ventajas que se vislumbran hasta la fecha

Un lento camino

Las agresiones y atrocidades cometidas por Alemania y Japón durante la Segunda Guerra Mundial llevaron a las Naciones Unidas a comprometerse a que nunca más” se volverían a tolerar semejantes crímenes. Si bien existía -y aún existe- la Corte Internacional de Justicia de La Haya, este tribunal sólo tiene atribuciones para dirimir controversias entre estados que se someten voluntariamente a su jurisdicción. El tribunal de La Haya no tiene facultades para procesar a personas.
Al término de la guerra, en las Naciones Unidas se inició la redacción del anteproyecto de "Código de Crímenes Contra la Paz y la Seguridad de la Humanidad" y de un código de procedimiento para una Corte Penal Internacional de carácter permanente.
Sin embargo, a poco andar este proceso quedó empantanado en uno y mil detalles. Los delegados ante las Naciones Unidas se debatieron durante años en largos tira y afloja mientras en todo el mundo se seguían perpetrando sin tregua las guerras de agresión y los crímenes en contra de la humanidad. Los responsables de la masacre de millones de inocentes jamás fueron juzgados ni menos sancionados.
En 1991 estalló un violento conflicto étnico en la ex-Yugoslavia. Las informaciones sobre violaciones masivas y horrendas atrocidades causaron impacto en el mundo entero. Motivado por la indignación que provocaron estos hechos, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hizo rápidamente uso de sus atribuciones para la preservación de la paz mundial.
Entendiendo que no hay paz sin justicia, el Consejo de Seguridad ordenó la creación de un órgano especial para someter a juicio a los responsables: el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia. En 1994, superand grandes dificultades de financiamiento y organización, la Corte -conformada por un grupo internacional de eminentes juristas y fiscales- empezó su labor. Se trataba de la primera Corte Penal Internacional que sesionaba desde el Juicio de Nuremberg. Pocos meses después, al estallar en Ruanda una guerra genocida, el Consejo de Seguridad rápidamente ordenó la conformación del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. A pesar de las enormes dificultades que enfrentaron estas instancias judiciales, ambas representaron un salto cualitativo enorme en la construcción de un nuevo orden jurídico internacional. Sin embargo, estos tribunales tienen una jurisdicción limitada, circunscrita exclusivamente a tratar los crímenes cometidos en un determinado país durante un determinado período. Si para ese entonces ya hubiese existido un tribunal permanente, no se habrían necesitado medidas ad hoc y los criminales habrían sabido de antemano que podían ser juzgados y condenados. Hoy, la comunidad de naciones parece estar finalmente de acuerdo en la necesidad de contar con una institución permanente bajo control internacional que administre justicia para todos.

El Proceso de negociación

La Comisión de Derecho Internacional, equipo de renombrados juristas elegidos por las Naciones Unidas, puso término en 1994 a la redacción del anteproyecto de la Corte Penal Internacional, compuesto por 60 artículos. El Código Penal Internacional quedó redactado en 1996. En conjunto, ambos instrumentos garantizan un juicio imparcial a los inculpados y un orden mundial más justo para todos. Los 185 estados miembros de las Naciones Unidas son naciones soberanas, con diferentes culturas y tradiciones jurídicas, y no sería lógico esperar que vayan a coincidir en todo. De hecho, la mayoría de los gobiernos y ONGs tiene su propia posición respecto de la mayor parte de las propuestas. Estas diferencias se están debatiendo en profundidad y se están alcanzando algunos acuerdos. El Comité Preparatorio se reunió en las Naciones Unidas durante un total de cuatro semanas en los meses de Agosto y Diciembre de 1997, y nuevamente del 16 de Marzo al 3 de Abril de 1998. Estas reuniones tuvieron por objeto consensuar el texto del borrador que se presentó ante el encuentro de alto nivel que se sostuvo en Roma en Junio de 1998. La adopción de los estatutos del Corte Penal Internacional se realizó bajo la forma de un tratado que se sometió a un proceso de ratificación. Una de las cuestiones más complejas fue alcanzar un acuerdo respecto de los delitos que caerían bajo la jurisdicción del Tribunal, la gran mayoría coincide en limitar inicialmente esta jurisdicción a los crímenes internacionales de mayor calibre, tal como los definidos en el Juicio de Nuremberg: las guerras de agresión, los crímenes de lesa humanidad, el genocidio y los crímenes de guerra.

Los Obstáculos

La inclusión de la “guerra de agresión” como un crimen internacional ha sido largamente debatida. Varios estados miembros y destacados juristas insisten en que quede tipificada como hecho punible bajo la jurisdicción del Tribunal Internacional, tal como en el Juicio de Nuremberg. Por su parte, los que discrepan plantean que el concepto no está lo suficientemente bien definido. Nuremberg y otros tribunales similares, sin embargo, condenaron las guerras de agresión incluso sin definición alguna. El anteproyecto de Código redactado por la Comisión de Derecho Internacional contiene una definición adecuada de la “guerra de agresión”, delito que el Juicio de Nuremberg calificó como “el más atroz de los crímenes internacionales”. Además de esta controversia, existe un número considerable de diferencias de procedimiento que aún resta por zanjar. Una de estas interrogantes es si el Tribunal Internacional debe tener prioridad por sobre los tribunales de un país. Al respecto, existe un consenso más o menos general en torno a que los tribunales nacionales tienen primacía, dado que cuando un estado está dispuesto a someter a un proceso justo y razonable, no hace falta intervención internacional. Pero dado que, por lo general, las guerras de agresión, los genocidios y los crímenes en contra de la humanidad se cometen precisamente con la complicidad o anuencia de los estados, la presencia y supremacía de un tribunal internacional son fundamentales para proteger eficazmente a la comunidad mundial. Exceptuando las prevenciones contra denuncias infundadas o con una motivación política, deben evitarse mayores cortapisas respecto de quiénes están facultados para presentar un requerimiento ante el tribunal. Una de las formas en que ciertos gobiernos buscan restringir las atribuciones del tribunal es construyendo a su alrededor un muro insalvable de vetos nacionales. Así, algunos quieren conceder al Consejo de Seguridad la facultad de impedir que un tema determinado se lleve ante el Tribunal. Otros plantean que cualquier investigación debe contar previamente con el permiso del país donde el crimen se cometió. Sin duda, este tipo de impedimentos convertirían al Tribunal en un instrumento meramente decorativo. La exigibilidad de las resoluciones del Tribunal también es un problema. Los tribunales para Yugoslavia y Ruanda se han visto considerablemente limitados por no contar con facultades para ordenar el arresto de criminales buscados u obtener la colaboración de los estados involucrados. La imposibilidad de traer ante la justicia a los inculpados convierte el proceso judicial en una farsa. Esto debe corregirse, quizás por medio de un contingente internacional con poderes para arrestar a los inculpados. Si las resoluciones y fallos del Tribunal son imposibles de cumplir, su eficacia sería nula. Éstas y otras discrepancias se debatieron durante la conferencia de Junio de 1998. Sin embargo, la búsqueda del necesario consenso no debe llevarse al extremo de convertirla en una trampa fatal. Lo que se está proponiendo equivale a un recién nacido que trata de aprender a caminar hacia un mundo más justo y donde impere la paz. Este recién nacido podrá tropezar e incluso caerse, pero hay que ayudarle hasta que camine por sí solo y se pueda poner en marcha de manera efectiva.

Luis Moreno Ocampo, de Argentina, es el
Primer Fiscal del TPI



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