|
|
|
Biografías |
|
|
Cronología 1882 : nace en Taganrog, (Rusia), el 29 de abril. 1908-1909: estudia en Gottingen (Husserl, Hilbert), siguiendo los trabajos del círculo de Gottingen. 1912-1913: estudia en Paris, siguiendo los cursos de Bergson en el Colegio de Francia. 1914: se enlista en el ejército francés, después de haber pasado dos años en un regimiento ruso. 1917: del lado del Zar ruso, luego opta por la revolución soviética. 1920: de regreso a Francia, prepara su primera tesis. 1922: obtiene diploma, con una tesis sobre la idea de Dios en Descartes. 1929: tesis doctoral sobre la filosofía de Jaco Boehme. 1931: investigaciones filosóficas. 1934: traduce a Nicolás Copérnico. 1940: publica los Estudios sobre Galileo. 1945: publica Introducción a la lectura de Platón. 1946: estudia en Princeton. 1950: publica la Filosofía rusa. 1951: rechazo de su candidatura al Colegio de Francia. 1952: nombrado a la Academia Internacional de Historia de las Ciencias. 1955: publica sus trabajos sobre los místicos. 1956: es nombrado miembro del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton. 1957: publica Del mundo cerrado al Universo infinito. 1961: publica La Revolución astronómica. 1964: muere en París, el 28 de abril 1965: publicación póstuma de los Estudios newtonianos. Se le dedicarán varios congresos. |
|
|
Reflexiones sobre la mentira - Alexandre Koyré - Traducción de Hugo Savino "Nunca se mintió tanto como en nuestros días. Ni de una manera tan desvergonzada, sistemática y constante. Se nos dirá, quizás, que no es así, que la mentira es tan vieja como el mundo, o, al menos, como el hombre, mendax ab initio; que la mentira política nació con la ciudad misma, tal como nos enseña la historia de manera más que abundante; por último, sin remontar el curso de las épocas, se nos dirá que la propaganda falsa de la Primera Guerra mundial y la mentira electoral de la época que siguió a esta guerra, alcanzaron niveles y establecieron marcas que serán muy difíciles de superar. Sin duda, todo eso es verdad. O casi. Es cierto que el hombre se define por la palabra, que ésta trae aparejada la posibilidad de la mentira y, mal que le pese a Porfirio, la mentira, mucho más que la risa, es lo que caracteriza al hombre. Es cierto igualmente que la mentira política pertenece a todos los tiempos, que las reglas y la técnica de lo que antes se llamaba "demagogia" y en nuestra época "propaganda", fueron sistematizadas y codificadas hace miles de años; y que los productos de esas técnicas, la propaganda de los imperios olvidados y destruidos nos hablan, todavía hoy, desde lo alto de los muros de Karnak y desde las rocas de Ankara. Es innegable que el hombre siempre mintió. Se mintió a sí mismo. Y a los otros. Mintió por placer - el placer de ejercer esta facultad asombrosa de "decir lo que no es" y de crear por la palabra, un mundo del cual es el único autor y responsable. Mintió también para defenderse: la mentira es un arma. El arma preferida del subordinado y del débil que, al engañar al adversario, se afirma y se venga de él. Pero aquí no vamos a hacer el análisis fenomenológico de la mentira o el estudio del lugar que ocupa en la estructura del ser humano: llenaría un volumen. Querríamos consagrar algunas reflexiones a la mentira moderna, e incluso, más exactamente, sobre todo a la mentira política moderna..." |
|
AVIZORA |