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1009 - Otto César Vargas - Mao Tsetung nació el 26 de diciembre de 1893 en Shaoshan, aldea a ochenta kilómetros de Changshá, capital de Junán, una provincia de treinta millones de habitantes, que fue en el siglo pasado centro del movimiento Taiping y de numerosas logias y movimientos campesinos de carácter reformista y revolucionario. Hijo de un campesino pobre, que luego fue campesino medio y luego campesino rico, desde los 7 y hasta los 16 años trabajó en el campo y fue budista.

En 1911 estalló la revolución contra el emperador y el imperialismo, y Mao marchó a Changshá. Se incorporó al movimiento revolucionario y fue soldado durante seis meses en las tropas que se alzaron entonces. En 1912 en la Biblioteca Provincial de Junán, en Changshá estudió a los grandes pensadores de Occidente. Paradojalmente, hoy que está de moda el liberalismo, Mao estudió primero La riqueza de las naciones de Adam Smith que El Capital de Marx. Entró en la Escuela Normal y en 1915 fue electo secretario de la Asociación de Estudiantes de la Escuela Normal en un período de conmoción y guerra civil y fundó la Asociación por el Autogobierno de los Estudiantes, en la que participaron mujeres (lo que entonces era una verdadera revolución en China). Esta Asociación fue el núcleo, en Junán, del movimiento revolucionario de 1919. Grandes manifestaciones de masas. En 1917 fundó la Nueva Asociación de Estudios por el Hombre Nuevo, que tuvo gran influencia en todo un período y formó cuadros dirigentes del futuro Partido Comunista. Se ocupó, entre otros temas, de la opresión de la mujer a través de la crítica al sistema de matrimonio feudal.1 La mayoría de los miembros de la Nueva Asociación fueron asesinados en la contrarrevolución de 1927.

Organizó cursos nocturnos para obreros y batallones de autodefensa. Intentó formar una asociación de estudiantes de toda China.

En 1918 fue a Pekín. En la Universidad trabajó en la biblioteca y formó parte de la comisión que seleccionaba a los estudiantes que iban a París. Logró que participen mujeres -muchas de Junán- lo que también era un avance muy grande. El no fue porque dijo que no conocía suficientemente a China. Trabajó intensamente entre los obreros ferroviarios, entró en el grupo de estudios marxistas de Li-Dazao y al tiempo volvió como maestro a Changshá. Durante toda su vida iba a defender orgullosamente su profesión. Poco antes de morir, en una entrevista con Pompidou, le dijo: 'Yo participé en la guerra por la fuerza de las circunstancias, pero soy maestro, soy de profesión maestro'.

El 4 de mayo de 1919 manifestaciones de estudiantes e intelectuales en Pekín iniciaron una nueva fase de la revolución democrático-burguesa en China. Primero en Pekín. Luego en 220 ciudades. Participaron 20 millones de personas en las manifestaciones. Mao en Changshá se volcó a la lucha política y estudiantil editó desde 1918 la Revista del río Hsiang, de gran influencia sobre el sur de China, por sus posiciones avanzadas sobre la independencia china y el problema campesino y obrero. También sostenía la emancipación y el sufragio de las mujeres, exhortando a rechazar la moral feudal; ironizó sobre la virginidad femenina en China y escribió nueve artículos sobre el suicidio de una joven mujer casada. Estos artículos tuvieron una gran repercusión y fueron reproducidos en 1966 durante la Revolución Cultural. En 1919 se transformó en un marxista y planteó que sólo el marxismo salvaría a China. Y comenzó -en 1920- a organizar política y sindicalmente a los obreros de Junán: mineros, ferroviarios, textiles, municipales.

Los primeros años del Partido Comunista de China

En 1921 se realizó el Congreso de fundación del Partido Comunista de China en la ciudad de Shanghai. Fue detectado por la policía y tuvo que continuar en una de esas barcas que se usaban entonces en China como vivienda. El fue delegado por Junán. Participaron 21 delegados, representando a 52 ó 57 afiliados. Fue electo miembro del Comité Central. En 1922 volvió a Junán como secretario del Partido y organizó la gran huelga de mineros de Anyuan: miles de mineros y trabajadores se alzaron a la lucha y Mao dirigió ese movimiento.

En 1923 el Tercer Congreso del Partido decidió cooperar con el Kuomintang. El Partido tenía 342 miembros. ¿ Qué era el Kuomintang? ¿ Un partido? ¿O una organización de frente único? Esta fue una gran discusión en todo el movimiento de liberación nacional, incluso en la Argentina. La derecha decía que era un partido. Así lo entendió Haya de la Torre en América Latina, quien planteó la disolución de los partidos comunistas para integrarse a movimientos de ese tipo como el APRA en Perú; discusión que sería retomada en la Argentina con la fundación del peronismo por una corriente de la izquierda. ¿ 0 era un bloque de obreros, campesinos y burguesía nacional, donde el Partido luchaba por la hegemonía? Así lo consideró la Internacional. Mao pasó a ser responsable de la coordinación con el Kuomintang. El Kuomintang, dirigido por Sun Yat-sen, aceptó a los comunistas y aprobó el entendimiento con la URSS. La derecha no acordó con la entrada de los comunistas. Chiang Kai-shek, que era parte del ala izquierda, dirigía la Academia Militar Revolucionaria de Wampoa, con la ayuda soviética. Mao Tsetung trabajó en el aparato central de Kuomintang y fue responsable de propaganda y de la organización campesina. No fue electo para el Comité Central en el Cuarto Congreso del Partido. Era un período de lucha contra los caudillos militares del norte y de frente único con la burguesía nacional contra esos caudillos.
 

Dos temas claves

En 1926 Mao Tsetung dirigió la sección campesina del Partido y fundó una escuela de cuadros campesinos en Cantón, uno de los centros de la revolución china. Escribió su célebre artículo Análisis de las clases en la sociedad china. Por primera vez, el marxismo-leninismo se aplicaba al estudio de una sociedad feudal y semicolonial. La derecha del Partido, encabezada por el secretario general Chen Tu-siu, atacó el trabajo de Mao; y la 'izquierda', encabezada por quien luego sería secretario general, Chang Kuo-tao, atacó el trabajo de Mao.

Dos problemas estaban planteados para todo el movimiento revolucionario de Asia, Africa y América Latina. Primero: ¿cuál es el principal aliado del proletariado en los países de Asia, Africa y América Latina? Sobre esto, Stalin tuvo una posición clara. Era un debate de la Internacional Comunista y del movimiento revolucionario mundial. En el artículo Acerca de las perspectivas de la Revolución en China escrito en noviembre del '26, poco antes de la derrota del '27, Stalin escribió:

'Yo sé que entre la gente del Kuomintang e inclusive entre los comunistas no consideran posible un desenvolvimiento de la revolución en la aldea, ya que temen que la entrada de la gente del campo a la revolución corrompa el frente único. Esta es una inmensa equivocación, compañeros. El frente antiimperialista en China será tanto más fuerte y poderoso mientras más rápida y completamente se haga entrar a la gente del campo chino a la revolución'.

Trotski, en cambio, escribía en su libro La revolución permanente:

'Hay que arrojar por la borda la teoría reaccionaria de las etapas y de las fases de la revolución. Hay que luchar por la dictadura del proletariado, arrastrando tras de sí al campesinado'.

'Arrastrar al campesinado', vieja teoría de Trotski con la que ya polemizó Lenin a comienzos de siglo. Y en su libro El gran organizador de derrotas dice Trotski:

'La revolución agraria en China tiene un carácter tan antifeudal como antiburgués, porque el explotador más odiado en el campo es el campesino rico usurero'.

Si los comunistas chinos le hubiesen hecho caso a Trotski hubiesen terminado colgados. Colgados por los campesinos. Mao, en aquel artículo de 1926, y en el de 1927, Investigación sobre el movimiento campesino en Junán, planteó ya la importancia del movimiento campesino, las clases en el campesinado y los enemigos de la revolución agraria.

El segundo tema es el de la burguesía nacional.

Hay que decir que la Internacional Comunista avanzó en los años '26, '27 y '28 en estos temas. En 1928, el 1º de diciembre, se realizó el Octavo Congreso del Partido Comunista de la Argentina, que también avanzó en el estudio de la realidad económica y social del país. En ese período hubo análisis muy importantes del Partido Comunista del Perú, que dirigía Mariátegui, sobre el carácter de la revolución en nuestros países. En 1929, los informes centrales de la Conferencia de los partidos comunistas de América Latina, pese a plantear el carácter semi-feudal e incluso feudal de los países de América Latina, no subrayaron suficientemente la importancia del problema campesino, o el carácter esencialmente campesino de la cuestión indígena o aborigen. Pusieron el centro en el trabajo con los obreros rurales, y consideraron -dicho textualmente- en bloque, 'a la burguesía nacional y extranjera'. Muy lejos, muy lejos, del análisis de Mao de 1926. El Partido de la Argentina, hasta avanzada la década del '30, por no decir la del '40, se oponía al proteccionismo, por ejemplo de la industria textil o azucarera, con los mismos argumentos que hoy utiliza Bernardo Neustadt.

La impronta que la Internacional en su momento y después los soviéticos imprimieron a este problema, cuando entraron en oposición con los dirigentes del Partido Comunista de China, impidió a los revolucionarios de Asia, Africa y América Latina asimilar las ricas experiencias, las más avanzadas experiencias en el movimiento de liberación nacional, que fueron precisamente las experiencias de la clase obrera de China. Es decir que siguen planteados estos dos problemas hoy, en la definición de la estrategia y la táctica de las auténticas fuerzas revolucionarias de Asia, Africa y América Latina: el problema campesino (ya vamos a ver luego esto) y el problema de la burguesía nacional.

Como surgió el camino

Me refiero largamente a esos años de alianza con el Kuomintang porque a veces se piensa que el proceso que llevó a la lucha armada en la montaña en China y al camino que inició Mao Tsetung, surgió de la nada, o de un debate entre teóricos, y no de un amplísimo y vasto movimiento de masas revolucionarias. El P.C. formó en la lucha armada contra los feudales del norte a miles de cuadros, ganaron a muchos militares del ejército del Kuomintang, del ejército nacionalista. Chu Teh, que fue jefe del ejército chino, era oficial del ejército; Ye Chien-yi, que fue jefe del Estado Mayor del ejército chino, era oficial del ejército nacionalista en Kuang Chou; Peng Te-huai, que fue comandante en jefe del ejército, era oficial del ejército nacionalista. Cuando, luego de 1927, Mao creó la primera base roja en las montañas con un puñado de hombres, no lo hizo por inspiración de un momento sino como producto de una rica experiencia revolucionaria y como resultado de grandes levantamientos obreros y campesinos, de millones de hombres, dentro de los cuales actuaron los comunistas formando cuadros para el Partido y para la lucha armada. Luego de muchas y sangrientas derrotas, se entendió que había que hacer la guerra de guerrillas. Y muchos tomaron, como decía una canción popular china, 'las cuevas de las montañas como casa, la tierra como lecho, las raíces como alimento y al Partido como padre'.

Participaron millones en estos movimientos. En la insurrección de Shanghai, que duró dos días, es decir, durante dos días los obreros fueron dueños de la ciudad, participaron ochocientos mil trabajadores. Visité en una ocasión un pequeño distrito, el distrito de Jun An -pequeño distrito: quinientos mil habitantes-; provenían de esa zona Lin Piao; Li Sin-nien; Tong Pi-wu que fue el primer presidente de China, en el año '49; Sü Siang-chien, renombrado jefe militar.

En ese distrito, Jun An, hubo una insurrección campesina dirigida por el Partido en el año '27 y triunfó; se instaló un soviet que duró setenta y cuatro días, y después se replegaron a las montañas; fueron perseguidos y después la mayoría se incorporó a la Larga Marcha pero quedaron combatientes ahí; hasta el último momento, en el '49, en que esa zona fue liberada. Hubo allí 11.088 mártires de las organizaciones sindicales y políticas; 2.827 mártires del Partido y 378 de la Juventud Comunista. Allí, en la comuna de Shi Lipin, en ese distrito, nos dijo un viejo campesino que participó en la Larga Marcha, fue jefe de regimiento y herido diez veces:

'Nosotros aprendimos en aquellos años, cuando teníamos al presidente Mao y un gran entusiasmo revolucionario, a cambiar la azada por el fusil y el fusil por la azada, y nos costó mucho aprender que no se hace una revolución porque se triunfa en una batalla. Que hacen falta muchas batallas para triunfar en la revolución'.

¿Fue justo unirse al Kuomintang en 1924? Sí, fue justo. Eso permitió transformar al Partido de poco más de trescientos militantes en un Partido de 57.967 miembros en 1927. En esa lucha se cometieron errores: de la Internacional, que tenía a Chiang Kai-shek en su Presidium de honor, y del Partido Comunista de China. Trotski armaba gran griterío en la Internacional y todavía hoy lo arman los trotskistas. Trotski, que trabajó en unidad con los mencheviques desde 1903 hasta 1917, catorce años, se indignaba por los errores mencheviques del Partido Comunista de China, que tenía tres años de vida. El dirigente del Partido, Chen Tu-siu, cometió graves errores de derecha. Esto no implica que los haya compartido toda la Internacional, que en ese entonces estaba presidida, precisamente, por un dirigente de la derecha del Partido Comunista soviético, que eso era Bujarin. Chen Tu-siu fue el que dijo: 'los obreros no deben tener desconfianza de Chiang Kai-shek'. Dejó inerme al Partido ante el terror blanco. En 1927, sólo en el norte de Junán, fueron asesinados por la contrarrevolución trescientos cuarenta mil campesinos. ¿Fue esta línea la causa de la derrota? Hay debates sobre esto: ¿La causa principal fue la correlación de fuerzas? Los errores ayudaron a esa derrota y sobre todo acarrearon grandes pérdidas al Partido.

Al mismo tiempo hay que decir que esa línea (la línea que se siguió practicando de insurrecciones en las ciudades) no era la línea de Stalin. Este, en mayo de 1927, planteó que no había que llevar a cabo luchas decisivas por Shanghai, donde él dijo que se entrecruzaban todos los poderes financieros que disputaban China, y propuso reunir fuerzas en el campo. Mao en ese período quedó fuera del Comité Central. Gran debate. Un debate sobre el campesinado. Entiendo que Stalin y Mao vieron con claridad el rol del campesinado. Pero sobre si la revolución iba del campo a la ciudad, no estaban claros ni Stalin ni Mao, inicialmente. Mao dice en su entrevista con Malraux, que fue después de la derrota del '27, y al volver a su provincia de Junán, escapando por milagro a la muerte (al igual que Chou Enlai y otros dirigentes del Partido) cuando comprendió que la revolución tenía que ir del campo a la ciudad.

Este es un debate clave para las fuerzas revolucionarias de América Latina. Es el debate que, con otras palabras, planteó en su momento de revolucionario Fidel Castro y planteó el Che Guevara, cuando dijeron que la cordillera de los Andes tenía que ser 'la Sierra Maestra de América del Sur', porque el gran problema de la revolución de América Latina, en especial de América del Sur, ha sido y es cómo unir el movimiento proletario de los grandes centros urbanos como Sao Paulo, Montevideo, Buenos Aires, Rosario, Córdoba, los centros proletarios chilenos, los mineros bolivianos, con esa inmensa masa de campesinos pobres, indígenas en su mayoría.

La Internacional Comunista ¿qué aportó a este debate? Hubo un informe de Dimitrov en el Séptimo Congreso de la Internacional donde planteaba la línea para la Alianza Nacional Libertadora que se había constituido en Brasil (sobre este movimiento brasileño ahora se han escrito novelas y se han hecho algunas películas). Acababa de constituirse esa Alianza, Prestes y Olga Benario preparaban el levantamiento de 1935. En ese momento Dimitrov compara Brasil con la India y con China, y dice que el centro de la Alianza Nacional debe estar en ganar a las masas de millones de campesinos para el ejército popular revolucionario. Pero siguiendo lo que iba a ser una epidemia del movimiento comunista y revolucionario latinoamericano, los dirigentes del Partido Comunista del Brasil transformaron ese promisorio movimiento en el organizador de un putch sobre la base de los núcleos de oficiales que tenían en el ejército y fracasaron. Arthur Ewert, un camarada alemán conocido en Brasil como Harry Berger, fue el hombre que mandó la Internacional Comunista, junto con Rodolfo Ghioldi, para ayudar en ese proceso. Dicen que él tenía esta idea del campo a la ciudad. Ustedes saben que Ewert enloqueció por las terribles, increíbles, torturas que le hicieron en la cárcel en Brasil.

Ese fue un momento clave, un momento de viraje. A partir de allí se aplicó en América Latina la táctica del Frente Popular, los movimientos amplios del Frente Popular, que tuvieron grandes méritos y grandes errores, y esa idea se desdibujó hasta que volvió a ser planteada desde otro ángulo, con otra concepción y otras perspectivas, en la década del '60 por Fidel Castro y por el Che.

Sigamos con China. Se producen nuevas insurrecciones como la de Nanchang, el 1º de agosto de 19274. El levantamiento de la Cosecha de Otoño, en setiembre de 1927, inicia la lucha con base en el campo que propugnaba Mao. Fracasa en Octubre y los insurrectos tienen que huir a las montañas Chingkang donde establecen la primera base de apoyo. En una ocasión, en China, el compañero Rocha le preguntó a unos dirigentes que lo acompañaban visitando esa zona: '¿Y cómo fue que eligieron este lugar?' Y los compañeros le dijeron '¿Elegir? Nosotros disparábamos. Cuando llegamos acá, a este lugar, nos quedamos'. Mil hombres salvó Mao de esos alzamientos. En la mitad del camino, se detuvieron y los arengó. No se sabe, no quedaron las palabras que dijo. Sólo que gritó '¿Nos atreveremos a seguir la revolución o no?' Los mil contestaron: 'Nos atreveremos'. Pero doscientos abandonaron después de jurar eso. Quedaron ochocientos. Se unieron con dos grupos de bandoleros, unos seiscientos, ochocientos, que tenían ochenta y pico de fusiles, y así se formó el Primer Cuerpo del Ejército Rojo. En mayo de 1928 se unió Chu Teh con diez mil hombres. Chu Teh fue el jefe; Mao, el comisario político. Larga lucha en el Partido Comunista. Mao Tsetung fue destituido del Comité Central y acusado de 'derechista y pragmático mezquino'. De él se dijo lo mismo que dijo Trotski de Lenin. En 1903 dijo Trotski que Lenin 'cree ser un dirigente proletario siendo solamente un jefe pequeño burgués de las masas campesinas'.

En la Internacional hubo idas y vueltas. El Sexto Congreso del Partido Comunista de China se realizó en Moscú junto con el Sexto Congreso de la Internacional, en junio de 1928, y aprobó la guerra de guerrillas de Mao. En el '29 Mao escribió un artículo que pulverizó a los trotskistas en el Partido: Cómo corregir las ideas erradas en el Partido. En el '30, se instauró el gobierno soviético de Kiangsi del Sud Este (en una zona limítrofe porque ellos en general hacían las zonas liberadas en el límite de las provincias, cosa que dificultaba la represión porque China en ese entonces estaba dividida entre señores feudales, señores de la guerra que luchaban entre sí). Aquí fundaron la República Soviética de Kiangsi del Sud Este. Mao fue electo presidente de esa república. Dirigía, en 1930, una población de cerca de diez millones de habitantes. Este gobierno promulgó una ley agraria. En 1932 le declaró la guerra a Japón. (Muchos iban a China y cuando los chinos decían 'el presidente Mao', comentaban: 'esto es el culto a la personalidad', pero a Mao se lo llamó así desde que era el presidente de la República Soviética de Kiangsi del Sud Este). Su gobierno le declaró la guerra al Japón que había invadido en 1931. Los ejércitos japoneses ocuparon Manchuria y fueron bajando ocupando el Este de China. Pero en el '31 ya había vuelto a triunfar en el Partido la línea insurreccionalista urbana, 'izquierdista'.


Mao Tse Tung y Chu-En-Lai

La lucha contra el invasor japonés

Hasta 1934 no se define claramente el enemigo principal. Va cambiando todo. Las contradicciones tienen un proceso de desarrollo que no es fácil distinguir de entrada. Cambian los enemigos y cambian los amigos. Aquel general, Tang Chengchi que quiso detener a Mao en 1927 y que aplastó el levantamiento de Nanchang obligando a Mao Tsetung a refugiarse en las montañas, se transformó en aliado. Y aquel otro, que era el jefe de la izquierda del Kuomintang, Wang Ching-wei, se transformó en 1939, en el hombre de los japoneses en el Kuomintang. En 1934 se libró una áspera lucha sobre si Frente Unico Antijaponés o no.

Me adelanto aquí a algunos hechos. Mao en el '35 escribe sobre la táctica frente al imperialismo japonés. En el '36, dos generales del Kuomintang arrestan y pretenden fusilar a Chiang Kai-shek, en Sian. Chiang Kai-shek, aquél cuyos soldados destruyeron la casa natal de Mao Tsetung en Shaoshan; aquél que mató a su mujer, su 'altivo álamo' como la llamó en una poesía5; aquél que obligó a Mao a dejar dos hijos perdidos en Shanghai durante más de diez años. (Durante la Larga Marcha Mao también tuvo que abandonar otros dos hijos que nunca más pudo volver a encontrar). Aquél que mató a decenas, a centenares de miles de comunistas. Y Mao mandó a Chou Enlai a negociar su libertad para poder constituir el Frente Unico Antijaponés. Mao, ya en el '35 había previsto que Chiang Kai-shek sería obligado a participar en el Frente Unico Antijaponés porque comprendió la esencia de clase de Chiang Kai-shek, como representante de una burguesía intermediaria ligada a los sectores que entonces se oponían al imperialismo japonés.

Recién en 1937 se formó el Frente Unico Antijaponés. Japón había invadido China en 1931. Para eso los comunistas debieron hacer concesiones, muy discutidas entonces, grandes concesiones. No las que quería Chiang Kai-shek, de disolver el Ejército Rojo, liquidar las zonas liberadas y confiar al Kuomintang la dirección de la guerra antijaponesa, pero sí grandes concesiones, que precedieron y ayudaron a definir la línea que iba a seguir Stalin, posteriormente, en la alianza tripartita con los Estados Unidos y las potencias aliadas.

En todo ese período del que veníamos hablando, del Frente Unico Antijaponés en China, hay un debate que preside todo: ¿el centro debe estar en la ciudad o debe estar en el campo? Y en relación con esto ¿qué línea militar? ¿La insurreccionalista urbana o la del campo a la ciudad? ¿La guerrilla campesina como instrumento táctico, como conocemos tantos ejemplos en América Latina, al servicio de las negociaciones políticas y de la supuesta insurrección en las ciudades, o como instrumento estratégico? Mao plantea que la revolución china es una revolución cuyo principio básico es la guerra campesina, por eso lo acusan de derechista. Hay que atraer al enemigo a las bases rojas, dice Mao, y aplicar los principios de la guerra de guerrillas, y no la experiencia insurreccional europea que llevaban los técnicos de la Internacional: la de golpear 'con los dos puños', la de 'no retroceder jamás' la de 'atacar en las ciudades', donde está concentrada la fuerza del enemigo.

Estas teorías de Mao se sintetizan en los nueve pasos para aplastar las campañas de cerco y aniquilamiento; y los diez principios militares que sintetizó, después de un largo proceso, en un artículo que tiene fecha de 1947 en las Obras Escogidas7: crear bases de apoyo; ni insurreccionalismo aventurero ni la línea que luego se iba a llamar 'de los insurrectos errantes'. En 1933 Mao Tsetung realizó una conferencia para trazar la línea económica, y por eso se lo acusó de derechista. El Partido aplicó otra línea y por eso los comunistas chinos fueron golpeados en las cinco campañas de cerco y aniquilamiento. Pero el trasfondo de la discusión política y militar está relacionado con la guerra contra Japón: ir al norte, como planteaba Mao, para reorganizar el ejército y acercarse al teatro de la guerra antijaponesa (ir a Yenán); o ir más al norte, a la frontera con la URSS, para tener la protección soviética, y en vez de basarse en las fuerzas propias basarse en la ayuda soviética; o quedarse en el sur, donde, como decían muchos, 'se come el buen arroz'. Estaban muy castigados, derrotados, hambrientos. Incluso después de la famosa reunión de Tsunyi en 1935, donde Mao pasó a ser el jefe militar, algunos plantearon ir cerca de la Unión Soviética. Se decidió ir a Yenán. Pero en la mitad de la Larga Marcha que había recorrido ya miles de kilómetros, Chang Kuo-tao, (que era el secretario general del Partido), con Chu Teh, con Li Sin-nien, con Liu Po-chen entre otros (pero sobre todo con Chu Teh) rompieron el ejército y se dirigieron al sur.

Es el momento que Mao caracterizó como 'el más sombrío de mi vida'. Ocho mil hombres quedaron con Mao. Veintidos mil con Chang Kuo-tao y Chu Teh, bajan hacia el sur buscando 'la zona del buen arroz'. Mao Tsetung reunió a los ocho mil harapientos y les dijo: '¿Ustedes quieren volver?', 'Jamás', gritaron. 'Entonces abramos el camino, que ellos van a volver'. Y efectivamente, después que las tropas de Mao llegaron a Yenán, Chu Teh y los otros camaradas (algunos dicen que Chu Teh fue obligado a seguir a Chang Kuo-tao) volvieron. Y fueron entonces treinta mil hombres los que quedaron de todo ese gran ejército que había luchado en aquellos años. Luego de esto Chang Kuo-tao trató de romper otra vez el ejército y establecer la base central en SinKiang, pero fracasó. En 1967 Rodolfo Ghioldi en una charla en La Plata nos habló del 'error de Mao Tsetung' que había ido a refugiarse en una zona desértica y había 'abandonado la zona retvlucionaria del sur' Este comentario de Ghioldi plante a la posibilidad que atrás de esa línea de Chang Kuo-tao hubo otras manos, aparte de las manos chinas, que apoyaron esa maniobra. En la Larga Marcha el Ejército Rojo recorrió 12.500 kilómetros, atravesó dieciocho cadenas de montañas, once provincias, derrotó a un millón de hombres, combatió todos los días, sufrió hambre y todo tipo de dificultades.


Document 2: President Richard Nixon meets with China’s Community Party Leader, Mao Tse-Tung on February 29, 1972. National Archives, Control No. NLNP-WHPO-MPF-8649(01

Fue una de las más grandes empresas militares de la historia, al lado de la cual incluso la de Aníbal empalidece. En esa Larga Marcha, en 1935, en la reunión de Tsunyi, triunfó finalmente la línea de Mao de la guerra de guerrillas, de la guerra del campo a la ciudad, de crear las bases rojas de apoyo y se derrotó la vieja dirección oportunista de 'izquierda' y de derecha.

La línea de Mao

¿Cuál era la línea de Mao? La línea de hegemonía proletaria en la revolución agraria y antiimperialista de liberación nacional. Esa línea triunfó en el país más grande, más poblado de la tierra. Es una línea que atiende a los problemas claves de la revolución, de la Revolución de Nueva Democracia, y quienquiera verdaderamente llevar al triunfo esa revolución debe estudiar esa experiencia, que es lo que intentamos hacer en el Partido Comunista Revolucionario de la Argentina. Hemos desarrollado en diversas ocasiones las diferencias económicas, sociales y políticas de Argentina con China. No es el caso hoy hablar de esto porque no hace al objetivo de nuestro homenaje y porque lo mas importante de la experiencia maoísta que acabo de reseñar son las enseñanzas para nuestro Partido, y no las diferencias8. Hay que decir que para hacer la revolución los revolucionarios tienen que estudiar el arte militar. Está bien estudiar economía, pero también hay que aprender a manejar, si se puede, un mortero. El más grande teórico de la guerra revolucionaria, no superado, fue Mao Tsetung.

Los comunistas cubanos aplicaron esta experiencia en Cuba. Al lado de Raúl Castro, que ya era afiliado al Partido Socialista Popular estaba un dirigente de ese Partido que había estudiado minuciosamente la experiencia china, experiencia que se aplicó en detalle en el frente de Mayarí y en Las Villas. Esa experiencia de apoyarse en las masas, de tomar prisioneros y no fusilar al enemigo, darles buen trato y adoctrinamiento, y mandarlos de vuelta, etc., etc., está muy bien reflejada en un video que recomiendo ver a los que no lo han visto, sobre el Che Guevara. Porque el Che Guevara, en su alforja revolucionaria, es decir en su mochila, tenía tres trabajos: un trabajo que se editó en Moscú sobre la guerra de guerrillas, con trabajos de Marx, Engels, Lenin y Stalín; El Estado y la revolución de Lenin y la Guerra de guerrillas de Mao Tsetung. También él aplicó a fondo la experiencia de la revolución china, y entiendo que es una de las causas por las que la revolución cubana triunfó.

El aporte filosófico de Mao Tsetung

Mao Tsetung hizo un gran aporte -como decíamos antes- enriqueciendo la teoría filosófica del marxismo-leninisrno. El dijo que su trabajo preferido era Acerca de la práctica. Esta obra desarrolló las tesis de Marx y de Engels. Y aquí en la Argentina, donde nuestro carácter de país dependiente se ha manifestado, en lo cultural, con el triunfo fácil de las modas burguesas, sobre todo las originadas en París, padecimos la peste althusseriana que extravió a muchos marxistas. Por eso valoramos especialmente el trabajo de Mao Acerca de la práctica. Es indudable también la importancia de su trabajo Sobre la contradicción. Allí Mao rescató y defendió el carácter revolucionario de la dialéctica marxista, basándose en un amplio conocimiento de la filosofía (occidental y china) y de los Cuadernos filosóficos y Materialismo y empirocriticismo de Lenin.


Mao Tse Tung y Lin Piao

Para Mao -igual que para Lenin- la dialéctica es 'la doctrina acerca de la unidad de los contrarios'. Para Mao: 'uno se divide en dos' (al retomar una expresión taoísta ampliamente conocida en China facilitó que millones de chinos hiciesen suyo el método dialéctico de análisis). 'Uno se divide en dos' y no como afirman los revisionistas que 'dos confluyen en uno', porque esto último subraya el momento de la síntesis, al igual que hizo Hegel. Porque la negación de la negación en Hegel conserva lo que ha sido negado. Esto, que es válido en algunos procesos, no lo es en el proceso revolucionario. Este nuevo sistema 'exige la destrucción de lo anterior', porque como dice Mao 'la construcción sin destrucción no existe'- Lo que no quiere decir que se destruyan los elementos anteriores, sino la forma en la que se combinan o reproducen. Por eso la contrarrevolución, luego del triunfo de la revolución, es posible. La línea cultural maoísta, a diferencia de la soviética, grafica bien este tema de la dialéctica maoísta. Y la línea maoísta respecto del problema clave del Estado (la relación masas-partido-Estado) también.

Para Mao 'todas las contradicciones son irreconciliables', pero 'algunas son antagónicas y otras no'. Y como ustedes saben diferenció dos tipos de contradicciones sociales: 'entre nosotros y el enemigo' y 'en el seno del pueblo'. La primera es antagónica y entre las segundas algunas no lo son (las que existen dentro de las masas trabajadoras) y otras (por ejemplo, entre las clases explotadas y sectores de las clases explotadoras que pertenecen al pueblo en diferentes momentos revolucionarios) tienen un aspecto antagónico y otro no. Para la dialéctica de Mao, igual que para Marx y para Lenin, en la contradicción equilibrio-desequilibrio el desequilibrio es el aspecto absoluto y el equilibrio es relativo. Esto es lo primero que se revisó de Mao, a su muerte, cuando triunfó el sector revisionista de Teng Siao-ping.

También Mao desarrolló la doctrina marxista desde el punto de vista de la teoría económica. Yo quiero decir esto porque los revisionistas divulgaron la idea de que Mao era una especie de analfabeto en economía. Mao en 1933 hizo la ley agraria de la zona liberada en China. Cuando triunfó la lucha antijaponesa, alrededor del '45, dirigían zonas con cien millones de habitantes. Sin embargo Mao dijo después de esto: 'nosotros no teníamos experiencia de dirección nacional y tuvimos que seguir la experiencia soviética' Experiencia que luego reemplazaron por su propia línea.

La gran revolución cultural proletaria

Sobre el otro gran tema ¿es posible terminar con la explotación del hombre por el hombre? ¿El derrocamiento de la burguesía y la dictadura del proletariado puede llevar a la humanidad a una sociedad de tal tipo, comunista, o inexorablemente llevará a las deformaciones y a la degeneración a las que llegó en la Unión Soviética y en China? Mao, en la Revolución Cultural Proletaria, dio respuesta teórica y práctica a esta cuestión.

A principios de los años '60 se desplegaba en China la lucha contra el revisionismo. Este se había impuesto en la URSS en el XX Congreso en 1956 y en la patria del socialismo se había restaurado el capitalismo. En China los revisionistas habían impuesto su hegemonía y sus tesis en el VIII Congreso en 1956. Luego los revolucionarios contraatacaron apoyándose en el gigantesco movimiento de masas que llevó a quinientos millones de chinos a las comunas populares con el Gran Salto Adelante. Pero las catástrofes naturales, el boicot soviético y los errores izquierdistas que se cometieron y que la propia derecha empujó en su momento -empezando por Liu Shao-chi- permitieron a su vez a la corriente oportunista de derecha y revisionista contraatacar. Hubo una aguda lucha de líneas en el Partido Comunista de China. La lucha llevó a la necesidad de profundizar en las raíces sociales y políticas del revisionismo, investigar por qué surgen elementos como Jruschov, Breznev, de origen proletario, educados por el Partido, que en un proceso se transforman en seguidores del camino capitalista y se emboscan en la dirección trabajando para la restauración burguesa como sucedió en la Unión Soviética, y luego en China.

¿Producto de qué y por qué sucede esto? Ateniéndose al marxismo, en oposición al idealismo, Mao sostuvo que el revisionismo de Jruschov no era el producto de una mera individualidad negativa, que debían investigarse las contradicciones entre la base económica y en la superestructura para descubrir las raíces objetivas y subjetivas del revisionismo, y llegó a sintetizar la teoría de la continuación de la revolución en las condiciones de la dictadura del proletariado.

Brevemente, esta teoría está basada en la comprensión de que la sociedad socialista abarca una etapa histórica bastante prolongada, y en ella hay consonancia y contradicción simultánea entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y entre la superestructura y la base. En determinado momento el aspecto principal es la contradicción. A lo largo de toda esta etapa existen clases, contradicciones de clase, lucha de clases, existe la lucha entre el camino socialista y el capitalista, existe el peligro de la restauración del capitalismo y existe la amenaza de subversión y de agresión por parte del imperialismo. Sintéticamente: Mao concluyó que es necesario persistir en la lucha entre el proletariado y la burguesía; que, bajo la dictadura del proletariado esta lucha se expresa fundamentalmente en la lucha entre los marxistas-leninistas y los revisionistas, entre los que defienden la dictadura del proletariado y los seguidores del camino capitalista dentro del Partido, etc..

Consideramos la teoría de la continuación de la revolución en las condiciones de la dictadura del proletariado de Mao, y la Revolución Cultural Proletaria, como el punto máximo de avance de la teoría y el movimiento revolucionario proletario desde su inicio.

Hoy el proletariado ha perdido el poder en los países donde lo había conquistado, pero no volvimos al punto de partida. Atesoramos un gigantesco bagaje de experiencias producto de la lucha revolucionaria de la clase obrera mundial durante dos siglos y tenemos certezas teóricas. Estas nos confirman la validez universal de los problemas fundamentales de la doctrina científica de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao y la justeza de la lucha por la dictadura del proletariado a escala mundial. No luchamos por una utopía, es decir, no luchamos por un objetivo inalcanzable.

Certezas y búsquedas

En relación con esto y afirmando esas certezas hemos dicho que el proletariado debe estudiar las conquistas y la derrota de la Revolución Cultural Proletaria. Así como Marx y Lenin estudiaron el triunfo y la derrota de la Comuna de París y la revolución rusa de 1905.

Y sostenemos, por otro lado, que no podemos imaginarlas formas concretas que tendrán las sociedades en las que el proletariado conquistará el poder aunque sí sabemos que su esencia será la dictadura del proletariado. Marx no pudo imaginar la revolución proletaria triunfando antes en Rusia y China que en Inglaterra o Francia; ni pudo imaginar los soviets y sus particularidades; éstos fueron creados por las masas y no fueron el producto de un modelo creado en laboratorios teóricos. Y además, porque uno de los más graves errores cometidos en todo este período fue el de absolutízar formas económicas, políticas y sociales que respondieron a una necesidad histórica concreta y transformarlas en piedra de toque para definir el carácter socialista o no socialista de la economía, la política y la sociedad. Por ejemplo: el considerar el desarrollo de la industria pesada como la prioridad económica ineludible en la transformación socialista. Hoy el mundo ha cambiado: ya el acero y determinadas industrias no tienen el peso de antes, pero con independencia de esto, como escribió Mao, esta tesis es al menos incompleta. 0 la relación entre la gran empresa que juega un rol directriz y la pequeña o mediana. 0 el tema de las granjas colectivas (koljoses en la URSS) que se establecieron como una necesidad para el desarrollo socialista. Una inmensa revolución, una revolución como no había conocido antes la humanidad, ochenta millones de campesinos pobres (mujiks) realizando la explotación colectiva del campo, primero en Rusia, y más de 500 millones, luego, en China. Pero en el caso ruso, luego de establecidos los koljoses, se desató una aguda lucha de clases, porque ninguna revolución es un baile de salón, ninguna revolución se hace sin excesos: cuando el pueblo se rebela y hace tronar el escarmiento se cometen muchos excesos y los revolucionarios aplaudimos la revolución y no tememos a los excesos.

Aquella inmensa revolución agraria fue uno de los grandes méritos de Stalin (junto con la derrota del fascismo). Luego de constituidos los koljoses vino la guerra; primero la inminencia de la guerra y luego la guerra. Luego vino la reconstrucción. Los nazis cuando se retiraron de la URSS (habían llegado a 40 Km. de Moscú) no dejaron una vaca; un árbol sin talar. Habían pasado más de 20 años desde la constitución de los koljoses cuando Stalin escribió (poco antes de su muerte) Problemas económicos del socialismo en la URSS. Se había consolidado la contradicción entre el sistema de propiedad de todo el pueblo y el sistema de propiedad colectiva que encierra, en realidad, una contradicción entre los obreros y los campesinos.

Incluso en China; cuando Mao inició la lucha contra la línea derechista de Teng, en la última etapa de la Revolución Cultural, en la última batalla de Mao, ya casi al borde de la tumba, y teniendo los chinos las comunas populares que eran instituciones más avanzadas que los koljoses, ya era evidente que esas formas transitorias habían generado fenómenos superestructurales contrarrevolucionarios difíciles de cambiar.

La práctica de 50 años enseñó que en general el camino de entregar la tierra en propiedad es mejor que el de nacionalizar la tierra, porque como aprendieron los comunistas chinos cuando estaban en Chingkang e hicieron la primera ley agraria: luego de trabajar por tres años un pedazo de tierra, ésta es para el campesino como su madre; pero tres años después es más que su madre. Y de allí hay que ir a la propiedad cooperativa. ¿Y cómo seguir? Tanto la revolución rusa como la china se atrancaron y retrocedieron en este momento.

Otro tema: Los comunistas chinos en la Revolución Cultural, por un lado, aplicaron a fondo la dictadura sobre los seguidores del camino capitalista. No fue un baile de salón la Revolución Cultural. ¿qué significó? Que Teng Siao-ping tuvo que ir a criar chanchos. ¿Qué tiene de malo criar chanchos? Que Yang Shankun, el que en los ochenta llegó a ser presidente de China, el que estaba en aquel 'cuartel general revisionista' del que habló Mao en 1966, tuvo que ir a plantar arroz. Nos recibió Yang en una ocasión en Kuanchou y otro camarada chino nos decía: 'este pobre camarada tuvo que ir a plantar arroz' ¿Qué tiene de malo plantar arroz si millones de chinos durante tantos años han vivido plantando arroz? Eso sí, en ocasiones, como muestra la película El último emperador, les pusieron gorritos y los pasearon por las calles luego de hacer la autocrítica. Pero no los mataban. Hay quienes creen que Mao se equivocó porque no los mató. Preguntan: '¿cómo fue que no mató a Teng Siao-ping?', incluso lo reincorporó al gobierno en el '74, '75. Mao dijo: 'las cabezas de los hombres no son como cañas de bambú que brotan después que se las corta'. Los burgueses hubiesen hecho otra cosa. Dantón, el gran revolucionario de la revolución francesa escribió: 'se debe matar a todos los enemigos interiores para triunfar sobre los enemigos del exterior'. Y Marat, el gran revolucionario, que todavía hoy es ejemplo de los revolucionarios del mundo y en cuyas enseñanzas insurreccionales se basó Lenin, escribió en plena revolución burguesa: 'Que me importa ser llamado bebedor de sangre, bebamos si es necesario la sangre de los enemigos de la humanidad'. Esto cuando la burguesía era revolucionaria. Ahora para reprimir al pueblo no vacilan ni vacilarán. En cambio la dictadura del proletariado en China castigó con autocrítica pública, 'gorritos de burro' y enviándolos a trabajar.

Junto con la represión a los seguidores del camino capitalista, la más amplia libertad para el pueblo. Trece millones de jóvenes marcharon desde toda China, esa inmensa extensión, a Pekín, siendo recibidos en grandes mítines de masas por Mao Tsetung y los dirigentes del Partido. Noches enteras discutiendo. Por ejemplo, en la universidad de Kuang Chou decían los revisionistas: 'que cosa tremenda, los jóvenes se pasaron aquí dos noches sin dormir; discutían si en nuestros jardines había que plantar verduras para abastecer al comedor estudiantil o si dejar el jardín', o 'si era justo dejar esa estatua de Sun Yan Sen o no'. Lo he dicho muchas veces: ¡qué maravilloso sería que los estudiantes argentinos cuestionando tantas pavadas que les hacen estudiar, pudieran durante noches discutir si la calle Virrey Olaguer y Feliú o Ramón Falcón o Virrey del Pino, van a seguir llamándose como se llaman o deben cambiar de nombre!

Amplia democracia para todos. Los cuatro Da's: Da-zi bao, la libertad de hacer carteleras de grandes caracteres. Se entraba a las fábricas en China y había que abrirse paso en medio de los carteles que colgaban o pegados en las paredes, criticando los problemas de la fábrica, de la región y del país. Amplia libertad. Muerto Mao lo primero que hizo Teng Siao-ping, cuando ganó la hegemonía, fue liquidar esto. Primero confinó la libertad de hacer Da-zi bao a un muro de Pekín, que se llamó El Muro de la libertad; y al poco tiempo acabaron también con ese Muro de la libertad y junto con esto se acabó la democracia para el pueblo en China. Fue derrotada la Revolución Cultural.

Los otros Da's eran: el Da min, el derecho a lanzar gritos y hablar con voz fuerte; el Da fong, la gran apertura y el Da bian-lum, el gran debate.

Y aquí ¿vamos a copiar los cuatro Da's nosotros? En China eran una tradición revolucionaria desde el siglo 13 A.C. Nosotros tenemos FM, canales cable, medios abiertos, vamos a hacer asambleas, debates públicos. Buscaremos nuestras formas. ¿Por qué tenemos que copiar los cuatro Da's?

Tenemos las certezas y tenemos la línea de masas para poder generalizar las experiencias de la lucha de clases y para poder jugar nuestro papel de vanguardia. Afirmamos que la revolución del futuro tendrá formas diferentes; no conocemos cuáles. Y afirmamos solamente las que son leyes de validez universal de la dictadura del proletariado, sobre todo lo que ahora discuten los revisionistas: la teoría del Estado y la teoría del partido revolucionario.

Tenemos la certeza del triunfo de nuestra lucha por la revolución democrática y popular, agraria y antiimperialista en marcha ininterrumpida al socialismo. Para esto tenemos que defender y rescatar la doctrina marxista-leninista con los aportes de Mao Tsetung, para poder integrar las verdades universales de esa doctrina a la revolución argentina.

Mao Tsetung, fue uno de los hombres que más hizo por los explotados y oprimidos del mundo; fue uno de los hombres que más hizo por los hombres.

Jamás olvidaremos las enseñanzas revolucionarias de Mao Tsetung.

Notas:

1 Mao era muy rebelde y su padre -intentando domar su rebeldía- a los 15 años, lo casó con una joven de la aldea de Shaoshan. Pero para escándalo y vergüenza de la familia de la joven, y de la suya propia, Mao se negó a consumar el matrimonio. Esto probablemente influyó en su temprana lucha contra el matrimonio feudal y por la liberación de la mujer, como parte de su resolución de cambiar el mundo.
2 Para los comunistas chinos, en China: burguesía compradora, burguesía burocrática y burguesía intermediaria eran sinónimos.
3 'Reflexiones sobre una charla del camarada Mao.' En Revista Argentina de Política y Teoría, Nº 27, de Agosto-Octubre de 1993.
4 Esta fecha es considerada la creación del Ejército Rojo de Liberación.
5 Yang Kaijui, esposa de Mao Tsetung, mártir revolucionaria asesinada en 1930 por el Kuomintang. Yang en chino significa álamo.
6 La línea del P.C. de china elaborada por Mao Tsetung para el frente único antijaponés está resumida en: La independencia y la autonomía en el seno del frente único (Ediciones Lenguas Extranjeras de Pekín, 1954), conclusiones presentadas por Mao al Comité Central del P.C. de China el 5 de noviembre de 1938.
7 'La situación actual y nuestras tareas.' Obras Escogidas de Mao Tse-tung. Tomo IV página 159.
8 'China era un país semicolonial, no un país dependiente como es la Argentina... Y era un país semifeudal. No capitalista, como es la Argentina. En nuestro caso: un país capitalista deformado por la dependencia al imperialismo y la subsistencia del latifundio. En China había un campesinado que... era el 80% de la población, y el proletariado moderno era una gota en el mar: unos 3 millones...En cambio en la Argentina sobre unas 9 millones de personas económicamente activas -de acuerdo al censo de 1980- hay aproximadamente 7 millones de asalariados... Más del 70% de la población es urbana... Y la Revolución en China fue armada desde el principio...con base en el campo, con el campo rodeando la ciudad...mientras que en la Argentina el proletariado... es la fuerza motriz principal de la Revolución y ésta... va de la ciudad al campo.


Mao Tsetung

Poeta, erudito, político revolucionario, estratega militar, fundador del Partido Comunista Chino, presidente de la República Popular China y promotor de la Revolución Cultural, este hombre longevo y saludable, tres veces esposo y progenitor de una nutrida prole, Mao Tse-tung, fue uno de los líderes más carismáticos e influyentes de nuestro siglo, no sólo en su país sino también en los partidos radicales en todo el mundo. Nació en el seno de una familia relativamente pudiente, hijo de un propietario rural, en 1893, cuando China era un vasto territorio administrado por un opresivo régimen feudal y con una fuerte dependencia imperialista en la política exterior. Antifeudalismo y antiimperialismo fueron las primeras consignas de las que partió para transformar su país en una potencia moderna inspirada en los principios del socialismo; más tarde iría elaborando un pensamiento notablemente más sofisticado, siempre paralelo a una práctica revolucionaria que hubo que soslayar toda suerte de circunstancias adversas y afrontar asombrosos desafíos y siempre también conciliando las más antiguas raíces culturales chinas, el confucianismo, con las nuevas ideologías que traían los “vientos del Oeste”.

LA FORJA DE UN REBELDE

La revolución china de 1911 no había transformado el país tanto como se esperaba, pero tuvo la virtud de abolir el imperio y así mismo de introducir ideas occidentales en la enseñanza tradicional. De este nuevo eclecticismo se benefició Mao durante sus estudios en la escuela normal de magisterio en la ciudad de Changsha, donde se graduó en 1918. Más tarde se trasladó a la capital, Pekín, para ejercer de bibliotecario auxiliar en la universidad, y allí entró en contacto con activistas políticos tales como Li Ta-chao y Sen Tu-hsiu. Juntos crearon un grupo germinal para el estudio del marxismo que los llevaría a participar algunos años después en la primera conferencia del Partido Comunista Chino, que tuvo lugar en junio de 1921 en Shanghai y en la que Mao actúa ya en la calidad de delegado. En 1923, durante el tercer congreso, sería nombrado miembro del comité central. El año anterior, el Partido Comunista había entrado a formar parte del Kuomintang de Sun Yat-sen – quien, en calidad de presidente provisional, había proclamado en enero de 1912 en Nankín el gobierno provisional de la República China – con objeto de formar un amplio Frente Unido Democrático que se convirtió, en 1923, en Frente Unido Revolucionario. Esta frágil alianza quedó rota cuando Chang Kai-shek, representando a los terratenientes y a la burguesía dependiente de las potencias extranjeras, aplastó a los obreros y estudiantes en Shanghai y encabezó un gobierno nacional en Nankín que se auto proclamó anticomunista. En 1930, el Kuomintang, partido de los aliados de ayer y a la sazón el más implacable de los enemigos del socialismo, se hizo responsable de la ejecución de la primera esposa de Mao, Yang Kai- hui, hija de un antiguo profesor de Ética del líder político, con la que, sin embargo, no vivía desde 1928, año en que entabló relaciones con la que, ahora, se convertiría en su segunda esposa, Ho Tzu-chen. El tercero de los matrimonios de Mao, contraído en 1939 tras el divorcio de su anterior esposa, sería el más sonado, pues su nueva compañera era una conocida y popular actriz, mucho más joven que él, y que se hacía llamar Chiang Ching, pese a que su verdadero nombre era Lang Ping.

LA LARGA MARCHA

Durante los años veinte, Mao se había revelado como un brillante estratega al postular la rebelión en las zonas rurales – para, progresivamente, ir cercando la ciudades – en contra de las tesis preconizadas en el comité central de su partido por Li Li-san. Así, tras los reveses sufridos en la guerra contra el Chang Kai-shek, organizó la Larga Marcha del Ejército Rojo en octubre de 1934. El 16 de octubre de este año unas ochenta mil persona iniciaron en Riuchin la audaz campaña, y aunque hubieron de librar duros combates en Kiangsi, Fukien y Kuangtung, treinta y cinco mil hombres alcanzaron la ciudad de Tsun-yi en enero de 1935. En octubre, los partidarios de Mao, que encabezaba ya el comité central del Partido Comunista, tomaban Shansi. Habida cuenta de la guerra que se libraba en el exterior contra los japoneses, en 1937 el Kuomintang de Chang Kai-shek hubo de firmar una tregua con los comunistas para organizar la Guerra Popular de Resistencia, pacto que duró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial y la definitiva derrota japonesa, en 1945, pero que inmediatamente después demostró su inviabilidad, desatando la guerra civil al año siguiente.

LA REPÚBLICA POPULAR CHINA

Derrotados Chang Kai-shek y su partido, los comunistas se instalaron en Pekín. Mao proclamó en 1949 la República Popular China y fue nombrado presidente del consejo de gobierno por la Asamblea Nacional del Pueblo Chino, pero el título de presidente no lo ostentaría hasta el 30 de diciembre de 1954, como consecuencia de la promulgación de la nueva constitución. Para entonces ya había firmado la decisiva alianza con la URSS en 1950 y se había convertido en el máximo inspirador de la política de su país. Por otra parte, la reforma agraria que tuvo lugar entre 1950 y 1952 en China fue consecuencia de un verdadero combate, aldea por aldea, de los campesinos pobres contra los antiguos privilegios de los señores feudales, y se adelantó a la campaña de 1955 para el desarrollo de la cooperación agrícola. Esta acción política programada desde el estado socialista provocó, no obstante, una escisión en el Partido Comunista, y aunque la línea predominante fue la de Mao – articulada en su libro Sobre el desarrollo de la cooperación agrícola – terminarían por provocar intensas contradicciones que llevarían a una aguda crisis de la revolución china en los años inmediatos. Saliendo al paso, Mao hizo público su discurso Sobre la justa resolución de las contradicciones en el seno del pueblo en 1957, en el que propone la dialéctica entre unidad y crítica, para regresar después a la unidad, como alternativa para mantener la necesaria cohesión frente a los enemigos del socialismo. Pese a todo, al año siguiente, a causa de las dificultades de llevar a cabo su proyecto político, bautizado con el nombre de “gran salto hacia adelante”, y del enfriamiento de las relaciones con la URSS, hubo de abandonar la presidencia de la República aunque retuvo el máximo poder en el seno del partido como secretario general. Desde ese privilegio puesto del mando, Mao se concentró en el control del ejército, destituyó al ministro de defensa Peng Ten-huai y lo sustituyó por su fiel Lin Piao, ganando de ese modo a las fuerzas militares como eficaces sostenedoras de su línea política.

LA REVOLUCIÓN CULTURAL

Durante los años sesenta Mao destacó dentro de la política mundial como uno de los más originales líderes en el área socialista, especialmente a partir de la teorización en 1963 del “movimiento de educación socialista”, que fijaría las bases de la Revolución Cultural Proletaria. Este viejo comunista había entrevisto por aquellos años el riesgo real de restauración del capitalismo, inherente a la desmovilización ideológica de las masas, por lo que se impuso la tarea del rearme cultural mediante espectaculares medidas que incluyeron su ruptura, en septiembre de 1965, con el gobierno de Pekín y su paso, con la fracción disidente, a Shanghai, desde donde dirigió personalmente la primera fase de su plan. Dicha estrategia triunfó en agosto de 1966, fecha en que se hicieron públicos los dieciséis puntos de la “gran revolución proletaria” que habían sido impuestos de hecho gracias a la lealtad de los guardias rojos y al apoyo de las masas trabajadoras descontentas. Los objetivos principales que pretendía cubrir con este proceso eran, en primer lugar, la persecución y derrota de todos aquellos que, detentando el poder, seguían la vía capitalista; en segundo lugar, la destitución de las autoridades académicas burgueses y la abolición de su ideología; por último, la transformación de aspectos de la superestructura – lugar donde se sitúa la ideología en la teoría marxista – que habían quedado desfasados después de la implantación de la economía socialista. Aquel mismo año de 1966 se hizo público el célebre Libro rojo, recopilación de citas de Mao que sintetizan lo fundamental de su pensamiento y que se extendió entre las masas chinas con el propósito de que sirviera de instrumento para que asumieran el protagonismo de su propia revolución. El libro, traducido a numerosos idiomas, corrió de mano en mano por todo el mundo y se convirtió en un auténtico best-seller político de la década siguiente. Después del noveno congreso del Partido Comunista, celebrado en abril de 1969, el pensamiento maoísta se consolidó como eje de la Revolución China, pero veinte años después, las disidencias internas, sacadas a la luz por la descomposición generalizada de los regímenes imperantes en los países del llamado “socialismo real”, y especialmente representadas por los jóvenes estudiantes y la población descontenta de las grandes concentraciones urbanas, fueron violentamente reprimidas en la plaza de Tiananmen. Para entonces, el último de los supervivientes que fundaron el Partido Comunista, Mao Tse-tung, había fallecido en 1976. Pese al imprevisible desmoronamiento de su gran obra, aún hoy el mundo recuerda con fascinación la asombrosa energía de que hizo gala el maestro chino durante su larguísima existencia. Siendo joven, cuando caía la helada lluvia traída por el viento de Mongolia, Mao se desnudaba para recibirla con objeto de, según sus propias palabras, “domar el esqueleto”. Con el mismo rigor espartano y abnegado mantuvo un pulso con la Historia.

CRONOGRAMA

1893 MAO TSE – TUG nace en Shaoshan, una aldea de la provincia de Hunan (China).
1918 Se gradúa en la escuela provincial de Changsha.
1921 Participa como delegado en el primer congreso nacional del Partido Comunista, celebrado en Shanghai a partir del 1 de julio.
1930 Pierde a su primera esposa, Yang Kai-hui, con la que tuvo dos hijos, al ser ejecutada por el Kuomintang. Contrae matrimonio con Ho Tzu-chen, que le dio cinco hijos.
1934 16 de octubre: se inicia la Larga Marcha.
1935 Mao es elegido máximo dirigente del comité central del Partido Comunista, tras la liberación en enero de la ciudad de Tsun-yi.
1937 Escribe Acerca de la práctica y Acerca de la contradicción.
1939 Tras su divorcio, se casa con la popular actriz Chiang Ching.
1949 1 de octubre: se instaura el nuevo régimen socialista.
1958 Abandona la presidencia de la República, pero no la del partido.
1963 Mao promueve la Revolución Cultural China.
1966 Se publica el Libro Rojo.
1976 Muere Mao Tse-tung

Cita de Mao sobre el problema del arte y la cultura

Que se abran cien flores y compitan cien escuelas de pensamiento es la orientación para promover el desarrollo del arte y el progreso de la ciencia, para hacer florecer la cultura socialista de nuestro país. Pueden desarrollarse libremente distintas formas y estilos en el arte, y competir libremente diferentes escuelas en la ciencia. Consideramos que es perjudicial al desarrollo del arte y de la ciencia recurrir a medidas administrativas para imponer un particular estilo de arte o escuela de pensamiento y prohibir otro. El problema de lo correcto y lo erróneo en el arte y en la ciencia debe resolverse mediante discusiones libres en Los círculos artísticos y científicos, a través de la práctica del arte y de la ciencia, y no de manera simplista.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo (27 de febrero de 1957)

Mao Tse-tung - José María Laso Prieto - Publicado en Diccionario de filosofía contemporánea, Sígueme, Salamanca, 1976, pás. 275-277

Nace en 1893 en Chao-Chan (Hunán), hijo de un campesino pobre. Tras sus estudios de magisterio se emplea en Pequín como ayudante de bibliotecario. Entra así en contacto con el movimiento estudiantil y después de un rápido proceso de radicalización, adquiere una sólida formación marxista. El 1 de julio de 1921 participa en la fundación del partido comunista de China. La actividad teórico-práctica de Mao está ligada a todas las vicisitudes del movimiento revolucionario chino. En su multifacética personalidad descuellan sus dotes de pensador, poeta. organizador político, pedagogo, dirigente militar y estadista.

Partiendo del aforismo leninista de que «El alma del marxismo estriba en el análisis concreto de las condiciones concretas», Mao ha combatido siempre el dogmatismo libresco. En su trabajo Oponerse al culto a los libros (1930) Mao contrapone la investigación frente a la especulación libresca: «El método de estudiar las ciencias sociales exclusivamente en los libros es peligroso en grado sumo… Por supuesto que debemos estudiar libros de marxismo, pero ese estudio debe integrarse en las condiciones reales de nuestro país. Necesitamos los libros, pero debemos superar la tendencia a rendirles culto lo que significa un divorcio de la situación real. ¿Cómo podemos superar el culto al libro? La única forma es investigar la situación real con una metodología adecuada»{1}. Esa misma preocupación antidogmática se refleja en sus célebres Cuatro tesis filosóficas: Acerca de la práctica, Sobre la contradicción, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo, ¿De dónde provienen las ideas justas?

En Acerca de la práctica (1937) Mao se propuso combatir especialmente las tendencias dogmáticas, pero sin desdeñar la crítica del empirismo. Con ese propósito se planteó el problema de «la relación entre el conocimiento y la práctica, entre el saber y la acción». Uniendo la claridad expresiva al peculiar didactismo que le caracteriza, Mao expuso muy agudamente las diferentes facetas de la práctica social y la práctica científica como presupuestos del conocimiento. «La práctica social –dice Mao– no se limita únicamente a la actividad productora, tiene otras muchas formas, la lucha de clases, la vida política, la actividad desplegada en la esfera de la ciencia y el arte: en una palabra, el hombre social participa en todos los dominios de la vida práctica de la sociedad... Los marxistas consideran que sólo la práctica social puede ser el criterio de la verdad de los conocimientos que tiene el hombre del mundo exterior. Porque, de hecho, los hombres reciben la confirmación de la verdad de sus conocimientos sólo al llegar a la práctica social (en el proceso de la producción material, de la lucha de clases, de las experiencias científicas), a los resultados que esperan. Si los hombres aspiran a conseguir resultados en su trabajo, es decir a alcanzar los éxitos esperados, tienen que hacer que sus ideas estén de acuerdo con el mundo exterior objetivo, de lo contrarío, sufren una derrota en la práctica. Empero sí los hombres extraen experiencias de la derrota misma, cambian sus ideas y las hacen concordar con las leyes del mundo exterior; entonces pueden transformar su derrota en victoria...

«La continuación de la práctica social conduce a la repetición múltiple de fenómenos que suscitan en los hombres sensaciones e impresiones. Entonces se produce en la conciencia humana una mutación (un salto) en el proceso del conocimiento: la aparición de los conceptos. El concepto no refleja ya los aspectos exteriores de las cosas ni sus aspectos aislados o su relación externa; sino que capta la esencia del fenómeno, las cosas en su conjunto, la relación interna de los fenómenos. Entre el concepto y la sensación la diferencia no es sólo cuantitativa, sino cualitativa. El desarrollo ulterior en esta dirección, el empleo de los métodos de juicio y deducción pueden conducir a conclusiones lógicas…»{2}.

Tras criticar el racionalismo, que niega el papel inicial y de contraste de la experiencia sensible, y el empirismo que se detiene en ésta, Mao concluye considerando necesario «pasar activamente del conocimiento sensible al racional, luego del conocimiento racional a la dirección activa de la práctica revolucionaria, a la transformación del mundo subjetivo y objetivo. La práctica y el conocimiento en su repetición cíclica es infinita, y el contenido de esos ciclos se eleva cada vez a un nivel más alto. Este es el concepto que tiene la teoría materialista del conocimiento de la unidad del saber y de la acción»{3}.

Los dos trabajos de Mao Tse-tung sobre las contradicciones están separados por veinte años y responden a las respectivas problemáticas que se suscitan en el plano filosófico antes y después de la toma del poder por el proletariado. En Sobre la contradicción (1937) el objetivo sigue siendo combatir el dogmatismo y sus secuelas filosóficas: el idealismo menchevizante de A. M. Deborin y el evolucionismo vulgar. Con esa finalidad analiza rigurosamente, y expone con nitidez, los problemas de la universalidad y la particularidad de la contradicción; la distinción entre contradicciones principales y secundarias, así como los aspectos equivalentes en una misma contradicción, su identidad y su lucha. Finaliza con el papel del antagonismo en la contradicción. Como conclusión Mao señala: «Pero la lucha dentro de la contradicción es incesante y existe cuando los opuestos coexisten así como cuando se transforman el uno en otro; especialmente en el último caso la lucha se manifiesta de una manera más evidente: en esto reside también la universalidad y el carácter absoluto de la contradicción. Al estudiar el carácter particular y la relatividad de la contradicción debemos esforzarnos por distinguir entre lo principal y lo secundario en las contradicciones, así como en los aspectos contradictorios, y al estudiar la universalidad y la lucha de la contradicción, debernos distinguir las distintas formas de la lucha. De lo contrario, cometeremos errores dogmáticos o empíricos»{4}.

La finalidad principal del trabajo Sobre el tratamiento de las contradicciones en el seno del pueblo (1957) estriba en aplicar la concepción de «contradicción no antagónica» a la solución de los problemas que originaba el hecho de que. en la revolución China, importantes sectores de la burguesía nacional hubiesen hecho causa común con el pueblo frente al mismo adversario imperialista. Por ello, para Mao, ...«si bien las contradicciones entre el proletariado y la burguesía nacional son contradicciones entre explotados y explotadores, antagónicas de por sí. (Aunque la República Popular se implantó en 1949, todavía en 1957 los miembros de la burguesía nacional cobraban un dividendo fijo a cuenta de los beneficios de sus anteriores empresas). Sin embargo, en las condiciones concretas de China, si estas contradicciones antagónicas se tratan debidamente, pueden transformase en no antagónicas, pueden resolverse por vía pacífica. Si esas contradicciones no se tratan como es debido, si no seguimos con la burguesía nacional la política de unidad, de crítica y de educación, o si la burguesía nacional no acepta esta política nuestra, entonces las contradicciones entre la clase obrera y la burguesía nacional pueden convertirse en contradicciones entre nosotros y nuestros enemigos»{5}.

Una constante en el pensamiento filosófico de Mao Tse-tung ha sido la lucha contra el dogmatismo. La Revolución cultural puede ser también interpretada –no obstante su complejidad– a la luz de la preocupación antidogmática y antiburocrática característica de Mao. Empero la difusión masiva del Libro Rojo, con sus inevitables esquematismos, plantea el problema de si Mao no ha incurrido finalmente en los errores de culto que tan duramente criticó. O si, por el contrario, en las condiciones concretas de China, el Libro Rojo no ejercerá sobre su inmensa población un efecto pedagógico positivo muy coherente con la perenne vocación didáctica de su autor.

En 1974 se han comenzado a editar en España las obras de Mao Tse-tung. Hasta el momento han aparecido: Historia de la revolución china, Madrid 1974; Escritos sociológicos y culturales, Barcelona 1974; Cuatro tesis filosóficas, Barcelona 1974; Obras escogidas, Madrid 1974 (se han publicado ya los tres primeros tomos).

Sobre Mao: J. Chén, Mao y la revolución china, Barcelona 1966 (incluye 37 poemas de Mao); J. Guillermaz, Historia del partido comunista chino, Barcelona 1970.

Notas

{1} Mao-Tse-tung, Escritos sociológicos y culturales, Barcelona 1974, pág. 149.

{2} Mao-Tse-tung, Cuatro tesis filosóficas, Barcelona 1974, pág. 11.

{3} Ibídem, pág. 26.

{4} Mao-Tse-tung, Cuatro tesis filosóficas, Barcelona 1974, pág. 76.

{5} Ibídem, pág. 80.


 

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