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Un arquetipo acaso sería el admirable Sócrates, quien llevo una vida
austera con ejemplar paciencia. Su método de enseñanza, admirable,
consistía en la conversación, en la interrogación o en la ironía que
conducía a finalidades perfectamente definidas por él. Todo le servía
de pretexto para su enseñanza; su vida fue un verdadero apostolado
producto de su filosofía. Sócrates, condenado a beber la cicuta frente a
sus discípulos, acto que realizó serenamente, tenía su filosofía; no
consistía en ahondar en los sistemas generales del universo, sino en
educar los instintos del hombre sin tratar de reformarlos para no
contrariar la obra de la naturaleza; sus enseñanzas estimularon las
inquietudes y rebeldías de la juventud ateniense que al fin revolucionó
los tradicionales sistemas filosóficos griegos. Han pasado de los siglos
y la antorcha socrática sigue iluminando: el objeto propio de la filosofía
es el hombre mismo, sus actos, sus pensamientos.
Entonces, nuevamente surge la pregunta ¿qué es filosofía? Filosofía es
el esfuerzo de la mente para guiar al hombre hacia metas de bienestar, de
paz, de serenidad; es el ejercicio de la razón para orientar al mundo
hacia lo verdaderamente grande, hacia lo verdaderamente justo; es el ideal
constante de lograr una humanidad más perfecta
Sin embargo para encontrar la relación entre filosofía y estética se
acude a los conceptos de Miguel Bueno, para quien la filosofía es la
ciencia que se encarga de explicar la cultura. Ahora bien, ¿qué es
ciencia, qué es cultura y por qué la filosofía es la ciencia que se
ocupa de explicar la cultura?
Ciencia es la tarea universal, es el intento del hombre por explicar los
fenómenos de la naturaleza, de la vida misma; es la conexión sistemática
de los hechos, expresados en leyes, estas leyes están elaboradas como
resultado de una observación atenta de los mismos; para saber, basta
observar y para saber científicamente es preciso observar ordenadamente,
la observación da a conocer los hechos, después estos hechos se comparan
buscando analogías y diferencias que conducen a definirlos, determinando
su naturaleza y estableciendo las leyes que los han de regir. Por esto se
define la ciencia como la conexión sistemática de los hechos, que no es
otra cosa que la tarea universal a la que el hombre dedica su existencia.
Concepto
de estética
La estética es la disciplina más joven, es la ciencia que estudia e
investiga el origen sistemático del sentimiento puro y su manifestación,
que es el arte, según asienta Kant en su Crítica del juicio. Se puede
decir que es la ciencia cuyo objeto primordial es la reflexión sobre los
problemas del arte. Es fundamental que por medio de la cultura se realicen
los valores, ya que cada valor da paso a una rama cultural y
consecuentemente, cada rama cultural encierra un valor. El valor se
comprende preguntando cuál es el fin que el hombre persigue, cuál es el
propósito que lo anima en el inagotable esfuerzo de cada día, cuál es
la meta que lo orienta en la infinidad de actos que lleva a cabo en su
vida cultural. La mejor respuesta parece ser la siguiente: el hombre
realiza la cultura porque en ella conquista un fin que considera valioso,
el valor mismo es lo que parece digno de conquista, no importa que reclame
todo el titánico esfuerzo de la humanidad. El valor se va transmitiendo
de generación en generación; desde los tiempos más remotos en que la
cultura consistía apenas en la habilidad para tallar una piedra o para
hacer fuego, hasta la época actual, pletórica de manifestaciones
grandiosas de cultura, el esfuerzo del hombre no ha dejado de dar fruto,
ha tenido un motivo que perseguir. Cada uno de esos motivos recibe el
nombre de valor, valor significa lo que s valioso, lo que vale en sí
mismo, el valor es lo que sostiene algo que lo realizan y lo convierte en
algo objetivo que cualquier hombre puede campar y apreciar. El valor
representa un elemento para cultivarse en la tarea de la existencia, que
continuamente convierte la aspiración a plasmar, el valor, en la realidad
del acto cultural. El valor es el contenido de la cultura, es el algo que
el hombre busca, anhela y pretende conquistar en su tarea; aunque ésta
deba ser infinita, el hombre sabe que rendirá su tributo a la tierra
antes de conquistar el valor, pero sabe también que su esfuerzo será
provechoso para la humanidad y que quizá lo que él no logró, será
alcanzado más tarde. Considerando los valores como el contenido de la
cultura, cabe afirmar que la conquista del valor es la dimensión de la
humanidad; el sentido del valor y su manera de medirlo es el problema que
borda la filosofía. Según el mencionado autor, cada una de las ciencias
que se han citado anteriormente posee una facultad espiritual que es la
función que la determina, una forma de manifestación cultural y un valor
realizado, así la facultad espiritual que caracteriza a la lógica es el
pensamiento, se manifiesta culturalmente como ciencia y el valor que
realiza es la verdad. La ética está caracterizada por la voluntad, tiene
su forma de manifestación cultural como moral y su valor es el bien. La
estética se manifiesta como arte en la cultura su facultad es el
sentimiento y su valor la belleza. Si la estética es la reflexión filosófica
sobre el arte, uno de sus problemas será el valor que se contiene en su
forma de manifestación cultural, y aunque un vario número de ciencias
pueden ocuparse del arte, solo la estética analiza filosóficamente los
valores que contienen en la obra de arte. Entre la lógica y la ética,
entre la ciencia del ser y la del deber ser, existe un vacío que la
conciencia cultural exige llegar, hay una contradicción entre la
naturaleza, donde la casualidad produce todo fenómeno natural, y la
moralidad, en que la voluntad se encamina a producir el bien; este vacío,
esta contradicción, es resuelta por la estética, porque en el arte la
naturaleza se presenta como moralidad y la moralidad como si fuera
naturaleza. En efecto, en el arte el ser presenta como deben ser, y el
deber ser como siendo. Lo real de la lógica y lo ideal de la ética
encuentran su fusión en el arte, puesto que sólo en el arte lo real,
mediante el sentimiento, aparece como ideal y lo ideal como real. La estética
mediante el sentimiento, que es facultad espiritual característica, se
manifiesta como arte y realiza como valor fundamental la belleza. De esta
aseveración se deduce que el arte es una manifestación de la cultura
estudiada por la estética, entonces la estética es la ciencia que se
encarga de explicar filosóficamente el arte como manifestación de la
cultura, pero el arte es además manifestación de belleza, puesto que es
el valor que realiza; entonces, la estética se puede definir atendiendo a
su forma de manifestación en la cultura, a su facultad espiritual y al
valor que realiza, de la siguiente manera: la estética es la ciencia que
se ocupa filosóficamente del arte, de sus manifestaciones y las
experiencias del hombre en relación con el mismo. Etimológicamente, la
palabra estética deriva de las voces griegas aistesis, sentimiento, e ica,
relativo a; la definición sería entonces, atendiendo a sus raíces:
ciencia relativa a los sentimientos, más concretamente a la belleza. Se
le ha definido también como "ciencia que trata de la belleza y de la
teoría fundamental y filosófica del arte". Desde 1752, en que
Baumgarten usó la palabra estética, se la designó como ciencia de lo
bello, misma a la que se agrega un estudio de la esencia del arte, de las
relaciones del éste con la belleza y los demás valores. Algunos autores
han pretendido sustituirla por otra denominación: catología, que
atendiendo a su etimología significa ciencia de lo bello. Kant la toma en
un sentido más bien etimológico, para él la estética significó la
teoría de la percepción, teoría de la facultad para tener percepciones,
o bien teoría de la sensibilidad como facultad para tener percepciones;
sin embargo, se ha difundido más bien el término estética, que para
todos significa hoy teoría del arte y la belleza
Valores estéticos
Desde que los filósofos empezaron a ocuparse de la estética, surgió
el problema, bastante arduo por cierto, de definir los valores estéticos;
puesto que la estética tiende a crear un valor, es preciso, de decía,
definir su o sus valores. Este punto es esencial y de gran trascendencia
para la filosofía del arte; sin embargo, el intento de encontrar una
definición que llene los requisitos de tal, es casi una de sus
imposibilidades.
Para Ramos, "mientras que los valores en el arte se dan con plena
evidencia a la intuición del artista o del contemplador, no sucede lo
mismo cuando se trata de aprehenderlos racionalmente para determinar su
esencia conceptual. Los valores estéticos muestran que su cualidad
sensible es ilógica e irracional, quedan fuera de toda lógica y de toda
razón".
El primer intento, fracasado, fue de Platón, quien al tratar de llevar la
idea de la belleza como valor estética hacia el mundo inteligible, se
encontró con que su sentido concreto se evaporó convirtiéndose en idea,
una idea completamente vacía.
El valor belleza, fundamental en el arte, no es valor formal, sino un
valor de contenido concreto, lo que es patente sólo con pensar que se da
tal calificativo a un poema, una melodía o un cuadro, en realidad se
trata de cosas diferentes aun cuando se les aplique el mismo adjetivo; lo
que en estas cualidades aparece como esencial es precisamente lo que en
cada caso las individualiza, no con rasgos comunes, de ahí la dificultad
de definir la belleza y los demás valores estéticos.
Bajo el nombre de belleza ha dado el hombre en comprender toda la gama de
valores estéticos, lo sublime, lo gracioso, lo trágico; enseguida,
cierto valor estético concreto, como cuando se hace referencia a la
belleza de la figura humana manifestada en pintura y escultura, por
ejemplo.
Entonces, ¿cómo encontrar una unidad del valor estético?
Parece que no hay otro camino para entender, no definir, los valores estéticos,
que a partir de las reacciones emocionales que corresponden a los mismo
valores.
Estas reacciones son individuales, subjetivas, pero están relacionadas
con el objeto que nos parezca bello (o feo, trágico, gracioso, etc.). Los
diferentes valores expresados en el arte corresponden entonces a intereses
espirituales de un orden peculiar que encuentran su manifestación
adecuada en la expresión artística; empero en la obre de arte no sólo
se dan valores estéticos, se dan valores de muy diversa índole, de los
que no se puede hacer abstracción al contemplar o juzgar la obra; así,
hay expresiones artísticas cuya finalidad es moral, religiosa, política
y aun de propaganda comercial que llevan en sí valores que no son
puramente estéticos y no por eso puede disminuirse su valor estético.
Entonces en la obra de arte existen, además de los valores estéticos,
valores extraestéticos. Raymond Stites considera que en la obra de arte
existen valores formales, valores de asociación y valores utilitarios.
- VALORES FORMALES
Los valores formales son los valores estéticos y son propios de la obra
de arte (recuérdese que el arte no sólo expresa lo bello); estos valores
hablan a la sensibilidad del hombre, son los que provocan en el
contemplador la emoción estética, ya que tienden a despertar la
sensibilidad humana y a producir experiencias estéticas, haciendo caso
omiso de cualquier otro tipo de mensaje.
- VALORES DE ASOCIACIÓN
Los valores de asociación, que son como los utilitarios extraestéticos,
constituyen el aspecto ideático del arte, pueden expresar los mitos,
ideales o sueños de cada raza, pero no como los valores estéticos;
tienen la peculiaridad de transmitir a través de la obra pensamientos,
opiniones e ideas ajenos a los valores estéticos, así como estimular
emociones que puedan se consideradas de valor social.
- VALORES UTILITARIOSLa cultura es precisamente el contenido de la filosofía,
son los actos y pensamientos del hombre, es el afán cotidiano de dar un
sentido a la existencia.
Emmanuel Kant considera que los caminos de la cultura son infinitos para
el hombre, que no se conforman con vivir sino que trata siempre de dar un
sentido, un porqué a su existencia, una razón de ser, de aquí que
realiza infinidad de actos tendientes a llegar a ese fin; el acervo de lo
que el hombre realiza, el conjunto de creaciones valiosas que en el
transcurso de los siglos ha realizado y acumulado para satisfacer las
necesidades espirituales que tiene, constituyen la cultura.
Ahora bien, la filosofía, es una ciencia, la ciencia que explica la
cultura, porque para encontrar el fundamento de los hechos culturales
necesita seguir el camino de la ciencia, es decir, necesita estudiar los
hechos de la vida humana expresados en leyes. La filosofía entonces, se
encarga de explicar el cómo y el porqué de los actos que el hombre
realiza, es la ciencia que reflexiona sobre el quehacer humano y le da
sentido.
Para explicar la cultura, la filosofía se auxilia de tres disciplinas: lógica
ética y estética. La lógica es la ciencia del ser, es la ciencia que
estudia e investiga el origen sistemático del ser verdadero en la
naturaleza.
La ética es la ciencia del deber ser, es la ciencia que estudia e
investiga el origen sistemático de la buena voluntad del hombre. En su Crítica
de la razón práctica, Kant la define como la ciencia de la buena
voluntad en acción para llegar a su resultado propio, que es el bien
Los valores utilitarios constituyen el aspecto práctico de la obra; los
de asociación, precisamente por asociación de ideas, buscan la afloración
de ideas no estéticas; los utilitarios se dirigen a la inteligencia práctica,
incluso a la comercialización de la obra.
La paradoja del arte consiste en el hecho de que la obra de arte reúne
las dos modalidades más contradictorias de la vida: pensamiento y
sentimiento, abarcando sus valores; los valores estéticos, formales,
resultan de conflicto y final conjunción de estos elementos en el alma
del artista, irreductibles generalmente, sólo reconciliables en el arte.
No es posible, al contemplar la obra de arte, disociar estos valores y
atender solamente a los valores formales, puesto que en toda obra de arte
aun en mínima parte existen valores de asociación y utilitarios; así
las más elevadas manifestaciones de arte serán aquellas en que los
valores de asociación y utilitarios representen el papel más pequeño.
En realidad los valores estéticos son una constelación de valores que se
conjugan en la obra de arte como una unidad indisoluble y que produce en
el espectador una impresión emotiva, unitaria también
Concepto de cultura
La cultura es precisamente el contenido de la filosofía, son los
actos y pensamientos del hombre, es el afán cotidiano de dar un sentido a
la existencia.
Emmanuel Kant considera que los caminos de la cultura son infinitos para
el hombre, que no se conforman con vivir sino que trata siempre de dar un
sentido, un porqué a su existencia, una razón de ser, de aquí que
realiza infinidad de actos tendientes a llegar a ese fin; el acervo de lo
que el hombre realiza, el conjunto de creaciones valiosas que en el
transcurso de los siglos ha realizado y acumulado para satisfacer las
necesidades espirituales que tiene, constituyen la cultura.
Ahora bien, la filosofía, es una ciencia, la ciencia que explica la
cultura, porque para encontrar el fundamento de los hechos culturales
necesita seguir el camino de la ciencia, es decir, necesita estudiar los
hechos de la vida humana expresados en leyes. La filosofía entonces, se
encarga de explicar el cómo y el porqué de los actos que el hombre
realiza, es la ciencia que reflexiona sobre el quehacer humano y le da
sentido.
Para explicar la cultura, la filosofía se auxilia de tres disciplinas: lógica
ética y estética. La lógica es la ciencia del ser, es la ciencia que
estudia e investiga el origen sistemático del ser verdadero en la
naturaleza.
La ética es la ciencia del deber ser, es la ciencia que estudia e
investiga el origen sistemático de la buena voluntad del hombre. En su Crítica
de la razón práctica, Kant la define como la ciencia de la buena
voluntad en acción para llegar a su resultado propio, que es el bien
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