Biografías
Julio César o Cayo Julio César

Ir al catálogo
de monografías y textos
sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos
Libros en línea

Buscar en Avizora y Atajo - by freefind

Cleopatra Vida y obra - Adriano Vida y obra - Textos sobre Filosofía

Introducción

Su nombre original Gaivs Ivlivs Caesar -Gayo Julio César-, pero ya con el culto al emperador bien sólido en Roma a partir del 42 DC pasó a ser conocido como "IMP C IVLIVS CÆSAR DIVVS" -Imperador Gayo Julio César el Divino-. Gayo Julio César es bajo el nombre que nosotros lo identificamos popularmente, donde Gayo es su praenomen, nombre de pila, Julio su nomen, el cual identifica su pertenencia a la tribu Julia y César, el cual se convertiría en sinónimo de emperador, era su cognomen, o sobrenombre.
Cuando nos referimos a uno de los mayores referentes de la historia humana es de gran dificultad separar al hombre de la leyenda. más allá de cualquier relato digno de la mitología con el que nos podamos encontrar, de algo que si podemos estar absolutamente seguros es que Julio César fue en vida muchas cosas, y al contrario del que generalmente abarca mucho y hace poco, el fue eficiente en casi todos sus cometidos. Un general intrépido con un don para la estrategia, un político ambicioso, un estudioso de la literatura y las culturas foráneas, la ingeniería y las leyes, prosista y orador decorado. Sin embargo una de sus más importantes características, al menos para la historia, es que también fue cronista de sus propias campañas, lo que ha permitido que lleguen a nuestros días sus más profundos pensamientos en el arte de la guerra y la política.
Generalmente el gran denominador de las personas considera a César como un referente de Emperador, pero esto es errado. César no fue Emperador, tal y cual como nosotros lo interpretamos. Si bien César gozó de varios títulos siendo el más destacado el de Dictador -título que poseía al momento de su muerte- su nombramiento o título de Imperator comenzaría a utilizarse regularmente solo muchos años después de muerto -para la historia oficialmente el primer Emperador Romano ha sido Augusto-.
Dentro de las cualidades y características de esta inmensa persona hay algo de lo que podemos estar seguros, y es que César pasa a la historia como otros pocos hombres lo han hecho. Durante siglos fue modelo a seguir de aquellos que soñaron obtener el poder total y absoluto. Podemos decir que para la historia César fue un grande entre los grandes, proclamado y luego divinizado por Augusto, sería puesto al lado de Apolo introduciéndolo así como un dios en la mitología Romana, pero son sus acciones en la Tierra las que nos perplejan y asombran aún dos milenios después de ser cometidas.

Su vida temprana, juventud y primeros años en la política

César nació el 13, algunas fuentes citan el 12, de Julio -Quintilis, como se lo conocía a este mes en un principio que era el quinto mes del calendario Romano y que luego sería nombrado Julio en honor a César- del año 100 AC. En una familia patricia -gens Julia, la cual remontaba su ascendencia a Venus, hija de Júpiter el Atronador -Zeus para los Griegos- y también pretendían estar emparentados a Eneas -el héroe de la Eneida-. Aunque su familia era de la antigua aristocracia Romana esta era una familia pobre, en relación a los otros clanes, pero a pesar de esto era influyente tanto en prestigio como en categoría, habiendo dado cónsules a Roma en varias oportunidades. Hijo de Cayo Julio César -padre de nombre homónimo- y Aurelia, quienes vivían en una ínsula del modesto y humilde barrio de Subura. Pero la situación de la familia comenzó a mejorar cuando cuando su tía Julia se casa con Gaius Marius -anterior al nacimiento de César-, un reconocido militar, padre de la reforma y Cónsul de la República en 7 ocasiones que además de su influencia política era un hombre muy rico, la familia pasa a tener un mayor status económico y a incrementar cuantiosamente su cantidad de dinero y de bienes. César Desde muy joven soñaba con convertirse en "padre de la patria" y ser un gran militar, reconocido y vitoreado por sus pares. De joven desarrolló una gran habilidad por la oratoria y la política -tal fue su nivel de oratoria que más adelante en el tiempo Cícero diría que nadie podría hablar mejor que César-.
César no accedió a un tutor Griego como el resto de los jóvenes patricios, en cambio su padre contrato a un tutor privado Galo, Marco Antonio Grifón. Con el aprendió letras, distintas artes y sobretodo aprendió la lengua Celta -seguramente sin saber lo útil que le sería en el futuro-.
Su primer matrimonio no fue por romance sino por complacer los deseos de su padre. La elegida fue Cossutia, pero el matrimonio duró poco ya que al morir su padre en el 85 AC César se divorcia para unirse con Cornelia. Su relación se vería en peligro cuando en el 82 AC Sula, o Sila depende la traducción que más les guste, toma el poder de Roma y obliga a César a divorciarse de Cornelia, la cual era hija de Cinna -personaje odiado por Sula, al ser uno de los mayores ayudantes de Marius, enemigo natural de Sula-. Este ordenamiento fue una estratagema política por parte de Sula, quien no apreciaba a César, y que bajo ningún motivo veía con buenos ojos la ambición de poder, deseo y sueños de conquista que el joven César llevaba constantemente consigo a cuestas; de hecho lo consideraba "Peor que muchos Marius". No siendo poco lo anteriormente mencionado, César tenía otra característica que molestaba a Sula en demasía, y eran los lazos familiares de César con Gaius Marius -el mayor enemigo de Sula en la guerra civil, misma que lo vio triunfante y llevó al poder-. Pero César no acata a este ordenamiento y rehúsa a divorciarse de Cornelia, razón por la que instantáneamente Sula lo declara enemigo público. Una posición difícil ya que su cabeza pasa a tener un precio -de hecho es perseguido por los Esbirros pero César logra salvar su vida al pagarles 12.000 Denarios por dejarlo vivo-. Al poco tiempo, y producto de la constante persecución, huye de Roma. Esta proscripción no sería un problema relativamente grande en la vida de César, quien para su suerte contaba también con parientes en el bando de Sula y gracias a la mediación de un tío materno, Aurelio Cota, se le proporciona el indulto por parte del Dictador.
Buscando incrementar su Cursus Honorum y llevar sus ambiciones a un plano más alto César no vuelve inmediatamente a Roma, a pesar de haber sido perdonado, y se convierte en asistente militar de Marco Termo. Destacándose por su valor en combate es premiado con la Corona cívica al salvar una cantidad grande de legionarios tras una arriesgada maniobra. Luego de la muerte de Sula en el 78 AC César regresa a Roma para emprender su carrera política, acercándose mucho más a los Populares -los partidarios de Marius-.
Como si fuera un designio el que su vida sería movida y cargada de aventuras, en el 75 AC es capturado por piratas pero vuelve a huir, y una vez liberado organiza una flota donde atrapa a los piratas en su isla y los crucifica como les había prometido en cautiverio, pero ordena quebrarles las piernas así su muerte sería más rápida ya que consideraba que estos lo habían tratado correctamente. Nos cuenta Suetonio de este hecho

 

Calmada la insurrección civil, acusó de concusión a Cornelio Dolabella, varón consular a quien se habían otorgado los honores del triunfo; absuelto el acusado, decidió César retirarse a Rodas, tanto para prevenirse de sus enemigos, como para descansar y oír al sabio maestro Apolonio Molón. Durante la travesía, que hizo en invierno, le hicieron prisionero unos piratas cerca de la isla Farmacusa. Permaneció en poder de ellos cerca de cuarenta días, conservando siempre su entereza (7), sin otra compañía que su médico y dos cubicularios; porque inmediatamente envió a todos sus compañeros y al resto de los esclavos a que le trajesen el dinero preciso para el rescate. Se concertó éste en ciento cincuenta talentos, y en cuanto le desembarcaron, persiguió a los piratas al frente de una flota, capturándolos en la retirada y sometiéndolos al suplicio con que muchas veces los había amenazado como en broma. Por aquel entonces Mitrídates devastaba las regiones vecinas, y no queriendo aparecer César como indiferente a las desgracias de los aliados de Rodas, adonde marchó, trasladase al Asia, halló auxilio en ella, arrojó de la provincia al prefecto del rey y robusteció la fidelidad de las ciudades vacilantes..

En búsqueda de incrementar sus conocimientos César llega a Rodas para estudiar retórica y filosofía bajo la tutela de Apollonius Molo. Luego de concluidos estos estudios César vuelve a Roma para así continuar con su carrera política. En el 73 AC es elegido pontífice máximo -Pontifex Maximus, máxima autoridad religiosa, demostrando de ésta manera que contaba con un gran apoyo popular ya que se impone contra otros postulantes de mayor rango social-. César ocupa este cargo luego de la muerte de su tío, Aurelio Cota el mismo que lo salvó de Sula. -Como veremos más adelante César le debe mucho este familiar, no solo salvo su vida al conseguirle el indulto. También le dejó un puesto de poder entre la nobleza romana, y fue el quien le abriera las puertas a Craso, ya que éste formaba parte de su círculo personal de confianza-. Durante los años siguientes César dividiría su tiempo entre la política y las mujeres generando una áspera relación con la aristocracia. Esto, y un ataque a sus intereses llevaron a un deterioro de las relaciones.

Imponente estatua de César mostrándolo en toda su gloria vestido con su armadura de general.

Busto conmemorativo a Gayo Julio César. Podemos observar una calidad de tallado exquisita, quizá un tanto exagerado ea cantidad de pelo, pero un excelente trabajo en fin (la imagen ha sido reducida, click en la imagen para verla en su tamaño original (abre en una nueva ventana).

César aliado a Craso y Pompeyo forja su camino al poder

Una sucesión de eventos importantes que moldearán el futuro político de Roma ocurren en este período, la rebelión de los esclavos liderada por Espartaco -La cual fue impulsada por las duras condiciones que estos padecían combinada con un fuerte descontento de la clase plebeya-. La rebelión de los esclavos genera una crisis de significante alcance en el seno en el Senado ya que no podían contener política ni mucho menos militarmente a los rebeldes, quienes conseguían triunfo tras triunfo en el campo de batalla encargándose de eliminar una y otra vez las legiones que eran enviadas a reprimir el levantamiento. Con cada derrota la crisis en el Senado aumentaba al punto de poner en peligro las relaciones senatoriales mismas. Ante semejante problema un hombre en cuya vida hizo del oportunismo una de sus mayores herramientas de ascenso se ofrece a eliminar la Rebelión. Este hombre era ni más ni menos que Craso, el más poderoso de los ecuestres, quien se se encarga de lidiar con este asunto siendo César uno de los que lo apoyan. En retorno por su apoyo lo mantiene a su lado y le otorga una buena posición. Craso es exitoso en su empresa y Espartaco es derrotado en el 71 a.C -por motivos que no discutiremos aquí, pero esta derrota se debe más a un error de Espartaco que a la habilidad militar de Craso-.
César continúa fortaleciendo su carrera y engrosando su Cursus Honorum, en el 68 AC a los 32 años César es nombrado Cuestor de Hispania -recaudador de impuestos en España-. Además de esto emprende expediciones militares contra tribus rebeldes del área. Podemos marcar este punto en la historia como el lugar de despegue de César, un período el cual le resultó tan fructífero para concretar sus ambiciones que sin duda alguna es aquí cuando nace el César magnánimo. A pesar de haber fallecido hacia ya años la sombra e influencia póstuma de Sula se mantuvo con una fuerza candente, sus enemigos aún le temían estando muerto y era tal este temor que parecían creer que éste fuera a volver a castigarlos, algo que en mayor o menor medida lo afectaba a César quien había sido uno de sus proscriptos y enemigos. Esto, junto con sus ambiciones y maniobras, solía dar una mala impresión de César ante los senadores conservadores -los optimates- que lo asociaban con los movimientos revoltosos -y como veremos más adelante quizá eran sospechas no del todo infundadas-. Como habíamos dicho anteriormente este período fue fundamental para el ascenso al poder de César, con Sula muerto y en una muy buena amistad con Craso, para ese entonces el hombre más rico de Roma y cabeza indiscutida de los Ecuestres, sin dejar de mencionar el gran prestigio militar, político y social que significaba haber derrotado una amenaza tan grande como la presentada por Espartaco. César tenía el camino libre para subir al poder.
La apatía de los senadores no era infundada, cuando César tenía la edad de 23 años en el 77 AC Lépido le ofreció participar en una conspiración, aunque la propuesta no fue aceptada. Seguirían las conspiraciones ya que luego se vincularía a César con Catilina, o Cilina dependiendo de la traducción que más nos guste, -Enemigo de los optimates que planeaba llegar al poder por las armas siendo, en el 65 AC, el principal promotor del levantamiento de la plebe-. Varías fuentes mencionan que tanto César como Craso intrigaron en este período a favor de Catilina, pero luego se arrepintieron. Las consecuencias fueron ambiguas para César; por un lado Craso no se quería ver involucrado en la revuelta y dejó a César por su cuenta, César se refugió en su casa y fue la plebe la que yéndolo a buscar a esta misma lo rescató y obligó al Senado, a riesgo de una rebelión, a re-otorgarle sus privilegios. Es importante destacar que la relación de César y Craso empezó de forma 'genérica' y no como un voto de confianza especial hacia César, era normal en Craso otorgar generosos préstamos a jóvenes aspirantes al terreno político para así conseguir futuros clientes políticos.
Viudo de Cornelia, ésta muere mientras daba a luz (68 AC) por interés César se une en matrimonio a Pompeya, nada menos que la nieta de Sula. Matrimonio cuyo fin aparente era el tratar de amigarse, o acercarse, más a sus contrincantes en el Senado -pero más bien podemos considerarlo como un gesto de reconciliación entre los bandos de la guerra civil-.
Ya en el 65 AC estando en el puesto de obras públicas -Edil curul-. vías. mercados y espectáculos, se dedica a invertir dinero para embellecer el Foro y otras obras públicas, así como darle juegos a la plebe -las diferentes crónicas hablan de los juegos de gladiadores más memorables que se puedan imaginar. De esta manera aumentó su apoyo popular-. También restauró los trofeos del popular Marius, que habían sido extraídos del Capitolino bajo las órdenes de Sila, afianzando y remarcando así su anexamiento a los populares. Plutarco describe estos eventos en la biografía de César:

[...] Como fuese pródigo en sus gastos, parecía que trataba de adquirir a grande costa una gloria efímera y de corta duración, cuando, en realidad, compraba mucho a costa de poco: así, se dice que antes de obtener magistratura ninguna se había adeudado en mil y trescientos talentos. Encargado, después, del cuidado de la Vía Apia, derrochó mucho de su caudal, y como, creado edil, presentase trescientas veinte parejas de gladiadores, y en todos lo demás festejos y obsequios de teatros, procesiones y banquetes hubiese oscurecido el esmero de los que le habían precedido, tuvo tan aficionado al pueblo, que cada uno excogitaba nuevos mandos y nuevos honores con que remunerarle.[...]

Esta etapa es también fundamental, muchos historiadores opinan que la más importante, refiriéndonos al poder que estaba gestando César. El Senado ve las actitudes pro-populares de César y empieza una campaña para limitar su poder y así derrocarlo, la mecha de esto fue la reinstauración de los trofeos de Marius en el 64 AC, además el negarse a la ejecución de partidarios de Catilina. Es por esta razón que cuando decidió apuntarse al puesto de Cónsul los senadores se opusieron fervientemente, pero César en una sagaz estrategia ganó el apoyo de Pompeyo, el cual era representado por la clase empresaria romana, quien aún mucho más importante que su fortuna era su gran apoyo y prestigio militar. En el 60 AC en una muestra de maestría política propone un pacto a Craso y Pompeyo subiendo éstos al poder. César queda con buen prestigio político luego de haber aliado a estos anteriormente enemigos. En el 59 a.C. es declarado Cónsul.
Sin embargo volvamos al episodio de la restauración de los trofeos de Marius en el Capitolino (64 AC). Esta no fue una jugada poco pensada, ni mucho menos poco arriesgada. Plutarco en su biografía de César describe las reacciones de todas las partes ante tan contundente acto:

Eran dos las facciones que había en la ciudad: la de Sila, que tenía el poder, y la de Mario, que estaba entonces decaída y disuelta, habiendo sido enteramente maltratada. Queriendo, pues, suscitarla y promoverla durante el mayor aplauso de su magistratura edilicia hizo formar secretamente las imágenes de Mario y algunas victorias en actitud de conducir trofeos, y llevándolas de noche al Capitolio las colocó en él. Los que a la mañana las vieron tan sobresalientes con el oro, y con tanto arte y primor ejecutadas, estando expresados en letra los triunfos alcanzados de los Cimbros, se llena ron de temor por el que las había allí puesto, pasmados de su arrojo; y ciertamente que no era difícil de acertar. Difundiéndose pronto la voz, y trayendo a todo el mundo a aquel espectáculo, los unos gritaban que César aspiraba a la tiranía, resucitando unos honores enterrados por las leyes y los senadoconsultos, y que aquello era una prueba para tantear las disposiciones del pueblo, a fin de ver si ablandado con sus obsequios le dejaba seguir con tales ensayos y novedades; pero los de la facción de Mario, que de repente se manifestaron en gran número, se alentaban unos a otros, y con su gritería y aplausos confundían el Capitolio. Muchos hubo a quienes al ver la imagen de Mario se les saltaron las lágrimas de gozo, elogiando a César hasta las nubes y diciendo que él sólo se mostraba digno pariente de Mario. Congregóse sobre estas ocurrencias el Senado, y levantándose Lutacio Cátulo, varón de la mayor autoridad entre los Romanos, acusó a César, pronunciando aquel dicho tan sabido que César no atacaba ya a la república con minas, sino con máquinas y a fuerza abierta; pero César hizo su defensa, y habiendo logrado convencer al Senado, todavía le acaloraban más sus admiradores y le excitaban a que pusiera por obra todos sus designios, pues con todo se saldría y a todo se antepondría teniendo tan de su parte la voluntad del pueblo.

El Triunvirato

El Triunvirato fue una oportunidad dorada para los propósitos y fines de sus miembros. Es lógico asumir que cualquiera de los tres miembros hubiera preferido quedarse con todo el poder, es la naturaleza humana después de todo, pero fueron las características particulares de cada uno de ellos y sobre todo la necesidad de fortalecerse ante sus enemigos las que los llevaron a unirse en este trio de poder. Entre las características más importantes con la que contaba cada uno de los triunviros nos encontramos por un lado la popularidad de César con la plebe, la cuantiosa fortuna y cantidad de propiedades y bienes de Craso, más la influencia militar y senatorial así como el apoyo de las legiones que poseía Pompeyo. Como Cónsul César supo manejar la situación política para agradar a los otros dos triunviros, es decir concederles grandes favores legislativos, llegando en algunas oportunidades al punto de forzar la constitución con tal de otorgarles dichos beneficios. En favor de Pompeyo aprobó la ley agraria que favoreció a los legionarios veteranos y en favor de Craso rebajó los tipos de interés que los recaudadores de impuestos debían de pagar al estado. Esto quizá nos es explicado por la importancia que César veía en fortalecer esta unión entre los Triunviros, en oportunidades tan dedicado a esto llegando a entregar a su propia hija a Pompeyo como símbolo de unión -matrimonio que floreció en un gran amor a pesar de haber sido arreglado-. César no sería el único Triunviro dedicado a fortalecer el Triunvirato, cada miembro de este estaba comprometido a desaprobar las leyes que afectaran a alguno de sus miembros.
En su tarea de Cónsul César no solo se preocuparía del Triunvirato, sino que también se dedicaría profundamente a mejorar una sociedad Romana que venía en caída moral y económica producto de tantos años de crisis interna. Instauró medidas en fortalecimiento de la familia, recompensaba económicamente a las mujeres con numerosos hijos; impulsó la restauración de la legislación agraria de los de los hermanos Graco; el otorgamiento de tierras estatales a los ciudadanos pobres con más de tres hijos junto a 20 mil soldados que volvían del frente de batalla -algo que era fuertemente reclamado por Pompeyo para sus veteranos-. Debemos destacar el uso del Acta Diurna -que podría considerarse el primer periódico de la Historia- con la cual se informaba a los ciudadanos de las novedades de la República y las medidas tomadas por su Cónsul.
Tras una sospecha de infidelidad por parte de Pompeya con Clodio Pulcher, César se divorcia de ésta pero no parece importarle demasiado. No es para extrañarnos, después de todo un matrimonio arreglado no es algo a lo que se le guarde mucho cariño. Mientras tanto seguía enfocado de lleno en construir su base de poder, y para esto le era fundamental asegurarse del control del único ejército emplazado en Italia, lo cual logra al declararse gobernador por 5 años de la Galia Cisalpina y Narbonensis -decisión que como veremos le será recompensada enormemente-. Al final de su período como Cónsul asegura la elección de Pisón y Gabinio -o Gavino dependiendo de la traducción preferida- como Cónsules, quedando entonces asegurado el terreno político de Roma bajo su tutela. César tomó a la hija de Pisón, Calpurnia, como esposa. Haciendo, en una movida relacionada, subir como Tribuno de la Plebe a Clodio. Todos éstos nuevos magistrados siendo clientes, en mayor o menor medida, de alguno de los Triunviros. Podemos pensar con toda la razón entonces que éstos, los Triunviros, eran a este punto una monarquía compartida y camuflada como República.
César entonces parte a su nueva provincia la cual se dispone a reorganizar y administrar. Con éste lejos la relación entre los Triunviros, lógicamente, comienza a deteriorarse. Decimos lógicamente ya que es claro el que César era una especie de intermediario, de eslabón si así lo prefieren, entre éstos poderosos hombres tan rivales en su pasado. Craso que aparentemente no había cerrado las heridas de su antigua contienda con Pompeyo, comienza a utilizar a Clodio como herramienta para deteriorar la posición de éste último; mientras que éste otro utilizaba a Milo para contrarrestar a Clodio, el peón de Craso. Así éstas dos figuras eran manipuladas como piezas de ajedrez en una batalla de intereses entre dos de los más poderosos hombres de Roma, arrastrando de esta manera no sólo a toda la esfera política sino también al pueblo hacia una previsible contienda. Durante este período la capital sufriría una corrupción endémica, y ciertamente una brutalidad como pocas veces antes vista. Los Senadores que no caían al chantaje eran asesinados, los caminos estaban desolados y las guardias urbanas no podían erradicar el crimen razón por la que vivían acuarteladas dejando a las ciudades en la total y brutal anarquía, la cual iba en aumento día a día. Qué más clara señal de la enfermedad de un estado que el ver un ejemplo de la situación desastrosa por la que Roma pasaba políticamente en su cúpula. Nos encontramos con que los votos eran vendidos y en los padrones aparecían individuos que no eran ciudadanos, los cuales figuraban solo para votar por algún 'patrón'. La violencia También era utilizada a la hora de ganar votos, golpeando a los que votaran 'erróneamente' e incendiando sus casas si éstos se 'equivocaban' en su voto. Pero toda situación de máxima tensión lleva, inevitablemente, a una ruptura. Si nos encontráramos en la situación de señalar cual fue el momento de ésta ruptura, que desencadenaría los sucesos que uno a otro llevarían a la guerra civil, como si fuera un domino político, indudablemente podemos señalar hacia este particular punto en la Historia como el lugar de quiebre. Pompeyo, por diferentes razones entre las cuales la de mayor peso fue su constante lucha contra Craso, comienza a acercarse al bando contrario de Senadores. En necesidad de aliados buscará la ayuda de Cicerón, quien se encontraba exiliado en Macedonia.
El Triunvirato ya no es ni la sombra de lo que era al momento de su formación, y en su corto tiempo de vida ya sufría de un grave debilitamiento. César, no ignorante de la situación, comienza a tomar noticia de este asunto, por lo que sabiamente decide presidir de mediador, tratando de esta manera intentar salvar la alianza. Esta mediación llega en el 56 AC con el acuerdo de Lucca, donde se restablece la relación entre los Triunviros, al menos se vuelven a soportar. Singular vuelco se logra gracias a una re-distribución de poder, sin duda alguna la única razón por la que se aliaron incluso en el primer momento. Deciden que Craso y Pompeyo serían candidatos al consulado y darían a César los votos necesarios en ciertas medidas que éste necesita. Se le otorgarían poderes proconsulares de Siria a Craso e Hispania y Egipto, que tan funestamente le resultaría luego, a un cliente político de Pompeyo. César podría contar con 4 legiones más -lo que, como veremos, le permitiría concretar la invasión a Britania-.
Mas, no obstante, esta reconciliación fue sólo en realidad un segundo aíre de respiro para una ya muerta alianza. No pasarían más de cuatro años cuando en el 52 AC se desencadenaría el fin del Triunvirato, tras un grave incidente que rompe la relación definitivamente. Con Craso muerto hacia ya un año, en el reino de los Partos -aproximadamente la región que hoy ocupa Iraq- luego de caer en una trampa hábilmente puesta por el enemigo, solo quedaban César y Pompeyo. Tanto Milo como Clodio, ambos sin poder propio ya que eran fichas de César y Pompeyo, utilizaban a los collegia -bandas armadas- para llevar continuamente el caos a sus contrincantes. Es entonces que la situación se descontrola y en una rápida sucesión de eventos Milo mata a Clodio, el pueblo -que desconocía de los negocios sucios de Clodio- se rebela e incendia el Senado, ya que consideraban a Clodio como un mártir y no como el personaje corrupto que realmente había sido con vida. Fue Pompeyo el que, luego de exigirle condiciones al Senado, concurriera con sus legionarios para reprimir la situación de descontrol y revuelta. A causa de ser el 'salvador' es entonces declarado por Cónsul sin colega -una forma política de decir Dictador- de esta manera Pompeyo tomaría el poder y ya no habría vuelta atrás.

Representación del rostro de César.

La guerra de las Galias

Las Galias otorgaban diferentes beneficios tanto económicos como estratégicos a Roma, y tácticamente era invaluable a las ambiciones de César. Teniendo en cuenta su proximidad a Roma y condición de estado fronterizo, así como puerta de entrada terrestre a la península itálica, era fundamental pacificar estas fronteras, ya que cuando estas se encontraban en guerra o rebelión estos hechos alteraban fuertemente la estabilidad de la península. Entre otras ventajas que las Galias otorgaban se encontraba principalmente la cantidad de hombres que daban una facilidad de reclutamiento muy buscada, e igual de importante así era el que estas tierras conformaban el trampolín de intervención a los territorios bárbaros.
Roma se vio introducida en este conflicto, o mejor dicho César contó con la excusa perfecta para introducirse, cuando los Helvecios -Helvetii- quienes entraban por Autun y poco después los Suevos -tribus germánicas lideradas por el rey Ariovisto- cruzando el Rhin con intenciones bélicas y de saqueo, iniciaran una guerra a gran escala contra las tribus celtas de las Galias. Según nos relata el mismo César la horda era masiva, pero más de la mitad de esta estaba conformada por niños y mujeres que acompañaban a los guerreros, junto con sus posesiones materiales. César fue su propio cronista, sus relatos coloridos y detallados junto con ilustraciones -De Bello Gallico, es como se llama dicha obra- enriquecieron y agrandaron los conocimientos que hoy no solo tenemos de su persona sino también de su obra.
Vencidos los helvecios y los germanos César marcha con sus legiones hacia el norte, 57 AC. Tras conquistar diferentes ciudades y pueblos César concurre a Lucca, eventos que mencionamos anteriormente, y obtiene una fuerza necesaria para conquistar sus planes de conquistar Britania -los cuales tenían un simbolismo especial ya que cometería en Occidente lo mismo que Pompeyo ya hiciera en Oriente, conquistar los límites del mundo conocido-. La conquista de Britania, planeada para el 55 AC tuvo que esperar debido a una nueva invasión germana, la cual sería rápidamente reprimida. Una vez solucionados los conflictos con las hordas invasoras César desembarca en Britania con dos legiones y somete a las tribus de Kent. Invasión que bajo ningún motivo fuera exitosa y que obligaría a César a replegarse bajo la necesidad de reformular su estrategia y reorganizar sus tropas. Fracasando en el primer intento pero logrando invadirla en su segundo intento, llegaría en el 54 AC al valle del Támesis, 54 AC. Conquistando gran parte del territorio Británico.
Pero la situación en la Galia no era calma ni mucho menos pacífica, las tribus galas querían su libertad y no convertirse en un protectorado como así lo esperaban las fuerzas romanas que se encontraban ocupando dichas regiones. Diferentes ataques esporádicos en distintos puntos pertenecientes a las tropas romanas, entre ellos fuertes militares, comenzaron a ocurrir y a escalarse entre si. Siendo un desencadenante y el ataque de mayor magnitud el llevado a cabo por Ambiorix -rey de los Eburones- quien saqueó y quemó el campamento romano en Atuatuca. Tal vez conscientes de las dificultades que César sufría políticamente en Roma, y con la seguridad de que saldrían vencedores dadas ciertas ventajas estratégicas, las diferentes tribus celtas decidieron unirse e ir a una guerra en escala mayor. Fue el jefe Arverno Vercingétorix el encargado de dirigir las fuerzas galas, ya que contaba con el título de jefe de todas las tribus. Luego de una serie de crudas y sangrientas batallas, Vercingétorix se vería obligado a refugiarse en Alesia, donde César lo finalmente venció y capturó, tras ordenar su cautiverio, reteniéndolo prisionero durante 6 años, decretaría su ejecución durante su pompa triunfal.
A final de cuentas en la Galia Los conflictos habrían durado entre el 58 a.C. al 51 AC. Varias de estas batallas y combates darían como resultado más de 3 millones de muertos, un millón de esclavos, de entre cientos de pueblos conquistados y dejando a Roma como reina indiscutida de Europa junto a César quien no se quedaría atrás y mediante el saqueo de increíblemente opulentos templos Druidas, y una cantidad inconmensurable de esclavos se convertiría en uno de los hombres más ricos y prestigiosos del mundo.

Antecedentes hacia La Guerra Civil

Sin un balance de poder, la situación llamaba para la catástrofe. Tanto César como Pompeyo consideraban que la República estaba llegando a su fin, pero ambos tenían visiones muy diferentes del tipo de gobierno a seguir. César quería conservar el status quo y pretendía un liderazgo progresivo, en si no deseaba que "el Senado sufriera daño alguno". Si bien esto puede sonar como una política en demasía altruista para la época, las intenciones de César estaban más enfocadas a incrementar su control e influencia personal en el estado, que en el buscar el verdadero poder del pueblo. Pero de todas maneras, dándose los deseos de César, el pueblo vería su situación democrática ampliamente mejorada en comparación al actual unilateral Senado. Por otra parte Pompeyo, y como veremos lo logra por muy breve tiempo, pretendía un gobierno dictatorial donde el fuese la cabeza y el músculo al mismo tiempo. Una vez que Pompeyo se convierte en 'dictador', dados los eventos anteriormente mencionados, se alía totalmente a los optimates.
Este distanciamiento entre ambos era evidente desde hacia un tiempo por diferentes razones. Los crecientes celos de Pompeyo hacia los triunfos de su aliado que combinados con la muerte de Julia en el 54 AC, hija de César y esposa de Pompeyo, distanciaron a éstos dos personajes aún más permitiéndonos observar en este punto particular de la historia los caminos de ambos separarse irremediablemente, lejos de cualquier reconciliación posible. Sin embargo Pompeyo no tardaría en encontrar una nueva esposa, pero no sería algo muy placentero para César ya que el nuevo matrimonio de Pompeyo, el cual se realiza por conveniencia, con Cornelia -hija del ferviente enemigo de César, Escipión- seria otro punto de quiebre en torno a la guerra. Por el lado del Senado el miedo continuaba creciendo ante los triunfos de éste general imbatible, quien a pesar de todos los pronósticos, logra llevar adelante, y victorioso, batallas de dimensiones no vistas desde los tiempos de Alejandro el Grande.
Al poco tiempo de haber sido Pompeyo declarado cónsul sin colega los optimates requerirían un conjunto de acciones inmediatas para limitar a César. Pompeyo sin cuestionar consentía las acciones que éstos proponían contra César y a pesar de que éste tuvo una propuesta de paz para con el Senado esta fue rechazada y se lo declaró enemigo público luego de que el Senado convenciera a Pompeyo de que César era una gran amenaza para la República y éste tomara el mando de las tropas en la península itálica. Para este entonces César no tuvo otro remedio que reagrupar su ejército y luchar. Llamó a la décimo tercera legión y tras un discurso en el que recalcó los problemas de la República y la patética situación del actual gobierno en Roma los soldados fervientemente le dieron su apoyo. Tal fue el acojo de sus tropas que, aunque éste no pudiera ofrecerles la soldada -paga especial a los soldados- requerida, estas le otorgaron su apoyo incondicional. El 10 de Enero del 49 AC César cruza el Rubicon dando inicio a la Guerra Civil.

Guerra Civil

La guerra duró 4 años y abarcó el territorio de toda la República, incluso territorios más allá de las fronteras Romanas. César siempre contó con el apoyo del pueblo, y esto fue notable en este período tan particular de la historia. Las ciudades abrían sus puertas y lo recibían como un héroe: "las aldeas lo saludaban como un dios" según nos cuenta Cicerón, mientras César avanzaba por la península itálica rumbo a Roma. Ante este impetuoso avance, y aunque contaba con tal cantidad de tropas que llegaba a doblar a las de César, Pompeyo huye de Roma, junto con los senadores y magistrados, hacia Grecia. Esta huida no se puede catalogar de cobardía. César contaba con fuertes refuerzos que venían de las legiones emplazadas en la Galia que durante el invierno habían quedado varadas en sus estaciones, algo que hubiera sido en extremo peligroso para los pompeyanos. La estrategia de éste era reagruparse en Grecia y desde allí vencer a César cuando éste fuera a su búsqueda, que ciertamente lo haría ya que no podía dejar un foco de oposición tan grande acumulando fuerzas que en cualquier momento vendrían a reconquistar la capital. César a su llegada a Roma es nombrado dictador, pero tras 11 días abandona este cargo y es declarado cónsul, no porque no deseara este poder sino porque debía jugar su juego de manera aplacada para no despertar un resentimiento en la sociedad, en fin, no quería que el pueblo ni los ricos sintieran que "se cambiaba un mal por otro".
Como mencionamos en el párrafo anterior César estaba obligado a seguir combatiendo a las tropas de Pompeyo -al cual César no guardaba un odio profundo y hasta podría haber llegado a un acuerdo si éste se hubiera dignado a discutir la situación-. Marchando con su ejército hacia Hispania, donde Pompeyo contaba con 7 legiones -recordemos que había sido dispuesto como procónsul de Hispania en el tratado de Lucca-. César se enfrenta y derrota estas tropas. Su actitud conciliadora con los vencidos hizo que varios pueblos ibéricos abandonaran a Pompeyo y se unieran a su causa. Continuó con su lucha hacia Pompeyo dirigiéndose al Este, más precisamente Grecia, donde como hemos dicho Pompeyo se había replegado. El problema de llegar a tan remoto lugar era el transporte marítimo de sus tropas, el cual acortaría el viaje considerablemente y sobretodo los peligros del viaje por tierra duro y áspero a cualquier hombre, más aún a un ejército. Este transporte César lo consigue hábilmente en Brindsium donde logrando transportar a sus tropas hacia Egipto y, luego de romper el cerco impuesto por Pompeyo, que pretendía cortar su línea de suministros, se dirige a Tesalia -ciudad Griega de vital importancia-. Por el camino hubo pequeño enfrentamientos con tropas leales a su enemigo, pero la fortuna estuvo de su lado. Luego de idas y venidas logra enfrentar a Pompeyo quien se encontraba acantonado con un gran ejército y esta vez decidido a resistir. Las tropas de éste duplicaban prácticamente a las de César, pero éste último con una admirable capacidad estratégica, y mucha fortuna, logró derrotarlo en el 48 AC, luego no si, de una imponente batalla donde debido a un error en el ataque de caballería de Pompeyo, que termino barriendo a sus propias tropas, al verse en fuga de una cohorte de César que impuso una resistencia formidable en el flanco atacado por dichos jinetes. Es importante aclarar que no fue tan simple para César este triunfo ya que en la batalla anterior a la de Tesalia estuvo apunto de ser derrotado, y solo por un pequeño margen táctico logró esquivar dicho destino. Ya habiendo aplastado a la mayoría del ejército pompeyano César, quien demostraría una rara cualidad al perdonar y restituir con los viejos honores y cargos a sus enemigos, vuelve a ser indulgente con los vencidos y libera a los senadores y caballeros; Además quema correspondencia dirigida a Pompeyo, sin abrirla, lo que le pudo haberle traído problemas a varios. Esta indulgencia y magnanimidad logra que una gran cantidad de hombres enemigos se unan a sus propias legiones. Quedando, así entonces, como único gran señor de Roma. Luego de la derrota Pompeyo huye a Egipto -48 AC-, territorio donde anteriormente obtuvo triunfos, pero es traicionado y asesinado por un servidor de Ptolomeo, quien enviando un hombre que anteriormente había servido en sus filas, las de Pompeyo, lo embosca al bajar del navío que lo transportaba y corta su cabeza para entregarla posteriormente como trofeo a César.
César se dirige a Egipto y se entera de la noticia y, según los historiadores clásicos, llora al ver la cabeza de su antiguo aliado y posterior enemigo, tal vez sin guardar rencores y queriéndole ofrecer el perdón -algo que sin duda alguna hubiera elevaría públicamente su personalidad- o por, como dicen los relatos clásicos: "asustado lo trágico del destino común de todos los hombres". Mientras tanto en Roma se lo vuelve a nombrar dictador, con derecho a decidir sobre la guerra y la paz sin consultar al pueblo ni al Senado.
César no vuelve inmediatamente a Roma y se queda algún tiempo por estos lugares donde conoce a Cleopatra, hermana-esposa de Ptolomeo, y entre quienes había un conflicto por la supremacía del territorio. César entablaría una relación con esta reina, a quien como veremos ayuda a subir al poder, y de esta relación posteriormente tienen un hijo no legitimo, Cesarion -quien nacería poco después de la guerra de Alejandría-. Luego de reorganizar el territorio y pedir tributo se enfrenta en la guerra de Alejandría, iniciada por nobles egipcios que se oponían a las reformas propuestas por César y a los fuertes tributos que éste demandaba. En esta reorganización territorial no solo estableció jurisdicciones sino que también se encargó de asuntos administrativos como temas fiscales y el arreglo de rutas de granos para proveer a Roma. Luego de aplacar una sublevación del rey del Bósforo Farnaces, en una batalla que duró 4 horas -47 AC-. César en un reporte comenta: "Vini, Vidi, Vinci" -Vine, vi, Vencí- , burlándose de los triunfos militares de Pompeyo en Oriente sugiriendo que estos se debían a luchar contra enemigos débiles. Para encargarse de sus asuntos en Roma nombra a Marco Antonio como su lugarteniente, lo que en ausencia del César, lo convertía en la máxima autoridad en Roma e Italia. Luego de una campaña en Oriente, cuyo objetivo era limpiar la zona de tropas pompeyanas, vuelve a Roma. En Roma César releva a Marco Antonio y es elegido cónsul en el 46 AC junto con Emilio Lépido -persona de importancia histórica quien será uno de los triunviros del Segundo Triunvirato junto a Marco Antonio y nada más ni nada menos que Octavio, es decir, Augusto-.
Con Roma en tranquilidad César se dirige hacia África para eliminar los últimos remanentes pompeyanos de la región -recordemos que varias tropas estaban dispersas y sus ejércitos al mando de sus antiguos legados y sobretodo personajes como Catón al mando-. Este enfrentamiento se da en Thapsos y significa una victoria monumental para César ya que dos de sus rivales históricos cometerán suicidio luego de esta derrota. Pero sin embargo no estaban los pompeyanos completamente derrotados, los hijos de Pompeyo se dirigen hacia Hispania para continuar resistiendo y clamando por su 'legitimo' derecho. Luego de esta batalla la preocupación de César consistiría en la reorganización de África, hizo arreglos geo-políticos en la región y administrativos a nivel económico, pero no se mantuvo tanto tiempo como en Egipto ya que esta región fue históricamente pobre y no presentaba un gran desarrollo que administrar. César es nombrado dictador por tercera vez y Praefectus Morum, cargos que le permitirían realizar una gran cantidad de reformas posteriormente. Luego de su triunfo en Thapsos César recibiría 4 triunfos -por las Galias, Alejandría, el rey del Ponto y la campaña en África)-. Suetonio, describe con buen detalle como fueron estos:

Concluidas las guerras, disfrutó cinco veces de los honores del triunfo, cuatro en el mismo mes, después de la victoria sobre Scipión y con algunos días de intervalo, y la quinta después de la derrota de los hijos de Pompeyo. Su primero y más esclarecido triunfo fue sobre la Galia, después el de Alejandría, el de Ponto, el de África, y en último lugar, el de España, y siempre con fausto y aparato diferentes. En su triunfo sobre la Galia, cuando pasaba por el Velabro, fue casi despedido del carro a consecuencia de haberse roto el eje (26); subió luego al Capitolio a la luz de las antorchas, que encerradas en linternas, eran llevadas por cuarenta elefantes alineados a derecha e izquierda. Cuando celebró su victoria sobre el Ponto, se advertía entre los demás ornamentos triunfales un cartel con las palabras VENI, VIDI, VINCI (llegué, vi, vencí), que no expresaba como las demás inscripciones los acontecimientos de la guerra, sino su rapidez.

En Hispania Cneo Pompeyo -hijo de Pompeyo- al mando de un reducido ejército conquista las Baleares, a pesar de que luego de la batalla de Ilerda César consiguiera el apoyo de varias facciones, todavía había focos pompeyanos en la zona. Los pompeyanos trataban de desgastar a César, quien prontamente fue por éstos, mientras éste quería un encuentro decisivo pero éstos trataban de evitarlo a toda costa, hasta que en el 45 AC César pone fin a la Guerra Civil al derrotar, en la llanura de Munda, al ejército de Cneo Pompeyo, quien murió en la huida. Solo un hijo de Pompeyo, Sexto Pompeyo, quedaría vivo.

Poder absoluto

Pasada la Guerra Civil César prontamente retorna a Roma como líder indiscutido, de hecho el mundo desde los tiempos de Alejandro nunca había contado con un líder tan poderoso. Pero su liderazgo se vería a prueba en Roma al enfrentar los problemas magnánimos que esta sufría luego de tan cruenta guerra. Entre los mas graves se encontraba la economía, que estaba desplomada por el piso. No es difícil de imaginar el alcance de la guerra viendo que según un censo ordenado por César la mitad de la población había perecido en los cuatro años que duró. Como si los problemas económicos y sociales fueran pocos los soldados comenzaron a rebelarse, y esto no sería un problema más sino que sería el gran problema de César. Como éste bien remarcó: "Mis soldados dependen del dinero, que depende de la fuerza, que depende de ellos mismos". Roma era ahora una dictadura en transición a un nuevo sistema de gobierno, el cual todavía no estaba definido del todo. Los soldados eran una pieza clave en la cohesión social y un amotinamiento de estos sería absolutamente catastrófico. Por lo que César debió mantener contentadas a sus tropas y sobretodo cumplir con sus promesas. Entre ellas las reparticiones de tierras a los veteranos y las fuertes sumas de dinero que había prometido eran una pieza fundamental en mantenerlas a raya. Pero no solo se tendría que preocupar por el animo de las tropas, también debería mantener calma a la población. Para esta aplicaría una serie de políticas demagógicas, entregando juegos y espectáculos junto con comida e incluso fiestas que resultaban en imponentes banquetes para miles de ciudadanos. Seguramente que estas festividades, juegos y comida gratis no sacarían a la población de sus problemas, pero la harían olvidarse de ellos por un tiempo. Al menos por el tiempo necesario hasta que César pudiera poner la situación en orden. Por Suetonio sabemos:

Además de los dos sestercios dobles que, al comienzo de la guerra civil, había otorgado a cada infante de las legiones de veteranos a título de botín, dióles veinte mil ordinarios, asignándoles también terrenos, aunque no inmediatos para no despojar a los propietarios. Repartió al pueblo diez modios de trigo por cabeza y otras tantas libras de aceite, con trescientos sestercios que había ofrecido antes, añadiendo otros cien en compensación de la tardanza. Perdonó los alquileres de un año en Roma hasta la cantidad de dos mil sestercios, y hasta la de quinientos en el resto de Italia. Agregó a todo esto distribución de carnes, y después del triunfo sobre España, dos festines públicos, y no considerando el primero bastante digno de su magnificencia, ofreció cinco días después otro más abundante.

Podemos decir sin lugar a dudas que ciertamente en su meta existía el recuperar a Roma como ciudad y estado, pero es algo que nos es muy difícil asegurar ya que no pudimos observar una evolución y desarrollo en sus políticas, producto claro del poco tiempo que transcurrió desde el fin de la Guerra Civil hasta su asesinato. Sin embargo dentro de lo que sí podemos ver se encuentra el hecho de que César tomaría medidas muy claras para desarticular el antiguo sistema estatal de gobierno Romano. Lo vemos más claramente en una de sus principales medidas al aumentar el número de senadores de 600 a 900, así estos pasarían más tiempo discutiendo en la burocracia de los debates y las votaciones y no tanto tiempo decidiendo en concreto. De cierta forma transformaría al Senado de un órgano legislativo a uno administrativo -algo que Augusto concretaría definitivamente en el Principado-. Suetonio es el que nos comenta en su Biografía de César, que era este mismo quien remarcaba que la República era simplemente "una máscara, sin realidad alguna". Pero, sus medidas, no serían solo de interés político, varias de las medidas tomadas por César, harían un hincapié muy fuerte en lo social  lo económico y lo administrativo. Como por ejemplo la redistribución de tierras, junto con la condonación de deudas, de esta manera luchando contra la pobreza y la desocupación. Algo que combinaría junto a programas de construcción en diferentes partes como Grecia, España y Roma. El alivio a la densa población lo intenta lograr enviando ciudadanos a colonizar Cartago y Corinto. Económicamente una de las medidas más importantes fue el promulgar la Ley de banca rota y varias leyes que se mantuvieron casi similares hasta nuestros días. La distribución de tierras a militares, formando colonias enteras de ex-legionarios tenía un doble uso. Por un lado aliviaba la población y contentaba al ejército, por otro lado estas eran emplazadas cerca de las fronteras dando un caudal de hombres si surgía algún problema fronterizo. Las provincias se vieron beneficiadas con ciudadanías romanas, entre estas varias de las ciudades leales en la guerra recibieron su ciudadanía. El calendario luni-solar fue sustituido por el calendario Juliano del astrónomo Sosigenes de Alejandría ya que este ya no predecía más las estaciones -click aquí para leer más sobre el Calendario Romano-.
Sin duda alguna el poder de César era enorme. Pero para comprender correctamente cuanto poder tenía, debemos ver sus cargos políticos, que no eran más que pantallas para justificar este poder. Al momento de su muerte César era dictador perpetuo; censor, haciéndolo inmune a los tribunos del pueblo; pater patriae -padre de la patria- así teniendo un carácter además civil en su mando. A nivel religioso había sido declarado pontifex maximus de por vida, teniendo así un fuerte control sobre la religión y lo único que lo separaba de ser llamado monarca era nombrarlo de manera formal, como dice el dicho "era un rey sin corona". Algo que sin duda alguna lo hubiera realizado en el momento que sienta que "el pueblo estuviera listo para aceptar un monarca". Lo mas probable es que su modo de reinado se hubiera inspirado en las monarquías helenísticas, que ciertamente le impresionaban. Podemos ver un indicio de esto al tener en cuenta que el comenzó a divinizarse, algo que luego seria llevado a su máxima expresión por el "culto al emperador" en el imperio".

El asesinato

Sus asesinos quienes entre los más importantes se encontraban Bruto, Casio y Casca no eran nuevos a la vida de César. Bruto fue sin duda alguna el mas grande de los traidores en esta conspiración, era visto como un hijo por César a pesar de haberse alineado en el lado de Pompeyo durante la Guerra Civil, Cesar no solo lo perdonaría por esto sino que además le permitió mantener su antiguo status social. Casca, otro gran traidor, quien en el pasado había sido su enemigo y César perdonara dos veces su vida y Casio quien estuviera alineado a su lado en la Guerra Civil pero su deseo por el dinero y la riqueza hicieron que traicione vilmente a César al no haberle dado éste un cargo importante al finalizar la guerra. Siempre mantuvieron el mayor de los sigilos al respecto de sus oscuros y traicioneros planes. Reuniéndose en las diferentes casas de los confabuladores donde tramaban y planeaban diferentes maneras de asesinarlo. Luego de discutir acaloradamente las distintas formas de como hacerlo y la justificación que podrían introducir a esto, llegaron a un acuerdo en el que establecieron que el asesinato se cometería en el Senado. Ya que personas que no pertenecían a este orden no podían ingresar y una daga era fácil de esconder en el umbo -uno de los pliegues de la toga-. Pero la razón de mayor peso es que si el asesinato se cometía en el Senado, existiría la justificación perfecta a manera de "se ha eliminado al tirano por el bien de Roma" Con esta excusa los asesinos pretenderían justificar sus acciones ante el pueblo y la aristocracia, excusándose al actuar en nombre de las libertades.
Según cuenta la historia César se vio enfrentado a una serie de designios por parte de su esposa, quien tuvo sueños en los que César aparecía tirado en el piso; y otro le llegó unos días antes por parte de su sacerdote, quien luego de practicar los sacrificios estableció que el futuro no se veía bien para César, advirtiéndole que se guarde de los "Idus de Marzo", por lo que sus amigos y esposa le pedirían que no vaya al Senado. César aceptaría esta propuesta en un principio, pero sería el mismo Bruto el que lo convencería diciéndole que "haga de su coraje su propio destino", palabras que cautivaron a César decidiendo ir al Senado. Camino al Senado, cuenta la historia, un hombre le entregaría un pergamino al grito de "Léelo César! léelo antes de entrar a la Curia" pero César apresurado no lo haría y entra a esta con el pergamino en mano.
Los hechos de como ocurrió este crimen nos llegan en mayor medida gracias al historiador griego Damaskenos, quien entrevistaría a varios testigos oculares y anotaría los recuentos de lo sucedido. El asesinato ocurrió rápidamente. Al entrar al Senado fue saludado por los miembros de este siendo flanqueado por sus prontos a ser asesinos. Lucio Tulio Cimbro, un antiguo partidario de César posiblemente enemistado por el destierro de su hermano, fue el que daría la señal al resto de los asesinos. Para esto se acercaría a César pidiéndole por su hermano, y comenzarían a forcejear rasgando la toga de César al mismo tiempo que comenzaría a gritar para que los demás lo ataquen. Prontamente los asesinos sacaron a relucir sus dagas, el primero en herir a César fue Servilio -Servilius Casca- quien lo apuñaló en el hombro izquierdo y a este ataque siguió el del hermano de Servilio, quien apuñala a César en sus costillas. Casi instantáneamente siguieron los de Casio quien cortó la cara de César y el de Décimo Bruto. Los asesinos no lo hacían con tranquilidad, muchos de ellos estaban extremadamente nerviosos al punto de apuñalarse entre ellos por error. Longino -Longinus- por error hiere a Bruto en su mano y Minucio -Minucius- a Rubrio -Rubrius- en el muslo, mientras lo apuñalaban como salvajes una y otra vez. César caería a los pies de la estatua de Pompeyo. No sin antes haber sido apuñalado por gran cantidad de hombres que se abalanzaban sobre el como perros salvajes queriendo su tajada.
Es extremadamente difícil juzgar a un líder por sus hechos, ya que políticamente estos pueden ser subjetivos a un fin mayor y pueden ser fácilmente mal interpretados. Pero sí podemos saber cuan bueno fue un líder asesinado por la reacción del pueblo a su asesinato. Esto es los que no cuenta Apiano:

...Un hombre que se volcó fuertemente a la causa popular y altamente experimentado en el ejercicio del poder, fue asesinado en la Curia del Senado por Bruto y Casio producto de los celos a su inmenso poder y además por el deseo de continuar con la constitución estatal tradicional. El pueblo de hecho lo extrañó más que a ningún otro; comenzaron una cacería de sus asesinos, le dieron un funeral en el medio del Foro y construyeron un templo en el sitio donde estaba la pira, además le ofrecían sacrificios como si fuera un dios.


 

Los Idus de Marzo. Pintura que representa el asesinato de César en la Curia de Pompeyo. Observamos en ella como mientras lo apuñalaban nadie salió en ayuda de César.

Problemas físicos

La popularidad sobre la epilepsia que padecía César llega al público general gracias a Shakespeare, que si bien no fue históricamente correcta su representación, de un César tirano asesinado por héroes libertadores, la cual la podemos entender como un recurso romántico a su obra o un simple desconocimiento profundo de la historia, en su comentar del padecimiento de epilepsia de César si estuvo en lo correcto. Hay varias fuentes que indican este padecimiento. Siendo Suetonio una de las principales quien nos comenta que César sufrió dos ataques mientras oficiaba sus funciones. Plutarco escribe sobre César sufriendo una crisis en África, casualmente esta lo atacó en medio de la batalla de Thapsos; por otra parte Apiano nos habla de las "convulsiones repentinas" que sufría. Lo que no sabemos bien hoy en día es si César realmente lo ocultó para no mostrarse débil, como se creyó durante muchos años. Los estudiosos actuales sugieren que César podría haber utilizado su epilepsia como propaganda ya que, en el pasado, Alejandro el Grande también habría sufrido de ésta.

Difamación por sus enemigos

No importa el tiempo ni el lugar, en la humanidad siempre habrá una constante invariable: La difamación en base a la envidia y el miedo hacia un personaje grande y poderoso. Cuando una persona logra superarse y alcanzar niveles superiores, y en el caso de Julio César tan épicos y magnánimos que sería tarea imposible definirlos con palabras, los contrincantes comienzan a ver, a comprender, dicha superación y en los peores de los casos tratan de eliminarla o limitarla con todo tipo de sucias artimañas y mentiras.
César no fue ajeno a la difamación, de hecho, debió de soportar un caudal inmenso de rumores y mentiras. La mentira más grande, difundida nada más y nada menos que por sus máximos enemigos en el Senado, ésos mismos enemigos a los que César, tras derrotarlos, incluso luego de que éstos mismos le hubieran traicionado anteriormente, perdonaría la vida y restituiría sus cargos demostrando un grandeza sin paralelo, fueron los que comenzaron el rumor sobre la presunta homosexualidad de César. Para difundir ésta mentira utilizaron un episodio de su pasado. Cuando éste era un joven oficial, en uno de sus tantos viajes al servicio de Roma, serviría como copero del Rey Nicomedes de Bitina -el copero era el joven que servía el vino-. Es entonces basándose en un episodio de la mitología Griega es que los traicioneros Senadores comenzaron a difamar a César -El episodio refiere a Ganimedes un joven que tras ser secuestrado por Zeus oficiaría como su copero para luego ser sodomizado por éste-. Sin embargo no hay nada más alejado de la realidad. Ya vemos de principio que basarse en un episodio mitológico para desacreditarlo no es muy serio que digamos. Segundo, como hemos podido observar a lo largo de éste artículo de la vida de César, él era un hombre estudioso de las culturas foráneas. Y, como todo buen estratega, utilizaba éstos conocimientos para su provecho. Lo hemos visto en la Galia donde sus conocimientos de la cultura, costumbres y tradiciones tanto de los Celtas como de los Germanos eran intachables y los utilizaba constantemente para planear sus estrategias militares; o el matrimonio con Cleopatra según la tradición Egipcia -fides- para así granjearse la simpatía del pueblo. Para Julio César no tenía mucho sentido o importancia ser un copero, de hecho, para él era solo tirar vino en una copa. Pero para éste Rey Oriental era importante ya que mostraba respeto. Por lo tanto César no tendría problema en pasar media hora sirviendo vino si es que esto le ayudaba a su cometido.
Sin embargo volvamos a los enemigos de César, los que comenzaron los rumores y desprestigios. Si éstos no estaban ofendidos por el poder y prestigio militar de César lo estaban, literalmente, por los cuernos que les ponía. César tenía un vicio hacia las mujeres casadas, de hecho un relato famoso es el que durante un triunfo le llegan a gritar: «Déjate de mirar a las matronas, calabaza calva. ¡Confórmate con las prostitutas!». La cuestión principal es que éstos oscuros traicioneros y confabuladores no pudiendo haberlo bajado con rumores, intrigas y desprestigios decidieron hacerlo con el frío hierro de los puñales cuando lo asesinaron traicioneramente como vulgares matones, sí, ésos mismos a los que César en el pasado tras vencerlos les perdonara la vida fueron los mismos que lo asesinaron y los mismos que corrían rumores sobre su persona. Ya podemos ver cuán confiables eran éstos rumores. Afortunadamente la traición sería vengada por el heredero de César, el gran César Augusto, quien no sería tan caritativo hacia sus enemigos como su tío.

Información adicional

Cesar también fue conocido bajo los siguientes nombres en diferentes regiones, muchas de estas como Tzar o Kaiser eran cargos politicos de maxima autoridad: Ghiugliu Cesaru; Giulio Cesare; Iolius Caesar; Ioulios Kaisar; Iulius Caesar; Iulius Cèasar; Iwl Cesar; Jules César; Juli Cèsar; Julije Cezar; Julio César; Júlio César; Julio Cezaro; Julius Cäsar; Julius Cæsar; Julius Cesar; Julius Cezar; Júlíus Sesar; Juliusz Cezar; Schül Caesar; Xulio César; Xuliu Cesar; Yulius Keissar; Yūlyūs Qaisar

Los populares.
Anteriormente refiriéndonos a César mencionamos a los populares. Estos eran senadores que, siguiendo el modelo impuesto por los Graco, rompían con la estructura de consenso aristocrático. Cuando el respaldo senatorial no se conseguía podían recurrir a la plebe, y si esta aceptaba, las demandas propuestas adquirían rango de ley.

Frases:

"Mis soldados dependen del dinero, que depende de la fuerza, que depende de ellos mismos"

"Seré lo que los dioses y mi propia voluntad decreten"

"Todavía podemos retroceder, pero si cruzamos este puentecillo, todo habrán de decidirlo las armas" Antes de cruzar el Rubicón. Los doce Césares, por Suetonio.

"Seré lo que los dioses y mi propia voluntad decreten"

"Vini, vidi, vinci" Luego de la batalla de las 4 horas, en referencia a su aptitud militar y un claro desafío a Pompeyo.

"Alea iacta est" La suerte está echada, aunque no está confirmado que fuera de su autoría. A las orillas del Rubicón antes de iniciar su marcha Roma.

"Estoy por conocer un ejército sin un líder, y luego encontraré un líder sin un ejército" Refiriéndose al ejército de Pompeyo en Hispania.

"¿Cuál es la mejor forma de morir?" un día antes de su muerte.

"Et tu Brute" Segundos antes de morir.

Curiosidades

  • El Mes de Julio lleva su nombre, en honor a que fue este el mes de su nacimiento.

  • La operación Cesárea lleva este nombre ya que César nació gracias a esta. Si bien los historiadores modernos lo niegan ya que la madre de César prosiguió viva luego de su nacimiento.

  • Suetonio nos dice de César era un hombre apuesto "de estatura elevada cara redonda y ojos negros y vivos", acomplejado por su calvicie prematura "se atraía sobre la frente el escaso cabello de la parte posterior". Cuando recibió la corona de laurel la dejó puesta ya que le era útil para ocultar su calvicie.

  • Suetonio informa sobre problemas con pesadillas y dos ataques de epilepsia mientras desempeñaba cargos públicos

  • Su caballo, Genitor -padre en Latín-, que presentaba atavismo en las patas, fue alabado por los augures diciendo que quien lo montara dominaría el mundo. César no permitió que nadie lo monte más allá de el mismo. Genitor sería su caballo en las Galias y durante el cruce del Rubicon. Luego enviaría a construirle una estatua frente al templo de Venus.

  • En la batalla de Munda -última gran batalla contra fuerzas pompeyanas-, la cual fue una brutal y épica batalla, César para darle coraje e impulsar a sus hombres decidió pelear en las líneas como un soldado más.

  • César es el inventor del libro encuadernado. Producto de sus constantes viajes y campañas los rollos de papel le tornaban incomoda su tarea de transportar su gran cantidad de textos. Siendo un gran amante de la lectura y un constante escritor desarrollo un sistema en el que las hojas eran puestas consecutivamente, cosidas y apiladas en volúmenes. De esta manera César no solo empezo a guardar su literatura sino también enviar los reportes al Senado, popularizando el sistema entre la elite romana.

  • Sula le tenía resquemor dada su actitud altiva, se remarca con su famosa frase "Regocíjense, más sepan que llegará un día en que ése, que tan caro les es, destruirá el partido de los nobles que todos hemos protegido; porque en César hay muchos Marios." dicho al firmar el indulto que lo liberaba de los cargos de enemigo.

  • Organizó la segunda invasión naval más grande de la historia -la primera ocurrió casi exactamente 2000 años después en Normandía durante la segunda guerra mundial- en su segundo intentó por conquistar Britania.

  • En el 59 AC el cónsul colega de César fue Marcus Calpurnius Bibulus, quien no podía contrarrestar las imposiciones de César y terminó recluyéndose en su casa utilizando, en vano, pretextos religiosos para declarar nulas las propuestas de César. Pero César pudo pasar la mayoría de las medidas que propuso y es por esto, como si hubiera gobernado solo, es que a manera jocosa la gente se refería a este año como el de "Julio y César".

  • Vestía largas prendas sujetadas por un cinturón un tanto flojo, a lo que Sula dijo: "Desconfiad de ese joven tan mal ceñido". Luego, tras que César creciera en poder, Sula diría: "Qué quieren, me dejé engañar por su cinturón mal puesto "

  • Tuvo fama de seductor inescrupuloso y es esta una de las razones por la que aristocracia llegó a odiarlo.

  • Antes de partir a su puesto de Cuestor en Hispania César ofrece un elogio fúnebre a su tía Julia -esposa de Marius- y a su esposa Cornelia -Hija del Cónsul Cinna-. En este elogio recordó que su gens Julia estaba emparentada con Venus, como es lógico asumir los optimates no lo tomaron muy bien.

  • De joven largó en llanto al llegar al templo de Hércules y ver la estatua de Alejandro Magno. Entonces exclamó que a su edad Alejandro ya había conquistado muchas naciones, mientras el no había logrado nada memorable.

  • Cundo llega a Egipto y le muestran la cabeza de Pompeyo, César se larga en llanto por el solo hecho de pensar que todos los hombres compartían la muerte como destino común.

Línea temporal

100 AC

César Nace en Roma

85 AC

Su primer matrimonio

82 AC

Proscrito por Sula y debe escapar

81 - 79 AC

Actúa militarmente en Asia y Cilicia

73 AC

Elegido pontifex maximus

75 AC

Capturado por piratas

69 AC

Oficia de Cuestor en Hispania Ulterior

65 AC

Es Edil

63 AC

Conspiraciones de Catilina, elegido prontifex máximo y pretor urbano

59 AC

Es elegido cónsul gracias a las influencias del Primer Triunvirato

58 AC

Termina su consulado y Comienza la campaña en las Galias

55 AC

Invade Britania

54 AC

Muerte de su hija Julia -esto es un hito en el deterioro de la relación entre César y Pompeyo-

53 AC

Muerte de Craso

52 AC

Batalla de Alesia contra Vercingétorix

50 AC

Comienzo de la Guerra Civil

48 AC

Triunfa sobre Pompeyo en Grecia, es elegido dictador en Roma pero renuncia y es vuelto a ser elegido cónsul

47 AC

Se mueve hacia egipto y se encuentra con Cleopatra

46 AC

Vuelve a ser declarado consul -por tercera vez- y triunfa sobre África

45 AC

Triunfa sobre los últimos remanentes pompeyanos y se lo declara dictador de por vida

44 AC

Es asesinado el 15 de Marzo

Fuente Imperivm


AVIZORA
TEL: +54 (3492) 434313 /+54 (3492) 452494 / +54 (3492) 421382 / ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com - Copyright © 2001 m. Avizora.com