|
.
En qué creo
. Discurso de Elisa Carrió
07 -
Elisa
Carrió - Elisa Elisa Carrió
nació en 1956 y cursó sus estudios primarios y secundarios en la
provincia del Chaco. Se recibió de Abogada en la Universidad
Nacional del Nordeste en el año 1978 e hizo estudios de
Doctorado (falta tesis) en Derecho Público en la Universidad
Nacional del Litoral.
Las problemáticas centrales de su trabajo han estado y están
permanentemente asociadas a la construcción de una República,
que no puede pensarse sin democracia y a una democracia que no
es posible sin justicia ni verdad.
En la actualidad, es candidata a presidenta por la Coalición
Cívica, una propuesta amplia que trasciende las barreras de la
política tradicional, donde se prioriza la conducta de sus
integrantes sobre la ideología. La Coalición Cívica es un
espacio plural de participación y consenso constituido por
agrupaciones y ciudadanos que dentro de una diversidad de ideas
coinciden en los principios: República, Ética y Distribución del
Ingreso. (www.coalicioncivica.org.ar)
Hasta fines de marzo
del 2007 se desempeñó como diputada Nacional por la Ciudad de
Buenos Aires, cargo para el que fue electa en octubre de 2005
después de obtener el respaldo del 20 % de los votantes como
candidata de Afirmación para una República Igualitaria (ARI).
También, es Coordinadora General del Instituto de formación
cultural y política
Hannah Arendt, que fundó en mayo de 2004, y por el que ya
pasaron más de cuatro mil alumnos.
En el año 2003, como candidata del flamante partido ARI fue la
primera candidata a Presidenta de la Nación mujer que obtuvo
cerca de tres millones de votos en la historia Argentina.
Integró la fórmula presidencial como candidato a vicepresidente
Gustavo Gutiérrez, con quién había investigado el lavado de
dinero en Argentina.
Hoy el ARI, es un partido político con presencia en todas las
provincias argentinas, tiene una conducción colegiada con
representación igualitaria entre hombres y mujeres, un Bloque de
Diputados Nacionales integrado por catorce legisladores,
Intendentes municipales, legisladores provinciales y concejales.
Para el ARI, la política es capacidad de invención, de hacer
mediar entre el deseo y la acción el espacio moral. Una
capacidad, por lo tanto, de estar en condiciones de crear una
nueva cultura que le de sentido a una forma alternativa de
ejercer el poder.
CARGOS ELECTIVOS:
- Elegida
Convencional Constituyente en 1994, fue Miembro de la Comisión
Redactora y Miembro de la Comisión de Tratados Internacionales.
- Elegida Diputada Nacional por la provincia del Chaco, período
1995-1999 y reelecta para el período 1999-2003
En la Cámara de Diputados:
Como diputada Nacional, ha tenido una profunda tarea durante los dos
mandatos impulsando una importante cantidad de proyectos de Ley que
pueden leerse en la sección labor legislativa de su web personal
elisacarrio.com.ar.
En esta gestión, la diputada Carrió integra las comisiones de Asuntos
Constitucionales, Legislación General, Obras Públicas y Comunicación e
Informática.
Fue fundadora y Presidente del Bloque de Diputados Nacionales de
Alternativa por una República de Iguales (ARI).
Presidió la Comisión de Asuntos Constitucionales (período: 2000-2001).
Entre mayo y noviembre de 2001 presidió la comisión especial
investigadora Sobre Hechos Ilícitos vinculados con el lavado de dinero
de la Cámara de Diputados.
En la Cámara Baja, también integró las Comisiones de Juicio Político y
de Asuntos Constitucionales.
En el mes de marzo del año de 2001, en ocasión de tratarse en el
Congreso Nacional el pedido de la entrega de Poderes especiales para el
Poder Ejecutivo, la diputada Carrió decidió su alejamiento definitivo
del Bloque de la Unión Cívica Radical.
El 17 de mayo de ese año, fue presentado en sociedad el nuevo espacio
político Alternativa por una República de Iguales con un gran acto
público en el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires (la historia
del ARI esta en la web).
DISTINCIONES:
Por su labor en los últimos años ha recibido las siguientes
nominaciones, premios y distinciones:
|
|
Premio Parlamentario
por la labor legislativa años 1996, 1997 y 1998.
Diploma al mérito “Konex”(1998) como mejor legisladora de los
últimos diez años. |
|
|
Nominada al premio “Mujer del año”
(1998) por la fundación COAS, que ayuda a los hospitales de la
ciudad. |
|
|
Premio “Actitud de Vida”.
Fundación Alicia Moreau de Justo. |
|
|
Medalla de Oro otorgada
por la Coordinadora de Cajas de Previsión y Seguridad Social
para Profesionales de la República Argentina, en reconocimiento
por su destacada labor en la Convención Constituyente de año
1994. |
|
|
Premio del “Día Internacional de la Mujer”,
otorgado por la Asociación de Ejecutivas de Empresas Turísticas
(AFEET). |
|
|
Premio NEXO (1998),
otorgado por labor antidiscriminatoria.
ACTIVIDAD EN LA JUSTICIA |
ACTIVIDAD EN LA JUSTICIA
Secretaria Letrada de la Procuración General del Superior Tribunal de
Justicia de la Provincia de Chaco (Nivel Juez de Cámara)
Docencia
Universitaria:
En la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) fue Profesora titular por
concurso de la asignatura "Derecho Constitucional", Profesora Titular de
"Derecho Político" (Facultad de Derecho. UNNE). Estuvo a cargo de la
Cátedra de "Introducción al Derecho".
Se desempeñó como Directora Adjunta del Instituto de Ciencia Política y
Filosofía. En la UNNE y fue Consejera Superior de la Universidad
Nacional del Nordeste.
Por sus antecedentes ha sido Jurado de Profesores Titulares y Adjuntos
de Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires
LIBROS Y PUBLICACIONES:
En 2006, publicó La
Educación como política central del porvenir y La nueva matriz de
saqueo.
Junto a Diana Maffía compiló y presentó en el año 2005 Búsquedas de
sentido para una nueva política, editado por el Instituto Hannah
Arendt y Editorial Piados.
Ese año, participó en la obra colectiva La concepción del poder desde
las mujeres (Fundación Idea – Instituto Arendt)
Hacia un nuevo contrato moral. Discursos e intervenciones sobre
la realidad nacional. Editorial Norma, 2004. Agotó tres ediciones
Coautora de la obra Recurso de Inconstitucionalidad Local.
Es, además, autora de las obras: Interpretando la Constitución y
Acerca de la praxis interpretativa Constitucional.
Carrió es habitual columnista de diarios nacionales de Argentina y
cuenta con una importante cantidad de publicaciones en revistas
jurídicas, de Derecho, Sociología y Ciencia Política, además de diarios
y revistas nacionales y extranjeras.
En la Edición de verano de 2001, la Revista Ciudadanos (FAI/Corregidor)
Nº 2 publicó su diálogo: La epopeya de las palabras
Ha prologado distintos trabajos sobre temas de su especialidad.
Actividades Institucionales y Académicas [1]
ACTIVIDADES INSTITUCIONALES Y ACADÉMICAS
[1]
a) En el exterior :
|
|
Participante en foro de discusión, organizado por
la: “WASHIGTON OFFICE ON LATIN AMERICA”, referido a temas de
relevancia hemisférica. Washington D.C. ( USA). Abril de 1996. |
|
|
Participante invitada a la Conferencia “ LIDERES
EMERGENTES DEL HEMISFERIO OCCIDENTAL: DESAFIOS PARA EL SIGLO XXI”.
CONSEJO DE GOBIERNO DE LA SOCIEDAD PARA EL DESARROLLO
INTERNACIONAL, - BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO. WASHIGTON
D.C. (USA). Junio de 1997.. |
|
|
Participante,
como invitada a incorporarse como miembro permanente de la “
CONFERENCIA DE LAS MUJERES LIDERES DE LAS AMERICAS”. DIALOGO
INTERAMERICANO – CENTRO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIONES SOBRE
LA MUJER”. Washington D.C. Julio de 1997 |
|
|
Conferencista en el seminario “ Asamblea Nacional
y Reformas Constitucionales en el Ecuador”. Parlamento Andino.
Quito ( Ecuador ) Julio de 1997 |
|
|
Participante del Comité Directivo de la RED DE
LIDERES LEGISLATIVOS DE LAS AMERICAS. DIALOGO INTERAMERICANO –
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS. Washington DC. Marzo 1998. |
|
|
Participante como panelista de la “CONFERENCIA
INTERNACIONAL SOBRE INGRESO MINIMO EN BRASIL”. SENADO FEDERAL.
Brasilia ( Brasil ). Agosto de 1998. |
|
|
Participante como miembro permanente de la
“SESION PREPARATORIA A LA REUNION ANUAL DEL DIALOGO
INTERAMERICANO”. Lima (Perú), Octubre de 1998. |
|
|
Participante como miembro del GRUPO DIRECTIVO a
la “ 1er REUNION DE LA RED DE LIDERES LEGISLADORES DE LAS
AMERICAS”. Dialogo Interamericano-Organización de Estados
Americanos. República Dominicana, Noviembre de 1998. |
|
|
Participante como expositora invitada por EL
CENTRO DE ESTUDIOS POLITICOS DE LA SORBONA – PARIS 1,
POR LA UNIVERSIDAD DE PARIS Y POR EL INSTITUTO DE ALTOS
ESTUDIOS LATINOAMERICANOS A DICTAR UN CICLO DE CONFERENCIAS “
SOCIEDAD, POLITICA Y EDUCACION EN ARGENTINA” Y REUNIONES DE
TRABAJO CON MIEMBROS DEL CONSEJO DE ESTADO DE FRANCIA,
PERSONALIDADES DEL AMBITO ACADEMICO Y EMPRESARIAL. PARIS
(FRANCIA). Diciembre de 1998. |
|
|
Miembro de la Delegación Argentina en la “101º
CONFERENCIA INTERPARLAMENTARIA”. Bruselas (Bélgica) Abril de
1999. Foro en el que se discutió el Conflicto originado por la
banca del Senado de la Nación, correspondiente a la provincia
del Chaco. |
|
|
Participante, en carácter de Miembro permanente
de la “ 2da REUNION PLENARIA DE MUJERES LIDERES DE LAS AMERICAS
(WLCA)”. DIALOGO INTERAMERICANO. WASHIGTON D.C. (USA). Abril de
1999. |
|
|
En Abril de 2006, fue invitada a dictar clases a
la John F. Kennedy School of Government, Harvard University y a
la George Washington University de Estados Unidos. |
|
|
Presentó en el Congreso de la República Oriental
del Uruguay el 14 de junio de 2006 el libro La concepción del
poder desde las mujeres, con un panel del que participó junto a
la integrante de la Bancada Bicameral Femenina de ese país, la
Diputada Beatriz Argimón y el Presidente de la Cámara de
Representantes, Julio Cardozo Ferreira. Allí participó en una
reunión de mujeres políticas con la presencia, entre otras de la
Secretaria General del ARI Elsa Quiroz; las ex diputadas
Nacionales Patricia Walsh (Izquierda Unida) y Patrica Bullrich
(Unión por Todos), las legisladoras porteñas María Eugenia
Estenssoro y Teresa de Anchorena (ARI) (todas de Argentina); la
Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de
Diputados de Uruguaya, Daniela Paysse, la prosecretaria de la
Cámara de Representantes, Margarita Reyes y la diputada uruguaya
Adriana Peña. |
|
|
En agosto de 2006, participó como conferencista
en Lima, Perú junto a la Ministra de la Mujer de ese país,
Virginia Borrá. |
|
|
En septiembre participó de un encuentro de
mujeres argentinas y paraguayas en Asunción y fue expositora en
el Seminario “La nueva concepción del poder: ética y política en
el ejercicio del poder y rol ciudadano”, del que participaron el
Presidente del Congreso Nacional del Paraguay, Enrique González
Quintana, su par de la Cámara de Diputados, Víctor Bogado y la
Directora del Instituto de Ciudadanía, Elba Recalde. |
b) En la Argentina:
|
|
Panelista en el 1er Seminario Regional de Jueces
para la Democracia. Asociación Civil “Justicia Democrática”.
Octubre de 1996. |
|
|
Panelista en la Jornada Conmemorativa del 50
Aniversario de la Promulgación de la ley 13.010 “Ley del voto
femenino”. Tema: la mujer en la política. Fundación de
Investigaciones Históricas Evita Perón. Setiembre de 1997. |
|
|
Panelista en el seminario “Desarrollo Humano y
Educación”. Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad
Nacional de General Sarmiento y FUNDAPART (Fundación para la
Participación). Diciembre de 1997 |
|
|
Expositora en la Mesa Redonda “La situación de la
mujer en la Argentina: Logros y Desafíos, en el ámbito de la
conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Centro de
Información de Naciones Unidas para Argentina y Uruguay. Marzo
de 1998. |
|
|
Panelista invitada en las “Jornadas de ética y
política”. Tema: Los partidos políticos y la ética.
Vicepresidencia del Senado de la Nación, Ministerio de Cultura y
Educación y la Representación Local de la UNESCO. Abril de 1998. |
|
|
Panelista en el ciclo de conferencias publicas
“Giancarla Codrignani en Buenos Aires”. Mujer y Democracia.
Universidad de Buenos Aires. Mayo de 1998. |
|
|
Panelista en el Seminario “Directivas Básicas
para la Reglamentación del Consejo de la Magistratura.
Asociación Civil “Justicia Democrática”. Mayo de 1998. |
|
|
Conferencista invitada por el Sr. Presidente de
la Universidad Nacional de la Plata, sobre “ Mujer, Política y
Poder”. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales UNLP. Junio de
1998. |
|
|
Panelista invitada en el Coloquio Internacional “
Transformaciones democráticas. Alternativa progresista al Modelo
Neoliberal”. Tema: Políticas Sociales. Club de Cultura
Socialista José Arico. Julio de 1998. |
|
|
Panelista en el “Segundo Congreso Nacional e
Internacional de Derecho Público. Seminario
de Justicia y Política en la Globalizacion”. Tema: la impunidad
y su impacto social. Universidad Nacional de Rosario. Setiembre
de 1998. |
|
|
Panelista en la jornada “Delitos Económicos y
Seguridad Institucional”. Tema: Proyectos Legislativos sobre
Prevención de la Legitimación de Activos provenientes de
Ilícitos. Fundación Novum Millenium. Octubre de 1998. |
|
|
Panelista en el Segundo Seminario Internacional “
Etica en las Organizaciones y Transparencia en los Negocios”.
Tema: La ética en las Organizaciones políticas: los costos de la
corrupción política. Gerenciar, Servicios de Transparencia.
Octubre de 1998. |
|
|
Panelista en el seminario “ Proyecto del Indice
de Calidad Institucional y sus indicadores”. Tema: Corrupción y
Transparencia como indicador de la calidad institucional.
Compromiso Ciudadano. Noviembre de 1998. |
|
|
Panelista en las Jornadas sobre “Derecho a la
Información y Privacidad”. “ Proyectos legislativos.
Reglamentación del Habeas, Ley de acceso a la información, Ley
de protección de datos personales, otros”. Colegio de abogados
de la Ciudad de Buenos Aires – Fundación Roberto Noble.
Diciembre de 1998. |
|
|
Participante en el debate “ Pesos y Votos”.
Asociación Conciencia. Marzo de 1999. |
|
|
Panelista invitada a las Jornadas: “ Una agenda
social para la década”. Tema: Trabajo y
Ciudadanía. Foro por la Ampliación de la Ciudadanía y la
Igualdad. Abril de 1999. |
|
|
Expositora en el seminario “ La Corte Suprema y
la re-reelección: ¿ interpretación constitucional o corrupción
política?. Tema: La opinión política. Fundación Novum Millenium.
Abril de 1999. |
|
|
Panelista en el 2º Coloquio FARN, “Propuestas de
Políticas Publicas para el Desarrollo Sustentable”. Tema:
derecho al libre acceso a la información. FARN. Junio de 1999. |
|
|
Expositora invitada en ciclo de conferencias
brindado por la Asociación Argentina de Empresarias. Junio de
1999. |
|
|
Panelista en las jornadas “Políticas de Consenso
para una Reforma Integral de la Justicia”. Tema: Justicia y
Corrupción. Fundación Novum Millenium. Junio de 1999. |
|
|
Panelista en el Seminario Internacional:
Educación, Justicia e Integración social: entre filosofías y
políticas. Invitada por el Centro de estudios
multidisciplinarios (fundación), Seminario coorganizado por el
Cem, el Ciepp; Cepc y Appeal. Rosario. agosto 1999 |
|
|
Conferencista invitada por la Cátedra de Derechos
Humanos de la Facultad de Educación de la
UNER. 2000. |
|
|
En Febrero de 2001 participó en las Audiencias
del Subcomité permanente de investigaciones del Senado de
Estados Unidos que investigó casos de Lavado de dinero
proveniente de distintos ilícitos. |
|
|
Panelista en el Seminario Internacional:
Educación y emancipación intelectual. , invitada por la facultad
de Ciencias de la Educación. UNER. Abril 2001 |
|
|
En noviembre del 2004 junto a International IDEA
(Institute for Democracy and Electoral Assitence) se realizó el
“Foro de líderes mujeres políticas de Latinoamérica en Buenos
Aires”, donde un grupo de mujeres políticas de Latinoamérica de
distintas extracciones e ideologías se reunieron para
reflexionar acerca de la visión femenina del poder. Este año se
presentó el resultado de esa reunión con el libro La concepción
del poder desde las mujeres, editado con IDEA. |
[1] Se mencionan
solo algunas
Organizadas por el instituto Arendt participó –entre
otras- de las siguientes conferencias:
-
2006. Junto al filosofo Santiago Kovadloff en el
desayuno de trabajo: “La responsabilidad creadora: una aproximación
a la poesía”
-
2005. Junto al periodista Jogre Lanata en el desayuno
de trabajo: “Prensa y concentración de los medios de comunicación”
-
Junto al periodista Nelson Castro en el desayuno de
trabajo “El escenario post electoral argentino”.
-
2004. Junto al cura y filósofo Hugo Mujica en el
desayuno de trabajo: “La utopía”
-
Junto al periodista Jorge Lanata en la conferencia
abierta: “Verdad, poder y comunicación”
-
Junto a los escritores Esteban Peicovich y Tempo
Giardinelli en la conferencia abierta: “Verdad, poder y arte”
-
Además fue profesora de diferentes módulos de los
cursos generales que anualmente dicta el instituto Arendt: “El poder
la verdad y la cuestión del otro” en 2004, “La crisis del
Estado-Nación: escenarios futuros” en 2005, “Tiempo, dominación y
libertad” en el 2006
[1] Se mencionan solo algunas.
EN QUE CREO
28 de Mayo de 2002
* Creo en la
política, como ética de las convicciones y de la responsabilidad para
sostener la convicción y
no para trampearla.
* Creo en la matriz de la memoria, de
la verdad y la justicia. En el ámbito de los derechos humanos pero
también en lo económico. La verdad se debe buscar también en las
matrices que conducen al hambre y la miseria.
* Creo en la distribución del ingreso
y en la distribución de las posibilidades, de la educación, de la
justicia y de la palabra. Esta es la democracia.
* Creo en el mérito. No en el mérito
de quien acumule mas ganancias, no en quien sea mas egoísta. Creo en la
aristocracia del espíritu, en quien hace bien desde un zapato hasta una
ley.
* Creo en la educación fundada en la
interioridad del ser humano. Creo que formar integridades morales es lo
que permite a un sujeto enfrentar las circunstancias de la vida y no al
revés. No creo en la educación de los instrumentos, creo en el sujeto
que se planta y conduce los instrumentos.
* Creo en la propiedad privada. No
creo en la propiedad colectiva de los medios de producción, pero creo en
la limitación de esa propiedad en función del interés público y la
distribución de la riqueza.
* Creo en el capitalismo con matrices
de equidad, con efectivos controles de transparencia, y no creo en el
capitalismo de rapiña y exacción como es el argentino.
* Creo en la serenidad y en la
perseverancia. Voy a esperar todo lo que sea necesario para que triunfen
las convicciones. No me importa la llegada, me importa el camino. Y si
recorrer un determinado camino implica no llegar, no llegamos -
Elisa
Carrió
Discurso
de Elisa Carrió en la Asamblea Nacional del ARI reunida en Mendoza
27 de mayo de 2006
Ésta es una
oportunidad para que todos podamos discutir y profundizar algunas bases
de lo que fue el camino del ARI durante estos cinco años. Nuestros
dirigentes a partir de ahora van a tener que tener una mayor
profundización de pensamiento y acción. No se puede caminar sin
profundizar la reflexión. Estamos todos juntos y es una oportunidad para
profundizar esta reflexión, desprendida de las prácticas electorales, de
las estrategias y de las preguntas de coyuntura, de esa mediocridad
lacerante de la coyuntura, que impide mirarnos a nosotros, mirar la
historia y la Argentina desde el porvenir y no desde la tapa de un
diario. Me parece que la mejor estrategia política es poder pensar. Sólo
las personas que pueden pensar y reflexionar pueden actuar de otra
manera.
El otro día tuvimos una sesión muy difícil por los sujetos que
participaban, muy difícil por ese raro entramado de víctimas y
victimarios que existe en un solo partido como es el Partido
Justicialista, frente a una situación de alguien elegido por el pueblo
pero que era un confeso torturador. Sentí que alrededor nuestro, de los
pocos diputados que estábamos ahí, de los trece diputados, sabíamos por
qué estábamos, había luz ahí, no nos tocaban ya como antes los ataques,
ni siquiera de los otros partidos, pero además cuando sin pensar, sin
coordinar, sin haber articulado, tanto el discurso de Carlos Raimundi,
como la excelente intervención de Eduardo Malacuse como la mía parecían
intervenciones acordadas de antemano como una táctica para el recinto,
cuando en realidad era la madurez de un proceso de conocimiento, pero
también de pensamiento entre todos, que puede amalgamar no sólo
conductas sino también pensamientos profundos, donde ya no es necesario
tener que hablar demasiado para que cada uno conteste sobre la misma
música, con la misma orquesta y con la misma partitura. No por un
problema de disciplina sino por un problema de principios.
Cuando Eduardo citaba a la escuela de Frankfurt, cuando pudimos hablar y
levantar la estatura de un nivel de debate tan mediocre, sentí que estos
cinco años fueron intensos.
A veces una férrea disciplina es lo único que pudo evitar los coqueteos
con el poder en la transversalidad, en la nueva hegemonía. No es fácil
construir un partido sin recursos, con muchos compañeros que hoy no
están, y no es fácil sostenerlo en el tiempo sin que a veces haya que
gritar un poco, no para condicionar a nadie, solamente para que se den
cuenta del peligro en ciernes que significa comprarse un discurso, una
charla o una ambición. Les pido disculpas, pero sepan que esto lo
logramos a partir de una reflexión profunda, de caminar la República,
pero también de advertir los enormes peligros que un sistema político
perverso y degradado moralmente nos ofrece a cada paso con cargos y
posiciones.
Los primeros que tuvimos que evitar ese peligro fuimos nosotros mismos y
particularmente yo. Tuve que evitar que me ganara la ambición de ser
ministro, jefe de gabinete o juez de la Corte, o de integrar una
transversalidad mayoritaria. Otros compañeros no resistieron, y por ahí
andan muchos judas que traicionaron por izquierda y cobraron por
derecha, como dijo el cardenal Bergoglio.
Ese tiempo ya pasó, fue un tiempo duro, difícil, y ahora queda el otro,
de una campaña electoral, que no es electoral, es cultural.
No importa el resultado de la elección del 2007, que puede ser antes o
en el 2007, que será después, pero de lo que nadie puede dudar es de la
victoria final de un modo de pensar y de actuar. No se preocupen si a
veces nos encuentra el fracaso, porque quizás ésa es la mejor señal de
que todavía tenemos que seguir formándonos, preparándonos, casi
artesanalmente Porque gobernar es saber, pero también ser consistente y
serlo todos los días, y poder salir del diálogo chato, de la táctica
electoral futbolera, de esa lacerante mediocridad que nos mata y que nos
cruza, que cuando se junta con la violencia y la prepotencia, dan como
resultado la decadencia moral de una nación.
Me gustaría plantear para la discusión, no una cuestión como una receta
de aspirina, que seguramente el poder va a exigir diciendo: la oposición
no tiene propuestas, y muchos periodistas van a replicar que no existe
la oposición Tenemos que poder transitar una etapa distinta para la
nación.
El 25 de mayo marca una bisagra y hay dos miradas sobre ese 25. Para
algunos es una muestra del mayor poder de la Argentina contemporánea.
Algunos diarios dicen que es la mayor manifestación de fuerza, de poder,
lo cual es cierto. En consecuencia, esto se ve, para una mirada, como
invencible.
Ésta es una mirada. Frente a esta convocatoria de aparatos (nombre
profundamente fálico). Una parte de la nación, y no mal intencionada,
nos habla del poder de los aparatos y de que el poder de los aparatos es
invencible. Por la acumulación de fuerzas, de poder, de tácticas, los
Moyanos, los Barrionuevos son invencibles.
Los aparatos se reciclan, son las mismas caras que muestran distintos
discursos. La tesis de esta mirada es que los aparatos son invencibles.
Es la mirada de la resignación histórica más colosal de la Argentina
degradada. Que una mirada pueda decir que el uso, que la prepotencia,
que la violencia del poder, básicamente el uso de los pobres, aún
constituida como simulacro, es invencible, no marca la fuerza del que
ostenta ese poder, sino la profunda resignación histórica del que mira
desde ese lugar. Vence aquel que impide al otro mirar desde la
conciencia, aquel que, al que tiene mirada de conciencia, le dice: no
vas poder. La derrota consiste, no en una derrota electoral, sino la de
una mirada que mira desde el sujeto, un sujeto que mira con conciencia,
que quiere ser libre, que mirando, desde el porvenir y no desde el
pasado, quiere construir otra historia, y nos niega en nuestra más
formidable esencia que es ser humanos.
Si los sujetos nacieron para ser dominados por los aparatos, no hay
sujetos, y menos sujetos donde repose algo del espíritu y de la
condición humana. Si los hombres hubieran nacido para la esclavitud de
la mentira, del uso, de la pobreza, de lo antropológicamente disvalioso,
y esto fuera invencible, en realidad el sujeto carecería de sentido. Que
estemos hoy juntos acá, que nazca un hijo, que haya un nieto y una
familia, tampoco tendría sentido. Frente a la absoluta obsolescencia en
consecuencia de una consideración de la condición humana vacía de
sentido, para poner donde no hay sentido, sólo aparato, poder, violencia
y prepotencia, no hemos nacido. Por eso lo primero que debemos
considerar es una filosofía del sujeto, y en segundo lugar una filosofía
de la historia. Porque si no podemos recomenzar una campaña electoral
con un discurso que genere, por sobre la esclavitud de la mentira y de
la ausencia de lenguaje, que elimina el pensamiento y lo aniquila, la
verdad es que con sólo recetas de aspirina no se cambia una nación.
Si nosotros no nos podemos constituir en un partido capaz de actuar,
pero también de pensar distinto y de indagar sobre las propias miserias
de nuestros propios conocimientos, si cada uno de nosotros quiere seguir
atado a algún pensamiento que en el pasado le dio identidad, pero que no
mira a la Argentina desde el porvenir, nosotros no podemos dar cuenta de
otro gobierno ni de otra nación. Porque seguiremos esclavos de las
apariencias. Se puede ser en apariencia más decente, pero no basta.
El primer planteo que quiero hacer es acerca de lo que es el sujeto.
Porque pareciera ser que a principios del siglo XXI, ni en la Argentina,
ni en Sudamérica ni en Europa, se entiende bien qué es el sujeto.
El sujeto fue considerado en las dos doctrinas emancipatorias que dieron
fundamento a la modernidad, en una relación, no con el tiempo que lo
hacía sujeto, sino con el trabajo. Esta sociedad basada exclusivamente
en la cultura del trabajo, pero en la de un trabajo que es el trabajo
industrial. Es la sociedad del trabajo industrial, ésta es la sociedad
moderna, que discutió durante más de dos siglos que la emancipación del
sujeto y del hombre pasaba, no por el modo del trabajo, si era
antropológicamente libre o no, sino que pasaba exclusivamente por la
discusión de quiénes detentaban la propiedad de los medios de
producción.
En consecuencia, el sujeto iba a ser libre para unos si era igual, en
tanto todos fueran propietarios de los medios de producción,
colectivamente, comunitariamente, en la tesis marxista. Lo cierto es que
el final de la historia puede comprobar que el sujeto de la fábrica está
alienado, aunque el titular de los medios de producción sea el estado.
Porque el trabajo, antropológicamente considerado, no está allí y porque
el tiempo del sujeto es enajenado. En ambos casos, la plusvalía tampoco
le pertenece al obrero. La prueba de que la plusvalía no estuvo en el
obrero, es que hoy los grandes empresarios rusos son los viejos líderes
del Politburó. En la apariencia de poner la emancipación en la
titularidad de los medios de producción, se llevaron puestos millones de
europeos del este, y se calló la masacre de los Gulag, en aras de una
ideología igualitaria y emancipadora.
No hay frase más maravillosa que la del relato y la anécdota de Maurice
Duverger, en Lo bueno y lo malo de la ciencia social de Marx, un libro
que les recomiendo, que se llama Los Naranjos del Lago de Balaton y que
puede resumir esto. Los líderes del Politburó mandaron a plantar
naranjos en los Lagos de Balaton y consultaron entonces a los ingenieros
agrónomos. En clara interpretación de la doctrina marxista entendieron
que los naranjos iban a brotar en el Lago de la Balaton. Convocados los
ingenieros agrónomos dijeron que esto era imposible porque con la
primera helada se iban a quemar los naranjos. Finalmente, en fiel
interpretación de la doctrina marxista, se plantaron los naranjos que se
quemaron en la primera helada. Los ingenieros agrónomos fueron
condenados por traición al Partido Comunista y a la ideología marxista.
La doctrina emancipatoria, que decía que el sujeto libre, en la libre
competencia con los otros sujetos, iba a construir el progreso
ilimitado, que en definitiva es la doctrina emancipatoria del
liberalismo, no otorgó libertad, sino que dio esclavitud a millones de
personas. Porque finalmente unos usaron la libertad de los otros en
beneficio propio. En consecuencia, se fueron construyendo sociedades
cada más libres para algunos y cada vez más esclavas para otros, hasta
finalizar en el proceso de exclusión, con hombres y mujeres superfluos,
a lo largo y a lo ancho del territorio de la humanidad, sin trabajo, sin
futuro, sin sentido.
Lo que ya advertía la escuela de Frankfurt -pero ya lo hacía antes Weber-
era que la emancipación y el progreso eran una trampa que iba a terminar
en una cárcel de burocratización, se está dando en una plenitud nunca
vista, a lo largo de todo el espacio de la humanidad.
Pero no menos cierto es que la racionalidad instrumental, que fue la
abanderada del ciclo de la modernidad, tuvo su paradigma más extremo y
más brutal en el uso de la racionalidad instrumental para la
constitución de los nazismos y de los fascismos, que terminaron en el
aniquilamiento de millones y millones de personas, eso sí con la nueva
tecnología moderna de las cámaras de gas. De modo que el Holocausto no
es algo más en la rara historia de azares y tragedias de la humanidad,
sino que es el punto en el que la modernidad mostró que los medios
cuando no tienen contenido ético, puestos al servicio de cualquier fin,
sirven a la matanza generalizada y no a la liberación. Pero si en ambas
doctrinas emancipatorias hoy se advierte una amputación enorme, en
términos emancipatorios, no es menos cierto que el camino de la
democracia fue tan sinuoso como el propio camino de esas doctrinas.
Debemos analizar muy profundamente qué concepto de democracia tenemos,
porque en un partido donde venimos de distintas identidades, la cuestión
teórica de la democracia no es una cuestión menor, ni en la Argentina
que viene ni en los males de la Argentina del pasado. Porque parece que
no entendemos lo mismo cuando algunos hablamos de democracia.
La noción de democracia de un presidente como Kirchner es
sustancialmente opuesta a la noción de democracia que nosotros damos. La
noción de democracia de un Díaz Bancalari, si la tiene, está denotando
una antítesis. Pero ambos hablan de la misma palabra connotando
significados opuestos. Es preciso analizar teóricamente esta cuestión,
porque el ARI no puede tener, en estos temas neurálgicos desde donde
brota la práctica diferencias profundas. En el concepto de Hannah Arendt,
es mi idea lo que genera mi práctica. No puede acá haber, aunque se ven
muchas discusiones, una diferencia tan profunda que nos lleve a entender
cosas distintas con una misma palabra.
La noción misma de democracia es difícil, porque los institucionalistas
la han puesto en las reglas, e incluso algunos analíticos la han vaciado
de contenido, diciendo que finalmente la democracia sólo es un conjunto
de medios procesales, de reglas, para canalizar el debate de ideas. Con
lo cual esta visión procesal de la democracia vendría a ser una noción
institucional vacía que es el lugar parlamentario donde se procesan las
decisiones, pero que no hace referencia –y en esto tiene mucho que ver
la visión positivista- a la condición humana, al sujeto, al contenido
ético. Basta que haya una regla del proceso para que estemos en
presencia de una democracia, como la visión de estado de derecho sujeto
a normas de Hans Kelsen, pero precedido por un escepticismo ético
gravísimo. Hay otros que consideran otra cosa con la democracia que la
resumiríamos en una poesía de Borges. Para otros la democracia es un
abuso de la estadística, que consiste en que cualquier mayoría, contando
numéricamente cuántos somos, determina la decisión democrática y la
misma mayoría legitima el contenido, es decir, está relevada de dar
razones porque somos mayoría. Efectivamente tiene su origen en teorías
como la de Rousseau, mal interpretadas, porque Rousseau tiene que
resolver el tema del contrato social, que no se inscribe en ningún
lugar.
Es como cuando se pregunta por el contrato moral. No se entiende que hay
procesos teóricos y prácticos que son procesos sociales, y en todo caso
en algunos casos son niveles teóricos y de análisis. El gran problema de
Rousseau es decir: nosotros transformamos los sujetos en estado de
naturaleza, entreguen sus derechos naturales a ese contrato social que
le son devueltos en términos de derechos civiles, derechos protegidos.
El problema es quién decide cuál es la voluntad general y ahí viene el
problema de Rousseau. Él dice que la voluntad general es la que respeta
el interés general, es la que coincide con él, y después dice que
necesariamente tiene que ser mayoría. Y es cierto. Pero esta teoría
democrática, de sustancialidad democrática vía voluntad general que
necesariamente tiene que ser mayoritaria, terminó en una mayoría que
nunca tuvo que dar razones. Esta visión democratista mayoritaria es la
que funda los regímenes más tremendos para la humanidad. En una
dictadura está claro que hay un usurpador, pero un régimen avalado por
la mayoría y donde ésta se siente relevada de dar razones en función del
abuso de la estadística, es la peor de las dictaduras porque son las
dictaduras de la mayoría, que son las que llevaron a la cámara de gas a
los judíos. Es preciso tener clara esta concepción porque en la
Argentina hay una profunda confusión acerca de esto. Por ejemplo, y
bajando un poco el nivel discursivo y el sujeto, en la Convención
Constituyente Nacional, Adelina Dalessio de Viola decía: porque somos la
mayoría podemos aprobarla. Lo hacía obviamente en nombre del
justicialismo. Esta tesis mayoritaria de abuso de la estadística tampoco
considera el sujeto, la conciencia, la razón, ni la condición humana.
Hay una tercera posición respecto de la democracia que pone antes de la
regla de la mayoría, la vieja tradición de la mejor razón moral y de los
derechos humanos de todos, no sujetos a ninguna regla de la mayoría. A
derechos humanos que están antes, por constructivismo moral o por
iusnaturalistas. Que cada cual, de acuerdo a sus convicciones, use la
teoría que quiera. Habrá algunos que estarán con los constructivistas,
otros con los iusnaturalistas, otros con los estoicos de los griegos, y
yo que estaré con los mandamientos judeocristianos. No importa, lo
cierto es que en esta concepción de la democracia primero están los
sujetos, la condición humana, los derechos que emergen por sí mismos de
esa condición humana, de esa razón de historia y de sentido. Después
está la regla de la mayoría, como medio al servicio de la protección y
desarrollo de esos derechos humanos.
En consecuencia, no hay mayoría que pueda ponerse por encima de la
condición humana, y no de la condición humana de las mayorías, sino de
las minorías. Porque en esta concepción de la democracia, el objetivo
final de que los derechos humanos precedan a la regla de la mayoría es
la protección básica de aquellos que no están representados en la
mayoría. Es la única concepción que nos protege de la exclusión
indígena, del pobre, del diferente, del que tiene creencias religiosas
diferentes, de la mujer, del niño, del anciano. Es la que pone el
contrato moral como núcleo de la condición humana, antes y no después de
la regla de la mayoría.
Ni nosotros, ni los justicialistas, ni los liberales, ni los
republicanos, ni los de izquierda, ni los de derecha, pueden decidir más
allá de la condición humana y de los derechos que están allí. En
consecuencia la regla de la mayoría es la regla que permite un debate
acerca de la protección y el desarrollo de esos derechos, pero nunca
puede servir al aniquilamiento de esos derechos en nombre de la mayoría.
Por eso la necesidad republicana de una articulación donde la regla de
la mayoría, condicionada por la parte de derechos y libertades de una
constitución republicana, pueda gobernar pero al mismo tiempo existan
tribunales independientes que garanticen que nunca la regla de la
mayoría pueda violar ninguno de los derechos que son anteriores y
superiores a esa regla.
Esta es la República, es la concepción republicana de división de
poderes, que no tiene sentido aristocrático como algunos creen, sino que
tiene un profundo sentdo de protección a las minorías. El desprecio por
esta concepción democrática y republicana es la que ha traído la
tragedia a la nación. Es cierto que hay algunos republicanos que creen
en la república aristocrática pero no estamos hablando de esto. Estamos
hablando de la democracia republicana que pone esta condición para
asegurar estos derechos y si no tenemos claro esto no podemos gobernar
una nación, porque la tentación mayoritaria nos viene de la concepción
de Roca, de Yrigoyen, adquiere su climax en la concepción de Perón, y se
ve en el espejo del simulacro vándalo de Kirchner.
En esto no podemos crear diferencias en el ARI, porque la tentación
mayoritaria es el peor riesgo que puede tener un partido, que quiere
para sí monopolizar la opinión, las ideas, construir la historia, porque
aniquila y anula la diferencia. Solo reclama los derechos de la minoría
mientras es minoría pero el día que es mayoría reclama los mismos
derechos de la vieja mayoría trágica. En consecuencia, no podemos
caminar ni transitar un cambio de cultura de la nación sin que cada uno
de nosotros estemos seguros de que los derechos de las minorías deben
ser asegurados por sobre todo y no sólo cuando somos minoría.
Hay un libro que se llama La conquista de América y la cuestión del
otro, donde se expone lo que Cortés decía: o idénticos o eliminados. Es
interesante esa frase. Claro que los indígenas tienen que estar con
nosotros, pero cristianizados. Es una especie de concertación plural de
lo idéntico, porque había una imposibilidad de reconocer en el otro una
diferencia de dioses, de tiempo, de circularidad. Esa es la matriz
cultural de América Latina: o idéntico o aniquilado. Es eso lo que a
veces decimos, amar la diferencia es poder estar, no con el otro que
piensa parecido a mí, sino con el que piensa distinto de mí pero que
respeta esta regla del camino.
Hay una segunda cuestión que quería debatir, pero sobre la cual tampoco
puede haber diferencias en este partido, porque hace al núcleo, al
corazón de lo que le tenemos que proponer a la nación. No ahora que
somos minoría, el desafío es ofrecerle a la nación este modelo
democrático cuando seamos mayoría. Cuando la tentación mayoritaria asoma
es cuando las miserias de los hombres requieren de lo idéntico para no
sentirse amenazados. Hay que estar muy seguros de los propios valores
pero también de la diferencia para poder sostenerse, no en la
prepotencia sino en la razón, la pluralidad y en la tolerancia.
El pluralismo no puede ser confundido jamás con el relativismo ético y
cultural, tampoco con aquel que elige cualquier posición, aunque sea
válida porque es subjetiva, porque la dice un sujeto por azar, por
capricho o por razón. Porque el escepticismo ético, junto con el
positivismo, han hecho demasiado daño a la modernidad, para generar
pragmáticos al servicio de la acumulación y no sustancialistas al
servicio de los derechos humanos.
Pluralismo no es renuncia a estas categorías morales previas, sino que
sobre estas categorías de condición humana y morales previas, se pueda
articular el debate de la diferencia, pero manteniéndola. Porque existe
un yo y un tu es que existe un nosotros. El pluralismo no existe cuando
digo: como hay gente que está conmigo, aunque vengan comprados de otro
lugar, soy plural porque yo soy el centro del pluralismo. Lo plural
supone esta diferencia entre el yo y el tu que permite el nosotros. Que
no se confunda el pueblo de la nación entre el sistema de cooptación
brutal, por quiebre de conciencias, con el pluralismo. El pluralismo es
la explosión de la diferencia que enriquece a partir del profundo
respeto a los principios de la condición humana. Y excluye la voluntad
de dominio, pero no excluye la firmeza de las convicciones.
Algunos entendieron que renunciar a la voluntad de dominio sobre una
idea era no pelear por las convicciones, ahí hay que recordar a uno de
los más grandes liberales de la historia, que es John Stuart Mills, que
dice: yo no pienso como vos, pero daría la vida para que vos puedas
expresar ese pensamiento, pero no en el relativismo de discutir y
renunciar a mi convicción, sino poder dar el debate claro por razones y
por argumentos. Para que haya diálogo y debate, tiene que haber
fundamentos morales de un nuevo diálogo. Y esos fundamentos morales de
un diálogo son tácticas, son conductas. Los fundamentos morales de un
nuevo diálogo que precede a ese acuerdo de conductas de los que piensan
diferente, es no mentir, no usar, no trampear, pero no es lo idéntico.
No me tiene que asustar el otro si estoy segura de mis convicciones.
Asusta el diferente, genera miedo de contagio. Sólo temen contagiarse
los que son débiles de espíritu para sostener sus convicciones.
El otro punto, además del concepto de democracia, que me parece que
tendríamos que discutir para transitar este camino, es cuáles son las
categorías de nuevos paradigmas, fracasada la modernidad en su espíritu
emancipador y su doctrina marxista. El problema no es cómo dejar la
vieja historia, sino cómo construir la nueva y cómo plantear el devenir.
Hay algunos pensadores con posiciones prácticas, que han anticipado
esto.
Me parece muy interesante un lingüista como Noam Chomsky. Es alguien que
podría ser considerado en Estados Unidos como un liberal de izquierda.
Un liberal de izquierda es alguien que cree en la pluralidad, en la
diferencia, en la libertad, en la igualdad y es de izquierda porque
plantea determinadas posiciones de justicia. Noam Chomsky quería ser
usado por la ideología de izquierda –estas categorías en Estados Unidos
no son claras-. Estas categorías vienen de Francia, del modo en que se
sentaban los diputados, son otras categorías en Estados Unidos. Cuando
queremos trasladar las categorías, estamos muertos. Miren quiénes están
sentados a la izquierda en la Cámara de Diputados de la Nación y se van
a dar cuenta. El problema que tiene Noam Chomsky es que él va tomando
posiciones por fuera de las ideologías, que son posiciones sustentadas
en un liberalismo de izquierda pero en un razonamiento con toma de
posición de justicia en cada caso. En unos casos, los americanos dicen:
Chomsky se corrió a la derecha, y en otros, cuando se corrió a la
derecha, otro dice: no, siempre fue de izquierda. ¿Qué es lo que pasa
con Chomsky? Él pide como práctica los nuevos paradigmas, no cree en
aquellas categorías emancipatorias. Se dio cuenta, estudió y en
consecuencia se guía por paradigmas de justicia, es decir, por
posiciones de razón de justicia frente a este liberalismo en cada caso,
defendiendo a las minorías, a cualquiera, a muchas, no sólo a las
minorías queridas por la izquierda.
Si ustedes toman a Michel Foucault, un filósofo francés, se van a dar
cuenta que, ya no en el campo de las condiciones de justicia, sino en el
campo de la misma ciencia, de la filosofía, construye la genealogía y
comienza la ruptura de la jerarquía de los saberes. Para que ustedes
entiendan sintéticamente, entre el saber de un especialista en técnicas
disciplinarias en una prisión y el saber de alguien que ha pasado por la
prisión, es más importante el saber técnico. ¿Qué es lo que hace que el
saber técnico sea superior al saber del dolor de haber pasado la cárcel?
Restituye la genealogía, la pluralidad de los saberes sin jerarquía que
permiten algunas obras como Historia de la locura de la época clásica.
Si las categorías emancipatorias no nos sirven porque no dan cuenta del
sentido, tenemos que dar cuenta de otras categorías que puedan verse
desde el devenir, es decir cuáles van a ser las categorías con las que
van a razonar nuestros hijos y que nosotros deberíamos conducir como
modelo de emancipación.
No hay que renunciar a la emancipación, porque eso es renunciar a la
condición humana. Cuando las categorías de emancipación que nos
constituyeron ya no sirven, es preciso hacer como Einstein, es preciso
cuestionarlas, y si es necesario ponerlas en la basura para cuestionar,
porque lo importante no es la categoría donde me construí como sujeto,
sino como logro la emancipación mía y de mis hijos.
No se debe pensar desde el lugar donde me siento más seguro, sino desde
la incerteza de la providencia de la historia para poder deambular en el
futuro buscando la emancipación. Acá hay un interés profundamente
egoísta en muchos que es no querer desnudarse de su propia historia para
construir otra historia y querer trasladarle su propia historia a las
generaciones venideras. Eso es individualismo, es egoísmo aunque tenga
ropaje socialista. ¿Cuáles son esas categorías? Primero la moral es, en
una definición de un nuevo paradigma, no una moralina de prejuicios,
sino una moral y una ética sustantivas basadas en lo más valioso que
tiene la humanidad que es la diferencia. Somos humanos porque cada uno
de nosotros es diferente. Abrazar, cuidar y alimentar esa diferencia en
la pluralidad y la tolerancia es el desafío de la humanidad. Es cuidar
al otro, es hacerlo crecer en lo que está llamado a ser y no en la
disciplina de lo que nosotros queremos que sea. Ya bastante tuvimos
nosotros con nuestros padres diciéndonos serás contador, abogado, médico
y no podrás ser artista, para que nosotros le traslademos a nuestros
hijos y a nuestros nietos la vieja historia de proyectarme a mí mismo en
los otros. En consecuencia esta moral sustantiva debe dar cuenta de una
permanente proyección del otro en su diferencia, con un límite moral muy
explícito: buscá tu diferencia, se lo que estás llamado a ser. Lo que no
podés estar llamado a ser es un arcaico y un bárbaro. Estar llamado a
ser implica la obligación moral de no mentir, de no usar, de no robar,
de ayudar al extranjero y de tener opción por los pobres.
La libertad del ser se funda en la ley, no se funda en el azar ni en el
derroche ilimitado de las pasiones confusas que surgen de lo arcaico en
cada uno de nosotros, por eso el pueblo judío fue construido en un doble
movimiento de liberación que fue caos, pero de coraje que fue ley para
poner la Torá en el desierto. Todas las revoluciones en la humanidad que
ustedes vieron no son otra cosa que una liberación y una ley. Cuando esa
ley no se pudo implantar hubo contrarrevolución. El ejemplo de la
revolución francesa es el modo más exacto en que una liberación, que es
la Bastilla, queda presa de la tentación mayoritaria en la asamblea y en
vez de construir una ley basada en la declaración universal de los
derechos del hombre, apropiada por la tesis mayoritaria, termina en el
terror y produce, por falta de ley para todos, la contrarrevolución y el
imperio napoleónico.
Los movimientos emancipatorios suponen un doble juego, de liberación y
de ley. Es el trabajo por esa ley, no represiva sino que permite la
diferencia y que permite a un país transitar el camino del desarrollo y
la liberación. No hay liberación sin ley. La vanguardia cree lo
contrario. Muchísimos de nosotros y algunos otros, han creído lo
contrario en los 60 y en los 70. Han peleado por la liberación pero no
han creído que la ley era importante y fueron presos de la
contrarrevolución, o sea, de la represión posterior. La primera cuestión
del nuevo paradigma es la razón sustantiva que funde la libertad y la
diferencia y en segundo lugar, liberación y ley como doble juego.
El segundo paradigma es que el sujeto no debe ser visto en función de la
relación que tiene con los medios de producción, sino que se debe
percibir claramente que la esclavitud del hombre está en relación a qué
hace con su tiempo y que los regímenes políticos son los que ordenan el
tiempo de la mayoría en beneficio de las minorías.
El tiempo capitalista contemporáneo aliena hasta a los ricos porque
ocupa el tiempo de un trabajo vacío de sentido y usa el entretenimiento
como ocupación del otro tiempo para que el sujeto no pueda ingresar a sí
mismo y pensar. No hay mayor esclavitud del tiempo del sujeto y en
consecuencia de la alienación que en el capitalismo en todas sus formas
contemporáneas, vacío de sentido, ocupación del tiempo, imposibilidad de
pensar y reflexionar del sujeto y aniquilamiento del lenguaje como
matriz de una humanidad sin lenguaje. Cuando la humanidad no tiene
lenguaje, ni palabra, no puede construir universos simbólicos de
emancipación. No ha sido casual el aniquilamiento del lenguaje, ni de la
poesía, la literatura y la historia.
La matriz más perversa de la comunicación contemporánea es quitarle la
palabra a todos para dársela a una élite, que piensa como entretener a
la mayoría, pero que nada cuenta de estas reflexiones. Por eso, la nueva
educación debe fundarse en una matriz que otorgue palabras, porque la
palabra y la historia pueden constituir universos simbólicos. En esa
discusión va mi propuesta de ley de educación, centrándose en esta
cuestión. Tiempo y lenguaje definen el sujeto, ¿qué vas a hacer de tu
vida que es sólo tiempo? El tiempo es materia deleznable, dice Borges en
Heráclito. ¿Cómo vas a resolver para que este tiempo sea vida y no
entretenimiento, consumo o trabajo en el vacío? La gran cuestión del
nuevo paradigma es poner la cuestión de la enajenación del tiempo y de
la liberación del sujeto como liberación de su tiempo al servicio de una
nueva humanidad que pueda pensar mundos distintos. Esa es la clave, es
el segundo paradigma. Entender la liberación, no en términos de
titularidad o propiedad de los medios de producción, sino entender en
términos de regulación política del tiempo del sujeto.
El tercer paradigma: si hay un tiempo del sujeto que se desprendió de la
naturaleza, es el reloj, la fábrica y la ciudad, pero al desprenderse
del tiempo de la naturaleza empezó a aniquilarla. Esta discusión del
tiempo nos lleva a un nuevo paradigma. La gran discusión no es entre
estado-naciones. Voy a poner el ejemplo de las papeleras. La gran
discusión que viene es qué hacemos con el tiempo de la naturaleza, qué
hacemos con la naturaleza misma en ese tiempo. Parar el reloj es parar
la tecnología para pensar que ahí hay otro tiempo que debe ser
respetado. Esta es la tercera discusión. No nos tiene que dividir
derecha e izquierda, sino una concepción ambientalista, ecológica y
holística del tiempo, del espacio y del sujeto, versus la tesis
productivista. Las papeleras no pueden dividir a uruguayos y argentinos,
no pueden ser nuestros hermanos uruguayos los enemigos. Es un disparate
histórico. La verdadera discusión debe ser entre uruguayos y argentinos
que defienden el ambiente, el tiempo y el sujeto frente a uruguayos y
argentinos productivistas que quieren aniquilar el tiempo, el sujeto y
el espacio.
Tenemos que plantear la discusión ahí, como hizo la declaración de ley,
aún desprendiéndose de que da más votos ir al acto de Gualeguaychú a
enfrentar a nuestros pobres hermanos uruguayos. Es un disparate de
guerra simbólica que aniquila el sujeto, que es prepotente con él.
Cuarto paradigma: se acabaron, en consecuencia, todas aquellas
posiciones o paradigmas vinculados al estado-nación y al dominio
territorial. Si la cuestión es qué hacemos con los bienes de la
humanidad, que son nuestros, sólo en términos de soberanía nacional,
pero que debemos preservar como estado para la humanidad. ¿Qué hacemos
con el agua dulce, qué hacemos con las reservas de los esteros del Iberá,
qué hacemos con la tierra indígena? Esta es la discusión, una tierra
habitada para todos, porque nuestros hijos no sólo van a vivir en la
Argentina, sino también en Uruguay, en Francia, en África, de modo tal
que la extensión territorial del espacio del paradigma emancipador se
amplía, hasta cubrir el espacio propio de la humanidad.
No es renunciar a la identidad, es dejar de hablar estupideces. Tenemos
que ver si estamos cortados por la vieja identidad territorial del
límite o estamos cortados por la vieja dimensión de la condición humana
en cuanto al tiempo, lenguaje, sujeto, igualdad y libertad. El conflicto
no cerrado de los mitos del pasado, peleándome con paraguayos,
uruguayos, con cada país del mundo sin tener posiciones de justicia,
pero llenando de miserias y suciedad el propio territorio en nombre del
enemigo externo, es lo que nos condena. Hipocresía fatal de los sujetos
sin lenguaje, sin rostro y sin mirada, que presidieron el acto del 25 de
mayo en la plaza.
El quinto paradigma. ¿Qué otra discusión viene? Es la discusión de la
organización económica y de la condición misma del trabajo. Hoy la
sociedad y el mundo se enfrentan a hombres sin trabajo, ligados a una
cultura donde el sujeto se definía por el trabajo, que es la de la
sociedad industrial, y hombres con trabajo sujetos a la misma
alienación, con una liberación que es la paga. Prostitutas de un tiempo
y de un trabajo sin antropología, entregamos el cuerpo para tener la
paga.
Lo que viene es la dimensión sobre esta noción del tiempo, del sujeto y
de la racionalidad moral, de una organización económica y social de la
humanidad, donde la moneda vuelva a tener alguna correlación con la
producción y no con la producción de cualquier bien, sino que la moneda
y el valor de cambio tenga alguna correlación con la producción de
bienes necesarios para la sobrevivencia de la humanidad.
Tenemos que trabajar por años y siglos para una organización global, no
en lo financiero, sino global en el respeto al espacio, a la naturaleza
y en la producción y elección de la reproducción de bienes
indispensables para la vida de la humanidad, y no para su
entretenimiento. Es cierto que esto es muy difícil pero lo va a hacer la
historia, lo va a hacer Wall Street. La burbuja que hoy se ve, donde una
chalina vale 5000 dólares, es la que se vio en Japón, no lo vamos a
hacer los latinoamericanos.
También está la deuda y el déficit americano. Pero tenemos que pelear
por lo que viene, tenemos que determinar un modo de organización
económica, política y social. El caso chino es un caso tremendo de una
sociedad lanzada a la producción y al consumo, que está teniendo
problemas de derechos humanos y de medio ambiente trágicos. Los
problemas de medio ambiente en el mediano plazo en China no son los de
la Argentina. Con mil y pico de millones de personas, el medio ambiente
produce una dramaticidad sin precedentes, no para los chinos, sino para
toda la humanidad.
El tema del ambiente está siempre ligado a la violación de los derechos
humanos, a la explotación y a la subexplotación. Hay que volver a
trabajar, no en relación sólo a que todos tengan trabajo, sino a qué
trabajo es antropológicamente libre para el sujeto y poder acordar un
modo de organización política y social que de libertad al sujeto
trabajando y que no lo oprima trabajando. En esto tenemos que tener esta
posición de debate y discusión. La gente tiene que trabajar, no
necesariamente por ingresos, sino para ser libres.
Tienen que trabajar para un modo de organización donde haya ingresos
garantizados y trabajo libre. Es cierto que esto no se va a dar ahora,
pero es cierto que hay que mirar el mundo desde el porvenir, porque
cuando se mira desde el pasado se otorgan planes sociales
clientelísticos para ver como ato a los pobres y los condeno al plan
social. En consecuencia, yo puedo hacer en la Argentina y en otros
países, una política de ingresos ligada a un trabajo libre que
generalmente va a construir universos simbólicos y trabajos más libres y
más igualitarios. Es la discusión de ingreso garantizado, como ingreso
de ciudadanía, que nosotros lo tenemos resuelto en niñez y en vejez,
pero es preciso, con el tiempo, avanzar en el debate hacia el ingreso
universal de tipo social. No es una discusión de hoy, pero es una
discusión de un universo plantado en el porvenir.
Nosotros tenemos que poder anticipar eso, aunque algunas cosas no se
entiendan por las categorías conceptuales del presente. No estamos acá
para ocupar cargos, sino para plantar el porvenir en el entendimiento
colectivo de los argentinos. No tengo la más mínima preocupación por una
victoria o por una derrota. La única preocupación que deberíamos tener
es que estemos en condiciones de poder dar estos debates y esta
organización con este modelo. Esto es el sustento de un contrato moral,
que parece anodino, pero que es fundante. Es el sustento de un contrato
republicano que permita redefinir la democracia y la república, no desde
el lugar de la república aristocrática ni de la democracia mayoritaria.
Este es el lugar que permite discutir el pacto de distribución del
ingreso como ingreso de ciudadanía y la reconsideración del trabajo
libre e igual. Este es el ARI, por eso venimos luchando.
La propuesta en cada uno de los temas tiene que tener profundidad de
pensamiento atrás. Esta es la estrategia, que es más que política, es
cultural, es de natalidad de un nuevo universo simbólico político,
cultural y social, que de cuenta del mundo que viene y que no nos deje
en la plaza del 73. Esta es la misión. La misión no es para que nosotros
saldemos nuestros traumas, es para que nuestros hijos y nietos tengan
cabida en un mundo que tenga sentido.
Estrategia, que es cultural, política, filosófica, ecuménica en lo
religioso, que es profundamente racional pero de una racionalidad moral,
que no se asusta de lo agnóstico ni de lo místico y que recrea la
profundidad del ser en todas sus manifestaciones, que une y no separa,
pero diferencia, sabiendo que la unidad no somos nosotros. Si la unidad
existe, es Dios, no nosotros. Por eso en los planteos dictatoriales, el
uno soy yo. La diferencia y la dualidad es el uno, pero el uno, en todo
caso, es el nirvana para los budistas y el Dios para los judíos y los
cristianos.
En términos de esta estrategia, ahí viene la táctica electoral bajada a
un país que se ha resignado históricamente a la prepotencia del poder.
Las conductas no son ni buenas ni malas, son sinceramente miserables,
pequeñas, menores, donde los sujetos parecen correr a ver quién es más
obsecuente en esa historia. Cuanto más obsecuente es, más débil es y si
es menos obsecuente se vuelve traidor.
Para poder sostener estas ideas, hay que estar convencido y desprendido.
Hay que estar convencido de que este es el devenir, sino para qué
pelear, y hay que estar desprendido para defenderte de la realidad que
te lleva a un lado y al otro para que pierdas el objetivo. Hay que estar
desprendido del deseo por una posición, un cargo o un privilegio, del
deseo de tener, durante cuatro años, un ingreso asegurado, desprendido
del éxito o del fracaso y seguros de que no es con rejuntados que se
construye el nuevo paradigma. No es rejuntándose. La gente se rejunta
por espanto, por ambición. La gente se une por futuro, por progreso y
por utopía. Por eso, nosotros vamos solos, hasta que puedan darse las
condiciones artesanales de praxis que nos vayan diciendo quiénes otros
han probado que resisten a la mediocridad de la prepotencia, pero que
también resisten a sus propias ambiciones. Porque la tarea no es
resistir el afuera, el problema es resistir el adentro.
En los tiempos de la fuerte plaza del 25 de mayo, dicen que para
nosotros es una derrota heroica. Dicen que después de la tercera
derrota, Lilita ya no será candidata. Si vamos solos, debemos ser
mínimamente coherentes. No puede poner la cabeza la Junta Nacional, y la
candidatura, para que cada uno en otra provincia esté ligado a la unión
del espanto. Si somos permeables a la lógica que nos impone el régimen,
nosotros no podemos transitar el camino nacional. No podemos caminar la
nación diciendo vamos solos, mientras se transitan las provincias
diciendo vamos rejuntados. Porque lo que se cae es la estrategia
nacional, con lo cual esta opción significa, lisa y llanamente, la
disolución del partido nacional en estrategias provinciales de alianzas
de rejuntados. Si esto es así, es preferible rejuntarse y que no haya
candidatura nacional. Pero si vamos a hacer así, las alianzas locales
tienen que tener, por lo menos, una estrategia de principios coherente.
Sino va a ser imposible, esquizofrénico, va a ser el doble discurso y la
doble moral.
No quiere decir que en las provincias haya realidades particulares,
quiere decir que hay que tener mucho cuidado de cómo artesanalmente se
construye eso, para que no implique una contradicción que haga perder el
objetivo. En esto hay que ser muy cuidadoso y muy desprendidos. Tenemos
que ver si lo que queremos es este cambio cultural, político, de partido
o queremos buenos resultados electorales.
No es que nosotros no vamos a seguir, porque así lo concebimos, así
nacimos, así hicimos esto maravilloso entre todos. Hoy, vienen
investigadores de todo el mundo a preguntarnos cómo construimos un
partido de nuevo paradigma, de mujeres, de jóvenes, de hombres, cómo
armamos institutos, cómo formamos, cómo capacitamos, cómo peleamos sin
recursos y con otras lógicas, cómo hicimos.
Esta causa no nos pertenece a nosotros, en consecuencia esta causa no
está para ser negociada en una mayoría circunstancial, aunque sea del
partido. Esto es una definición estratégica y táctica, no es que
nosotros queremos esto, es que no puede haber dos éticas.
Podría aparecer como la única líder opositora que puede disputar. Los
empresarios nos quieren financiar, no es que no lo quieran. Somos el
único partido que rechaza financiamiento y piensan que estamos locos.
Estarían contentos con una alternativa moderada, ética, indisciplinada a
los intereses del poder, que diera cuenta de una Argentina republicana
que fuera por otros negocios. Uno no podría estar en eso, no tiene ni
cuerpo, ni corazón, ni conciencia, sería una traición violenta,
prepotente, inhumana, a una causa que no nos pertenece a ninguno de
nosotros. Sería por una sola razón: la conveniencia de poder, que es la
razón instrumental y fálica que guía a la constelación del poder y de
los partidos en la Argentina.
En aras de esta pelea cultural estamos renunciando a esta táctica
perversa de blanqueo, como lo hicimos en el pasado, cuando siendo
oficialismo, nos opusimos a las leyes de la Alianza y no blanqueamos
ninguna de las votaciones. Esta causa no debe ser entregada por alguno
de nosotros en algún lejano o cercano territorio de la nación. Esta
causa es de todos los argentinos. Cada uno sabrá lo que debe hacer con
su conciencia y con su estrategia.
La verdad no es una relación entre un sujeto cognoscente y un objeto por
conocer, es la confianza que a su vez es el camino. Sólo vas a ser libre
si en el tránsito de tu vida no usás, no robás, no mentís, no entregás.
A veces hay que renunciar hasta que duela. Nosotros, los que estamos
acá, tenemos la profunda alegría de no haber tenido táctica, sino
estrategia. Los partidos que tuvieron táctica, se cayeron en el camino.
Muchos venimos de alguno de esos partidos. El FREPASO es el ejemplo de
un partido que luchaba por principios parecidos a los nuestros, pero que
optó por la táctica y se perdió en el camino. El PI es un partido que
peleaba por algunas cosas como las nuestras, eligió la táctica y se
perdió en el camino. La Democracia Cristiana peleó, en su momento, y se
perdió en el camino porque eligió una táctica, porque delegó la táctica
como si fuera una estrategia.
Muchos que cuestionan posiciones, no tienen idea de las horas que he
pasado estos últimos seis años, elaborando una posición, no en función
mía, sino en función de saber que muchos de nosotros y de ustedes
piensan en posición propia y seguramente razonable, pero que un paso en
falso mío se lleva puestos a la causa y a todos ustedes. Tenemos que
tener posiciones de justicia, cuatro o cinco tuvimos este año.
Por ejemplo anticipamos el golpe a Santa Cruz, con informes, viendo cómo
se llevaban puesto a un amigo personal que creyó que se podía convivir
con la corrupción y la barbarie siendo honesto. Condujimos desde un
lugar, a veces difícil, la posición de la justicia en el caso Ibarra,
sin acompañamiento de muchos. ¿Qué hubiera pasado si garantizábamos la
impunidad de Ibarra, como algunos me recomendaron, con qué discurso le
íbamos a decir a la nación que 200 chicos y esas muertes quedaban
impunes porque nosotros éramos progresistas y entonces teníamos que
proteger a los progresistas, como si el delito fuera ideológico?
Es muy difícil transitar en las votaciones cuando te venden estatización
y es una privatización patrimonialista corrupta. Si en lugar de
anticipar y estudiar, hubiéramos aplaudido la estatización, ¿qué nos
hubieran dicho nuestros compatriotas después?, cuando el agua, la luz
quedaron en manos de los amigos del presidente, que ni siquiera saben
gerenciar. ¿Qué hubiera pasado si en vez de seguir a Repsol y ver cómo
los amigos del presidente se quieren quedar con las acciones de Repsol
no le anticipábamos la jugada? El 25 de mayo se anunciaba la
nacionalización en manos de Cristóbal López, el dueño de los casinos de
la Argentina. Qué difícil bisagra decir que no puede entrar a la cámara
alguien que ha torturado, cuando quienes sostienen que no se incluya son
los mismos que lo llevaron a la banca.
Tenemos que sostener esas posiciones y no nos cuidamos en la imagen, no
somos presidentes de un club de fútbol que opinamos de un partido y no
estamos sentados en el recinto defendiendo posiciones para la república.
Hay un liderazgo que en cada una de las posiciones, por más difícil que
sea, está poniendo la cara, aún contra la mayoría de la opinión pública
y aún con el cuestionamiento de sectores del propio partido, que
prefieren la comodidad de descansar un poquito en el camino, a seguir
dando la lucha. ¿Para qué pelearnos con los amigos, si Ibarra es bueno?
¿Para qué pelearnos y discutir posiciones políticas adentro del partido,
si mejor es disimular?
Ustedes tienen que entender la dificultad de cada uno de nuestros
diputados en las provincias, de una diputada en Neuquen, en Río Negro,
en el Chaco, de nuestros compañeros de Catamarca, de San Juan que ni
siquiera tienen representación pero que han peleado una posición. Veo a
nuestros compañeros de Formosa sacando 5000 votos, perseverando en
organizaciones no gubernamentales, ayudando a la gente, veo un solo
diputado o diputada en el Chaco trabajando con los aborígenes, por las
tierras, en esa absoluta soledad, casi sin asesores.
Este partido se hace y es posible por los compañeros que no tienen
bancas, que están solos, que no tienen un solo privilegio y están a lo
largo y a lo ancho del país. Los que más tenemos, los que tenemos
bancas, asesores y lugares, tenemos que dar cuenta de una generosidad,
de un desprendimiento, de una grandeza, porque tenemos el privilegio de
tener los lugares sostenidos por los otros compañeros sin lugares. Ellos
son nuestras espaldas, no el poder. Ellos permitieron que esto sea un
partido nacional. Hubo muchos partidos locales, que ganaron la Capital,
que sacaron votos en los grandes centros urbanos, pero muy pocos
partidos como éste que se pudo construir nacionalmente. Para ellos mi
más profundo reconocimiento.
Hemos podido transitar todo esto y ahora nos queda un paso más, que no
va a ser entendido en términos de las culturas tradicionales, que no es
una alianza electoral. Nosotros debemos establecer un diálogo en la
diferencia con mucha gente que piensa distinto, para que pueda haber
acuerdos de conductas, consenso en la distribución del ingreso, el
ingreso ciudadano para la niñez y el régimen previsional y para que
pueda haber acuerdo republicano. El día que nosotros triunfemos, ese día
no llegaremos al poder, es el día que los que están a la izquierda y a
la derecha en nuestro país, desde todo el arco político, podamos
celebrar un acuerdo de conductas, no con todos, no con los corruptos, sí
con los que piensan distinto.
Un acuerdo de conductas, donde todos, la izquierda, la derecha, puedan
decir que la distribución del ingreso, el ingreso ciudadano de la niñez
y un nuevo sistema previsional a la vejez, es por la república. Nuestra
batalla no es ganarle la idea al otro, es convencer a toda la Argentina
de que estos son los presupuestos fundacionales de una nueva nación. Ese
día triunfamos, salvo que nuestro triunfo sea una banca, una
presidencia, en cuyo caso no habremos estado peleando por una causa sino
por nosotros mismos.
Toca la difícil tarea, de ir revisando conductas serenamente, de ver
quiénes resisten, de ver quiénes van pudiendo resistir al poder, de
quiénes son capaces de articular estas políticas, de quiénes se pueden
sentar, qué empresarios, qué sindicalistas, qué políticos, en una
Moncloa, qué izquierda, qué derecha, hay que elegir. No se elige entre
los propios, entre los parecidos, porque sino estaríamos negando los
presupuestos morales y filosóficos de nuestra propia idea. O creemos en
la diferencia, o la predicamos y no la practicamos. Amar la diferencia
es amar al otro que piensa distinto y tratar de convencerlo. No vamos a
hacer alianzas electorales, pero no vamos a tener prejuicios. No podemos
ser arrastrados por los mitos del pasado. No puede ser que una plaza y
el balcón tengan una propiedad, ni las palabras, ni los derechos
humanos. ¿Ustedes saben que el 80% de los productores ganaderos tiene
entre 300 y 600 cabezas? Es un disparate llamarlos oligarquía, es un
disparate histórico. Era un término pertinente en la década de los 40,
¿vamos a volver a los años 20?
Voy a referirme como último punto que me parece importante para debatir
a la incorporación a este partido de las alianzas de las fuerzas
sociales. Me parece que es una discusión que se tiene que dar. Nosotros
trabajamos con las fuerzas sociales que quedaron resistiendo. No hay
fuerzas sociales que resistan en muchos lugares donde antes resistían.
En los espacios simbólicos que nosotros teníamos antes, no hay nada.
Mi primera recorrida por la nación, no fue como ARI, fue defendiendo al
campo de las deudas hipotecarias y de las ejecuciones. Quiero que se
recuerde para que nadie crea que son posiciones cambiantes, yo siempre
acompañé al campo, vengo del campo y siempre voy a defender al campo. Y
el campo no puede ser el enemigo de una fuerza progresista. El campo
también funda el progreso de una nación y debe ser conservador para que
la ciudad pueda ser dinámica, porque si el que está en el campo es
dinámico, se va a la ciudad y no se queda en el campo. Salvo que los que
estén en la ciudad estén dispuestos a volverse al campo, con lo cual se
vuelven conservadores.
El ARI no va a morir porque es una causa, no es un partido. Pero tengan
cuidado que no se los lleven puestos. Hay que hablar, hay que lograr
llenar espacios y en eso hay que tener el cuidado artesanal de ir viendo
quiénes resisten y abrir esas listas a las personas de las que tengamos
la seguridad que van a resistir. A veces no responden a nuestro
estereotipo, pero dan cuenta de una persistencia, de una perseverancia,
de una adhesión al partido. ¿En qué nos estamos fijando nosotros, la
estética o la conducta de las personas? ¿Hay que ser barbudo para ser
progre y consecuente? Tenemos que poder dar cuenta de la ruptura de
nuestros propios estereotipos.
Si yo no me hubiera desprendido de mis estereotipos, con los que me
eduqué, ir a un club de golf, al rugby, etc, hubiera juzgado a la gente
por su cartera, que era lo que decía mi abuela. Este estereotipo también
está en el otro lugar, que consiste en que si yo no tengo una
determinada apariencia no soy setentista. Romper estos estereotipos,
entender y profundizar la diversidad, es un deber para con nuestra
historia. Nuestros hijos no pueden tener diferencias estéticas.
Hay una cosa que nosotros no logramos tener y es la igualdad metida en
el corazón. Una cosa es el discurso. Mi padre me lo enseñó. Cuando yo
era chica en la mesa se sentaba el peón del campo y estaba al lado don
Arturo Illia. El peón estaba vestido con el traje de mi papá y mi papá
estaba en camisa, pero no porque había hecho de eso un espectáculo, sino
porque él en ese momento había pensado que los que tenían que estar
junto al presidente eran sus amigos, los que habían trabajado por el
radicalismo en esas chacras, los que lo amaban. Hubiera podido sentar
ahí a los amigos de la ciudad con los que se había criado. Esa igualdad
del corazón es entender que esta es nuestra opción irrenunciable, para
con el que no tiene casa ni comida. Pero también es pobre el que no
tiene quien le hable aunque sea rico y no podemos despreciarlo porque
ahí hay una condición humana sola que nos llama y que nos necesita.
El país que deseamos es uno donde la riqueza no sea la diferencia y el
basamento del prejuicio, donde haya ingreso ciudadano pero donde sepamos
que en cada uno, aún en el peor de todos, hay una humanidad que nos
llama. Si pudiéramos desprendernos de todo eso, entender que no vamos a
dejar de ser de clase media porque nos hagamos obreristas, que no pasa
por una cruz ni por unos anteojos, si cada uno puede hacer lo que quiera
con su vida, si tiene límite moral y ley, trabaja por la libertad. La
gente puede estar con o sin aro, barbudo o sin barba, gordo, flaco,
rico, pobre, construyendo una humanidad distinta. El progresismo tiene
que desprenderse de sus estereotipos para construir progreso, porque
sino queda circulando en el 3% electoral de los que creen que luchan por
todos, y están luchando por sus cargos en el parlamento nacional.
Algunos creen que hablar difícil, con términos sociológicos es ser
setentista. Ser setentista es creer en el progreso de una nación, no es
hablar difícil. La llaneza del lenguaje es propia de la grandeza de los
espíritus. No queramos parecer ser otros de lo que somos, seamos
obreros, ganaderos, empresarios, mujeres, hombres, seamos lo que somos,
con una clara opción por los pobres, por todos los pobres, por la
justicia, por el ambiente, por el sujeto, por el lenguaje. Si nosotros
podemos hacer esto y estoy convencida que lo vamos a hacer, y vamos a
poder dar sentido a una nación, pero más que a una nación, a una
Sudamérica que necesita una revuelta encendida.
|