|
10 -
Josep Antequera
. La polis
griega como estructura generadora de orden social
. La globalización
romana
. La localización
medieval
3.3 El inicio del urbanismo, la
creación de la ciudad
El tránsito al modelo urbano es complejo de conocer. Los fenómenos
combinados de la transición a la agricultura, el crecimiento de las
sociedades sedentarias, la aparición de las ciudades y la
especialización artesana y el ascenso de poderosas elites religiosas
y políticas, se citan a menudo bajo el término “Revolución
Neolítica”... La escala temporal sobre la que tuvieron lugar estos
cambios fue larga al menos de cuatro o cinco mil años.
a). La ciudad como un sistema diferenciado en un marco
territorial.
El sedentarismo y la protociudad, se producen casi a
la vez en tres zona del mundo. Esta organización paralela en
diversas regiones planetarias de concentraciones humanas en grandes
asentamientos, nos demuestra que la tendencia a la agregación de
individuos en concentraciones espaciales es una tendencia
generalizada de la especie, como sistema adaptativo y de defensa
ante el entorno.
Esta concentración incrementó la capacidad de transformación del
entorno de los núcleos urbanos. En Uruk (Mesopotamia – 4500 a d c)
se construyeron enormes templos (incluyendo uno de 68 metros de
longitud, 61 metros de anchura y 12 de altura) y se construyeron
regularmente. Esto habría requerido la organización de grandes
cantidades de mano de obra e ilustra el grado de control que ya
ejercían las principales organizaciones religiosas. Hacia el 3500
antes de J.C., Uruk ya era un centro ceremonial importante con sólo
unos pocos asentamientos de reducidas dimensiones en la región
circundante.
Ver Tabla:
La evolución incipiente de las
ciudades en las diferentes zonas del globo
Quinientos años después la población de Uruk había crecido
rápidamente a unas 50.000 personas, y el número de asentamientos de
la zona se había reducido de 146 a 24 en lo que parece haber sido un
proceso de control político y reasentamiento forzoso en la principal
urbe de la zona. En la concentración se amplifica el impacto, se
modifican los ecosistemas naturales para generar espacios
cultivables, se canaliza el agua de los ríos para la irrigación y se
organiza el reparto y almacenamiento del excedente y con todo ello
la tecnología de la organización social y su control. La rivalidad
entre ciudades requirió fortificaciones, líderes y ejércitos. El
mantenimiento de estos asentamientos generó clases sociales con
privilegios diferentes y las necesidades de organización requirieron
sistemas de almacenamiento de la información, como las tablillas del
templo de Eanna en Uruk hace 3500 a. C.
Un elemento clave para la sostenibilidad de los asentamientos
humanos con gran concentración es la aparición de la especialización
comercial de algunos individuos que se convierten en factores clave
para la sustentación de las nuevas urbes. El comercio permitió la
sostenibilidad de las ciudades y lo sigue haciendo en la actualidad,
la globalización es su consecuencia más extrema. En vez de mover
hombres y animales de un lugar a otro (nomadismo), se pueden mover
los productos naturales. Esta solución es la más cómoda, si se
dispone de energía ( y tecnología) para el transporte. De este modo
es posible la formación de grandes aglomeraciones urbanas, que
resultan más cómodas para la distribución de alimento a las personas
que no trabajan en el campo y son la fuente del poder político..
El mercado se constituye pues como uno de los puntos de conexión
fundamental entre la ciudad y su entorno. Como los otros componentes
primeros de la ciudad el mercado puede existir como una entidad
separada. Lo que le da al mercado un lugar permanente en la ciudad
es la existencia de una población bastante grande que ofrezca una
vida satisfactoria a mercaderes con relaciones distantes y costosos
artículos de consumo y con una productividad local suficiente que
permita que el excedente de productos urbanos sea vendido al público
en general.
Este elemento asociado al comercio y al mercado que es el transporte
y sus infraestructuras de comunicación será un elemento básico para
la constricción también de los ecosistemas naturales y su
modificación. Con estos elementos conectores, el primigenio mercado
interior de la ciudad que fue el almacén asociado al templo donde se
distribuía la comida, pasó a convertirse en el punto neurálgico de
la ciudad, encuentro entre ciudadanos, mercaderes, productores, el
auténtico espacio de relación comunal. Fue esta posibilidad de
encuentro y mestizaje lo que daría a las ciudades el carácter
cosmopolita. Mumford caracteriza a la ciudad como receptáculo, a la
vez que es un lugar en el que se concentra la información de una
manera exosomática o sea fuera de las memorias individuales, en
contraposición a la aldea.
b). La relación con el entorno
Ponting ilustra la presión ambiental de estos asentamientos sobre el
entorno, debido al incremento de la sedentarización y al aumento de
población. Plantea que la agricultura conlleva el clareo de los
ecosistemas naturales para crear un hábitat artificial, donde se
puedan cultivar las especies vegetales deseadas y facilitar la
procreación de los animales útiles al ser humano. Esto genera
cambios en el ecosistema y en el suelo que sufre una mayor
exposición a los elementos naturales como el viento y la lluvia,
ocasionando índices mayores de erosión y trastornos en el ciclo de
reciclaje de nutrientes. El riego excesivo puede llegar a anegar lo
suelos y el incremento de minerales como la sal vertidos a él, con
dosis fuertes de evaporación del agua, puede llegar a salinizar a
éstos. Según el autor los paisajes mediterráneos actuales de
olivos, viñedos, arbustos bajos y hierbas aromáticas es un producto
de aquellos desarrollos. Espacios anteriormente ocupados por bosques
de árboles de hoja perenne y caducifolios, como robles, hayas, pinos
y cedros que fueron diezmados por el aclareo de las tierras, la tala
para conseguir madera, para generar espacios agrícolas y un
apacentamiento excesivo de ganado ovino y vacuno, especialmente del
caprino que devoraban los tallos jóvenes y impedían a los árboles
regenerarse. Todo ello incrementó la erosión del suelo, que arruinó
la tierra agrícola y el cieno arrastrado por los grandes ríos generó
grandes deltas y marismas en las desembocaduras de los ríos .
El mantenimiento de una cada vez mayor fuerza social dedicada a la
organización y a la defensa, requirió de mayor producción agrícola
(trigo y cebada), la cual supuso mayor irrigación del suelo, lo que
generó cada vez mas una mayor salinización de éste. Este incremento
de la salinización obligó a usar la especie mas adaptada a este
medio (cebada) lo que supuso un mayor consumo de los mismos
nutrientes en el suelo y por ello un menor rendimiento de las
cosechas en el tiempo, lo que hizo que la capacidad de autosustento
de la ciudad se debilitara y con ello se debilitaran sus fuerzas de
protección y ésta estuviera expuesta en mayor medida al acoso de
fuerzas de ciudades rivales y por ello a su destrucción. La
producción de las cosechas ( en la ciudad de Ur) cayó un 42% entre
el 2400 y el 2100 antes de J.C., y un 65% hacia el 1700 a.d.C. Hay
documentos que datan del 2000 a. d. C. que hablan que la tierra se
volvió blanca, una clara referencia al drástico impacto de la
salinización.
c) Las relaciones sociales
La simbiosis a veces impuesta entre cazadores y comunidades
sedentarias, apunta Mumford, puede considerarse como el origen
de la ciudad. La psicología ambiciosa del cazador combinada, a
veces a la fuerza, con la psicología de la estabilidad y la
seguridad del aldeano, darían origen a las primeras ciudades. Es
fácil pensar que las aldeas protegidas por el cazador
florecieran mejor que aquellas cuyas cosechas podían ser
pisoteadas por manadas salvajes... Pero la misma prosperidad y
la misma paz de la aldea neolítica puede haber llevado a sus
protectores a cambiar el papel de perros guardianes por el de
lobos, exigiendo – por así decirlo – “pago por la protección”,
en una operación comercial cada vez mas unilateral .
Por otro lado el sentimiento de la creación del propio alimento
con la agricultura, dará un sentido de propiedad a éste , frente
a una actitud diferente de los grupos recolectores, para los que
la comida es algo que está allí creado por la Naturaleza. “El
sudor en la frente” del agricultor pudo crear una diferencia
psico-sociológica ante los modelos de pensamiento más
“contemplativos” del cazador–recolector, que llevarán a
introducir el germen de la diferenciación social, todo ello
combinado con la aparición del excedente de la cosecha y del
deseo de apropiación de éste.
Hay que hacer notar que dicha evolución es aún coherente con la
del sistema nervioso, a nivel de organización suplementaria. En
el seno del nuevo organismo social, el hipotálamo agresivo queda
representado entonces, por el cazador, puesto que, debido al
desarrollo de la agricultura la agresividad instintiva y
proveedora del alimento ya no tenía razón de ser. El campesino,
y bien pronto el artesano, se encuentran, en cambio en la
vanguardia de la evolución del flamante organismo social. Son
análogos al sistema límbico, al cerebro de los viejos mamíferos,
capaz de aprendizaje y memoria, y sigue siendo a través de la
simbiosis de estas dos funciones, instinto y aprendizaje, como
nace la sociedad nueva .
Esto podríamos decir que genera una diferenciación importante
interespecie, que se complementa con un desarrollo neurocerebral
también diferenciado. La psicología del cazador, con un
hipotálamo agresivo más predominante, pero a la vez con una
visión de la naturaleza como fuente de recursos y de provisión
de alimentos y la psicología del agricultor, que requiere de
mayor capacidad de aprendizaje y conocimiento sobre el medio,
mayores constricciones del comportamiento propio y del
ecosistema (gestión de las cosechas), y con un desarrollo
cerebral en que los mecanismos de la agresividad son sustituidos
por funciones neurocerebrales más complejas; y a la vez aparece
la sensación de dominio de los sistemas naturales para su propio
beneficio. Estos dos esquemas de comportamiento al mezclarse
entre si, generan la variabilidad individual necesaria para que
aparezcan las complejidades urbanas posteriores (Ver Capítulo
4).
Los ideales de grandeza y poder de la psicología del cazador
frente a los hábitos repetitivos del agricultor y el pastor y la
necesidad común de mantener seguro el excedente, pudieron
generar el marco social adecuado para la emergencia de las
grandes urbes, castas y ejércitos. Y los ideales de los más
poderosos irradiados sobre la mayoría condujeron así a la
organización estructural y al impacto ambiental de la cultura
humana.
En resumen la evolución del Paleolítico al Neolítico se ha
realizado, por lo que parece, no bajo el aspecto de una mutación
aleatoria, sino de una simbiosis. La simbiosis de una forma
nueva de hombre, el agricultor, con una más antigua, el cazador,
partiendo de una fórmula tribal donde cada elemento era
polivalente y no especializado para dar origen a una
organización social jerarquizada, en la que cada elemento es más
interdependiente de los demás puesto que es más especializado, y
donde los incipientes lazos económicos y políticos tienen, por
primera vez, una importancia y una alienación mayor que los de
la sangre . Con lo cual se incrementan las restricciones
comportamentales de los individuos, con la aparición de la
especialización funcional de la sociedad, que permiten el
desarrollo y la complejidad de las grandes ciudades antiguas.
Ponting aduce al respecto que tanto en las ciudades de
Mesopotamia y Egipto desde el año 3000 a.d.C., como cientos de
años después en el Valle del Indo, un milenio más tarde en China
y dos milenios después en América se establecieron sociedades
militaristas gobernadas por élites religiosas y políticas con
poderes de control inmensos sobre sus poblaciones donde la gran
mayoría de los habitantes siguieron siendo campesinos,
trabajadores sin tierra o esclavos, y sujetos a la expropiación
masiva de su producción , al trabajo forzado y al riesgo de
guerras sumamente destructivas .
En esta evolución se pasa de asentamientos dispersos a
concentraciones mayores, lo que incrementa la capacidad
autogenerativa de información en los núcleos urbanos y la
complejidad de las relaciones sociales y su variabilidad. Esto
hace que el sistema se vea obligado a incrementar su
estructuración como respuesta a la entropía que genera dicha
variabilidad, lo que tiende a incrementar la división del
trabajo, incrementando a la vez la constricción sobre las
libertades individuales. El incremento del factor religioso en
la organización y el ascenso en la jerarquía social de dichos
individuos especializados, asociados a los aparatos represivos
del sistema, ponen de manifiesto las potencialidades ejercidas
en la colectividad por las estructuras informacionales que
explican la relación del ser humano con el entorno y sientan las
bases de la diferenciación cultural entre los pueblos. Y como
estos “constructos intelectuales” que requieren un desarrollo
cerebral más evolucionado se convierten en elementos con gran
poder restrictivo del comportamiento individual y facilitan la
gran estructuración social que requieren los nuevos
asentamientos humanos, a la vez que restringen el comportamiento
normal de los ecosistemas naturales (impacto ambiental).
Esta transición de las aldeas más sostenibles a modelos de
concentración urbana de gran insostenibilidad, coincide
siguiendo a Mumford, con la masculinización de la organización
social de la ciudad ante el matriarcado aldeano. La fuerza de la
mujer residió en sus ardides y conjuros peculiares, en los
misterios de la menstruación, la cópula, el alumbramiento, en
las artes de la vida. Ahora la fuerza del hombre consiste en
proezas de agresión y fuerza, en demostrar su capacidad para
matar y su propio desdén de la muerte; en superar obstáculos e
imponer su voluntad a otros hombres destruyéndolos si se
resisten .
d) El desarrollo tecnológico
Esta variabilidad organizacional genera la aparición del tercer
elemento crucial de la capacidad constrictiva ecosistémica de la
especie humana que es la tecnología. En cualquier comunidad, y
en cualquier época, es probable que la tecnología sea utilizada
en parte para atender las necesidades económicas y materiales.
Pero asimismo sirve en parte a los ideales de la gente de esa
comunidad, y sirve también en parte para ampliar el poderío
militar y social de quienes están a cargo de sus asuntos.
En este período de evolución la ciudad incorpora elementos de
variabilidad que ya no proceden tan solo de su interior. Al
conectarse dichos núcleos urbanos, mediante las infraestructuras
de transporte, permite que el factor de variabilidad provenga de
los otros núcleos de conexión externos al sistema lo que
incrementa la producción de información en los sistemas urbanos.
Cameron comenta que los logros tecnológicos en esta época no
fueron muy grandes, pero sí los económicos, ya que las
expediciones que se organizaron confines comerciales o de
conquista difundieron elementos tecnológicos y aportaron nuevos
recursos. La formulación explícita de las leyes civiles, aun
cuando se dictaran en interés del soberano o de la clase
dirigente, contribuyó a suavizar el funcionamiento de la
economía y la sociedad y con ello el crecimiento del comercio,
la especialización regional y la división del trabajo .
Esto genera la aparición del concepto de “valor” como principio
clasificador de los elementos naturales y del trabajo. A la vez
que el comercio extiende un conjunto de interacciones entre
diferentes núcleos espaciales urbanos que posibilitan el
transporte y la distribución de mercancías de un lugar a otro y
genera una nueva cultura de relación entre los seres humanos
basada en estos nuevos principios. El comercio y el valor de las
mercancías se configura como un nuevo elemento constrictor de la
variabilidad del comportamiento humano.
La navegación por el Mediterráneo se conoce desde el año 3000
a.d.C. con la expansión comercial fenicia. Los fenicios fueron
el primer pueblo especializado en el comercio y la navegación ,
llegando al Mediterráneo provenientes del Golfo Pérsico o del
mar Rojo lo que plantea que posiblemente actuaran como
intermediarios entre Sumer y el Alto Egipcio a través del
Índico, monopolizando el comercio marítimo durante muchos años,
transportando mercancías como el cobre de Chipre y los
legendarios cedros del Líbano, también desarrollaron procesos
productivos que les servían para comerciar como era su famoso
tinte púrpura. Su actividad comercial les llevó a desarrollar el
alfabeto que sustituyó a la escritura cuneiforme y a los
jeroglíficos y establecieron colonias a lo largo de la costa del
Norte de África y del Mediterráneo occidental-
3.4 La polis griega como estructura
generadora de orden social
Hay que entender que las generalizaciones son útiles hasta
cierto punto, pero también las condiciones locales configuran la
singularidad de los procesos. El modelo de desarrollo de la
ciudad en Grecia no fue el mismo que el desarrollado en las
llanuras del Tigris y el Eúfrates, ni en Egipto, ni en las otras
zonas del planeta. Nos centramos más en el desarrollo de este
modelo de ciudad ya que fue la inspiradora de la base de la
cultura occidental.
a). La polis como marco generador de conocimiento
En la península griega existían diversidad de climas y
vegetación, desde espacios de mayor altitud donde se producían
cosechas de cereales, hasta las zonas secas donde eran
abundantes los olivos y los árboles frutales. Esto permitió una
variabilidad de entornos que dieron lugar a la diversidad de las
polis griegas.
La creación de ciudades en Grecia, se entendía como un acto
religioso, un mandato de los dioses. Joseph Rykwert explica la
importancia del misticismo en la creación de las ciudades
antiguas. Afirma que los planificadores modernos enfocan siempre
la elección de un terreno para la fundación de una ciudad desde
la perspectiva de la economía, la higiene, los problemas de
tráfico y los servicios. El fundador de una ciudad antigua,
cuando tenía que abordar estos mismos problemas, no podía
hacerlo sin antes haberlos traducido a términos míticos. Incluso
cuando se enfrentaban directamente con la cuestión, como le
sucedió a Arquias y Miscelo, de lo que se trataba era de elegir
una ventaja frente a otra. La pitia de Delfos propuso a los dos
fundadores potenciales la elección entre la salud y la riqueza.
Arquias eligió la riqueza (preferencia lógica en un corintio) y
fue enviado a fundar Siracusa, mientras que Miscelo llegó a
fundar Crotona, la ciudad en que se establecería Pitágoras y que
fomentó la creación de una famosa escuela de medicina.
Estos elementos fundacionales le daban a la ciudad un criterio
de identidad importante y una cierta especialización en la red
urbana griega. Ciudades como Olimpia, sede de los juegos
olímpicos, Delfos, sede del Oráculo sagrado de Apolo y Cos como
centro de curación, imprimieron diversidad funcional al sistema
urbano griego. El espíritu olímpico dio origen a la estructura
del gimnasio en las ciudades, tan importante como la plaza del
mercado. Mumford atribuye a los consejos del Oráculo el control
del crecimiento urbano en las ciudades griegas. Por ello Delfos
asumió la responsabilidad de guiar las nuevas fundaciones, y sus
doctrinas impidieron el control militar centralizado de las
ciudades, como se había producido en otras regiones como Mesopotamia.
Según Mumford el desarrollo urbano griego se inició en Creta en
el período Neolítico donde existían diversos asentamientos que
convivían entre ellos, y desde allí fue expandiéndose hacia
toda la península. Las ciudades griegas no experimentaron un
grado de expansión exagerado. Se cree que en el siglo V, Atenas,
aunque se hallaba rodeada de un terreno de aluvión bastante
productivo, no albergaba más de 100.000 habitantes incluidos los
esclavos .
Ya en el siglo V a.d.C., las ciudades griegas disponían de
templos con las residencias próximas de los sacerdotes y las
sacerdotisas. El antiguo esquema del palacio del rey fue
convertido en el ayuntamiento, cuando éste poder fue dividido
entre los magistrados electos y también existían dependencias
para los ejércitos. Estos poderes estaban representados según
Mumford por un señor de la guerra, un señor de la ley y un señor
del altar. La Acrópolis siguió siendo el centro espiritual de la
Polis, un gran salón con vestíbulos y un pórtico frontal, y un
alto techo sostenido por columnas, ubicado en una colina como en
Atenas. En el salón se ubicaba la imagen del dios o de la diosa.
Este templo sería uno entre muchos templos y santuarios
distribuidos por la ciudad.
Las actividades diarias de una ciudad griega se cumplían al aire
libre. y las fundaciones mercantiles se ubicaban cerca del agua
por conveniencia del trasbordo, el intercambio y el almacenaje.
El ágora o el mercado se situaba en la base de la ciudadela. Si
en la economía del sigo V a.d.C. puede decirse que el ágora era
una plaza de mercado, su función mas antigua y persistente fue
la de lugar de reunión comunal, un lugar para hacer uso de la
palabra, según Mumford. Según el autor el hecho que Atenas no
construyera murallas que la rodeara por entero, igual que otras
ciudades, hasta la invasión persa en el siglo V, significaba que
el grado de seguridad interna de la ciudad era aceptable.
Aunque las ciudades griegas entendieron la importancia de la
orientación de las casas, las calles como espacios en que se
debían proteger del sol y recibir los vientos estivales, el acto
de evitar la construcción de ciudades en zonas pantanosas y en
ambientes insalubres; las concentraciones urbanas griegas no
tenían la capacidad económica ni espacial, para incorporar
totalmente el espíritu hipocrático sobre el aire, el agua y la
tierra a la ciudad y preferían enviar a los enfermos que se lo
podían permitir a centros de salud fuera de éstas. En la zona
central de la ciudad no había jardines, ni parques. En las
ciudades más grandes del sigo V a.d.C, la escasez de
instalaciones sanitarias era escandalosa según Mumford , lo que
generó la gran peste durante la guerra del Peloponeso, en la que
Atenas concentró un gran número de refugiados.
Hasta el siglo IV las casas griegas eran estructuras construidas
con ladrillo sin cocer, de techo de teja o de barro y esteras
con techos de paja. Los barrios de los ricos y de los pobres
estaban al lado uno del otro y no se podían distinguir entre sí,
excepto por el tamaño y por el mobiliario. No tenían un sistema
de calles diseñado, sino un sistema de callejuelas con espacio
suficiente para pasar un hombre con un asno.
A partir del siglo IV se recurrió al trazado urbano en
cuadrícula que era parecido al de las ciudades de Mesopotamia.
Este trazado se denominó milesio, como vemos en la imagen que
refleja la estructura de la ciudad Mileto, ubicaba en sus
espacio abiertos el Ágora y la Polis. Este trazado milesio
introdujo casi automáticamente, otros dos elementos, dice
Mumford, a saber, las calles de ancho uniforme y las manzanas
urbanas de dimensiones también uniformes. Este trazado tenía la
ventaja de definir la ciudad en vecindarios limitados.
La planificación ortogonal y todo lo relacionado con la
orientación eran cosas demasiado importantes en la vida de un
pueblo como para haber sido adoptadas arbitrariamente como una
buena idea. Rykwert sostiene que dicho esquema estaría
relacionado con estructuras de pensamiento concretas. En el caso
del diseñador de Mileto, Hipodamo, fue un planificador, pero
también un teórico de la política y de los fenómenos celestes.
La ciudad hipodámica además del trazado ortogonal, presentaba
elementos de diferenciación en la ocupación del suelo. Estaba
distribuida en función de las distintas clases sociales de sus
habitantes (guerreros, labradores, artesanos) y en función de la
forma de tenencia de la tierra (sagrada, pública o privada).
|

Trazado en cuadrícula de la ciudad de Mileto (extraído
de Klajmic D ). |
En estos nuevos trazados la calle comenzó a existir por derecho
propio, alcanzando el ancho necesario que permitiera la
circulación de carros o carruajes rodados. Las necesidades
militares ayudaron a esta expansión de las calles (siglo III).
También algunas casas disponían de pórticos cubiertos para
protegerse del sol (stoas). En la evolución de la estructura
urbana de las ciudades griegas a través de los siglos, según
Mumford , la monumentalidad de las ciudades incrementaba a la
vez que decrecía la libertad democrática de las mismas.
b) La relación con el entorno
Ya en civilizaciones como la egipcia y la griega, el ser humano
manipulaba los ciclos geobioquímicos planetarios a su favor,
reconduciendo los flujos de agua en Egipto y por ello
favoreciendo el aporte de nutrientes a los cultivos, y en Grecia
mediante el uso de otros sistemas de abono de la tierra y los
cultivos en terraza.
Las ciudades griegas estaban estrechamente relacionadas con los
campos circundantes y muchos de sus habitantes tenían
propiedades en el campo. Las familias terratenientes enviaban su
aceite, su vino, su miel, sus higos y su lana del campo a su
casa en la ciudad, dice Mumford, así se mantenían con una
relativa independencia del mercado . En el interior de Grecia,
las carreteras eran meros caminos o senderos, en los que los
carros de ruedas dejaban unos surcos tan profundos que sólo con
dificultad podían adelantar unos a otros.
Esta forma de vida de la antigua Grecia no estuvo exenta de
impactos sobre el entorno. En Grecia los primeros signos de
destrucción a escala comenzaron a aparecer alrededor del 650 a.
C., mientras la población aumentaba y se expandían los
asentamientos. La raíz del problema estaba aquí en el exceso de
pastoreo en el 80 por ciento de la tierra que era inapropiada
para el cultivo. Aunque los griegos conocían bien las técnicas
de conservación del suelo como el uso del abono para mantener la
estructura del suelo y la formación de terrazas para limitar la
erosión de las laderas la presión de una población en continuo
aumento resultó excesiva .
c) Las relaciones sociales
En Grecia, a medida que la ciudad se desarrollaba, los hábitos
democráticos de la aldea serían trasladados a menudo a sus
actividades anteriormente especializadas, con una rotación
constante de funciones humanas y deberes cívicos, y con una
participación plena de cada ciudadano en todos los aspectos de
la vida colectiva.
El resultado del sistema democrático griego no fue solamente un
derrame torrencial de ideas e imágenes en el teatro, la poesía,
la escultura la pintura la lógica, las matemáticas y la
filosofía, sino una vida colectiva cargada de energía, más
elevada en su capacidad de expresión estética y apreciación
racional que todo lo que se hubiera alcanzado hasta entonces .
La producción de capital social y cultural surgió de las formas
de vida que rigieron en éstas ciudades.
Esta generación de variabilidad, junto con la especialización
funcional (restricciones conductuales) permitió el desarrollo de
los grandes constructos intelectuales griegos que marcaron las
bases de la cultura occidental, y a la vez perfeccionó un
sistema de organización social en que una gran parte de los
miembros de la comunidad, participaban en la toma de decisiones.
Aunque todo ello apoyado sobre las bases de restricciones
comportamentales intensas sobre una gran parte de la población
(esclavos) y otros asentamientos humanos cercanos.
Las diversas relaciones comerciales entre los asentamientos
griegos permitió la especialización de ciertas regiones según
sus potencialidades en generar productos específicos (Ej. aceite
y uva en las ciudades griegas y de Asia Menor) . Atenas actuaba
como gran centro comercial y financiero en el que se
desarrollaban actividades como la banca, los seguros, las
sociedades de capital y otras instituciones económicas. En la
economía griega del siglo V, el mercader extranjero desempeñaba
un papel similar al que desempeñara el judío en la economía
cristiana de la ciudad medieval: hacía falta pero no se le
quería . El carácter griego no veía demasiado bien las
actividades comerciales.
Esta compleja organización social estaba supeditada al mal vivir
de esclavos y extranjeros, que no eran considerados miembros de
la ciudad, junto con una estructura imperial de sometimiento por
parte de Atenas sobre las otras ciudades subordinadas, políticas
que dieron lugar a las guerras del Peloponeso (431 – 404 a. C.).
Esta exclusión de la ciudadanía, de una gran parte de los
habitantes de la ciudad explica, en parte el desastre de la
ciudad griega. Al mantener a la mayoría de sus habitantes fuera
de la política, de la esfera de la ciudadanía plena, la polis
les daba licencia para ser irresponsables .
A medida que el número de extranjeros crecía en proporción a la
prosperidad financiera de la polis, el número de habitantes que
no tenían intereses en la vida pública aumentaba
correlativamente. En ellas los hombres de negocios se volvían
cada vez más indiferentes en cuanto a la forma de gobierno,
siempre que éste les permitiera seguir con sus actividades
comerciales y sacar beneficios .
En sus momentos culminantes, Atenas tenía, cita Mumford, aunque
añade que puede que sean cifras demasiado elevadas, 40.000
ciudadanos cabales (de sexo masculino), posiblemente unas
150.000 personas libres (metecos, mujeres y niños) y tal vez
100.000 esclavos. Con este cúmulo de personas el sistema
democrático inicial fue debilitado por imposibilidad de
gestionar toda esta complejidad y surgieron oligarquías y
tiranías que se repartieron el poder en los diferentes períodos
de evolución de las ciudades griegas.
d) La expansión de la cultura griega
La configuración geográfica de las islas griegas y la pobre
producción agrícola de sus suelos, obligó a los griegos a
desarrollar las técnicas de navegación. Ya en el período
micénico (sigo XIV al XII a.d.C.) podían encontrarse mercaderes
griegos en todo el Mar Egeo y en el Mediterráneo oriental hasta
Sicilia .
Entendiendo que la presión demográfica sobre los limitados
recursos, fue un factor importante para este desarrollo naviero
acompañado de invasiones y guerras entre ciudades-estado
separadas por el mar (Ej. Troya). Cameron afirma que a mediados
del siglo VIII los griegos se aventuraron a emprender la
fundación masiva de colonias en el Mar Negro y a lo largo del
Mediterráneo, llegando hasta lo que hoy es Marsella. Todo ello
les permitió abastecer a sus ciudades de recursos alimenticios y
minerales, que se distribuían mediante relaciones comerciales
entre los diversos asentamientos.
La red urbana consolidada con la cultura griega y los fenómenos
de anexión y unificación que culminaron con las conquistas de
Alejandro Magno, fueron expandiendo unos sistemas restrictivos
de la conducta (cultura) con un cierto grado de homogeneidad por
grandes extensiones planetarias, que permitían a la vez
introducir en los sistemas locales elementos de variabilidad
modificadores de sus estructuras originales. El período
expansivo liderado por Alejandro Magno extendió la cultura y la
lengua griega por todo el cercano y medio Oriente, fundando
Alejandría que fue una de las ciudades más grandes del mundo
anterior a Roma con un total de medio millón de personas .
Las colonias griegas ubicadas por todo el Mediterráneo, con la
organización de ciudades estado, algunas de ellas preponderantes
ante las demás, abrieron el camino al Imperio Romano que creemos
que fue la culminación de la expansión globalizadora de
Occidente en los inicios de la Era, cuya caída posterior
cerraría ese primer ciclo conocido de concentración y expansión
de los asentamientos humanos.
3.5 La globalización romana
a). La ciudad romana y su capacidad expansiva.
El Imperio Romano, producto de un centro energético urbano en
expansión, fue, por su parte, una vasta empresa de construcción
de ciudades. En una relación general del Estado Romano en el
período que precedió inmediatamente a su ruina, el autor lo
consideraba integrado por cuerpos cívicos separados cuyo número
llegaba a 5.627” .
En las ciudades romanas se planificaban sus dimensiones y
trazados cuando ocupaban o construían una ciudad. Las
aplicaciones del cemento les posibilitó también la
monumentalidad y expansión de sus arquitecturas. El cemento
posibilitó la substitución del sustrato natural ecosistémico por
un sustrato artificializado que aunque simplificaba la
complejidad de las propiedades del suelo (impermeabilización,
incapacidad de germinación semillas y absorción de gases
atmosféricos), incrementaba la variabilidad de los asentamientos
humanos al aumentar la velocidad en los flujos informativos
entre ellos. Lo que ampliaba a la vez la concepción de sistema
unificado a mayores extensiones planetarias, exportando sistemas
restrictivos de conductas a lugares cada vez más alejados del
centro generador original (Roma).
El esquema urbano romano se extendía a la periferia mediante la
creación de asentamientos nuevos utilizando la tecnología y los
criterios acumulados en el desarrollo de su organización. La
ingeniería de la construcción de ciudades estuvo muy bien
planteada en Roma, ya que se limitaba tanto su superficie como
su población, que se restringía a unos 50.000 habitantes.
Llegaron incluso a planificar la ordenación del territorio para
conseguir la autosuficiencia y el equilibrio entre la ciudad y
su entorno. En muchas regiones la colonización fue acompañada
por un orden similar de planeamiento del paisaje, trazados de
caminos y división de los campos en largas parcelas
rectangulares que aún hoy son visibles desde el aire y a las que
se respeta su uso diario . Aunque Roma ciudad, en su máximo
apogeo imperial acogió aproximadamente a un millón de
habitantes.
El esquema en cuadrícula también estaba presente en las
estructuras urbanas romanas, heredadas de sus ancestros los
etruscos y no se sabe seguro si con alguna influencia de los
griegos . La cuadrícula romana se diferenció de la griega porque
existían dos calles principales que se cortaban en ángulo recto,
una de norte a sur y otra de este a oeste. En el centro de las
dos calles principales se ubicaban las reliquias de la ciudad y
el foro romano, equivalente a la acrópolis y el ágora griega.
Éste centro era un recinto entero de trazado complejo donde se
hallaban los santuarios, los templos, las salas de justicia y
los casas de consejo.
|

Trazado en cuadrícula de la ciudad de Timgad que muestra
las dos calles centrales en cruz (extraído de Klajmic
D.) |
La ciudad de Roma en el año 312 d.C. cubría una superficie de
1999 Ha, y y dentro de la muralla la extensión era de 1.344 Ha.
Según el primer inventario realizado en ella la ciudad disponía
de 6 obeliscos, 8 puentes, 11 baños públicos, 19 canales de
agua, 2 circos, 2 anfiteatros, 3 teatros, 28 bibliotecas, 4
escuelas de gladiadores, 5 espectáculos náuticos para combates
marinos, 36 arcos de mármol, 37 puertas, 290 almacenes y
depósitos, 254 panaderías públicas, 1790 palacios y 46.602
inquilinatos .
Roma hacia el año 300 d.C. disponía de unos 30 parques y
jardines públicos. Al expandirse tanto la ciudad, se requería la
presencia de espacios ajardinados. El circo fue un elemento
clave en el Imperio, fue introducido en el año 264 a.d.C. y fue
en el año 326 d. C. donde se prohibió arrojar criminales a las
fieras y en el año 404 se prohibieron las luchas de gladiadores.
En él se sacrificaban tanto a personas como animales que se
traían desde muy lejos para exponerlos a las masas.
|

Maqueta de la ciudad de Roma durante el mandato de
Constantino (306-337 d.C) . Fuente: National Gographic |
b) La relación con el entorno.
La tecnología del saneamiento y de la distribución de agua en la
ciudad habían sido resueltas en Roma. Esta concentración de
seres humanos requería una estructuración de los flujos de
deshechos que muchas veces superaba las capacidades tecnológicas
y de organización de la propia urbe. Las condiciones de
salubridad en el interior de la ciudad estaban organizadas con
ciertas deficiencias, ya que en muchas partes no existían
conexiones desde las viviendas a la red de alcantarillado. En
pocas palabras, donde la necesidad era mayor, las instalaciones
mecánicas eran menores. Si bien la masa de población podía
acudir de día, pagando una pequeña suma, a los retretes públicos
del vecindario, depositaban la basura doméstica en cisternas
cubiertas, situadas al fondo de los pozos de las escaleras en su
populosas casas de inquilinato, de donde la extraerían
periódicamente los estercoleros y los basureros. La misma
extracción puntual nocturna apenas disminuiría el hedor que sin
duda imperaba en los edificios (la orina, recogida en jarros
especiales, era utilizada por los bataneros para trabajar los
paños). A diferencia de la eliminación de las aguas, el abono de
estiércol tenía la ventaja de reabastecer el suelo de las
granjas circundantes con una sustancia rica en nitrógeno,...
Pero la carga procedente de esta vasta población de tugurios
debe haber sido mayor que la que podía soportar la tierra
vecina... . Todo ello junto a los cinturones de basureros en el
exterior de la ciudad, con fosas de cadáveres de hombre y
animales en putrefacción generaban un ambiente más que
insalubre. También el tránsito rodado fue un problema en las
ciudades romanas. En Roma la gran aglomeración incrementó el uso
del carro teniendo que ser regulado por diversas autoridades, ya
que la congestión era intolerable.
El impacto ambiental fue otra de las causas que influyó en la
degradación del imperio. La creación del Imperio Romano aumentó
la presión sobre el medio ambiente en otras áreas del
Mediterráneo a medida que aumentó la necesidad de comida. Muchas
de las provincias del Imperio fueron convertidas en graneros
para alimentar a la población de Italia, particularmente a
partir del 58 antes a.d.C. cuando los ciudadanos de Roma
empezaron a recibir grano gratis por razones políticas. El Norte
de África, por ejemplo, tiene una gran cantidad de
impresionantes restos romanos, como la gran ciudad de Leptis
Magna en Libia, de lo que una vez fueron algunas de las
provincias más prósperas y más productivas del Imperio. Pero
ahora están rodeadas por inmensos desiertos, monumento
conmemorativo de una extensa degradación medioambiental
provocada por las acciones humanas
Roma perfeccionó la conectividad entre los asentamientos. La
mayor contribución a la tecnología militar en la época clásica y
tal vez al progreso de la misma civilización fue, sin embargo,
el sistema de carreteras creado por los romanos. Los romanos
querían trasladar sus ejércitos al lugar necesario con la mayor
rapidez posible, y construyeron carreteras por doquier. La
superficie de las carreteras estaba empedrada y junto a ella
había cunetas para el desagüe, y en ciertos lugares incluso
había aceras. En total los romanos construyeron unos 70.000
kilómetros de carretera”.
c). Las relaciones sociales
Las disputas entre las clases sociales de plebeyos y patricios y
las divisiones del suelo hacia el año 367 a.d.C., estuvieron
entre las causas de que muchos romanos emigraran a las
provincias conquistadas .
Las estructuras de poder social se correspondían con la
organización de las estructuras físicas de la ciudad y la
apropiación del espacio por parte de los individuos y colectivos
más influyentes en la organización social. La calidad de vida,
como es de suponer, estaba diversamente distribuida entre las
clases, con unas 1800 familias con sus séquitos de sirvientes
libres y esclavos, ocupando las mejores mansiones, una clase
media de funcionarios, mercaderes y empleadores en alojamientos
algo decorosos y la gran masa del proletariado, en deplorable
contraste, vivía en unas cuarenta y seis mil casas de
inquilinato, que debían dar cabida, como promedio a cerca de
doscientas personas cada una de ellas .
Las clases comerciantes tenían un papel importante en la
estructuración social, y se expandía el fenómeno de medir las
cosas según un valor acordado socialmente (mercado), por encima
de los requerimientos funcionales de la estructura urbana como
espacio satisfactor de necesidades individuales. La especulación
urbanística estaba a la orden del día en Roma y la clase de los
constructores era una de las más pudientes del Imperio, a costa
de la mayoría de los ciudadanos subyugados a dichas clases. Esos
edificios y sus moradores constituían la médula de la Roma
imperial; y esa médula estaba podrida. A medida que Roma crecía
y que su sistema de explotación se hacía cada vez más
parasitario, la podredumbre atacaba masas siempre mayores de
tejido urbano. La parte principal de la población de la ciudad
que se jactaba de sus conquistas mundiales vivía en alojamientos
estrechos, ruidosos, sofocantes, fétidos e infectos; pagaban
alquileres exorbitantes a caseros implacables, soportando
diariamente indignidades y terrores que los insensibilizaban y
embrutecían, y que, a su vez, reclamaba medidas compensatorias.
Esas medidas llevaron aún mas lejos la brutalización, en una
orgía ininterrumpida de sadismo y muerte . El pan y circo
conocido de los romanos, se hizo más necesario cada día para
contener a las masas empobrecidas, y la brutalidad y el sadismo
fue públicamente potenciado, sembrando el miedo y el terror por
todo el imperio.
Sus propios logros fueron su propia perdición. La desintegración
de Roma fue el resultado final de esa hipertrofia, que determinó
una detención de funcionamiento y una pérdida de control sobre
los factores económicos y agentes humanos que eran de
importancia fundamental para su existencia continua.
Porque el problema de Roma consistía fundamentalmente, en
inventar un medio para difundir su poder y su orden, de modo tal
que todo el Imperio se convirtiera en un sistema equilibrado e
intercomunicado, en el que hubiera, en dos direcciones
intercambio y cooperación entre todas las partes integrantes,
urbanas y regionales . Pero esto no ocurrió ya que el ansia
devoradora del centro hizo deprimir con un modelo parasitario de
organización a los núcleos de la periferia. A medida que la
economía romana se tornaba progresivamente más absorbente y por
lo tanto más dependiente de campos y fábricas distantes para sus
aprovisionamientos de granos, metales, tejidos, papiro y
cerámica, más unilateral y monopolista se volvía la relación .
La restricción desproporcionada de libertades externas y la
falta de satisfacción de las necesidades de la periferia en
beneficio de las del centro, generó un feed back positivo cada
vez mayor entre la expansión de sus sistemas de control y el
incremento de los recursos de dicho sistema de poder que le
obligaba a expandir cada vez más la colonización (necesidad de
un mayor incremento de las fuerzas represivas que para su
mantenimiento se requería un mayor incremento de la explotación
de la periferia que a la vez generaba un incremento en el
volumen de dichas fuerzas, etc.).
d) La globalización romana.
La actividad expansionista romana supuso una globalización
cultural importante. Roma, dice Mumford, fue la gran máquina de
hacer salchichas que convirtió a las demás culturas, con toda su
diversidad de forma y contenido en eslabones uniformes . Por
ello podemos decir que el incremento de variabilidad que genera
la conexión entre esta constelación de núcleos humanos que
supuso el Imperio Romano, se produce desorganizando otros
sistemas culturales autóctonos no compatibles con el sistema
central y que compiten con él en la manera de estructurar el
propio sistema (resistencia a la invasión). Estos nuevos
sistemas culturales impuesto mediante el poder de las fuerzas
represivas (ejércitos imperiales), generan nuevos esquemas
estructuradores de dichos asentamientos, que les permiten la
conexión con el centro energético (gobernadores romanos de las
nuevas provincias) y así ser alimentados mayoritariamente por la
variabilidad que dicho centro produce, transmite y impone (Pax
Romana). Esta imposición cultural periférica permite el
desarrollo y la introducción de una variación mayor en el centro
de control que es la capital: Roma, que pone a su servicio a
dicha periferia para incrementar su nivel de información y su
sostenibilidad.
La causa del declive y caída del Imperio Romano aún son objeto
de debate entre los historiadores. Pero la mayoría estaría de
acuerdo en que fue el resultado de la interacción de una serie
de factores que causaron una descomposición política interna y
una vulnerabilidad a la presión exterior. Sería, por tanto,
demasiado simple ver la degradación ambiental, como la única, o
incluso la principal causa, de su declive y caída. Pero no cabe
duda que fue un importante factor coadyuvante y que las
dificultades para conseguir el excedente alimentario necesario
para alimentar a la población de Roma y a grandes ejércitos
permanentes fue una de las causas de la debilidad interna del
Imperio .
La expansión imperial se vio afectada por la corrupción interna
por un lado y el impacto ambiental por otro que generaron plagas
y desastres, con la consecuente dificultad cada vez mayor en la
obtención de recursos, por la necesidad de expansión de otros
pueblos que lo circundaban (los bárbaros) y por un mensaje más
humano y religioso que se iba expandiendo por encima de las
brutalidades mundanas que hundían a las masas en la miseria
psicológica y social (el cristianismo). Estos factores
dividieron en dos al imperio en sus última épocas (Diocleciano
284 –305), y posteriormente permitieron que Roma fuera pasto de
los vándalos en el año 455. El último emperador romano de
occidente fue depuesto en el año 476.
|

Extensión del Imperio Romano en su máximo apogeo |
La sostenibilidad de un sistema tan extensivo se hizo imposible.
Sistema que se vió acosado por diversos factores que impidieron
su permanencia en el tiempo y en el espacio. Un sistema en el
que prevalecieron los niveles de satisfacción de necesidades
individuales (corrupción) por encima de los sociales. Que a la
vez originaba una explotación excesiva de la periferia a favor
del centro, lo que le obligó a consumir muchos recursos en el
mantenimiento de fuerzas represivas. Que se voy sometido a una
presión invasiva de sistemas sociales externos (pueblos
bárbaros) que no tenían ninguna voluntad de asumir el sistema
cultural del Imperio. Que a la vez generaba un gran impacto
ambiental sobre su entorno agotando fuentes de recursos para su
mantenimiento y generando grandes niveles de contaminación
ambiental y destrucción de ecosistemas. Y que su sistema
cultural y de valores tambaleaba ante otros sistemas más
aceptados socialmente (cristianismo). Todos estos factores
asociados generaron un nuevo orden social que se vio
caracterizado más por el desarrollo de lo local y volvieron a
formarse nuevas estructuras sociales y urbanas que crecieron
sobre las ruinas del sistema anterior. No podemos dejar de
pensar que unos 1.500 años después nos hallamos en una fase
social expansiva de una extensión planetaria, en la que están
presentes los mismos elementos amenazadores que facilitaron la
caída de este primer esquema de globalización occidental que fue
el Imperio Romano.
3.6 La
localización medieval
La Edad Media volvió a recuperar el
protagonismo de lo local, con la vida monástica y el señorío
feudal como elementos de conocimiento y control de la sociedad.
Más adelante el colonialismo volvería a iniciar ese ciclo de
expansión de la humanidad y el resurgir del fenómeno
globalizador que domina actualmente el mundo.
a). De la localidad medieval a la protociudad moderna
La caída del Imperio Romano supone un “volver
a empezar” de la estructuración urbana en las sociedades
antiguas. En esta fase las tribus bárbaras continuaron sembrando
la destrucción, y surgieron y desaparecieron pequeños reinos muy
inestables. El reino de los francos entre el Loira y el Rin, fue
el centro del inicio de la Europa Medieval, basado en relaciones
inestables entre los diferentes nobles que lo componían. A
partir del siglo VII, los francos y los visigodos de España
fueron invadidos por tribus procedentes del Norte de África que
en el año 732 llegaron al centro de Francia. Aunque fueron
expulsados al otro lado de los Pirineos, todo el Mediterráneo se
convirtió en un lago musulmán. En el mismo siglo los vikingos
salieron en masa de Escandinavia, dominaron las Islas
Británicas, conquistaron Normandia y llegaron hasta París y se
adentraron en el Mediterráneo. En el siglo IX muchas tribus
magiares se encaminaron hacia Europa atravesando los Cárpatos y
atacaron y saquearon el norte de Italia, el sur de Alemania y el
este de Francia, imponiendo tributos a sus habitantes antes de
instalarse en la llanura húngara de una manera estable.
Para hacer frente a estas amenazas los reyes francos idearon un
sistema de relaciones sociales, política y militares que se
conoce como feudalismo, cuyo origen organizacional se basaba en
el “manor”. Ésta estructura procede de la evolución de las
grandes fincas romanas en estructuras autosuficientes y con
sistemas represivos que ligaban a los campesinos a la tierra.
Con el impacto de las diferentes invasiones surgieron los
señores feudales como jerarquía diferencial de éstas
estructuras, la cuales se extendieron por toda Europa, primero
en el Norte de Francia, sur de los Países Bajos y oeste de
Alemania y en el Valle del Po al norte de Italia; y más tarde a
Inglaterra mediante la conquista normanda, a las zonas de España
y Portugal reconquistadas, a Dinamarca y a la Europa Central y
Oriental.
El manor medio consistía en un conjunto de tierras y edificios y
personas; la tierra estaba estructurada en cultivos, pastos,
prados, monte, bosque y tierra baldía; la cual se dividía en
función de su propiedad según las que pertenecían al señor, las
tierras de los campesinos y la tierra común. Las tierras del
señor contenían los cultivos, la casa del señor a menudo
fortificada, los graneros, los establos, la forja, los jardines
y los huertos y viñedos. Las tierras de los campesinos se
situaban alrededor de la cas del señor y del pueblo, y se
dividían en pequeñas parcelas. El resto de la tierra era de
propiedad comunal, pero con privilegios ejercidos por parte del
señor feudal. Los campesinos vivían en pueblos apretados a los
pies de las murallas de la casa del señor. Los pueblos se
ubicaban cerca de arroyos que proporcionaban agua, movían el
molino y a veces el fuelle del herrero. También contenían una
pequeña iglesia que completaba el panorama del pueblo. En este
marco social los señores proporcionaban protección y mantenían
el orden (peleaban), los clérigos cuidaban del bienestar
espiritual de la sociedad (rezaban) y los campesinos trabajaban
para mantener a los dos órdenes superiores (trabajaban); cada
clase tenía su propia organización interna en la que aparecían
jerarquía de poder interno. La clase dirigente tenía el rey en
la cúspide seguida por los nobles y los caballeros entre las
cuales se distribuían las propiedades de los manors. El clero se
dividía entre las órdenes monásticas más aisladas socialmente y
viviendo en comunidades y el clero secular (obispos y
sacerdotes) que participaban mucho mas en la visa social y las
dos organizaciones disponían de propiedades exclusivas. La clase
trabajadora también estaba dividida entre hombres libres y
siervos, estando éstos ligados a la tierra .
La supervivencia de este tipo de sociedad, y la función
protectora la genera la muralla y la ciudad amurallada. El
recinto amurallado no solo dio protección contra la invasión
exterior. Desempeñó una nueva función política, pues resultó ser
un arma de doble filo. Invirtiendo el precedente de la ciudad
antigua, podía utilizarse la muralla para mantener la libertad
en el interior. Mumford sostiene que el resurgimiento de la
ciudad protegida fue lo que contribuyó a la reapertura de las
rutas regionales e internacionales del comercio y llevó a la
circulación europea de los excedentes de artículos de consumo .
La concentración de diversidad humana y capital social que
constituyeron las protociudades medievales fue lo que hizo que
esta forma de organización se expandiera por toda Europa, y en
especial el norte italiano. En el resto del continente el
desarrollo urbano empezó más tarde y fue menos intenso que en el
norte de Italia. Las villas y ciudades crecieron – en los Países
Bajos, en la cuenca del Rhin, por el norte de Francia, en
Provenza y Cataluña; incluso en las zonas despobladas de
Alemania y el este de Europa se planificaron nuevas ciudades -,
pero salvo pocas excepciones no alcanzaron ni el tamaño ni la
concentración de las del norte de Italia. Y sobre todo, ni
remotamente consiguieron de sus príncipes el mismo grado de
autonomía e independencia. A finales del siglo XIII, cuando
Milán contaba con una población de 200.000 habitantes, Venecia,
Florencia y Génova superaban los 100.000 cada una de ellas y
algunas otras ciudades de Italia fluctuaban entre los 20.000 y
50.000 habitantes... París, que combinaba las funciones de
capital territorial, sede de una gran corte, ciudad comercial e
industrial y centro universitario, podría haber contado con el
mismo número de habitantes que Milán y, sin embargo, apenas
superaba los 80.000, según algunos. En 1377, la población de
Londres era tan solo de 30.000 ó 40.000 personas, las mismas que
tenía Colonia, la mayor ciudad de Alemania con diferencia .
Durante la Edad Media el objeto más alto en la ciudad era la
aguja de la torre de la iglesia que apuntaba hacia el cielo y
dominaba todos los edificios menores, símbolo del poder de la
iglesia que dominaba sus esperanzas y temores . Este espacio se
organizaba según un sentido religioso de la existencia y se
concebía separado del tiempo. Hasta que entre los siglos XIV y
XVII, el espacio como jerarquía de valores fue sustituido por el
espacio como sistema de magnitudes. Este ordenamiento
cuantitativo de la percepción fue popularizado por las técnicas
artísticas de la perspectiva. El espacio medido del cuadro
reforzó el tiempo medido por el reloj. Dentro de esta red ideal
de espacio y tiempo tienen lugar todos los acontecimientos...el
situar una cosa espacial y temporalmente llegó a ser esencial
para su comprensión...La nueva actitud hacia el tiempo y el
espacio infectó el taller y la oficina, el ejército y la ciudad.
El ritmo se hizo más rápido; las magnitudes mayores. Mentalmente
la cultura moderna se lanzó al espacio y se entregó al
movimiento...En la medición del tiempo, en el comercio, en la
lucha, los hombres contaron números, y finalmente al extenderse
la costumbre, sólo los números contaron .
b) La relación con el entorno
Durante la Edad Media el mundo externo no había tenido poder
sobre la mente. Los hechos naturales eran insignificantes
comparados con el orden y la intención divina. Cualquiera que
fuera el significado que tuvieran los detalles de la vida diaria
eran como accesorios y trajes y ensayos de teatro para el drama
de la peregrinación del Hombre a través de la eternidad...El
sueño medieval al disolverse reveló el mundo de la naturaleza,
como una niebla que al levantarse deja ver las rocas y los
árboles. La naturaleza existía para ser explorada, invadida,
conquistada y finalmente entendida. Desgraciadamente, en esta
nueva transformación, persistió el hábito medieval de separar el
alma del hombre de la vida del mundo material aunque se había
debilitado la teología que lo apoyaba . La tala de los bosques
fue el gran impacto ambiental de ésta época.
El viento, el agua y la madera se combinaron para constituir la
base de aún otro importante desarrollo técnico, la fabricación y
funcionamiento de embarcaciones y buques. Pero los barcos no
servían solo para facilitar el transporte internacional y
comerciar con el otro lado del océano y a lo largo de los
continentes: los barcos también servían para el transporte
regional y local. Las dos ciudades predominantes , una al
principio y otra al final de este período fueron Venecia y
Ámsterdam, ambas construidas sobre pilotes, ambas servidas por
una red de canales.
c) Las relaciones sociales y la evolución tecnológica
El esquema social global pasa de un gran tejido organizacional
extenso controlado por un núcleo central poderoso (Imperio
Romano), a pequeños núcleos que deben diferenciarse del ambiente
hostil exterior mediante una membrana separadora que constituye
la ciudad amurallada. En él, el centro de poder y control (señor
feudal) se halla en su interior con una autonomía sobre los
elementos que la componen (siervos), casi total. La nueva
cultura religiosa (factor estructurador que se traslada por todo
el sistema y permeabiliza todos núcleos urbanos aislados) se
convierte en el elemento básico de generación de variabilidad
del sistema. Y a la vez la especialización funcional de los
individuos se convierte en un elemento que da estabilidad al
sistema y dicha funcionalidad se traslada de padres a hijos, con
pocas excepciones, y es mantenida por la constitución de gremios
profesionales.
En estos espacios protegidos pudo generarse la evolución de la
cultura, la tecnología y la creatividad mediante la
interrelación de las diversas clases sociales. En la ciudad
medieval, estos poderes, los espirituales y los temporales con
sus órdenes profesionales, el guerrero, el mercader, el
sacerdote, el monje, el erudito, el artesano y el tendero,
llegaron a una especie de equilibrio. Ese equilibrio siguió
siendo delicado e inestable . La estabilidad de dichos núcleos
permitió el crecimiento intensivo de algunos de ellos.
La capacidad tecnológica de las urbes de esta época tenía una
gran relación con las fuerzas de la naturaleza. La fuente
energética animal fue el caballo, con el descubrimiento de la
herradura (siglo IX) y el arnés (s XII) como piezas claves para
incrementar la potencia humana sobre el medio. El molino de agua
( s II), fue otro elemento crucial, no se usaba sólo para moler
el grano o elevar agua: proporcionaba energía para hacer pasta
de papel con trapos (1290)...hacía funcionar los martillos y las
máquinas de cortar de una herrería (1320), serraba
madera...golpeaba el cuero de las tenerías, proporcionaba
energía para hilar la seda, se usaba en los batanes para
enfortir los paños y hacía girar las pulidoras de los armeros.
El molino de viento (1105) fue otro elemento importante de la
utilización de la naturaleza, que facilitó junto con el agua la
planificación agrícola.
La madera formó la base material estructural de ese período.
Todas las formas complicadas de albañilería dependían de la
labor del carpintero. En cuanto a las herramientas y utensilios
corrientes de la época lo normal era que fuesen de madera...La
madera servía al granjero y al obrero textil. En todas las
operaciones de la industria la madera desempeñó una parte fuera
de toda proporción comparada con los metales, las operaciones
mineras exigían vigas para apuntalamientos, carros de madera
transportaban el mineral, y planchas de madera llevaban la carga
sobre la superficie desigual de la mina .
Pero lo más importante de todo fue el papel desempeñado por el
cristal o el vidrio en este tiempo. A través del cristal se
concibieron nuevos mundos, se hicieron accesibles y se
desvelaron gracias al telescopio y el microscopio. El desarrollo
del vidrio cambió el aspecto de la vida del hogar. El tener luz
en la vivienda o en el invernadero sin estar sometido al frío, a
la lluvia o a la nieve, fue la gran contribución a la
regularidad de la vida doméstica y la rutina de los negocios.
Los cristales no sólo abrieron los ojos del pueblo sino sus
mentes, ver era creer. Si la nueva astronomía era inconcebible
sin él, y si la bacteriología hubiera sido imposible, es casi
tan cierto que la química se hubiera visto seriamente
perjudicada sin este desarrollo. El cristal transparente deja
entrar la luz, el polvo bailando en los rayos del sol y la
suciedad en el rincón. Así por lo que es y por lo que hace el
cristal es favorable a la higiene. El cristal tuvo un efecto
profundo sobre el desarrollo de la personalidad; en realidad
ayudó a alterar el concepto mismo del yo .
El dominio y la interacción de estas técnicas hizo posible los
inventos que abrirían las puertas a la mecanización de la fase
posterior. Los principales inventos hicieron nacer algo que
hasta entonces no existía: relojes mecánicos, el telescopio,
papel barato, la impresión, la prensa de imprimir, la brújula,
el método científico, invenciones que eran medios para otras
invenciones, conocimiento que constituía el núcleo de un
conocimiento en expansión .
De ese desorden primitivo y caótico de la naturaleza medieval
surgió el orden de lo humano para facilitar la comprensión y el
control de las cosas. La naturaleza deja de ser inescrutable,
sujeta a incursiones demoníacas de otro mundo, la verdadera
esencia de la naturaleza se descubrió como secuencias ordenadas
y por tanto predecibles. Fue sobre el modelo de este orden
físico externo sobre el que los hombres empezaron a reorganizar
sus mentes y sus actividades prácticas, esto llevó adelante y
hasta cada esfera, los preceptos y las prácticas empíricas de la
burguesía financiera .
El reloj no la máquina de vapor, es la máquina clave predecesora
de la moderna edad industrial y el monasterio fue la sede de una
vida regular y (el reloj) es un producto inevitable de esta
vida. Si el reloj mecánico no apareció hasta que las ciudades
del siglo XIII exigieron una rutina metódica, el hábito del
orden y de la regulación formal de la sucesión del tiempo se
habían convertido en una segunda naturaleza en el monasterio .
El reloj como hemos dicho antes facilitó esa ordenación, pero la
difusión cultural y la trascendencia del conocimiento lo
permitió la imprenta.(1440). La imprenta fue desde el principio
un completo logro mecánico. No sólo eso, fue el modelo para
todos los futuros instrumentos de reproducción, pues la hoja
impresa antes que el uniforme militar, fue el primer producto
totalmente estandarizado, manufacturado en serie, y los mismos
tipos móviles fueron el primer ejemplo de piezas del todo
estandarizadas e intercambiables . Y con la imprenta el
importante papel del papel como elemento de difusión de la
información y de estructurador de la sociedad: nació un mundo de
papel, y el poner en el papel una cosa se convirtió en la
primera etapa del pensamiento y de la acción . Y la
estructuración de la sociedad con organizaciones nuevas como la
universidad y la fábrica, permitieron la transformación de las
estructuras gremiales cooperativas y artesanales en estructuras
monopolísticas (capitalistas) y mecanizadas (división del
trabajo).
El animismo como esencia espiritual de todas las cosas, la
concepción del Universo como la máquina creada por Dios, la
magia como práctica transformadora de la realidad según la
voluntad del ser, y más aún el control del hombre sobre el
hombre fueron los envoltorios sociales con los que esta
tecnificación de la sociedad tuvo que interrelacionarse,
transformar y ser transformada a su vez. La invención tomó el
lugar de la representación de la imagen y del ritual; la
experiencia tomó el lugar de la contemplación; la demostración,
el lugar de la lógica deductiva y de la autoridad . En ese
cambio los principios católicos preponderantes, como el
ensalzamiento de la pobreza tuvieron que mutar también.
En la Edad Media sólo una institución fue capaz de ir más allá
de este mezquino provincialismo y de éstos esfuerzos
monopolistas: la Iglesia Universal. A partir del siglo XIII, la
Iglesia, si no perdió inmediatamente en cuanto autoridad
espiritual, ganó en el dominio terrenal; y este es el modo más
seguro para minar la autoridad espiritual. Los ricos dignatarios
de la Iglesia, cuyo magnífico boato dejaba en la sombra a los
príncipes seculares, también eclipsaba a su propio Príncipe,
burlándose de aquel que cuyo reino no es de este mundo . Si el
orden religioso internacional de la Cristiandad era incapaz de
conservar el régimen medieval mediante una renovación desde
adentro; el protestantismo, que descansaba sobre una base
nacional y se manifestaba en una Iglesia sostenida por el
Estado, sería aún menos capaz de satisfacer las necesidades de
los ciudadanos .
El servicio particular del protestantismo fue el de unir las
finanzas a la vida religiosa y convertir el ascetismo apoyado
por la religión en una empresa para la concentración en bienes
terrenos y progreso del mundo . Pero en ese proceso de
alejamiento entre lo celestial y lo terrenal la ciencia fue
ganándole el terreno a la religión, que se resistía a abandonar
el poder atrincherada tras la sangre de los herejes, pero poco a
poco la mecánica se convirtió en la nueva religión y dio al
mundo un nuevo Mesías: la máquina .
d) El desarrollo de la burguesía y del capitalismo
El valor de las cosas y su medida fue otro de los elementos
claves de esta transformación social. El cambio de una economía
de trueque a una de dinero con una estructura de crédito
internacional y una referencia constante a los símbolos
abstractos de la riqueza como sólo números. Y en esa
simbolización dineraria de los objetos, la economía de la
adquisición, tendió a sustituir a la economía de las necesidades
directas y a reemplazar los valores vitales de los objetos por
valores dinerarios. Lo mismo que todas las diferencias
cualitativas entre las mercancías se borran con el dinero, así
el dinero, nivelador radical borra todas las distinciones. Pero
el mismo dinero es una mercancía, un objeto externo, capaz de
convertirse en propiedad particular de un individuo . La
búsqueda del poder por medio de abstracciones. Una abstracción
reforzaba a la otra. El tiempo era dinero: el dinero era poder:
el poder exigía fomento del comercio y de la producción: la
producción iba desviada de los canales de uso directo a aquellos
de comercio lejano, hacia la adquisición de mayores beneficios.
Entre todas las formas de riqueza sólo el dinero no tiene
límites.
En esta sucesiva creación histórica de abstracciones de dominio,
se entretejieron los conceptos de tiempo, espacio y valor que
fundamentaron las relaciones de poder actuales y la rápida
evolución de la tecnociencia. Con el tiempo, los hombres se
encontraron más a gusto con las abstracciones que con las
mercancías que representaban. La contribución del capitalismo al
cuadro del mundo mecánico consistió en pensar en términos de
peso y número, el hacer de la cantidad no sólo una indicación
del valor sino el criterio del valor. De esta manera las
abstracciones del capitalismo precedieron las abstracciones de
la ciencia moderna. ¿Fue una casualidad que los fundadores y los
patrocinadores de la Royal Society – en verdad algunos de los
primeros experimentadores en ciencias físicas - fueran los
mercaderes de la City? .
De esta manera el poder social se fue desplazando desde los
señores feudales con su dominio sobre la tierra, a los
capitalistas, los nuevos inventos mecánicos se prestaron para su
explotación por la clases mercantiles. Es extremadamente dudoso
que las máquinas se hubieran inventado tan rápidamente y
hubieran penetrado con tanta fuerza sin el incentivo adicional
del beneficio. El capitalismo utilizó la máquina no para
fomentar el bienestar social sino para incrementar el beneficio
particular. Esta cuantificación del mundo impuesta por los
poderes sociales tuvo que arrasar con valores que no podían
cuantificarse y con estructuras sociales que se apoyaban en
estos valores.
El utilitarista deseaba poner toda la distancia posible entre su
propia sociedad de individuos libres fabricantes de dinero y los
ideales de una vida feudal y colectiva. Esos ideales, con sus
tradiciones, lealtades, sentimientos constituían un freno a la
introducción de cambio y de mejoramiento mecánicos. Los
sentimientos que giran en torno de una casa antigua podrían
encontrarse en el camino de la apertura de una mina que corriera
por debajo de aquella, incluso si el afecto existente en el
antiguo régimen patriarcal entre amo y servidor pudiera
encontrarse en el camino de aquel ilustrado egoísmo que pudiera
llevar a prescindir del trabajo del trabajador tan pronto como
el mercado quedara inactivo. Lo que más claramente impedía una
completa victoria de los ideales capitalistas y mecanicistas fue
la trama de antiguas instituciones y modos de pensar. La
creencia de que el honor podía ser más importante que el dinero
o que el afecto amistoso y la camaradería pudieran ser un motivo
tan potente en la vida como el conseguir beneficios, o que la
actual salud animal pudiera ser más preciosa que las futuras
adquisiciones materiales –en resumen que el hombre integral
pudiera tener más interés que el éxito y poder extremos del
Hombre Económico .
El renacimiento del racionalismo griego que empieza en el siglo
XII, como consecuencia del renacimiento comercial, trae consigo
el debilitamiento del régimen feudal. Las nuevas clases sociales
que empiezan a llamarse desde entonces “los señores burgueses” o
habitantes delos “Faux-bourgs”, se apoderan del poder municipal
y luego se alían con la monarquía y apoyan la centralización del
Estado. Al mismo tiempo empiezan a desmoronar la estructura
ideológica basada sobre el concepto agustiniano del dominio
absoluto de Dios y consolidan la filosofía aristotélica, la
racionalidad de los instrumentos de dominio político y
posibilita en esta forma la racionalidad moderna .
La existencia de un tráfico lucrativo del excedente hizo que las
regiones comandadas por dichas ciudades, se especializaran en
producciones características. Ya en el siglo XII la producción
especializada por regiones se estaba convirtiendo en una
característica del mercado de la economía medieval. El ejemplo
más famoso es el de la industria vinícola gascona, con su centro
de operaciones situado en Burdeos. Sin embargo, la industria
flamenca de la lana dependía en gran medida de los suministros
de materia prima de Inglaterra, y las tierras del Báltico fueron
adquiriendo una importancia creciente como fuente de cereales
para la alimentación de los Países Bajos, densamente
urbanizados. Al sur, los portugueses, franceses e ingleses
llevaban al norte sal y vino y regresaban con cargamentos de
pescado seco y salado.
Fuente: El potencial de sostenibilidad de los asentamientos
humanos - Josep Antequera -
anteq@catunesco.upc.edu
- Del Capítulo 3: La evolución
urbana - Josep Antequera es
investigador de la Càtedra UNESCO de Sostenibilitat de la UPC
Gráficos
La evolución
incipiente de las ciudades en las diferentes zonas
del globo. (Extraído de Ponting C.)
|