200508 -
"Sí, mamá, ya
entendí lo de la semillita -se quejaba el nene a viva voz mientras señalaba
a una mujer embarazada-. Lo que yo quiero saber es cómo entró en la panza de
esa señora." Todo el colectivo se dio vuelta para escuchar la explicación de
la madre. La señora, toda colorada, se bajó en la primera parada.
Las preguntas de los
chicos...
Si su hijo ya está en edad de arrinconarlo
bajo la cama, usted debe estar preparado para responder. En cuestiones de
sexo, el diálogo es fundamental, y no es tan difícil si no lo encuentran
desprevenido
Lo primero que hay que saber es que al chico
se lo educa sobre la sexualidad desde el nacimiento, mucho antes de que
comience con las preguntas incómodas (generalmente, a partir de los 8
años). Hay muchísimas situaciones cotidianas que funcionan como pasos
previos. Hoy, la televisión acelera los tiempos; mirar la tele en
familia y aprovechar para explicar las escenas afectivas es una opción
interesante. Pero hay otros momentos cotidianos, más intrascendentes, que
deberían ser tomados en cuenta. Por ejemplo, cuando se arma el guardarropa:
el nene, celeste; la nena, rosa... es el momento de empezar a aclarar las
diferencias anatómicas entre sexos. Cuando a los 3 años el nene se cuestiona
cómo hace pis una nena hay que explicarle que tiene vulva, y que en cambio
el nene tiene pene.
No hay que achicarse en estas
situaciones, un diálogo fluido en la infancia facilita conversaciones
durante la adolescencia, fundamentales para evitar embarazos no deseados y
enfermedades de transmisión sexual.
De cigüeñas y repollos
Hay dos errores básicos en la educación sexual:
el primero es no brindar la información que el niño solicita, el segundo es
informar de más. ¿Cómo se logra el equilibrio justo? Esperando que el chico
pregunte. Ellos están capacitados para comprender sólo aquello que
preguntan. Las explicaciones magistrales no son positivas porque no sólo no
se comprenden, sino que también pueden causar confusión.
Pero hay más consejos. La doctora Inés de la
Parra, a cargo de la Sección Ginecología de Adolescentes del Hospital
Italiano, recomienda:
· Coherencia entre lo que se dice y lo que se
hace hasta en los momentos cotidianos menos importantes. Así, cuando el
chico necesita conversar sobre temas fundamentales elegirá hacerlo con sus
padres.
· La educación sexual debe
incluirse dentro de un espectro más grande de temas familiares. No debe ser
un asunto con mayúscula ni recargado de tabúes. Es parte del amor y de la
vida, es algo natural.
· Cuando se habla de sexo,
se debe evitar el uso de lenguaje ambiguo. Deje la vergüenza de lado y hable
como corresponde. Llame a las partes anatómicas por su nombre.
· Cuando el chico llega del
colegio con una nueva palabra vulgar, se le debe explicar su significado.
¿Cómo se hacen los bebes?
Esta es la pregunta más común que plantean los
chicos, pero no posee una respuesta única, varía según la madurez del
interesado. Según la doctora de la Parra: "Si el que pregunta es un niño,
conviene que explique el padre; si es una niña, la madre. Se debe comenzar
por contar que los bebes los hacen papá y mamá. Es fundamental que se
mencione que son producto de un acto de amor. A través del amor, se junta la
semillita de mamá con la de papá. El nombre de la semillita de mamá es
óvulo y la de papá espermatozoide.
"Si el chico demuestra interés en lo que se le
está explicando, hay que seguir adelante. Se puede utilizar un libro con
dibujos de la anatomía humana y explicaciones precisas -afirma la
especialista-: Papá coloca la semillita dentro de la vagina de mamá para
que llegue al útero, que es como una casita que le va a dar calor al bebé
durante nueve meses.
"Siempre que el niño siga preguntando
-continúa-, se le explicará que a los nueve meses mamá tiene contracciones
y entonces se interna en un hospital para que el doctor pueda ayudarla en el
parto. Y allí hay que decirle que el bebe sale por la vagina."
Pero aquí no termina la cuestión. Cuando el
chico es un poco más grande, en sexto o séptimo grado del colegio primario,
se debe hablar sobre protección, mostrar un preservativo y hablar sobre
SIDA. En cada año de la secundaria se debe volver a tratar el tema porque
los chicos cada año necesitan que se les responda una duda nueva. También es
importante hablar de las distintas enfermedades de transmisión sexual, como
sífilis, gonorrea, clamidia...
La desinformación, factor de riesgo
"La mayoría de los abortos, embarazos no deseados
y enfermedades de transmisión sexual ocurren en familias en las que no ha
habido un diálogo adecuado. Es importantísimo que los padres asuman su rol
en la educación sexual de sus hijos", dijo la doctora Inés de la Parra en la
presentación en sociedad del Centro Latinoamericano Salud y Mujer. Este
centro se concentrará -en una primera etapa- en instrumentar acciones para
promover la educación sobre salud sexual y anticoncepción en escuelas y
asociaciones femeninas.
"Todavía se cree que el embarazo no se produce
en la primera relación -dijo preocupado Enrique Bagnati, miembro del comité
científico-. Según un estudio que realizamos con pacientes del hospital
Rivadavia, el 20 por ciento de las chicas no utiliza métodos anticonceptivos
en su primera relación. Por eso, un quinto de los embarazos adolescentes se
produce en el primer mes del inicio de la actividad sexual. La
desinformación es tal que más del ocho por ciento de los adolescentes
utilizan el coito interruptus como método anticonceptivo. Un gran
error, debido a que el pene pierde espermatozoides antes de la eyaculación."