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Biografías |
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español y en inglés - Availables resources in spanish and english Jorge fue el tercer monarca británico de la Casa de Hannover, pero el primero en nacer en Gran Bretaña y usar el inglés como lengua materna. Durante el reinado de Jorge III, Gran Bretaña perdió sus colonias en Norteamérica, las cuales se convirtieron en los Estados Unidos. También durante su reinado, los reinos de Gran Bretaña e Irlanda se unieron para formar el Reino Unido. Más tarde en su reinado Jorge III sufrió de una recurrente y finalmente permanente enfermedad mental. Se piensa ahora que sufrió de desórdenes mentales y nerviosos como una consecuencia de la enfermedad sanguínea llamada porfiria, que ha afectado a varios monarcas británicos. Recientemente, los científicos han descubierto altos niveles de arsénico en el cabello del rey Jorge III, por lo que se podría suponer que ésta fue una posible causa de la locura y los problemas de salud de Jorge III. El dramaturgo Alan Bennett escribió una obra de éxito sobre este tema y el director Nicholas Hytner la llevó al cine con el título La locura del rey Jorge. Después de una recaída final en 1811, el primogénito de Jorge III, Jorge, príncipe de Gales, gobernó como regente. Tras de la muerte de Jorge III, el príncipe de Gales sucedió a su padre en el trono con el nombre de Jorge IV. A Jorge III se le conoció con el sobrenombre de Granjero Jorge, por sus modales simples y llanos. Jorge Guillermo Federico nació prematuramente en Norfolk House, en Londres, a las 07:45 del 4 de junio de 1738, siendo el segundo hijo y primogénito varón de los 9 vástagos de Federico Luis, príncipe de Gales, y de Augusta de Sajonia-Gotha. Como el príncipe Jorge había sido prematuro, fue bautizado inmediatamente después de nacer en Norfolk House por el obispo de Oxford, Tomás Secker. El bautismo público sería oficiado nuevamente en Norfolk House por el obispo Secker, el 4 de julio de 1738. Sus padrinos fueron el rey Federico I de Suecia (representado por Lord Baltimore), su tío materno, el duque Federico III de Sajonia-Gotha (representado por el duque de Chandos) y su tía-abuela, Sofía Dorotea de Hannover, reina de Prusia (representada por Lady Carlota Edwin, hija del duque de Hamilton). Jorge II y su hijo el príncipe de Gales tenían una relación muy difícil. Jorge y sus hermanos fueron desterrados de la corte en sus primeros años. En 1751, Federico Luis murió, dejando al príncipe Jorge el ducado de Edimburgo. El nuevo duque de Edimburgo era, entonces, el presunto heredero al trono, y fue nombrado posteriormente príncipe de Gales. Su madre, Augusta, desconfiaba de su suegro, el rey Jorge II; por ello, mantuvo al príncipe de Gales alejado de su abuelo. Una influencia importante en la infancia del nuevo príncipe de Gales fue John Stuart, 3r conde de Bute, que le serviría más tarde como Primer Ministro. Jorge, príncipe de Gales, heredó la corona cuando su abuelo, Jorge II, murió el 25 de octubre de 1760. Entonces, se organizó la búsqueda por toda Europa de una esposa conveniente. El 8 de septiembre de 1761, en la Capilla Real del palacio de St. James, Jorge se casó con Carlota de Mecklenburgo-Strelitz. Dos semanas después, ambos fueron coronados en la abadía de Westminster. Se dice que Jorge estuvo locamente enamorado de Lady Sarah Lennox, hija de Carlos Lennox, 2º duque de Richmond, y realmente se estremeció cuando vio por primera vez a la poco agraciada Carlota, que conoció el mismo día de la boda. Sin embargo, siguió adelante con sus votos matrimoniales, y, notablemente, nunca tomó una amante (en contraste con sus dos antecesores). Con el tiempo, la pareja real llegó a gozar de una auténtica felicidad doméstica. De esta unión nacieron 15 hijos: Jorge IV Augusto Federico (n. palacio de St. James, 12.8.1762 - m. castillo de Windsor, 26.6.1830), sucesor de su padre en el trono. Federico Augusto (n. palacio de Buckingham, 16.8.1763 - m. Rutland House, 5.1.1827), creado duque de York y de Albany (29.11.1784). Guillermo IV Enrique (n. palacio de Buckingham, 21.8.1765 - m. castillo de Windsor, 20.6.1837), creado duque de Clarence y de St. Andrews (1789); sucesor de su hermano mayor en el trono. Carlota Augusta Matilde (n. palacio de Buckingham, 29.9.1766 - m. Ludwigsburg, 6.10.1828), creada Princess Royal (X.1766) y formalmente desde el 22.6.1789; casada con Federico I, rey de Württemberg. Eduardo Augusto (n. palacio de Buckingham, 2.11.1767 - m. Woodbrook Cottage, Sidmouth, Devon, 23.1.1820), creado duque de Kent y de Strathearn (23.4.1799). Augusta Sofía (n. palacio de Buckingham, 8.11.1768 - m. Clarence House, 22.9.1840). Isabel (n. palacio de Buckingham, 22.5.1770 - m. Frankfurt-am-Main, Hesse, 10.1.1840), casada con Federico VI, landgrave de Hesse-Homburg. Ernesto Augusto (n. Queen's House, St.James's Park, 5.6.1771 - m. Schloss Herrenhausen, 18.11.1851), creado duque de Cumberland y de Teviotdale (29.8.1799); sucesor de su hermano Guillermo IV como rey de Hannover (20.6.1837-1851). Augusto Federico (n. palacio de Buckingham, 27.1.1773 - m. palacio de Kensington, 21.4.1843), creado duque de Sussex y conde de Inverness (27.11.1801). Adolfo Federico (n. palacio de Buckingham, 24.2.1774 - m. Cambridge House, Piccadilly, Londres, 8.7.1850), creado duque de Cambridge y conde de Tipperary (17.11.1801). María (n. palacio de St. James, 25.4.1776 - m. Gloucester House, 30.4.1857), casada con su primo Guillermo Enrique de Hannover, duque de Gloucester. Sofía (n. palacio de Buckingham, 3.9.1777 - m. Vicarage Place, Kensington, 25.7.1848). Octavio (n. palacio de St. James, 23.2.1779 - m. palacio de Kew, 3.5.1783). Alfredo (n. castillo de Windsor, 22.9.1780 - m. castillo de Windsor, 20.8.1782). Amelia (n. castillo de Windsor 7.8.1783 - m. castillo de Windsor, 2.11.1810). La década de 1760 estuvo marcada por la inestabilidad burocrática, que condujo a que los Whigs acusaran al Jorge III de ser un autócrata a la manera de Carlos I. El incompetente Lord Bute dimitió en 1763, permitiendo a los Whigs volver al poder. Más tarde ese año, el gobierno británico publicó la Proclamación Real de 1763 que colocó un límite sobre la expansión al oeste de las colonias americanas. El objetivo de la Proclamación era obligar a los colonos a negociar con los Indios Americanos la compra legal de la tierra y, por lo tanto, reducir la costosa guerra fronteriza que había surgido por conflictos de tierra. La Línea de Proclamación, como sería conocida, fue increíblemente impopular entre los americanos y al final se volvió otro obstáculo en la relación entre los colonos y el gobierno británico, y que conduciría finalmente a la guerra. Con los colonos americanos cada vez más reticentes en pagar los impuestos británicos, se hacía difícil para la corona pagar sus incursiones militares y la defensa de las colonias americanas de levantamientos nativos. De este modo, tras que George Grenville fuera nombrado Primer Ministro, introdujo el Acta de Sello, que impuso un impuesto de timbres en todo el papel impreso en las colonias británicas en Norteamérica. Grenville intentó reducir a Jorge III a una mera marioneta. El rey solicitó a William Pitt el Viejo que aceptara el cargo de Primer Ministro, pero éste rehusó. Jorge entonces se decidió por Carlos Watson-Wentworth, 2º marqués de Rockingham, y despidió a Grenville en 1765. |
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El gobierno del nuevo Primer Ministro, Federico North, estuvo principalmente afectado por la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos. Los americanos se pusieron cada vez más hostiles a las tentativas británicas de imponer impuestos en las colonias. En el Motín del té en Boston de 1773, una muchedumbre de Boston lanzó al mar más de 340 cajones de té en el Puerto de Boston como una protesta política. En respuesta, Lord North introdujo las Actas Punitivas (también conocido como los Actos Coactivos o los Actos Intolerables por los colonos). El Puerto de Boston fue cerrado y las elecciones legislativas en la colonia de Massachusetts fueron suspendidas. El conflicto armado estalló en América en 1775. Algunos delegados del Segundo Congreso Continental redactaron una oferta de paz conocida como la Petición del Ramo de Olivo, pero los enfrentamientos ya habían surgido cuando el documento llegó a Inglaterra. El 4 de julio de 1776 (Día de la Independencia de Estados Unidos), las colonias declararon su independencia de la Corona. La Declaración de Independencia de los Estados Unidos hizo varios cargos políticos contra el rey, la legislatura, y el pueblo. Entre las otras ofensas dirigidas a Jorge, la Declaración lo culpa: "Ha abandonado nuestro Gobierno.. Ha asolado nuestros mares, devastado nuestras Costas, quemado nuestras ciudades, y destruido nuestras vidas". Jorge III se indignó cuando se enteró de las opiniones de los colonos. Aunque la Guerra contra los colonos le fue bien a Gran Bretaña en un comienzo, la situación cambio completamente después de la rendición del Teniente-General británico John Burgoyne en la Batalla de Saratoga (19 de septiembre y 7 de octubre de 1777). En 1778, Francia firmó un Tratado de Amistad con los nuevos Estados Unidos. Lord North pidió dimitir en favor de Guillermo Pitt, 1er conde de Chatham, a quien consideraba más capaz de afrontar la situación. Jorge III, sin embargo, hizo oídos sordos a tales sugerencias; sugirió que Lord Chatham era un ministro subordinado a la administración de Lord North. Lord Chatham rechazó cooperar, y murió ese mismo año. Jorge III estaba entonces en guerra con Francia, y en 1779 estaba también en guerra con España. Obstinadamente Jorge III trató de mantener a Gran Bretaña en guerra contra los rebeldes en América, a pesar de las opiniones de sus propios ministros. Granville Leveson-Gower, 2º conde de Gower y Tomás Thynne, 3er Vizconde de Weymouth dimitieron antes que sufrir la indignidad de tener que ver con la guerra. Lord North informó a Jorge III que su opinión coincidía con la de sus colegas renunciantes, pero se quedó en su cargo. En 1781, las noticias de la capitulación de Carlos Cornwallis, 1er marqués Cornwallis llegaron a Londres; el Tory Lord North dimitió al año siguiente (1782). Jorge III aceptó finalmente la derrota en Norteamérica, y aceptó entrar en negociaciones de paz. El Tratado de París y el asociado Tratado de Versalles fueron ratificados en 1783. El primer tratado aseguró el reconocimiento de los nuevos Estados Unidos por Gran Bretaña. El segundo tratado estipuló que Gran Bretaña cediera Florida a España y concediera acceso a las aguas de Terranova a Francia. Se hicieron cambios en la estructura del gobierno británico después de la pérdida de las colonias. Desde 1660, hubo dos funcionarios de gabinete principales, conocidos como la Secretaria de Estado para el Departamento del Sur y la Secretaria de Estado para el Departamento del Norte. El primero era responsable del Sur de Inglaterra, Irlanda, y las relaciones con naciones europeas no protestantes, y el segundo del Norte de Inglaterra, Escocia, y la relaciones con naciones europeas Protestantes. La Secretaria de Estado para el Departamento del Sur fue responsable de las colonias hasta 1768, cuando esta responsabilidad pasó a la Secretaria de Estado para las Colonias. Las tres Secretarías fueron abolidas después de que los británicos perdieran las colonias en Norteamérica. Fueron sustituidos por dos nuevas Secretarías, la del Ministerio de Asuntos Exteriores y la del Ministerio del Interior. En 1782, después de doce años en el cargo, el ministerio de Lord North terminó. El Whig Lord Rockingham se convierte por segunda vez en Primer Ministro, pero muere pocos meses después. El rey elige entonces a Guillermo Petty, 2º conde de Shelburne para reemplazarlo. Carlos Jacobo Fox, sin embargo, rechazó estar bajo la administración de Lord Shelburne, y exigió el nombramiento de Guillermo Enrique Cavendish-Bentinck, 3er duque de Portland. En 1783, la Cámara de los Comunes obligó a Lord Shelburne a dejar el cargo y fue sustituido por la Coalición Fox-North. El duque de Portland se convierte en Primer Ministro; Fox y Lord North, quienes se quedaron con los Ministerios de Asuntos Exteriores y del Interior, respectivamente, fueron los individuos que realmente tuvieron el poder, siendo el duque de Portland una figura decorativa. Jorge III estaba disgustado por haber sido obligado a designar ministros que no eran de su agrado, pero el ministerio de Portland rápidamente se consolidó con la mayoría en la Cámara de los Comunes, y no podía ser fácilmente desplazado. El rey se disgustó seriamente cuando el gobierno aprobó la Ley de Indias. Inmediatamente después de que la Cámara de los Comunes la votase, Jorge informó a la Cámara de los Lores que consideraría enemigo personal a todo aquel que votara a favor de la Ley. El 17 de diciembre de 1783, la Ley fue rechazada por los Lores; al día siguiente, el ministro Portland fue despedido, y Guillermo Pitt el Joven fue designado nuevo Primer Ministro. Jorge III disolvió el Parlamento en marzo de 1784; las elecciones siguientes dieron a Pitt un sólido apoyo parlamentario. Para Jorge III, la elección de Pitt fue una gran victoria. El rey sentía que el panorama probaba que él todavía tenía el poder de designar a los Primeros Ministros sin tener que apoyarse en ningún grupo parlamentario. A lo largo del ministerio de Pitt, Jorge apoyó con entusiasmo muchas de sus políticas. Para ayudar a Pitt, Jorge creó nuevos títulos nobles en un tiempo récord. Los nuevos pares llenaron la Cámara de los Lores, permitiendo que Pitt mantuviera una firme mayoría. Durante el ministerio de Pitt, Jorge III
fue extremadamente popular. El público apoyó los viajes exploratorios al
Océano Pacífico que aprobó. Jorge también ayudó a la Academia Real con
grandes concesiones económicas de sus fondos privados. Además, los
británicos admiraban la fidelidad que el rey profesaba a su esposa, al
contrario de sus dos antecesores. Se hicieron también grandes avances en
diversos campos, tales como la ciencia e industria. La salud personal de Jorge III, sin embargo, estaba en muy malas condiciones. Sufría una enfermedad mental, que ahora se cree era un síntoma de la porfiria (estudios realizados en el 2004 de muestras capilares del rey revelaron niveles extremadamente altos de arsénico, un disparador posible de la enfermedad). Anteriormente, el rey había sufrido un breve episodio de la enfermedad en 1765, pero comenzó un crisis más larga en 1788. Sin embargo, pese a que ya estaba enfermo en el verano de 1788, Jorge estaba lo suficientemente sano como para aplazar la convocatoria del Parlamento del 25 de septiembre al 20 de noviembre. Durante este intervalo, sin embargo, Jorge se volvió completamente loco y representó una amenaza a su propia vida. Cuando el Parlamento se vuelve a reunir en noviembre, el rey no podía, como era costumbre, hacer su discurso inaugural para arreglar la agenda para la próxima sesión legislativa. Según una práctica establecida desde hace mucho tiempo, el Parlamento no podría comenzar sus sesiones hasta que el rey hubiera hecho el Discurso del Trono. El Parlamento, sin embargo, no hizo caso de esta costumbre y comenzó a discutir las provisiones para establecer una regencia. Carlos Jacobo Fox y Guillermo Pitt discutieron quien tenía el legítimo derecho a asumir el control del gobierno durante la enfermedad del soberano. Aunque ambas partes convinieron que lo más razonable sería que ocupase la Regencia el hijo mayor de Jorge III, príncipe de Gales y heredero del trono, discreparon sobre las bases que tendría la regencia. Fox sugirió que el príncipe de Gales tenía el legitimo derecho de actuar a nombre de su padre enfermo; Pitt rebatió diciendo que lo mejor era que el Parlamento nombrara al Regente. Los procedimientos a seguir fueron retrasados, preguntándose el pueblo que autoridad tenía el Parlamento para nombrar una regencia, mientras que la sesión no había sido abierta formalmente por el soberano. Pitt propuso la solución al problema, basándose en una desconocida y fraudulenta Ley. Como algo pre-establecido desde hacia mucho, el soberano podía delegar muchas de sus funciones en los Lores Comisionados mediante Letras Patentes, que eran validadas por la estampa del Gran Sello. Fue propuesto que el guardián del Gran Sello, el Lord Canciller, estampara el sello sin el consentimiento del soberano. Aunque tal acción sería ilegal, no sería posible cuestionar la validez de las Letras Patentes, pues la presencia del Gran Sello sería algo concluyente en la corte. El segundo hijo de Jorge III, el príncipe Federico, duque de York, denunció la propuesta de Pitt como "inconstitucional e ilegal". No obstante, designaron a los Lores Comisionados y el Parlamento empezó sus sesiones. En febrero de 1789, se envió a la Cámara de los Comunes una Ley de Regencia, autorizando al príncipe de Gales a actuar como regente, que fue aprobada. Pero antes de que la Cámara de los Lores la votase, Jorge III se recuperó de su enfermedad gracias a los cuidados del Dr. Francis Willis. Confirmó las acciones de los Lores Comisionados como válidas, pero reasumió el control total del gobierno. Después de que Jorge se recuperara de su enfermedad, su prestigio aumentó considerablemente. La Revolución Francesa, en la cual la monarquía francesa había sido derrocada, preocupó a muchos terratenientes británicos. Francia declaró posteriormente la guerra a Gran Bretaña en 1793, y Jorge III pronto representó la resistencia británica. El rey permitió que Pitt aumentara los impuestos, formara ejércitos, y que suspendiera el privilegio de la escritura de los habeas corpus por el inicio de la guerra. Por bien preparada que Gran Bretaña estuviese, Francia era más fuerte. La Primera Coalición (que incluía a Austria, Prusia y España) fue derrotada en 1798. La Segunda Coalición (que incluía a Austria, Rusia, y el Imperio Otomano) fue derrotada en 1800. Al final, Gran Bretaña tuvo que luchar sola contra Napoleón Bonaparte, el emperador de Francia. En aquel mismo año, 1800, una breve tregua en las hostilidades permitió que Pitt se concentrara en Irlanda, donde había habido una sublevación en 1798. El Parlamento entonces aprobó el Acta de la Unión de 1800, en la cual quedaba establecido que desde el 1 de enero de 1801, Gran Bretaña e Irlanda se convertirían en una sola nación, conocida como el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. Jorge aprovechó la oportunidad para renunciar a toda reclamación sobre el trono de Francia, algo que soberanos ingleses y británicos habían mantenido desde el reinado de Eduardo III. Algunas veces se sugiere que Jorge aceptó abandonar sus pretensiones conforme a lo estipulado en el Tratado de París o en el Tratado de Amiens. Cronológicamente, esto no tendría ninguna lógica; el Tratado de París fue firmado en 1783, y el Tratado de Amiens en 1802 (después de Jorge hubiera renunciado formalmente al trono de Francia). Se ha sugerido que a Jorge le fue ofrecido el título "Emperador de los Británicos y de Hannover", pero él lo rechazó. A.G. Stapleton escribió que Jorge III "sintió que su verdadera dignidad consistía en lo que era sabido en Europa y el mundo entero, el adecuado y indiscutible estilo que pertenecía a la corona británica". La impopularidad de Pitt aumentó cuando planeó quitar ciertas inhabilidades legales que se aplicaron a los católicos romanos después de la Unión. Jorge III declaró que estos "emancipados" católicos le habían hecho violar su juramento de coronación, en el cual los soberanos prometían mantener el protestantismo. El rey exclamó: "¿Dónde esta el poder en la tierra que pueda absolverme de la observancia de cada oración de aquel juramento, particularmente en el que me está requiriendo mantener la reformada religión protestante? ... No, no, prefiriria pedir mi pan de puerta en puerta a través de Europa, que consentir cualquier medida a favor de los católicos. Puedo renunciar a mi corona y retirarme del poder. Puedo abandonar mi palacio y vivir en una cabaña. Puedo poner mi cabeza en el patíbulo y perder la vida, pero no puedo romper mi juramento". Frente a la clara oposición a sus políticas religiosas, Pitt amenazó con dimitir. Entretanto, el rey sufrió otro ataque de locura, pero se recuperó rápidamente. El 14 de marzo de 1801 Pitt fue formalmente substituido por el portavoz de la Cámara de los Comunes, Enrique Addington. Como Addington era un amigo próximo, Pitt permaneció como su consejero privado. El ministerio de Addington fue particularmente intrascendente, pues no se hizo casi ninguna reforma o nuevas medidas. De hecho, la nación estaba fuertemente en contra de cualquier idea de reforma, ante el temor de una reproducción de la Revolución Francesa. Aunque llamaron un comportamiento pacificador en el Reino Unido, el público deseó una acción fuerte en Europa, pero Addington no pudo hacerlo. En octubre de 1801, hace las paces con el Francia, y en 1802, se firmó el Tratado de Amiens. Jorge III no consideraba la paz con Francia como "verdadera", sino que era nada más un experimento. En 1803, las dos naciones se volvieron a declarar la guerra. En 1804, Jorge se vio nuevamente afectado por la porfiria; tan pronto como fue en capaz de continuar su gobierno, descubrió que Enrique Addington era odiado por el público y que no era confiable para conducir la nación en guerra. En su lugar, el público tendió a poner más fe en Guillermo Pitt el Joven. Pitt intentó designar a Carlos Jacobo Fox en su ministerio, pero Jorge III lo rechazó. El rey tenía aversión a Fox, que había animado al príncipe de Gales a que llevara una vida extravagante y costosa. Guillermo Wyndham Grenville, 1er barón Grenville percibió esto como una injusticia a Fox, y rechazó unirse al nuevo ministerio. Pitt se concentró entonces en la formación de una coalición con Austria, Rusia y Suecia. La Tercera Coalición, sin embargo, tuvo el mismo final que la Primera y Segunda Coaliciones, siendo derrotada en 1805. Una invasión de Napoleon parecía inminente, pero la posibilidad se vino abajo después de que el Vice-Almirante Horacio Nelson, 1er vizconde Nelson, obtuviera una célebre victoria en la batalla de Trafalgar (21 de octubre de 1805). Los reveses en Europa afectaron la salud de Guillermo Pitt. Pitt murió en 1806, abrió de nuevo la cuestión de quién debía servir en el ministerio. Lord Grenville se convirtió en Primer Ministro, y en su "Ministerio de todos los talentos" incluyó a Carlos Jacobo Fox. El rey estaba extremadamente en desacuerdo pero fue forzado a capitular ante el nombramiento. Después de la muerte de Fox en septiembre de 1806, el rey y el ministerio entraron en conflicto abierto. El ministerio había propuesto una medida por la cual se permitiera a los católicos romanos desempeñar servicio activo en las fuerzas armadas. Jorge no sólo había mandado echar abajo la medida, sino también llegó a un acuerdo de nunca tratar de instalar tal medida otra vez. Los ministros acordaron desestimar la medida entonces pendiente, pero rechazaron rechazarla en el futuro. En 1807, todos los ministros de la administración Pitt fueron despedidos y substituidos por el duque de Portland como el Primer Ministro nominal, con el poder real en las manos del Canciller de Hacienda Spencer Perceval. Disolvieron el Parlamento; la elección subsecuente dio al ministerio una mayoría fuerte en la Cámara de los Comunes. Jorge III no tomó ninguna otra decisión política importante durante su reinado; el reemplazo del duque de Portland por Perceval era de poca importancia. En 1810, Jorge III se puso peligrosamente enfermo, siendo la causa posible de esta brusca recaída la muerte de su adorada hija menor, la princesa Amelia, víctima de erisipelas o de porfiria. El envenenamiento por arsénico es también una causa posible de su muerte. Para 1811, Jorge III había quedado permanentemente loco y se decide confinarlo en el castillo de Windsor hasta su muerte. Algunas veces hablaba sin pausa durante horas, decía que conversaba con los ángeles y saludó una vez a un roble que según él era el rey Federico Guillermo III de Prusia. Sus doctores le administraron el Polvo de James (una combinación de calomel y emético tártaro) y lo sangraron regularmente. También aconsejaron que se bañara en el mar, lo cual llegó a hacer delante de su pueblo. El Parlamento entonces aprobó en 1811 el Acta de Regencia, en la cual el asentimiento real fue concedido por los Lords Comisionados (quiénes fueron designados bajo el mismo procedimiento irregular que fue adoptado en 1788). El príncipe de Gales actuó desde entonces como Regente por el resto de la vida de Jorge III. Spencer Perceval fue asesinado en 1812 (siendo el único Primer Ministro británico en tener este final) y substituido por Roberto Banks Jenkinson, 2do conde de Liverpool. Lord Liverpool supervisó la victoria británica en las guerras napoleónicas. El subsecuente Congreso de Viena dio aumentos territoriales significativos para Hannover, que fue elevada de electorado a reino (12 de octubre de 1814). Mientras tanto, la salud de Jorge III se deterioraba. En la Navidad de 1819, sufrió otro ataque de locura y habló incoherencias durante 58 horas, al final de los cuales entró en coma. El 29 de enero de 1820 Jorge murió, ciego, sordo y loco, en el castillo de Windsor, a los 81 años de edad. Fue sepultado el 16 de febrero en la Capilla de San Jorge, en Windsor. King George III of Great-Britain (1738-1820) had always been a family man with strong moral principles, but, during his recurring bouts of 'madness', he developed an embarrassing fancy for a respectable grandmother of over fifty. His doctors had him strapped into a strait-jacket, which worsened his condition. They didn't realise that George suffered from a rare hereditary disease causing excruciating pains. YouthGeorge III of Great-Britain was born on
June 4, 1738. His mother was Augusta of Saxe-Gotha (1719-1772) and his
father was the Crown-Prince Frederick (1707-1751), who was known as "Poor
Fred", because both his parents hated him. His father, George II, called
Frederick "the greatest villain that ever was born", his
mother, Caroline of Ansbach, called him "the greatest ass, and the
greatest beast in the whole world" and his sister Caroline
(1713-1757) wished that "he may die and that we may all go about
with smiling faces and glad hearts". Nevertheless, Frederick was
a much better father for George than his father had been for him. He
loved music and encouraged his children to appreciate it. He engaged
reasonably competent tutors for his sons and they were taught Latin,
French, German, history, mathematics and religion. The tutors found
George a difficult pupil, not exactly unwilling, but lethargic and
incapable of concentration. At times he was silent and morose and
when he was angry, he became obstinate and sullen. At twenty he still
wrote like a child. MarriageLike his predecessors, George was a
sensual man. He appreciated feminine beauty, but his high sense of
morality would not allow him to indulge in his fancies. In 1759
George fell in love with 15-year old Sarah Lennox (1745-1826), a
daughter of the Duke of Richmond1.
He longed to marry her, but Bute said "no" and dutiful
George obeyed, although his infatuation continued for some years. He
told Bute: "It is entirely owing to a daily increasing admiration
of the fair sex which I am attempting with all the philosophy and
resolution I am capable of to keep under...". Persistent rumours
maintain that on April 17, 1759 George had secretly married a quakeress
called Hannah Lightfoot, who is said to have borne him three children.
However, if this were true, his subsequent official marriage would have
been bigamous and it is unthinkable that a decent and dutiful monarch
with high morals like George III would have contracted a bigamous
marriage. In 1761 George III settled hastily on ugly Charlotte of
Mecklenburg-Strelitz (1744-1818, to the right). With her large
mouth, flat nose and swarthy complexion, she had been nicknamed "monkey
face". Plain and undesirable as she was, George III fulfilled his
marital duties in the same conscientious way as he fulfilled his
kingship, and they bred 15 children. The first, later George IV
(1762-1830), was born eleven months after the wedding. FamilyIn 1764 George gave his domineering
sister Augusta (1737-1813) in marriage to the coarse and brutal Charles
II of Brunswick (1735-1806). The marriage was unhappy and of their sons
the eldest was "passive in intellect", the second was "a complete
imbecile" and the third was "nearly blind". Even worse was the marriage
of George's youngest sister Caroline Mathilda (1751-1775) to the insane
Christian VII of Denmark (1749-1808); Disease In 1788 George III's 12-year-old
daughter Mary (1776-1857) was ill with "spasms" for months. In August
her 15-year-old brother Augustus (1773-1843) fell ill in Hanover with
symptoms like insomnia, fast pulse, obstinate constipation, headache,
giddiness, great exhaustion, muscular weakness and excruciating pain in
the chest. The attacks waxed and waned for about 8 weeks, during which
his doctors feared for his life. The doctors observed that during his
four major attacks his urine was coloured "reddish-brown" or "deep amber".
Each time when the attack had subsided, the colour returned to normal.
Dr. J.G. von Zimmerman (1728-1795) reported to George III that Augustus'
condition resembled closely the illness of his brother Frederick in
1783. By October Augustus was slowly recovering, but he had lost much
weight and was still weak. Domesticities George III's elder sons were a
troublesome bunch, brutal, dissolute and recklessly extravagant. George
was over-protective and continued to treat his high-spirited eldest son
as a child. Young George wrote to his brother Frederick in 1781:
"I am sorry to tell you that the unkind behaviour of both their
Majesties, but in particular of the Queen, is such that it is hardly
bearable." One of their sisters later recalled how she had seen
him and Prince Frederick "held by their tutors to be flogged like dogs
with a long whip". For some years the Prince of Wales pleaded for a
separate establishment and hoped to get his own way by embarrassing his
father through encouraging the opposition. Finally, when he was 21 years
old, George III was forced to grant his eldest son an income of his own.
DeclineMeanwhile, the Industrial Revolution and
mechanisation had brought loss of employment and social upheaval. The
Wilkes riots in the 1760s were followed by Keppel and Gordon riots in
the 1770s. In 1786 George III was clumsily attacked with a knife. In
1794 a bolt passed right through the King's carriage. In 1800 five shots
ware fired during a review of the Grenadier Guards, but they too missed
the King. The same evening another man fired at George III, when he
entered the Royal box in the theatre. A person near the would-be
assassin was able to deflect his aim so that the bullet missed the King.
George remained quite calm and turned to the Queen and Princesses who
were just entering the box, saying: "Keep back". The
audience cheered and sang "God Save the King!" three times. Copyright © 1999, 2000 by J.N.W. Bos. All rights reserved. Footnotes1
An illegitimate descendant of the Merry King Charles II Stuart Bibliography
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