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En búsqueda de incrementar sus
conocimientos César llega a Rodas para estudiar retórica y filosofía
bajo la tutela de Apollonius Molo. Luego de concluidos estos estudios
César vuelve a Roma para así continuar con su carrera política. En el 73
AC es elegido pontífice máximo -Pontifex Maximus, máxima autoridad
religiosa, demostrando de ésta manera que contaba con un gran apoyo
popular ya que se impone contra otros postulantes de mayor rango social-.
César ocupa este cargo luego de la muerte de su tío, Aurelio Cota el
mismo que lo salvó de Sula. -Como veremos más adelante César le debe
mucho este familiar, no solo salvo su vida al conseguirle el indulto.
También le dejó un puesto de poder entre la nobleza romana, y fue el
quien le abriera las puertas a Craso, ya que éste formaba parte de su
círculo personal de confianza-. Durante los años siguientes César
dividiría su tiempo entre la política y las mujeres generando una áspera
relación con la aristocracia. Esto, y un ataque a sus intereses llevaron
a un deterioro de las relaciones.
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Imponente estatua de César
mostrándolo en toda su gloria vestido con su
armadura de general.
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Busto conmemorativo a Gayo Julio
César. Podemos observar una calidad de tallado
exquisita, quizá un tanto exagerado ea cantidad de
pelo, pero un excelente trabajo en fin
(la imagen ha
sido reducida, click en la imagen para verla en su
tamaño original (abre en una nueva ventana).
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César aliado a Craso y
Pompeyo forja su camino al poder
Una sucesión de eventos importantes que
moldearán el futuro político de Roma ocurren en este período, la
rebelión de los esclavos liderada por Espartaco -La cual fue
impulsada por las duras condiciones que estos padecían combinada con un
fuerte descontento de la clase plebeya-. La rebelión de los
esclavos genera una crisis de significante alcance en el seno en el
Senado ya que no podían contener política ni mucho menos militarmente a
los rebeldes, quienes conseguían triunfo tras triunfo en el campo de
batalla encargándose de eliminar una y otra vez las legiones que eran
enviadas a reprimir el levantamiento. Con cada derrota la crisis en el
Senado aumentaba al punto de poner en peligro las relaciones
senatoriales mismas. Ante semejante problema un hombre en cuya vida hizo
del oportunismo una de sus mayores herramientas de ascenso se ofrece a
eliminar la Rebelión. Este hombre era ni más ni menos que Craso, el más
poderoso de los ecuestres, quien se se encarga de lidiar con este asunto
siendo César uno de los que lo apoyan. En retorno por su apoyo lo
mantiene a su lado y le otorga una buena posición. Craso es exitoso en
su empresa y Espartaco es derrotado en el 71 a.C -por motivos que no
discutiremos aquí, pero esta derrota se debe más a un error de Espartaco
que a la habilidad militar de Craso-.
César continúa fortaleciendo su carrera y engrosando su Cursus Honorum,
en el 68 AC a los 32 años César es nombrado Cuestor de Hispania
-recaudador de impuestos en España-. Además de esto emprende
expediciones militares contra tribus rebeldes del área. Podemos marcar
este punto en la historia como el lugar de despegue de César, un período
el cual le resultó tan fructífero para concretar sus ambiciones que sin
duda alguna es aquí cuando nace el César magnánimo. A pesar de haber
fallecido hacia ya años la sombra e influencia póstuma de Sula se
mantuvo con una fuerza candente, sus enemigos aún le temían estando
muerto y era tal este temor que parecían creer que éste fuera a volver a
castigarlos, algo que en mayor o menor medida lo afectaba a César quien
había sido uno de sus proscriptos y enemigos. Esto, junto con sus
ambiciones y maniobras, solía dar una mala impresión de César ante los
senadores conservadores -los optimates- que lo asociaban con
los movimientos revoltosos -y como veremos más adelante quizá eran
sospechas no del todo infundadas-. Como habíamos dicho
anteriormente este período fue fundamental para el ascenso al poder de
César, con Sula muerto y en una muy buena amistad con Craso, para ese
entonces el hombre más rico de Roma y cabeza indiscutida de los
Ecuestres, sin dejar de mencionar el gran prestigio militar, político y
social que significaba haber derrotado una amenaza tan grande como la
presentada por Espartaco. César tenía el camino libre para subir al
poder.
La apatía de los senadores no era infundada, cuando César tenía la edad
de 23 años en el 77 AC Lépido le ofreció participar en una conspiración,
aunque la propuesta no fue aceptada. Seguirían las conspiraciones ya que
luego se vincularía a César con Catilina, o Cilina dependiendo de la
traducción que más nos guste, -Enemigo de los optimates que planeaba
llegar al poder por las armas siendo, en el 65 AC, el principal promotor
del levantamiento de la plebe-. Varías fuentes mencionan que tanto
César como Craso intrigaron en este período a favor de Catilina, pero
luego se arrepintieron. Las consecuencias fueron ambiguas para César;
por un lado Craso no se quería ver involucrado en la revuelta y dejó a
César por su cuenta, César se refugió en su casa y fue la plebe la que
yéndolo a buscar a esta misma lo rescató y obligó al Senado, a riesgo de
una rebelión, a re-otorgarle sus privilegios. Es importante destacar que
la relación de César y Craso empezó de forma 'genérica' y no como un
voto de confianza especial hacia César, era normal en Craso otorgar
generosos préstamos a jóvenes aspirantes al terreno político para así
conseguir futuros clientes políticos.
Viudo de Cornelia, ésta muere mientras daba a luz (68 AC) por interés
César se une en matrimonio a Pompeya, nada menos que la nieta de Sula.
Matrimonio cuyo fin aparente era el tratar de amigarse, o acercarse, más
a sus contrincantes en el Senado -pero más bien podemos considerarlo
como un gesto de reconciliación entre los bandos de la guerra civil-.
Ya en el 65 AC
estando en el puesto de obras públicas -Edil curul-. vías.
mercados y espectáculos, se dedica a invertir dinero para embellecer el
Foro y otras obras públicas, así como darle juegos a la plebe -las
diferentes crónicas hablan de los juegos de gladiadores más memorables
que se puedan imaginar. De esta manera aumentó su apoyo popular-.
También restauró los trofeos del popular Marius, que habían sido
extraídos del Capitolino bajo las órdenes de Sila, afianzando y
remarcando así su anexamiento a los populares. Plutarco describe estos
eventos en la biografía de César:
Esta etapa es también fundamental, muchos
historiadores opinan que la más importante, refiriéndonos al poder que
estaba gestando César. El Senado ve las actitudes pro-populares de César
y empieza una campaña para limitar su poder y así derrocarlo, la mecha
de esto fue la reinstauración de los trofeos de Marius en el 64 AC,
además el negarse a la ejecución de partidarios de Catilina. Es por esta
razón que cuando decidió apuntarse al puesto de Cónsul los senadores se
opusieron fervientemente, pero César en una sagaz estrategia ganó el
apoyo de Pompeyo, el cual era representado por la clase empresaria
romana, quien aún mucho más importante que su fortuna era su gran apoyo
y prestigio militar. En el 60 AC en una muestra de maestría política
propone un pacto a Craso y Pompeyo subiendo éstos al poder. César queda
con buen prestigio político luego de haber aliado a estos anteriormente
enemigos. En el 59 a.C. es declarado Cónsul.
Sin embargo volvamos al episodio de la restauración de los trofeos de
Marius en el Capitolino (64 AC). Esta no fue una jugada poco pensada, ni
mucho menos poco arriesgada. Plutarco en su biografía de César describe
las reacciones de todas las partes ante tan contundente acto:
El Triunvirato
El Triunvirato fue una oportunidad dorada
para los propósitos y fines de sus miembros. Es lógico asumir que
cualquiera de los tres miembros hubiera preferido quedarse con todo el
poder, es la naturaleza humana después de todo, pero fueron las
características particulares de cada uno de ellos y sobre todo la
necesidad de fortalecerse ante sus enemigos las que los llevaron a
unirse en este trio de poder. Entre las características más importantes
con la que contaba cada uno de los triunviros nos encontramos por un
lado la popularidad de César con la plebe, la cuantiosa fortuna y
cantidad de propiedades y bienes de Craso, más la influencia militar y
senatorial así como el apoyo de las legiones que poseía Pompeyo. Como
Cónsul César supo manejar la situación política para agradar a los otros
dos triunviros, es decir concederles grandes favores legislativos,
llegando en algunas oportunidades al punto de forzar la constitución con
tal de otorgarles dichos beneficios. En favor de Pompeyo aprobó la ley
agraria que favoreció a los legionarios veteranos y en favor de Craso
rebajó los tipos de interés que los recaudadores de impuestos debían de
pagar al estado. Esto quizá nos es explicado por la importancia que
César veía en fortalecer esta unión entre los Triunviros, en
oportunidades tan dedicado a esto llegando a entregar a su propia hija a
Pompeyo como símbolo de unión -matrimonio que floreció en un gran
amor a pesar de haber sido arreglado-. César no sería el único
Triunviro dedicado a fortalecer el Triunvirato, cada miembro de este
estaba comprometido a desaprobar las leyes que afectaran a alguno de sus
miembros.
En su tarea de Cónsul César no solo se preocuparía del Triunvirato, sino
que también se dedicaría profundamente a mejorar una sociedad Romana que
venía en caída moral y económica producto de tantos años de crisis
interna. Instauró medidas en fortalecimiento de la familia, recompensaba
económicamente a las mujeres con numerosos hijos; impulsó la
restauración de la legislación agraria de los de los hermanos Graco; el
otorgamiento de tierras estatales a los ciudadanos pobres con más de
tres hijos junto a 20 mil soldados que volvían del frente de batalla
-algo que era fuertemente reclamado por Pompeyo para sus veteranos-.
Debemos destacar el uso del Acta Diurna -que podría considerarse el
primer periódico de la Historia- con la cual se informaba a los
ciudadanos de las novedades de la República y las medidas tomadas por su
Cónsul.
Tras una sospecha de infidelidad por parte de Pompeya con Clodio Pulcher,
César se divorcia de ésta pero no parece importarle demasiado. No es
para extrañarnos, después de todo un matrimonio arreglado no es algo a
lo que se le guarde mucho cariño. Mientras tanto seguía enfocado de
lleno en construir su base de poder, y para esto le era fundamental
asegurarse del control del único ejército emplazado en Italia, lo cual
logra al declararse gobernador por 5 años de la Galia Cisalpina y
Narbonensis -decisión que como veremos le será recompensada
enormemente-. Al final de su período como Cónsul asegura la
elección de Pisón y Gabinio -o Gavino dependiendo de la traducción
preferida- como Cónsules, quedando entonces asegurado el terreno
político de Roma bajo su tutela. César tomó a la hija de Pisón,
Calpurnia, como esposa. Haciendo, en una movida relacionada, subir como
Tribuno de la Plebe a Clodio. Todos éstos nuevos magistrados siendo
clientes, en mayor o menor medida, de alguno de los Triunviros. Podemos
pensar con toda la razón entonces que éstos, los Triunviros, eran a este
punto una monarquía compartida y camuflada como República.
César entonces parte a su nueva provincia la cual se dispone a
reorganizar y administrar. Con éste lejos la relación entre los
Triunviros, lógicamente, comienza a deteriorarse. Decimos lógicamente ya
que es claro el que César era una especie de intermediario, de eslabón
si así lo prefieren, entre éstos poderosos hombres tan rivales en su
pasado. Craso que aparentemente no había cerrado las heridas de su
antigua contienda con Pompeyo, comienza a utilizar a Clodio como
herramienta para deteriorar la posición de éste último; mientras que
éste otro utilizaba a Milo para contrarrestar a Clodio, el peón de
Craso. Así éstas dos figuras eran manipuladas como piezas de ajedrez en
una batalla de intereses entre dos de los más poderosos hombres de Roma,
arrastrando de esta manera no sólo a toda la esfera política sino
también al pueblo hacia una previsible contienda. Durante este período
la capital sufriría una corrupción endémica, y ciertamente una
brutalidad como pocas veces antes vista. Los Senadores que no caían al
chantaje eran asesinados, los caminos estaban desolados y las guardias
urbanas no podían erradicar el crimen razón por la que vivían
acuarteladas dejando a las ciudades en la total y brutal anarquía, la
cual iba en aumento día a día. Qué más clara señal de la enfermedad de
un estado que el ver un ejemplo de la situación desastrosa por la que
Roma pasaba políticamente en su cúpula. Nos encontramos con que los
votos eran vendidos y en los padrones aparecían individuos que no eran
ciudadanos, los cuales figuraban solo para votar por algún 'patrón'. La
violencia También era utilizada a la hora de ganar votos, golpeando a
los que votaran 'erróneamente' e incendiando sus casas si éstos se
'equivocaban' en su voto. Pero toda situación de máxima tensión lleva,
inevitablemente, a una ruptura. Si nos encontráramos en la situación de
señalar cual fue el momento de ésta ruptura, que desencadenaría los
sucesos que uno a otro llevarían a la guerra civil, como si fuera un
domino político, indudablemente podemos señalar hacia este particular
punto en la Historia como el lugar de quiebre. Pompeyo, por diferentes
razones entre las cuales la de mayor peso fue su constante lucha contra
Craso, comienza a acercarse al bando contrario de Senadores. En
necesidad de aliados buscará la ayuda de Cicerón, quien se encontraba
exiliado en Macedonia.
El Triunvirato ya no es ni la sombra de lo que era al momento de su
formación, y en su corto tiempo de vida ya sufría de un grave
debilitamiento. César, no ignorante de la situación, comienza a tomar
noticia de este asunto, por lo que sabiamente decide presidir de
mediador, tratando de esta manera intentar salvar la alianza. Esta
mediación llega en el 56 AC con el acuerdo de Lucca, donde se restablece
la relación entre los Triunviros, al menos se vuelven a soportar.
Singular vuelco se logra gracias a una re-distribución de poder, sin
duda alguna la única razón por la que se aliaron incluso en el primer
momento. Deciden que Craso y Pompeyo serían candidatos al consulado y
darían a César los votos necesarios en ciertas medidas que éste
necesita. Se le otorgarían poderes proconsulares de Siria a Craso e
Hispania y Egipto, que tan funestamente le resultaría luego, a un
cliente político de Pompeyo. César podría contar con 4 legiones más
-lo que, como veremos, le permitiría concretar la invasión a Britania-.
Mas, no obstante, esta reconciliación fue sólo en realidad un segundo
aíre de respiro para una ya muerta alianza. No pasarían más de cuatro
años cuando en el 52 AC se desencadenaría el fin del Triunvirato, tras
un grave incidente que rompe la relación definitivamente. Con Craso
muerto hacia ya un año, en el reino de los Partos -aproximadamente
la región que hoy ocupa Iraq- luego de caer en una trampa
hábilmente puesta por el enemigo, solo quedaban César y Pompeyo. Tanto
Milo como Clodio, ambos sin poder propio ya que eran fichas de César y
Pompeyo, utilizaban a los collegia -bandas armadas- para llevar
continuamente el caos a sus contrincantes. Es entonces que la situación
se descontrola y en una rápida sucesión de eventos Milo mata a Clodio,
el pueblo -que desconocía de los negocios sucios de Clodio- se
rebela e incendia el Senado, ya que consideraban a Clodio como un mártir
y no como el personaje corrupto que realmente había sido con vida. Fue
Pompeyo el que, luego de exigirle condiciones al Senado, concurriera con
sus legionarios para reprimir la situación de descontrol y revuelta. A
causa de ser el 'salvador' es entonces declarado por Cónsul sin colega
-una forma política de decir Dictador- de esta manera Pompeyo
tomaría el poder y ya no habría vuelta atrás.
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Representación del rostro de César.
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La guerra de las
Galias
Las Galias otorgaban diferentes beneficios
tanto económicos como estratégicos a Roma, y tácticamente era invaluable
a las ambiciones de César. Teniendo en cuenta su proximidad a Roma y
condición de estado fronterizo, así como puerta de entrada terrestre a
la península itálica, era fundamental pacificar estas fronteras, ya que
cuando estas se encontraban en guerra o rebelión estos hechos alteraban
fuertemente la estabilidad de la península. Entre otras ventajas que las
Galias otorgaban se encontraba principalmente la cantidad de hombres que
daban una facilidad de reclutamiento muy buscada, e igual de importante
así era el que estas tierras conformaban el trampolín de intervención a
los territorios bárbaros.
Roma se vio introducida en este conflicto, o mejor dicho César contó con
la excusa perfecta para introducirse, cuando los Helvecios -Helvetii-
quienes entraban por Autun y poco después los Suevos -tribus
germánicas lideradas por el rey Ariovisto- cruzando el Rhin con
intenciones bélicas y de saqueo, iniciaran una guerra a gran escala
contra las tribus celtas de las Galias. Según nos relata el mismo César
la horda era masiva, pero más de la mitad de esta estaba conformada por
niños y mujeres que acompañaban a los guerreros, junto con sus
posesiones materiales. César fue su propio cronista, sus relatos
coloridos y detallados junto con ilustraciones -De Bello Gallico, es
como se llama dicha obra- enriquecieron y agrandaron los
conocimientos que hoy no solo tenemos de su persona sino también de su
obra.
Vencidos los helvecios y los germanos César marcha con sus legiones
hacia el norte, 57 AC. Tras conquistar diferentes ciudades y pueblos
César concurre a Lucca, eventos que mencionamos anteriormente, y obtiene
una fuerza necesaria para conquistar sus planes de conquistar Britania
-los cuales tenían un simbolismo especial ya que cometería en
Occidente lo mismo que Pompeyo ya hiciera en Oriente, conquistar los
límites del mundo conocido-. La conquista de Britania, planeada
para el 55 AC tuvo que esperar debido a una nueva invasión germana, la
cual sería rápidamente reprimida. Una vez solucionados los conflictos
con las hordas invasoras César desembarca en Britania con dos legiones y
somete a las tribus de Kent. Invasión que bajo ningún motivo fuera
exitosa y que obligaría a César a replegarse bajo la necesidad de
reformular su estrategia y reorganizar sus tropas. Fracasando en el
primer intento pero logrando invadirla en su segundo intento, llegaría
en el 54 AC al valle del Támesis, 54 AC. Conquistando gran parte del
territorio Británico.
Pero la situación en la Galia no era calma ni mucho menos pacífica, las
tribus galas querían su libertad y no convertirse en un protectorado
como así lo esperaban las fuerzas romanas que se encontraban ocupando
dichas regiones. Diferentes ataques esporádicos en distintos puntos
pertenecientes a las tropas romanas, entre ellos fuertes militares,
comenzaron a ocurrir y a escalarse entre si. Siendo un desencadenante y
el ataque de mayor magnitud el llevado a cabo por Ambiorix -rey de
los Eburones- quien saqueó y quemó el campamento romano en Atuatuca.
Tal vez conscientes de las dificultades que César sufría políticamente
en Roma, y con la seguridad de que saldrían vencedores dadas ciertas
ventajas estratégicas, las diferentes tribus celtas decidieron unirse e
ir a una guerra en escala mayor. Fue el jefe Arverno Vercingétorix el
encargado de dirigir las fuerzas galas, ya que contaba con el título de
jefe de todas las tribus. Luego de una serie de crudas y sangrientas
batallas, Vercingétorix se vería obligado a refugiarse en Alesia, donde
César lo finalmente venció y capturó, tras ordenar su cautiverio,
reteniéndolo prisionero durante 6 años, decretaría su ejecución durante
su pompa triunfal.
A final de cuentas en la Galia Los conflictos habrían durado entre el 58
a.C. al 51 AC. Varias de estas batallas y combates darían como resultado
más de 3 millones de muertos, un millón de esclavos, de entre cientos de
pueblos conquistados y dejando a Roma como reina indiscutida de Europa
junto a César quien no se quedaría atrás y mediante el saqueo de
increíblemente opulentos templos Druidas, y una cantidad inconmensurable
de esclavos se convertiría en uno de los hombres más ricos y
prestigiosos del mundo.
Antecedentes hacia La
Guerra Civil
Sin un balance de poder, la situación
llamaba para la catástrofe. Tanto César como Pompeyo consideraban que la
República estaba llegando a su fin, pero ambos tenían visiones muy
diferentes del tipo de gobierno a seguir. César quería conservar el
status quo y pretendía un liderazgo progresivo, en si no deseaba
que "el Senado sufriera daño alguno". Si bien esto puede sonar
como una política en demasía altruista para la época, las intenciones de
César estaban más enfocadas a incrementar su control e influencia
personal en el estado, que en el buscar el verdadero poder del pueblo.
Pero de todas maneras, dándose los deseos de César, el pueblo vería su
situación democrática ampliamente mejorada en comparación al actual
unilateral Senado. Por otra parte Pompeyo, y como veremos lo logra por
muy breve tiempo, pretendía un gobierno dictatorial donde el fuese la
cabeza y el músculo al mismo tiempo. Una vez que Pompeyo se convierte en
'dictador', dados los eventos anteriormente mencionados, se alía
totalmente a los optimates.
Este distanciamiento entre ambos era evidente desde hacia un tiempo por
diferentes razones. Los crecientes celos de Pompeyo hacia los triunfos
de su aliado que combinados con la muerte de Julia en el 54 AC, hija de
César y esposa de Pompeyo, distanciaron a éstos dos personajes aún más
permitiéndonos observar en este punto particular de la historia los
caminos de ambos separarse irremediablemente, lejos de cualquier
reconciliación posible. Sin embargo Pompeyo no tardaría en encontrar una
nueva esposa, pero no sería algo muy placentero para César ya que el
nuevo matrimonio de Pompeyo, el cual se realiza por conveniencia, con
Cornelia -hija del ferviente enemigo de César, Escipión- seria
otro punto de quiebre en torno a la guerra. Por el lado del Senado el
miedo continuaba creciendo ante los triunfos de éste general imbatible,
quien a pesar de todos los pronósticos, logra llevar adelante, y
victorioso, batallas de dimensiones no vistas desde los tiempos de
Alejandro el Grande.
Al poco tiempo de haber sido Pompeyo declarado cónsul sin colega los
optimates requerirían un conjunto de acciones inmediatas para limitar a
César. Pompeyo sin cuestionar consentía las acciones que éstos proponían
contra César y a pesar de que éste tuvo una propuesta de paz para con el
Senado esta fue rechazada y se lo declaró enemigo público luego de que
el Senado convenciera a Pompeyo de que César era una gran amenaza para
la República y éste tomara el mando de las tropas en la península
itálica. Para este entonces César no tuvo otro remedio que reagrupar su
ejército y luchar. Llamó a la décimo tercera legión y tras un discurso
en el que recalcó los problemas de la República y la patética situación
del actual gobierno en Roma los soldados fervientemente le dieron su
apoyo. Tal fue el acojo de sus tropas que, aunque éste no pudiera
ofrecerles la soldada -paga especial a los soldados- requerida,
estas le otorgaron su apoyo incondicional. El 10 de Enero del 49 AC
César cruza el Rubicon dando inicio a la Guerra Civil.
Guerra Civil
La guerra duró 4 años y abarcó el
territorio de toda la República, incluso territorios más allá de las
fronteras Romanas. César siempre contó con el apoyo del pueblo, y esto
fue notable en este período tan particular de la historia. Las ciudades
abrían sus puertas y lo recibían como un héroe: "las aldeas lo
saludaban como un dios" según nos cuenta Cicerón, mientras César
avanzaba por la península itálica rumbo a Roma. Ante este impetuoso
avance, y aunque contaba con tal cantidad de tropas que llegaba a doblar
a las de César, Pompeyo huye de Roma, junto con los senadores y
magistrados, hacia Grecia. Esta huida no se puede catalogar de cobardía.
César contaba con fuertes refuerzos que venían de las legiones
emplazadas en la Galia que durante el invierno habían quedado varadas en
sus estaciones, algo que hubiera sido en extremo peligroso para los
pompeyanos. La estrategia de éste era reagruparse en Grecia y desde allí
vencer a César cuando éste fuera a su búsqueda, que ciertamente lo haría
ya que no podía dejar un foco de oposición tan grande acumulando fuerzas
que en cualquier momento vendrían a reconquistar la capital. César a su
llegada a Roma es nombrado dictador, pero tras 11 días abandona este
cargo y es declarado cónsul, no porque no deseara este poder sino porque
debía jugar su juego de manera aplacada para no despertar un
resentimiento en la sociedad, en fin, no quería que el pueblo ni los
ricos sintieran que "se cambiaba un mal por otro".
Como mencionamos en el párrafo anterior César estaba obligado a seguir
combatiendo a las tropas de Pompeyo -al cual César no guardaba un
odio profundo y hasta podría haber llegado a un acuerdo si éste se
hubiera dignado a discutir la situación-. Marchando con su ejército
hacia Hispania, donde Pompeyo contaba con 7 legiones -recordemos que
había sido dispuesto como procónsul de Hispania en el tratado de Lucca-.
César se enfrenta y derrota estas tropas. Su actitud conciliadora con
los vencidos hizo que varios pueblos ibéricos abandonaran a Pompeyo y se
unieran a su causa. Continuó con su lucha hacia Pompeyo dirigiéndose al
Este, más precisamente Grecia, donde como hemos dicho Pompeyo se había
replegado. El problema de llegar a tan remoto lugar era el transporte
marítimo de sus tropas, el cual acortaría el viaje considerablemente y
sobretodo los peligros del viaje por tierra duro y áspero a cualquier
hombre, más aún a un ejército. Este transporte César lo consigue
hábilmente en Brindsium donde logrando transportar a sus tropas hacia
Egipto y, luego de romper el cerco impuesto por Pompeyo, que pretendía
cortar su línea de suministros, se dirige a Tesalia -ciudad Griega
de vital importancia-. Por el camino hubo pequeño enfrentamientos
con tropas leales a su enemigo, pero la fortuna estuvo de su lado. Luego
de idas y venidas logra enfrentar a Pompeyo quien se encontraba
acantonado con un gran ejército y esta vez decidido a resistir. Las
tropas de éste duplicaban prácticamente a las de César, pero éste último
con una admirable capacidad estratégica, y mucha fortuna, logró
derrotarlo en el 48 AC, luego no si, de una imponente batalla donde
debido a un error en el ataque de caballería de Pompeyo, que termino
barriendo a sus propias tropas, al verse en fuga de una cohorte de César
que impuso una resistencia formidable en el flanco atacado por dichos
jinetes. Es importante aclarar que no fue tan simple para César este
triunfo ya que en la batalla anterior a la de Tesalia estuvo apunto de
ser derrotado, y solo por un pequeño margen táctico logró esquivar dicho
destino. Ya habiendo aplastado a la mayoría del ejército pompeyano
César, quien demostraría una rara cualidad al perdonar y restituir con
los viejos honores y cargos a sus enemigos, vuelve a ser indulgente con
los vencidos y libera a los senadores y caballeros; Además quema
correspondencia dirigida a Pompeyo, sin abrirla, lo que le pudo haberle
traído problemas a varios. Esta indulgencia y magnanimidad logra que una
gran cantidad de hombres enemigos se unan a sus propias legiones.
Quedando, así entonces, como único gran señor de Roma. Luego de la
derrota Pompeyo huye a Egipto -48 AC-, territorio donde
anteriormente obtuvo triunfos, pero es traicionado y asesinado por un
servidor de Ptolomeo, quien enviando un hombre que anteriormente había
servido en sus filas, las de Pompeyo, lo embosca al bajar del navío que
lo transportaba y corta su cabeza para entregarla posteriormente como
trofeo a César.
César se dirige a Egipto y se entera de la noticia y, según los
historiadores clásicos, llora al ver la cabeza de su antiguo aliado y
posterior enemigo, tal vez sin guardar rencores y queriéndole ofrecer el
perdón -algo que sin duda alguna hubiera elevaría públicamente su
personalidad- o por, como dicen los relatos clásicos: "asustado
lo trágico del destino común de todos los hombres". Mientras tanto
en Roma se lo vuelve a nombrar dictador, con derecho a decidir sobre la
guerra y la paz sin consultar al pueblo ni al Senado.
César no vuelve inmediatamente a Roma y se queda algún tiempo por estos
lugares donde conoce a Cleopatra, hermana-esposa de Ptolomeo, y entre
quienes había un conflicto por la supremacía del territorio. César
entablaría una relación con esta reina, a quien como veremos ayuda a
subir al poder, y de esta relación posteriormente tienen un hijo no
legitimo, Cesarion -quien nacería poco después de la guerra de
Alejandría-. Luego de reorganizar el territorio y pedir tributo se
enfrenta en la guerra de Alejandría, iniciada por nobles egipcios que se
oponían a las reformas propuestas por César y a los fuertes tributos que
éste demandaba. En esta reorganización territorial no solo estableció
jurisdicciones sino que también se encargó de asuntos administrativos
como temas fiscales y el arreglo de rutas de granos para proveer a Roma.
Luego de aplacar una sublevación del rey del Bósforo Farnaces, en una
batalla que duró 4 horas -47 AC-. César en un reporte comenta:
"Vini, Vidi, Vinci" -Vine, vi, Vencí- , burlándose de los
triunfos militares de Pompeyo en Oriente sugiriendo que estos se debían
a luchar contra enemigos débiles. Para encargarse de sus asuntos en Roma
nombra a Marco Antonio como su lugarteniente, lo que en ausencia del
César, lo convertía en la máxima autoridad en Roma e Italia. Luego de
una campaña en Oriente, cuyo objetivo era limpiar la zona de tropas
pompeyanas, vuelve a Roma. En Roma César releva a Marco Antonio y es
elegido cónsul en el 46 AC junto con Emilio Lépido -persona de
importancia histórica quien será uno de los triunviros del Segundo
Triunvirato junto a Marco Antonio y nada más ni nada menos que Octavio,
es decir, Augusto-.
Con Roma en tranquilidad César se dirige hacia África para eliminar los
últimos remanentes pompeyanos de la región -recordemos que varias
tropas estaban dispersas y sus ejércitos al mando de sus antiguos
legados y sobretodo personajes como Catón al mando-. Este
enfrentamiento se da en Thapsos y significa una victoria monumental para
César ya que dos de sus rivales históricos cometerán suicidio luego de
esta derrota. Pero sin embargo no estaban los pompeyanos completamente
derrotados, los hijos de Pompeyo se dirigen hacia Hispania para
continuar resistiendo y clamando por su 'legitimo' derecho. Luego de
esta batalla la preocupación de César consistiría en la reorganización
de África, hizo arreglos geo-políticos en la región y administrativos a
nivel económico, pero no se mantuvo tanto tiempo como en Egipto ya que
esta región fue históricamente pobre y no presentaba un gran desarrollo
que administrar. César es nombrado dictador por tercera vez y
Praefectus Morum, cargos que le permitirían realizar una gran
cantidad de reformas posteriormente. Luego de su triunfo en Thapsos
César recibiría 4 triunfos -por las Galias, Alejandría, el rey del
Ponto y la campaña en África)-. Suetonio, describe con buen detalle
como fueron estos:
En Hispania Cneo Pompeyo -hijo de
Pompeyo- al mando de un reducido ejército conquista las Baleares, a
pesar de que luego de la batalla de Ilerda César consiguiera el apoyo de
varias facciones, todavía había focos pompeyanos en la zona. Los
pompeyanos trataban de desgastar a César, quien prontamente fue por
éstos, mientras éste quería un encuentro decisivo pero éstos trataban de
evitarlo a toda costa, hasta que en el 45 AC César pone fin a la Guerra
Civil al derrotar, en la llanura de Munda, al ejército de Cneo Pompeyo,
quien murió en la huida. Solo un hijo de Pompeyo, Sexto Pompeyo,
quedaría vivo.
Poder absoluto
Pasada la Guerra Civil César prontamente
retorna a Roma como líder indiscutido, de hecho el mundo desde los
tiempos de Alejandro nunca había contado con un líder tan poderoso. Pero
su liderazgo se vería a prueba en Roma al enfrentar los problemas
magnánimos que esta sufría luego de tan cruenta guerra. Entre los mas
graves se encontraba la economía, que estaba desplomada por el piso. No
es difícil de imaginar el alcance de la guerra viendo que según un censo
ordenado por César la mitad de la población había perecido en los cuatro
años que duró. Como si los problemas económicos y sociales fueran pocos
los soldados comenzaron a rebelarse, y esto no sería un problema más
sino que sería el gran problema de César. Como éste bien remarcó:
"Mis soldados dependen del dinero, que depende de la fuerza, que depende
de ellos mismos". Roma era ahora una dictadura en transición a un
nuevo sistema de gobierno, el cual todavía no estaba definido del todo.
Los soldados eran una pieza clave en la cohesión social y un
amotinamiento de estos sería absolutamente catastrófico. Por lo que
César debió mantener contentadas a sus tropas y sobretodo cumplir con
sus promesas. Entre ellas las reparticiones de tierras a los veteranos y
las fuertes sumas de dinero que había prometido eran una pieza
fundamental en mantenerlas a raya. Pero no solo se tendría que preocupar
por el animo de las tropas, también debería mantener calma a la
población. Para esta aplicaría una serie de políticas demagógicas,
entregando juegos y espectáculos junto con comida e incluso fiestas que
resultaban en imponentes banquetes para miles de ciudadanos. Seguramente
que estas festividades, juegos y comida gratis no sacarían a la
población de sus problemas, pero la harían olvidarse de ellos por un
tiempo. Al menos por el tiempo necesario hasta que César pudiera poner
la situación en orden. Por Suetonio sabemos:
Podemos decir sin lugar a dudas que
ciertamente en su meta existía el recuperar a Roma como ciudad y estado,
pero es algo que nos es muy difícil asegurar ya que no pudimos observar
una evolución y desarrollo en sus políticas, producto claro del poco
tiempo que transcurrió desde el fin de la Guerra Civil hasta su
asesinato. Sin embargo dentro de lo que sí podemos ver se encuentra el
hecho de que César tomaría medidas muy claras para desarticular el
antiguo sistema estatal de gobierno Romano. Lo vemos más claramente en
una de sus principales medidas al aumentar el número de senadores de 600
a 900, así estos pasarían más tiempo discutiendo en la burocracia de los
debates y las votaciones y no tanto tiempo decidiendo en concreto. De
cierta forma transformaría al Senado de un órgano legislativo a uno
administrativo -algo que Augusto concretaría definitivamente en el
Principado-. Suetonio es el que nos comenta en su Biografía de
César, que era este mismo quien remarcaba que la República era
simplemente "una máscara, sin realidad alguna". Pero, sus
medidas, no serían solo de interés político, varias de las medidas
tomadas por César, harían un hincapié muy fuerte en lo social lo
económico y lo administrativo. Como por ejemplo la redistribución de
tierras, junto con la condonación de deudas, de esta manera luchando
contra la pobreza y la desocupación. Algo que combinaría junto a
programas de construcción en diferentes partes como Grecia, España y
Roma. El alivio a la densa población lo intenta lograr enviando
ciudadanos a colonizar Cartago y Corinto. Económicamente una de las
medidas más importantes fue el promulgar la Ley de banca rota y varias
leyes que se mantuvieron casi similares hasta nuestros días. La
distribución de tierras a militares, formando colonias enteras de
ex-legionarios tenía un doble uso. Por un lado aliviaba la población y
contentaba al ejército, por otro lado estas eran emplazadas cerca de las
fronteras dando un caudal de hombres si surgía algún problema
fronterizo. Las provincias se vieron beneficiadas con ciudadanías
romanas, entre estas varias de las ciudades leales en la guerra
recibieron su ciudadanía. El calendario luni-solar fue sustituido por el
calendario Juliano del astrónomo Sosigenes de Alejandría ya que este ya
no predecía más las estaciones -click aquí para leer más sobre el
Calendario Romano-.
Sin duda alguna el poder de César era enorme. Pero para comprender
correctamente cuanto poder tenía, debemos ver sus cargos políticos, que
no eran más que pantallas para justificar este poder. Al momento de su
muerte César era dictador perpetuo; censor, haciéndolo inmune a los
tribunos del pueblo; pater patriae -padre de la patria- así
teniendo un carácter además civil en su mando. A nivel religioso había
sido declarado pontifex maximus de por vida, teniendo así un fuerte
control sobre la religión y lo único que lo separaba de ser llamado
monarca era nombrarlo de manera formal, como dice el dicho "era un
rey sin corona". Algo que sin duda alguna lo hubiera realizado en
el momento que sienta que "el pueblo estuviera listo para aceptar un
monarca". Lo mas probable es que su modo de reinado se hubiera
inspirado en las monarquías helenísticas, que ciertamente le
impresionaban. Podemos ver un indicio de esto al tener en cuenta que el
comenzó a divinizarse, algo que luego seria llevado a su máxima
expresión por el "culto al emperador" en el imperio".
El asesinato
Sus asesinos quienes entre los más
importantes se encontraban Bruto, Casio y Casca no eran nuevos a la vida
de César. Bruto fue sin duda alguna el mas grande de los traidores en
esta conspiración, era visto como un hijo por César a pesar de haberse
alineado en el lado de Pompeyo durante la Guerra Civil, Cesar no solo lo
perdonaría por esto sino que además le permitió mantener su antiguo
status social. Casca, otro gran traidor, quien en el pasado había sido
su enemigo y César perdonara dos veces su vida y Casio quien estuviera
alineado a su lado en la Guerra Civil pero su deseo por el dinero y la
riqueza hicieron que traicione vilmente a César al no haberle dado éste
un cargo importante al finalizar la guerra. Siempre mantuvieron el mayor
de los sigilos al respecto de sus oscuros y traicioneros planes.
Reuniéndose en las diferentes casas de los confabuladores donde tramaban
y planeaban diferentes maneras de asesinarlo. Luego de discutir
acaloradamente las distintas formas de como hacerlo y la justificación
que podrían introducir a esto, llegaron a un acuerdo en el que
establecieron que el asesinato se cometería en el Senado. Ya que
personas que no pertenecían a este orden no podían ingresar y una daga
era fácil de esconder en el umbo -uno de los pliegues de la toga-.
Pero la razón de mayor peso es que si el asesinato se cometía en el
Senado, existiría la justificación perfecta a manera de "se ha
eliminado al tirano por el bien de Roma" Con esta excusa los
asesinos pretenderían justificar sus acciones ante el pueblo y la
aristocracia, excusándose al actuar en nombre de las libertades.
Según cuenta la historia César se vio enfrentado a una serie de
designios por parte de su esposa, quien tuvo sueños en los que César
aparecía tirado en el piso; y otro le llegó unos días antes por parte de
su sacerdote, quien luego de practicar los sacrificios estableció que el
futuro no se veía bien para César, advirtiéndole que se guarde de los
"Idus de Marzo", por lo que sus amigos y esposa le pedirían que
no vaya al Senado. César aceptaría esta propuesta en un principio, pero
sería el mismo Bruto el que lo convencería diciéndole que "haga de
su coraje su propio destino", palabras que cautivaron a César
decidiendo ir al Senado. Camino al Senado, cuenta la historia, un hombre
le entregaría un pergamino al grito de "Léelo César! léelo antes de
entrar a la Curia" pero César apresurado no lo haría y entra a esta
con el pergamino en mano.
Los hechos de como ocurrió este crimen nos llegan en mayor medida
gracias al historiador griego Damaskenos, quien entrevistaría a varios
testigos oculares y anotaría los recuentos de lo sucedido. El asesinato
ocurrió rápidamente. Al entrar al Senado fue saludado por los miembros
de este siendo flanqueado por sus prontos a ser asesinos. Lucio Tulio
Cimbro, un antiguo partidario de César posiblemente enemistado por el
destierro de su hermano, fue el que daría la señal al resto de los
asesinos. Para esto se acercaría a César pidiéndole por su hermano, y
comenzarían a forcejear rasgando la toga de César al mismo tiempo que
comenzaría a gritar para que los demás lo ataquen. Prontamente los
asesinos sacaron a relucir sus dagas, el primero en herir a César fue
Servilio -Servilius Casca- quien lo apuñaló en el hombro
izquierdo y a este ataque siguió el del hermano de Servilio, quien
apuñala a César en sus costillas. Casi instantáneamente siguieron los de
Casio quien cortó la cara de César y el de Décimo Bruto. Los asesinos no
lo hacían con tranquilidad, muchos de ellos estaban extremadamente
nerviosos al punto de apuñalarse entre ellos por error. Longino -Longinus-
por error hiere a Bruto en su mano y Minucio -Minucius- a Rubrio -Rubrius-
en el muslo, mientras lo apuñalaban como salvajes una y otra vez. César
caería a los pies de la estatua de Pompeyo. No sin antes haber sido
apuñalado por gran cantidad de hombres que se abalanzaban sobre el como
perros salvajes queriendo su tajada.
Es extremadamente difícil juzgar a un líder por sus hechos, ya que
políticamente estos pueden ser subjetivos a un fin mayor y pueden ser
fácilmente mal interpretados. Pero sí podemos saber cuan bueno fue un
líder asesinado por la reacción del pueblo a su asesinato. Esto es los
que no cuenta Apiano:
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Los Idus de Marzo. Pintura que representa el
asesinato de César en la Curia de Pompeyo. Observamos en
ella como mientras lo apuñalaban nadie salió en ayuda de
César.
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Problemas físicos
La popularidad sobre la epilepsia que
padecía César llega al público general gracias a
Shakespeare, que si
bien no fue históricamente correcta su representación, de un César
tirano asesinado por héroes libertadores, la cual la podemos entender
como un recurso romántico a su obra o un simple desconocimiento profundo
de la historia, en su comentar del padecimiento de epilepsia de César si
estuvo en lo correcto. Hay varias fuentes que indican este padecimiento.
Siendo Suetonio una de las principales quien nos comenta que César
sufrió dos ataques mientras oficiaba sus funciones. Plutarco escribe
sobre César sufriendo una crisis en África, casualmente esta lo atacó en
medio de la batalla de Thapsos; por otra parte Apiano nos habla de las
"convulsiones repentinas" que sufría. Lo que no sabemos bien
hoy en día es si César realmente lo ocultó para no mostrarse débil, como
se creyó durante muchos años. Los estudiosos actuales sugieren que César
podría haber utilizado su epilepsia como propaganda ya que, en el
pasado, Alejandro el Grande también habría sufrido de ésta.
Difamación por sus
enemigos
No importa el tiempo ni el lugar, en la
humanidad siempre habrá una constante invariable: La difamación en base
a la envidia y el miedo hacia un personaje grande y poderoso. Cuando una
persona logra superarse y alcanzar niveles superiores, y en el caso de
Julio César tan épicos y magnánimos que sería tarea imposible definirlos
con palabras, los contrincantes comienzan a ver, a comprender, dicha
superación y en los peores de los casos tratan de eliminarla o limitarla
con todo tipo de sucias artimañas y mentiras.
César no fue ajeno a la difamación, de hecho, debió de soportar un
caudal inmenso de rumores y mentiras. La mentira más grande, difundida
nada más y nada menos que por sus máximos enemigos en el Senado, ésos
mismos enemigos a los que César, tras derrotarlos, incluso luego de que
éstos mismos le hubieran traicionado anteriormente, perdonaría la vida y
restituiría sus cargos demostrando un grandeza sin paralelo, fueron los
que comenzaron el rumor sobre la presunta homosexualidad de César. Para
difundir ésta mentira utilizaron un episodio de su pasado. Cuando éste
era un joven oficial, en uno de sus tantos viajes al servicio de Roma,
serviría como copero del Rey Nicomedes de Bitina -el copero era el
joven que servía el vino-. Es entonces basándose en un episodio de
la mitología Griega es que los traicioneros Senadores comenzaron a
difamar a César -El episodio refiere a Ganimedes un joven que tras
ser secuestrado por Zeus oficiaría como su copero para luego ser
sodomizado por éste-. Sin embargo no hay nada más alejado de la
realidad. Ya vemos de principio que basarse en un episodio mitológico
para desacreditarlo no es muy serio que digamos. Segundo, como hemos
podido observar a lo largo de éste artículo de la vida de César, él era
un hombre estudioso de las culturas foráneas. Y, como todo buen
estratega, utilizaba éstos conocimientos para su provecho. Lo hemos
visto en la Galia donde sus conocimientos de la cultura, costumbres y
tradiciones tanto de los Celtas como de los Germanos eran intachables y
los utilizaba constantemente para planear sus estrategias militares; o
el matrimonio con Cleopatra según la tradición Egipcia -fides-
para así granjearse la simpatía del pueblo. Para Julio César no tenía
mucho sentido o importancia ser un copero, de hecho, para él era solo
tirar vino en una copa. Pero para éste Rey Oriental era importante ya
que mostraba respeto. Por lo tanto César no tendría problema en pasar
media hora sirviendo vino si es que esto le ayudaba a su cometido.
Sin embargo volvamos a los enemigos de César, los que comenzaron los
rumores y desprestigios. Si éstos no estaban ofendidos por el poder y
prestigio militar de César lo estaban, literalmente, por los cuernos que
les ponía. César tenía un vicio hacia las mujeres casadas, de hecho un
relato famoso es el que durante un triunfo le llegan a gritar:
«Déjate de mirar a las matronas, calabaza calva. ¡Confórmate con las
prostitutas!». La cuestión principal es que éstos oscuros
traicioneros y confabuladores no pudiendo haberlo bajado con rumores,
intrigas y desprestigios decidieron hacerlo con el frío hierro de los
puñales cuando lo asesinaron traicioneramente como vulgares matones, sí,
ésos mismos a los que César en el pasado tras vencerlos les perdonara la
vida fueron los mismos que lo asesinaron y los mismos que corrían
rumores sobre su persona. Ya podemos ver cuán confiables eran éstos
rumores. Afortunadamente la traición sería vengada por el heredero de
César, el gran César Augusto, quien no sería tan caritativo hacia sus
enemigos como su tío.
Información adicional
Cesar también fue conocido bajo los
siguientes nombres en diferentes regiones, muchas de estas como Tzar o
Kaiser eran cargos politicos de maxima autoridad: Ghiugliu Cesaru;
Giulio Cesare; Iolius Caesar; Ioulios Kaisar;
Iulius Caesar; Iulius Cèasar; Iwl Cesar;
Jules César; Juli Cèsar; Julije Cezar; Julio
César; Júlio César; Julio Cezaro; Julius
Cäsar; Julius Cæsar; Julius Cesar; Julius
Cezar; Júlíus Sesar; Juliusz Cezar; Schül
Caesar; Xulio César; Xuliu Cesar; Yulius
Keissar; Yūlyūs Qaisar
Los populares.
Anteriormente refiriéndonos a César
mencionamos a los populares. Estos eran senadores que, siguiendo el
modelo impuesto por los Graco, rompían con la estructura de consenso
aristocrático. Cuando el respaldo senatorial no se conseguía podían
recurrir a la plebe, y si esta aceptaba, las demandas propuestas
adquirían rango de ley.
Frases:
"Mis soldados dependen del dinero,
que depende de la fuerza, que depende de ellos mismos"
"Seré lo que los dioses y mi propia
voluntad decreten"
"Todavía podemos retroceder, pero si
cruzamos este puentecillo, todo habrán de decidirlo las armas"
Antes de cruzar el Rubicón. Los doce Césares, por Suetonio.
"Seré lo que los dioses y mi propia
voluntad decreten"
"Vini, vidi, vinci"
Luego de la batalla de las 4 horas, en referencia a su aptitud militar y
un claro desafío a Pompeyo.
"Alea iacta est"
La suerte está echada, aunque no está confirmado que fuera de su
autoría. A las orillas del Rubicón antes de iniciar su marcha Roma.
"Estoy por conocer un ejército sin un
líder, y luego encontraré un líder sin un ejército"
Refiriéndose al ejército de Pompeyo en Hispania.
"¿Cuál es la mejor forma de morir?"
un día antes de su muerte.
"Et tu Brute"
Segundos antes de morir.
Curiosidades
-
El Mes de Julio lleva su nombre,
en honor a que fue este el mes de su nacimiento.
-
La operación Cesárea lleva este
nombre ya que César nació gracias a esta. Si bien los
historiadores modernos lo niegan ya que la madre de César
prosiguió viva luego de su nacimiento.
-
Suetonio nos dice de César era un
hombre apuesto "de estatura elevada cara redonda y ojos
negros y vivos", acomplejado por su calvicie prematura
"se atraía sobre la frente el escaso cabello de la parte
posterior". Cuando recibió la corona de laurel la dejó
puesta ya que le era útil para ocultar su calvicie.
-
Suetonio informa sobre problemas
con pesadillas y dos ataques de epilepsia mientras desempeñaba
cargos públicos
-
Su caballo, Genitor
-padre en Latín-, que presentaba atavismo en las patas, fue
alabado por los augures diciendo que quien lo montara dominaría
el mundo. César no permitió que nadie lo monte más allá de el
mismo. Genitor sería su caballo en las Galias y durante el cruce
del Rubicon. Luego enviaría a construirle una estatua frente al
templo de Venus.
-
En la batalla de Munda
-última gran batalla contra fuerzas pompeyanas-, la cual
fue una brutal y épica batalla, César para darle coraje e
impulsar a sus hombres decidió pelear en las líneas como un
soldado más.
-
César es el inventor del libro
encuadernado. Producto de sus constantes viajes y campañas los
rollos de papel le tornaban incomoda su tarea de transportar su
gran cantidad de textos. Siendo un gran amante de la lectura y
un constante escritor desarrollo un sistema en el que las hojas
eran puestas consecutivamente, cosidas y apiladas en volúmenes.
De esta manera César no solo empezo a guardar su literatura sino
también enviar los reportes al Senado, popularizando el sistema
entre la elite romana.
-
Sula le tenía resquemor dada su
actitud altiva, se remarca con su famosa frase "Regocíjense,
más sepan que llegará un día en que ése, que tan caro les es,
destruirá el partido de los nobles que todos hemos protegido;
porque en César hay muchos Marios." dicho al firmar el
indulto que lo liberaba de los cargos de enemigo.
-
Organizó la segunda invasión
naval más grande de la historia -la primera ocurrió casi
exactamente 2000 años después en Normandía durante la segunda
guerra mundial- en su segundo intentó por conquistar Britania.
-
En el 59 AC el cónsul colega de
César fue Marcus Calpurnius Bibulus, quien no podía
contrarrestar las imposiciones de César y terminó recluyéndose
en su casa utilizando, en vano, pretextos religiosos para
declarar nulas las propuestas de César. Pero César pudo pasar la
mayoría de las medidas que propuso y es por esto, como si
hubiera gobernado solo, es que a manera jocosa la gente se
refería a este año como el de "Julio y César".
-
Vestía largas prendas sujetadas
por un cinturón un tanto flojo, a lo que Sula dijo:
"Desconfiad de ese joven tan mal ceñido". Luego, tras que
César creciera en poder, Sula diría: "Qué quieren, me dejé
engañar por su cinturón mal puesto "
-
Tuvo fama de seductor
inescrupuloso y es esta una de las razones por la que
aristocracia llegó a odiarlo.
-
Antes de partir a su puesto de
Cuestor en Hispania César ofrece un elogio fúnebre a su tía
Julia -esposa de Marius- y a su esposa Cornelia
-Hija del Cónsul Cinna-. En este elogio recordó que su
gens Julia estaba emparentada con Venus, como es lógico
asumir los optimates no lo tomaron muy bien.
-
De joven largó en llanto al
llegar al templo de Hércules y ver la estatua de Alejandro
Magno. Entonces exclamó que a su edad Alejandro ya había
conquistado muchas naciones, mientras el no había logrado nada
memorable.
-
Cundo llega a Egipto y le
muestran la cabeza de Pompeyo, César se larga en llanto por el
solo hecho de pensar que todos los hombres compartían la muerte
como destino común.
Línea temporal
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100 AC
|
César Nace en Roma |
|
85 AC
|
Su primer matrimonio
|
|
82 AC
|
Proscrito por Sula y debe
escapar |
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81 - 79 AC
|
Actúa militarmente en
Asia y Cilicia |
|
73 AC
|
Elegido pontifex maximus |
|
75 AC
|
Capturado por piratas |
|
69 AC
|
Oficia de Cuestor en
Hispania Ulterior |
|
65 AC
|
Es Edil |
|
63 AC
|
Conspiraciones de
Catilina, elegido prontifex máximo y pretor urbano |
|
59 AC
|
Es elegido cónsul gracias
a las influencias del Primer Triunvirato |
|
58 AC
|
Termina su consulado y
Comienza la campaña en las Galias |
|
55 AC
|
Invade Britania |
|
54 AC
|
Muerte de su hija Julia
-esto es un hito en el deterioro de la relación entre
César y Pompeyo- |
|
53 AC
|
Muerte de Craso |
|
52 AC
|
Batalla de Alesia contra
Vercingétorix |
|
50 AC
|
Comienzo de la Guerra
Civil |
|
48 AC
|
Triunfa sobre Pompeyo en
Grecia, es elegido dictador en Roma pero renuncia y es
vuelto a ser elegido cónsul |
|
47 AC
|
Se mueve hacia egipto y
se encuentra con
Cleopatra |
|
46 AC
|
Vuelve a ser declarado
consul -por tercera vez- y triunfa sobre África |
|
45 AC
|
Triunfa sobre los últimos
remanentes pompeyanos y se lo declara dictador de por
vida |
|
44 AC
|
Es asesinado el 15 de
Marzo |
|
Fuente
Imperivm |
Calmada la insurrección civil, acusó de concusión a Cornelio Dolabella, varón consular a quien se habían otorgado los honores del triunfo; absuelto el acusado, decidió César retirarse a Rodas, tanto para prevenirse de sus enemigos, como para descansar y oír al sabio maestro Apolonio Molón. Durante la travesía, que hizo en invierno, le hicieron prisionero unos piratas cerca de la isla Farmacusa. Permaneció en poder de ellos cerca de cuarenta días, conservando siempre su entereza (7), sin otra compañía que su médico y dos cubicularios; porque inmediatamente envió a todos sus compañeros y al resto de los esclavos a que le trajesen el dinero preciso para el rescate. Se concertó éste en ciento cincuenta talentos, y en cuanto le desembarcaron, persiguió a los piratas al frente de una flota, capturándolos en la retirada y sometiéndolos al suplicio con que muchas veces los había amenazado como en broma. Por aquel entonces Mitrídates devastaba las regiones vecinas, y no queriendo aparecer César como indiferente a las desgracias de los aliados de Rodas, adonde marchó, trasladase al Asia, halló auxilio en ella, arrojó de la provincia al prefecto del rey y robusteció la fidelidad de las ciudades vacilantes..