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Nace el 26 de Julio de 1894 en Godalming, condado de
Surrey, cerca de Londres, en el seno de una familia inglesa de gran
tradición intelectual. Por parte paterna, su abuelo fue el célebre
biólogo británico Thomas Henry Huxley
(1) y su padre, Leonard Huxley,
biólogo también, dirigió la revista Cornhill Magazine. Su madre, Julia
Arnold, una de las primeras mujeres en estudiar en Oxford, era nieta
del poeta Matthew Arnold y hermana de la novelista Mrs. Humphrey Ward,
la cual, ejerció de protectora de Aldous cuando a los catorce años, se
produjo la muerte de su madre debido a un tumor.
El matrimonio de Leonard Huxley y Julia Arnold tuvo cuatro hijos:
Julian (1887), Trevenan (1889), Aldous (1894) y Margaret (1899). Su
hermano, Sir Julian S. Huxley
(2), eminente biólogo, que se
convertiría en un destacado divulgador científico.
Toda esta herencia familiar pesará en su producción intelectual e
inspirará algunos de sus personajes.
Aldous Huxley se educó en la más prestigiosa de las escuelas
británicas, Eton, cerca de Winsor (1908-1913). A los 16 años sufre un
ataque violento de queratitis punctata, una grave enfermedad en los
ojos que produce opacidad en las córneas y que lo mantiene
prácticamente ciego durante 18 meses. Con admirable fuerza de
voluntad, aprende a leer y a tocar el piano con el sistema Braille.
Recupera la vista, pero en un ojo apenas es capaz de percibir la luz y
en el otro sólo tiene una visión limitada. Años mas tarde, conocerá
las teorías sobre la reeducación visual del doctor W.H. Bates y las
pondrá en práctica, lo que le llevará en poco tiempo a una mejora
notable en su capacidad visual. Fruto de esta experiencia, escribe en
1942, El Arte de Ver (The Art of Seeing), donde relata la
historia de cómo se recuperó de su casi completa ceguera.
En 1912, su padre se casa con Rosalind Bruce, de quien tendrá dos
hijos, uno de ellos futuro Premio Nobel de Medicina, Andrew Huxley.
Debido a su deficiente visión, abandona la idea de estudiar medicina y
se gradúa en literatura inglesa en el Balliol College de Oxford
(1913-1915). En 1914, su hermano Trevenan sufre una grave depresión
nerviosa, huye de la clínica donde ha sido internado y se suicida.
Al cumplir los veintidós años publica su primer libro, The Burning
Wheel (1916), una colección de poemas, al cual seguirían tres
volúmenes más de poesía: Jonah (1917), The Defeat of Youth
(1918) y Leda (1920), ninguno de los cuales ha sido editado en
español.
Su primer trabajo fue como profesor en el colegio donde se había
educado, Eton. Este trabajo no le satisfacía suficiente y no tardó en
abandonarlo.
En 1919 contrae matrimonio con Marie Nys, una mujer belga refugiada en
Inglaterra durante la Gran Guerra. Tras la boda, el matrimonio se
establece en el barrio de Hampstead, en Londres. Un año más tarde
nacería su único hijo, Matthew.
En 1919 pasa a formar parte del equipo de redactores de la prestigiosa
revista Athenaeum (1919-1921), donde escribe bajo el seudónimo
Antolycus, y a partir de 1920 colabora cómo crítico de teatro en la
Westminster Gazzette. En éstas revistas realiza gran variedad de
trabajos: críticas dramáticas, de arte y de música, reseñas de libros
y ensayos diversos. Algunos de estos artículos están recogidos en su
libro Al margen (On the margin: notes and essays, 1923).
La revista Athenaeum la dirige J. Middleton Murray, esposo de
Katherine Mansfield y gran amigo del escritor D.H. Lawrence. En esta
época nace una profunda amistad entre Huxley y Lawrence, el cual,
quedaría retratado en el personaje de Rampion de Contrapunto (Point
Counter Point). A la muerte de Lawrence, en 1930, Aldous realiza una
recopilación de sus cartas que publica junto con un ensayo
introductorio.
(3)
En 1920 publica su primera obra en prosa, Limbo (Limbo), un
libro de cuentos. En los siete años siguientes publicará otras cuatro
colecciones de cuentos: La envoltura humana (Mortal Coils: five
stories, 1922), Mi tío Spencer (Little Mexican, 1924), Dos o
tres gracias (Two or Three gracer: four stories, 1926) y
Fogonazos (Brief Candles, 1927).
El matrimonio se traslada a Italia en 1921, estableciendo inicialmente su
residencia en Florencia y con posterioridad en Forte dei Marmi, al
norte de Pisa, donde Huxley escribe su primera novela, Los
escándalos de Crome (Chrome Yellow, 1921), que le valió una sólida
reputación como escritor. En esta obra describe a un grupo de
intelectuales snobs, sensuales y cínicos que pasan un fin de semana en
Crome, la casa de campo de Henry y Priscilla Wimbush, una pareja
típica de la sociedad inglesa de entonces. Hay muy poca acción en la
novela y si muchas disquisiciones literarias y filosóficas. En ella
aparecen los intelectuales contra los que Huxley dirigió las sátiras
más afiladas de su primera época.
A partir de esta fecha, y durante el periodo de entreguerras,
participa activamente en la vida literaria inglesa, convirtiéndose en
un gran hostigador de la burguesía británica y sus costumbres, lo que
le valió el apelativo de enfant terrible de las letras inglesas.
Huxley fue un viajero empedernido. Tras el éxito de Los escándalos
de Crome y su segundo volumen de cuentos, La envoltura humana,
el matrimonio adquiere un Citroën, que conducido por Marie les llevará
a lo largo de muchas carreteras europeas, algunas de esas vivencias
quedarán retratadas en A lo largo del camino (Along the road:
notes and essays of a tourist, 1925).
En 1923, publica su segunda novela, Danza de Sátiros (Antic
Hay, 1923), una obra divertida, con el humor y la jocosidad propios de
los escritores ingleses de la época y una de las más irónicas del
autor. A esta novela, seguirá la publicación de Arte, amor y todo
lo demás (Those Barren Leaves, 1925).
En 1925 hacen una breve escapada a Túnez, para a continuación
emprender un viaje alrededor del mundo. Embarcan hacía la India, donde
el matrimonio permanece cuatro meses visitando el país, continúan
hacia Singapur, Birmania, Malasia, Filipinas, China, Japón y
finalmente Estados Unidos. Las impresiones de este viaje quedarían
recogidas en el libro Jesting Pilate: An Intellectual Holiday
publicado un año más tarde.
A su regreso, en el verano de 1926, el matrimonio se establece en
Cortina (Italia), donde Aldous inicia una nueva novela, Contrapunto
(Point Counter Point, 1928), un alarde de virtuosismo técnico,
complejidad y riqueza de personajes. Esta novela sería uno de sus
mayores éxitos.
En octubre de 1928, trasladan su residencia a Francia, inicialmente en
Suresnes, a pocos kilómetros de París donde permanecerían durante año
y medio interrumpidos por algunos viajes a Inglaterra, Italia y
España.
El primer viaje a España, en abril de 1929, lo realizan en coche desde
Suresnes, con objeto de visitar el Museo del Prado en Madrid. Unos
meses después regresan a España con motivo del Congreso de Cooperación
Intelectual de Barcelona al que Huxley ha sido invitado. Tras una
semana en Barcelona, realizan un recorrido por España visitando las
ciudades de Tarragona, Valencia, Almería, Granada, Ronda, Jerez,
Cádiz, Sevilla, Madrid, Burgos y finalmente regresan a Francia por San
Sebastián. Su último viaje a España, en 1933, les llevaría a Madrid,
Toledo, Ávila y Segovia.
En 1930, adquiere una sencilla casa junto a la playa en el sur de
Francia, próxima a la ciudad de Tolon, donde se aficiona a la pintura,
pasando muchas horas pintando retratos de su mujer, de su hijo o de
alguna de sus visitas. Entre estas está la escritora argentina
Victoria Ocampo con la que mantendría una gran amistad.
En 1931 inicia una colaboración en el Chicago Herald, a razón de un
artículo semanal. Ese año publica un libro de poemas The Cicadas
y una colección de ensayos sobre temas muy diversos, Música en la
Noche (Music at the Night, 1931).
En 1932, escribe en cuatro meses, la obra que le haría más famoso:
Un Mundo Feliz (Brave New World,
1932), visión futurista y pesimista del mundo, donde muestra una
sociedad regida por el condicionamiento psicológico como parte de un
sistema inmutable de castas.
Durante el verano de 1932 prepara Texts and Pretexts, una
antología de poesías, la mayoría pertenecientes a poetas ingleses,
clasificadas por temas y acompañadas de breves comentarios.
Al año siguiente, el matrimonio se embarca en el Britannic rumbo a
América Central. Visitan el Caribe, Guatemala, Honduras y México. Las
impresiones de este viaje quedarán plasmadas en un libro, Más allá
del Golfo de México (Beyond the Mexique Bay, 1934).
A su regreso a Francia, Huxley reanuda la escritura de una novela
sobre la que llevaba trabajando tres años, Ciego en Gaza (Eyeless
in Gaza, 1936). Esta novela, personal e íntima, trata el conflicto
entre lo intelectual y lo sexual, y su resolución a través del
misticismo. Con esta obra concluye una etapa en la que predomina el
escepticismo, iniciándo un interés creciente por el misticismo,
interés que le acompañaría hasta su muerte.
"El interés negativo se tornó positivo, no a resultas de un sólo
suceso, sino más bien porque todo lo demás -el arte, la ciencia, la
literatura, los placeres del pensamiento y de las sensaciones-
terminaron por parecerme insuficientes. Uno llega a un punto en el que
se dice, incluso al pensar en Beethoven, al pensar en Shakespeare:
¿Eso es todo?"
Ese mismo año publica un nuevo volumen de ensayos, The Olive Tree
(1936) y a partir de entonces, aumentaría considerablemente la
producción de ensayos, medio de expresión en el que se sentía más
cómodo. En ellos aborda un sinfín de temas: arte, música, literatura,
historia, psicología, pedagogía, política, ciencia, etc.
En abril de 1937, los Huxley abandonan su residencia en Francia, y en
compañía de su amigo Gerald Heard, parten hacia los Estados Unidos en
busca de una universidad en la que pueda estudiar su hijo. Prevén
permanecer nueve meses en el país, pero será una estancia para toda la
vida. A su llegada, realizan un viaje en coche por varios estados
americanos, para acabar en la finca que el difunto Lawrence posee en
Nuevo México donde pasan el verano y donde Huxley concluye El Fin y
los Medios (Ends and Means, 1937), ágiles ensayos que nos
describen su credo pacifista que ya había defendido en la última parte
de Ciego en Gaza.
En septiembre reanudan su marcha rumbo a California, estableciéndose
en Los Angeles. En Hollywood traban amistad con actores como Charlie
Chaplin y Greta Garbo y directores de cine como Cukor y Korda. En sus
primeros años en Estados Unidos, escribe guiones para la
industria cinematográfica
(4). El mundo de Hollywood
quedará retratado en su siguiente novela, Viejo muere el Cisne
(After many a summer dies the swam, 1939).
Dos años mas tarde, publica una biografía, Eminencia Gris (Grey
Eminence: a study in religion and politics – a biography of father
Joseph, 1941) que familiariza al lector con la vida del padre José,
principal consejero y emisario del Cardenal Richelieu en la Francia
del siglo XVII. Con admirable capacidad de síntesis y de forma muy
dinámica el autor va exponiendo la compleja historia europea que sirve
de fondo a las actividades de este monje capuchino.
Ese año, 1941, a través de su amigo el escritor Christopher Isherwood
se introduce de lleno en la literatura mística de la India, conoce a
Swami Prabhavananda y La Sociedad Vendata de Los Angeles, e inicia una
colaboración, que se prolongaría hasta 1960, en su revista bimensual
Vendata and the west.
En 1942, los Huxley abandonan Los Angeles y se retiran a vivir a Llano,
pequeña localidad californiana situada al borde del desierto de Mojave.
Huxley amaba el desierto por su poder simbólico y le gustaba pasear
por el. Sus lecturas y meditaciones en el desierto le llevan a
escribir su siguiente novela, El Tiempo debe detenerse (Time
must have a stop, 1944), inspirada en una de sus lecturas preferidas,
El Libro Tibetano de los Muertos o Bardol Thödol; y una antología
comentada de textos místicos de todos los tiempos, La Filosofía
Perenne (The Perennial Philosophy, 1945).
Al concluir la guerra, el matrimonio abandona la soledad del desierto
para instalarse en Wrightwood, un caserío situado en pleno bosque, en
lo alto de la sierra que separa Los Angeles y Mojave y donde residen
hasta 1949. Aquí escribe un pequeño volumen de ensayos, Ciencia,
Libertad y Paz (Science, Liberty and Peace, 1946) y una narración
breve, en forma de guión cinematográfico, Mono y Esencia (Ape
and Essence, 1948).
En 1948 regresan a Europa visitando París, Roma y su antigua
residencia en el sur de Francia. A su vuelta a Estados Unidos se
trasladan, una vez mas, a una nueva casa con amplio jardín en King´s
Road, en las afueras de Los Ángeles.
El año 1950 señala un alto en la labor literaria de Aldous. En primavera
acude con Marie a Nueva York, donde se estrena la adaptación teatral
de su cuento La Sonrisa de la Gioconda (The Gioconda Smile,
1948), y asisten a la boda de su hijo Matthew, antes de emprender un
nuevo viaje a Europa. Ese verano visitan la pequeña ciudad francesa de
Loudun, escenario de un singular caso acontecido en el siglo XVII, en
el que un grupo de monjas son víctimas de una posesión demoniaca. Este
hecho histórico le lleva a realizar un interesante estudio psicológico
del mismo en una de sus obras más notables, Los Demonios de Loudun
(The Devils of Loudun) publicada en 1952, en plena caza de brujas del
senador McCarthy.
En enero de 1952, operan a Marie de un quiste maligno de mama, primera
manifestación del cáncer que la devoraría en el transcurso de los tres
años siguientes.
A partir de entonces se produce un notable cambio de actitud en Huxley,
iniciándose un periodo de apariciones públicas constantes que en sus
últimos años se producen a un ritmo vertiginoso. Así, son muchos y
variados los visitantes recibidos en su casa, aparece en programas de
radio o televisión y sobre todo empieza a dar conferencias en
universidades americanas cada vez con mayor frecuencia.
En 1953, Aldous lee un artículo sobre el empleo de la mescalina en el
tratamiento de la esquizofrenia y llevado por su interés conoce a uno
de sus autores, el Dr. Humphry Osmond, con el que establecería una
importante amistad. En la primavera de 1953, bajo la supervisión del
Dr. Osmond y de su mujer, decide experimentar por sí mismo esta droga,
ingiriendo cuatro decigramos de mescalina. Huxley describe esta
primera experiencia con una sustancia psicodélica en un breve volumen,
The Doors of Perception (Las Puertas de la Percepción, 1954)
donde explica paso a paso las impresiones de aquel día.
Entre los años 1953 y 1963, experimentó una docena de veces con
sustancias psicodélicas (mescalina, LSD y psilocibina) llevado por un
interés de índole intelectual. En 1956 publica un segundo libro sobre
estas drogas, Cielo e Infierno (Heaven and Hell), un libro que
nos ofrece una amplia panorámica de la ciencia, el arte y la religión
a base de pequeños esbozos.
En 1954 el matrimonio realiza un nuevo viaje a Europa. Para Marie, el
viaje será su despedida de sus familiares pues tan solo le resta un
año de vida. Primero viajan a Francia y de allí visitan Egipto,
Líbano, Palestina, Chipre, Grecia y acaban regresando a la Italia de
sus primeros años de matrimonio. De vuelta en California, Huxley da
fin a una nueva novela, El Genio y la Diosa (The Genius and the
Goddess, 1955).
A lo largo del invierno, la salud de Marie empeora aquejada de un
cáncer de hígado y el 12 de Febrero de 1955, tras 35 años de
matrimonio, muere en su casa acompañada hasta el último instante por
su marido.
(5)
Tras dos meses de soledad, el escritor emprende un largo viaje por
carretera hacia Arizona, Texas, Florida, Carolina y finalmente Nueva
York donde reanuda su vida con una actividad inusitada. Tras el
verano, regresa a Los Angeles donde retorna a su vida habitual.
El 19 de mayo de 1956, en Yuma, Arizona, contrae matrimonio con la
violinista y psicoterapeuta italiana
Laura Archera (6), cuya
vitalidad y dinamismo serán un poderoso estímulo para las actividades
emprendidas durante los últimos años de su vida. Poco después de
casarse, se trasladan a una casa en una de las colinas de Hollywood.
Esos años publica dos nuevas colecciones de ensayos, Adonis y el
Alfabeto (Adonis and the Alphabet, 1956) y Nueva visita a un
Mundo Feliz (Brave New World Revisited, 1958) e inicia un periplo
de largos viajes: Perú, Brasil (invitado por el gobierno de este
país), Italia (donde emprende un ciclo de conferencias por diferentes
ciudades), Inglaterra (donde visita a su familia), Suiza (asiste a las
conferencias de Krisnamurti) y Dinamarca (invitado a un congreso de
psicología aplicada) y finalmente, en 1961, regresa a la India para el
centenario de Tagore en Nueva Delhi.
Pero los viajes mas significativos para Aldous en estos últimos años
los realiza por Estados Unidos, de universidad en universidad,
impartiendo conferencias y cursos: San Francisco, Stanford, Berkeley,
Santa Bárbara, Massachusetts, Nueva York, etc.
El 12 de mayo de 1961, un incendio destruye completamente su casa en
Hollywood, perdiendo todas sus pertenencias y recuerdos, a excepción
de unos pocos objetos que logra recatar, entre los que se encuentra el
violín de Laura (un Guarnieri construido en Cremona en 1707) y el
manuscrito de su última novela, La Isla (Island, 1962), en la
que llevaba trabajando cinco años. La Isla constituye una
especie de testamento literario, donde el autor recrea un orden social
que bien podría considerarse como la contraparte de Un Mundo Feliz.
En 1960 le habían diagnosticado un tumor en la lengua, que a base de
radioterapia, logra contener durante dos años. A pesar de su extrema
debilidad por los duros tratamientos, continua con los compromisos
adquiridos impartiendo conferencias y asistiendo a congresos. Termina
su último libro, Literatura y Ciencia (Literature and Science,
1963), publicado dos meses antes de su muerte y en el que trata de
aproximar el mundo del arte y el de la ciencia. En 1963 asiste en Roma
a un congreso mundial sobre agricultura y es recibido por el papa Juan
XXIII, regresa a Estados Unidos a continuar con el tratamiento y con
renovadas fuerzas viaja a Suecia donde asiste a la Academia Mundial de
las Artes y las Ciencias. Ese verano lo pasa en Inglaterra con sus
familiares y amigos.
El 22 de Noviembre de 1963, el mismo día del asesinato del presidente
John F. Kennedy, muere a los sesenta y nueve años de edad, perdiendo
el mundo una inteligencia excepcional. A su muerte, le fue leído al
oído, según su propio deseo, El Libro Tibetano de los Muertos. Fue
incinerado y sus cenizas fueron trasladadas ocho años más tarde a
Inglaterra donde descansan junto con las de su familia.
Aldous Huxley tenía un saber enciclopédico fruto de una gran
curiosidad intelectual. Era un hombre de ingenio incisivo y
pensamiento abierto, que además de interesarse profundamente por el
misticismo, también lo hizo por el mundo cotidiano y sus exigencias:
la paz, la ciencia, la conservación de los recursos naturales, etc. Su
mentalidad no aceptó nunca el juego gratuito de las ideas y en su
pensamiento encontramos la necesidad de aportar al mundo una
estructura útil.
1.
Thomas Henry Huxley
(1825-1895). Estudio medicina en Londres. A los 21 años, se licenció y
embarcó cómo ayudante de cirujano en el Rattlesnake, fragata de la
marina real que realizó una expedición científica por Australia y
Nueva Guinea entre 1846 y 1850. A su regreso, fue profesor de zoología
y de anatomía comparada en Londres. Amigo de Darwin, defendió
vigorosamente la teoría de la evolución. Fue un pionero en la
enseñanza práctica de la biología.
2.
Sir Julian S. Huxley (1887-1975). Biólogo británico. Profesor
de zoología en el King´s college de Londres (1925-1927), secretario de
la Sociedad Zoológica de Londres (1935-1942), fue el primer director
general de la UNESCO (1946-1948). Se ha interesado por los problemas
de la evolución y por la enseñanza de la zoología. Es autor de un gran
número de conferencias, films, artículos y obras de información
científica.
3.
Correspondencia. I
y II / D. H. Lawrence. Recopilación y prólogo: Aldous Huxley.
Ediciones de nuevo arte Thor, D.L. 1984. Colección: El laberinto ; 9 y
10. ISBN: 84-7327-090-8 y 84-7327-093-2
4. Véase el apartado
"Cine y Televisión"
5. La descripción de las
últimas horas de Marie quedaron
plasmadas en una carta remitida por Aldous a sus familiares y amigos
íntimos y que reproduce Laura Huxley en su libro "Ese momento sin
tiempo".
6.
Laura Archera Huxley. Nació en Turín en 1914. En 1936 llegó a
Nueva York como brillante violinista, y tres años después se trasladó
a Los Ángeles, donde comenzó a interesarse por la psicoterapia y el
desarrollo espiritual. Es autora de los libros "Tu no eres el blanco"
(1963) y "Entre el Cielo y la Tierra" (1975) y de diversos textos que
reflejan su preocupación por la infancia. |
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Aldous Huxley

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"Un
Mundo feliz"
Piedad para la condición humana (Le Monde Diplomatique, Septiembre
2000) Por Ignacio Ramonet,
director de Le Monde Diplomatique, Francia.
Un best seller de 1932 resulta ser
de una sorprendente actualidad: presenta un mundo que no da cabida al
azar, donde las personas se producen en serie, tienen garantizado el
confort y la satisfacción de los únicos deseos que están condicionados
a experimentar, pero donde se ha perdido la razón para vivir.
Hay que releer hoy Un Mundo Feliz?
(1) Hay que releer un libro escrito hace alrededor de 70 años, en
una época tan lejana que ni siquiera se había inventado la televisión?
Esta novela, que se convirtió en un
gran clásico del siglo XX, narra una historia que ocurre en un futuro
muy lejano, hacia el 2500, o más precisamente, “hacia el año 600 de la
era fordiana”. Homenaje satírico a Henry Ford, pionero estadounidense
de la industria automotriz e inventor de un método de organización del
trabajo de producción en serie y de la estandarización de las piezas.
El libro, con una visión pesimista
del porvenir y feroz crítica al culto positivista de la ciencia, fue
escrito en un momento en que las consecuencias sociales de la gran
crisis de 1929 afectaban directamente a las sociedades occidentales;
en el que la credibilidad de los regímenes democráticos capitalistas
parecía vacilar. Antes de la llegada de Adolf Hitler al poder (1933),
Un Mundo Feliz denuncia la perspectiva pesadillesca de una sociedad
totalitaria fascinada por el progreso científico y convencida de poder
brindar a sus ciudadanos una felicidad obligatoria. Presenta una
visión alucinada de una humanidad deshumanizada por el
condicionamiento de Pavlov y por el placer al alcance de una píldora
(“el soma”). En un mundo horriblemente perfecto, la sociedad decidió
totalmente, con fines eugenésicos y productivistas, la sexualidad de
la procreación.
En Un Mundo Feliz, la
estadounización del planeta ha culminado, todo ha sido estandarizado y
fordizado, tanto la producción de los seres humanos, resultado de
puras manipulaciones genético-químicas, como la identidad de las
personas, producida durante el sueño por hipnosis auditiva: la “hipnopedia”,
que un personaje en el libro califica como “la mayor fuerza
socializante y moralizante de todos los tiempos”.
Se “producen” seres humanos, en el
sentido industrial del termino, en fabricas especializadas –los
“centros de incubación y condicionamiento”- según modelos variados,
que dependen de las tareas muy especializadas que serán asignadas a
cada uno y que son indispensables para una sociedad obsesionada por la
estabilidad.
Desde su nacimiento, cada ser humano
es además educado en esos “centros de condicionamiento del Estado” en
función de los valores específicos de su grupo, mediante el recurso
masivo a al hipnopedia para manipular el espíritu, crear en él
“reflejos condicionados definitivos” y hacerle aceptar su destino.
Aldous Huxley ilustraba así en esta
obra los riesgos implícitos en la tesis que venia formulando desde
1924 John Watson, el padre del “conductismo”, esa “ciencia de la
observación y control del comportamiento”. Watson afirmaba con
frialdad que podía elegir al azar en la calle a un niño saludable y
transformarlo, a su elección, en un doctor, un abogado, un artista, un
mendigo o un ladrón, cualquiera fuera su talento, sus inclinaciones,
sus capacidades, sus gustos y el origen de sus ancestros.
En Un Mundo Feliz, que es
fundamentalmente un manifiesto humanista, algunos vieron también, con
razón, una crítica ácida a la sociedad estalinista, a la utopía
soviética construida con mano de hierro. Pero también hay,
claramente, una sátira a la nueva sociedad mecanizada, estandarizada,
automatizada que se montaba en esa época en Estados Unidos, en nombre
de la modernidad técnica.
Sumamente inteligente y admirador de
la ciencia, Huxley expresa sin embargo, en esta novela, un profundo
escepticismo respecto de la idea de progreso, una desconfianza hacia
la razón. Frente a la invasión del materialismo, entabla una
interpelación feroz a las amenazas del cientificismo, el maquinismo y
el desprecio a al dignidad individual. Claro que la técnica asegurara
a los seres humanos un confort exterior total, de notable perfección,
estima con desesperada lucidez. Todo deseo, en la medida que podrá
ser expresado y sentido, será satisfecho. Pero los hombres habrán
perdido su razón de ser. Se habrán transformado a sí mismos en
maquinas. No se podrá hablar en sentido estricto de condición humana.
Pesimista y sombrío, el futuro visto
por Aldous Huxley nos sirve de advertencia y nos alienta, en la época
de las manipulaciones genéticas, de la clonación y la revolución de lo
viviente, a vigilar de cerca los actuales progresos científicos y sus
potenciales efectos destructivos. Un Mundo Feliz nos ayuda a
comprender mejor el alcance de los riesgos y peligros que se presentan
ante nosotros cuando de nuevo, en todos lados, “progresos científicos
y técnicos” nos enfrentan a desafíos ecológicos que hacen peligrar el
futuro del planeta. Y de la especie humana
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