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Para una definición - El
Constructivismo
Durante la turbulencia de la Primera Guerra Mundial y de la
Revolución Rusa, en Rusia hubo un florecimiento del arte creativo.
Al mismo tiempo que caía el régimen zarista y se precipitaba la
guerra civil, daba inicio el proceso que, tiempo después,
consolidaría la Revolución en la Unión Soviética. El arte Ruso
ejerció una influencia internacional en el diseño gráfico y la
tipografía del siglo XX. La década iniciada en el año 1910 con las
conferencias de Marinetti en Rusia, vio a los artistas de esa nación
absorber las nuevas ideas del cubismo y del futurismo con una
rapidez sorprendente para después continuar hacia diferentes
innovaciones.
La vanguardia rusa tenía suficientes rasgos comunes
con el cubismo y el futurismo para acuñar el término cubofuturismo. La
experimentación en la tipografía y el diseño caracterizaron los libros y
los periódicos de los artistas futuristas, presentando trabajos por
medio de la comunidad artística, visual y literaria. Simbólicamente, los
libros futuristas rusos fueron una reacción contra los valores de la
Rusia zarista. La utilización de papel rústico de métodos de producción
artesanal y de agregados hechos a mano expresaba la pobreza de la
sociedad campesina. Kasimir Malevich (1878-1935) fundó un estilo de
pintura de formas básicas y de color puro al que llamó suprematismo.
Después de trabajar a la manera del futurismo y del
cubismo, Malevich creó una abstracción geométrica elemental que era
nueva, no objetiva y pura. Rechazaba tanto la función utilitaria como la
representación gráfica, ya que Malevich buscaba "la expresión suprema
del sentimiento, sin buscar valores prácticos, ni ideas, ni la tierra
prometida". Pensador lógico con un conocimiento lúcido, Malevich se dio
cuenta de que la esencia de la experiencia artística es el efecto
perceptivo del color. Para demostrarlo, en el año 1913 Malevich expuso
un cuadrado negro pintado sobre un fondo blanco. ƒ afirmaba que el
sentimiento evocado por este contraste era la esencia del arte.
El movimiento fue acelerado por la Revolución, pues se
concedió al arte un rol social que raramente se asignaba. Los artistas
revolucionarios se habían opuesto al viejo orden y al arte visual
conservador. En el año 1917 pusieron sus energías en la propaganda
masiva para poder apoyar a los bolcheviques. Pero para el año 1920,
surgió una división ideológica concerniente a la función del artista
dentro del nuevo Estado Comunista. Algunos artistas como Malevich y
Vassily Kandinsky (1866-1944), suponían que el arte debía permanecer
como una actividad de las necesidades utilitarias de la sociedad. El
Estado, los sistemas económicos y políticos perecen, las ideas se
desmoronan bajo el peso de los años.
La compresión de nuestras percepciones del mundo
dentro de las formas del espacio y del tiempo es el único objetivo de
nuestro arte plástico y gráfico. Guiados por Tatlin (1885-1953) y por
Alexander Rodchenko (1891-1956), en el año 1921, 25 artistas propusieron
un punto de vista contrario, cuando renunciaron "al arte por el arte"
para consagrarse al diseño industrial, la comunicación visual y las
artes aplicadas al servicio de la nueva sociedad comunista. Estos
constructivistas hicieron un llamado a los artistas para que dejaran de
producir cosas inútiles y se volviera hacia el cartel, porque tal
trabajo pertenece ahora al deber del artista, como ciudadano de una
comunidad que está barriendo el campo de viejos desperdicios, para
prepararse para una vida nueva. Tatlin cambió de la escultura al diseño
de una estufa que daría el máximo de calor como un mínimo de
combustible; Rodchenko abandonó la pintura por el diseño gráfico y el
periodismo fotográfico.
Uno de los primeros intentos para formular una ideología
constructiva fue el folleto Konstruktivizm del año 1922, de Aleksei Gan
(1893-1942). En el criticaba a los pintores abstractos por ser capaces
de romper el cordón umbilical del arte tradicional y se jactaba de que
el constructivismo se había trasladado del trabajo de laboratorio a la
aplicación práctica. Gan escribió que los tres principios del
constructivismo son la arquitectura, la textura y la construcción. La
arquitectura representaba la unificación de la ideología comunista con
la forma visual. La textura significaba la naturaleza de los materiales
y cómo son empleados en la producción industrial. La construcción
simboliza el proceso creativo y la búsqueda de leyes de organización
visual.
Quien mejor llevó a cabo el ideal constructivista fue
El (Lazar Markovich) Lissitzky (1890-1941) pintor, arquitecto, diseñador gráfico y
fotógrafo. Este visionario de energía y constancia inagotables influyó
profundamente en el curso del diseño gráfico. En el año 1919, Marc
Chagall, director de la Escuela de Arte en Vitebsk, invitó a Lisstinzky
a unirse al cuerpo de profesores.
Malevich daba clases ahí y se convirtió en la
influencia más importante para
Lisstinzky, quien desarrolló un estilo de
pintura al cual denominó PROUNS (abreviatura de "proyectos para el
establecimiento -afirmación- de un arte nuevo"). En contraste con la
llanura absoluta del plano pictórico de Malevich, PROUNS introdujo
ilusiones tridimensionales que, al mismo tiempo, se alejaban de atrás
del plano pictórico y se proyectaban hacia delante del plano pictórico
(en cuanto a la profundidad positiva). Lissitzky llamaba PROUNS a "un
estado de intercambio entre la pintura y la arquitectura". esto describe
su síntesis de los conceptos de la arquitectura con la pintura; También
muestra que el PROUNS señalaba el camino para la aplicación de los
conceptos de la forma y del espacio en la pintura moderna al diseño
aplicado. Al rebelarse contra las restricciones de la tipografía
metálica, Lissitzky utilizaba a menudo la construcción con instrumentos
de dibujo y maqueta para realizar sus diseños. En el año 1925, predijo
acertadamente que el sistema de Gutemberg pertenecía al pasado y que los
procesos fotomecánicos reemplazarían a los tipos de metal y abrirían
nuevos horizontes para el diseño, tal como la radio había reemplazado al
telégrafo.
Uno de los diseños gráficos de mayor influencia en los
años veinte es el libro "Los istmos del arte 1914-1924", el cual fue
editado por Lissitzky junto con el dadaísta Hans Arp. El formato
desarrollado por Lissitzky para este libro constituye un paso importante
en la creación de un programa visual par ordenar la información. La red
de tres columnas utilizada para el texto, la red horizontal de tres
columnas empleada para la portada y la estructura a dos columnas de la
página de contenido se convirtió en un armazón arquitectónico para
organizar las páginas ilustradas. Asimismo, la forma en que la
tipografía sans-serif y las barras están tratadas es una expresión
temprana del estilo modernista. En 1923, dio comienzo una batalla de 18
años contra la tuberculosis.
Después de regresar a Rusia en el año 1925. Lissitzky
pasó la mayor parte del tiempo en grandes proyectos de exposiciones para
el gobierno soviético, además de publicaciones, dirección artística y
algunos proyectos de diseño arquitectónico. Lissitzky murió en diciembre
de 1941, seis meses después de que Alemania invadiera Rusia. Por medio
de su responsabilidad social y el compromiso con su pueblo, de su
dominio de la tecnología para servir a sus propósitos y de su visión
creativa. El Lisstzky estableció una pauta de excelencia para el
diseñador. El inicio del fotomontaje en Rusia coincidió con el
descubrimiento del montaje en la película cinematográfica y compartió
parte de su vocabulario. Mostrar acciones simultáneas; sobreponer
imágenes; usar acercamientos extremos e imágenes en perspectiva, a
menudo juntos; y la repetición rítmica de una imagen constituyeron
algunas de las técnicas comunes a ambos lenguajes. El concepto de la
pintura en serie era aplicada por Rodchenko dentro del diseño gráfico en
el año 1924.
Aunque el constructivismo persistió como una
influencia en los gráficos soviéticos y el diseño industrial, pintores
como Malevich, que no abandonó el país, fueron arrastrados a la pobreza
y la obscuridad. Algunos artistas desaparecieron en el Gulag. Las
innovaciones de este florecimiento artístico encontraron su desarrollo
ulterior en Occidente. Sin embargo, la naturaleza del espíritu creativo
tal, que a pesar de la estricta desaprobación oficial, el diseño gráfico
innovador de la tradición constructivista continuó apareciendo de vez en
cuando.
Para una definición de
constructivismo - Del Diccionario soviético de
filosofía
Constructivismo: (del latín «constructio»:
construcción, estructura). Dirección artística cuyos representantes
atribuyen especial significado a que se pongan de manifiesto los
aspectos constructivos de la forma, artística y de los recursos
materiales para crearla. Alcanzó su mayor difusión en arquitectura;
surgió después de la Primera Guerra Mundial gracias al avance de la
técnica industrial y a la introducción de nuevos materiales para
construir (cemento armado, cristal). Ha incluido en sí varias
tendencias: funcionalismo, racionalismo, «arquitectura moderna», &c. El
constructivismo ha encontrado su manifestación en la obra de Le
Corbusier (Francia), Walter
Gropius, Erich Mendelsohn, Bruno Taut (Alemania), Frank Lloyd Wright
(Estados Unidos) y otros. Son rasgos positivos del constructivismo la
exigencia de que las formas arquitectónicas tengan una justificación
funcional y el que la construcción resulte cómoda y económica. Sus
serios defectos son: el esquematismo, la negligencia de las tradiciones
nacionales, la tendencia a estetizar excesivamente los materiales
modernos y ciertos recursos arquitectónicos. En la U.R.S.S., en la
década de 1920, el constructivismo influyó sobre la obra de los hermanos
Viesnin y otros. En la literatura rusa, el constructivismo surgió en
1922; agrupaba poetas y críticos, entre ellos I. Selvinski y K. Zelinski.
Se distinguían por concebir la obra literaria como una construcción, por
exagerar el papel de los recursos formales en el arte. El grupo se
desintegró en 1930. Sus miembros, después de vencer las desviaciones
formalistas, pasaron a integrar la literatura del realismo socialista.
Constructivismo
Movimiento artístico de vanguardia fundado en Rusia. Dicho
término lo utilizó por primera vez en 1913 el critico N. Punin a
propósito de los relieves de Tatlin. Según A. Gan, el movimiento como
tal “surgió en 1920 en el marco de los pintores de izquierdas y de los
ideólogos de la acción de masas”. En dicho marco se sitúa el Manifiesto
realista de N. Gabo y A. Pevsner y las tesis productivistas enunciadas
por Vesnin, Popova, Ekster, Rodchenko y Stephsnova en el catalogo de la
muestra “5x5=25”. En gran parte, los presupuestos figurativos del
constructivismo eran análogos a los de movimientos contemporáneos como
el cubismo, el dadaísmo y, en particular, el futurismo. Al igual que
este último, el constructivismo manifestaba su rechazo al arte burgués y
descubría el proyecto de un nuevo lenguaje en las “propuestas” de la
tecnología y la mecánica industriales. Sin embargo, la peculiar
situación sociopolítica de la época caracterizó y distinguió el
constructivismo.
Los artistas del movimiento vieron en los caminos
abiertos por la revolución de Octubre, la posibilidad concreta de romper
el aislamiento entre el arte y las masas y construir un nuevo arte para
una nueva sociedad. De 1920, data el proyecto de Tatlin, con motivo de
la III Internacional de una arquitectura escultura constituida por una
espiral de hierro que se expande en diagonal, encerrada por paredes de
vidrio de una altura superior a la de la torre Eiffel. En 1923, el
proyecto de los hermanos Vesnin para el Palacio del Trabajo, un volumen
claro, estereométrico, compuesto por delgadas barras metálicas
constituyó el primer intento de expresar con una nueva forma una nueva
dimensión social. En 1924, nace otro proyecto de los hermanos Vesnin
para el edificio del periódico “Pravda” de Leningrado, un edificio de
vidrio, hierro y cemento armado. En 1925, Melnikov construye el pabellón
soviético de la Exposición de París: un rectángulo estereométrico de
estructura de madera con colores puros, cortado en diagonal por la
escalera.
Este periodo de intensa experimentación durara
hasta 1933 y sólo en algunos casos serán algo más que proyectos:
tipologías de edificación, nuevos centros comunitarios (los llamados
“condensadores sociales”), nuevas fabricas, nuevas hipótesis
urbanísticas. Sin embargo, paulatinamente, y debido al choque con los
problemas reales planteados por la construcción del socialismo, en el
movimiento surge una escisión entre el ala “formalista” (Leonidov) y el
ala “productivista” (Tatlin, Ginzburg). Ello constituirá el preludio del
fin del movimiento que se producirá a partir de 1933 al prevalecer en la
organización estatal soviética una ideología burocrático-académica
imputable, en el fondo, al retraso tecnológico de la Unión Soviética de
esa época, respecto del cual las hipótesis formales del constructivismo
resultaban desfasadas y sustancialmente inutilizables.
VV.AA. Enciclopedia de arte -
Garzanti-Ediciones B. Barcelona, 1991. Págs. 218-219
Ante todo una concepción de la
estructuración del espacio, incluso cuando se lleva a cabo en la
pintura; la obra de arte está en comunicación con el espacio que la
circunda y penetra, cuya estructura invisible se materializa en ella; se
abre por todas partes hacia el espacio y consta, especialmente en la
fase última del constructivismo de elementos, frecuentemente
transparentes, de formas geométricas, lineales y planas. En tanto que
principio de creación el modelo figurativo se sustituye por el "culto
del material" que en los relieves de Vladimir Tatlin (1885-1953) se
refiere al contraste táctil de materiales y en su fase más tardía a la
elasticidad y relaciones de peso y tensión dentro de la construcción.
Del mismo modo que los futuristas, los constructivistas rusos se fijaban
como meta una «reconstrucción» de la sociedad, lo que les condujo a un
interés por la arquitectura, el diseño utilitario y la escenografía. A
Tatlin se unieron Aleksandr Rodtschenko (1891-1956), El Lissitzky
(1890-1941), Naum Gabo (1890), Antoine Pevsner (1886-1962) entre otros.
Por lo que se sabe, el nombre constructivismo fue utilizado por primera
vez en 1921, e indica que los artistas consideraban su trabajo del mismo
modo que la actividad de los ingenieros, como un «construir» de objetos
utilitarios, aunque frecuentemente ésos tuviesen que crear su propia
«finalidad». En seguida (y todavía hoy) se utilizó como denominación
imprecisa de construcciones geométricas y pictóricas. Esto se debe, en
parte, a que la concepción del espacio constructivista no se encuentra
exclusivamente en este grupo ruso, era característica ya del espacio
pictórico de los cubistas, futuristas y rayonistas, y fue ya realizada
por Balla en su Complesi plastici (1914). En De Stijl se encuentra
particularmente en van Doesburg. En Polonia, Hungría, Alemania y
Checoslovaquia se formaron grupos que se llamaron, o se les llamó
posteriormente, constructivistas y que tenían generalmente en común con
el constructivismo y el suprematismo ruso una parte del lenguaje formal
y de las ideas sociales. Revistas: Lief (Ossip Brik, Boris Arvatov,
entre otros, Moscú, 1923), Wjeschtsch-ObjetGegenstand (El Lissitzky e
Ilja Ehrenburg, Berlín, 1922), Má Lajos Kassak, Budapest y Viena,
1916-1927), Disk (Checoslovaquia, 1923), G (Hans Richter, 192324); en
Polonia: Zwrotnica (Tadeusz Peiper, 1922-1927), Blok (1924-26), Praesens
(1926).
1913/14 Tatlin: primeros relieves pintados.
1915
Tatlin: Relieves situados en un ángulo (relación entre construcción y
espacio determinada previamente).
1917
Decoración del Café Pittoresque en Moscú por Tatlin y Rodtchenko (véase
«Rusia durante la revolución»).
Cor Blok.- Hª
del arte abstracto.
Cátedra. Madrid- 1987. Págs 219-239
El constructivismo ruso
Si bien en un principio
el Constructivismo con Tatlin su fundador, a la cabeza, se hallaba en
clara conexión con las vanguardias rusas iniciales como el Suprematismo,
más tarde, en 1920, se produjo la escisión. Vladimir Tatlin conocía
desde hacía tiempo a Malevich, pero los planteamientos suprematistas
eran muy distantes de las concepciones constructivistas. La postura de
Tatlin estaba marcada por la tendencia a buscar la renovación artística,
pero siempre en función de movilizar a las masas.
De
este modo, en el año 1920 Tatlin y sus seguidores propugnaron la
validez del diseño industrial, oponiéndolo a la creación
artística, considerada como una mera consecuencia de la estética
burguesa. Los constructivistas pensaban que los
artistas debían dedicarse a las actividades que fueran verdaderamente
útiles para la sociedad, como pudieran ser la arquitectura, la
producción industrial, el diseño publicitario, la tipografía, etc. A
pesar de esas metas, aparentemente homogéneas, no puede decirse que el
Constructivismo ofrezca demasiadas características encaminadas a
lograr un estilo unitario. Quizá contribuye a ello el hecho de que se
considere dentro de esta corriente a artistas tan dispares como pudieran
ser el propio Tatlin, El Lissitzky, Gabo o Pevsner.
Lo
que sí es cierto es que el Constructivismo influyó de modo determinante
en la evolución artística y arquitectónica de los años veinte, hasta el
punto de que se crearon numerosas asociaciones, como: VCHUTEMAS (Taller
Artístico Técnico Superior), que fue el principal centro de
experimentación en Rusia; ASNOVA (Asociación de Nuevos Arquitectos); y
OSA (Sociedad de Arquitectos Contemporáneos), entre otras. Aparte de los
diseños gráficos, para los numerosos carteles de propaganda política,
efectuados por los constructivistas, debe señalarse que el
principal ámbito donde éstos destacaron fue el escultórico. Vladimir
Tatlin había realizado ya en 1919 su famoso Proyecto para el Monumento
de la Tercera Internacional que tanto puede considerarse una obra
arquitectónica como una pieza escultórica. Se trata de una composición,
basada en la conjugación de dos cilindros en espiral inclinados que
poseen muchos elementos en común con la concepción escultórica del
Futurismo italiano. Nunca debe olvidarse que los contactos entre
artistas futuristas y artistas de vanguardia rusos fue un hecho, a
partir del viaje realizado por Marinetti en 1910 a Rusia.
Otro artista
que, además de pintor y diseñador,
fue un escritor importante es Alexander Rodtchenko.
Sus primeras esculturas son piezas abstractas, constituidas por aros
metálicos, conectados entre si por medio de ejes oblicuos.
La
renovación profunda se debió a los hermanos Pevsner, Antoine y Naum que,
más tarde, adoptó el apellido Gabo. Estos dos artistas mantuvieron
contacto continuado con el arte del resto de Europa, Naum Gabo estudió
en Munich junto a los pintores de Der Blaue Reiter, para después pasar a
Paris. Sus primeros trabajos están fechados en 1915 y son construcciones
a base de materiales diferentes. Tras instalarse de nuevo en Rusia, en
1920, publicó con su hermano Antoine el Manifiesto Realista en el que
aparecen claramente reflejados los principios de su escultura.
Existe una preferencia en ella por las formas abstractas,
por la valoración simultánea del espacio, el tiempo y la luz.
Ateniéndose a dichos fundamentos, creó en 1920 la primera obra
escultórica considerada cinética, pues se trataba de una
lámina de acero, que vibraba gracias a un pequeño motor eléctrico,
creando un volumen de carácter virtual.
La
trayectoria de Antoine Pevsner comienza algo mas tarde que la de su
hermano, pero, tras la redacción del manifiesto citado, adquiere ya unas
características bastante claras. Si bien su obra de los años veinte no
es abstracta, la posterior sí lo es y demuestra además cuán inventivo
llegó a ser su autor. Configuraciones helicoidales de superficies
constituidas por finísimas varillas de bronce oxidado son sus piezas
más relevantes. Tanto en el caso de Gabo como en el de Pevsner ha de
tenerse presente que su máxima aportación a la escultura del siglo XX se
basa en la concepción aérea de sus obras.
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