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290708 -
Aime -
El general Cárdenas nació en
Jiquilpan, Michoacán el 21 de mayo de 1895. Estudió la primaria
en su ciudad natal, a los 14 años entró a trabajar en la oficina
recaudadora de rentas del estado y después pasó como aprendiz a
una imprenta. En 1911 murió su padre; el propietario de la
imprenta, Donaciano Carreón, fue a unirse a las fuerzas
maderistas y dejó encargado del taller al joven Cárdenas. Cuando
los revolucionarios llegaron a Jiquilpan en mayo de 1913 le
dieron a Cárdenas el encargo de imprimir un manifiesto, el que
cayó en poder de los soldados de Victoriano Huerta por lo que
fue perseguido y destruido el taller.
Cárdenas
resolvió huir para incorporarse a la Revolución, el 3 de julio, aunque
al poco tiempo, después de una serie de combates, las fuezas con las que
operaba fueron dispersadas y regresó a Jiquilpan donde estuvo escondido
hasta la llegada de nuevos contingentes revolucionarios con los que
asistió a las batallas de Orendáin y El Castillo. Avanzó después con las
tropas constitucionalistas al mando del general Álvaro Obregón, hasta
Teoloyucan, donde presenció la rendición del Ejército Federal. Tomó
parte en la campaña contra los zapatistas que se encontraban en rebelión
contra el gobierno constituido de don Venustiano Carranza. Estacionado
su regimiento, que era el 22 de caballería, ascendió a mayor y se hizo
cargo del destacamento.
En noviembre de
1914 salió para incorporarse a las fuerzas del general José María
Maytorena en Sonora, pero al llegar a Cananea se dio cuenta que
Maytorena se había sublevado en favor de Francisco Villa; logró sacar a
su regimiento y marchar hacia Agua Prieta para incorporarse al general
Plutarco Elías Calles, jefe de la guarnición leal al gobierno e
intervino en toda la campaña contra los maytorenistas y villistas,
mereciendo la estimación y amistad del general Calles que lo promovió al
grado de teniente coronel. Actuó contra los indios yaquis que se
hallaban sublevados y después marchó en la columna que combatió en
Nayarit, Jalisco y Michoacán a los rebeldes villistas de Inés Chávez
García. Cuando ocurrió el levantamiento de los aguaprietistas que
desconocieron al presidente Carranza, el coronel Cárdenas se adhiirió a
la rebelión en la Huasteca, aunque hizo detener y enviar preso a México
a Rodolfo Herrero, responsable directo del asesinato de Carranza. El
presidente interino de la República, don Adolfo de la Huerta, ascendió a
Cárdenas al grado de general brigadier. Recibió éste el gobierno
interino de Michoacán, cargo que desempeñó durante tres meses para
entregarlo al general Francisco J. Mújica, que había resultado
triunfante en las elecciones de septiembre de 1920.
Al estallar la
revolución delahuertista en diciembre de 1923, el general Cárdenas fue
enviado con su regimiento a tratar de expugnar las posiciones de los
rebeldes al mando del general Enrique Estrada, pero fue herido y hecho
prisionero en el combate de Palo Verde. Llevado a Guadalajara recibió
atención médica y de allí se le envió a Colima. Cuando terminó la
rebelión quedó en libertad y se incorporó al ejército. En 1925, como
comandante de la guarnición de Tampico, empezó a conocer el problema que
planteaban las compañías petroleras y resolvió intervenir en la política
por lo que en 1928 lanzó su candidatura para el gobierno del estado de
Michoacán. Ganó las elecciones y tomó posesión el primero de septiembre
de 1928.
En marzo de
1929 estalló la rebelión de los generales José Gonzalo Escobar y
Francisco R. Manzo y Cárdenas pidió permiso al Congreso local para
incorporarse al ejército; se le dio el mando de una columna y cooperó en
la pronta derrota de los sublevados. Recibió un millón de pesos para los
gastos de la campaña y al términó de ésta reintegró setecientos mil
pesos no empleados. Regresó a su cargo de gobernador, en el que llevó a
cabo muchas obras de beneficio social. Tuvo que abandonar otra vez el
Poder Ejecutivo de su estado, el 15 de octubre de 1930, para hacerse
cargo de la presidencia del Partido Nacional Revolucionario y dirigir la
campaña del ingeniero Pascual Ortíz Rubio, quien al resultar triufante y
tomar posesión de la Presidencia lo nombró secretario de Gobernación.
Propuso que el
general Plutarco Elías Calles fuese el secretario de Guerra y Marina en
lugar del general Joaquín Amaro. De pronto el presidente Ortíz Rubio
renunció el 4 de septiembre de 1932 y recibió provisionalmente el
gobierno el general Abelardo L. Rodríguez quien nombró nuevo gabinete.
Regresó Cárdenas al gobierno de Michoacán, cuando faltaba poco para
terminar el periodo; al concluir volvió al servicio militar. Fue
nombrado jefe de operaciones en Puebla y desúés secretario de Guerra y
Marina, hasta el 15 de junio de 1933 en que aceptó la candidatura a la
Presidencia de la República postulado por el PNR, que propuso el
establecimiento de un plan sexenal por el cual el general Cárdenas sería
el mandatario de 1934 a 1940. El 4 de julio de 1934 ocurrieron las
elecciones, Cárdenas salió triunfante y tomó posesión del cargo
vistiendo un simple traje de calle.
No quiso vivir
en Chapultepec e hizo acondicionar un predio en el antiguo rancho de La
Hormiga, donde fueron plantados muchos pinos, por lo que hoy a la
residencia presidencial se le llama Los Pinos. En su primer gabinete
quedaron incluidos muchos personajes de la plataforma callista, por
recomendación del viejo caudillo y por cierta amistad que Cárdenas les
tenía. El presidente, indiscutiblemente persona de buena fe y honesta,
lo primero que dispuso fue clausurar las casas de juego como el Casino
de la Selva en Cuernavaca y el Foreign Club en la zona del Estado de
México inmediata al Distrito Federal. Ambos eran negocios propiedad de
prominentes políticos callistas.
Desde un
principio se ocupó en desarrollar un plan en favor de las clases
trabajadoras, las que promovieron huelgas y disturbios en el país. El 3
de mayo de 1935 un grupo de periodistas y diputados del Bloque Nacional
Revolucionario entrevistó al general Calles en su casa de campo de
Cuernavaca, para pedirle su opinión sobre los acontecimientos. Calles
hizo declaraciones duras contra la acción del gobierno y dijo que si
seguían así las cosas el ejército tendría que resolver los problemas. El
día 13 Cárdenas declaró que sostendría su política porque a la larga
sería benéfica para la mayoría del país y haría más sólida la situación
económica; que llevaría a cabo el programa trazado para el plan sexenal
con el que aceptó su candidatura postulado por el Partido Nacional
Revolucionario y que lo que le interesaba era tener la confianza de las
organizaciones obreras y campesinas, sin importarle la opinión de los
capitalistas.
El día 14 pidió
la renuncia a todo el gabinete, para hacer a un lado a los callistas que
no podían serle adictos. El 19 salió Calles hacia su finca El Tambor, en
Sinaloa, para después ir a Los Ángeles a visitar a un médico. Entre
tanto en México hubo violentas manifestaciones de las organizaciones
obreras contra el "jefe máximo de la revolución", como llamaban al
general Calles, quien regresó en diciembre probablemente con la idea de
preparar un movimiento contra el gobierno, creyendo contar con el apoyo
del ejército.
De pronto, el
primero de abril de 1936 un grupo de oficiales se presentó en las
primeras horas de la mañana en la granja Santa Bárbara donde estaba el
general Calles, a quien le fue comunicada la orden de que tenía que
salir del país en compañía de los señores Melchor Ortega, Luis L. León y
Luis N. Morones. Un avión de la Fueza Aérea los esperaba en el
aeropuerto y los pasajeros fueron apresuradamente arreglados para que
pudieran entrar a los Estados Unidos. Calles regresó al país el 4 de
mayo de 1941. El presidente Cárdenas, por este golpe de audacia, se
deshizo del tutelaje callista.
Los diputados
callistas fueron desaforados y los gobernadores de los estados de
Tabasco, Guanajuato, Colima, Durango, Sinaloa, Sonora y Chiapas,
desconocidos. Sin embargo, no se habia recurrido a la vilencia, al
derramamiento de sangre. Tomás Garrido Cnabal, secretario de
Agricultura, radical antirreligioso y muy callista, fue sustituido por
el general Saturnino Cedillo, persona de poco criterio que después se
dejó llevar y fue jefe de una rebelión sin sentido que fue fácilmente
sofocada y él acrbillado. Con Cárdenas cesó por completo el problema
religioso.
El gobierno de
Cárdenas fue muy activo en materia educativa, creó muchas escuelas
primarias a las que asistían casi dos millones de niños, las escuelas de
hijos del personal del ejército, las regionales campesinas y otras
instituciones de estudios y centros de investigación científica y
tecnológica. Reunió bajo na sola dirección todos los plantees de
enseñanza técnica e industrial y formó así el Instituto Politécnico
Nacional. Fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la
Escuela Nacional de Educación Física, el Consejo Técnico de Educación
Agrícola; aumentó el subsidio a la Universidad Nacional y respetó su
autonomía y fundó el Departamento de asuntos Indígenas.
En los primeros
tres años fue aplicado el código agrario especialmente en la Comarca
Lagunera y en Yucatán. El régimen cardenista, como ninguno, se ocupó en
repartir tierras a los ejidatarios, al mismo tiempo que abría al cultivo
nuevas tierras y creaba sistemas de irrigación muy amplios. El 28 de
agosto de 1938 quedó constituida la Confederación Nacional Campesina,
como una especie de organismo defensor de los intereses de los
trabajadores del campo. Se crearon muchas instituciones de servicio como
el Departamento de Turismo, el Departamento de Prensa (fallido), el
Banco de Crédito Ejidal, el Tribunal Fiscal de la Federación y otras.
El 13 de junio
de 1937 se nacionalizaron los ferrocarriles y el 18 de marzo de 1938,
después de un conflicto de los obreros con las empresas, como éstas se
negaron a acatar las disposiciones del gobierno el presidente Cárdenas
procedió a expropiar los bienes de las compañías petroleras. Inglaterra
hizo reclamaciones y México rompió relaciones con los ingleses. Estados
Unidos propuso un arbitraje internacional y Cárdenas declaró que México
no aceptaba intervención alguna en asuntos exclusivos de la soberanía
nacional.
Como la
condición económica no era del todo buena, el valor del peso mexicano
que era de tres cincuenta por dólar llegó a ser de seis cincuenta. Dos
meses después de la expropiación petrolera el general Saturnino Cedillo
que había renunciado a la Secretaría de Agricultura se levantó en armas
contra el gobierno, no se sabe hasta la fecha cuál fue el verdadero
motivo, aunque se asegura que estuvo movido por la aristocracia, el
clero y los intereses extranjeros. Cedillo fue rápidamente derrotado y
muerto al tratar de defenderse. El general Cárdenas había ordenado que
no se le dañara. Para relevar a la CROM de orígen prácticamente
callista, en la dirección del sindicalismo obrero, se creó la CTM
(Confederación de Trabajadores de México); en 1938 se expidió el
estatuto jurídico para la protección de los empleados federales. Ese
mismo año, el PNR fue reestructurado con el nombre de PRM (Partido de la
Revolución Mexicana), formado por los sectores obrero, campesino,
popular y militar.
En septiembre
de 1939 nació el partido de oposición llamado Acción Nacional. El
gobierno de Cárdenas expidió muchas leyes de contenido social, construyó
doce presas y dejó en construcción otras tres. En el ámbito
internacional, México apoyó a Etiopía cuando fue invadida por Italia y
pidió se le impusieran sanciones al agresor, pero como esto no ocurrió
el representante mexicano se retiró de la asamblea de la Liga de
Naciones en protesta. Al estallar la guerra civil en España, Cárdenas
autorizó la venta de armas al gobierno de la República y la apoyó
firmemente; se recibieron a quinientos niños españoles víctimas de la
guerra y después a muchas familias de refugiados republicanos, que en
total fueron unos cuarenta mil. Reanudó relaciones con China y abrió
legación en Rumania. Se recibió como exiliado a León Trotsky y a otros
europeos e hispanoamericanos perseguidos políticos. México nunca tuvo
relaciones con el Estado Español jefaturado por Franco y le dio asilo al
gobierno republicano español en el exilio. En 1939 el gobierno mexicano
condenó la agresión de la URRS a Finlandia.
Ya para
terminar el sexenio de Cárdenas presentaros su candidatura a la
Presidencia de la República los generales Manuel Ávila Camacho y Juan
Andrew Almazán. Ávila Camacho era el candidato del PRM y contó con el
apoyo oficial. La campaña electoral fue muy dura y hasta se estuvo en
peligro de trastornar el orden y la paz del país. Realizadas las
elecciones resultó triunfante el general Ávila Camacho, quien recibió el
poder el 1° de diciembvre de 1940.
Cárdenas
regresó al servicio militar y cuando los japoneses atacaron a la flota
norteamericana en el Pacífico, el mando superior del ejército Mexicano
creó dos grandes regiones militares: la del Golfo que puso al mando del
general Abelardo L. Rodríguez y la del Pacífico comandada por el general
Cárdenas. Cuando México tuvo que entrar en la guerra, el 22 de mayo de
1942, el presidente Ávila Camacho nombró secretario de la Defensa
Nacional al general Lázaro Cárdenas, quien desempeñó ese cargo hasta el
27 de agosto de 1945, una vez termnada la guerra.
Fue nombrado
vocal ejecutivo de la Comisión de la Cuenca del Tepalcatepec y después
de la Comisión del Río Balsas. En 1969 se le nombró presidente del
consejo de administración de la siderúrgica de Las Truchas que hoy lleva
su nombre. Murió en la ciudad e México, el 19 de octubre de 1970. Sus
restos reposan en el Monumento a la Revolución que él mandó construir
aprovechando la vieja estructura de lo que iba a ser el Palacio
Legislativo.
GABINETE DEL GRAL. LÁZARO CÁRDENAS DEL RÍO
RELACIONES EXTERIORES
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1° de
diciembre de 1934 |
Emilio Portes
Gil |
15 de junio de
1935 |
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18 de junio de
1935 |
José Ángel
Ceniceros |
30 de
noviembre de 1935 |
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30 de
noviembre de 1935 |
Eduardo Hay |
30 de
noviembre de 1940 |
GOBERNACIÓN
|
1° de
diciembre de 1934 |
Juan de D.
Bojórquez |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Silvano Barba
González |
25 de agosto
de 1936 |
|
25 de agosto
de 1936 |
Silvestre
Guerrero |
1° de enero de
1938 |
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1° de enero de
1938 |
Ignacio García
Téllez |
30 de
noviembre de 1940 |
AGRICULTURA Y FOMENTO
|
1° de
diciembre de 1934 |
Tomás Garrido
Canabal |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Saturnino
Cedillo |
16 de agosto
de 1937 |
|
16 de agosto
de 1937 |
José A. Parrés |
30 de
noviembre de 1940 |
ASISTENCIA SOCIAL
|
3 de enero de
1938 |
Enrique
Hernández Álvarez |
23 de enero de
1939 |
|
23 de enero de
1939 |
Silvestre
Guerrero |
30 de
noviembre de 1940 |
COMUNICACIONES Y OBRAS PÚBLICAS
|
1° de
diciembre de 1934 |
Rodolfo Alías
Calles |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Francisco J.
Mújica |
29 de enero de
1939 |
|
29 de enero de
1939 |
Melquiades
Angulo |
30 de
noviembre de 1940 |
DEFENSA NACIONAL (antes Guerra y Marina)
|
1° de
diciembre de 1934 |
Pablo Quiroga |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Andrés
Figueroa |
18 de
noviembre de 1936 |
|
18 de
noviembre de 1936 |
Manuel Ávila
Camacho |
23 de enero de
1939 |
|
23 de enero de
1939 |
Jesús Agustín
Castro |
30 de
noviembre de 1940 |
ECONOMÍA NACIONAL
|
1° de
diciembre de 1934 |
Francisco J.
Mújica |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Rafael Sánchez
Tapia |
3 de enero de
1938 |
|
3 de enero de
1938 |
Efraín
Buenrostro |
30 de
noviembre de 1940 |
EDUCACIÓN PÚBLICA
|
1° de
diciembre de 1934 |
Ignacio García
Téllez |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Gonzalo
Vázquez Vela |
23 de enero de
1939 |
|
23 de enero de
1939 |
Ignacio Beteta |
30 de
noviembre de 1940 |
HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO
|
1° de
diciembre de 1934 |
Narciso
Bassols |
15 de junio de
1935 |
|
18 de junio de
1935 |
Eduardo Suárez |
30 de
noviembre de 1940 |
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