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. Vigencia de Aldous Huxley
. "Un mundo feliz"


0111 -
Nace el 26 de Julio de 1894 en Godalming, condado de Surrey, cerca de Londres, en el seno de una familia inglesa de gran tradición intelectual. Por parte paterna, su abuelo fue el célebre biólogo británico Thomas Henry Huxley (1) y su padre, Leonard Huxley, biólogo también, dirigió la revista Cornhill Magazine. Su madre, Julia Arnold, una de las primeras mujeres en estudiar en Oxford, era nieta del poeta Matthew Arnold y hermana de la novelista Mrs. Humphrey Ward, la cual, ejerció de protectora de Aldous cuando a los catorce años, se produjo la muerte de su madre debido a un tumor.

El matrimonio de Leonard Huxley y Julia Arnold tuvo cuatro hijos: Julian (1887), Trevenan (1889), Aldous (1894) y Margaret (1899). Su hermano, Sir Julian S. Huxley (2), eminente biólogo, que se convertiría en un destacado divulgador científico.

Toda esta herencia familiar pesará en su producción intelectual e inspirará algunos de sus personajes.

Aldous Huxley se educó en la más prestigiosa de las escuelas británicas, Eton, cerca de Winsor (1908-1913). A los 16 años sufre un ataque violento de queratitis punctata, una grave enfermedad en los ojos que produce opacidad en las córneas y que lo mantiene prácticamente ciego durante 18 meses. Con admirable fuerza de voluntad, aprende a leer y a tocar el piano con el sistema Braille. Recupera la vista, pero en un ojo apenas es capaz de percibir la luz y en el otro sólo tiene una visión limitada. Años mas tarde, conocerá las teorías sobre la reeducación visual del doctor W.H. Bates y las pondrá en práctica, lo que le llevará en poco tiempo a una mejora notable en su capacidad visual. Fruto de esta experiencia, escribe en 1942, El Arte de Ver (The Art of Seeing), donde relata la historia de cómo se recuperó de su casi completa ceguera.

En 1912, su padre se casa con Rosalind Bruce, de quien tendrá dos hijos, uno de ellos futuro Premio Nobel de Medicina, Andrew Huxley.

Debido a su deficiente visión, abandona la idea de estudiar medicina y se gradúa en literatura inglesa en el Balliol College de Oxford (1913-1915). En 1914, su hermano Trevenan sufre una grave depresión nerviosa, huye de la clínica donde ha sido internado y se suicida.

Al cumplir los veintidós años publica su primer libro, The Burning Wheel (1916), una colección de poemas, al cual seguirían tres volúmenes más de poesía: Jonah (1917), The Defeat of Youth (1918) y Leda (1920), ninguno de los cuales ha sido editado en español.

Su primer trabajo fue como profesor en el colegio donde se había educado, Eton. Este trabajo no le satisfacía suficiente y no tardó en abandonarlo.

 En 1919 contrae matrimonio con Marie Nys, una mujer belga refugiada en Inglaterra durante la Gran Guerra. Tras la boda, el matrimonio se establece en el barrio de Hampstead, en Londres. Un año más tarde nacería su único hijo, Matthew.

En 1919 pasa a formar parte del equipo de redactores de la prestigiosa revista Athenaeum (1919-1921), donde escribe bajo el seudónimo Antolycus, y a partir de 1920 colabora cómo crítico de teatro en la Westminster Gazzette. En éstas revistas realiza gran variedad de trabajos: críticas dramáticas, de arte y de música, reseñas de libros y ensayos diversos. Algunos de estos artículos están recogidos en su libro Al margen (On the margin: notes and essays, 1923).

La revista Athenaeum la dirige J. Middleton Murray, esposo de Katherine Mansfield y gran amigo del escritor D.H. Lawrence. En esta época nace una profunda amistad entre Huxley y Lawrence, el cual, quedaría retratado en el personaje de Rampion de Contrapunto (Point Counter Point). A la muerte de Lawrence, en 1930, Aldous realiza una recopilación de sus cartas que publica junto con un ensayo introductorio. (3)

En 1920 publica su primera obra en prosa, Limbo (Limbo), un libro de cuentos. En los siete años siguientes publicará otras cuatro colecciones de cuentos: La envoltura humana (Mortal Coils: five stories, 1922), Mi tío Spencer (Little Mexican, 1924), Dos o tres gracias (Two or Three gracer: four stories, 1926) y Fogonazos (Brief Candles, 1927).

 El matrimonio se traslada a Italia en 1921, estableciendo inicialmente su residencia en Florencia y con posterioridad en Forte dei Marmi, al norte de Pisa, donde Huxley escribe su primera novela, Los escándalos de Crome (Chrome Yellow, 1921), que le valió una sólida reputación como escritor. En esta obra describe a un grupo de intelectuales snobs, sensuales y cínicos que pasan un fin de semana en Crome, la casa de campo de Henry y Priscilla Wimbush, una pareja típica de la sociedad inglesa de entonces. Hay muy poca acción en la novela y si muchas disquisiciones literarias y filosóficas. En ella aparecen los intelectuales contra los que Huxley dirigió las sátiras más afiladas de su primera época.

A partir de esta fecha, y durante el periodo de entreguerras, participa activamente en la vida literaria inglesa, convirtiéndose en un gran hostigador de la burguesía británica y sus costumbres, lo que le valió el apelativo de enfant terrible de las letras inglesas.

Huxley fue un viajero empedernido. Tras el éxito de Los escándalos de Crome y su segundo volumen de cuentos, La envoltura humana, el matrimonio adquiere un Citroën, que conducido por Marie les llevará a lo largo de muchas carreteras europeas, algunas de esas vivencias quedarán retratadas en A lo largo del camino (Along the road: notes and essays of a tourist, 1925).
 

"Un Mundo feliz"

Piedad para la condición humana (Le Monde Diplomatique, Septiembre 2000) Por Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, Francia.

Un best seller de 1932 resulta ser de una sorprendente actualidad: presenta un mundo que no da cabida al azar, donde las personas se producen en serie, tienen garantizado el confort y la satisfacción de los únicos deseos que están condicionados a experimentar, pero donde se ha perdido la razón para vivir.

Hay que releer hoy Un Mundo Feliz? (1)   Hay que releer un libro escrito hace alrededor de 70 años, en una época tan lejana que ni siquiera se había inventado la televisión?

Esta novela, que se convirtió en un gran clásico del siglo XX, narra una historia que ocurre en un futuro muy lejano, hacia el 2500, o más precisamente, “hacia el año 600 de la era fordiana”.  Homenaje satírico a Henry Ford, pionero estadounidense de la industria automotriz e inventor de un método de organización del trabajo de producción en serie y de la estandarización de las piezas.

El libro, con una visión pesimista del porvenir y feroz crítica al culto positivista de la  ciencia, fue escrito en un momento en que las consecuencias sociales de la gran crisis de 1929 afectaban directamente a las sociedades occidentales; en el que la credibilidad de los regímenes democráticos capitalistas parecía vacilar.  Antes de la llegada de Adolf Hitler al poder (1933), Un Mundo Feliz denuncia la perspectiva pesadillesca de una sociedad totalitaria fascinada por el progreso científico y convencida de poder brindar a sus ciudadanos una felicidad obligatoria.  Presenta una visión alucinada de una humanidad deshumanizada por el condicionamiento de Pavlov y por el placer al alcance de una píldora (“el soma”).  En un mundo horriblemente perfecto, la sociedad decidió totalmente, con fines eugenésicos y productivistas, la sexualidad de la procreación.

En Un Mundo Feliz, la estadounización del planeta ha culminado, todo ha sido estandarizado y fordizado, tanto la producción de los seres humanos, resultado de puras manipulaciones genético-químicas, como la identidad de las personas, producida durante el sueño por hipnosis auditiva: la “hipnopedia”, que un personaje en el libro califica como “la mayor fuerza socializante y moralizante de todos los tiempos”.

Se “producen”  seres humanos, en el sentido industrial del termino, en fabricas especializadas –los “centros de incubación y condicionamiento”- según modelos variados, que dependen de las tareas muy especializadas que serán asignadas a cada uno y que son indispensables para una sociedad obsesionada por la estabilidad.

Desde su nacimiento, cada ser humano es además educado en esos “centros de condicionamiento del Estado” en función de los valores específicos de su grupo, mediante el recurso masivo a al hipnopedia para manipular el espíritu, crear en él “reflejos condicionados definitivos” y hacerle aceptar su destino.

Aldous Huxley ilustraba así en esta obra los riesgos implícitos en la tesis que venia formulando desde 1924 John Watson, el padre del “conductismo”, esa “ciencia de la observación y control del comportamiento”.  Watson afirmaba con frialdad que podía elegir al azar en la calle a un niño saludable y transformarlo, a su elección, en un doctor, un abogado, un artista, un mendigo o un ladrón, cualquiera fuera su talento, sus inclinaciones, sus capacidades, sus gustos y el origen de sus ancestros.

En Un Mundo Feliz, que es fundamentalmente un manifiesto humanista, algunos vieron también, con razón, una crítica ácida a la sociedad estalinista, a la utopía soviética construida con mano de hierro.  Pero también hay, claramente, una sátira a la nueva sociedad mecanizada, estandarizada, automatizada que se montaba en esa época en Estados Unidos, en nombre de la modernidad técnica.

Sumamente inteligente y admirador de la ciencia, Huxley expresa sin embargo, en esta novela, un profundo escepticismo respecto de la idea de progreso, una desconfianza hacia la razón.  Frente a la invasión del materialismo, entabla una interpelación feroz a las amenazas del cientificismo, el maquinismo y el desprecio a al dignidad individual.  Claro que la técnica asegurara a los seres humanos un confort exterior total, de notable perfección, estima con desesperada lucidez.  Todo deseo, en la medida que podrá ser expresado y sentido, será satisfecho.  Pero los hombres habrán perdido su razón de ser.  Se habrán transformado a sí mismos en maquinas.  No se podrá hablar en sentido estricto de condición humana.

Pesimista y sombrío, el futuro visto por Aldous Huxley nos sirve de advertencia y nos alienta, en la época de las manipulaciones genéticas, de la clonación y la revolución de lo viviente, a vigilar de cerca los actuales progresos científicos y sus potenciales efectos destructivos.  Un Mundo Feliz nos ayuda a comprender mejor el alcance de los riesgos y peligros que se presentan ante nosotros cuando de nuevo, en todos lados, “progresos científicos y técnicos” nos enfrentan a desafíos ecológicos que hacen peligrar el futuro del planeta.  Y de la especie humana

En 1923, publica su segunda novela, Danza de Sátiros (Antic Hay, 1923), una obra divertida, con el humor y la jocosidad propios de los escritores ingleses de la época y una de las más irónicas del autor. A esta novela, seguirá la publicación de Arte, amor y todo lo demás (Those Barren Leaves, 1925).

En 1925 hacen una breve escapada a Túnez, para a continuación emprender un viaje alrededor del mundo. Embarcan hacía la India, donde el matrimonio permanece cuatro meses visitando el país, continúan hacia Singapur, Birmania, Malasia, Filipinas, China, Japón y finalmente Estados Unidos. Las impresiones de este viaje quedarían recogidas en el libro Jesting Pilate: An Intellectual Holiday publicado un año más tarde.

A su regreso, en el verano de 1926, el matrimonio se establece en Cortina (Italia), donde Aldous inicia una nueva novela, Contrapunto (Point Counter Point, 1928), un alarde de virtuosismo técnico, complejidad y riqueza de personajes. Esta novela sería uno de sus mayores éxitos.

En octubre de 1928, trasladan su residencia a Francia, inicialmente en Suresnes, a pocos kilómetros de París donde permanecerían durante año y medio interrumpidos por algunos viajes a Inglaterra, Italia y España.

 El primer viaje a España, en abril de 1929, lo realizan en coche desde Suresnes, con objeto de visitar el Museo del Prado en Madrid. Unos meses después regresan a España con motivo del Congreso de Cooperación Intelectual de Barcelona al que Huxley ha sido invitado. Tras una semana en Barcelona, realizan un recorrido por España visitando las ciudades de Tarragona, Valencia, Almería, Granada, Ronda, Jerez, Cádiz, Sevilla, Madrid, Burgos y finalmente regresan a Francia por San Sebastián. Su último viaje a España, en 1933, les llevaría a Madrid, Toledo, Ávila y Segovia.

En 1930, adquiere una sencilla casa junto a la playa en el sur de Francia, próxima a la ciudad de Tolon, donde se aficiona a la pintura, pasando muchas horas pintando retratos de su mujer, de su hijo o de alguna de sus visitas. Entre estas está la escritora argentina Victoria Ocampo con la que mantendría una gran amistad.

En 1931 inicia una colaboración en el Chicago Herald, a razón de un artículo semanal. Ese año publica un libro de poemas The Cicadas y una colección de ensayos sobre temas muy diversos, Música en la Noche (Music at the Night, 1931).

En 1932, escribe en cuatro meses, la obra que le haría más famoso: Un Mundo Feliz (Brave New World, 1932), visión futurista y pesimista del mundo, donde muestra una sociedad regida por el condicionamiento psicológico como parte de un sistema inmutable de castas.

Durante el verano de 1932 prepara Texts and Pretexts, una antología de poesías, la mayoría pertenecientes a poetas ingleses, clasificadas por temas y acompañadas de breves comentarios.

Al año siguiente, el matrimonio se embarca en el Britannic rumbo a América Central. Visitan el Caribe, Guatemala, Honduras y México. Las impresiones de este viaje quedarán plasmadas en un libro, Más allá del Golfo de México (Beyond the Mexique Bay, 1934).

A su regreso a Francia, Huxley reanuda la escritura de una novela sobre la que llevaba trabajando tres años, Ciego en Gaza (Eyeless in Gaza, 1936). Esta novela, personal e íntima, trata el conflicto entre lo intelectual y lo sexual, y su resolución a través del misticismo. Con esta obra concluye una etapa en la que predomina el escepticismo, iniciándo un interés creciente por el misticismo, interés que le acompañaría hasta su muerte.

"El interés negativo se tornó positivo, no a resultas de un sólo suceso, sino más bien porque todo lo demás -el arte, la ciencia, la literatura, los placeres del pensamiento y de las sensaciones- terminaron por parecerme insuficientes. Uno llega a un punto en el que se dice, incluso al pensar en Beethoven, al pensar en Shakespeare: ¿Eso es todo?"

Ese mismo año publica un nuevo volumen de ensayos, The Olive Tree (1936) y a partir de entonces, aumentaría considerablemente la producción de ensayos, medio de expresión en el que se sentía más cómodo. En ellos aborda un sinfín de temas: arte, música, literatura, historia, psicología, pedagogía, política, ciencia, etc.

En abril de 1937, los Huxley abandonan su residencia en Francia, y en compañía de su amigo Gerald Heard, parten hacia los Estados Unidos en busca de una universidad en la que pueda estudiar su hijo. Prevén permanecer nueve meses en el país, pero será una estancia para toda la vida. A su llegada, realizan un viaje en coche por varios estados americanos, para acabar en la finca que el difunto Lawrence posee en Nuevo México donde pasan el verano y donde Huxley concluye El Fin y los Medios (Ends and Means, 1937), ágiles ensayos que nos describen su credo pacifista que ya había defendido en la última parte de Ciego en Gaza.

En septiembre reanudan su marcha rumbo a California, estableciéndose en Los Angeles. En Hollywood traban amistad con actores como Charlie Chaplin y Greta Garbo y directores de cine como Cukor y Korda. En sus primeros años en Estados Unidos, escribe guiones para la industria cinematográfica (4). El mundo de Hollywood quedará retratado en su siguiente novela, Viejo muere el Cisne (After many a summer dies the swam, 1939).

Dos años mas tarde, publica una biografía, Eminencia Gris (Grey Eminence: a study in religion and politics – a biography of father Joseph, 1941) que familiariza al lector con la vida del padre José, principal consejero y emisario del Cardenal Richelieu en la Francia del siglo XVII. Con admirable capacidad de síntesis y de forma muy dinámica el autor va exponiendo la compleja historia europea que sirve de fondo a las actividades de este monje capuchino.

Ese año, 1941, a través de su amigo el escritor Christopher Isherwood se introduce de lleno en la literatura mística de la India, conoce a Swami Prabhavananda y La Sociedad Vendata de Los Angeles, e inicia una colaboración, que se prolongaría hasta 1960, en su revista bimensual Vendata and the west.

 En 1942, los Huxley abandonan Los Angeles y se retiran a vivir a Llano, pequeña localidad californiana situada al borde del desierto de Mojave. Huxley amaba el desierto por su poder simbólico y le gustaba pasear por el. Sus lecturas y meditaciones en el desierto le llevan a escribir su siguiente novela, El Tiempo debe detenerse (Time must have a stop, 1944), inspirada en una de sus lecturas preferidas, El Libro Tibetano de los Muertos o Bardol Thödol; y una antología comentada de textos místicos de todos los tiempos, La Filosofía Perenne (The Perennial Philosophy, 1945).

Al concluir la guerra, el matrimonio abandona la soledad del desierto para instalarse en Wrightwood, un caserío situado en pleno bosque, en lo alto de la sierra que separa Los Angeles y Mojave y donde residen hasta 1949. Aquí escribe un pequeño volumen de ensayos, Ciencia, Libertad y Paz (Science, Liberty and Peace, 1946) y una narración breve, en forma de guión cinematográfico, Mono y Esencia (Ape and Essence, 1948).

En 1948 regresan a Europa visitando París, Roma y su antigua residencia en el sur de Francia. A su vuelta a Estados Unidos se trasladan, una vez mas, a una nueva casa con amplio jardín en King´s Road, en las afueras de Los Ángeles.

 El año 1950 señala un alto en la labor literaria de Aldous. En primavera acude con Marie a Nueva York, donde se estrena la adaptación teatral de su cuento La Sonrisa de la Gioconda (The Gioconda Smile, 1948), y asisten a la boda de su hijo Matthew, antes de emprender un nuevo viaje a Europa. Ese verano visitan la pequeña ciudad francesa de Loudun, escenario de un singular caso acontecido en el siglo XVII, en el que un grupo de monjas son víctimas de una posesión demoniaca. Este hecho histórico le lleva a realizar un interesante estudio psicológico del mismo en una de sus obras más notables, Los Demonios de Loudun (The Devils of Loudun) publicada en 1952, en plena caza de brujas del senador McCarthy.

En enero de 1952, operan a Marie de un quiste maligno de mama, primera manifestación del cáncer que la devoraría en el transcurso de los tres años siguientes.

A partir de entonces se produce un notable cambio de actitud en Huxley, iniciándose un periodo de apariciones públicas constantes que en sus últimos años se producen a un ritmo vertiginoso. Así, son muchos y variados los visitantes recibidos en su casa, aparece en programas de radio o televisión y sobre todo empieza a dar conferencias en universidades americanas cada vez con mayor frecuencia.

En 1953, Aldous lee un artículo sobre el empleo de la mescalina en el tratamiento de la esquizofrenia y llevado por su interés conoce a uno de sus autores, el Dr. Humphry Osmond, con el que establecería una importante amistad. En la primavera de 1953, bajo la supervisión del Dr. Osmond y de su mujer, decide experimentar por sí mismo esta droga, ingiriendo cuatro decigramos de mescalina. Huxley describe esta primera experiencia con una sustancia psicodélica en un breve volumen, The Doors of Perception (Las Puertas de la Percepción, 1954) donde explica paso a paso las impresiones de aquel día.

Entre los años 1953 y 1963, experimentó una docena de veces con sustancias psicodélicas (mescalina, LSD y psilocibina) llevado por un interés de índole intelectual. En 1956 publica un segundo libro sobre estas drogas, Cielo e Infierno (Heaven and Hell), un libro que nos ofrece una amplia panorámica de la ciencia, el arte y la religión a base de pequeños esbozos.

En 1954 el matrimonio realiza un nuevo viaje a Europa. Para Marie, el viaje será su despedida de sus familiares pues tan solo le resta un año de vida. Primero viajan a Francia y de allí visitan Egipto, Líbano, Palestina, Chipre, Grecia y acaban regresando a la Italia de sus primeros años de matrimonio. De vuelta en California, Huxley da fin a una nueva novela, El Genio y la Diosa (The Genius and the Goddess, 1955).

A lo largo del invierno, la salud de Marie empeora aquejada de un cáncer de hígado y el 12 de Febrero de 1955, tras 35 años de matrimonio, muere en su casa acompañada hasta el último instante por su marido. (5)

Tras dos meses de soledad, el escritor emprende un largo viaje por carretera hacia Arizona, Texas, Florida, Carolina y finalmente Nueva York donde reanuda su vida con una actividad inusitada. Tras el verano, regresa a Los Angeles donde retorna a su vida habitual.

 El 19 de mayo de 1956, en Yuma, Arizona, contrae matrimonio con la violinista y psicoterapeuta italiana Laura Archera (6), cuya vitalidad y dinamismo serán un poderoso estímulo para las actividades emprendidas durante los últimos años de su vida. Poco después de casarse, se trasladan a una casa en una de las colinas de Hollywood.

Esos años publica dos nuevas colecciones de ensayos, Adonis y el Alfabeto (Adonis and the Alphabet, 1956) y Nueva visita a un Mundo Feliz (Brave New World Revisited, 1958) e inicia un periplo de largos viajes: Perú, Brasil (invitado por el gobierno de este país), Italia (donde emprende un ciclo de conferencias por diferentes ciudades), Inglaterra (donde visita a su familia), Suiza (asiste a las conferencias de Krisnamurti) y Dinamarca (invitado a un congreso de psicología aplicada) y finalmente, en 1961, regresa a la India para el centenario de Tagore en Nueva Delhi.

Pero los viajes mas significativos para Aldous en estos últimos años los realiza por Estados Unidos, de universidad en universidad, impartiendo conferencias y cursos: San Francisco, Stanford, Berkeley, Santa Bárbara, Massachusetts, Nueva York, etc.

El 12 de mayo de 1961, un incendio destruye completamente su casa en Hollywood, perdiendo todas sus pertenencias y recuerdos, a excepción de unos pocos objetos que logra recatar, entre los que se encuentra el violín de Laura (un Guarnieri construido en Cremona en 1707) y el manuscrito de su última novela, La Isla (Island, 1962), en la que llevaba trabajando cinco años. La Isla constituye una especie de testamento literario, donde el autor recrea un orden social que bien podría considerarse como la contraparte de Un Mundo Feliz.

En 1960 le habían diagnosticado un tumor en la lengua, que a base de radioterapia, logra contener durante dos años. A pesar de su extrema debilidad por los duros tratamientos, continua con los compromisos adquiridos impartiendo conferencias y asistiendo a congresos. Termina su último libro, Literatura y Ciencia (Literature and Science, 1963), publicado dos meses antes de su muerte y en el que trata de aproximar el mundo del arte y el de la ciencia. En 1963 asiste en Roma a un congreso mundial sobre agricultura y es recibido por el papa Juan XXIII, regresa a Estados Unidos a continuar con el tratamiento y con renovadas fuerzas viaja a Suecia donde asiste a la Academia Mundial de las Artes y las Ciencias. Ese verano lo pasa en Inglaterra con sus familiares y amigos.

El 22 de Noviembre de 1963, el mismo día del asesinato del presidente John F. Kennedy, muere a los sesenta y nueve años de edad, perdiendo el mundo una inteligencia excepcional. A su muerte, le fue leído al oído, según su propio deseo, El Libro Tibetano de los Muertos. Fue incinerado y sus cenizas fueron trasladadas ocho años más tarde a Inglaterra donde descansan junto con las de su familia.

Aldous Huxley tenía un saber enciclopédico fruto de una gran curiosidad intelectual. Era un hombre de ingenio incisivo y pensamiento abierto, que además de interesarse profundamente por el misticismo, también lo hizo por el mundo cotidiano y sus exigencias: la paz, la ciencia, la conservación de los recursos naturales, etc. Su mentalidad no aceptó nunca el juego gratuito de las ideas y en su pensamiento encontramos la necesidad de aportar al mundo una estructura útil.

1.  Thomas Henry Huxley (1825-1895). Estudio medicina en Londres. A los 21 años, se licenció y embarcó cómo ayudante de cirujano en el Rattlesnake, fragata de la marina real que realizó una expedición científica por Australia y Nueva Guinea entre 1846 y 1850. A su regreso, fue profesor de zoología y de anatomía comparada en Londres. Amigo de Darwin, defendió vigorosamente la teoría de la evolución. Fue un pionero en la enseñanza práctica de la biología.

 2.  Sir Julian S. Huxley (1887-1975). Biólogo británico. Profesor de zoología en el King´s college de Londres (1925-1927), secretario de la Sociedad Zoológica de Londres (1935-1942), fue el primer director general de la UNESCO (1946-1948). Se ha interesado por los problemas de la evolución y por la enseñanza de la zoología. Es autor de un gran número de conferencias, films, artículos y obras de información científica.

3.  Correspondencia. I y II / D. H. Lawrence. Recopilación y prólogo: Aldous Huxley.
Ediciones de nuevo arte Thor, D.L. 1984. Colección: El laberinto ; 9 y 10. ISBN: 84-7327-090-8 y 84-7327-093-2

4.  Véase el apartado "Cine y Televisión"

5.  La descripción de las últimas horas de Marie quedaron plasmadas en una carta remitida por Aldous a sus familiares y amigos íntimos y que reproduce Laura Huxley en su libro "Ese momento sin tiempo".

 6.  Laura Archera Huxley. Nació en Turín en 1914. En 1936 llegó a Nueva York como brillante violinista, y tres años después se trasladó a Los Ángeles, donde comenzó a interesarse por la psicoterapia y el desarrollo espiritual. Es autora de los libros "Tu no eres el blanco" (1963) y "Entre el Cielo y la Tierra" (1975) y de diversos textos que reflejan su preocupación por la infancia.

Vigencia de Aldous Huxley. Pensador múltiple - Juan E. Fernández - "El País" Uruguay GDA - Abril de 2001

En vida, Aldous Huxley gozó de todo aquello que un escritor puede aspirar: tranquilidad para crear, un buen pasar y reconocimiento público. Sin embargo, el destino quiso que muriese en 1963 el mismo día que John F. Kennedy y eso dificultó su recuerdo. Todos los 22 de noviembre la memoria colectiva revisa los misterios del magnicidio de Dallas y no queda mucho espacio para otros homenajes. Aunque existen varios sitios en internet dedicados a su trayectoria, y su obra es estudiada en numerosas universidades, Huxley merecería una presencia más intensa en las revisiones, balances y estudios culturales del siglo XX, dado que se trató de uno de los autores más prolíficos y representativos de su época.
Su obra puede ser entendida como el testimonio de una transformación gradual desde un escepticismo irónico del que hacía gala, hasta llegar a un teísmo de fuerte contenido humanista. Cuando joven decía adorar sólo "la vida, el amor y el sexo", pero con el correr de los años su interés por el pensamiento religioso y las experiencias místicas fue creciendo. "Oficialmente soy agnóstico - declaró en 1926 cuando tenía 32 años- , aunque cuando me hallo en las circunstancias emocionales propicias, con ciertos paisajes, ciertas obras de arte, ciertas personas, sé que Dios está en su cielo y que todo está bien en este mundo"

Retrato de familia

Aldous Leonard Huxley nació el 26 de julio de 1894, en Godalmine, en el condado de Surrey, cerca de Londres. Fue el tercer hijo de Leonard Huxley y de Julia Arnold, familia que por ambos lados estaba estrechamente conectada con el arte, la cultura y la ciencia. Era nieto del célebre sabio inglés Thomas Huxley, colaborador de Darwin y uno de los mayores divulgadores británicos del evolucionismo. Por la parte materna estaba emparentado con Thomas Arnold, reconocido educador y pedagogo de la época; con el poeta y ensayista Matthew Arnold, y con la famosa novelista Humphry Ward, quien fue una verdadera madre para Aldous cuando perdió la suya a los diecisiete años. Aunque menos conocido que Aldous, su hermano Julian, un importante biólogo, asumió en 1947 la primera dirección general de la Unesco.
En 1916 editó The Burning Wheel, un poemario que reunía lo mejor de su producción adolescente. En el resto de su vida publicó más de treinta libros, entre novelas, poesía, relatos, ensayos filosóficos y literarios, entre los que Contrapunto (1928) fue su novela más difundida. La lista sigue creciendo a medida que se reorganiza su producción en base a artículos dispersos enviados a diversas revistas especializadas y se los ordena junto con otros materiales más conocidos, tal como sucede con Huxley y Dios, una nueva compilación de sus ensayos sobre el misticismo.
La mayoría de esos artículos aparecieron originalmente en la revista "Vedanta and the West", publicación bimensual de pequeño tiraje que pertenecía a la Vendata Society de California del Sur y que mantuvo su existencia desde 1941 hasta 1960. Si bien se trataba de una revista sin alcance masivo, gozaba de gran reputación en el ambiente cultural de California y contó siempre con colaboradores de gran jerarquía, como el Primer Ministro de la India Jawaharlal Nehru, el rabino Asher Block, el filósofo de la historia Arnold Toynbee, el poeta Rabindranath Tagore, el filósofo orientalista Alan Watts y Joseph Kaplan, jefe del departamento de física de la Universidad de California, entre muchos otros.
Huxley comenzó a colaborar con esa revista de aliento ecuménico luego de haber sido iniciado espiritualmente por Swami Prabhavananda, líder de la orden hindú Ramakrishna. Siguió admirando a Prabhavananda hasta su muerte pese a que esa amistad estuvo jalonada por diversas discusiones y distanciamientos periódicos originados por la sistemática experimentación de Huxley con dos potentes sustancias psicodélicas: la mescalina y el LSD.
Prabhavananda solía reprocharle que las drogas visionarias sólo permitían un atisbo del universo místico, pero que no transformaban a nadie ni lo mejoraban como ser humano. En cambio la espiritualidad alcanzada por vía de la meditación y otros ejercicios psicofísicos lograba cambios profundos y permanentes. Punto sobre el que nunca llegaron a ponerse de acuerdo.

Profeta tecnológico

De la vasta bibliografía de Huxley hay un libro que desde hace décadas mantiene su presencia en las librerías y que emblematiza la faceta más persistente de su legado: Un mundo feliz. Esta novela, publicada en 1932, lo proyectó como el primer gran profeta de la era tecnológica por su cuestionamiento de los efectos del desarrollo científico. Aunque su fuente de inspiración fueron los cambios productivos y técnicos que por entonces se estaban dando en los Estados Unidos, logró una impactante metáfora de un futuro posible en el que los humanos se fabrican en masa y las emociones son controladas por drogas. Visión que no sólo ha mantenido su vigencia sino que se actualiza en este naciente siglo XXI signado por el desarrollo de la ingeniería genética y el consumo masivo de antidepresivos.
Los ensayos reunidos en Huxley y Dios (Editorial Océano, México, 1999) presentan la virtud de dar una visión acabada y profunda del pensamiento religioso de este escritor británico considerado en su momento como el más digno sucesor de William James por su apertura a todos los campos del conocimiento humano. Asimismo, da cuenta de las virtudes literarias de Huxley, como la economía y precisión de su lenguaje, y la enorme disponibilidad de referentes culturales para establecer iluminadoras analogías. Estas habilidades lo llevaron a ser el responsable de la revisión de la decimocuarta edición de la Enciclopedia Británica. No obstante, esta selección de veintiocho ensayos no constituye una contribución absoluta y novedosa para el estudio de su obra, ya que, con variaciones, muchos integraron total o parcialmente otros libros.
Por ejemplo, es posible encontrar lo sustancial del ensayo "Sustitutos de la liberación", sobre drogas psicoactivas, en Los Demonios de Loudun (1952), en cuyo epílogo justifica el uso de estas sustancias como vehículos de trascendencia. Luego desarrolló esas ideas en forma más extensa en Las puertas de la percepción (1954), inaugurando la denominada cultura de las drogas y que en la siguiente década inspirarían a Jim Morrison para la denominación del grupo de rock "The Doors". Algo similar sucede con "La filosofía de los santos", "Religión y temperamento", "Idolatría" y "Surcos", que con variantes integran La filosofía perenne (1944), libro en el que luego de analizar los planteos de los grandes teólogos y místicos de la historia, concluye en que todos han revelado un notable acuerdo acerca de la naturaleza de Dios y el camino para llegar a él.
En el resto de los ensayos hay también largos pasajes y numerosas ideas que luego utilizarían la novela El tiempo debe detenerse (1945), obra que condensa la etapa más mística de Huxley y que configura una decidida afirmación en la búsqueda de la trascendencia espiritual y de Dios. Tal es el caso del artículo "Mínima hipótesis de trabajo", convertido luego en novela en los apuntes personales de uno de los personajes. Hay sí algunos aportes originales y curiosos que le dan un cierto contenido de novedad y complementariedad como "Símbolo y experiencia inmediata" o "Notas sobre el zen", donde revela con claridad que su pensamiento estaba más cerca de la tradición zen que del hinduismo vedanta. Está presente también el último artículo que llegó a redactar por encargo de la revista "Show Magazine" sobre Shakespeare y la religión, publicado póstumamente como homenaje.
A pesar de no ser un libro estrictamente original, el acierto mayor de la compilación es la de presentar una panorámica teórica de su peculiar misticismo, que lo ubica como un precursor filosófico de la ideología hippie, antibélica, orientalista, extática, abierta a revelaciones interiores y psicodélica. En conjunto estos trabajos revelan potencia y profundidad y denuncian por contraste las bastardizaciones comerciales de la filosofía new age tan en boga actualmente.

Sabiduría zen

Huxley siempre se caracterizó por encontrar una vuelta extra de tuerca luego de haber incursionado por espesos laberintos de ideas. Esa torsión límite lo orientaba a una simplificación de las cuestiones y a la inauguración de un nuevo sentido; a veces desde la ironía, como cuando señaló: "La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil hallar a alguien totalmente sano". A la distancia, la potencia reflexiva de Huxley con múltiples remisiones a las diferentes culturas religiosas hacen parecer a los artículos que Alan Watts (el gran gurú del orientalismo hippie) publicaba en la misma época como folletos de una compañía de seguros. De hecho, luego del primer encuentro entre ambos, Huxley comentó: "¡Qué persona más curiosa, Watts! Parece mitad monje, mitad corredor de apuestas".
Quizás lo más impactante del tono reposado de sus últimas meditaciones sea esa serena sencillez que lo llevó a declarar poco antes de morir: "Es bastante vergonzoso haber estado ocupado durante toda la vida por el problema del ser humano y haber descubierto que uno no tiene mucho más que ofrecer, a modo de consejo, que el consabido: Intenta ser un poco más amable"


 

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