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Llega a París bajo la tutela de
Desnos y se establece en Montparnasse donde en seguida comienza a
frecuentar la vida nocturna de sus cafés. Se mantiene modestamente con
las corresponsalías de las revistas Carteles y Social y,
aunque su primera intención era quedarse poco tiempo en Francia,
vivirá allí durante los once años siguientes.
..... No obstante, ambas revistas serán
clausuradas por el gobierno de Machado, dejando a Carpentier en unas
circunstancias muy difíciles. Meses más tarde pasará a ocuparse de la
revista Imán, que a pesar de ser editada en español, reunía a
muchos escritores franceses. Consejero literario de la revista era el
poeta León Paul Fargue, a quien Carpentier reconocerá como su
verdadero maestro de estilo. Pero pronto la revista dejó de publicarse
y una vez más Carpentier se quedaba sin trabajo. Comienzan entonces
los días que, años después, va a calificar de "bohemia heroica".
..... A través de Robert Desnos, Alejo
Carpentier es invitado a realizar emisiones; primero en Poste Parisien,
y luego en Radio Luxemburgo. Trabajaban con él Antonin Artaud, Jacques
Prevert, el propio Desnos, etc. Interesados por las combinaciones que
se podían hacer entre texto y música, montarán diferentes piezas
teatrales y obras como El libro de Cristóbal Colón, con la
colaboración de Paul Claudel, y numerosas grabaciones experimentales.
..... Durante estos años, inmerso en el
movimiento surrealista, va a colaborar en varias revistas francesas
como Bifur y Documents, que dirigía Georges Bataille, e
incluso llegará a escribir una novela corta en francés, titulada
Historia de lunas, que será publicada en Les Cahiers du Sud
en 1933. Y también conocerá a todo aquel conjunto de escritores y
artistas establecidos en Paría, como Hemingway, Dos Passos, Asturias,
Uslar Pietri, Kisling, Man Ray, etcétera, que tanta importancia
tendrán en la cultura del siglo XX.
..... Hacia 1930, el grupo de Robert
Desnos, al cual pertenecía Carpentier, va a romper con
André Breton,
al que se acusa de transformar el movimiento surrealista en una
especie de sociedad secreta y exclusiva dotada de consignas, y de
convertirse en un inquisidor con plenos poderes para dictar
excomuniones.
..... Pasados muchos años Alejo
Carpentier comentaba así su experiencia surrealista: "En buen cubano
diría que me encendió la chispa. Vi cómo mucha gente andaba buscando
lo maravilloso en lo cotidiano, fabricándolo cuando no lo encontraba
(aquello de la historia del encuentro "fortuito" de la máquina de
coser y el paraguas en la mesa de disecciones), en tanto que nosotros
teníamos lo fortuito, lo insospechado, lo insólito, lo maravilloso
latinoamericano en estado bruto, al alcance de la mano, listo para ser
usado en arte, en literatura, como un ready made de Marcel
Duchamp."
..... Por aquel entonces, es jefe de
redacción de La Gaceta Musical, revista que dirigía el mexicano
Manuel Ponce. A través de ella conocerá a Edgar Varese, a Vicente
Huidobro y a Heitor Villa-Lobos, personaje que le fascinará
inmediatamente. Para Carpentier, el genial músico brasileño resolvió
el problema del americanismo en su arte; con procedimientos sonoros
específicamente latinoamericanos, mediante sus propias percusiones,
logrará una expresión nacional alejada de todo exotismo. Es la época
en la que los ritmos cubanos y el jazz van a ir desalojando de los
bares y calles de París a los tangos y los violines, en la que
compositores como Falla y Stravinsky incorporarán esencias populares a
su música, y el momento en el que Carpentier comenzará a descubrir el
sentido profundo del espíritu criollo.
..... En 1934 viaja a Madrid: "era un
Madrid del que tengo un recuerdo maravilloso por la calidad y la
actividad intelectual, poética, artística, literaria de la gente que
conocí." Allí trabará amistad con Lorca, Alberti, Bergamín,
Altolaguirre, Salinas, "una de las más altas figuras poéticas de ese
Madrid que supo darnos en quince años lo que a veces no cosecha un
pueblo durante un siglo".
..... En ese Madrid, en el que "volvía a
encontrar la voluptuosidad de hablar por hablar", estará cuando se
produzca la caída del dictador Machado. Una explosión de entusiasmo
que durará tres días. En 1937 volverá a España integrando la
delegación cubana invitada al Congreso de escritores antifascistas,
celebrado en Valencia y Madrid. Su experiencia de la guerra española
aparecerá en una de sus últimas novelas, titulada La consagración
de la primavera (1978).
..... La decepción sufrida por la derrota
del bando republicano, se extiende también en Europa. Carpentier
acentúa sus críticas hacia la vulgaridad francesa, le repugna el
espíritu de los movilizados y queda profundamente asqueado por el
desarrollo de la Conferencia de desarme, celebrada en Ginebra en
agosto de 1938. Se opera en él un proceso análogo al de su padre.
Detestará la vida en un país entregado al deporte de las
contradicciones, mientras que la barbarie nazi perfeccionaba el arte
de matar. Absolutamente pesimista por el destino de Europa, Carpentier
va a descubrir su "americanidad", y en mayo de 1939 abandona el
continente para regresar a Cuba.
..... Esta vuelta a La Habana será
dolorosa. Implicaba un nuevo comienzo desde el principio. Invadido por
un sentimiento de fracaso, se buscará a sí mismo en el ser esencial de
América. En pocos años ha visto desaparecer a algunos de sus amigos
más entrañables: Martínez Villena, García Lorca, César Vallejo, Amadeo
Roldán y también a Robert Desnos, muerto en un campo de concentración
en Checoslovaquia. Además, la situación política de Cuba, marcada por
la inestabilidad y la corrupción, no será el ambiente más propicio
para disipar la amargura del intelectual que había llegado de Europa.
..... En esta etapa su producción
periodística será escasa y dedicará la mayor parte del tiempo a
escribir su famoso ensayo La música en Cuba (1946). Las
investigaciones llevadas a cabo sobre la fusión del ritmo africano con
la melodía española y con los elementos de expresión sonora debidos al
indio le procurarán un conocimiento integral de América Latina, que
será fundamental para su obra literaria.
..... Antes, en 1943, había visitado
Haíti en compañía del actor Louis Jouvet, episodio que tuvo una enorme
trascendencia en su vida. Del encuentro con la historia de las tres
primeras revoluciones antillanas, con la rebelión de esclavos
encabezada por el extraordinario personaje de Mackandal, con la
fortaleza de Henri Christophe, el rey negro ("esa ciudadela que debe
contarse entre las obras más delirantes de la creación humana en
arquitectura"), surgirá su próxima novela, El reino de este mundo
(1949).
..... En presencia de aquella realidad,
Carpentier tuvo su primera iluminación de la grandeza y peculiaridad
de América, donde la realidad es más maravillosa que la más prodigiosa
fantasía: así nació su conocida teoría de lo "real maravilloso",
definida en el prólogo de la primera edición de la novela, y que
orientará toda su obra venidera, hasta el final.
..... En El reino de este mundo se
halla también una de las ideas centrales de su pensamiento. Hacia el
final de la novela, Alejo Carpentier escribe: "La grandeza del hombre
está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse Tareas. En
el Reino de los Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá
todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin
término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello,
agobiado de penas y Tareas, hermoso dentro de la miseria, capaz de
amar en medio de plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su
máxima medida en el Reino de este mundo."
..... En 1945 es invitado a ir a Caracas
durante un año o dos para organizar una emisora de radio. En Venezuela
encontrará mayores facilidades para escribir y también un país que "es
una especie de compendio telúrico de América". Por todo esto, "los dos
años que pensaba pasar en Venezuela se convirtieron en catorce. Allí
escribí gran parte de mi ciclo novelesco, incluso El siglo de las
luces."
..... Alejo Carpentier es un creador
meticuloso que trabaja con una extraordinaria disciplina. "Escribir un
libro es siempre una empresa tremenda, acaso superior a las fuerzas de
uno; aventura dolorosa llena de decepciones, que se debe vivir frase a
frase en la esperanza de que algo surja de un trabajo reducido a la
gestación de una o dos páginas escritas al día."
..... "Las dificultades de un escritor
-agrega- son siempre de orden formal: llegar a decir correctamente lo
que se quiere decir. Tres veces escribí completamente Los pasos
perdidos." Su obra irá madurando lentamente y sus inéditos
igualarán, en volumen, lo publicado. "Nunca tengo prisa de publicar.
El manuscrito de El reino de este mundo permaneció tres años
encerrado en un armario. El de El siglo de las luces durmió,
totalmente concluido, durante más de dos, y es que prefiero revisar y
esperar."
..... En Caracas comenzará a escribir
crónicas para el diario El Nacional, algunas de las cuales adoptarán
un carácter de ensayo. Tales son la serie Visión de América,
publicada en 1947 después del primero de los tres viajes que
Carpentier hizo al alto Orinoco y a la Gran Sabana.
..... De aquellos días remontando el
Orinoco ("ese viaje hacia las fuentes, pero a contracorriente, era una
recurrencia en el tiempo"), surgirá la idea de su siguiente novela,
Los pasos perdidos (1953).
..... Ésta, como casi todas las novelas
de Carpentier, está muy cerca de la alegoría. La historia trata de un
músico literalmente embrutecido por la vida que lleva en Nueva York
que, por un azar, es enviado a América Latina con la misión de recoger
instrumentos para un museo organográfico. Por una serie de
circunstancias se ve obligado remontar el Orinoco y va poco a poco
retrocediendo en el tiempo. Hallará un mundo edénico, donde encontrará
su verdadera dimensión de hombre junto a una mujer que representa la
tierra y lo femenino.
..... En contacto con la naturaleza
primigenia, recuperará su inspiración y comenzará a escribir una
cantata cuyo texto está sacado de un pasaje de la Odisea. Sin
embargo, pronto se encuentra con que no tiene suficiente papel para
terminarla, y decide regresar a Nueva York. Cuando, tras una enorme
cantidad de complicaciones, logra volver al río, busca
infructuosamente un signo inscrito en la corteza de un árbol que fue
el que le permitió entrar en aquel mundo maravilloso donde conoció la
pureza original. El signo está oculto bajo las aguas por la crecida
del río y el personaje regresará su punto de partida concluyendo que
hay que vivir los episodios extraordinarios de la vida hasta sus
últimas implicaciones porque no es posible hacerlo dos veces.
..... En Los pasos perdidos está
planteado el propio dilema de Carpentier en aquella época: si un
hombre moderno, sabedor de que es posible hacerlo, es capaz de
sustraerse a las peripecias de su época. Carpentier resolverá que la
fuerza creadora ha de preservarse sin volver a la prehistoria, que
todo hombre debe padecer y gozar su época tratando de mejorar lo que
es.
..... La novela recibió numerosas
críticas en el momento de su aparición, pero en 1956 ganaría el premio
al mejor libro extranjero del año editado en Francia, y a partir de
entonces será traducida a más de veinte idiomas.
..... Desde 1951 y hasta 1959 publicará
una columna diaria en El Nacional, titulada "Letra y Solfa",
que supondrá un verdadero tratado sobre su narrativa y su visión de la
realidad americana.
..... En sus artículos reivindicará el
lenguaje barroco, el idioma de José Eustasio Rivera y Rómulo Gallegos,
como el único apropiado para entender e interpretar el mundo
latinoamericano: "Ni la grave, taciturna, contemplativa herencia
india; ni la mágica y dionisíaca herencia negra; ni la dramática,
religiosa, inconformista herencia española son de las que propician un
clasicismo. Nuestra vida actual está situada bajo signos de simbiosis,
de amalgamas, de transmutaciones. El academicismo es característico de
las épocas asentadas, plenas de sí mismas, seguras de sí mismas. El
barroco, en cambio, se manifiesta donde hay transformación, mutación,
innovación; el espíritu criollo de por sí es un espíritu barroco."
..... También advertirá del peligro de
los adjetivos: "Los grandes estilos se caracterizan por una suma
parquedad en el uso del adjetivo. Y cuando se valen de él, usan los
más concretos, simples, directos, definidores de calidad,
consistencia, estado, materia y ánimo." Y manifestará su compromiso de
escritor con el tiempo en el que vive, en la certeza de que "todo
escritor es un testigo de algo más vasto que lo inmediato y tangible
contemplador de la humanidad en función de sus constantes permanentes;
cronista de un pasado que puede vincularse directamente con el
presente; analista de sus propias experiencias vitales."
..... En los próximos años publicará un
libro de relatos, Guerra del tiempo (1958), y una novela breve,
El acoso (1956). En ambos libros el tema principal es la
relación del tiempo con el hombre, la posibilidad de tiempo
reversible, de que el tiempo cambie de ritmo en determinados momentos.
..... Así, en "Semejante a la noche"
se asistirá a la inmutabilidad de ciertos sentimientos y
comportamientos humanos, a través de más de veinte siglos de historia;
en "Viaje a la semilla" la acción discurrirá como en una
representación cinematográfica proyectada al revés, mostrando la
coincidencia que hay entre los primeros y los últimos días del hombre;
en "Los advertidos", se conjugarán las diferentes cosmogonías
referentes al diluvio universal, confrontando a los Noé de cinco
religiones: Amalivaca, el Noé sumerio Ut-Napishtim y Deucalión,
representante de la tradición occidental.
..... En El acoso, una tragedia
real se inscribe dentro de una tragedia literaria. Los hechos
transcurren dentro del tiempo de duración de una correcta ejecución de
la Sinfonía heroica de Beethoven, de forma que el tiempo de
lectura concuerda con el tiempo de la acción y éste, a su vez, con una
unidad de medida.
..... A principios de 1959, hallándose
perfectamente instalado en Venezuela, se producirá la revolución
cubana. Alejo Carpentier se incorporará inmediatamente a ella y
regresará a La Habana en julio de ese mismo año: "Oí las voces que
habían vuelto a sonar, devolviéndome a mi adolescencia; escuché las
voces nuevas que ahora sonaban, y creí que era mi deber poner mis
energías, mis capacidades al servicio del gran quehacer histórico
latinoamericano que en mi país se estaba llevando adelante."
..... En 1963 es nombrado director de
Publicaciones del estado, que se convertiría más tarde en Instituto
del libro. Participará en las campañas de alfabetización y durante
cinco años enseñará historia de la cultura en la universidad.
"Recuerdo ese período -afirma- como uno de los más felices de mi
vida."
..... Su fidelidad a la revolución será
inquebrantable a lo largo de los años. Hacia el final de su vida,
declaraba: "Los hombres de mi generación hemos encontrado en la
revolución la realización de lo que habían sido nuestras aspiraciones
profundas. Ha dado un sentido a mi quehacer. Hoy sé que puedo actuar
en función de algo; que los anhelos, las indignaciones, las rebeldías
que venían bullendo en mí no habían madurado en vano."
..... En 1962 publicará la que será su
mejor novela: El siglo de las luces. Su punto de partida será
una escala forzada en la isla de Guadalupe, durante su viaje de
Venezuela a París para recoger el premio concedido a Los pasos
perdidos. En Guadalupe tendrá conocimiento de la excepcional
historia del revolucionario francés Victor-Hugues, y "la idea de
relatar el tema de la Revolución francesa a millares de kilómetros de
Francia me fue interesando muchísimo."
..... Documentando a fondo sobre la vida
de este personaje, descubrirá la posibilidad de trazar una visión
total del Caribe. Carpentier, como en otras novelas suyas, describirá
un proceso histórico situando la tragedia individual de sus personajes
en un contexto mucho más amplio. En este caso, el hundimiento del
"siglo de las luces" con la Revolución francesa. Los individuos serán,
por tanto, arquetipos: Victor-Hugues, el Libertador, degenera al
compás de la revolución; Esteban, el Intelectual que no acepta la
revolución por no adaptarse a su esquema; y Sofía, el espíritu de la
revolución, que comprende los acontecimientos y se deja llevar por la
voluntad colectiva.
..... Pero El siglo de las luces
no es la novela del desencanto revolucionario. Aunque la revolución se
degrada desembocando en el reinado de una burguesía feroz, su
potencial ideológico se desarrollará y culminará con la independencia
de todas las repúblicas americanas.
..... A finales de 1966 es nombrado
ministro consejero de asuntos culturales en la embajada de su país en
Francia y, posteriormente, será diputado de la primer Asamblea
nacional del poder popular de Cuba. Carpentier asumía su compromiso
político de forma muy sencilla, afirmando: "Soy ciudadano antes que
escritor."
..... Tendrán que pasar más de diez años
para que vuelva a publicar dos nuevas novelas: Concierto barroco
y El recurso del método, las dos en 1974.
..... Concierto barroco girará en
torno a la concepción de la primera ópera de tema americano,
Moctezuma, por Antonio Vivaldi, que fue estrenada en Venecia en
1733. La acción comenzará el día de su estreno y terminará mediado el
siglo XX, de manera que el lector asistirá a los sorprendentes
diálogos que mantienen con absoluta naturalidad Vivaldi y Händel,
Stravinsky y Louis Armstrong, ya que para Carpentier "las
preocupaciones estructurales y formales de la música no han variado
desde que la música de Occidente llegó a un estado adulto."
..... El título de El recurso del
método es una inversión irónica de la obra de Descartes, pues
"América Latina es el continente menos cartesiano que imaginarse
pueda." Siguiendo la tradición del Tirano Banderas de Valle-Inclán
o de El señor presidente de Miguel Ángel Asturias, Alejo
Carpentier creará al dictador latinoamericano como un personaje robot.
En él estarán sumadas la política y el comportamiento general de
Machado, el dictador de Cuba; la manera de apoderarse de casi todos
los negocios del país de Estrada Cabrera, dictador de Guatemala; y la
mediocre cultura francesa de Porfirio Díaz y de Guzmán Blanco,
dictadores de México y de Venezuela, respectivamente. Al mismo tiempo,
el país que gobierna reúne todas las características de todos los
países de América Latina.
..... Para Carpentier, el dictador
latinoamericano, sea civil o militar, es una ampliación, en un
continente indómito, del héroe de la picaresca española. Si lo
característico de éste estriba en que nunca sabe el oficio que habrá
de desempeñar mañana, nada en la vida de aquél le predestina al
ejercicio del poder: repentinamente subido a un palacio presidencial
cualquiera, sin la menor idea de lo que va hacer, gobernará con la
fusta o la pistola, manteniéndose a base de concesiones a los peores
intereses nacionales o foráneos.
..... Años más tarde, en 1978, publicaría
sus dos últimas novelas: El arpa y la sombra, un estudio sobre
los aspectos oscuros del fantástico temperamento de Cristóbal Colón; y
La consagración de la primavera, novela eminentemente política
que es "una pelea a brazo partido contra lo "real horroroso" de
nuestra historia."
..... Ese mismo año le fue concedido el
premio Cervantes, el más importante galardón de las letras hispánicas,
otorgado por las Academias de la lengua de España y América. En su
discurso de aceptación, dirá: "Cervantes, con el Quijote, instala la
Dimensión Imaginaria del hombre, con todas sus implicaciones terribles
o magníficas, destructoras o poéticas, novedosas o inventivas,
haciendo de ese nuevo yo un medio de indagación y conocimiento del
hombre, de acuerdo con una visión de la realidad que pone en ella todo
y más aún de lo que en ella se busca."
..... Sirvan estas palabras de verdadero
testamento literario del gran escritor cubano. Alejo Carpentier,
iniciador de la nueva narrativa latinoamericana, el hombre que
inaugura un nuevo modo de percibir y valorar esa América que le
apasionaba, moría en París, el 24 de abril de 1980.
..... Su obra, viva pese a la muerte del
creador, permanece recordando, para siempre, los afanes de un
continente que lucha por conservar su identidad y encontrar su destino
aunque sea en las condiciones más adversas. Y es la esperanza cierta
de encontrar estos objetivos lo que da valor permanente a la tarea de
Carpentier
El
sentido de la historia en la obra de Alejo Carpentier -
Ariel Dorfman - En Imaginación y Violencia en
América - Editorial Universitaria, Santiago, Chile, 1970. Texto abreviado
(...) hasta el momento, podemos afirmar, basados en las obras analizadas,
que la Historia actúa como una red que aprisiona al hombre en ciertas
estructuras que se reiteran de una época a otra (Semejante a la noche),
de un día a otro (Los pasos perdidos y El Reino de este mundo),
de un hombre a otro (El acoso). Sin embargo, a pesar de la
existencia de un retorno cíclico, la Historia también está formada por un
retorno cíclico, la Historia también está formada por un desarrollo
cambiante de épocas, que se diferencian de cada presente (Los pasos
perdidos). El ser humano quisiera huir del momento actual, pero no puede,
y cae perpetuamente en el tiempo.
..........
Estas aseveraciones aún nos dejan problemas sin resolver: si encontramos
diferencias entre una época y otra, ¿cómo puede haber un ciclo? Y si todo
período repite la misma estructura, ¿cómo puede existir progreso, o por lo
menos movimiento en alguna dirección que no sea circular? Y si una época
se separa de la otra, ¿cómo se efectúa este camino? ¿Y en qué medida el
hombre participa de lo histórico?, ¿dónde está la ligazón entre mi acto y
el de los demás? (...)
.......... La
obra de Carpentier se basa en el anhelo de destruir el tiempo, pero en
realidad lo que secretamente se desea es que el tiempo se cumpla, que el
tiempo cese por medio de su propia extenuación, que todas las etapas se
desarrollen como modo de que el tiempo se detenga. (...)
..........
Esta es la forma arquetípica mediante la cual se lleva a cabo la historia,
la dialéctica del movimiento que se detiene y se expande. Entre la
búsqueda de la Tierra de Promisión y la traición a esa busca, se
desarrolla la humanidad, y en ella se repite la caída Bíblica o el Mito
Griego, encontramos las formas genéricas, originarias, de lo que somos. La
reiteración de estos motivos en los más diversos contextos nos permite
adentrarnos en el estilo de Carpentier, sus mayúsculas, su vértigo de
concreciones, su despersonalización del individuo, su paralelismo
mitológico. En toda su obra, temática y lingüísticamente encontramos la
misma tensión, entre lo intemporal, que se impone como Forma, como Género,
como Ciclo (todos los hombres repiten ciertos idénticos esquemas de
Búsqueda y Traición), y la presencia sensual de las cosas, su maduración
corporal, su danza demoledora, recreada por un frenético instalarse dentro
de cada objeto. La forma pendular de su estilo, es la corporización de su
mirada cósmica, que entrecruza lo temporal y lo intemporal, lo concreto y
lo arquetípico, un momento y toda la Historia.
.......... Lo
que finalmente importa es haber descubierto una dimensión esencial del
hombre: la historia que aprisiona, la tendencia a huir de ese presente de
esclavo, el uso de la imaginación como modo de escape y la creación de la
Historia en esta búsqueda, que s e va trocando en desengaño y cae en la
traición, la segunda pérdida del Paraíso, estructura que se repite de una
a otra época, ciclo que retorna, imposibilidad de evadir el presente,
buscar la salida, y así, la calesita de la historia gira y gira. Lo que
importa en todo este portentoso esquema es el hombre.
Alejo Carpentier:
Realismo Mágico -
Fernando Alegría
Se advierte en la obra
de Carpentier cierto desarrollo evolutivo relativamente fácil de
identificar. Desde Ecue-Yamba-O hasta El acoso
muévese en una búsqueda -vertical y horizontal- de las raíces
mitológicas americanas para enfrentarlas en un afán de comprender los
signos secretos que dividen su facultad creadora y su conciencia
social. Fundamentalmente, le obsesiona la idea de traspasar los
límites del tiempo, de superarlos y conseguir una síntesis histórica
monumental en que el hombre cambia de circunstancias pero no de
esencia y, en el fondo, repite una eterna fábula, cuyo diseño es
posible captar y fijar en la obra de arte.(...)
Carpentier escribe,
como los cronistas españoles de la Conquista, para un público europeo.
Le domina la obsesión de probar a gentes que subsisten ya de la
quinta-esencia del artificio, que en América existe un depósito activo
de fuerzas mitológicas -a veces dormidas bajo una capa de
occidentalismo superficial- cuyo funcionamiento, en el terreno del
arte, da realidad a todo un sistema de símbolos que la
cultura europea no concibe sino en un plano estático, abstracto. Lo
que en la tradición surrealista es caos organizado, en su obra es un
caos natural e irracional; el artificio es realidad, lo exótico se
convierte en primitivismo auténtico. (...)
El idioma de Carpentier
se levanta como una catedral en la selva, se asienta o vuela, se
ilumina o ensombrece, se enjoya hasta cegarnos, se retuerce o se
estiliza, resuena en infinitas cadencias, estalla en colores, o se
afirma en patina de pintura antigua. Es, al fin, instrumento mágico.
(...)
No es el idioma de
Carpentier una acumulación de sonidos soplados en cuerno sonoro y
hueco, al modo del preciosismo verbal de comienzos del siglo que se ha
denominado tradicionalmente tropicalismo. Lo "tropical" en el
lenguaje es como un crecimiento vegetativo que aparece en la
superficie de las palabras: una mancha de hongos, o una apretada
formación de corolas de pasajera estabilidad; es una impostación de la
voz y una traducción del gesto en vocablos.
En la obra de
Carpentier no observamos esta invasión vegetal en la estructura del
lenguaje. El frenesí de sus extensas y minuciosas descripciones es
racional; en el fondo, encierra un dominio de la exaltación; es, en
una palabra, estilo.(...)
Consideramos como
legítimo el uso del vocablo tropical para designar la variedad del
barroco que constituye el estilo de Carpentier. Tropicalismo
en su obra -como en la de Asturias- sería el nombre para una expresión
artística en que el fondo mágico de las culturas primitivas de América
se funde con la belleza formal de la tradición barroca europea en un
espléndido intento de interpretar el espíritu y la realidad ambiente
del hombre del Caribe y de la América Central en la época
contemporánea. Ningún otro estilo sirve para tamaña empresa: ni las
viejas normas costumbristas, ni el seco y rudo regionalismo, ni el
impresionismo modernista. Se necesita un instrumento para crear mitos
o para rescatarlos del pasado pre-colombino, para hacer vivir al
hombre y al paisaje en la unidad esencial que exige la creación
artística moderna, para llevar la voz de la América indígena al
intelectualismo cansado de la Europa de hoy.
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