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180508 -
El azúcar granulada (de mesa) y la miel han sido
utilizadas desde antes de la era cristiana para la cicatrización de
heridas en humanos.
Actualmente son usadas en todo el mundo para tratar
heridas contaminadas y lentamente están empezando a tener aceptación en
medicina veterinaria. A pesar de los excelentes resultados obtenidos, el
mecanismo de acción de ambas sustancias recién fue dilucidado en el siglo XX.
La “Actividad del agua” (Aw) es la
concentración mínima de agua requerida en el ambiente de un microorganismo
para que este se reproduzca. El azúcar crea un medio con bajo contenido de
agua (alta osmolaridad) ya que se genera migración de agua y linfa fuera
del tejido, hacia la solución de azúcar, inhibiendo el crecimiento
bacteriano por disminución en la Aw del sustrato. La linfa a su vez provee
nutrientes al tejido.
El azúcar además atrae macrófagos, que participan en la
“limpieza de la herida”, acelera el desprendimiento de tejido
desvitalizado, necrótico y/o gangrenoso, provee una fuente de energía
local y forma una capa proteica protectora en la herida. Tiene también
propiedades deodorizantes ya que las bacterias usan glucosa en vez de
aminoácidos para su metabolismo, produciendo ácido láctico en lugar de
sustancias malolientes (amonio, aminas y compuestos azufrados)
Además de las propiedades antes mencionadas la miel
contiene un Factor antibacteriano debido a su alto contenido en Peróxido
de Hidrógeno y altos niveles de antioxidantes que protegen al tejido de
radicales libres. Se han descrito también propiedades antiinflamatorias
reduciendo el edema, exudado y el dolor local.
Por otro lado la acidez de
la miel (debajo de pH 4) favorece la acción antibacteriana de los
macrófagos, ya que un pH ácido dentro de la vacuola se relaciona con lisis
bacteriana. A su vez se reduce la formación de amonio tóxico; es así que
la acidificación favorece la cicatrización.
Las ventajas del uso del azúcar y la miel son:
o
Rápida
acción antibacteriana
o
Promueven la formación de tejido y epitelialización, lo que ha sido
demostrado histológicamente
o
Aceleran la cicatrización de la herida
o
Accesible y barato
o
Evita
el uso de antibiótico sistémico a menos que exista bacteriemia, en 2 a 4
días las heridas generalmente están limpias (5 a 7 días en las severamente
infectadas).
o
No hay
reacciones adversas
Pueden ser usadas en:
o
Heridas infectadas, heridas post quirúrgicas.
o
Ulceras por decúbito
o
Auto mutilación
o
Quemaduras
o
Cualquier proceso dermatológico que requiera tejido de granulación
§ Heridas traumáticas
§ Heridas diabéticas
o
Peritonitis y lesiones en cavidades
En este artículo se describe el uso del azúcar en el
tratamiento de una herida contaminada en la parte externa del pabellón
auricular de un felino macho, doméstico pelo corto, entero, de año y medio
de edad con 5 kilos de peso vivo. Se desconoce el origen de la lesión pero
se sospecha que fue producida durante una pelea callejera. Fig. 1
Se siguieron las indicaciones dadas por Mathews y
Binnington:
1.
Debridar los bordes de la herida retirando
el tejido necrótico.
2.
Realizar un lavado profuso de la herida con
agua a temperatura ambiente, no siendo necesario el uso de solución salina
fisiológica.
3.
Aplicar una capa gruesa (aprox. 1 cm de
espesor) de azúcar granulada.
4.
Una vez que el azúcar se humedece y/o
desaparece totalmente, volver a lavar la herida y aplicar azúcar
nuevamente; inicialmente este procedimiento se realizó aproximadamente
cada 2 ó 3 horas. Una vez que se forma el tejido de granulación este
procedimiento puede ser mas espaciado.
La duración total del tratamiento depende de cada herida, y
de la reacción individual. Una vez formado el tejido de granulación y
controlada la infección el tratamiento puede ser suspendido para pasar al
uso de una solución local (antibiótica). En caso de heridas de gran
extensión, puede ser necesario utilizar vendajes que deben ser cambiados
una vez que el azúcar desaparezca de la herida.
CONCLUSIÓN
El azúcar y la miel son una excelente alternativa para el
tratamiento de heridas infectadas o no. Los resultados son rápidos y el
bajo costo asociado a la facilidad de uso son sus principales ventajas
BIBLIOGRAFÍA
Mathews, K.A., Binnington, A.G. Wound
management using sugar. Compendium on continuing education for the
practicing veterinarian. Vol. 24, No.1 January 2,002
Mathews, K.A., Binnington, A.G. Wound
management using honey. Compendium on continuing education for the
practicing veterinarian. Vol. 24, No.1 January 2,002
Molan, P.C. Honey as a dressing for
wounds, burns and ulcers: a brief review of clinical reports and
experimental studies.
http://www.beekeeping.co.nz/info/molan.htm 1998.
Alicia Rubio Valdivieso
es Médica Veterinaria - Práctica privada - Lima, Perú.
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