3. Tipos de Pirámides
La pirámide escalonada
La primera tumba de piedra jamás construida se atribuye a
Imhotep, el arquitecto de Zóser. El nombre de este arquitecto se encontró
al pie de una estatua del faraón, cerca de la tumba. Los logros de Imhotep
eran legendarios ya en la antigüedad.
No se construyó aisladamente, sino formando parte de un
conjunto de edificios y patios de piedra relacionados con diversas
ceremonias funerarias dedicadas al faraón. El núcleo del monumento
consiste en una estructura sólida a modo de caja alargada cuyo interior
está formado por bloques de piedra traída de las proximidades y el
exterior de caliza fina procedente de las canteras de Tura, más lejanas.
En la parte norte se había empezado a construir un templo funerario, pero
antes de que se concluyera se decidió extender la pirámide por sus
fachadas norte y oeste. Finalmente una última ampliación de la pirámide
afectó a sus cuatro lados. Se completaron los seis peldaños y el conjunto
se revistió con piedra caliza de Tura. La parte subterránea de este
conjunto consistía en un pozo profundo que daba acceso a un complicado
laberinto de corredores y cámaras de diversos tamaños. (ANEXO 3)
Las pirámides clásicas
Está claro que la pirámide tal como hoy la entendemos,
monumento de base cuadrada y lados en rampa hacia la cumbre, deriva de la
pirámide escalonada. Afortunadamente se puede conocer esa transición
gracias al estudio de los restos de una pirámide parcialmente destruida en
Meidum. Esta pirámide estaba formada por un núcleo compuesto de varias
capas de mampostería que disminuían en altura desde el centro hacia los
lados y se apoyaban sobre un cuerpo central formando un ángulo de 75
grados.
Parece ser que este mismo
método fue empleado por los constructores
de las pirámides de la V dinastía. No es absolutamente
seguro, sin embargo, que las tres
pirámides de Gizeh se construyeran siguiendo este
sistema. Como norma general, la tumba
real debía estar situada al oeste del Nilo, lugar de la puesta del sol, y
por encima del nivel del río, para evitar que las inundaciones periódicas
afectaran al monumento. (ANEXO 4)
Por otra parte no podía construirse muy lejos del río, ya
que las piedras se transportaban desde las canteras por vía fluvial. Lo
ideal era que además no se encontrara demasiado retirada de algún núcleo
urbano. Una vez elegido el lugar, había que preparar el terreno
limpiándolo de toda la arena superficial hasta dar con la roca viva, donde
debían afirmarse los cimientos. Esta roca se nivelaba por medio de un
complejo
procedimiento. A veces, sin embargo, se
dejaba una prominencia en el centro y se aprovechaba en la
construcción de la futura pirámide.
Por último se aseguraban de que los cuatro lados del
monumento estuviesen orientados hacia las cuatro puntos cardinales. La
orientación de la pirámide debió hacerse con ayuda de varios cuerpos
celestes, puesto que los egipcios desconocían la brújula. El faraón
marcaba la línea de los cuatro lados una vez observada la posición de las
estrellas. En esta
observación le ayudaba un sacerdote en
representación del dios Thoth.
La pirámide en construcción.
La piedra para el revestimiento exterior de la pirámide se
obtiene de las canteras de Tura en la orilla este del Nilo, cerca de las
colinas de Mugattan. Las
herramientas usadas para este trabajo
consistían en excelentes útiles de
cobre, entre ellos sierras capaces de
cortar cualquier tipo de piedra caliza. Más problemático es pensar como
podrían extraer piedras duras como el granito. Algunos opinan que la
utilización de granitos fue tardía y que, al principio, los egipcios se
contentaron con aprovechar los bloques sueltos de superficie. El número de
trabajadores necesarios para construir una pirámide debió ser
necesariamente enorme.
Herodoto afirma que en la pirámide de Keops trabajaron sin
descanso cien mil hombres en turnos de tres meses durante veinte años.
Cuando los bloques salían de la cantera había que transportarlos al lugar
de la construcción. A pesar de que algunos alcanzaban las doscientas
toneladas, el
transporte fluvial no presentaría
demasiados
problemas. Aprovecharían la época de las
inundaciones para, en pesadas balsas, arrastrar estos
materiales hasta la orilla más próxima al
monumento en construcción. Después se transportarían por
tierra a base de trineos sobre los que el
bloque se afirmaría con ayuda de cuerdas. Los trineos se deslizarían sobre
pistas preparadas al efecto en las que iban colocándose rodillos. La
construcción del exterior de la pirámide es algo que aún pertenece al
dominio de lo especulativo.
(ANEXO 5)
Una explicación plausible sería la de la construcción de
sólo una rampa de abastecimiento que cubriría un lado de la pirámide. Los
otros tres estarían tapados por terraplenes de pendiente más pronunciada.
A medida que la pirámide ganaba altura, la rampa crecía igualmente y se
alargaba para corresponder al estrechamiento de la pirámide de modo que se
evitase todo
riesgo de desmoronamiento. Los tres lados
de la pirámide que no tenían rampa estaban provistos de terraplenes con la
anchura suficiente en la cumbre como para permitir el paso de hombres y
materiales. Pero como estos terraplenes no se usaban para elevar piedras,
que era la
función de la rampa, su gradiente en la
superficie externa tendría la máxima inclinación compatible con la
firmeza.
Vigas de
madera, algunas de las cuales han sido
encontradas por los arqueólogos, se colocaban sobre la superficie de la
rampa y de los terraplenes para ofrecer una base firme a los trineos de
transporte. La pirámide iría creciendo
laboriosamente y estrechándose progresivamente hasta que ya sólo hiciese
falta un único bloque, con forma precisamente de pirámide para completarla
en su cúspide, esta última piedra se tallaba en granito.
Cámaras y pasadizos
Queda por tratar el problema de cómo se incorporarían a la
obra los corredores y habitaciones que se encuentran en el interior de las
pirámides. Parece ser que, como éstos ocupan una parte mínima del
edificio, se construirían con
independencia de éstos. Posiblemente,
rampas subsidiarias se elevarían y desmantelarían rápidamente según las
necesidades, de modo que los bloques prefabricados correspondientes a
pasadizos y cámaras pudiesen elevarse al nivel requerido, más alto que el
resto de la construcción de relleno. De ese modo, los obreros empeñados en
esta obra habrían tenido tiempo de acabarla antes de que los estratos de
mampostería de la pirámide alcanzasen su nivel. Terminada la pirámide
vendría
el trabajo de labrar las caras exteriores
que habían quedado ocultas por rampa y terraplenes. Todavía quedarían
algunos trabajos menores que realizar en los alrededores de la pirámide
donde se disponían un templo mortuorio, el corredor de la avenida y otras
obras adyacentes.
4.
Método de construcción
Construcción en Gizeh.
Las pirámides, monumento de la
fuerza y la
inteligencia humana, han motivado en todo
tiempo la admiración y curiosidad de los hombres. Erigida en la meseta de
Gizeh, durante el antiguo imperio egipcio, la pirámide del faraón Keops o
Gran Pirámide como se la denomina representa la obra maestra de los
constructores.
Es sumamente vasta la problemática que comprende los
métodos constructivos utilizados para la
realización de esta obra, y la explicación de los motivos que determinan
su
distribución interior tan
característica.
Me referiré en este artículo a dos temas que han concitado
la
atención de los arqueólogos, desde
Bourchardt hasta nuestros días, a saber :
a) Método utilizado para la elevación de bloques.
b) Finalidad con que fue construida la Gran Galería.
Tradicionalmente, ambas temáticas han sido analizadas en
forma separada, llegándose al agotamiento de los elementos de juicio
existentes en ambas áreas. Realizaré una breve
descripción a título informativo de las
opiniones científicas existentes para luego formular un enfoque diferente
de la temática cuya originalidad radica en considerar que ambos temas
están relacionados.
Finalidad de la Gran Galería
* Flinders Petrie, fue el primer arqueólogo en emitir la
opinión de que la Gran Galería estaba destinada a almacenar los tres
bloques de granito, que en una longitud de 4,5 metros, obstruye el
corredor luego del funeral del faraón (ANEXO 6)
* Bourchardt comparte esta idea, sin embargo, remarca que
ella no permite explicar las ranuras talladas en la parte inferior de la
tercera hilada de piedras de las paredes laterales de la galería, y los
bloques engastados existentes en estas paredes sobre cada uno de los
veintiocho agujeros excavados en las banquetas a intervalos regulares.
(ANEXO 7)
Considera además, que los bloques colocados en el piso de
la galería, habrían obstaculizado el cortejo fúnebre en su pasaje hacia la
cámara funeraria, y sugiere que esos bloques fueron depositados sobre una
plataforma de madera instaladas en las ranuras existentes en las paredes
laterales, la cual era soportada por maderos encastrados en los agujeros
existentes en las banquetas. Complementa su propuesta con la
teoría de los estados sucesivos de la
edificación, que consiste en suponer que existieron tres cambios de planes
durante la construcción , lo cual explicaría la existencia de tres cámaras
en el edificio.
* Según Lauer, durante el segundo
plan, la cámara intermedia era la
destinada a cumplir la función de cámara funeraria y la galería estaba
construida como un corredor sin salida, en el cual se almacenaban los
bloques de granito que obstruían todo el corredor ascendente.
Finalmente los constructores habrían desechado esta idea,
construyendo la cámara superior y la antecámara con su sistema de
bloqueado.
Este sistema de bloqueado, le ofrecía suficiente
seguridad a la cámara superior como para
que los constructores entendieran innecesario el bloqueado de todo el
corredor ascendente, reduciéndolo a tres bloques. El resto de los bloques
de granito fueron utilizados en la construcción de la cámara superior, y
para trasladarlos de la galería a esta cámara, construyeron un andamiaje
semejante al formulado por Bourchardt, que permite explicar los distintos
detalles existentes en la galería.
Técnicas de elevación de bloques
Los bloques que componen la pirámide del faraón Keops,
tienen un peso promedio de 2500 kg. a excepción de las enormes losas que
conforman el techo de la cámara de granito y sus cámaras de descarga, las
cuales están ubicadas próximas al centro del edificio hasta una altitud
estimada en 68 metros.
Solo un medio estaba al alcance de los antiguos egipcios
para elevar estas grandes losas, la rampa construida en ladrillo y
tierra. Vestigios de rampas encontradas
en exploraciones arqueológicas, hacen que la
teoría de las rampas rectas formulada por
Bourchardt y perfeccionada por Lauer fueran aceptadas unánimemente en su
momento. Sin embargo la utilización de rampas rectas, se torna sumamente
trabajosa, cuando se consideran alturas como las alcanzadas en esta
pirámide, al ser necesario acumular un
volumen de material en la rampa, que solo
puede ser comparado con el de la propia pirámide.
La rampa en forma de espiral, permite subsanar esta
deficiencia y ha tenido buena aceptación en los
medios científicos, si bien no se han
encontrado evidencias arqueológicas que confirmen su utilización.
Uno de los arqueólogos que más aportes ha realizado al
esclarecimiento de este tema , J. F. Lauer, sugirió una variante a su
modelo de rampa recta. El considera la
superposición de rampas con pendientes progresivamente más acentuadas, que
tienen en cuenta la disminución de altura media de las hiladas de piedra a
medida que nos acercamos a la cúspide y el hecho de que las enormes losas
no se encuentran más en ésta pirámide por encima de los 68 metros de
altitud, esas superposiciones de rampas permiten, además, limitar su
longitud desde el pie e la pirámide a 300 metros. Este sistema ofrece la
enorme ventaja de presentar un gran ancho de vía de la rampa en los
niveles inferiores de la pirámide que ofrecen muy vastas superficies para
construir.
5. Método Propuesto.
Uno de los
objetivos claramente perseguidos por los
constructores de pirámides, es la búsqueda de mayor altitud en sus
edificaciones. En la pirámide de Keops, se alcanzó la altura máxima
lograda de aproximadamente 147 metros, superando ampliamente a las
pirámides del
Grupo Dahchurt que las precedieron
(Pirámide del Sur y del Norte, con 103 y 92 metros de altura ).
Para obtener este importante incremento de la altura, los
constructores debieron resolver deficiencias estructurales, evidenciadas
en Meidun y la Pirámide del Sur y dificultades crecientes para elevar los
bloques a alturas significativamente mayores.
Probablemente la
evolución constructiva experimentada,
fuera acompañada por modificaciones en las
técnicas utilizadas para elevar los
bloques, superando así las dificultades que los
métodos empleados en las construcciones
anteriores les presentaban.
Coincidiendo con ese incremento de la altitud obtenida, la
pirámide de Keops, presenta en su
distribución interior, una construcción
que no tiene precedentes, "la Gran Galería".
Consideremos que ambos fenómenos estén relacionados, es
decir, el incremento sensible de la altitud se obtiene a partir de la
aplicación de un método para elevar los bloques, que requiere la
existencia de una rampa interior con las
características de la Gran Galería.
Para instrumentar prácticamente esta idea, adoptaremos
como
hipótesis que la galería fue utilizada
como rampa interior sobre la cual se deslizará un contrapeso.
(ANEXO 8)
Con el objeto de ilustrar la aplicación práctica del
método que se propone, imaginemos que el edificio ha sido construido hasta
una altura de 100 metros, la superficie superior del mismo es una
plataforma cuadrada pronta a recibir la hilada siguiente de bloques. En el
interior del edificio, la galería oficiando como rampa se encuentra
dividida por una plataforma construida en madera y montada en las ranuras
existentes a la altura de la tercera disminución de los muros laterales,
debajo de la cual un contrapeso cargado con pequeñas piedras se desliza
sobre guías de madera fijas a las banquetas.
Los agujeros existentes a intervalos regulares permiten la
fijación de las guías a las banquetas, mediante tarugos de madera, y los
bloques engastados en las paredes, actuando como topes, cumplen la función
de detener el contrapeso en posiciones intermedias.
Un conducto vertical, conecta la pared sur de la galería
con la superficie superior del edificio, a través del cual es trasmitido
mediante cuerdas y apoyos fijos lubricados, el esfuerzo generado durante
el deslizamiento del contrapeso, el cual será utilizado para elevar los
bloques en el exterior.
Elevado el bloque, el contrapeso se encuentra en el final
de su recorrido donde es descargado.
Un equipo de hombres, desde la plataforma construida en la
galería, realiza por medio de cuerdas el esfuerzo de subir el contrapeso
descargado, a su posición inicial, en la parte alta de la galería.
Una vez cargado nuevamente el contrapeso, se está en
condiciones de elevar un nuevo bloque.
Como puede apreciarse, los distintos detalles y
características que presenta la galería, de dificultosa interpretación ,
aparecen explicados con la función que le hemos adjudicado.
(ANEXO 9)
Esta nueva forma de visualizar la problemática, tiene como
principal virtud, su demostración. En efecto, en la descripción del método
propuesto para elevar los bloques, asumí la existencia de un conducto
vertical que conectando la pared sur de la galería con la plataforma en
construcción, permitía trasmitir al exterior el esfuerzo generado durante
el deslizamiento del contrapeso. Imaginemos ahora que la construcción del
edificio ha sido finalizada incluida la colocación del revestimiento, se
presenta entonces la tarea de obstruir el conducto vertical. Si adoptamos
como hipótesis
que dicho conducto existió y fue obstruido con pequeños bloques,
necesariamente deben existir evidencias de la obstrucción en la traba
superior del edificio. (ANEXO 10)
Puede observarse la presencia de tres bloques pequeños y
alineados a la cara este del edificio, ubicados próximos al centro de la
plataforma (ver flecha). Dos aspectos merecen ser resaltados, que hacen
factible la existencia de la obstrucción a la que hicimos referencia
anteriormente, la diferencia de tamaño de éstos bloques respectos al resto
que componen la plataforma, y el hecho de que los bloques que aun
subsisten de la hilada anterior se encuentran en el borde de esos pequeños
bloques y no formando la traba como correspondería.
Este detalle a ser investigado, permite que las variantes
que hemos formulado en la problemática tratada, sea demostrado en uno u
otro sentido.
Herodoto, que representa la tradición corriente de Egipto
en su época, declara en lo referente a la construcción del monumento de
Keops:
"Esta pirámide fue construida de la siguiente manera: se
colocaron al principio una serie de gradas que algunos llaman crossai y
otros bomides.
Después de haberle dado para empezar, esta primer forma,
se procedió a subir las piedras restantes, por medio de
máquinas construidas de trozos cortos de
madera; desde el
suelo las subían a la primera plataforma;
cuando la piedra había llegado allí, era colocada en otra máquina
instalada sobre esta primera plataforma; y pasaba a otra grúa , pues había
tantas máquinas como plataformas. O quizás solo había una máquina, fácil
de transportar, que trasladaban de un piso a otro, después de haber
retirado la piedra, indicamos los dos
procedimientos, según las dos versiones
que hemos
oído.
Lo primero que hicieron fue llegar al vértice de la
pirámide, después pasaron a las partes que quedaban inmediatamente debajo,
y por fin, dieron el último toque a los pisos próximos al
suelo y al pie mismo del edificio."
Hasta el presente no se han aportado
pruebas en apoyo a las declaraciones de
Herodoto en su conjunto.
La pirámide de Kefren es posterior a la pirámide de Keops
y presenta una altura ligeramente inferior, resulta lógico pensar que fue
construida en forma análoga, de lo cual se deduce que dicha pirámide
debería presentar una distribución similar a la estudiada, como ha sido
sugerido por distintos arqueólogos. (ANEXO 11)
En lo referente a los bloques tapón, se admite como válido
que se encontraban depositados en la Gran Galería desde la cual fueron
deslizados para colocarlos como un tapón en el corredor ascendente.
Aún aceptando que fuera posible deslizar estos bloques en
un corredor de 39 metros de largo con la misma sección, el deslizamiento
de estos bloques , que presentan una superficie irregular sobre una piedra
mas blanda como la que se utilizó para construir este corredor, debería
haber dejado evidencias notorias de su paso por el mismo.
Si suponemos que el corredor ascendente tenía antes del
bloqueado una sección mayor que la actual, todo parece tener mas sentido,
y podemos concluir en que primero se colocaron los bloques de granito y
luego se redujo la sección del corredor. Si el corredor ascendente
presentaba antes del bloqueado un ancho como el de la Gran Galería, lo
cual es probable, si tenemos en cuenta que es una prolongación de la
misma, podrían haberse depositado los bloques en el corredor y dejar libre
para el paso, el mismo ancho que tiene el corredor actualmente.
Una inspección del corredor ascendente y de la pared norte
de la galería permitiría determinar si esto fue efectivamente así.
Resumiendo, la utilización de un contrapeso interior
durante la construcción del edificio, habría facilitado la elevación de
los bloques, permitiendo alcanzar las alturas obtenidas.
Su
empleo es complementario al uso de las
rampas y explica sin mayores conjeturas la función que cumplió la Gran
Galería y sus particularidades.
6. Cosas tras las Pirámides de Egipto.
Una sorpresa en el desierto.
Su contemplación sobrecoge el animo. Erguidas sobre la
arena del desierto, las pirámides de Egipto, esbeltas majestuosas, son
algo más que un templo y una tumba. Ante ellas, y especialmente a la Gran
Pirámide, se tiene la impresión de hallarse en presencia de un monumento
que guarda en sus entrañas secretos trascendentales muy estrechamente
relacionados con su estructura. Esas figuras geométricas perfectas poseen
un
poder que podemos definir como mágico,
pero que en realidad debe ser tan natural como las fuerzas cósmicas que
intervinieren en sus efectos. Los constructores de las pirámides lo
sabían, y nosotros debemos intentar saberlo también.
Un paseo por el luminoso horizonte de Jufu
Lo malo de la
erosión y los saqueos sufridos a lo largo
de los milenios por la Gran Pirámide hacen imposible determinar las
medidas exactas, y ni con el más exquisito de los cuidados puede
garantizarse un error mínimo de diez centímetros, sobre todo en lo que se
refiere a la longitud de los lados de la base y a la altura del monumento,
medidas éstas en las que están descansando casi la totalidad de los
cálculos piramidológicos.
Misterios Egipcios
En la década del veinte, la arqueología festejó un
éxito:
Su gran aporte a las
investigaciones egiptológicas producido
luego de descubrir en el Valle de los Reyes, la tumba intacta de un ignoto
faraón muerto y momificado hacía unos tres mil años. Pero poco duró la
algarabía. El hallazgo también sumo otros
datos que hicieron virar a los
científicos hacía el mundo de lo oculto: quien ingresaba a la cámara
sepulcral o estaba de algún modo relacionado con las momias, moría
misteriosamente. En los seis años posteriores al descubrimiento, 35 era el
número de muertos y hoy, aun con las más sólidas
teorías científicas, parece que la
maldición de las momias ha ganado la batalla.
Cuando el arqueólogo ingles Howard Carter abrió la cámara
sepulcral de Tutankamon a las 5 de la tarde del viernes 17 de febrero de
1923, entre los
tributos de oro y las vajillas repletas
de semillas que rodeaban el sarcófago, la comitiva de científicos
descubrió una poco reluciente estela de barro con una sentencia en
caracteres jeroglíficos: "La
muerte golpeara a quien perturbe al sueño del faraón".
La maldición del Rey-Dios
Con buen criterio se presume que la mayoría de las tumbas
de los reyes dinásticos del antiguo Egipto contenían advertencias de esta
naturaleza. Asimismo, se sabe que casi
todos los sepulcros se convirtieron en cámaras vacías de momias, estelas,
vajillas de semillas y naturalmente, objetos preciosos. Por esa razón
fundamental no se sabrá nunca que terribles consecuencias padecieron los
que desoyeron las advertencias de los sumos sacerdotes.
Todo lo que el siglo XX podía conocer en su primera década
se basaba en
leyendas, en narraciones de boca en boca
que contaban los padecimientos de tal o cual saqueador de tumbas, o en
maldiciones que acompañaban a un objeto determinado hallado en una cámara
funeraria, al lado de una momia. Efectivamente, las cosas se desarrollaron
de esa manera ambigua, hasta esa tarde de viernes en que Carter y su
séquito de arqueólogos y funcionarios penetraron en la tumba donde
Tutankamon había descansado lejos del mundo de los vivos durante 3.259
años.
Unos meses antes cuando Carter descubrió el pasillo en
cuyo extremo se encontraba el recinto del faraón, los habitantes del
desierto se alarmaron. Por esos días una cobra (animal protector de los
sacerdotes egipcios) se había comido al canario de Carter y lo que para el
no paso de ser una tristeza, para los herederos de las antiguas
civilizaciones del Nilo, era un anuncio de futuras catástrofes.
Unas semanas después del ingreso a la cámara mortuoria,
cuando el mundo de la arqueología celebraba el triunfo de uno de los
suyos, el
ambiente del ocultismo se disponía a
comenzar una década tan brillante como el oro de la mascarilla del
legendario Rey-dios. Lord Carnarvon, dandy ingles, amante de la buena vida
y las aventuras, socio capitalista de Carter en sus andanzas egipcias,
muere en un hospital de El Cairo. Uno de los primeros en ingresar a la
tumba de Tutankamon, fue picado por un mosquito en la cara; se le formo
una herida infecciosa; entro en la suerte de coma febril y a los trece
días murió para horrorizar a los egipcios que auguraban las maldiciones
del faraón. Antes de expirar Caranvon le informo a su hermana que
Tutankamon lo había llamado y que iba a reunirse con él. En ese mismo
momento, en
Inglaterra, el perro del filántropo moría
fulminado por un infarto.
Nace la leyenda
La
muerte de Lord Carnarvon desato en el
mundo entero una comprensible fiebre por lo oculto: espiritistas de todas
las latitudes informaron sobre "comunicaciones
" de sacerdotes del antiguo Egipto portadores de mensajes terribles; la
maldición del faraón se convirtió en tema central durante muchos años, e
incluso la
literatura y el
cine se apropiaron del asunto para darle
un
carácter aun mas sensacionalista. Sin
embargo, no faltaron motivos para que la leyenda se incrementara.
El arqueólogo Arthur Mace, del
grupo de Carter, muere inexplicablemente
luego de un coma profundo en el mismo
hotel en el que Carnarvon (según su
ultimo anuncio) fue al encuentro de Tutankamon. Joel Woolf, amigo del
filántropo ingles y poseedor de las primeras
fotos tomadas en la cámara mortuoria,
muere por causas no definidas, lo mismo que Richard Bethell, secretario de
Carter.
En la larga y aterradora lista de muertos por la presunta
maldición de la momia, hay que destacar a la hermana de Lord Carnarvon,
Aubrey Herbert, que se suicido en Londres; la esposa del filántropo,
Almina, que murió repentinamente luego de visitar la tumba; el doctor
Archibald Reid, quien había sido encargado de sacar las radiografías de la
momia y falleció fulminado cuando nadie lo esperaba; Lee Stack y George
Gould, muertos ambos luego de visitar la cámara mortuoria; y varios
directores de museos, médicos, arqueólogos y gente ligada a los primeros
hombres que ingresaron a la tumba del Valle de los Reyes. Para ser
exactos, a seis años del descubrimiento ya sumaban 35 las personas muertas
en forma misteriosa que tenían en común una sola cosa: la momia de
Tutankamon.
Sin embargo, como ya fue señalado, este faraón fallecido
adolescente, que no hubiera merecido una línea en los
tratados de
historia de no ser porque tuvo la suerte
de que su tumba se encontrara intacta, no fue el único en hacer sentir sus
maldiciones.
En 1879 había sido descubierta la momia del sacerdote
Khapah Amon con la siguiente amenaza: "La cobra que esta sobre mi cabeza
se vengara con llamas de fuego de quien perturbe mi cuerpo. El intruso
será atacado por bestias salvajes, su cuerpo no tendrá tumba y sus
huesos serán lavados por la lluvia". Al
poco tiempo un ingles (Lord Harring) fue aplastado por un elefante, su
cuerpo abandonado y su carne y sus
huesos dispersados por intensas lluvias.
Se trataba del coleccionista que había comprado la momia de Khapah Amon.
Algo similar paso con la leyenda del Titanic, uno de los
capítulos mas negros de la
historia de la navegación. Se sabe que
murieron mas de un millar de personas y se han hecho numerosas
especulaciones acerca del motivo por el cual se hundió un transatlántico
considerado el mas
seguro del mundo. Lo que se conoce poco
es que uno de los pasajeros ahogados, Lord Canterville, llevaba en el
barco, cerca del puente de mando, la momia de una pitonisa que actuó
durante el reinado de Amenofis IV. La misma tenia un brazalete con la
siguiente leyenda: "Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos
aniquilara a todos aquellos que quisieron adueñarse de ti".
7. Posibles Causas
Sean del orden mágico o meramente científico, lo cierto es
que no son pocas las muertes extrañas vinculadas al descubrimiento de la
tumba de Tutankamon y otras momias. Como es natural, el origen de estas
muertes fue investigado por quienes no se conforman con la explicación
mágica. De esta forma se habló de venenos de contacto cuyas propiedades
tóxicas no caducan; de
gases tóxicos producidos por la
descomposición y el encierro; de
hongos tóxicos depositados en las tumbas
por sumos sacerdotes ( El British Medical Journal arriesgo la teoría de
que Lord Carnarvon murió al tocar en una vajilla un hongo patógeno llamado
histoplasma capsulatum ).
Para agotar el arsenal científico, hace unos años el
científico nuclear Bulgarini opino que los egipcios ya conocían la energía
atómica y que en ese marco cabía la posibilidad que hubieran utilizado
uranio radiactivo para proteger a los reyes de los profanadores.
Hace ya muchos años que no se habla de la maldición de las
momias. Los incrédulos, al parecer, habían ganado la batalla ya que
cualquier episodio reciente vinculado a objetos "malditos" seguidos de
muerte, son rápidamente archivados. Lo real es que las
teorías basadas en venenos y
gases radioactivos, bien pueden explicar
algunas de las muertes, no así los casos de
accidentes o suicidios, aunque sean
producidos por sugestión.
La casualidad, se sabe, no existe; pero una suma de ellas
siempre es algo mas que una simple casualidad.
8. La momificación, un arte universal
En Egipto, el embalsamiento se llevaba a cabo sacando el
cerebro por la nariz del muerto y las
vísceras por un costado del cuerpo, tras lo cual se procedía a un primer
lavado a base de vino de palma e infusiones varias. Después, se llenaba el
cuerpo con mirra triturada y se sumergía el cuerpo en una sustancia
preparada por los sacerdotes. Luego se lo untaba con resina, se lo volvía
a lavar y finalmente se lo envolvía con vendas de lino.
Otros países fueron escenario del culto a los muertos
acompañado de embalsamiento. En el Perú, la momificación consistía en
sustituir los
tejidos blandos con arcilla, acompañado
por la desecacion con fuego y humo. Con betún, bálsamos y otras especies
se rellenaba el cuerpo. En
Ecuador, por otro lado, se cocía la
cabeza en una sustancia aromática llamada "chinchipe", tras lo cual se la
exponía al humo. En
Japón la momificación comenzaba en la
vida del "paciente", que suprimía gradualmente la ingestión de
alimentos. En Siberia, en tanto, se
utilizaban técnicas vinculadas con el aprovechamiento del frío.
9.
Mapas de las Pirámides de Egipto
Guiza Plano General