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07 - Jefe del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile
Introducción
En septiembre 1985 al presentar la edición
de algunos textos políticos de Miguel,(3) [ Todas las notas
de pie de página en esta edición electrónica se han trasladado al
final del texto] en parte de su introducción planteábamos lo
siguiente: "Para encontrar en la historia del
movimiento obrero y revolucionario chileno un ejemplo de la estatura
de Miguel Enríquez sólo cabe recurrir a la figura y la acción de Luis
Emilio Recabarren. Es verdad que ambos actuaron con medio siglo de
distancia y en condiciones disímiles, pero cumpliendo tareas
revolucionarias de pareja importancia.
En 1912
Recabarren funda el Partido Obrero Socialista, creando así un
instrumento que buscaba convertirse en vanguardia de las luchas
obreras y eliminar la funesta influencia de las conducciones burguesas
sobre ésta. En 1963 Miguel Enríquez junto con Edgardo Enríquez,
Luciano Cruz, Bautista van Schouwen y otros jóvenes revolucionarios,
ingresa a la Vanguardia Revolucionaria Marxista (formada el año
anterior) la cual en 1965 será una de las vertientes principales de la
constitución del Movimiento de Izquierda Revolucioria (MIR) de Chile.
En la década de los años 10, Recabarren y el POS se ponen a la cabeza
de los sectores más radicales y combativos de la clase obrera y el
pueblo, enraizándose profundamente en las masas populares; en la
década de los años 60 Miguel Enríquez y el MIR se ponen a la cabeza de
las luchas y los anhelos de los sectores más postergados de la clase
obrera y los pobres de Chile e inician, con las acciones directas, la
primera experiencia de lucha armada revolucionaria de la clase obrera
y el pueblo chileno.
En 1920, en plena crisis del sistema de dominación,
el POS debió enfrentar el gran desafío que le planteaba el ascenso al
gobierno de una fracción burguesa que se expresaba populista y
demagógicamente atrayendo tras de sí a las grandes masas menos
conscientes de la clase obrera y el pueblo, y en esas condiciones fue
capaz de desarrollar una política revolucionaria de masas que,
convocándolas a la lucha por el poder y el socialismo, logró ganar a
la mayoría de la clase obrera organizada e incluso a sectores
campesinos; en 1970, también en plena crisis del sistema de dominación
burgués, el MIR debió enfrentar el desafió inédito de un triunfo
electoral de la izquierda que teóricos apresurados e interesados
presentaban como la ratificación empírica y supuestamente irrefutable
de las tesis reformistas de tránsito pacífico e institucional al
socialismo y como muerte a las posiciones revolucionarias que
sustentaban la necesidad de la violencia y la lucha armada de las
masas para destruir el aparato estatal burgués e iniciar la revolución
obrera y campesina, y en esas condiciones, el MIR fue capaz de crecer
en la clase obrera y en las más amplias capas populares levantando una
política revolucionaria que se expresaba no en estridencias y
teoricismos sino en la conducción concreta de las luchas reales de los
obreros, los campesinos y los pobres de Chile, en la búsqueda de los
caminos para unir al conjunto del pueblo tras un programa
revolucionario y socialista y desplazar de su seno la conducción
reformista que, obnubilada por sus ilusiones de alianzas con
fracciones burguesas, sólo conseguía dividir al pueblo.
En 1924, superada temporalmente la crisis política
de las clases dominantes con la intervención militar y el inicio de un
período de derrotas y reflujo de la clase obrera y el pueblo,
Recabarren, agobiado por una enfermedad incurable, se da muerte por
propia mano; en 1974, también en un período de reflujo y derrota de la
clase obrera y de dictadura militar, Miguel Enríquez muere con las
armas en la mano combatiendo a los esbirros de la tiranía y
escribiendo así una de las páginas más heroicas de la historia del
movimiento obrero chileno y latinoamericano.
Luis E. Recabarren y Miguel Enríquez dejaron tras de
sí no sólo su ejemplo y su palabra. Durante más de una década,
incansables, construyeron paso a paso un partido revolucionario;
agitaron, propagandizaron, organizaron, actuaron y vivieron en función
de la construcción de una fuerza social revolucionaria vanguardizada
por la clase obrera y dirigida por un partido proletario
revolucionario.
Miguel Enríquez y Luis E. Recabarren constituyen los
más altos ejemplos de claridad y decisión revolucionaria que el
proletariado chileno, las luchas de los explotados chilenos, ha
entregado en el presente siglo. Su palabra escrita es tan sólo parte
menor de ese ejemplo y enseñanza, (…).
Recabarren y Enríquez. Enfrentan la derrota y entran
en la historia con tranco diferente, como diferente era la experiencia
de lucha internacional del proletariado y la propia experiencia
chilena. Sus nombres, su obra y su ejemplo constituyen el más alto
patrimonio del proletariado y el pueblo chileno; conocerlos y
divulgarlos son un compromiso y una necesidad para los revolucionarios
de Chile y de América Latina."
Esa dimensión a su figura, y aún teniendo en cuenta
que las comparaciones no son aconsejables, la considero correcta y
necesaria de resaltar. Hoy, Recabarren, Enríquez junto a Salvador
Allende son figuras señeras para la juventud y el movimiento popular
chileno.
El trabajo siguiente, en pocas páginas, intenta
resumir parcialmente partes del camino de vida de Miguel, precisar
hitos, rasgos personales y familiares; y, puntuales planteamientos
políticos para respaldar un hecho determinado; en la idea de
introducir al lector en el contexto que realizó su actuar.
Su vida, en sus últimos diez años de existencia se
funde en la historia del MIR. Al entregar aspectos de su pensamiento y
acción, estoy involucrando también el aporte de numerosos
dirigentes y cuadros de la organización política que él contribuyó a
forjar y condujo desde fines de 1967 hasta su muerte, en un
octubre primaveral de 1974.
2. SU FAMILIA E INFANCIA
Su padre, Edgardo Enríquez Frodden (1912-1997),
descendiente de familias de clase media acomodada con fuerte arraigo a
la zona de Concepción, médico especialista en anatomía, director de
hospital, profesor universitario, destacado miembro de la Masonería,
Rector de la Universidad de Concepción (1969-1972), Ministro de
Educación en 1973, durante el gobierno del presidente Allende. Su
madre Raquel Espinosa Towsend (1915), oriunda de Temuco, egresada de
la Escuela de Leyes de la Universidad de Concepción, mujer cariñosa y
de gran sensibilidad humana.
Entre los hermanos de don Edgardo hay connotadas
figuras públicas. Inés Enríquez Frödden, dirigente del Partido
Radical, a fines de la década del 40 es nombrada Intendente de la
provincia de Concepción, en 1951 su partido la elige diputado por
dicha circunscripción, será la primera mujer en esos cargos en la
historia de Chile. Humberto Enríquez Frödden, destacado profesor de
Derecho, Diputado por Concepción, Senador de la República por la
circunscripción de Ñuble, Concepción y Arauco, ex ministro de
Educación. Hugo Enríquez Frödden, Médico, ex director del Hospital
"Joaquín Aguirre" en Santiago y funcionario de la Organización Mundial
de Salud.
Del matrimonio Enríquez Espinosa y en un periodo de
pleno auge del Frente Popular nacieron 4 hijos: Marco Antonio
(noviembre 1939), Edgardo (diciembre 1941), Inés (1942), y Miguel. La
familia vivió en un comienzo en la calle Caupolicán 112 de Concepción.
En mayo de 1943 se mudan a la casa número 120 en la zona militar del
Apostadero Naval de Talcahuano. Desde 1938, su padre trabajaba en el
Hospital Naval del puerto, años más tarde llegó a ser su director y
alcanzó el grado de capitán de Navío en Sanidad. Dejó voluntariamente
la Armada en 1969 para desempeñar libremente el cargo de Rector de la
Universidad de Concepción al ser elegido por el Claustro Pleno
universitario en diciembre de 1968.
Don Edgardo era muy positivo a
"… la antigua Armada chilena. Sus miembros éramos como
una familia. Todos nos conocíamos y respetábamos. Grande fue mi dolor
cuando, después de septiembre de 1973 pude comprobar un cambio tan
radical y desfavorable en ella. La habían corrompido los cursos de
perfeccionamiento para oficiales y suboficiales que hicieron en
Estados Unidos sobre Guerra Interna y Seguridad nacional. La mayor
parte de los que de esos cursos egresaron, volvieron transformados en
verdaderos nazis a Chile. Jamás me hubiera figurado, imaginado a un
oficial de marina chileno haciendo de carcelero y torturador. Y por
desgracia pude verlos y hasta sufrí de ellos crueles torturas
psicológicas y aún físicas, como darnos agua mezclada con materias
fecales en el campo de concentración de Isla Dawson, dirigido y
administrado por la Armada."(4)
Un 27 de marzo de 1944 sucede el nacimiento de
Miguel Humberto en el Hospital Naval de Talcahuano. En momentos del
embarazo su madre tuvo algunas complicaciones, al ser afectada por la
tos convulsiva "… los accesos de tos le produjeron contracciones
uterinas que amenazaron producir un aborto natural. … Logramos detener
el niño, para felicidad nuestra. …".(5) Al nacer, su
hermano Marco Antonio tenía 5 años y Edgardo 3. Desde pequeño, al
igual que sus hermanos y hermana "fue atendido por "Celfia,
la incomparable Nana de todos mis hijos, que los cuidó con el cariño y
la dedicación que siempre puso en la atención de "sus niños"…" "… la
cual era otro miembro de la familia, muy querida y respetada por todos
nosotros.".(6)
Cuando Miguel cumple dos años -abril 1946-, la
familia se traslada a Concepción a una población construida por la
Caja de Empleados Públicos y Periodistas ubicada en la calle Rooselvet
1674, al lado del Barrio Universitario de la Universidad de
Concepción; ciudad donde transcurrirá su infancia, parte de su
juventud y su época de estudiante. Asiste a un Kinder del
barrio. Muy activo, despierto y juguetón, regalón de su madre, guiado
y protegido por sus hermanos mayores; aunque Edgardo, muchas veces
servía de moderador en "los conflictos" entre él con Marco A. e Inés.
En marzo de 1949 comienza la escuela primaria en el Colegio Inglés de
Concepción del barrio Pedro de Valdivia, muy inquieto y preguntón al
máximo, asiduo a tener que visitar al director por sus travesuras, la
finalizó en 1954 como alumno destacado. Ingresa posteriormente (marzo
1955), al Liceo 1 "Enrique Molina" de Concepción donde cursa
todos sus estudios secundarios.
Su formación en el seno de la pequeña burguesía
intelectual y ligazón familiar a políticos tradicionales, le ofrece la
oportunidad de adquirir una sólida cultura e ir conociendo desde
pequeño y por dentro la política de sectores de la clase dominante de
la época. Con padres y hermanos tuvo una estrecha relación. Desde
pequeño compartió del ambiente social de su familia. Don Edgardo lo
explica así, "Siempre quisimos que nuestros hijos convivieran con
los adultos, conocieran a los profesores universitarios, pensadores,
artistas, conferencistas, profesionales, masones, hasta sacerdotes,
etc., que llegaban o que yo llevaba a nuestra casa. Desde que pudieron
comer solos, se sentaron a la mesa y participaban de las
conversaciones y hacían preguntas (…) mis hijos no importunaban cuando
teníamos visitas. Escuchábamos y escuchaban, y a veces, hacíamos o
hacían preguntas o dábamos o daban sus opiniones."(7) Contó con la
comprensión y apoyo de sus padres y hermanos mayores, "Mis hijos
tienen conmigo mucha confianza; nuestro trato es de amigos y de
hombres, saben que siempre trataré de apoyarlos frente a los problemas
que puedan presentárseles y de aconsejarlos, pero jamás nos ocultamos
algo".(8) En muchas situaciones le ocasionó dificultades y
disgustos el pensamiento y el quehacer revolucionario de sus hijos.
3. ESTUDIANTE DESTACADO Y ADOLESCENTE INQUIETO
Desde que Miguel inicia sus estudios secundarios, se
manifiestan o afianzan en él, características que le acompañarán
durante su breve vida. Contrario y tenaz en el enfrentamiento a las
injusticias, interesado en los problemas sociales, inteligente y
estudioso, rápido en sus razonamientos y hablar, facilidad para
expresar sus ideas, disposición a enfrentar dificultades y buscarle
solución, abierto a diversas manifestaciones culturales, estudiante
destacado, franco, directo, hábil, alegre, lector multifacético y
constante, gran simpatía, solidario y buen amigo, autodidacta,
responsable, jugaba ajedrez, practica gimnasia, disfrutaba de la
música clásica, gusta del excursionismo, etc. Sus inquietudes sociales
y políticas se manifiestan ya a los 11 años.
Muy querido por los buenos educadores, detestado por
los mediocres. Muchas fueron las oportunidades en que supo enfrentar
con vehemencia y claros argumentos el actuar injusto de algunos
profesores contra sus compañeros o él mismo; actitud que le acarreó
dificultades, como en segundo año cuando un inspector superado en una
discusión le pegó y él le respondió cuanto pudo con su fuerza física,
o un injusto intento de expulsión en cuarto que la anuló con sus
argumentos.
En el transcurso de sus estudios de enseñanza media,
además de sus hermanos Marco Antonio y Edgardo conoce compañeros de su
propio curso, y de otros que más adelante le acompañaran en su camino
político. Entre ellos Bautista van Schouwen, de su misma aula, amigo
íntimo, con quién en muchos aspectos hicieron vidas paralelas en el
estudio, trabajo y quehacer político y se consideraban como hermanos;
Luciano Cruz, fundador y destacado dirigente del MIR; Sergio Pérez;
Jara, Faúndez, Arriagada, M. Hernández; M. Ferrada; J. Gutiérrez, y,
muchos otros que participaron en el MIR desde sus primeros años. En el
tercer curso y cuando solo contaba con 13 años de edad tiene su
bautismo inicial en la lucha callejera con ocasión de las
movilizaciones populares del 2 de abril de 1957, estudiantes junto a
obreros y pobladores salen a la calle en protestas contra la cesantía,
la política de alzas del segundo gobierno de Carlos Ibañez y sus
medidas represivas.
Durante la campaña presidencial de 1958, se interesa
y participa con sus hermanos en algunas actividades políticos de la
alternativa popular, asiste a masivas y combativas concentraciones, y
comparte la frustración que produjo la estrecha derrota de Salvador
Allende candidato del Frente de Acción Popular, FRAP, y el triunfo de
Jorge Alessandri candidato de los patrones; le surgen allí las
primeras interrogantes e intentos de respuestas iniciales para el
cuestionamiento futuro a la política de los partidos de izquierda
tradicional.
El 1 de enero de 1959 se produce el triunfo de la
Revolución Cubana dirigida por el Movimiento 26 de julio encabezado
por Fidel. Esta victoria remece y despierta a los explotados de
Latinoamérica, crea una nueva situación que potencia el actuar
revolucionario en sectores populares y en la juventud audaz e
inquieta, que buscaba descubrir y trazar nuevos caminos para que junto
a las masas oprimidas luchar por una revolución verdadera. Para Miguel
y toda su generación fue un acontecimiento histórico referente e
impactante, de ella siempre en su vida fue un leal amigo y nunca
incondicional. El hecho y proceso que desencadenó contribuyó a un
nuevo desarrollo de la discusión ideológica y teórica, así como una
confrontación político práctica constante al interior de la izquierda
latinoamericana, entre los sectores tradicional y el revolucionario,
en este último Enríquez participó activamente.
El amplio criterio intelectual de sus padres, la
influencia de sus hermanos mayores, son factores que contribuyen en su
conocimiento y estudio del marxismo desde muy temprana edad. En
especial le apoya su hermano Marco Antonio quién simpatizó y trabajó
desde muy joven como miembro en una organización revolucionaria de
orientación trotskistas en Concepción (Grupo Marxista Revolucionario,
GMR), también su hermano mayor dirigió un grupo de estudio y discusión
cerrado sobre las ideas de Marx en el que participan Miguel, Bauchi,
Edgardo, Ferrada, y más tarde y puntualmente Luciano y otros; la
discusión y análisis consideró también escritos de Trotsky; R.
Luxemburgo; Clausewitz. Despues vino Lenin, Marco lo recuerda así:
"…, un día y sin saber donde las consiguió, Miguel muy contento,
apareció con unas cajas en donde traía las obras completas del "pelao"
Lenin; en forma sistemática las estudio solo y le intereso más por lo
pragmático y autoritario del discurso…".(9) También estudiaron a
otros pensadores sociales y, documentos del movimiento revolucionario
latinoamericano de la época. Se reunían a discutir largas horas en la
noche o los fines de semana en un pequeño apartamento construido en la
parte trasera del patio de su casa, lugar al que se había trasladado a
vivir Miguel a mitad de la secundaria.
Además, consideremos la decisiva y objetiva
significación, que a esa fecha tenía y continuaba desarrollando la
región de Concepción como centro urbano, minero, industrial, agrícola,
pesquero, etc., con su consiguiente concentración obrera y
asalariados; además centro cultural y universitario del sur de Chile.
Le influyó la gran actividad del movimiento obrero y popular de la
zona, éste referente práctico de la lucha de clases incentivó en él y
sus compañeros el estudio del marxismo y el leninismo como método de
análisis y de transformación de la sociedad; a lo que se agrega su
quehacer practico político-solidario.
Recordemos que, en el periodo se manifiestan
importantes y combativos paros político gremiales, de índole regional
o nacional, como los del carbón, profesores y los empleados de la
salud. La larga huelga de los obreros del carbón en 1960, fue la
demostración práctica de la fuerza del movimiento obrero organizado y
de sus posibilidades, su combativa marcha sobre Concepción mostró la
capacidad de sacrificio y la decisión de lucha de los mineros y sus
familias. Participa también con sus compañeros, junto a obreros y
empleados en las movilizaciones de apoyo al paro nacional de la CUT
convocado el 7 de noviembre de 1960. En lo personal, culmina el año
dando termino a sus estudios de Educación Media con excelentes
calificaciones y rinde enseguida la prueba que le habilitará para
ingresar a la Universidad, el Bachillerato.
4. PRIMERAS EXPERIENCIAS
POLÍTICAS MILITANTES
En marzo de 1961 Miguel es seleccionado e ingresa a
estudiar Medicina en la Universidad de Concepción, allí estrecha sus
lazos de amistad y coincidencia político ideológica temporal o
permanente con compañeros de la carrera y otras facultades, Bauchi,
Tranqüilo Romero, Beatriz (Tati) Allende, J. Gutiérrez, Luciano,
Edgardo Condeza, Juan Saavedra, Ariel Ulloa, y muchos otros. El año
anterior había ingresado a la Federación Juvenil Socialista de la cual
ya su hermano Edgardo era miembro.
El 17 de abril de 1961 y días siguientes es uno de
los organizadores y conductores de las movilizaciones solidarias de
los estudiantes y sectores del pueblo de Concepción contra la invasión
mercenaria y de Estados Unidos a Cuba en Playa Girón. A fines de 1961
participa junto a otros dirigiendo los estudiantes en apoyo a la larga
huelga del magisterio.
Destaquemos que en el transcurso de toda esa década
a conflictos nacionales y numerosos locales de obreros, campesinos,
pobladores y empleados, entregaron los jóvenes de Concepción, entre
ellos Miguel, su activa solidaridad y participación. Antes de
finalizar el año escolar enfrenta en asamblea de alumnos de primer año
al rector de la Universidad, David Stitchkin, rechazando la forma en
que trata a sus alumnos. En los años siguientes, además de sus
estudios de medicina, la militancia política, el estudio teórico,
asiste a clases o estudia por su cuenta materias que le interesan:
economía, sociología, filosofía, historia. Gran impulsor del trabajo
estudiantil voluntario en poblaciones de Concepción donde además de la
agitación política se organizan cursos de alfabetización y se atiende
a pobladores en policlínicos de salud.
Sin embargo, a poco andar diversos factores como: la
profundización de la revolución cubana, las consecuencias de la
disputa chino/soviética con su proceso de crisis y división del
movimiento comunista internacional, el desarrollo y experiencias de la
lucha guerrillera en América Latina, sus avances en el conocimiento
del marxismo-leninismo, su participación creciente en la práctica de
la lucha de clases, le fueron mostrando muy pronto el auténtico
carácter del Partido Socialista donde militaba. Se le hizo evidente la
total disociación entre su actuar reformista cotidiano con un discurso
revolucionario solo de palabra.
Un hecho decisivo lo constituyó, que a finales de
1962 inicialmente el Partido Comunista chileno y luego todo el FRAP
incluyendo el Partido Socialista, realizaron esfuerzos para impedir la
actividad y radicalización del movimiento de masas, tras la
expectativa de llegar a acuerdos con la "burguesía progresista", es
decir la Democracia Cristiana. Frenando las actividades de oposición
al gobierno de Jorge Alessandri y especialmente en la perspectiva de
las próximas elecciones presidenciales de 1964.
Esa política, fue uno de los factores que facilitó
el camino a la DC para transformarse en un partido burgués con amplia
base popular y que eligió a Eduardo Frei Montalva presidente, dos años
después.
Además, originó la confusión en amplios sectores del
movimiento popular; y, agudizó los procesos de crisis en la izquierda
tradicional, en especial al interior de la orgánica militante
socialista de composición muy heterogénea. No era novedad, en el PS
había muchos "personajes y caudillos críticos" y cuyo criticismo no se
extendía más allá de los eventos partidarios y el consiguiente
enfrentamiento interno para elegir sus direcciones. Muchas veces esos
"críticos" se silenciaban al obtener cargos directivos internos o una
postulación a un cupo parlamentario. De ahí que no fuera extraño que
en el PS se manifestara con más fuerza la discusión política y crisis
interna.
En medio de una gran dispersión, surgen en Chile a
comienzos de 1960 grupos y organizaciones que se definían como
revolucionarias y, cuyo denominador común era estar en contra de la
lucha legal y parlamentaria impulsada por los partidos tradicionales
de la izquierda y agitar la necesidad de la lucha armada. En esos
momentos de fermentación creciente de las ideas revolucionarias en la
izquierda chilena, Miguel -junto a otros-, comprendió el sentido del
desarrollo histórico y la necesidad de romper con los representantes y
la política del centrismo, trazar delimitaciones claras entre los
revolucionarios y los no revolucionarios, la nula importancia de dar
la lucha, solo para cambiar dirigentes de partido; sino, aprestarse a
dar un paso más firme y de trascendencia e ir más lejos que la gran
mayoría de los sectores más avanzados de la izquierda chilena en ese
momento; y, esto era plantearse construir un partido revolucionario de
nuevo tipo, para que el proletariado chileno levantara una auténtica
alternativa política clasista.
Miguel Enríquez, avanzó ese paso. Dió inicialmente
la lucha al interior del Partido Socialista desde el núcleo
Espartaco,(10) que pertenecía al regional Concepción de la
juventud y, de la revista "Revolución" que editaban; no
tras el objetivo de ganarse a ese partido para la revolución, sino
hacer evidente en la práctica, a los sectores más consecuentes del PS
la urgencia de plantearse la tarea de agrupar a los revolucionarios en
una organización diferente y que realmente lo fuera.
Preparó su rompimiento definitivo con el PS, junto a
militantes de Concepción, Santiago y otras provincias. Lo harían
público en el curso del XX Congreso del PS en febrero de 1964 que se
realizó en Concepción. Según algunos informantes, iban a participar en
el desprendimiento algunas "figuras" de dirección central, los cuales
se arrepintieron al filtrarse la información, "bajandose" antes de dar
el paso. Raúl Ampuero secretario general entonces, informado de la
situación que se planificaba procede antes del evento (fines enero) a
expulsar a Miguel y a algunos de sus compañeros. Posiciones muy
genéricas de sus planteamientos quedaron plasmados en la revista que
editaban y en el documento de ruptura que distribuyeron con el título
de "Insurrección Socialista" y firmado por Miguel, Bautista van
Schouwen, Jara, J. Gutiérrez, M. Ferrada, Dantón Chelén, Edgardo
Enríquez, y otros, haciendo un total de 20 los jóvenes socialistas
renunciados /expulsados y procedentes de Concepción y Santiago.
En julio de 1962 se había formado Vanguardia
Revolucionaria Marxista (VRM) por confluencia de la Vanguardia
Nacional Marxista (VNM)(11), Vanguardia Nacional del Pueblo (VNP)
y el Partido Revolucionario Trotskista (PRT). Desde 1963 habían
comenzado a trabajar con VRM, sectores de la Federación Juvenil
Socialista de Concepción y Santiago "que se
mantuvieron organizados como fracción al interior de éste…. y sectores
en proceso de ruptura con el Partido Comunista se incorporan después
(Zorrilla, Luciano, Grez, J. Fuentes, etc.)".(12)
Los primeros días de mayo de 1964 se realiza el
Primer Congreso de VRM, Miguel, tienen una activa actuación, participa
en debates y hace planteamientos sobre programa, estrategia y
perspectiva revolucionaria, táctica de combate y los objetivos
políticos inmediatos. La actitud sectaria y de "terrorismo ideológico"
del sector stalinista prochino mayoritario encabezado por Benjamín
Cares originó su división inmediata.(13) Surgen dos
Vanguardias, la mayoritaria y prochina o "sectaria" como le llamaron
sus oponentes y, que levantó un proyecto democrático popular y más
adelante se entroncó en el Partido Comunista Revolucionario; y, la VRM-Rebelde
(nucleada en torno al periódico) o "militante" que participó
posteriormente en la formación del MIR y sustentaba un programa
fundamentalmente socialista.
Paralelamente a participar en reuniones e intentos
frustrados de unificación revolucionaria, Miguel continúa
desarrollando trabajo político en su frente natural y en sectores
populares. A fines de 1964, Concepción es sede del Congreso
Latinoamericano de Estudiantes de Medicina al que asisten jóvenes que
militan en diversos movimientos revolucionarios de América latina;
allí están Miguel, Luciano, Bauchi, "Bombita" y otros como miembros de
VRM, siendo partícipes de las intensas discusiones sobre el carácter
del proceso revolucionario latinoamericano, la continentalidad de la
lucha y las formas que debe asumir. Se conocen experiencias y
establece contactos, en especial con miembros de las organizaciones
MIR de Venezuela y Perú.
5. PARTICIPA EN LA
CONSTITUCIÓN DEL MIR
Aunque la historia del MIR de Chile tiene una fecha
de inicio cronológico, el 15 de agosto de 1965, en que se oficializa
ante el movimiento popular y la opinión pública chilena el momento de
su constitución, es importante subrayar que el origen de éste no
obedece o es producto de un momento, situación específica determinada
o actuar de hombres aislados. A la formación de ésta organización
revolucionaria de nuevo tipo le antecede un proceso previo de
desarrollo y decantamiento ideológico, práctica política y
reagrupamientos que confluyen en un momento histórico concreto a la
constitución del MIR.(14)
Miguel desde Vanguardia fue un activo convocante de
sectores y militantes revolucionarios para participar en el Congreso
de Unidad Revolucionaria que se realizaría en Agosto de 1965 y cuya
Comisión Organizadora dirigida por el destacado dirigente sindical
Clotario Blest, y representantes de VRM-R y Partido Socialista Popular
llamaban el mes anterior a constituir el
"partido unido de las fuerzas revolucionarias."(15)
El Congreso Constituyente se realiza en Santiago el
14 y 15 de agosto de 1965 en un local de la Federación del Cuero y
Calzado, -con influencia de cros. anarquistas del grupo "Libertario"
encabezado por Ernesto Miranda-, y ubicado en San Francisco nro. 264.
Asisten cerca de 90 delegados de diversos lugares del país (los de la
zona norte no pudieron llegar por problemas de locomoción), la gran
mayoría procede de Santiago y Concepción, éstos últimos viajaron
durante toda la noche anterior en una destartalada "micro" de un
recorrido local penquista, las peripecias en el camino les hicieron
llegar tarde.
Los participantes habían sido elegidos por
Vanguardia Revolucionaria Marxista-Rebelde, el Partido Socialista
Popular integrado fundamentalmente por sectores trotskistas, cuadros
del movimiento sindical clasista con Clotario Blest a la cabeza y un
sector del Partido Socialista Revolucionario PSR).(16)
Representaban la conjunción de diversos grupos y militantes
revolucionarios, parte importante de ellos, escindidos en momentos
diferentes de los partidos de la izquierda tradicional; de raíz y
culturas políticas socialista, trotskista, comunista, anarquista,
sindicalista, y otras.
El MIR se proponía, construir una organización que
diera continuidad a las luchas clasistas históricas del movimiento
popular chileno, romper con las concepciones tradicionales de la
izquierda y responder a la nueva realidad y expresiones sociales que
emergían en la sociedad chilena.
En el evento se aprueban, la Declaración de
Principios; el Programa; cuestiones organizativas, y una Tesis
Político-Militar, presentada por Miguel y Marco Antonio
Enríquez, un paso significativo en las definiciones teóricas de
entonces al precisar el problema de la lucha armada en relación con el
partido revolucionario proletario y la lucha de masas, distanciándose
de las posiciones foquistas que predominaban en grupos revolucionarios
latinoamericanos de entonces.
Se eligió un Comité Central de 21 integrantes, que
ya estaba "distribuido" desde antes del congreso, las dos
organizaciones convocantes principales tendrían 10 miembros cada una,
más la inclusión de Clotario Blest. Posteriormente el comité central
eligió como Secretario General al cro. Enríque Sepúlveda.(17)
Miguel, en esa primera dirección nacional mirista es
elegido miembro del comité central. Cursaba entonces el quinto año de
Medicina en la Universidad de Concepción. En ese tiempo, seguía
impulsando múltiples actividades en frentes de masas de la zona para
hacer avanzar el trabajo político revolucionario, realizaba agitación
política en poblaciones marginales, entre ellas La Costanera a orillas
del Bío Bío; en centros de Talcahuano; entre los estudiantes
universitarios conduciéndolos en su lucha por suprimir el curso
propedeútico, discutiendo de tú a tú y despues expulsando a Robert
Kennedy del barrio universitario, repudiando contramanifestando la
"Operación UNITAS" por lo que es detenido.
Eran tiempos en que la DC, ya tenía cerca de un año
en el gobierno, sin contrapeso alguno afianzan con su demagogia
política populista de la revolución en libertad, la promoción popular
y el comunitarismo éxitos políticos importantes. El movimiento de
masas mantenía un estado de retroceso. Miguel, junto a Bautista van
Schouwen, atentos a ésta situación y por exigencias de conducción
política escriben un trabajo que analiza y desnuda la política de la
DC, se publica a fines de 1965 en la revista Revolución órgano
de la Brigada Universitaria del MIR en Concepción.
A comienzos de 1966 Miguel, integrando una
delegación de la Federación de Estudiantes de Concepción viaja
invitado a China, allí se contactó con organizaciones laborales,
políticas, culturales y de la salud del pueblo chino. En el viaje de
regreso, vivió su familia y compañeros momentos de mucha tensión al
saberse que el vuelo en que viajaban desde Hong Kong a Tokio tuvo un
accidente y habían muerto casi todos sus pasajeros, afortunadamente
cambios en el programa y un problema de visa, --por tener que pasar
por EE.UU.-- les había dejado en tierra. Viajó también a Perú donde
trata con dirigentes revolucionarias de ese país hermano; hubo
oposición de miembros de su familia al viaje por los riesgos que
implicaba la situación peruana de entonces; como era de esperar primó
el compromiso político ineludible.
Desarrolla un intenso quehacer político interno y
externo. Asiduo participante en foros, mesas redondas, asambleas.
Mucho le ayudaba su facilidad de palabra, y condiciones de orador, su
simpatía personal le permitía rápidamente establecer buen contacto con
el auditorio. De hablar rápido atropellado, preciso y apasionado.
Adversario temible para cualquiera que le enfrentara en discusiones.
Se paseaba por distintas materias y apabullaba con argumentos y citas,
no importa quien fuera su contrincante: compañeros, profesores,
economistas, parlamentarios, sacerdotes, etc. Preparaba en forma
fundamentada sus planteamientos acompañados de propuestas novedosas.
Recordamos que desde entonces, en los momentos de preocupación o
concentración tenía la costumbre de tomarse un mechón de pelo detrás
de la oreja derecha con sus dedos pulgar, índice y medio de la mano
derecha.
Ese año participa en el quehacer nacional del MIR,
con énfasis en el desarrollo del trabajo partidario en la zona de
Concepción y provincias cercanas, donde se aprecian avances
importantes y alcanza un mayor nivel orgánico y cierta homogeneidad
política la naciente organización. Está en primera fila del quehacer.
Se crece en poblaciones. Apoya a los campesinos de Arauco en su lucha
por la tierra. Hacia los centros obreros el trabajo es lento, se
siembran los primeros activistas y con el tiempo se obtienen
resultados. En la zona del carbón, por el control hegemónico del
reformismo fue difícil para el MIR desarrollar un trabajo de captación
de mineros, grande fue la alegría de Miguel, Luciano, Bauchi y Manuel
"Peraloca" cuando se reclutó los primeros: "Peneco", Amir, "El Chalao",
"Duro Pablo", "Huenche", que se transformaron en puntas de lanza para
agitar nuestra política y reclutar posteriormente a muchos otros en
Schwager, Coronel, Lota, etc. y ganar influencia sindical y política.
En oportunidades, con ellos como guías e instructores se hicieron
cortas prácticas en sectores al interior de la cordillera de
Nahuelbuta.
El MIR ya es primera fuerza de la izquierda en el
ámbito estudiantil universitario zonal, que afianza su tradición
combativa conducido por él. Miguel se destaca dirigiendo las
radicalizadas luchas estudiantiles que demandan el cese de la
injerencia norteamericana en la universidad, la expulsión del Cuerpo
de Paz y levantan ya sus primeras propuestas de reforma universitaria.
En noviembre de 1965 se realiza la elección a la FEC (Federación de
Estudiantes de Concepción). El MUI (entonces expresión unitaria de
miristas, socialistas, comunistas y bases de izquierda independiente
en la Universidad) tiene posibilidades de ganar la FEC a la DC; el
MIR, fuerza mayoritaria en la alianza plantea su mejor derecho a
levantar como candidato a presidente a su líder, Miguel. No lo aceptan
las posiciones divisionistas y sectarias del PC y PS que rompen el
frente y crean condiciones para que la DC triunfe con 1184 votos. La
izquierda obtiene 1170 (MIR, MUI e independientes 810, PC 198 y PS
162). (18)
Antes de terminar el año participa en el Segundo
Congreso general del MIR que se realiza en Santiago en un galpón en
Conchalí, éste analiza el momento político nacional, fija el plan
político, después de intensa discusión se aprueban los primeros
estatutos en los que se precisa que al interior del MIR, no se puede
constituir fracciones, el congreso nacional se realizará cada dos años
y, se nomina por elección la nueva dirección nacional encabezada
nuevamente por el Dr. Enrique Sepúlveda, Miguel es reelegido miembro
de su comité central.
En 1966 continua la actividad y radicalización del
movimiento universitario, en Concepción el MIR y el frente político
que dirige, el Movimiento Universitario de Izquierda (MUI), sigue
ganando fuerza y afianza su papel de conductor de las posiciones más
avanzadas. A fines de ese año su candidato a presidente a la FEC,
Luciano Cruz Aguayo aunque logra una importante votación no logra
desplazar a los democristianos de la dirección estudiantil.
En 1967se extiende y profundiza el movimiento
estudiantil universitario en todo el país, en la capital penquista,
despues de un movimiento de lucha sostenido de los estudiantes de la
Universidad de Concepción es expulsado el Cuerpo de Paz
norteamericano, hay un cuestionamiento el poder masónico
universitario, se rechaza la discriminación y persecución ideológica,
también se plantea la democratización y el cogobierno estudiantil en
los organismos de la Universidad. Se conducen huelgas reivindicativas
y políticas, además de estar presente en todas y cada una de las
luchas populares de la zona, entregando no solo la solidaridad sino
fundiéndose con los obreros en sus acciones. Lo anterior crea
condiciones para que el MIR a través de uno de sus principales
líderes, Luciano Cruz gane el control de la FEC en noviembre de ese
año y contribuye a que el mirismo logre una importante proyección
nacional.
El MIR y el MUI triunfaron con el llamado "De las
luchas estudiantiles a las filas de la revolución" y
planteamientos que situaba al movimiento estudiantil como parte de una
estrategia revolucionaria. Se consideraba a la universidad
"… parte de un todo superestructural … al servicio de
la clase dominante, la burguesía nacional y el capital foráneo, como
un pilar más del régimen de explotación capitalista". Y la lucha
estudiantil se "orienta fundamentalmente a cambiar los intereses a que
la universidad sirve." … "Los estudiantes revolucionarios, a la vez
que su lucha fundamental la dan por transformar revolucionariamente la
sociedad entera, integrándose al movimiento obrero y campesino, tras
una Revolución Socialista, por medio de la insurrección armada, luchan
a largo plazo en el interior de la Universidad por la Revolución
Universitaria y a corto plazo por todo una serie de reivindicaciones
estudiantiles, acentuando el Cogobierno como meta transitoria."(19)
Es importante considerar que, durante el año 1967
comenzó a expresarse un nuevo ascenso de la actividad del movimiento
de masas en Chile, inicialmente las manifestaciones son mayores en
sectores sociales hasta ese momento excluidos, los más pobres en la
ciudad y el campo: los sin casa, campesinos, mapuches, mujeres y
jóvenes. El gobierno democristiano de Frei Montalva se sacaba su
careta populista y desarrolla una política antipopular acompañada del
actuar represivo (contra los mineros del cobre en la mina de El
Salvador, 23 de noviembre de 1967 en Santiago, etc.).
Se planteaba entonces, con fuerza en la izquierda y
el MIR la discusión de las formas de lucha y organización a impulsar
al interior de las masas. Eran tiempos de la lucha del Che Guevara en
Bolivia, la izquierda latinoamericana impulsa la OLAS (Organización
Latinoamericana de Solidaridad), que en agosto 1967, reunida en Cuba,
proclama como un deber y un derecho de los pueblos de América latina,
hacer la revolución, enfrentar al imperialismo y a las oligarquías
burguesas y terratenientes en el camino al socialismo; la lucha
revolucionaria armada constituía la línea fundamental y, las demás
formas de lucha debían contribuir a desarrollar y no retrasar el
desarrollo de esa orientación central. Por presiones y maniobras
diversas de organizaciones políticas de la izquierda chilena el MIR no
asistió, pero solidarizó activamente con ella. Se hacen evidentes los
reveses de la lucha guerrillera en las montañas de Bolivia, el
apresamiento y posteriormente asesinato por la CIA del Ché, afecta
profundamente al mirismo y al propio Miguel.
En éstos dos años, si bien el MIR constituyó un paso
importante para avanzar hacia un polo de reagrupación de sectores
revolucionarios y más radicalizados de la izquierda chilena, su
desarrollo presento dificultades dadas sus limitaciones en la cohesión
ideológica, no claridad en el plano de la estrategia y la táctica,
insuficientes definiciones sobre carácter del partido y acentuación de
rasgos propagandistas que no le vinculaban más estrechamente con las
masas. Factores todos que impidiéron transformarlo en alternativa
revolucionaria real al reformismo y centrismo en el movimiento popular
chileno.
Influyó también, la situación de reflujo y confusión
política al interior de las masas trabajadoras chilenas con
posterioridad a 1964 (derrota de Allende), hecho que se tradujo en una
importante disminución de las luchas reivindicativas y políticas.
Además, tengase en cuenta la amplia influencia, combate político y
hasta la agresión física de sectores reformistas de la izquierda para
impedir nuestro quehacer en los frentes de masas, acusándonos entre
otras cosas de "agentes del enemigo". Lo anterior, no desconoce los
esfuerzos y avances puntuales que el MIR logra en sus primeros años de
existencia en algunos frentes: en sectores de obreros municipales, del
proletariado industrial, minero, pobladores, campesinos, empleados
públicos y en sectores estudiantiles de Concepción y Santiago.
Internamente había fuertes contradicciones, las
diferencias impedían arribar a definiciones ideológicas, políticas y
organizativas; neutralizando el accionar partidario externo que era
imprescindible para ganar fuerza en el movimiento de masas y poder
incidir en la política nacional del momento.
De esos primeros años Miguel hizo un desgarrador
diagnóstico: "El movimiento se desarrollo entre 1965 y diciembre de
1967 marcado por las siguientes características: Era una "bolsa de
gatos" de grupos, fracciones, disputas, etc. No había niveles
orgánicos mínimos. Predominaba el más puro "ideologismo". No había
estrategia y menos aún táctica. Aislados de las masas. No se
intentaron seriamente realizar acciones armadas, si bien se hablaba de
ellas y el movimiento se definía por la lucha armada."(20) Eran
"años en que recién buscábamos un programa
correcto para la revolución chilena y a lo más hacíamos propaganda
revolucionaria en restringidos sectores y zonas del país,
neutralizados internamente por una lucha de tendencias que abarcaba
más de una decena de grupos internos".(21)
6. MIGUEL ASUME LA JEFATURA DEL MIR
Los miristas según su capacidad y fuerza participan
en diversos lugares del país del quehacer de los movimientos sociales.
En la zona de Concepción los avances son más amplios y significativos.
Miguel había continuado sus estudios de medicina y como alumno muy
destacado estaba próximo a finalizarlos. Las nuevas posiciones
políticas logradas permiten que en noviembre de 1967 invitado por la
dirección de la Revolución viaje a Cuba. Este hecho significó en la
practica el inicio de relaciones y acuerdos entre el MIR chileno y
dirigentes cubanos y que por diversas razones hasta ese momento no
existían formalmente. El regreso de Miguel vía Praga y Paris se
retrasa y participa solo en el segundo día del III Congreso del MIR.
Esta vez la numerosa representación de Concepción llegaba en dos
"micros".
El evento mirista se realiza en la Casa Chile, sede
del Partido Socialista en San Miguel el 7 y 8 de diciembre de 1967;
analiza el periodo político que vive Chile y toma resoluciones sobre
el plan político, el desarrollo del partido, definiciones
organizativas, se profundizan y modifican las Tesis político-militares
aprobadas en 1965. Eligió la dirección nacional. Miguel lo plantea
así: "En el Congreso Nacional de diciembre de 1967 …el sector "no
tradicional" de Concepción y Santiago asumió la mayoría del Comité
Central (10 de 15), la totalidad del Secretariado Nacional (5) y la
Secretaría general…".(22) El sector que encabezaba Miguel
Enríquez, además de elegir a la mayoría del comité central, éste lo
eligió a él Secretario general.(23) De inmediato, la minoría se
constituyó como "oposición interna", y un pequeño sector incluyendo
algunos miembros de la mayoría de la anterior dirección se retiran de
la organización.
Miguel había terminado ese año el Internado de
Medicina. El 29 de enero de 1968 en Concepción, en una ceremonia
privada y familiar contrae matrimonio con Alejandra Pizarro Romero.(24)
A comienzos de marzo, -"despedido" por intensos combates callejeros
cerca de su casa, los estudiantes solidarizando con el magisterio
enfrentan el Grupo Móvil-, viaja a Santiago con "Bauchi" su extrañable
amigo y compañero en el tren nocturno a rendir sus exámenes de
pregrado y de grado. Ambos aprobaron con nota máxima y se reciben de
médicos.
Como alumno destacado de la promoción postula
directamente y gana una beca en el Hospital de Neurocirugía en
Santiago para formarse como neurólogo, sus profesores y jefes directos
fueron los doctores Alfonso Asenjo y Héctor Valladares. Su traslado a
Santiago en el segundo trimestre de ese año acompañado inicialmente de
su mujer, implica la separación física definitiva de su familia y
temporal con su "hermano" Bautista, que ejercerá en el Hospital
Regional de Concepción y continuara también la especialización de
neurología, al obtener otra beca allí.
Con Miguel a la cabeza, el Secretariado del MIR
(Luciano Cruz, Bautista van Schouwen, Sergio Zorrilla, Sergio Pérez) y
en menor medida el conjunto del CC conduce la implementación de las
líneas acordadas. El trabajo fundamental lo realiza dentro de la joven
organización: desarrollar concepciones estratégicas y tácticas, formar
a sus cuadros, dirigir el trabajo de inserción en las masas, etc. En
enero del 68 encabezó las conversaciones fraternales que culminaron
con la integración al MIR de dos pequeños grupos revolucionarios GRAMA
(Grupo Avanzada Marxista de Concepción) y FAR (Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Santiago).
Trabaja en contacto estrecho con los regionales del
partido; es destacable, dos informes de Miguel publicados
posteriormente como documentos internos, sobre Análisis de Situación
Política y Táctica del partido, entregados en forma oral a Ampliados
con los regionales del MIR de Santiago y Concepción.
En el segundo semestre de ese año se manifiestan
avances políticos, crece la organización en el norte, centro y sur del
país. Pero, mantenía muchas de sus características y debilidades
anteriores, que entraban el avance; el diagnóstico de Miguel lo
refleja: "una organización que estaba constituida por varios
"partidos", "grupos", "fracciones", con políticas divergentes en
pensamiento, y en el último periodo incluso orgánicamente
diferenciadas. Tenía por base todo tipo de "militantes", donde no se
realiza ningún tipo de selección para el ingreso; así habían
"aficionados" a la revolución, descomprometidos, intelectualoides,
etc. Sin niveles de organización y especialización aceptables. Que
contaba con una concepción general estratégica relativamente correcta
a largo plazo (tesis Político-Militar, 1967) pero sin una adecuación
táctica concreta al país y al periodo … Se intentó hacer mucho, pero
el instrumento básico (la organización) era malo…".(25)
Eran tiempos de gran efervescencia juvenil en el
mundo. El "campo socialista" no aceptaba las desidencias. En la
segunda semana de agosto del 1968 junto al Bauchi redactan la
declaración en que el MIR condena la invasión a Checoslovaquia por
fuerzas del Pacto de Varsovia, reafirmando con ello una línea de
independencia y al mismo tiempo rechazando un modelo de construcción
socialista burocrático y deformante. Las reacciones desde la izquierda
tradicional fueron virulentas.
En esos meses, Miguel en una decisión nada fácil y
bien madurada suspende su especialización y trabajo como médico,
volcándose de lleno a la actividad política partidaria. Eran momentos
en que aumentaba la actividad de diversos sectores del movimiento de
masas. En respuesta el gobierno democratacristiano de Frei Montalva,
aumentó sostenidamente el actuar represivo e indolente (asesinatos y
represión brutal: Puerto Montt, desalojos, reanudación de faenas,
indiferencia para resolver los conflictos; intimidaciones policiales,
etc.). Los hechos anteriores estaban evidenciando, las limitaciones y
obstáculos de los métodos tradicionales de lucha de masas. Buscando
una salida a ésta situación y en la perspectiva de "comenzar
acciones que rompieran el círculo vicioso interno y permitieran
ampliar nuestra penetración en los frentes de masas …".(26)
el Secretariado Nacional encabezado por Miguel realizó a fines del 68
una fuerte discusión, primero en el comité central y en toda la
organización para ganarlo e iniciar las acciones directas de masas
y un limitado accionar armado, inicialmente de tipo urbano
A las polémicas de táctica y línea organizativa en
la dirección se agregó la posición política a adoptar por la izquierda
revolucionaria en las elecciones parlamentarias de marzo y las
próximas presidenciales. El último trimestre de 1968 y primero de
1969, toda la organización, en especial su dirección enfrenta fuertes
y polarizadas disputas. No era posible llegar a acuerdos en el comité
central y las decisiones eran casi siempre divididas, "ante la
impotencia a que era conducido el MIR por la lucha tendencial y
fraccional, el Secretariado Nacional propuso al CC en el verano de
1969, adelantar el congreso para agosto de ese mismo año y se inició
su preparación."(27)
En ese contexto la posición mayoritaria del CC
encabezada por Miguel encomendó al Secretariado redactar un documento
público,(28) allí se sostenía que "… en base a lo analizado,
… la agudización de la lucha de clases continuará y tomará mayor
ímpetu. Ambos procesos el electoral y la movilización de las masas, se
cruzará durante el periodo próximo. Papel nuestro será impulsar y
empujar el segundo por cauces revolucionarios. Habremos de impulsar y
apoyar todo tipo de huelgas legales e ilegales, luchas callejeras,
ocupaciones de locales de trabajo, de tierras y terrenos, las acciones
directas, etc. En cuanto al proceso político mismo que desencadenaran
las elecciones, no podremos marginarnos. Al contrario con toda fuerza
participaremos en él. Pero no es necesario, y al contrario, es nocivo
desarrollar actividad electoral, de la que nos abstendremos absoluta y
categóricamente. Durante todo el periodo cuestionaremos la vía
electoral como camino. No lo haremos en abstracto, sino a partir de
los intereses y relaciones vivenciales de obreros y campesinos...".(29)
En marzo del 69, la situación se hizo insostenible.
Miguel afirmaba: "El rendimiento de las
tareas no pasaba del 50 por ciento. Se habían desarrollado enormes
tensiones y conflictos internos que hacían imposible el trabajo ... No
se había logrado romper el círculo vicioso: No acciones armadas por no
organización clandestina / no organización clandestina por
"innecesaria", por ausencia de acciones armadas; y, no vinculación
orgánica significativa con el movimiento de masas."(30)
Para enfrentar esa situación y definir posiciones el
Secretariado planteó una intensa discusión interna relativa a política
partidaria. Tomó algunas medidas: nuevas exigencias de ingreso y
militancia, reestructuración de los sectores político y especial de la
organización, profesionalización de una parte de la Dirección nacional
y algunos cuadros medios, traslado de cuadros para multiplicar el
trabajo del partido en lugares y frentes prioritarios. Se redactó para
el congreso el documento central que recogía la evaluación,
caracterización del momento político, nuevas medidas y orientaciones
políticas de línea, profundizándose las concepciones programáticas, y
precisando más la estrategia político-militar de guerra revolucionaria
que superaba definitivamente las concepciones "insurreccionalistas" de
los primeros años."(31)
Se dio inicio a las "acciones directas" y la
autodefensa de masas, para aumentar la penetración del MIR en los
frentes. Fueron concebidas -por el MIR-, como un intento de incorporar
en el actuar político y reivindicativo del movimiento de masas formas
ilegales y conspirativas de lucha (acciones simples de
amendrentamiento, propaganda armada en apoyo a conflictos,
organización de milicias, etc.), realizadas por sectores de avanzada
de un frente, o por bases del partido en él para apoyar directamente
el conflicto y elevar el nivel de la lucha reivindicativa y política
de masas en huelgas, tomas de terrenos y fundos, ocupaciones de
fábricas, etc. El MIR no creó éstas formas de lucha, sino que las
recogió del accionar concreto en algunos conflictos y las impulsó como
una línea de acción general y sistemática y poder romper la legalidad
burguesa.(32)
En medio de ese complejo proceso político interno y
externo, miembros del comité regional del MIR en Concepción por
iniciativa propia y sin informar a la Dirección Nacional, decidió
"amedrentar" un reaccionario y provocador periodista demócrata
cristiano en Concepción que editaba diario Noticias de la Tarde
y que desde hacía un tiempo venía realizando una tendenciosa campaña
contra el MIR. Un grupo operativo lo secuestro el 6 de junio y después
de unas horas lo dejó sin ropas en la calle, se originaba el "caso
Hernán Osses o el periodista pilucho" como lo llamó la prensa. Esta
acción fuera de plan, fué aprovechada como pretexto por el gobierno
freísta para iniciar una campaña de persecución ideológica y una
generalizada y fuerte ofensiva represiva concentrada en el MIR a fin
de encarcelar a este sector de la oposición política, no por el
peligro que representaba en ese momento, sino por lo que podía llegar
a ser. Los miembros de la dirección del MIR a nivel nacional, de
Concepción y numerosos cuadros medios debieron pasar a la
clandestinidad y trasladarse a diferentes lugares del país.
La minoría interna, acusó que este era un "hecho
consumado" del Secretariado Nacional y en especial de Miguel para
impedir el congreso y "apernarse" en la dirección. En esas
circunstancias, la "oposición interna" formada por los "… grupos
más tradicionales dentro del MIR (especialmente algunos de origen
trotskista) realizó un congreso fraccional con participación de
minorías de los CR de Valparaíso, Coquimbo y Santiago; reconocido esto
por ellos, el 75% del CC (el 25 de julio de 1969) decidió
marginarlos."(33) Se marginó del MIR a la "oposición interna" del
comité central (Genaro, Rodolfo, Pato, Vasco, Wiston (suplente), en
las semanas posteriores cerca de un 20 % de miembros en todo el país
acompañaran su automarginación.(34) Los marginados siguieron
organizados como una fracción que reivindicó por algún tiempo el
nombre MIR: "Nuestra fracción, contraria a la de Enríquez, luchó
con la sigla MIR-FR y se volcó a trabajar por la candidatura de
Salvador Allende."(35)
Seguidamente un pequeño grupo formado especialmente
por estudiantes del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile en
Santiago encabezados por Jorge Silva, Juan Martínez y Rafael Ruiz
Moscateli ante la magnitud de los problemas y con planteamientos de
carácter "foquistas" que pretendían transformar el MIR en una
organización operativa, se marginan constituyendo después el MR-2
(Movimiento Revolucionario Manuel Rodríguez). El desprendimiento
afectó solo la estructura en Santiago, se marginó cerca del 30 %.
Las divisiones que afectaron al MIR en 1969; primero
en su dirección y posteriormente en diferentes niveles fue la
culminación de un proceso sostenido de diferencias políticas
imposibles de resolver vía el debate al interior de la organización y
afectaban la convivencia interna y el quehacer externo. Se asumió como
costo necesario en el desarrollo político de la organización; implicó
una perdida importante de experiencia histórica y capacidad política
acumulada, pero fortaleció su unidad interna.
He entregado diversos antecedentes sobre la crisis
para evidenciar que la división del MIR no fue un hecho simple,
"maniobra sorpresiva" o imprevista decisión de una "arbitraria
mayoría", sobre una "ingenua minoría", sino diferencias políticas y
concepciones organizativas que no se superaron. Como afirma Miguel,
"La división de 1969, un hito en el
desarrollo de nuestro partido, no tuvo como base … la estrategia del
partido para la conquista del poder, sino los problemas de carácter
del periodo que atravesábamos y el carácter del partido que la
revolución chilena necesita."(36)
La continua escalada represiva, la división reciente
con sus consecuencias y las nuevas exigencias plantearon un arduo
quehacer a la dirección, en especial al Secretariado encabezado por
Miguel, quién junto a Luciano y en condiciones difíciles se reunieron
con todos los regionales para explicar y discutir los problemas
surgidos y estrechar la conducción. Se precisó el momento que se vivía
y el quehacer a impulsar en el documento "La crisis por la que
atravesamos" de Agosto 1969; el carácter de la organización, el
tipo de miembros y sus requisitos de ingreso.(37)
7. EL PERIODO "OPERATIVO" Y DE "MASAS"
A partir de julio 1969 el papel y labor de Miguel y
del Secretariado fue extenso y clave para enfrentar el proceso de
crisis, salir de ella y desarrollarse. Dirigieron la reestructuración
del partido buscando construir una organización que considerando las
características de Chile y los objetivos planteados, combinara el
accionar armado con el trabajo en frentes de masas. Progresivamente en
todos los regionales se constituyeron los Grupos Politico-Militares -GPM-;
estructuras orgánicas asentadas en un espacio territorial con niveles
de bases políticas, operativas, técnicas e infraestructura, dirigidas
por una jefatura común.(38)
Con esas definiciones cristalizaba la visión de
partido que venía sustentando Miguel y tenía correspondencia con la
línea estratégica y táctica. Expresaba una concepción
político-militar: por un lado la formación de una sólida estructura
desde el punto de vista ideológico, político, orgánico y militar;
integrada por cuadros revolucionarios profesionales ligados a los
frentes; preparado y estructurado tanto para su desarrollo político en
el movimiento de masas como para su desarrollo militar, en el partido
y entre los trabajadores y pobres del campo y la ciudad.
A partir de septiembre 69 se incrementan de forma
más sistemática acciones armadas orientadas a desarrollar la línea de
expropiaciones, tanto las orientadas al aprovisionamiento logístico
(material de comunicaciones, sanitario, armamento, recursos de AGP,
etc.) y las expropiaciones bancarias que comprometieron en especial a
la Dirección Nacional. Por lo general y en especial en sus inicios no
se reconocieron. El hacerlas exigió disponer de infraestructura para
su realización (casas de seguridad, depósitos, talleres, vehículos,
locales, etc.). La primera expropiación bancaria exitosa se realizo en
julio 1969 al Banco Londrés-Sucursal Santa Elena. Fueron concebidas
como acciones de financiamiento a las actividades de la organización,
tuvieron gran impacto por la difusión de la prensa sensacionalista y
de derecha, dándole al MIR un perfil público de "grupo armado" que la
organización no deseaba. Muchas fueron exitosas, otras fallaron. A
pesar de hacerle ver la inconveniencia, Miguel participó en varias,
dando inicio a su formación de combatiente.
Respecto a ellas, Miguel afirmaba a la prensa que,
"… las organizaciones revolucionarias para organizarse y prepararse
en niveles superiores de lucha … necesitan financiar sus actividades a
través de expropiaciones revolucionarias… Los que hacen este tipo de
tareas no pueden ser confundidos con los ladrones o delincuentes
comunes. Los únicos ladrones son los patrones de fábricas y fundos que
roban el producto de su trabajo a obreros y campesinos;…" Respecto
al uso dado a los fondos decía, "Los revolucionarios (…) cuando
expropian dinero a quienes a su vez lo roban a obreros y campesinos,
lo utilizan no para lucro personal, sino para financiar las tareas que
permiten organizar la defensa de los intereses de obreros y
campesinos. Jamás lo han utilizado para el lucro personal, al
contrario, entregados por entero a las tareas que permitan defender a
los trabajadores de las balas de los gobernantes y de la explotación
de los patrones, viven de acuerdo a como un revolucionario debe vivir:
con el mínimo."(39) Como era de esperar las expropiaciones las
reprimió el gobierno y las atacó otros sectores de la izquierda.
Paralelamente, se intensificaron las "acciones
directas" en los frentes de masas. A estas en ningún momento se les
adjudicó un papel de "iniciadores" de la lucha de clases, sino como
apoyo a la lucha propia que impulsaban los trabajadores en ese frente
en un momento de avance y desarrollo de su lucha en contra de sus
enemigos, los patrones y opresores. Y, además correspondían al estado
de ánimo y exigencias de las masas.(40) Por el silenciamiento
de los medios de comunicación las acciones directas no ganaron
repercusión pública y solo tuvieron importancia en el lugar del
conflicto. Esta política, el MIR la impulsó en ese y en el periodo
posterior en los frentes poblador, campesino, obrero y estudiantil.
El accionar operativo armado de expropiaciones se
suspenden en marzo de 1970. En esta decisión influyó principalmente,
la percepción del sentir de las masas que recogía el partido al
interior de los frentes, los riesgos que conllevaban, y también las
conversaciones MIR y UP, realizadas al más alto nivel desde diciembre
1969 y donde participaron Salvador Allende y Miguel Enríquez, en
momentos que la Unidad Popular definía el programa y candidato.
8. LA CONDUCCION DEL PERIODO PREREVOLUCIONARIO
(41)
Las medidas desplegadas por el gobierno demócrata
cristiano no resolvieron, al contrario profundizaron la crisis del
sistema capitalista dependiente chileno presente en los años 60,
manifestándose como una crisis del sistema de dominación a partir de
1970. Las movilizaciones sociales con gran desarrollo en el 69 se
extienden y radicalizan sus formas de lucha y atacan directamente la
legalidad imperante. La propia institucionalidad burguesa presenta
situaciones de crisis, el bloque dominante aumenta sus contradicciones
y se divide políticamente, sus sectores más conservadores levantan
como candidato presidencial a Jorge Alessandri y la Democracia
Cristiana a Radomiro Tomic. La Unidad Popular, alianza hegemonizada
por los partidos Comunista y Socialista, más el Partido Radical y MAPU
(Movimiento de Acción Popular Unitaria) y, otros menores postulan como
candidato a Salvador Allende G.
En el MIR, la respuesta a una coyuntura muy compleja
mostró la capacidad de Miguel y la dirección para captar los cambios
operados en la situación y definir una política flexible que no
desdibujara el perfil y quehacer revolucionario; poder actuar como
protagonista del proceso, sin avalar la estrategia reformista, ni
aislarse social y políticamente; y, al contrario construir fuerza
social y partidaria. El propio Miguel lo resume así:
"… formulamos una política que, en general, consistió
en no llamar masivamente a la abstención electoral, en no proponernos
el sabotaje electoral y en no desarrollar nosotros actividad electoral
propiamente tal, pero al mismo tiempo reconocer, en el terreno
electoral, a Allende la representación de los intereses de los
trabajadores y a Tomic y a Alessandri la de los intereses de la clase
dominante. Proclamar que si Allende triunfaba se desarrollaría una
contraofensiva reaccionaria, y que nosotros, en ese caso, asumiríamos
la defensa de lo "conquistado por los trabajadores". Para todo ello
nos propusimos las tareas de trabajo y movilización de los distintos
sectores de masas, desarrollo de nuestra capacidad operativa, técnica
e infraestructura, a la vez que seguir desarrollando operaciones por
un período. También la preparación de un plan masivo de defensa ante
la posibilidad de un triunfo de Allende y para ello la ampliación de
nuestras relaciones políticas con otras organizaciones de izquierda.
En general, estas tareas se llevaron a cabo con un rendimiento
aceptable."(42)
Paralelo al proceso electoral, aprovechando la
disponibilidad de las masas y el aumento de la actividad política, el
MIR elevó su quehacer en ellas, participó y condujo sus luchas en
diversos lugares del país, las ocupaciones de terrenos de los
pobladores sin casa, movilizaciones obreras de la mediana y pequeña
industria y otros sectores fabriles, las masivas corridas de cerco de
los mapuches en el sur, ganando más fuerza en los estudiantes; esas
luchas las acompañó de acciones directas de masas. Plantándose firmes
y amplios pilares para construir un movimiento político y fuerza
social con conducción revolucionaria. El MIR adquiría un mayor rol en
la política nacional.
El accionar de propaganda armada se suspendió
definitivamente a fines de junio de 1970. Conducido estrechamente por
Miguel y la dirección el quehacer militar se diversifica. Al tiempo
que se continúa construyendo fuerza militar propia, se trabaja en la
perspectiva de defender un eventual triunfo de la izquierda. Después
de amplias conversaciones con Allende y en los meses finales de la
campaña, el MIR asume y forma su dispositivo de seguridad, (conocido
después como GAP), que además le permitió acceder a recursos militares
y de infraestructura.
Encabezado por Luciano se inicia el trabajo de
inteligencia contra la conspiración de la derecha y el imperialismo;
se prosigue el trabajo secreto en las FF.AA; comienza a construirse en
talleres propios armamento casero; se fortalecen las unidades
operativas; se orienta la constitución de milicias en los frentes
dentro de un plan general de enfrentar un posible golpe militar
reaccionario, etc.
Triunfa electoralmente Allende, se obtenía un
triunfo popular que el MIR creía difícil, y exige a la dirección
encabezada por Miguel un profundo proceso de discusión para elaborar
una táctica adecuada. Se analiza las causas que lo facilitaron, sus
alcances, posibilidades, limitaciones, y el papel de los
revolucionarios. A los pocos días se sostiene que con el triunfo de la
UP "… se abre un nuevo periodo histórico para los trabajadores …es
un nuevo avance del pueblo por conquistar el poder y objetivamente
favorece el desarrollo de un camino revolucionario en Chile y por
tanto favorece también a la izquierda revolucionaria … que se ha
formalizado un impasse entre las clases dominantes y los trabajadores
(…) que será resuelto por un enfrentamiento entre los pobres del campo
y la ciudad con los dueños del poder y la riqueza y hoy está
postergado y de seguro se resolverá por la vía violenta …".(43) Se
llamaba a la defensa del triunfo electoral con la participación activa
de las masas, el rechazo a negociaciones con la DC y la lucha contra
la sedición.
Inmediatamente después del triunfo de Allende la
derecha y el imperialismo acentuaron sus planes conspirativos, el MIR
pequeño grupo que aún actuaba con su dirección y un sector del partido
desde la clandestinidad multiplica su actividad, junto con desarrollar
trabajo de masas, realiza tareas de información e inteligencia,
obteniendo antecedentes que le permiten tener una apreciación de que
ocurría y se proponían las clases dominantes. Descubrió planes
sediciosos e intentos golpistas inmediatos que denunciados
oportunamente facilitó abortarlos: el del 22 de octubre de 1970(44),
en abril y septiembre de 1971, el pusch del mayor Marshall en marzo de
1972.
Desde antes y en esos momentos la relación del MIR
con algunas fuerzas de la UP no fue buena, hubo momentos muy críticos,
como el 2 de diciembre 1970 en que un miembro de la brigada comunista
"Ramona Parra" asesinó a nuestro compañero Arnoldo Ríos en Concepción.
Vasto fue el esfuerzo de Miguel y la dirección, especialmente en
Santiago y Concepción para superar el problema, hacer razonar serena y
políticamente a sectores de la militancia, llegar a un acuerdo de no
agresión con el PC y enfrentar firmemente el sectarismo. Con otras
fuerzas, la relación fue más positiva y se buscó avances
constructivos. Un importante gesto lo dió el presidente Allende, a
fines de ese mes liberó a cerca de dos decenas de militantes del MIR
que estaban prisioneros y otorgó amnistía a los perseguidos,
desarrollando la organización su trabajo en la legalidad.
Incluso, Salvador Allende propuso la incorporación
del MIR a la UP y su participación en el gobierno con un ministro (se
le ofrecía a Miguel el Ministerio de Salud Pública), rechazándolo por
diferencias programáticas, estratégicas, una apreciación distinta
sobre la situación nacional y como enfrentarla. Se mantuvo la
independencia y se dió un apoyo crítico al gobierno.
En el periodo la política de alianzas del MIR,
contempló básicamente establecer niveles de alianza con la UP o
puntualmente con sectores de ella; en menor medida se logró, aunque no
se formalizó por el hecho que el reformismo exigía que el MIR
abandonara su política independiente, hubo conversaciones al más alto
nivel a comienzos de 1971, abril de 1972 y junio de 1973.(45)
Se obtuvo sí, un accionar común puntual en todo el país y en muchos
terrenos: defensa de la estabilidad del gobierno, movilización de
masas, elecciones, lucha conspirativa contra la derecha, marchas
públicas, etc. Política definida como: "marchar separados y golpear
juntos", y que en ningún momento dejó de lado un progresivo e intenso
combate ideológico a las posiciones reformistas y centristas del
gobierno y partidos de la izquierda.(46)
Paralelamente se extendía la influencia y
construcción del partido, reorganiza y amplía su dirección (cooptando
a jefes de comités regionales) y retoma un funcionamiento regular y de
dirección colectiva el comité central, multiplicando su esfuerzo para
atender tanto necesidades de elaboración de políticas, conducción
global y atención de situaciones específicas.
No obstante, es bueno precisar que esa dirección con
Miguel a la cabeza, mantuvo en todo el periodo acentuados rasgos
centralistas y limitada democracia interna al no ejercitar en los
organismos y bases del partido posibilidades reales de control,
crítica, elaboración, ratificación de políticas y legitimidad electiva
de sus direcciones; no realizar el IV Congreso Nacional fue
consecuencia de ello. Aunque él y miembros de la dirección, siempre
estuviéron alertas para enfrentar directamente en las estructuras las
divergencias y cuestionamientos políticos que surgían, y nada fácil
era oponerse a su "artillería" de argumentos.
Al tiempo que se evidencia una mayor maduración en
la dirección, no se podía ignorar que la experiencia de clandestinidad
había planteado rigurosas exigencias personales y limitaciones
especialmente en las formas de vida de los implicados, con algunas
consecuencias. En el caso de Miguel largos periodos de separación
afectó su relación de pareja y de común acuerdo con su mujer Alejandra
habían anulado su matrimonio. Ella se radicó a vivir en Concepción con
su hijita Javiera que había nacido en octubre de 1969 en esa ciudad.
Más adelante "Aleja" hizo un grave cuadro depresivo y en pleno
tratamiento por propia decisión se suicidó arrojándose al paso de un
tren en el poblado de Hualqui, cerca de Concepción en noviembre 1971.
La muerte de Alejandra, fue un duro golpe que hizo sufrir mucho a
Miguel y sus familias; agudizado por la actitud de la prensa de
derecha y democristiana que sin respetar el dolor de familiares lo
explotó políticamente.
El nuevo periodo planteó altas exigencias a la
dirección y a todo el partido, se respondió activamente a múltiples
tareas en los frentes de masas; inicialmente con concepciones
políticas insuficientes originadas por debilidades históricas, poca
madurez, inexperiencia y poco desarrollo partidario; y que,
progresivamente y en el curso del proceso y experiencias fueron
superándose y posibilitaron pasar rápidamente de una realidad bastante
débil a un grupo revolucionario con amplia y fuerte implantación en
sectores del movimiento de masas. Favoreció la línea política
impulsada y la constitución y trabajo de los frentes intermedios:
Frente de Trabajadores Revolucionarios, FTR; Movimiento Campesino
Revolucionario, MCR; Movimiento de Pobladores Revolucionarios MPR;
Frente de Estudiantes Revolucionarios y Movimiento Universitario de
Izquierda, FER y MUI; y el Frente de Fuerzas Armadas y Carabineros,
FREFAC.
Es importante tener presente que en la construcción
de la política levantada por el MIR hasta comienzos de 1972 influyó de
forma negativa "… que no visualizamos el
grado de crisis interna que sufría la clase dominante lo que nos hizo
ver el problema del "enfrentamiento" bajo una lupa cortoplacista, no
visualizamos correctamente el peso del reformismo lo que agravó
nuestro inmediatismo, en suma, no apreciamos con precisión el carácter
prerrevolucionario que asumía el período."(47)
El 15 de agosto de 1971 acontece la muerte de
Luciano Cruz A. Miembro histórico fundador, dirigente de la
organización desde 1967, miembro de su comité central, del
secretariado y la CP, una gran perdida para el MIR,
"era nuestro líder de masas, nuestra mejor expresión
popular, el pueblo lo quería, seguía y respetaba… Los trabajadores han
perdido un líder y nosotros un militante, amigo y hermano de
lucha."(48)
Durante gran parte de 1971 se manifestó una
extraordinaria ofensiva popular del movimiento de masas que continuaba
avanzando, multiplicaba su iniciativa y capacidad de movilización por
sus intereses y aprovechaba las excelentes condiciones que le
facilitaba un gobierno de izquierda, el cual había tomado positivas
iniciativas para cumplir su programa de reformas de tipo económico y
social. A fines de 1971 y con mayor claridad se expresaban las
limitaciones de un camino de desarrollo del proceso que en lo
fundamental utilizaba restringidamente la porción de poder expresada
en el Ejecutivo y sin apelar a una vigorosa actividad de las masas en
su apoyo.
El MIR planteo en documentos, y muchas veces a
través de su secretario general en conferencias de prensa y discursos
su posición. Progresivamente y en la medida que fue profundizando y
madurando una propuesta alternativa de sociedad, las diferencias
fueron más estructuradas y públicas; en el discurso de Cautín, en
noviembre 1971, Miguel, junto con reconocer las medidas positivas
denuncia, las limitaciones y contradicciones de la UP y el Gobierno y
llama a realizar tareas de poder, a la unidad de todo el pueblo, y que
en "el combate de los trabajadores, en la fuerza de sus
movilizaciones, se desarrolla una fuerza incontenible que nada ni
nadie podrá detener, que es la única garantía de un camino
revolucionario y socialista."(49) En febrero 1972, el MIR llama a
la reagrupación de los revolucionarios de dentro y fuera de la UP.(50)
No obstante las diferencias con la Unidad Popular y
el Gobierno, destaquemos que desde antes y durante todo el periodo
existió un respeto mutuo y un fluido relacionamiento entre la
dirección del MIR y Salvador Allende, especialmente con Miguel y su
sobrino Andrés Pascal Allende. Muchas fueron las diferencias, también
hubo acuerdos y apoyos mutuos. El propio Allende lo expresaba:
"No tengo el menor resentimiento contra el MIR. Los
desacuerdos que tenían conmigo, aquí mismo los discutían, los
exponían. ¡Cuántas veces vino Miguel a este despacho! Nunca me dieron
un golpe por la espalda, nunca me atacaron por detrás, me advertían
con anticipación cuando iban a combatirme públicamente. Los
respeto."(51)
En el periodo se desarrolló un amplio contacto y
relaciones a nivel internacional. Miguel en numerosas oportunidades
viaja a Cuba, para estrechar el relacionamiento político con su
dirección, discutir acuerdos específicos de apoyo o profundizar su
formación de jefe y combatiente. En su actuar fue consecuente con
aspectos centrales del ideario del Ché. Y, aunque el proyecto mirista
fue de carácter nacional, desde su nacimiento se caracterizó por su
internacionalismo revolucionario; su apoyo solidario impregnó siempre
su política y quehacer. Lo reafirman las acciones de internacionalismo
revolucionario realizadas, las ideas, iniciativas y pasos prácticos
que dió el MIR para gestar condiciones político materiales y
constituir la Junta de Coordinación Revolucionaria del Cono Sur junto
a organizaciones de revolucionarias de Argentina, Uruguay y Bolivia, a
fines de 1972, de ella Miguel fue uno de sus inspiradores y gran
impulsor.
En los últimos días de agosto del 73, acusado de
intento de subversión en la Armada, el Fiscal Naval de Valparaíso
emite una orden de detención contra él, (también se pedía petición de
desafuero parlamentario contra los secretarios generales del PS
(Carlos Altamirano) y del MAPU, (Guillermo Garretón), lo anterior le
lleva a afirmar que tiene el "privilegio de sumarse a los
centenares de marineros, obreros, campesinos y pobladores que hoy son
perseguidos y reprimidos por la justicia patronal, civil y
uniformada." Y reafirma "que el MIR, sus
militantes y dirigentes, están listos para luchar en todos los
terrenos cuando las circunstancias lo hacen necesario."(52)
9. SU CONDUCCION AL INICIO DEL PERIODO
CONTRAREVOLUCIONARIO
La noche del 10 de septiembre circula información
sobre desplazamientos de tropas, cuestión reiterada en esos tiempos.
La comisión política del MIR está a la espera del próximo día: Allende
dentregará un mensaje al país anunciando llamar a un plebiscito y
ofrecerá su renuncia; se discutirá el texto de una declaración y plan
del MIR y otros sectores de la izquierda, incluido el PS para impulsar
una contraofensiva popular y revolucionaria. Demasiado tarde.
Contando con el factor sorpresa las clases
dominantes a través de su brazo militar, las FF.AA habían iniciado el
momento militar por la reconquista plena del poder. 11 de septiembre,
a las 7 de la mañana se reúne la CP en una casa de San Miguel. Alerta
máxima (libro): cada militante y unidad del partido en sus
frentes y puestos de lucha, constitución de direcciones y fuerzas,
desarrollar el plan militar definido, apertura de depósitos y
distribución de las pocas armas disponibles y el armamento casero,
desarrollar una ofensiva general concentrando los focos de
resistencias en los cordones industriales y poblaciones e integrando a
las masas y a la izquierda al combate. Poco se logra, muchos
dispuestos a empuñar las armas, los medios de combate son escasos y
falta experiencia combativa.
Miguel en varias oportunidades trata de contactar al
presidente Allende. "Tati" entrega el mensaje a su padre: se le insta
y propone un plan y los medios para salir del Palacio de la Moneda y
pasar a dirigir la lucha de resistencia clandestina desde las
poblaciones populares. Allende no acepta: "Yo no me muevo de aquí,
cumpliré hasta mi muerte la responsabilidad de presidente que el
pueblo me ha entregado. Ahora es tu turno Miguel…".(53) Un par de
horas después Salvador Allende presidente de Chile, gran patriota
revolucionario pagaba con su vida, su lealtad a la causa de los
trabajadores, levantando una eterna bandera de lucha, y ofrendando en
el testimonio de su sangre, que el movimiento popular no se rinde ante
los aparatos armados del estado burgués.
Miguel y otros miembros de la CP se reúnen después
del mediodía con dirigentes del Partido Socialista y el Partido
Comunista en el centro fabril metalúrgico Indumet del Cordón Cerrillos
para coordinar un plan de resistencia armada, hay acuerdo con
socialistas, los compañeros comunistas son contrarios, están a la
espera si se cerrará el Congreso Nacional, se retiran. Los restantes
junto a obreros son cercados. Combaten por horas. Rompen el cerco. Hay
escaramuzas en diversos lugares. En la tarde con el país controlado
por las FF.AA y el movimiento de masas pasivo y replegado era evidente
la no contención del golpe. Con gran impotencia y rabia Miguel y la CP
dan orden de repliegue, mantención de acciones de hostigamiento y el
paso a la clandestinidad.
La situación hacía evidente para el MIR que, a pesar
de sus denodados esfuerzos, de transformarse en el curso de la crisis
del sistema de dominación, de grupo en vanguardia revolucionaria del
movimiento de masas, no lo logró y, allí residió una de las causas
fundamentales de la derrota en el enfrentamiento de septiembre de
1973. No alcanzó un peso político ideológico necesario para remontar
el reflujo que comenzó en julio/agosto de 1973.
"En lo fundamental la batalla la perdimos antes, cuando
no fuimos capaces de desplazar al reformismo en la conducción del
movimiento de masas."(54)
Parte importante de sus primeros meses en
clandestinidad, Miguel los vive en una vetusta casa de la Gran
Avenida. Desde aquí y en constante movimiento por calles de Santiago
dirige el repliegue, la reconexión y reorganización del partido en
Santiago y a nivel nacional. A ritmo intenso se trata de resguardar al
máximo los recursos humanos y materiales de la organización. No es
fácil pasar a la clandestinidad a muchos cientos de cuadros donde cada
día los militares aumentan su búsqueda y cantidad. La falta de
recursos materiales, infraestructura, documentación, etc. es aguda.
Muchos apoyos ofrecidos con anterioridad, eran negados. En Santiago,
la situación se agudiza, es lugar de repliege de muchos cuadros de
provincia y constituirán por muchos meses sus respectivas "colonias".
De a poco, el funcionamiento de la red clandestina partidaria va
funcionando de forma más regular y rigurosa, una situación en que ya
no basta con esconderse, sino tomar lentamente la iniciativa y
realizar tareas de resistencia.
Simultáneamente, la CP encabezada por Miguel son
exigidos al máximo para definir el nuevo periodo político de la lucha
de clases nacional y determinar las tareas tácticas a impulsar. Se
descarta las reuniones ampliadas, de 8 personas que había trabajado de
forma muy estrecha y colectiva en el periodo anterior. La prioridad
son los encuentros bilaterales, Miguel orienta, coordina y controla;
sentados en un vehículo que recorre incansablemente las calles de
Santiago se intercambian informes, opiniones, análisis, discrepancias.
Le asignan la redacción del documento integrando planteamientos del
colectivo de dirección. Trabaja incansablemente y a pesar de
limitaciones de fuentes documentales se informa, analiza, reflexiona y
escribe muy concentrado durante dos semanas de noviembre, un análisis
y quehacer lúcido y preciso que caracterizó el nuevo momento de la
lucha de clases y la orientación del quehacer del MIR en todo el
periodo.(55)
En medio de la acentuación de la represión
dictatorial, muchos dirigentes y militantes de la izquierda optaron
por el exilio, en el caso del MIR desde el comienzo se definió un
rechazo rotundo a esta práctica y que se puede resumir así: el MIR no
se asila, lucha y resiste. Algunos plantearon la necesidad de replegar
a la retaguardia exterior parte de la dirección, cuadros y al mismo
Miguel. Este fue inflexible y lo fundamentaba así,
"Si el MIR se exilia, de hecho deserta; lo que no sólo
tiene valoraciones éticas negativas, sino que en el caso particular de
Chile es renunciar a cumplir con tareas que son hoy posibles y
necesarias en Chile. Si el MIR exilia a sus cuadros, atrasa por
decisión consciente la revolución en Chile, desaprovecha condiciones
favorables concretas, renuncia a su papel histórico, abandona, cuando
puede y debe cumplir su papel, a la clase obrera y al pueblo a su
suerte. El temor a la represión no justifica esto. La deserción
histórica es siempre condenable por más que se disfrace de la más
eufemísticas argumentaciones políticas."(56)
El 13 de diciembre de 1973 se produce un severo
golpe represivo a la dirección del MIR, Bautista van Schouwen, uno de
los fundadores del MIR y miembro de su comité central y de la comisión
política es detenido por la DINA en la Parroquia de los Capuchinos en
Santiago donde se refugiaba, ha sido delatado por religiosos de la
orden.(57) Fue una baja muy sensible e importante para el MIR,
era el segundo miembro en la dirección. A Miguel le resultó un golpe
doloroso, además de los lazos políticos estaban estrechamente unidos
en lo personal. Muchos fueron los esfuerzos realizados para ubicarlo e
incluso intentar rescatarlo. Sus rastros junto a su cuerpo la DINA
hizo desaparecer.
Los últimos días de 1973, Miguel y Carmen Castillo
su compañera, acompañado por su ayudante y su mujer se trasladan a
vivir a la casa de Santa Fe 725 en San Miguel, un barrio popular en
Santiago. Pronto les acompañaran por periodos sus hijas Javiera
Alejandra y Camila. Su actividad es muy intensa, no solo le preocupan
los problemas de conducción general del partido, sino está atento y
participa en la resolución de tareas no cumplidas por otros
responsables directos. Asume con denodados esfuerzos tareas de
relaciones y la búsqueda de la unidad política en la lucha
antidictatorial.
En documento del 17 de febrero de 1974 propone
constituir el Frente Político de la Resistencia con los partidos de la
UP, sectores antigorilas del PDC y el MIR. Tendría por plataforma: la
unidad de todo el pueblo contra la dictadura, la lucha por la
restauración de las libertades democráticas y la defensa del nivel de
vida de las masas. Sustentándolo en un amplio movimiento de masas que
constituiría el Movimiento de Resistencia Popular, cuya expresión en
la base serían los Comités de Resistencia.(58)
En medio de ese quehacer, las difíciles condiciones
de la vida clandestina afectaba a víctimas inocentes, el 24 de febrero
por no tener atención médica oportuna muere Edgardo Enríquez Weinmann,
5 años, sobrino de Miguel e hijo de Grete y su hermano Edgardo también
miembro de la CP del MIR; y, quién a mediados de abril de ese año,
enviado por el partido sale clandestino por tierra a Mendoza para
asumir de inmediato la dirección del trabajo mirista en la retaguardia
exterior, tarea en la que trabajará arduamente hasta el 10 de abril de
1976 en que es detenido por los aparatos represivos en Argentina y
desde allí es enviado a Chile donde le desaparece la dictadura militar
pinochetista.
Mientras las otras organizaciones de la izquierda en
lo fundamental permanecían en un verdadero receso político a nivel de
bases y frentes y solo funcionan a nivel de direcciones, el MIR a
pesar de golpes represivos circunscritos desarrolla trabajo político
externo con avances importantes; en marzo de 1974 había finalizado su
reorganización en todo el país y a todos los niveles. Pero también, y
en forma paralela, el enemigo progresa en su trabajo, acopia
información y pasa a una represión más selectiva, facilitado por la
persistencia de errores propios. A fines de marzo y abril 74 se
desencadenan fuertes golpes represivos, caen prisioneros 8 miembros
del comité central, dos de ellos de la CP (A. Vilavella y R. Moreno),
y otros cuadros medios; lo anterior no fue impedimento para un
importante trabajo antidictatorial en mayo.
Sin embargo, la concentrada ofensiva represiva
permanente que apuntaba a aniquilar el MIR no se detuvo,
imposibilitándole pasar a una etapa de desarrollo de resistencia
activa e iniciar la propaganda armada; en forma progresiva y aguda la
organización pasaba a una situación defensiva. El enemigo, intentó
hasta la negociación para sacar al MIR de la lucha, el planteamiento
de Miguel fue claro " … hacemos público nuestro categórico rechazo
a semejante proposición. … El MIR no negocia con la dictadura gorila
que superexplota y reprime a la clase obrera y el pueblo (…) luchamos
por la defensa de los intereses históricos de la clase obrera y el
pueblo, y jamás aceptaremos en su nombre un acuerdo que implique dejar
de luchar por ellos…".(59)
Los grandes esfuerzos políticos y prácticos, en
especial de Miguel, para lograr la unidad antidictatorial no
fructificaban, y por ende la necesaria, activa y unitaria intervención
junto a otros partidos contra la dictadura no se expresaba; la UP en
su debilidad
solo buscaba desarrollar su política de frente
antifascista con toda la DC. Con ese actuar, se estaba perdiendo ese
limitado y valioso tiempo inicial que se disponía para actuar e
influir en el curso futuro y evitar que la dictadura se prolongara.
Peor aún para el MIR, en espera del actuar unitario no utilizó todas
las fuerzas que disponía, debilitándolas en el inmovilismo y
posteriormente son aniquiladas sin actuar. La represión no cesaba y su
objetivo prioritario seguía siendo el MIR, y muy pronto le llegará el
turno a otros en la izquierda.
Los últimos me |