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El recibió docenas de Doctorados Honoris Causa de Universidades de
todo el mundo y numerosos premios incluyendo el de la paz de la UNESCO
en 1987.
Al hablar de Freire, se habla de método. La universalidad de la obra
de Freire, discurre en torno de la alianza entre teoría y práctica.
Piensa una realidad y actúa sobre ella ... Esta es una pesquisa
participante.
En el origen del método, no debe de ser subestimada la influencia de
Elsa María, su primera esposa. Ella lo insertaba permanentemente en
discusiones pedagógicas. Al método, vislumbrado por ella, Freire le
dio sentido, fundamento, orientación y compromiso. Esquemáticamente
consiste en:
1) Observación participante de los educadores, "sintonizándose" con el
universo verbal del pueblo,
2) Búsqueda de las "palabras generadoras" buscando la riqueza silábica
y su sentido vivencial,
3) Codificación de las palabras en imágenes visuales que estimulen el
tránsito de la cultura del silencio a la conciencia cultural,
4) Problematización del escenario cultural concreto,
5) Problematización de las palabras generadoras a través de un diálogo
del "círculo de cultura",
6) Recodificación crítica y creativa para que los participantes se
asuman como sujetos de su propio destino.
La esencia de este método apunta hacia el hacer "un mundo menos feo,
menos malvado, menos deshumano", "viviendo hacia el amor y la
esperanza". Nos heredó la indignación por la injusticia que no debe
envolverse con palabras dulces y sin sentido vivencial.
No cabe duda que la aportación de Freire arraigó debido a su doble
mensaje político y profético. No sería exagerado afirmar que Freire
más que estrictamente marxista o revolucionario, fue un humanista
cristiano vinculado a movimientos genuinamente latinoamericanos como
el de la teología de la liberación.
A sus 70 años Freire seguía disfrutando de la vida, predicando la
fuerza del amor, defendiendo la necesidad del compromiso personal con
los desheredados y reelaborando sus ideas sobre educación. Incluso, en
México problematizó sobre la educación universitaria, su legado al
respecto se encuentra en la obra "Paulo Freire y la Educación
Superior" publicada en inglés en 1993 por Miguel Escobar, Alfredo
Fernández y Gilberto Guevara.
Pocos días antes de su muerte debatía sus proyectos sobre las nuevas
perspectivas de la educación en el mundo en su propio Instituto en Sao
Paulo, Brasil. A los 75 años, Paulo Freire muere el viernes 2 de mayo
de 1997. Su muerte nos dejó en la memoria, su semblante calmo, sus
ojos color miel, sus siempre expresivas manos revelándonos los deseos
y espantos de su alma eternamente apasionada por la vida. Sus gestos y
voz junto a su barbada cara blanca nos proyecta la imagen de un
profeta con sus maravillosos libros socráticos.
CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN POPULAR
Entendemos la Educación Popular como
"...un enfoque educación alternativo dirigido hacia la promoción del
cambio social". No promueve la estabilidad social, sino dirige su
acción "...hacia la organización de actividades que contribuyan a la
liberación y la transformación".
El propósito central de este paradigma se vincula con la necesidad de
que el proceso de cambio sea asumido por el pueblo. En consecuencia,
"uno de los esfuerzos más relevantes es el de la educación de los
grupos populares que son potencialmente capaces de actuar como agentes
conscientes del proceso de cambio social".
La Educación Popular no ha de confundirse con aquella que se lleva
adelante en centros educativos de gestión oficial, gratuitos, cuyos
destinatarios son la gente del pueblo, los pobres, los marginados.
No basta el que los destinatarios sean miembros de las clases
populares, implica algo más: todo un estilo educativo diferente a
aquel elitesco, reproductor del sistema social de injusticia, que
genera hombres y mujeres que se amoldan a la sociedad sin
transformarla, sin ser agentes de cambio.
La Educación Popular debe entenderse como un aporte a las luchas y
organizaciones populares. Una herramienta más que forma parte de esas
luchas. Se trata de potenciar lo que la vida diaria, las luchas que
llevamos adelante, nos enseñan.
Sus objetivos principales son:
que más y más personas estén en condiciones de pensar y desarrollar
estrategias orientadas a el triunfo del proyecto popular.
que las luchas y organizaciones populares sean más efectivas y
democráticas.
Características de la Educación Popular:
Punto de partida: su punto de partida es lo concreto, el mundo real de
los sujetos de los sectores populares, descubrir las relaciones de
opresión existentes, y los procesos que las formaron. Reconocerse en
ese conflicto social, para poder definir una identidad y un rol en él,
y así, mediante la acción, romper las barreras que naturalizan la
opresión y niegan la libertad.
Énfasis en el proceso, no en el resultado: tiende a acentuar que las
cosas no son como son porque sí, sino que tienen una razón y nacieron
de determinadas causas y circunstancias. Tiende a valorar a la persona
por su capacidad de crecer y no a juzgarla por lo que es. A que cada
persona pueda desarrollar sus capacidades, que no se es bueno o malo
en algo para siempre, cualquiera puede aprender. Su estilo de
interacción es participativo y democrático. Es, por ello mismo, una
construcción de diálogo, horizontal e interactivo. Evaluable por los
propios sujetos que la protagonizan. Estas ideas se materializan en el
momento de la evaluación, haciendo hincapié en el proceso de
aprendizaje y no en el resultado que se obtenga.
Separar autoridad de criterio de verdad: es que los chicos y las
chicas se asuman como protagonistas de su aprendizaje y puedan formar
su opinión personal, al poder compartir la de otros y de otras,
respetando las diferencias, los saberes previos, en cualquier tema que
se hable, sin sentir la presión ni la influencia del maestro o de la
maestra que en la educación tradicional, aparece como la opinión que
se debe adoptar como válida, como la mejor e incuestionable. Es que
maestros y maestras, alumnos y alumnas pongan énfasis en lo que el
otro tiene para compartir y se asuman como iguales en un proceso en
que todos y todas aprenden y todos y todas enseñan.
Apuntalar la capacidad crítica: es la libertad de pensar, de elegir y
construir desde uno mismo una opinión, una idea. Para eso por ejemplo,
es necesario dudar, creer que una cosa es buena o mala, cierta o falsa
solo después de haberla analizado, de haber pensado sobre ella. Pero
además necesita ser expresada mediante una acción. Una expresión de
capacidad crítica sería, por ejemplo dudar, criticar y analizar está
misma definición.
Desarrollar el núcleo del buen sentido: es apuntalar aquello que las
personas al confrontar con su vida cotidiana descubren distinto al
discurso dominante. Actitudes que el sistema opaca, silencia y oculta,
y que como consecuencia, permite el desarrollo de la pasividad ante
las injusticias evidentes.
Convivencia: que los chicos y las chicas partan de la noción que
tienen por el respeto, separando los principios de orden, de carácter
represivo, que implanta la escuela. Respeto por ellos y por ellas y
por los demás para poder trabajar en los ámbitos que encuentren en
común; poniendo énfasis en la responsabilidad que les toca, tratando
de establecer la diferencia entre los tiempos que nos damos para
trabajar y para jugar. La idea es transmitir que el cuidado del
espacio nos involucra a todos y a todas por igual, tanto a los
educadores y a las como a los educandos y las educandas.
Explicitación del conflicto social. Reconocimiento dentro del mismo:
si algunos contenidos que transmite el colegio tienen como fin
distorsionar determinados hechos, ocultando el conflicto social que
los produce o enmarca, la educación popular, al plantearse como
"educación para la liberación", no puede dejar de hacer lo contrario:
explicitar el conflicto, e intentar que nos reconozcamos dentro de él.
Poder reconocernos en una de las partes de este esquema, permite no
sólo el cuestionamiento de ciertas condiciones sociales en las que
vivimos, que suelen ser tomadas como naturales, sino también poder
desocultar las relaciones de dominación que se las produjeron a lo
largo de la historia.
Papel pedagógico del error. Autoevaluación de los chicos y de las
chicas: al plantearnos estos objetivos lo hacemos desde una concepción
clara de que el énfasis debe estar puesto en el proceso y no en el
resultado, y desde la perspectiva de que es necesario valorar la
diversidad de saberes que el chico o la chica tiene incorporados,
siendo facilitadores en la construcción del conocimiento y la
reformulación de otros. La autocorrección permite al chico o a la
chica aportar aquello que sabe o que ha aprendido, haciéndolo o
haciéndola participe en el proceso educativo. La corrección deja de
ser una instancia de evaluación ajena a él o a ella, donde se
comprometen sus conocimientos con los del maestro o con los de la
maestra, para pasar a ser parte del aprendizaje. Entonces el error
cumple una función distinta al momento de evaluar, convirtiéndose no
en un indicador de falencias que niega todo valor a aquello que el
chico o la chica pudo exteriorizar, sino en indicador de la forma en
que este comprende el mundo y sus relaciones según el entorno social
en que se formó. El error es parte válida en la construcción del
conocimiento que alcanza tanto los conocimientos del chico o la chica
como los del educador o educadora, de allí la necesidad de separar la
autoridad del criterio de verdad, otro de nuestros objetivos.
Importancia de aludir al sentido de las actividades: desde la
educación popular al ser considerado cada uno como sujeto, el educador
o la educadora debe exponer al educando o a la educanda los objetivos
de las actividades, permitiendo el cuestionamiento de las mismas. Pues
éstas tienen que ser explicadas y sometidas a una posible
reelaboración que surja de los o de las participantes. Se intenta,
entre otras cosas, que este objetivo permita el desarrollo de una
exigencia constante en cuanto al "por que" de una actitud o un hecho
injustificado.
Memoria, presencia de luchas populares: conocer y analizar nuestro
pasado nos permite comprobar que hubo en la historia del país y del
mundo, muchos grupos de personas que de distintas maneras lucharon por
cambiar su situación histórica; luchas que fueron abolidas y
silenciadas por conveniencia e intereses del poder hegemónico. Este
intento permanente de ocultar las luchas populares da lugar al olvido
de aquellas experiencias que son la base de las resistencias actuales
y futuras, permitiendo así la naturalización de las relaciones de
dominación entre los hombres y las mujeres.
Desnaturalización de conceptos: uno de los mecanismos que impiden el
desarrollo de la capacidad crítica, es la naturalización de conceptos.
Por ejemplo, cuando se dice que la pobreza es natural, no nos
preguntamos acerca de sus causas, no creemos que pueda solucionarse y
por lo tanto no pensamos en ninguna solución = dejamos de criticar la
pobreza y la aceptamos como algo normal. Creer que algo es natural,
entonces, es no creer que pueda cambiar. Nosotros y nosotras pensamos
que este tipo de ideas no son ciertas, creemos por ejemplo que la
pobreza es el resultado de una política, y que quienes difunden la
visión de lo natural, son aquellos y aquellas que quieren que todo
siga igual, aquellos y aquellas a las que les conviene que nada
cambie.
Valorización de lo solidario por sobre lo individual: es darle
importancia al otro y a la otra, al que tengo o a la que tengo al
lado, a la riqueza que hay en compartir, en ayudar, es descubrir lo
que uno o una es capaz de dar y de lo que se puede recibir. Es tratar
de ver que lo que podemos construir entre muchos y muchas es mejor que
lo que podemos hacer solos o solas. Es tratar de reemplazar la
competencia por la cooperación, para luchar contra el egoísmo y el
aislamiento. Es tratar de reconocer la alegría del otro y de la otra
en la propia alegría. Y de esta forma lo que descubrimos como una
manera de relacionarnos con los y las demás, poder trasladarla a todos
los ámbitos de nuestras vidas.
Tipificada en los términos precedentes, la Educación Popular se
manifiesta como una herramienta para el fomento y desarrollo de una
conciencia crítica a través de procesos de carácter pedagógico y
dinámicas de acción-reflexión-acción.
Desde el punto de vista operativo funciona según el siguiente
esquema:
Diagnóstico de la situación existente.
Planificación de la acción.
Evaluación de lo realizado.
Re-planificación de la acción futura.
Re-evaluación del diagnóstico preliminar.
Una práctica de reciente data, desarrollada en el campo profesional
del trabajo social, consiste en la llamada sistematización. Concebida
originalmente como un instrumento dirigido a la descripción,
ordenamiento y análisis de experiencias concretas en el ejercicio del
trabajo social es - en la actualidad - un recurso de común uso dentro
de la educación popular.
La sistematización procura dar respuestas adecuadas y coherentes
acerca de procesos y realidades determinadas. En ese sentido, una
sistematización comprendería los siguientes aspectos:
Descripción del desarrollo de la experiencia (aspectos
tempo-espaciales, datos, actividades cumplidas, balance preliminar).
Marco teórico-conceptual dentro del cual se ubica la experiencia:
explicitación.
Contexto (histórico, social, político, económico, institucional,
semblanza ambiental).
Intencionalidad de la experiencia.
Estrategia metodológica que se puso en práctica.
Análisis del desarrollo de la experiencia.
Resultados de la experiencia.
Conclusiones, hipótesis y perspectivas generales que abre el trabajo.
Se busca no sólo el aprendizaje de conceptos sino también hacer un
proceso de formación e información basado en una permanente recreación
del conocimiento. Se utiliza una metodología basada en la teoría
dialéctica del conocimiento. De esta manera se apunta a partir de la
práctica, desarrollando un proceso de teorización sobre esas
prácticas, no como un salto a lo "teórico" sino como un proceso
sistémico, ordenado, progresivo y al ritmo de los participantes, que
permita ir descubriendo elementos teóricos e ir profundizando de
acuerdo al nivel de avance del grupo. Aquí es cuando decimos que la
teoría se convierte en guía para una práctica transformadora.
El proceso de teorización así planteado, permite ir ubicando lo
cotidiano, lo inmediato, lo individual y parcial dentro de lo social,
lo colectivo, lo histórico, lo estructural, llegando paulatinamente a
adquirir una visión totalizadora de la realidad. Debe permitir en los
seres humanos regresar a la práctica para transformarla, mejorarla y
resolverla; es decir, regresar con nuevos elementos que permitan que
el conocimiento inicial, la situación, el sentir del cual participan,
ahora lo puedan explicar, entender, integral y científicamente
20 MÁXIMAS FREIREANAS Y UNA REFLEXIÓN PERMANENTE
1. Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre
estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores
contestan a preguntas que los alumnos no han hecho
2. Una visión de la alfabetización que va más allá del ba, be, bi, bo,
bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social,
política y económica en la que está el alfabetizado
3. Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos
4. Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo
5. Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando
6. Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad
7. Enseñar exige saber escuchar
8. Nadie es, si se prohíbe que otros sean
9. La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la
pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación
10. No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre
acción y reflexión
11. Decir la palabra verdadera es transformar al mundo
12. Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no
hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva,
es una farsa
13. El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que
ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre
transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación
14. El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una
noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no
es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas
15. Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto
de educar y el acto de ser educados por los educandos
16. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por
eso, aprendemos siempre
17. La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados
"ignorantes" son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado
el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una
"cultura del silencio"
18. Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su
palabra
19. Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural
dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y
profundo de concientización
20. La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben
estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACION del
hombre.
No siempre es fácil sepultar a nuestros muertos... la presencia de la
ausencia nos va volviendo más capaces ... Nadie que sufra una pérdida
sustancial continúa siendo el mismo de antes. La reivindicación es una
exigencia de la vida.
Su pensamiento
Paulo Freire es el
educador más reconocido en el llamado Tercer Mundo. Su experiencia
pedagógica ha inspirado a un sinnúmero de maestros y maestras que han
aplicado sus principios, sus métodos y sus técnicas en innumerables
proyectos educativos que se articulan directamente con procesos
sociales más amplios. He aquí algunos de los elementos de su
propuesta:
-
El centro del trabajo de Freire está orientado a
la liberación de las clases pobres, los oprimidos, de forma que se
conviertan en sujetos de su propio destino histórico, pues la
condición de opresión en la que han vivido les ha distorsionado su
visión alrededor de su identidad lo que los ha incapacitado para
construir su propio destino y además han sido condenados al silencio
porque no conocen la escritura.
-
Devolverles la palabra a los oprimidos requiere
de una institución escolar democrática y centrada en el educando,
que estimule la formación de una conciencia crítica en él, impulsora
de transformaciones sociales. Es decir, que Freire propone una
refundación política y científica de la educación y de la escuela
tradicionales.
-
En su libro “La educación como práctica de
libertad” parte de una propuesta pedagógica liberadora, que rompe
con los esquemas de la práctica pedagógica dominante, perpetuadora
de la opresión. Esta nueva pedagogía propone una experiencia
dialógica y antiautoritaria, es decir, elaborada con una coherencia
entre principios y métodos. Allí dice que las personas han nacido
para comunicarse entre ellas, pero esto solo es dable en una
sociedad con condiciones políticas, sociales y económicas justas.
-
Se requiere una filosofía de la educación que
piense desde el oprimido y no para el oprimido. Una educación
encaminada a romper la cultura del silencio, una educación concebida
como una acción cultural dirigida al cambio, a través de la
concienciación de las personas por medio de la alfabetización, cuya
primer alcance es lograr que las personas aprendan a pronunciar sus
propias palabras y no a repetir las palabras de otros. Por medio de
la comunicación legítima, a través del diálogo, el individuo se
transforma en sujeto constructor de su propia historia.
La praxis pedagógica de Paulo Freire se fundamenta
en 5 dimensiones que se relacionan de forma dialéctica y que al mismo
tiempo se reelaboran continuamente:
-
La axiológica, dimensión fundante, pues los fines y valores de
su propuesta educativa está orientada a la búsqueda de la
humanización de hombres, mujeres, sociedades y mundo a través de un
proceso transformador y liberador de las condiciones opresoras.
-
La dialógica, entendido el diálogo como factor instituyente de
una democracia legítima, tanto en las relaciones intersubjetivas y
pedagógicas como en las políticas. En este sentido el diálogo es
entendido como instancia racional y afectiva de comunicación
horizontal, y en la que se crea y re-crea la dimensión humana de
hombres y mujeres.
-
La política, esta dimensión considera la inexistencia de la
neutralidad en la labor educativa. La educación no puede ser
abordada como un problema técnico, puesto que es allí donde se
desarrolla la concienciación crítica de las condiciones sociales,
económicas, políticas y culturales en las que viven las sociedades.
-
La gnoseológica, asume que la formación de sujetos críticos y
auténticamente autónomos requiere, necesariamente abordar política y
científicamente la educación como un acto de conocimiento.
-
La metodológica, en esta dimensión, es necesario comprender que
abordar la educación como un acto de conocimiento es aprender a
construir, de-construir y reconstruir los métodos, las estrategias
de enseñanza-aprendizaje y las didácticas con las se trabaja en la
cotidianidad pedagógica.
La propuesta metodológica de Freire puede designarse como la
asunción de una actitud problematizadora permanente, pues nunca
pretendió construir un sistema teórico-pedagógico definitivo, y puede
decirse que el suyo fue siempre un pensamiento vital en continuo
movimiento y evolución, y es así como Freire construye una concepción
pedagógico-política con una perspectiva holística, es decir con visión
totalizante pero abierta, que por su misma naturaleza no puede dar
lugar a dogmatismos ni menos derivar en fundamentalismos, puesto que
la teoría se ve continuamente modificada en forma interactiva por la
práctica y la experiencia cotidiana. En actitud de permanente
“repensar su práctica”, admitiendo críticas y autocríticas, su praxis
pedagógica fue recorriendo el camino que va de la opresión a la
esperanza y desde la concienciación a la autonomía, en el que nunca se
pierde su concepción de alteridad.
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