200508 -
Platón Saucedo -
¿Qué
es un adolescente? - La
rebeldía - Mensaje a los adolescentes
¿Qué es un adolescente?
Según el diccionario la definición de "adolescente":
Adj. que está en
la adolescencia.
Al buscar "adolescencia" nos encontramos:
edad que sucede a la niñez y
que transcurre desde la pubertad hasta el pleno desarrollo del organismo.
Hay quienes afirman que adolescencia viene de la palabra "adolecer", el
diccionario nos dice: Caer enfermo o padecer alguna enfermedad habitual.
2. fig. Tratándose de afectos, pasiones, vicios o malas cualidades, tenerlos
o estar sujeto a ellos.
Diccionario Durvan de la Lengua Española.
Con las definiciones antes descritas, podemos concluir una definición que
según mi punto de vista nos podrá ayudar más en esa labor que tenemos los
padres, educadores y demás en el trato y manejo con adolescentes:
Es una etapa de la vida del hombre que se presenta de diversas formas
gracias a un proceso necesario para alcanzar una madurez emocional.
Me gustaría resaltar dos palabras de la anterior definición: etapa
y proceso. La quiero resaltar porque al hablar de una etapa
nos precisa que todos los hombres pasamos... pasan... y pasarán por ella.
Además la palabra proceso nos permite comprender que son pasos que se
deben presentar y que después de varios procesos se podrá llegar a una
madurez que le permitirá a los individuos conseguir la tan esperada madurez.
Por último, no descuidemos la palabra "necesario" porque es este vocablo
que nos hace ver que es una etapa importante en la vida. La importancia de
esta etapa se basa en que es aquí donde el individuo comienza a ser más
interior... más reflexivo... más pensante...ya que se da un proceso que
jamás había experimentado: la autoafirmación, el descubrimiento de su
intimidad; el saber que hay una persona dentro de sí que la hace ser única y
que tiene una serie de posibilidades que lo hacen único, irrepetible.
De la experiencia que tengo como educador puedo compartir la idea que
tengo de un adolescente: son personas con las que puedes convivir y
compartir una serie de experiencias que ni un niño ni un adulto puede hacer.
Tienen una energía impresionante y que pueden llegar a dar ideas con las
cuales se romperían muchos paradigmas en cualquier ámbito.
También puedo mencionar que hay momentos en la vida de un adolescente que
podríamos concluir como desagradables. Me refiero a la
rebeldía y
sus consecuencias.
Otro aspecto importante a considerar es la parte
afectiva
de un adolescente. La mayoría de las veces los adultos nos olvidamos que un
adolescente requiere de una dosis especial de afecto y que pueden llegar a
ser muy sensibles.
En la educación y el trato con adolescentes hemos cometido muchos errores
que provocan en la vida diaria -familiar, escolar, social, etc- las
reacciones características se deben básicamente a que olvidamos que un
adolescente ya no es un niño y le exigimos como si lo siga siendo. Por otro
lado, un adolescente no es un adulto y sin embargo le exigimos como si lo
fuera.
"La persona cuenta con una serie de cualidades y características con una
serie de potencialidades a veces dormidas. Pero la persona que podrá servir
a los demás es la que mejor ha conseguido desarrollar sus posibilidades"
(David Isaacs, "La educación de las virtudes humanas"). Todos los
esfuerzos que se hagan para que los padres, educadores y demás consigamos
desarrollar esas posibilidades en nuestros adolescentes será la mejor
herramienta que les daremos en su vida futura y con sus distintas
responsabilidades familiares, laborales y sociales.
Le invito a que consulte las secciones de Características y
Sugerencias que se encuentran del lado izquierdo de este texto para
obtener más información sobre el tema que usted busque.
Si usted quiere me puede escribir a la dirección de correo electrónico y
con gusto le puedo dar algunas ideas que le ayuden en la educación del
adolescente
La Rebeldía
Concepto muy importante en el trato del adolescente ya que
es una de las características más sobresalientes de esta etapa. Este tema es
muy amplio y evidentemente habrá personas que compartan mis ideas y otras
no. La razón de este tema es brindar ideas que podrían ser útiles en algunos
casos; en otras personas pudiera llegar a no ser suficiente y requieran de
una consulta profesional: psicólogos, psiquiatras, orientadores, etc.
La rebeldía se define como una sublevación, faltando a la
obediencia debida. Indocil, desobediente, opuesto con tenacidad (Diccionario
Durvan de la Lengua Española). También podemos definir a la rebeldía como la
actitud de oposición violenta y tenaz a lo prescrito o sólo establecido (J.
Muñoz, Pérez-Vizcaíno; Gran Enciclopedia RIALP).
En la mayoría de los casos esta rebeldía se puede
interpretar como un desacuerdo respecto a lo establecido por los padres,
maestros, o cualquier autoridad. Esto incluye a lo establecido en relación a
conductas, estructuras, ideas, valores, etc. Los adolescentes manifiestan
ese desacuerdo, oposición, sublevación de distintas formas; verbalmente (murmurando,
gritando, reclamando, etc.); en su comportamiento (lanzando o golpeando
objetos) o violenta (agresiones físicas hacia las personas).
Sin embargo estas actitudes rebeldes de los adolescentes
pueden llegar a ser valiosas y positivas. Lo único que debemos buscar es que
la manera en que la manifiesten sea con un ambiente de cordialidad y mucho
tono humano.
Es este otro punto importante en la educación del
adolescente, necesitamos ayudarlo a controlar sus emociones y que pueda
encauzar sus inquietudes hacia la persona adecuada, y sobre todo, de la
manera adecuada.
Según Gerardo Castillo en uno de sus libros publicados "Los
adolescentes y sus problemas" describe los cuatro tipos de rebeldía que él
concluye: la rebeldía regresiva que nace del miedo a actuar y se
traduce en una conducta de encogimiento, de reclusión en sí mismo. El
adolescente adopta una postura de protesta muda y pasiva contra todo.
Un segundo tipo de rebeldía es la agresiva que, a
diferencia de la anterior se expresa de forma violenta. Es propia del débil,
de quien no pudiendo soportar las dificultades que se presentan en la vida
diaria intenta aliviar su problema haciendo sufrir a los demás.
Un tercer tipo de rebeldía consiste en ir contra las normas
de la sociedad, bien por egoísmo y utilidad propia, bien por el simple
placer de no observarlas. Es la rebeldía transgresiva.
Las tres formas descritas son rebeldías negativas que tienen
su origen en la inseguridad e inmadurez del adolescente. A diferencia de
ellas, la rebeldía progresiva es el signo de "...quien quiere vivir
dignamente; del que sabe soportar el peso de la realidad, pero no el de la
injusticia; del que acepta las reglas de los hombres, pero las discute y
critica para mejorarlas" ("Juventud y rebeldía", Yela, M.)
Aplicando las ideas anteriores de Gerardo Castillo a
nuestros adolescentes, ¿podría usted identificar cuando su hijo está en un
acto de rebeldía?, ¿podría usted clasificar el tipo de rebeldía que
manifiesta?... Si la respuesta es afirmativa en ambas preguntas; usted podrá
reaccionar de la manera más adecuada sin olvidar dos ingredientes
indispensables en la educación de los adolescentes: capacidad de escuchar y,
la más importante, capacidad de reconocer que usted (papá, mamá, educador,
etc.) se ha equivocado y que debe cambiar su postura.
Le son familiares las siguientes conductas de un
adolescente: golpear las puertas al ingresar a su recámara, arrojar objetos,
levantar la voz, permanecer "mudo" durante varias horas (incluso días),
mirada penetrante y brazos cruzados, respiración agitada y diálogo
"entrecortado"... Evidentemente estas conductas se presentan cuando un
adolescente ha recibido una negativa para un permiso de salir, para el uso
de algo de su interés (ropa, coche, radio, etc.) o cuando se le ha indicado
las reglas a seguir en alguna actividad familiar.
Por otra parte, imagine usted si los padres de un
adolescente pueden conseguir posturas ecuánimes, prudentes, comprensivas con
un adolescente si ellos son unas personas que arreglan sus diferencias a
base de discusiones, gritos o golpeando objetos... incluso golpeando a su
cónyuge. Ese adolescente ha aprendido que las situaciones de conflicto
tienen que ser acompañadas con esas actitudes.
De manera concreta le puedo comentar que la rebeldía tiene
muchos posibles orígenes y determinar con precisión cuál es el de su caso
está limitado por las circunstancias que le rodean. Sin embargo los más
comunes suelen ser los siguientes:
Un adolescente se rebela cuando:
a) Las disposiciones, reglas, indicaciones y demás criterios
establecidos son absurdos, ridículos y fuera de la realidad. Antes de
imponer su autoridad como padre, maestro o educador, es importante que
revise esa disposición porque posiblemente no sea adecuada a las
circunstancias.
Retomando el ejemplo de los permisos para salir, es común
que la rebeldía se manifieste por un permiso que se le ha negado al
adolescente (salir con sus amigos al cine, a cenar, a una reunión, a una
fiesta, etc.).
En el caso de los permisos para salir no puedo dejar una
idea única y terminal sobre esto. Es imposible dejar la idea de que deban
salir los adolescentes de sus casas porque las circunstancias son las que
determinarán la decisión. Lo que sí puedo afirmar y pidiendo que se
interprete hasta su último sentido es: ante un peligro físico o moral
inminente, no se debe permitir salir a los adolescentes de casa. Quiero
resaltar la palabra "inminente" porque es la que nos ayudará a tomar la
decisión; inminente nos indica que es un peligro que sucederá, que no
tenemos duda de su existencia. Con esto dejo a un lado todo tipo de
suposiciones que sólo son producto de una actitud enfermiza de la realidad;
por ejemplo: "...¡de seguro habrá drogas!", "...¡no hay duda que quieren
hacer cosas malas!"... "... ¡todos sus amigos son unos maleantes!",
"...¡quiere ir para beber alcohol!", "...¡le pueden hacer daño!".
Tomemos en cuenta que ser sociable es una característica que
todo ser humano debe desarrollar y que a veces dejar ir a su hijo
adolescente a una reunión o festejo significarán un esfuerzo extra de parte
de usted para tratar de estar al tanto de las características de esa reunión
o festejo. Fijar horas de regreso a casa, sugerencias de los cuidados que
debe tener, tratar de llevarlos a esa reunión para tener una idea del
ambiente que se desarrolla, pedirles que se comuniquen con frecuencia a
casa, son solo algunas ideas que le pueden servir. Pero por favor, dejen que
sus hijos tengan vida social.
b) Las amistades influyen en algunas disposiciones
familiares y les muestran un escenario atractivo haciéndoles pensar que deber
reclamar esas limitaciones familiares y obligarlos a que vivan de otra
manera.
El tema de las amistades es muy amplio (le invito a leer la
sección que tengo para este tema) y tratando de dar un buen mensaje les
puedo decir lo siguiente: Trate de determinar si la actitud rebelde de su
hijo es por ideas que ha ido escuchando de sus amigos. Tenga especial
cuidado de no ofender a esos amigos para que pueda permitirle a su hijo
confiarle los detalles y poder realmente llegar a un diálogo.
A manera de resumen le puedo sugerir que los siguientes
pasos pueden ser muy valiosos para que usted tome una buena decisión:
1o. Trate de identificar con rapidez y precisión si el
adolescente está manifestando una actitud rebelde.
2o. Permita que el adolescente manifieste su idea,
exponiendo los motivos de su rebeldía. En otras palabras... déjelo hablar.
3o. Adopte una postura adecuada para escuchar y tratar de
comprender los argumentos del joven. Algo muy importante: no juzgue o no
suponga algo que no puede comprobar.
4o. Trate de explicarle al adolescente los motivos que usted
tiene para que aquel pueda reflexionar sus argumentos. Por favor, sea
preciso, claro y concreto en su explicación... no es momento para los
"sermones".
5o. El "chantaje sentimental" puede ser que funcione, pero
estamos consiguiendo que su hijo actúe basándose en los sentimientos y no en
toma de decisiones precisas y razonables basados en un proceso de análisis
adecuado.
Si todo sale bien... no creo necesario agregar más a estos
pasos; sólo le diría muchas felicidades y gracias por darle un lugar al
adolescente.
Si todavía no se soluciona el problema y sigue el conflicto:
a) Posiblemente el adolescente está acostumbrado a cumplir
sus deseos sin importar la opinión de los demás, es decir, se le educó en
hacer lo que él quiere. En este caso las ideas de cómo ayudar dependerán de
toda la información que haya detrás...y más aún, de años atrás. Si usted lo
desea puede escribirme al correo electrónico para conocer más a fondo su
caso.
b) Tal vez usted no tuvo la capacidad de escuchar perdió la
paciencia... por tanto la oportunidad ideal de comunicarse con él (un final
no muy positivo).
c) O posiblemente no quizo reconocer su error y trató de
hacer valer su autoridad como padre o educador obligándolo a que obedeciera
(más delicado que el inciso anterior).
Es un tema que como la había comentado al principio tiene
muchos matices y obviamente infinidad de soluciones. Las circunstancias de
todos los casos jamás serán iguales y por ello no puede haber un manual de
pasos a seguir en la solución de actitudes rebeldes de su hijo. Lo que sí
puedo reafirmar es la actitud que deben mostrar los adultos en estos
momentos de rebeldía: COMPRENSIÓN, PACIENCIA, HUMILDAD y OPTIMISMO
Mensaje a los adolescentes
1o. Aunque las cosas no salgan como tú deseas; ten la confianza y
tranquilidad porque tu puedes corregirlas.
2o. No siempre vamos a coincidir todas las personas; pero cuando se
aclaran los puntos de diferencias que haya, todos aprenderán de esa
situación.
3o. Cuando algo no pienses que esté funcionando; no lo dudes en
expresarlo. También los adultos nos equivocamos y necesitamos que nos lo
hagan saber.
4o. La amistad es una virtud y nos llena de muchas satisfacciones, pero
¿sabes que características tiene el verdadero amigo?, en resumen: él siempre
buscará que tú seas mejor persona.
5o. Ante la curiosidad tu mejor forma de actuar es: pregunta a quien te
dará una respuesta cierta, verdadera y recta. No te arriesgues con tantas
curiosidades que hay, por favor, pregunta antes.
6o. Aprovecha al máximo los estudios... son tus herramientas para el
éxito de mañana.
7o. Cuando te sientas solo, triste y sin ánimos... recuerda que en este
mundo siempre habrá alguien que te ama; y seguramente no sólo es una
persona, ¡muchas más!
8o. ¿Me
preguntas qué espero de ti?... simplemente que descubras cuáles
son tus puntos fuertes para que los sigas practicando y aumentando. En el
caso de los defectos -que todos tenemos-, descúbrelos primero y trata de
superarlos. Con esta lucha diaria, serás el mejor de todos.
9o. Te necesito como un líder... justo, sincero, fuerte, comprensivo,
generoso y sobre todo... íntegro. No detengas a ese líder que llevas dentro.
10o. La adolescencia es una etapa de la vida del hombre INDISPENSABLE
para su completa formación... ¡qué bueno que hay adolescentes!