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Fuente: Universidad
de Valladolid
Nació en Alejandría en 1863. Era hijo de Petros Cavafis, un
comerciante originario de Constantinopla, que había hecho negocios en
Manchester y se había casado, a su vuelta a Constantinopla, con Jariclía
Fotiadis, la hija de un mercader fanariota de diamantes. En 1855 la
familia se trasladó a Alejandría, donde nace en abril de 1863
Constandinos Petros, su noveno y último hijo. En 1870 Petros muere, la
familia se traslada a Inglaterra en 1872, los negocios quedan a cargo del
hijo mayor y se acaban arruinando por su inexperiencia. Vuelven a Alejandría
en 1878, donde vivirán al borde de la pobreza.
Los años en Inglaterra de C.P., lo influyen: su contacto con la
literatura inglesa lo seguirá toda su carrera, adquiere los modales
ingleses que lo caracterizan y su segunda lengua será el inglés, de modo
que se dice que habló griego con cierto acento británico. De hecho su
primera literatura adolescente será en inglés.
A la vuelta a Alejandría recibe su última educación formal en el Liceo
Hermis, una escuela de comercio de la comunidad griega. Debido a los
disturbios que llevarán a la intervención inglesa en Alejandría, la
familia vuelve a trasladarse a Constantinopla en 1882. Allí escribe sus
primeros poemas (En Inglés, Francés y Griego) y tiene sus primeras
relaciones homosexuales.
De vuelta a Alejandría (1885), empieza a trabajar en un periódico y en
1888 ayuda a uno de sus hermanos como agente de bolsa. Se dedica mientras
a escribir poemas y algunos ensayos, como uno titulado Devuelvan los Mármoles
de Elgin. A los 29 años entra como becado al Ministerio de Obras Públicas,
en el servicio de riegos, irá ascendiendo, siempre con el impedimento de
pertenecer a la minoría griega, hasta que en 1922 se retira como director
asistente. Esta ocupación será su principal y acomodada fuente de
ingresos.
Vivirá en Alejandría con muy escasos viajes (A París, Londres y Atenas)
hasta su muerte en 1933.
De sus datos biográficos se puede deducir una poco intensa vida personal,
lo que tampoco significa que fuese un personaje solitario. Vivió con su
madre hasta que ésta murió, en 1899, luego con algunos de sus hermanos,
y finalmente solo. Sólo se le conocen dos amores y pasajeros y no vivía
acomplejado por su homosexualidad. Su mayor y más larga amistad fue con
Alexandros Singopoulos.
Cavafis mantuvo intercambios literarios con otros escritores, por ejemplo
una relación de veinte años con E.M. Forser. Muchos de los que lo
visitaron hablaron no sólo de su receptividad, sino de sus muy
interesantes conversaciones sobre historia y cultura.
Nunca en vida publicó un volumen de sus obras, imprimía poemas sueltos,
a lo sumo cuadernillos sujetados por clips en tiradas para los conocidos.
Por esta actitud y por otras causas fue un desconocido en el panorama
literario griego hasta después de su muerte, sólo recibe una condecoración
del dictador Pángalos en 1926 y ciertos reconocimientos a partir de 1930
debido a su creciente popularidad en Inglaterra, gracias a figuras como
T.S. Elliot, que publica su traducción de Ithaka. Fue sobre todo a partir
de sus diez últimos años de vida que empieza a ser estudiado. Entre sus
posteriores estudiosos encontramos a Y. Seferis, W.H. Auden, C.W. Bowra y
M. Yourcenar.
Lo que le hizo poco popular en su tiempo fue quizá lo mismo que le hizo
único: Su frugalidad de figuras retóricas, su vivo sentido de la
historia, su apoyo al helenismo, junto con cierto cinismo político, su
uso de la lengua popular mezclada con cazarévusa y los coloquialismos, su
adelanto al tratar el tema de la homosexualidad y su absoluta perfección
estética, que llega hasta la apariencia tipográfica de sus poemas.
Literatura
Cavafis publicó poemas desde 1891, pero reniega de casi todos los de
esa década en su corpus de poemas canónicos, que son 154, el primero de
ellos, Murallas, de 1896 y el último En las proximidades de Antioquía,
de 1933.
Los años más críticos para la formación de su estilo están entre 1896
y 1904. Es entonces cuando abandona su papel de sucesor del Romanticismo.
Murallas, con su sobriedad, expresa el aislamiento del hombre de este
siglo. Otros poemas de este tiempo van mostrando más rasgos de su estilo:
la melancolía post romántica en "Velas" y el elemento histórico
y mitológico de "Caballos de Aquiles" y otros. La dignidad
humana de "che fèce... il gran rifiuto", el cumplimiento del
deber de "Termópilas" y la mezcla de historia y dramatismo de
"Esperando a los bárbaros" van configurando lo que los críticos
conocen como "La ciudad de Cavafis".
Una vez alcanzada la madurez, no se separará de su estilo, compondrá la
mayor parte de sus poemas después de 1911 con cierta decadencia en número
al final.
Su obra la clasificaba en tres áreas, atendiendo a su expresión poética:
filosóficos, históricos y eróticos. Esto no impide que semánticamente
los poemas de cada clase puedan tener esos temas u otros entremezclados
bajo una forma determinada.
Respecto a sus poemas eróticos, muchos críticos han exagerado su
hedonismo homosexual, sus poemas más eróticos son posteriores a 1915, y
aun con su franqueza, conservan la nobleza y dignidad de los otros, se
entremezcla lo artístico y lo erótico.
Los poemas históricos son los más característicos, hasta 1910 hay
ejemplos como: Esperando a los bárbaros, El rey Demetrio, Los pasos y Es
él. En 1911-12: Dios abandona a Antonio, Filoheleno y Reyes alejandrinos.
Los poemas históricos tienen contenidos también hedonistas y didácticos,
pero encerrados tras la máscara de la historia. Este secretismo ha sido
objeto de discusión, lo más probable es que Cavafis intente con él dar
forma a ideas difícilmente expresables de manera directa. Los personajes
históricos de Cavafis tienen su propia personalidad, se llevan la
importancia que no tiene en su poesía, como en la de otros, la
naturaleza. Los períodos de la historia abarcados en las ambientaciones
de los poemas son variados: auge y declive del Helenismo, mundo
greco-romano, lucha contra los cristianos o el Período bizantino. El
lugar más importante de sus poemas es Alejandría, que se convierte en un
símbolo.
Los poemas didácticos o filosóficos giran en torno a ciertas temáticas
recurrentes: El destino irrevocable (Murallas), El sentido del deber y la
dignidad humana (Termópilas) y la vanidad de la grandeza humana (Dios
abandona a Antonio).
El estilo de Cavafis es en general pulcro y sobrio, carece casi de imágenes.
Intenta expresar hasta lo más profundo de manera clara, pretende fijar
una realidad, en ese sentido se le puede considerar un poeta 'clásico'
dentro de la literatura griega moderna. Por otro lado hay composiciones en
que resalta un barroquismo que hace contraste: como en Reyes Alejandrinos.
Sus versos se preocupan más de su parte prosaica que de su forma,
conforme a su realismo. La métrica es yámbica deliberadamente
descuidada: número desigual de sílabas, rimas sólo irónicas o versos
cortados. Todo esto no impide que trabaje hasta el último detalle estético
del poema.
La lengua que utilizó en un principio es cazarévusa, que luego se va
haciendo mixta, básicamente dimiotikí, con ciertas desviaciones hacia la
cazarévusa y a expresiones idiomáticas de Constantinopla. Para entender
este uso de la lengua hay que tener en cuenta:
a) Que su madre procedía de familia fanariota, elite griega del Imperio
Otomano que siempre se asoció a la lengua cazarévusa y que C.P. se sentía
muy identificado con su origen Constantinopolitano.
b) Que aprendió el griego como lengua literaria después del inglés,
luego no la podía usar con tantas raíces populares como otros.
c) Su aislamiento con respecto al resto de movimientos culturales del
momento, especialmente el dimoticismo, con sus tradiciones y su
nacionalismo.
Respecto a la temática, se sitúa en el centro lo que se puede denominar
'El drama de Caváfis', basado en su propia experiencia personal: la
imposibilidad de romper el aislamiento (Murallas), la imposibilidad de la
huida (La Ciudad), la consciencia de que los monstruos siempre le acompañan
en su interior (Itaca).
Esto le lleva a otra de sus temáticas básicas: el intento de llenar el
vacío interior, siempre individualista, nunca colectivo. El fracaso
personal del autor dota a los personajes de indiferencia y decepción.
Este vacío se ve en poemas como En una ciudad de Asia menor, en el que
los ciudadanos crean una proclama a favor de Antonio, al haber ganado
Octavio, cambian sólo el nombre de la proclama, ya que los elogios daban
lo mismo. Y sobre todo en Esperando a los bárbaros: Una civilización
agotada espera la llegada de los bárbaros para volver al estado
primitivo, pero los bárbaros no llegan, no existen.
Otro rasgo temático de Cavafis es la expresión de la complejidad psicológica,
con ejemplos como Darío y Mires. Además de un análisis fatalista de la
realidad y de sí mismo, como ejemplo Soberano de Libia Occidental, en el
que describe a un personaje de aspecto sobrio, culto y digno que en
realidad es un hombre vulgar e insignificante, que parece prudente sólo
por su desconocimiento del griego.
El filohelenismo de Cavafis es de carácter cultural, no activista o
nacionalista, es como el que podría tener un extranjero. Se nota en que
pese a la convulsa época de la nación griega que le toca vivir (expansión,
guerras, éxodos...), se centra en la historia antigua. Dentro de la temática
histórica se sentirá más atraído por figuras híbridas de lo griego y
lo asiático, de épocas como el helenismo y el período bizantino. Su
posición frente al cristianismo es dual, si bien cuando trata el
enfrentamiento entre Cristianismo y Paganismo se pone al lado del primero,
cuando trata a la Iglesia Ortodoxa le atrae sólo la parafernalia oriental
de los ritos, no la espiritualidad, por ejemplo: En la Iglesia.
El Erotismo en Cavafis es un tema de controversia, como dijimos, se trata
normalmente de una sensualidad bastante calculada para no desbaratar su
poesía. Encontramos un ejemplo en Herodes Ático
Kavafis
-
Saturnino Rodríguez
Entre las múltiples voces que
lograron modelar el corpus de la literatura neogriega, sobresale con
especial interés la de Konstantino Kavafis (1863-1933). El poeta griego lírico
por excelencia, sin embargo, no nació ni murió en Grecia, sino en
Alejandría, Egipto, rodeado por todas partes del mundo árabe. Con
excepción de cuatro breves viajes a Atenas (el último para operarse de cáncer
en la garganta en 1932), y uno a París, sólo en la niñez y la
adolescencia conoció Kavafis ambientes distintos al de su Alejandría
natal. Nunca publicaría un libro de poemas: su obra se dispersa en
ediciones periódicas, hojas sueltas que envía a sus amigos y
admiradores; dos folletos aparecidos en 1910, no pueden catalogarse como
libros. Su obra madura la constituyen algo más de un centenar y medio de
poemas, breves la mayoría. Además, se conservan treinta y tres
composiciones de juventud y otros sesenta que Kavafis no llegó a
publicar, pero que tampoco repudió. A pesar de una obra tan exigua y de
mantenerse alejado de Grecia, resume el espíritu neogriego en la lírica.
“Su única ambición es permanecer helénico”, dice Yorgos Seferis,
otro gran poeta de la Hélade. Y añade: “Este gramático a veces causa
la impresión de ser un místico sin Dios”. Sus composiciones
tienen la suerte de haber sido escritas después que Charles Baudelaire
dinamitara el concepto de unidad entre poesía y el Yo empírico. No
podemos buscar biografía, aunque sea sentimental, en el poema. Es una máscara
lo que habla al lector. Como recuerda Pessoa, el eterno enmascarado: “El
poeta es un fingidor”. Pero Kavafis finge como reacción; su escritura
es sincera. Funde el mundo antiguo, el medieval y el contemporáneo en un
resumen mítico que confiere atractivo a su poesía. Enmascara el Yo biográfico
como convención formal para no engañar. Esa aparente contradicción
también estaría en la vida de Kavafis. “Muchos poetas son
exclusivamente poetas", dice, “yo soy poeta-historiador”. Otra
vertiente de la obra kavafiana es la erótica, en la cual anhela lo
ausente y desea lo presente. Abocado a una civilización moderna
supuestamente autodestructiva. Kavafis se lamenta con ironía en
“Esperando a los bárbaros”
Poemas
de Kavafis
Esperando
a los bárbaros
¿Qué
estamos esperando, reunidos en el foro?
Es
que los bárbaros llegan hoy.
¿Por
qué tanta inacción en el senado?
¿Por
qué los senadores no legislan?
Porque
los bárbaros llegan hoy.
¿Qué
leyes van a dictar los senadores?
Los
bárbaros, cuando lleguen, harán las leyes.
¿Por
qué nuestro emperador se levantó tan temprano
y
en la puerta mayor de la ciudad espera sentado
en
su trono, solemne y coronado?
Porque
los bárbaros llegan hoy
y
el emperador se dispone a recibir
a
su jefe. Incluso ha hecho preparar
un
pergamino para entregárselo,
y
puesto allí muchos títulos y epítetos.
¿Por
qué nuestros dos cónsules y los pretores han salido hoy
con
togas rojas recamadas?
¿Por
qué se han puesto brazaletes cuajados de amatistas
y
sortijas de resplandecientes y destellantes esmeraldas?
¿Por
qué llevan hoy preciosos bastones
exquisitamente
cincelados en plata y oro?
Porque
los bárbaros llegan hoy
y
cosas como estas deslumbran a los bárbaros.
¿Por
qué nuestros hábiles oradores no acuden como siempre
a
pronunciar sus discursos, a decir sus cosas?
Porque
los bárbaros llegan hoy
y
a ellos los aburren la retórica y las alocuciones.
¿Por
qué han comenzado esa inquietud
y
esa confusión? (¡Qué serias se han puesto las caras¡)
¿Por
qué se están vaciando las calles y las plazas tan rápidamente
y
todos regresan a sus casas tan desanimados?
Porque
ya es de noche y los bárbaros no han llegado.
Y
algunos recién venidos de la frontera
dicen
que ya no existen bárbaros.
¿Y
qué vamos a hacer sin bárbaros?
Esa
gente era una especie de solución
Cronología K Kavafis
-
1863. Nace el 29 (para algunos el 17) de abril en
Alejandría de Egipto, hijo menor de una numerosa familia de nueve
hermanos. Su padre es Petros Yannis K., comerciante rico, socio de sus
hermanos en la Cavafy & Bros. de Liverpool, con sucursales en
Londres y Alejandría. Su madre es Hariclía Fotiadis, perteneciente a
una familia aristocrática cristiana del barrio del Fanar, en
Constantinopla, y en buenas relaciones con el Sultán. Cuando nace, ya
habían muerto dos de sus hermanos, Helini y Pavlos I.
-
1870. Muere su padre y la
familia queda desconcertada, a cargo de la madre.
-
1872. La madre opta por
llevarse a sus hijos a Londres porque allí viven los cuñados.
Constantino recibe allí una educación a la inglesa.
-
1878. La familia decide
regresar finalmente a Alejandría y Constantino comienza a recibir
educación en una escuela griega por primera vez.
-
1882. Egipto lucha por su
independencia, pero todo termina en una ocupación británica del
país. La familia, que estaba a favor de los ingleses, prefiere
retirarse a Constantinopla, en donde viven los parientes de la madre,
la familia Fotiadis.
-
1883. Constantino, según
cuenta él mismo, tiene su primera experiencia homosexual con su primo
Yorgos Psiliaris. También su hermano Pavlos II se revela homosexual,
pero hace una vida dispendiosa de dandy que no agrada a Constantino,
retraído por naturaleza.
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1885. Se decide el
regreso definitivo a Alejandría, en la más absoluta pobreza.
Constantino comienza a trabajar como agente de bolsa.
-
1889. El poeta consigue
al fin un cargo de empleado público en la Oficina Nacional de Riegos,
y lo mantendrá por más de treinta años hasta su jubilación,
viviendo con absoluta modestia.
-
1897. Hace un breve viaje
a París y Londres.
-
1899. Muere su madre
Hariclía.
-
1901 – 1903. Hace
varias visitas a Atenas.
-
1922. Después de una
oscura vida de empleado, se jubila y se dedica, entonces, a preparar
durante diez años la publicación de sus poemas, que nunca logró ver
en libro.
-
1932. Hace su último
viaje a Atenas para ser operado de un cáncer a la laringe.
-
1933. Muere a los setenta
años, en el mismo día de su cumpleaños, 29 de abril.
-
1935. Con el título
simple de Ta Poihmata (Ta Poiémata, Los poemas) se hace la edición
póstuma sólo de 154 poemas que en vida Kavafis consideró "canónicos".
Las ediciones posteriores incluyen un total de 252 poemas (23
proscritos que ya habían sido publicados, 72 inéditos y 3 inéditos
en inglés). Se sabe que hay muchos poemas inconclusos pero aún no se
ha podido hacer la edición crítica en base a los borradores
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