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Otto César Vargas - Mao Tsetung nació el 26 de diciembre de 1893 en Shaoshan, aldea a ochenta kilómetros de Changshá, capital de
Junán, una provincia de treinta millones de habitantes, que fue en
el siglo pasado centro del movimiento Taiping y de numerosas logias
y movimientos campesinos de carácter reformista y revolucionario.
Hijo de un campesino pobre, que luego fue campesino medio y luego
campesino rico, desde los 7 y hasta los 16 años trabajó en el campo
y fue budista.
En 1911 estalló la revolución contra el emperador y el imperialismo,
y Mao marchó a Changshá. Se incorporó al movimiento revolucionario y
fue soldado durante seis meses en las tropas que se alzaron
entonces. En 1912 en la Biblioteca Provincial de Junán, en Changshá
estudió a los grandes pensadores de Occidente. Paradojalmente, hoy
que está de moda el liberalismo, Mao estudió primero La riqueza de
las naciones de Adam Smith que El Capital de Marx. Entró en la
Escuela Normal y en 1915 fue electo secretario de la Asociación de
Estudiantes de la Escuela Normal en un período de conmoción y guerra
civil y fundó la Asociación por el Autogobierno de los Estudiantes,
en la que participaron mujeres (lo que entonces era una verdadera
revolución en China). Esta Asociación fue el núcleo, en Junán, del
movimiento revolucionario de 1919. Grandes manifestaciones de masas.
En 1917 fundó la Nueva Asociación de Estudios por el Hombre Nuevo,
que tuvo gran influencia en todo un período y formó cuadros
dirigentes del futuro Partido Comunista. Se ocupó, entre otros
temas, de la opresión de la mujer a través de la crítica al sistema
de matrimonio feudal.1 La mayoría de los miembros de la Nueva
Asociación fueron asesinados en la contrarrevolución de 1927.
Organizó cursos nocturnos para obreros y batallones de
autodefensa. Intentó formar una asociación de estudiantes de toda
China.
En 1918 fue a Pekín. En la Universidad trabajó en la biblioteca y
formó parte de la comisión que seleccionaba a los estudiantes que
iban a París. Logró que participen mujeres -muchas de Junán- lo que
también era un avance muy grande. El no fue porque dijo que no
conocía suficientemente a China. Trabajó intensamente entre los
obreros ferroviarios, entró en el grupo de estudios marxistas de Li-Dazao
y al tiempo volvió como maestro a Changshá. Durante toda su vida iba
a defender orgullosamente su profesión. Poco antes de morir, en una
entrevista con Pompidou, le dijo: 'Yo participé en la guerra por la
fuerza de las circunstancias, pero soy maestro, soy de profesión
maestro'.
El 4 de mayo de 1919 manifestaciones de estudiantes e
intelectuales en Pekín iniciaron una nueva fase de la revolución
democrático-burguesa en China. Primero en Pekín. Luego en 220
ciudades. Participaron 20 millones de personas en las
manifestaciones. Mao en Changshá se volcó a la lucha política y
estudiantil editó desde 1918 la Revista del río Hsiang, de gran
influencia sobre el sur de China, por sus posiciones avanzadas sobre
la independencia china y el problema campesino y obrero. También
sostenía la emancipación y el sufragio de las mujeres, exhortando a
rechazar la moral feudal; ironizó sobre la virginidad femenina en
China y escribió nueve artículos sobre el suicidio de una joven
mujer casada. Estos artículos tuvieron una gran repercusión y fueron
reproducidos en 1966 durante la Revolución Cultural. En 1919 se
transformó en un marxista y planteó que sólo el marxismo salvaría a
China. Y comenzó -en 1920- a organizar política y sindicalmente a
los obreros de Junán: mineros, ferroviarios, textiles, municipales.
Los primeros años del Partido Comunista de China
En 1921 se realizó el Congreso de fundación del Partido Comunista
de China en la ciudad de Shanghai. Fue detectado por la policía y
tuvo que continuar en una de esas barcas que se usaban entonces en
China como vivienda. El fue delegado por Junán. Participaron 21
delegados, representando a 52 ó 57 afiliados. Fue electo miembro del
Comité Central. En 1922 volvió a Junán como secretario del Partido y
organizó la gran huelga de mineros de Anyuan: miles de mineros y
trabajadores se alzaron a la lucha y Mao dirigió ese movimiento.
En 1923 el Tercer Congreso del Partido decidió cooperar con el
Kuomintang. El Partido tenía 342 miembros. ¿ Qué era el Kuomintang?
¿ Un partido? ¿O una organización de frente único? Esta fue una gran
discusión en todo el movimiento de liberación nacional, incluso en
la Argentina. La derecha decía que era un partido. Así lo entendió
Haya de la Torre en América Latina, quien planteó la disolución de
los partidos comunistas para integrarse a movimientos de ese tipo
como el APRA en Perú; discusión que sería retomada en la Argentina
con la fundación del peronismo por una corriente de la izquierda. ¿
0 era un bloque de obreros, campesinos y burguesía nacional, donde
el Partido luchaba por la hegemonía? Así lo consideró la
Internacional. Mao pasó a ser responsable de la coordinación con el
Kuomintang. El Kuomintang, dirigido por Sun Yat-sen, aceptó a los
comunistas y aprobó el entendimiento con la URSS. La derecha no
acordó con la entrada de los comunistas. Chiang Kai-shek, que era
parte del ala izquierda, dirigía la Academia Militar Revolucionaria
de Wampoa, con la ayuda soviética. Mao Tsetung trabajó en el aparato
central de Kuomintang y fue responsable de propaganda y de la
organización campesina. No fue electo para el Comité Central en el
Cuarto Congreso del Partido. Era un período de lucha contra los
caudillos militares del norte y de frente único con la burguesía
nacional contra esos caudillos.
Dos temas claves
En 1926 Mao Tsetung dirigió la sección campesina del Partido y
fundó una escuela de cuadros campesinos en Cantón, uno de los
centros de la revolución china. Escribió su célebre artículo
Análisis de las clases en la sociedad china. Por primera vez, el
marxismo-leninismo se aplicaba al estudio de una sociedad feudal y
semicolonial. La derecha del Partido, encabezada por el secretario
general Chen Tu-siu, atacó el trabajo de Mao; y la 'izquierda',
encabezada por quien luego sería secretario general, Chang Kuo-tao,
atacó el trabajo de Mao.
Dos problemas estaban planteados para todo el movimiento
revolucionario de Asia, Africa y América Latina. Primero: ¿cuál es
el principal aliado del proletariado en los países de Asia, Africa y
América Latina? Sobre esto, Stalin tuvo una posición clara. Era un
debate de la Internacional Comunista y del movimiento revolucionario
mundial. En el artículo Acerca de las perspectivas de la Revolución
en China escrito en noviembre del '26, poco antes de la derrota del
'27, Stalin escribió:
'Yo sé que entre la gente del Kuomintang e inclusive entre los
comunistas no consideran posible un desenvolvimiento de la
revolución en la aldea, ya que temen que la entrada de la gente del
campo a la revolución corrompa el frente único. Esta es una inmensa
equivocación, compañeros. El frente antiimperialista en China será
tanto más fuerte y poderoso mientras más rápida y completamente se
haga entrar a la gente del campo chino a la revolución'.
Trotski, en cambio, escribía en su libro La revolución
permanente:
'Hay que arrojar por la borda la teoría reaccionaria de las
etapas y de las fases de la revolución. Hay que luchar por la
dictadura del proletariado, arrastrando tras de sí al campesinado'.
'Arrastrar al campesinado', vieja teoría de Trotski con la que ya
polemizó Lenin a comienzos de siglo. Y en su libro El gran
organizador de derrotas dice Trotski:
'La revolución agraria en China tiene un carácter tan antifeudal
como antiburgués, porque el explotador más odiado en el campo es el
campesino rico usurero'.
Si los comunistas chinos le hubiesen hecho caso a Trotski
hubiesen terminado colgados. Colgados por los campesinos. Mao, en
aquel artículo de 1926, y en el de 1927, Investigación sobre el
movimiento campesino en Junán, planteó ya la importancia del
movimiento campesino, las clases en el campesinado y los enemigos de
la revolución agraria.
El segundo tema es el de la burguesía nacional.
Hay que decir que la Internacional Comunista avanzó en los años
'26, '27 y '28 en estos temas. En 1928, el 1º de diciembre, se
realizó el Octavo Congreso del Partido Comunista de la Argentina,
que también avanzó en el estudio de la realidad económica y social
del país. En ese período hubo análisis muy importantes del Partido
Comunista del Perú, que dirigía Mariátegui, sobre el carácter de la
revolución en nuestros países. En 1929, los informes centrales de la
Conferencia de los partidos comunistas de América Latina, pese a
plantear el carácter semi-feudal e incluso feudal de los países de
América Latina, no subrayaron suficientemente la importancia del
problema campesino, o el carácter esencialmente campesino de la
cuestión indígena o aborigen. Pusieron el centro en el trabajo con
los obreros rurales, y consideraron -dicho textualmente- en bloque,
'a la burguesía nacional y extranjera'. Muy lejos, muy lejos, del
análisis de Mao de 1926. El Partido de la Argentina, hasta avanzada
la década del '30, por no decir la del '40, se oponía al
proteccionismo, por ejemplo de la industria textil o azucarera, con
los mismos argumentos que hoy utiliza Bernardo Neustadt.
La impronta que la Internacional en su momento y después los
soviéticos imprimieron a este problema, cuando entraron en oposición
con los dirigentes del Partido Comunista de China, impidió a los
revolucionarios de Asia, Africa y América Latina asimilar las ricas
experiencias, las más avanzadas experiencias en el movimiento de
liberación nacional, que fueron precisamente las experiencias de la
clase obrera de China. Es decir que siguen planteados estos dos
problemas hoy, en la definición de la estrategia y la táctica de las
auténticas fuerzas revolucionarias de Asia, Africa y América Latina:
el problema campesino (ya vamos a ver luego esto) y el problema de
la burguesía nacional.
Como surgió el camino
Me refiero largamente a esos años de alianza con el Kuomintang
porque a veces se piensa que el proceso que llevó a la lucha armada
en la montaña en China y al camino que inició Mao Tsetung, surgió de
la nada, o de un debate entre teóricos, y no de un amplísimo y vasto
movimiento de masas revolucionarias. El P.C. formó en la lucha
armada contra los feudales del norte a miles de cuadros, ganaron a
muchos militares del ejército del Kuomintang, del ejército
nacionalista. Chu Teh, que fue jefe del ejército chino, era oficial
del ejército; Ye Chien-yi, que fue jefe del Estado Mayor del
ejército chino, era oficial del ejército nacionalista en Kuang Chou;
Peng Te-huai, que fue comandante en jefe del ejército, era oficial
del ejército nacionalista. Cuando, luego de 1927, Mao creó la
primera base roja en las montañas con un puñado de hombres, no lo
hizo por inspiración de un momento sino como producto de una rica
experiencia revolucionaria y como resultado de grandes
levantamientos obreros y campesinos, de millones de hombres, dentro
de los cuales actuaron los comunistas formando cuadros para el
Partido y para la lucha armada. Luego de muchas y sangrientas
derrotas, se entendió que había que hacer la guerra de guerrillas. Y
muchos tomaron, como decía una canción popular china, 'las cuevas de
las montañas como casa, la tierra como lecho, las raíces como
alimento y al Partido como padre'.
Participaron millones en estos movimientos. En la insurrección de
Shanghai, que duró dos días, es decir, durante dos días los obreros
fueron dueños de la ciudad, participaron ochocientos mil
trabajadores. Visité en una ocasión un pequeño distrito, el distrito
de Jun An -pequeño distrito: quinientos mil habitantes-; provenían
de esa zona Lin Piao; Li Sin-nien; Tong Pi-wu que fue el primer
presidente de China, en el año '49; Sü Siang-chien, renombrado jefe
militar.
En ese distrito, Jun An, hubo una insurrección campesina dirigida
por el Partido en el año '27 y triunfó; se instaló un soviet que
duró setenta y cuatro días, y después se replegaron a las montañas;
fueron perseguidos y después la mayoría se incorporó a la Larga
Marcha pero quedaron combatientes ahí; hasta el último momento, en
el '49, en que esa zona fue liberada. Hubo allí 11.088 mártires de
las organizaciones sindicales y políticas; 2.827 mártires del
Partido y 378 de la Juventud Comunista. Allí, en la comuna de Shi
Lipin, en ese distrito, nos dijo un viejo campesino que participó en
la Larga Marcha, fue jefe de regimiento y herido diez veces:
'Nosotros aprendimos en aquellos años, cuando teníamos al
presidente Mao y un gran entusiasmo revolucionario, a cambiar la
azada por el fusil y el fusil por la azada, y nos costó mucho
aprender que no se hace una revolución porque se triunfa en una
batalla. Que hacen falta muchas batallas para triunfar en la
revolución'.
¿Fue justo unirse al Kuomintang en 1924? Sí, fue justo. Eso
permitió transformar al Partido de poco más de trescientos
militantes en un Partido de 57.967 miembros en 1927. En esa lucha se
cometieron errores: de la Internacional, que tenía a Chiang Kai-shek
en su Presidium de honor, y del Partido Comunista de China. Trotski
armaba gran griterío en la Internacional y todavía hoy lo arman los
trotskistas. Trotski, que trabajó en unidad con los mencheviques
desde 1903 hasta 1917, catorce años, se indignaba por los errores
mencheviques del Partido Comunista de China, que tenía tres años de
vida. El dirigente del Partido, Chen Tu-siu, cometió graves errores
de derecha. Esto no implica que los haya compartido toda la
Internacional, que en ese entonces estaba presidida, precisamente,
por un dirigente de la derecha del Partido Comunista soviético, que
eso era Bujarin. Chen Tu-siu fue el que dijo: 'los obreros no deben
tener desconfianza de Chiang Kai-shek'. Dejó inerme al Partido ante
el terror blanco. En 1927, sólo en el norte de Junán, fueron
asesinados por la contrarrevolución trescientos cuarenta mil
campesinos. ¿Fue esta línea la causa de la derrota? Hay debates
sobre esto: ¿La causa principal fue la correlación de fuerzas? Los
errores ayudaron a esa derrota y sobre todo acarrearon grandes
pérdidas al Partido.
Al mismo tiempo hay que decir que esa línea (la línea que se
siguió practicando de insurrecciones en las ciudades) no era la
línea de Stalin. Este, en mayo de 1927, planteó que no había que
llevar a cabo luchas decisivas por Shanghai, donde él dijo que se
entrecruzaban todos los poderes financieros que disputaban China, y
propuso reunir fuerzas en el campo. Mao en ese período quedó fuera
del Comité Central. Gran debate. Un debate sobre el campesinado.
Entiendo que Stalin y Mao vieron con claridad el rol del
campesinado. Pero sobre si la revolución iba del campo a la ciudad,
no estaban claros ni Stalin ni Mao, inicialmente. Mao dice en su
entrevista con Malraux, que fue después de la derrota del '27, y al
volver a su provincia de Junán, escapando por milagro a la muerte
(al igual que Chou Enlai y otros dirigentes del Partido) cuando
comprendió que la revolución tenía que ir del campo a la ciudad.
Este es un debate clave para las fuerzas revolucionarias de
América Latina. Es el debate que, con otras palabras, planteó en su
momento de revolucionario Fidel Castro y planteó el Che Guevara,
cuando dijeron que la cordillera de los Andes tenía que ser 'la
Sierra Maestra de América del Sur', porque el gran problema de la
revolución de América Latina, en especial de América del Sur, ha
sido y es cómo unir el movimiento proletario de los grandes centros
urbanos como Sao Paulo, Montevideo, Buenos Aires, Rosario, Córdoba,
los centros proletarios chilenos, los mineros bolivianos, con esa
inmensa masa de campesinos pobres, indígenas en su mayoría.
La Internacional Comunista ¿qué aportó a este debate? Hubo un
informe de Dimitrov en el Séptimo Congreso de la Internacional donde
planteaba la línea para la Alianza Nacional Libertadora que se había
constituido en Brasil (sobre este movimiento brasileño ahora se han
escrito novelas y se han hecho algunas películas). Acababa de
constituirse esa Alianza, Prestes y Olga Benario preparaban el
levantamiento de 1935. En ese momento Dimitrov compara Brasil con la
India y con China, y dice que el centro de la Alianza Nacional debe
estar en ganar a las masas de millones de campesinos para el
ejército popular revolucionario. Pero siguiendo lo que iba a ser una
epidemia del movimiento comunista y revolucionario latinoamericano,
los dirigentes del Partido Comunista del Brasil transformaron ese
promisorio movimiento en el organizador de un putch sobre la base de
los núcleos de oficiales que tenían en el ejército y fracasaron.
Arthur Ewert, un camarada alemán conocido en Brasil como Harry
Berger, fue el hombre que mandó la Internacional Comunista, junto
con Rodolfo Ghioldi, para ayudar en ese proceso. Dicen que él tenía
esta idea del campo a la ciudad. Ustedes saben que Ewert enloqueció
por las terribles, increíbles, torturas que le hicieron en la cárcel
en Brasil.
Ese fue un momento clave, un momento de viraje. A partir de allí
se aplicó en América Latina la táctica del Frente Popular, los
movimientos amplios del Frente Popular, que tuvieron grandes méritos
y grandes errores, y esa idea se desdibujó hasta que volvió a ser
planteada desde otro ángulo, con otra concepción y otras
perspectivas, en la década del '60 por Fidel Castro y por el Che.
Sigamos con China. Se producen nuevas insurrecciones como la de
Nanchang, el 1º de agosto de 19274. El levantamiento de la Cosecha
de Otoño, en setiembre de 1927, inicia la lucha con base en el campo
que propugnaba Mao. Fracasa en Octubre y los insurrectos tienen que
huir a las montañas Chingkang donde establecen la primera base de
apoyo. En una ocasión, en China, el compañero Rocha le preguntó a
unos dirigentes que lo acompañaban visitando esa zona: '¿Y cómo fue
que eligieron este lugar?' Y los compañeros le dijeron '¿Elegir?
Nosotros disparábamos. Cuando llegamos acá, a este lugar, nos
quedamos'. Mil hombres salvó Mao de esos alzamientos. En la mitad
del camino, se detuvieron y los arengó. No se sabe, no quedaron las
palabras que dijo. Sólo que gritó '¿Nos atreveremos a seguir la
revolución o no?' Los mil contestaron: 'Nos atreveremos'. Pero
doscientos abandonaron después de jurar eso. Quedaron ochocientos.
Se unieron con dos grupos de bandoleros, unos seiscientos,
ochocientos, que tenían ochenta y pico de fusiles, y así se formó el
Primer Cuerpo del Ejército Rojo. En mayo de 1928 se unió Chu Teh con
diez mil hombres. Chu Teh fue el jefe; Mao, el comisario político.
Larga lucha en el Partido Comunista. Mao Tsetung fue destituido del
Comité Central y acusado de 'derechista y pragmático mezquino'. De
él se dijo lo mismo que dijo Trotski de Lenin. En 1903 dijo Trotski
que Lenin 'cree ser un dirigente proletario siendo solamente un jefe
pequeño burgués de las masas campesinas'.
En la Internacional hubo idas y vueltas. El Sexto Congreso del
Partido Comunista de China se realizó en Moscú junto con el Sexto
Congreso de la Internacional, en junio de 1928, y aprobó la guerra
de guerrillas de Mao. En el '29 Mao escribió un artículo que
pulverizó a los trotskistas en el Partido: Cómo corregir las ideas
erradas en el Partido. En el '30, se instauró el gobierno soviético
de Kiangsi del Sud Este (en una zona limítrofe porque ellos en
general hacían las zonas liberadas en el límite de las provincias,
cosa que dificultaba la represión porque China en ese entonces
estaba dividida entre señores feudales, señores de la guerra que
luchaban entre sí). Aquí fundaron la República Soviética de Kiangsi
del Sud Este. Mao fue electo presidente de esa república. Dirigía,
en 1930, una población de cerca de diez millones de habitantes. Este
gobierno promulgó una ley agraria. En 1932 le declaró la guerra a
Japón. (Muchos iban a China y cuando los chinos decían 'el
presidente Mao', comentaban: 'esto es el culto a la personalidad',
pero a Mao se lo llamó así desde que era el presidente de la
República Soviética de Kiangsi del Sud Este). Su gobierno le declaró
la guerra al Japón que había invadido en 1931. Los ejércitos
japoneses ocuparon Manchuria y fueron bajando ocupando el Este de
China. Pero en el '31 ya había vuelto a triunfar en el Partido la
línea insurreccionalista urbana, 'izquierdista'.
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Mao Tse Tung y Chu-En-Lai |
La lucha contra el invasor japonés
Hasta 1934 no se define claramente el enemigo principal. Va
cambiando todo. Las contradicciones tienen un proceso de desarrollo
que no es fácil distinguir de entrada. Cambian los enemigos y
cambian los amigos. Aquel general, Tang Chengchi que quiso detener a
Mao en 1927 y que aplastó el levantamiento de Nanchang obligando a
Mao Tsetung a refugiarse en las montañas, se transformó en aliado. Y
aquel otro, que era el jefe de la izquierda del Kuomintang, Wang
Ching-wei, se transformó en 1939, en el hombre de los japoneses en
el Kuomintang. En 1934 se libró una áspera lucha sobre si Frente
Unico Antijaponés o no.
Me adelanto aquí a algunos hechos. Mao en el '35 escribe sobre la
táctica frente al imperialismo japonés. En el '36, dos generales del
Kuomintang arrestan y pretenden fusilar a Chiang Kai-shek, en Sian.
Chiang Kai-shek, aquél cuyos soldados destruyeron la casa natal de
Mao Tsetung en Shaoshan; aquél que mató a su mujer, su 'altivo
álamo' como la llamó en una poesía5; aquél que obligó a Mao a dejar
dos hijos perdidos en Shanghai durante más de diez años. (Durante la
Larga Marcha Mao también tuvo que abandonar otros dos hijos que
nunca más pudo volver a encontrar). Aquél que mató a decenas, a
centenares de miles de comunistas. Y Mao mandó a Chou Enlai a
negociar su libertad para poder constituir el Frente Unico
Antijaponés. Mao, ya en el '35 había previsto que Chiang Kai-shek
sería obligado a participar en el Frente Unico Antijaponés porque
comprendió la esencia de clase de Chiang Kai-shek, como
representante de una burguesía intermediaria ligada a los sectores
que entonces se oponían al imperialismo japonés.
Recién en 1937 se formó el Frente Unico Antijaponés. Japón había
invadido China en 1931. Para eso los comunistas debieron hacer
concesiones, muy discutidas entonces, grandes concesiones. No las
que quería Chiang Kai-shek, de disolver el Ejército Rojo, liquidar
las zonas liberadas y confiar al Kuomintang la dirección de la
guerra antijaponesa, pero sí grandes concesiones, que precedieron y
ayudaron a definir la línea que iba a seguir Stalin, posteriormente,
en la alianza tripartita con los Estados Unidos y las potencias
aliadas.
En todo ese período del que veníamos hablando, del Frente Unico
Antijaponés en China, hay un debate que preside todo: ¿el centro
debe estar en la ciudad o debe estar en el campo? Y en relación con
esto ¿qué línea militar? ¿La insurreccionalista urbana o la del
campo a la ciudad? ¿La guerrilla campesina como instrumento táctico,
como conocemos tantos ejemplos en América Latina, al servicio de las
negociaciones políticas y de la supuesta insurrección en las
ciudades, o como instrumento estratégico? Mao plantea que la
revolución china es una revolución cuyo principio básico es la
guerra campesina, por eso lo acusan de derechista. Hay que atraer al
enemigo a las bases rojas, dice Mao, y aplicar los principios de la
guerra de guerrillas, y no la experiencia insurreccional europea que
llevaban los técnicos de la Internacional: la de golpear 'con los
dos puños', la de 'no retroceder jamás' la de 'atacar en las
ciudades', donde está concentrada la fuerza del enemigo.
Estas teorías de Mao se sintetizan en los nueve pasos para
aplastar las campañas de cerco y aniquilamiento; y los diez
principios militares que sintetizó, después de un largo proceso, en
un artículo que tiene fecha de 1947 en las Obras Escogidas7: crear
bases de apoyo; ni insurreccionalismo aventurero ni la línea que
luego se iba a llamar 'de los insurrectos errantes'. En 1933 Mao
Tsetung realizó una conferencia para trazar la línea económica, y
por eso se lo acusó de derechista. El Partido aplicó otra línea y
por eso los comunistas chinos fueron golpeados en las cinco campañas
de cerco y aniquilamiento. Pero el trasfondo de la discusión
política y militar está relacionado con la guerra contra Japón: ir
al norte, como planteaba Mao, para reorganizar el ejército y
acercarse al teatro de la guerra antijaponesa (ir a Yenán); o ir más
al norte, a la frontera con la URSS, para tener la protección
soviética, y en vez de basarse en las fuerzas propias basarse en la
ayuda soviética; o quedarse en el sur, donde, como decían muchos,
'se come el buen arroz'. Estaban muy castigados, derrotados,
hambrientos. Incluso después de la famosa reunión de Tsunyi en 1935,
donde Mao pasó a ser el jefe militar, algunos plantearon ir cerca de
la Unión Soviética. Se decidió ir a Yenán. Pero en la mitad de la
Larga Marcha que había recorrido ya miles de kilómetros, Chang Kuo-tao,
(que era el secretario general del Partido), con Chu Teh, con Li
Sin-nien, con Liu Po-chen entre otros (pero sobre todo con Chu Teh)
rompieron el ejército y se dirigieron al sur.
Es el momento que Mao caracterizó como 'el más sombrío de mi
vida'. Ocho mil hombres quedaron con Mao. Veintidos mil con Chang
Kuo-tao y Chu Teh, bajan hacia el sur buscando 'la zona del buen
arroz'. Mao Tsetung reunió a los ocho mil harapientos y les dijo:
'¿Ustedes quieren volver?', 'Jamás', gritaron. 'Entonces abramos el
camino, que ellos van a volver'. Y efectivamente, después que las
tropas de Mao llegaron a Yenán, Chu Teh y los otros camaradas
(algunos dicen que Chu Teh fue obligado a seguir a Chang Kuo-tao)
volvieron. Y fueron entonces treinta mil hombres los que quedaron de
todo ese gran ejército que había luchado en aquellos años. Luego de
esto Chang Kuo-tao trató de romper otra vez el ejército y establecer
la base central en SinKiang, pero fracasó. En 1967 Rodolfo Ghioldi
en una charla en La Plata nos habló del 'error de Mao Tsetung' que
había ido a refugiarse en una zona desértica y había 'abandonado la
zona retvlucionaria del sur' Este comentario de Ghioldi plante a la
posibilidad que atrás de esa línea de Chang Kuo-tao hubo otras
manos, aparte de las manos chinas, que apoyaron esa maniobra. En la
Larga Marcha el Ejército Rojo recorrió 12.500 kilómetros, atravesó
dieciocho cadenas de montañas, once provincias, derrotó a un millón
de hombres, combatió todos los días, sufrió hambre y todo tipo de
dificultades.
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Document 2: President Richard
Nixon meets with China’s Community Party Leader, Mao Tse-Tung on
February 29, 1972. National Archives, Control No. NLNP-WHPO-MPF-8649(01 |
Fue una de las más grandes empresas militares de la historia, al
lado de la cual incluso la de Aníbal empalidece. En esa Larga
Marcha, en 1935, en la reunión de Tsunyi, triunfó finalmente la
línea de Mao de la guerra de guerrillas, de la guerra del campo a la
ciudad, de crear las bases rojas de apoyo y se derrotó la vieja
dirección oportunista de 'izquierda' y de derecha.
La línea de Mao
¿Cuál era la línea de Mao? La línea de hegemonía proletaria en la
revolución agraria y antiimperialista de liberación nacional. Esa
línea triunfó en el país más grande, más poblado de la tierra. Es
una línea que atiende a los problemas claves de la revolución, de la
Revolución de Nueva Democracia, y quienquiera verdaderamente llevar
al triunfo esa revolución debe estudiar esa experiencia, que es lo
que intentamos hacer en el Partido Comunista Revolucionario de la
Argentina. Hemos desarrollado en diversas ocasiones las diferencias
económicas, sociales y políticas de Argentina con China. No es el
caso hoy hablar de esto porque no hace al objetivo de nuestro
homenaje y porque lo mas importante de la experiencia maoísta que
acabo de reseñar son las enseñanzas para nuestro Partido, y no las
diferencias8. Hay que decir que para hacer la revolución los
revolucionarios tienen que estudiar el arte militar. Está bien
estudiar economía, pero también hay que aprender a manejar, si se
puede, un mortero. El más grande teórico de la guerra
revolucionaria, no superado, fue Mao Tsetung.
Los comunistas cubanos aplicaron esta experiencia en Cuba. Al
lado de Raúl Castro, que ya era afiliado al Partido Socialista
Popular estaba un dirigente de ese Partido que había estudiado
minuciosamente la experiencia china, experiencia que se aplicó en
detalle en el frente de Mayarí y en Las Villas. Esa experiencia de
apoyarse en las masas, de tomar prisioneros y no fusilar al enemigo,
darles buen trato y adoctrinamiento, y mandarlos de vuelta, etc.,
etc., está muy bien reflejada en un video que recomiendo ver a los
que no lo han visto, sobre el Che Guevara. Porque el Che Guevara, en
su alforja revolucionaria, es decir en su mochila, tenía tres
trabajos: un trabajo que se editó en Moscú sobre la guerra de
guerrillas, con trabajos de Marx, Engels, Lenin y Stalín; El Estado
y la revolución de Lenin y la Guerra de guerrillas de Mao Tsetung.
También él aplicó a fondo la experiencia de la revolución china, y
entiendo que es una de las causas por las que la revolución cubana
triunfó.
El aporte filosófico de Mao Tsetung
Mao Tsetung hizo un gran aporte -como decíamos antes-
enriqueciendo la teoría filosófica del marxismo-leninisrno. El dijo
que su trabajo preferido era Acerca de la práctica. Esta obra
desarrolló las tesis de Marx y de Engels. Y aquí en la Argentina,
donde nuestro carácter de país dependiente se ha manifestado, en lo
cultural, con el triunfo fácil de las modas burguesas, sobre todo
las originadas en París, padecimos la peste althusseriana que
extravió a muchos marxistas. Por eso valoramos especialmente el
trabajo de Mao Acerca de la práctica. Es indudable también la
importancia de su trabajo Sobre la contradicción. Allí Mao rescató y
defendió el carácter revolucionario de la dialéctica marxista,
basándose en un amplio conocimiento de la filosofía (occidental y
china) y de los Cuadernos filosóficos y Materialismo y
empirocriticismo de Lenin.
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Mao Tse Tung y Lin Piao |
Para Mao -igual que para Lenin- la dialéctica es 'la doctrina
acerca de la unidad de los contrarios'. Para Mao: 'uno se divide en
dos' (al retomar una expresión taoísta ampliamente conocida en China
facilitó que millones de chinos hiciesen suyo el método dialéctico
de análisis). 'Uno se divide en dos' y no como afirman los
revisionistas que 'dos confluyen en uno', porque esto último subraya
el momento de la síntesis, al igual que hizo Hegel. Porque la
negación de la negación en Hegel conserva lo que ha sido negado.
Esto, que es válido en algunos procesos, no lo es en el proceso
revolucionario. Este nuevo sistema 'exige la destrucción de lo
anterior', porque como dice Mao 'la construcción sin destrucción no
existe'- Lo que no quiere decir que se destruyan los elementos
anteriores, sino la forma en la que se combinan o reproducen. Por
eso la contrarrevolución, luego del triunfo de la revolución, es
posible. La línea cultural maoísta, a diferencia de la soviética,
grafica bien este tema de la dialéctica maoísta. Y la línea maoísta
respecto del problema clave del Estado (la relación
masas-partido-Estado) también.
Para Mao 'todas las contradicciones son irreconciliables', pero
'algunas son antagónicas y otras no'. Y como ustedes saben
diferenció dos tipos de contradicciones sociales: 'entre nosotros y
el enemigo' y 'en el seno del pueblo'. La primera es antagónica y
entre las segundas algunas no lo son (las que existen dentro de las
masas trabajadoras) y otras (por ejemplo, entre las clases
explotadas y sectores de las clases explotadoras que pertenecen al
pueblo en diferentes momentos revolucionarios) tienen un aspecto
antagónico y otro no. Para la dialéctica de Mao, igual que para Marx
y para Lenin, en la contradicción equilibrio-desequilibrio el
desequilibrio es el aspecto absoluto y el equilibrio es relativo.
Esto es lo primero que se revisó de Mao, a su muerte, cuando triunfó
el sector revisionista de Teng Siao-ping.
También Mao desarrolló la doctrina marxista desde el punto de
vista de la teoría económica. Yo quiero decir esto porque los
revisionistas divulgaron la idea de que Mao era una especie de
analfabeto en economía. Mao en 1933 hizo la ley agraria de la zona
liberada en China. Cuando triunfó la lucha antijaponesa, alrededor
del '45, dirigían zonas con cien millones de habitantes. Sin embargo
Mao dijo después de esto: 'nosotros no teníamos experiencia de
dirección nacional y tuvimos que seguir la experiencia soviética'
Experiencia que luego reemplazaron por su propia línea.
La gran revolución cultural proletaria
Sobre el otro gran tema ¿es posible terminar con la explotación
del hombre por el hombre? ¿El derrocamiento de la burguesía y la
dictadura del proletariado puede llevar a la humanidad a una
sociedad de tal tipo, comunista, o inexorablemente llevará a las
deformaciones y a la degeneración a las que llegó en la Unión
Soviética y en China? Mao, en la Revolución Cultural Proletaria, dio
respuesta teórica y práctica a esta cuestión.
A principios de los años '60 se desplegaba en China la lucha
contra el revisionismo. Este se había impuesto en la URSS en el XX
Congreso en 1956 y en la patria del socialismo se había restaurado
el capitalismo. En China los revisionistas habían impuesto su
hegemonía y sus tesis en el VIII Congreso en 1956. Luego los
revolucionarios contraatacaron apoyándose en el gigantesco
movimiento de masas que llevó a quinientos millones de chinos a las
comunas populares con el Gran Salto Adelante. Pero las catástrofes
naturales, el boicot soviético y los errores izquierdistas que se
cometieron y que la propia derecha empujó en su momento -empezando
por Liu Shao-chi- permitieron a su vez a la corriente oportunista de
derecha y revisionista contraatacar. Hubo una aguda lucha de líneas
en el Partido Comunista de China. La lucha llevó a la necesidad de
profundizar en las raíces sociales y políticas del revisionismo,
investigar por qué surgen elementos como Jruschov, Breznev, de
origen proletario, educados por el Partido, que en un proceso se
transforman en seguidores del camino capitalista y se emboscan en la
dirección trabajando para la restauración burguesa como sucedió en
la Unión Soviética, y luego en China.
¿Producto de qué y por qué sucede esto? Ateniéndose al marxismo,
en oposición al idealismo, Mao sostuvo que el revisionismo de
Jruschov no era el producto de una mera individualidad negativa, que
debían investigarse las contradicciones entre la base económica y en
la superestructura para descubrir las raíces objetivas y subjetivas
del revisionismo, y llegó a sintetizar la teoría de la continuación
de la revolución en las condiciones de la dictadura del
proletariado.
Brevemente, esta teoría está basada en la comprensión de que la
sociedad socialista abarca una etapa histórica bastante prolongada,
y en ella hay consonancia y contradicción simultánea entre las
relaciones de producción y las fuerzas productivas y entre la
superestructura y la base. En determinado momento el aspecto
principal es la contradicción. A lo largo de toda esta etapa existen
clases, contradicciones de clase, lucha de clases, existe la lucha
entre el camino socialista y el capitalista, existe el peligro de la
restauración del capitalismo y existe la amenaza de subversión y de
agresión por parte del imperialismo. Sintéticamente: Mao concluyó
que es necesario persistir en la lucha entre el proletariado y la
burguesía; que, bajo la dictadura del proletariado esta lucha se
expresa fundamentalmente en la lucha entre los marxistas-leninistas
y los revisionistas, entre los que defienden la dictadura del
proletariado y los seguidores del camino capitalista dentro del
Partido, etc..
Consideramos la teoría de la continuación de la revolución en las
condiciones de la dictadura del proletariado de Mao, y la Revolución
Cultural Proletaria, como el punto máximo de avance de la teoría y
el movimiento revolucionario proletario desde su inicio.
Hoy el proletariado ha perdido el poder en los países donde lo
había conquistado, pero no volvimos al punto de partida. Atesoramos
un gigantesco bagaje de experiencias producto de la lucha
revolucionaria de la clase obrera mundial durante dos siglos y
tenemos certezas teóricas. Estas nos confirman la validez universal
de los problemas fundamentales de la doctrina científica de Marx,
Engels, Lenin, Stalin y Mao y la justeza de la lucha por la
dictadura del proletariado a escala mundial. No luchamos por una
utopía, es decir, no luchamos por un objetivo inalcanzable.
Certezas y búsquedas
En relación con esto y afirmando esas certezas hemos dicho que el
proletariado debe estudiar las conquistas y la derrota de la
Revolución Cultural Proletaria. Así como Marx y Lenin estudiaron el
triunfo y la derrota de la Comuna de París y la revolución rusa de
1905.
Y sostenemos, por otro lado, que no podemos imaginarlas formas
concretas que tendrán las sociedades en las que el proletariado
conquistará el poder aunque sí sabemos que su esencia será la
dictadura del proletariado. Marx no pudo imaginar la revolución
proletaria triunfando antes en Rusia y China que en Inglaterra o
Francia; ni pudo imaginar los soviets y sus particularidades; éstos
fueron creados por las masas y no fueron el producto de un modelo
creado en laboratorios teóricos. Y además, porque uno de los más
graves errores cometidos en todo este período fue el de absolutízar
formas económicas, políticas y sociales que respondieron a una
necesidad histórica concreta y transformarlas en piedra de toque
para definir el carácter socialista o no socialista de la economía,
la política y la sociedad. Por ejemplo: el considerar el desarrollo
de la industria pesada como la prioridad económica ineludible en la
transformación socialista. Hoy el mundo ha cambiado: ya el acero y
determinadas industrias no tienen el peso de antes, pero con
independencia de esto, como escribió Mao, esta tesis es al menos
incompleta. 0 la relación entre la gran empresa que juega un rol
directriz y la pequeña o mediana. 0 el tema de las granjas
colectivas (koljoses en la URSS) que se establecieron como una
necesidad para el desarrollo socialista. Una inmensa revolución, una
revolución como no había conocido antes la humanidad, ochenta
millones de campesinos pobres (mujiks) realizando la explotación
colectiva del campo, primero en Rusia, y más de 500 millones, luego,
en China. Pero en el caso ruso, luego de establecidos los koljoses,
se desató una aguda lucha de clases, porque ninguna revolución es un
baile de salón, ninguna revolución se hace sin excesos: cuando el
pueblo se rebela y hace tronar el escarmiento se cometen muchos
excesos y los revolucionarios aplaudimos la revolución y no tememos
a los excesos.
Aquella inmensa revolución agraria fue uno de los grandes méritos
de Stalin (junto con la derrota del fascismo). Luego de constituidos
los koljoses vino la guerra; primero la inminencia de la guerra y
luego la guerra. Luego vino la reconstrucción. Los nazis cuando se
retiraron de la URSS (habían llegado a 40 Km. de Moscú) no dejaron
una vaca; un árbol sin talar. Habían pasado más de 20 años desde la
constitución de los koljoses cuando Stalin escribió (poco antes de
su muerte) Problemas económicos del socialismo en la URSS. Se había
consolidado la contradicción entre el sistema de propiedad de todo
el pueblo y el sistema de propiedad colectiva que encierra, en
realidad, una contradicción entre los obreros y los campesinos.
Incluso en China; cuando Mao inició la lucha contra la línea
derechista de Teng, en la última etapa de la Revolución Cultural, en
la última batalla de Mao, ya casi al borde de la tumba, y teniendo
los chinos las comunas populares que eran instituciones más
avanzadas que los koljoses, ya era evidente que esas formas
transitorias habían generado fenómenos superestructurales
contrarrevolucionarios difíciles de cambiar.
La práctica de 50 años enseñó que en general el camino de
entregar la tierra en propiedad es mejor que el de nacionalizar la
tierra, porque como aprendieron los comunistas chinos cuando estaban
en Chingkang e hicieron la primera ley agraria: luego de trabajar
por tres años un pedazo de tierra, ésta es para el campesino como su
madre; pero tres años después es más que su madre. Y de allí hay que
ir a la propiedad cooperativa. ¿Y cómo seguir? Tanto la revolución
rusa como la china se atrancaron y retrocedieron en este momento.
Otro tema: Los comunistas chinos en la Revolución Cultural, por
un lado, aplicaron a fondo la dictadura sobre los seguidores del
camino capitalista. No fue un baile de salón la Revolución Cultural.
¿qué significó? Que Teng Siao-ping tuvo que ir a criar chanchos.
¿Qué tiene de malo criar chanchos? Que Yang Shankun, el que en los
ochenta llegó a ser presidente de China, el que estaba en aquel
'cuartel general revisionista' del que habló Mao en 1966, tuvo que
ir a plantar arroz. Nos recibió Yang en una ocasión en Kuanchou y
otro camarada chino nos decía: 'este pobre camarada tuvo que ir a
plantar arroz' ¿Qué tiene de malo plantar arroz si millones de
chinos durante tantos años han vivido plantando arroz? Eso sí, en
ocasiones, como muestra la película El último emperador, les
pusieron gorritos y los pasearon por las calles luego de hacer la
autocrítica. Pero no los mataban. Hay quienes creen que Mao se
equivocó porque no los mató. Preguntan: '¿cómo fue que no mató a
Teng Siao-ping?', incluso lo reincorporó al gobierno en el '74, '75.
Mao dijo: 'las cabezas de los hombres no son como cañas de bambú que
brotan después que se las corta'. Los burgueses hubiesen hecho otra
cosa. Dantón, el gran revolucionario de la revolución francesa
escribió: 'se debe matar a todos los enemigos interiores para
triunfar sobre los enemigos del exterior'. Y Marat, el gran
revolucionario, que todavía hoy es ejemplo de los revolucionarios
del mundo y en cuyas enseñanzas insurreccionales se basó Lenin,
escribió en plena revolución burguesa: 'Que me importa ser llamado
bebedor de sangre, bebamos si es necesario la sangre de los enemigos
de la humanidad'. Esto cuando la burguesía era revolucionaria. Ahora
para reprimir al pueblo no vacilan ni vacilarán. En cambio la
dictadura del proletariado en China castigó con autocrítica pública,
'gorritos de burro' y enviándolos a trabajar.
Junto con la represión a los seguidores del camino capitalista,
la más amplia libertad para el pueblo. Trece millones de jóvenes
marcharon desde toda China, esa inmensa extensión, a Pekín, siendo
recibidos en grandes mítines de masas por Mao Tsetung y los
dirigentes del Partido. Noches enteras discutiendo. Por ejemplo, en
la universidad de Kuang Chou decían los revisionistas: 'que cosa
tremenda, los jóvenes se pasaron aquí dos noches sin dormir;
discutían si en nuestros jardines había que plantar verduras para
abastecer al comedor estudiantil o si dejar el jardín', o 'si era
justo dejar esa estatua de Sun Yan Sen o no'. Lo he dicho muchas
veces: ¡qué maravilloso sería que los estudiantes argentinos
cuestionando tantas pavadas que les hacen estudiar, pudieran durante
noches discutir si la calle Virrey Olaguer y Feliú o Ramón Falcón o
Virrey del Pino, van a seguir llamándose como se llaman o deben
cambiar de nombre!
Amplia democracia para todos. Los cuatro Da's: Da-zi bao, la
libertad de hacer carteleras de grandes caracteres. Se entraba a las
fábricas en China y había que abrirse paso en medio de los carteles
que colgaban o pegados en las paredes, criticando los problemas de
la fábrica, de la región y del país. Amplia libertad. Muerto Mao lo
primero que hizo Teng Siao-ping, cuando ganó la hegemonía, fue
liquidar esto. Primero confinó la libertad de hacer Da-zi bao a un
muro de Pekín, que se llamó El Muro de la libertad; y al poco tiempo
acabaron también con ese Muro de la libertad y junto con esto se
acabó la democracia para el pueblo en China. Fue derrotada la
Revolución Cultural.
Los otros Da's eran: el Da min, el derecho a lanzar gritos y
hablar con voz fuerte; el Da fong, la gran apertura y el Da
bian-lum, el gran debate.
Y aquí ¿vamos a copiar los cuatro Da's nosotros? En China eran
una tradición revolucionaria desde el siglo 13 A.C. Nosotros tenemos
FM, canales cable, medios abiertos, vamos a hacer asambleas, debates
públicos. Buscaremos nuestras formas. ¿Por qué tenemos que copiar
los cuatro Da's?
Tenemos las certezas y tenemos la línea de masas para poder
generalizar las experiencias de la lucha de clases y para poder
jugar nuestro papel de vanguardia. Afirmamos que la revolución del
futuro tendrá formas diferentes; no conocemos cuáles. Y afirmamos
solamente las que son leyes de validez universal de la dictadura del
proletariado, sobre todo lo que ahora discuten los revisionistas: la
teoría del Estado y la teoría del partido revolucionario.
Tenemos la certeza del triunfo de nuestra lucha por la revolución
democrática y popular, agraria y antiimperialista en marcha
ininterrumpida al socialismo. Para esto tenemos que defender y
rescatar la doctrina marxista-leninista con los aportes de Mao
Tsetung, para poder integrar las verdades universales de esa
doctrina a la revolución argentina.
Mao Tsetung, fue uno de los hombres que más hizo por los
explotados y oprimidos del mundo; fue uno de los hombres que más
hizo por los hombres.
Jamás olvidaremos las enseñanzas revolucionarias de Mao Tsetung.
Notas:
1 Mao era muy rebelde y su padre -intentando domar su rebeldía- a
los 15 años, lo casó con una joven de la aldea de Shaoshan. Pero
para escándalo y vergüenza de la familia de la joven, y de la suya
propia, Mao se negó a consumar el matrimonio. Esto probablemente
influyó en su temprana lucha contra el matrimonio feudal y por la
liberación de la mujer, como parte de su resolución de cambiar el
mundo.
2 Para los comunistas chinos, en China: burguesía compradora,
burguesía burocrática y burguesía intermediaria eran sinónimos.
3 'Reflexiones sobre una charla del camarada Mao.' En Revista
Argentina de Política y Teoría, Nº 27, de Agosto-Octubre de 1993.
4 Esta fecha es considerada la creación del Ejército Rojo de
Liberación.
5 Yang Kaijui, esposa de Mao Tsetung, mártir revolucionaria
asesinada en 1930 por el Kuomintang. Yang en chino significa álamo.
6 La línea del P.C. de china elaborada por Mao Tsetung para el
frente único antijaponés está resumida en: La independencia y la
autonomía en el seno del frente único (Ediciones Lenguas Extranjeras
de Pekín, 1954), conclusiones presentadas por Mao al Comité Central
del P.C. de China el 5 de noviembre de 1938.
7 'La situación actual y nuestras tareas.' Obras Escogidas de Mao
Tse-tung. Tomo IV página 159.
8 'China era un país semicolonial, no un país dependiente como es la
Argentina... Y era un país semifeudal. No capitalista, como es la
Argentina. En nuestro caso: un país capitalista deformado por la
dependencia al imperialismo y la subsistencia del latifundio. En
China había un campesinado que... era el 80% de la población, y el
proletariado moderno era una gota en el mar: unos 3 millones...En
cambio en la Argentina sobre unas 9 millones de personas
económicamente activas -de acuerdo al censo de 1980- hay
aproximadamente 7 millones de asalariados... Más del 70% de la
población es urbana... Y la Revolución en China fue armada desde el
principio...con base en el campo, con el campo rodeando la
ciudad...mientras que en la Argentina el proletariado... es la
fuerza motriz principal de la Revolución y ésta... va de la ciudad
al campo.
Mao Tsetung
Poeta, erudito, político revolucionario, estratega
militar, fundador del Partido Comunista Chino,
presidente de la República Popular China y promotor de la Revolución
Cultural, este hombre longevo y saludable, tres veces esposo y
progenitor de una nutrida prole, Mao Tse-tung, fue uno de los líderes
más carismáticos e influyentes de nuestro siglo, no sólo en su país
sino también en los partidos radicales en todo el mundo. Nació en el
seno de una familia relativamente pudiente, hijo de un propietario
rural, en 1893, cuando China era un vasto territorio administrado por
un opresivo régimen feudal y con una fuerte dependencia imperialista
en la política exterior. Antifeudalismo y antiimperialismo fueron las
primeras consignas de las que partió para transformar su país en una
potencia moderna inspirada en los principios del socialismo; más tarde
iría elaborando un pensamiento notablemente más sofisticado, siempre
paralelo a una práctica revolucionaria que hubo que soslayar toda
suerte de circunstancias adversas y afrontar asombrosos desafíos y
siempre también conciliando las más antiguas raíces culturales chinas,
el confucianismo, con las nuevas ideologías que traían los “vientos
del Oeste”.
LA FORJA DE UN REBELDE
La revolución china de 1911 no había
transformado el país tanto como se esperaba, pero tuvo la virtud de
abolir el imperio y así mismo de introducir ideas occidentales en la
enseñanza tradicional. De este nuevo eclecticismo se benefició Mao
durante sus estudios en la escuela normal de magisterio en la ciudad
de Changsha, donde se graduó en 1918. Más tarde se trasladó a la
capital, Pekín, para ejercer de bibliotecario auxiliar en la
universidad, y allí entró en contacto con activistas políticos tales
como Li Ta-chao y Sen Tu-hsiu. Juntos crearon un grupo germinal para
el estudio del marxismo que los llevaría a participar algunos años
después en la primera conferencia del Partido Comunista Chino, que
tuvo lugar en junio de 1921 en Shanghai y en la que Mao actúa ya en la
calidad de delegado. En 1923, durante el tercer congreso, sería
nombrado miembro del comité central. El año anterior, el Partido
Comunista había entrado a formar parte del Kuomintang de Sun Yat-sen –
quien, en calidad de presidente provisional, había proclamado en enero
de 1912 en Nankín el gobierno provisional de la República China – con
objeto de formar un amplio Frente Unido Democrático que se convirtió,
en 1923, en Frente Unido Revolucionario. Esta frágil alianza quedó
rota cuando Chang Kai-shek, representando a los terratenientes y a la
burguesía dependiente de las potencias extranjeras, aplastó a los
obreros y estudiantes en Shanghai y encabezó un gobierno nacional en
Nankín que se auto proclamó anticomunista. En 1930, el Kuomintang,
partido de los aliados de ayer y a la sazón el más implacable de los
enemigos del socialismo, se hizo responsable de la ejecución de la
primera esposa de Mao, Yang Kai- hui, hija de un antiguo profesor de
Ética del líder político, con la que, sin embargo, no vivía desde
1928, año en que entabló relaciones con la que, ahora, se convertiría
en su segunda esposa, Ho Tzu-chen. El tercero de los matrimonios de
Mao, contraído en 1939 tras el divorcio de su anterior esposa, sería
el más sonado, pues su nueva compañera era una conocida y popular
actriz, mucho más joven que él, y que se hacía llamar Chiang Ching,
pese a que su verdadero nombre era Lang Ping.
LA LARGA MARCHA
Durante los años veinte, Mao se había revelado como un
brillante estratega al postular la rebelión en las zonas rurales –
para, progresivamente, ir cercando la ciudades – en contra de las
tesis preconizadas en el comité central de su partido por Li Li-san.
Así, tras los reveses sufridos en la guerra contra el Chang Kai-shek,
organizó la Larga Marcha del Ejército Rojo en octubre de 1934. El 16
de octubre de este año unas ochenta mil persona iniciaron en Riuchin
la audaz campaña, y aunque hubieron de librar duros combates en
Kiangsi, Fukien y Kuangtung, treinta y cinco mil hombres alcanzaron la
ciudad de Tsun-yi en enero de 1935. En octubre, los partidarios de Mao,
que encabezaba ya el comité central del Partido Comunista, tomaban
Shansi. Habida cuenta de la guerra que se libraba en el exterior
contra los japoneses, en 1937 el Kuomintang de Chang Kai-shek hubo de
firmar una tregua con los comunistas para organizar la Guerra Popular
de Resistencia, pacto que duró hasta el final de la Segunda Guerra
Mundial y la definitiva derrota japonesa, en 1945, pero que
inmediatamente después demostró su inviabilidad, desatando la guerra
civil al año siguiente.
LA REPÚBLICA POPULAR CHINA
Derrotados Chang Kai-shek y su partido, los
comunistas se instalaron en Pekín. Mao proclamó en 1949 la República
Popular China y fue nombrado presidente del consejo de gobierno por la
Asamblea Nacional del Pueblo Chino, pero el título de presidente no lo
ostentaría hasta el 30 de diciembre de 1954, como consecuencia de la
promulgación de la nueva constitución. Para entonces ya había firmado
la decisiva alianza con la URSS en 1950 y se había convertido en el
máximo inspirador de la política de su país. Por otra parte, la
reforma agraria que tuvo lugar entre 1950 y 1952 en China fue
consecuencia de un verdadero combate, aldea por aldea, de los
campesinos pobres contra los antiguos privilegios de los señores
feudales, y se adelantó a la campaña de 1955 para el desarrollo de la
cooperación agrícola. Esta acción política programada desde el estado
socialista provocó, no obstante, una escisión en el Partido Comunista,
y aunque la línea predominante fue la de Mao – articulada en su libro
Sobre el desarrollo de la cooperación agrícola – terminarían por
provocar intensas contradicciones que llevarían a una aguda crisis de
la revolución china en los años inmediatos. Saliendo al paso, Mao hizo
público su discurso Sobre la justa resolución de las contradicciones
en el seno del pueblo en 1957, en el que propone la dialéctica entre
unidad y crítica, para regresar después a la unidad, como alternativa
para mantener la necesaria cohesión frente a los enemigos del
socialismo. Pese a todo, al año siguiente, a causa de las dificultades
de llevar a cabo su proyecto político, bautizado con el nombre de
“gran salto hacia adelante”, y del enfriamiento de las relaciones con
la URSS, hubo de abandonar la presidencia de la República aunque
retuvo el máximo poder en el seno del partido como secretario general.
Desde ese privilegio puesto del mando, Mao se concentró en el control
del ejército, destituyó al ministro de defensa Peng Ten-huai y lo
sustituyó por su fiel Lin Piao, ganando de ese modo a las fuerzas
militares como eficaces sostenedoras de su línea política.
LA REVOLUCIÓN CULTURAL
Durante los años sesenta Mao destacó dentro de
la política mundial como uno de los más originales líderes en el área
socialista, especialmente a partir de la teorización en 1963 del
“movimiento de educación socialista”, que fijaría las bases de la
Revolución Cultural Proletaria. Este viejo comunista había entrevisto
por aquellos años el riesgo real de restauración del capitalismo,
inherente a la desmovilización ideológica de las masas, por lo que se
impuso la tarea del rearme cultural mediante espectaculares medidas
que incluyeron su ruptura, en septiembre de 1965, con el gobierno de
Pekín y su paso, con la fracción disidente, a Shanghai, desde donde
dirigió personalmente la primera fase de su plan. Dicha estrategia
triunfó en agosto de 1966, fecha en que se hicieron públicos los
dieciséis puntos de la “gran revolución proletaria” que habían sido
impuestos de hecho gracias a la lealtad de los guardias rojos y al
apoyo de las masas trabajadoras descontentas. Los objetivos
principales que pretendía cubrir con este proceso eran, en primer
lugar, la persecución y derrota de todos aquellos que, detentando el
poder, seguían la vía capitalista; en segundo lugar, la destitución de
las autoridades académicas burgueses y la abolición de su ideología;
por último, la transformación de aspectos de la superestructura –
lugar donde se sitúa la ideología en la teoría marxista – que habían
quedado desfasados después de la implantación de la economía
socialista. Aquel mismo año de 1966 se hizo público el célebre Libro
rojo, recopilación de citas de Mao que sintetizan lo fundamental de su
pensamiento y que se extendió entre las masas chinas con el propósito
de que sirviera de instrumento para que asumieran el protagonismo de
su propia revolución. El libro, traducido a numerosos idiomas, corrió
de mano en mano por todo el mundo y se convirtió en un auténtico
best-seller político de la década siguiente. Después del noveno
congreso del Partido Comunista, celebrado en abril de 1969, el
pensamiento maoísta se consolidó como eje de la Revolución China, pero
veinte años después, las disidencias internas, sacadas a la luz por la
descomposición generalizada de los regímenes imperantes en los países
del llamado “socialismo real”, y especialmente representadas por los
jóvenes estudiantes y la población descontenta de las grandes
concentraciones urbanas, fueron violentamente reprimidas en la plaza
de Tiananmen. Para entonces, el último de los supervivientes que
fundaron el Partido Comunista, Mao Tse-tung, había fallecido en 1976.
Pese al imprevisible desmoronamiento de su gran obra, aún hoy el mundo
recuerda con fascinación la asombrosa energía de que hizo gala el
maestro chino durante su larguísima existencia. Siendo joven, cuando
caía la helada lluvia traída por el viento de Mongolia, Mao se
desnudaba para recibirla con objeto de, según sus propias palabras,
“domar el esqueleto”. Con el mismo rigor espartano y abnegado mantuvo
un pulso con la Historia.
CRONOGRAMA
1893 MAO TSE – TUG nace en Shaoshan, una aldea de la provincia de
Hunan (China).
1918 Se gradúa en la escuela provincial de Changsha.
1921 Participa como delegado en el primer congreso nacional del
Partido Comunista, celebrado en Shanghai a partir del 1 de julio.
1930 Pierde a su primera esposa, Yang Kai-hui, con la que tuvo dos
hijos, al ser ejecutada por el Kuomintang. Contrae matrimonio con Ho
Tzu-chen, que le dio cinco hijos.
1934 16 de octubre: se inicia la Larga Marcha.
1935 Mao es elegido máximo dirigente del comité central del Partido
Comunista, tras la liberación en enero de la ciudad de Tsun-yi.
1937 Escribe Acerca de la práctica y Acerca de la contradicción.
1939 Tras su divorcio, se casa con la popular actriz Chiang Ching.
1949 1 de octubre: se instaura el nuevo régimen socialista.
1958 Abandona la presidencia de la República, pero no la del partido.
1963 Mao promueve la Revolución Cultural China.
1966 Se publica el Libro Rojo.
1976 Muere Mao Tse-tung
Cita de
Mao sobre el problema del arte y la cultura
Que se abran cien flores y compitan
cien escuelas de pensamiento es la orientación para promover el
desarrollo del arte y el progreso de la ciencia, para hacer florecer
la cultura socialista de nuestro país. Pueden desarrollarse libremente
distintas formas y estilos en el arte, y competir libremente
diferentes escuelas en la ciencia. Consideramos que es perjudicial al
desarrollo del arte y de la ciencia recurrir a medidas administrativas
para imponer un particular estilo de arte o escuela de pensamiento y
prohibir otro. El problema de lo correcto y lo erróneo en el arte y en
la ciencia debe resolverse mediante discusiones libres en Los círculos
artísticos y científicos, a través de la práctica del arte y de la
ciencia, y no de manera simplista.
Sobre el
tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo (27
de febrero de 1957)
Mao Tse-tung
-
José María Laso Prieto - Publicado en Diccionario de filosofía contemporánea,
Sígueme, Salamanca, 1976, pás. 275-277
Nace en 1893 en Chao-Chan (Hunán), hijo de un campesino pobre. Tras
sus estudios de magisterio se emplea en Pequín como ayudante de
bibliotecario. Entra así en contacto con el movimiento estudiantil y
después de un rápido proceso de radicalización, adquiere una sólida
formación marxista. El 1 de julio de 1921 participa en la fundación
del partido comunista de China. La actividad teórico-práctica de Mao
está ligada a todas las vicisitudes del movimiento revolucionario
chino. En su multifacética personalidad descuellan sus dotes de
pensador, poeta. organizador político, pedagogo, dirigente militar y
estadista.
Partiendo del aforismo leninista de que «El alma del marxismo
estriba en el análisis concreto de las condiciones concretas», Mao
ha combatido siempre el dogmatismo libresco. En su trabajo Oponerse
al culto a los libros (1930) Mao contrapone la investigación frente
a la especulación libresca: «El método de estudiar las ciencias
sociales exclusivamente en los libros es peligroso en grado sumo…
Por supuesto que debemos estudiar libros de marxismo, pero ese
estudio debe integrarse en las condiciones reales de nuestro país.
Necesitamos los libros, pero debemos superar la tendencia a
rendirles culto lo que significa un divorcio de la situación real.
¿Cómo podemos superar el culto al libro? La única forma es
investigar la situación real con una metodología adecuada»{1}. Esa
misma preocupación antidogmática se refleja en sus célebres Cuatro
tesis filosóficas: Acerca de la práctica, Sobre la contradicción,
Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del
pueblo, ¿De dónde provienen las ideas justas?
En Acerca de la práctica (1937) Mao se propuso combatir
especialmente las tendencias dogmáticas, pero sin desdeñar la
crítica del empirismo. Con ese propósito se planteó el problema de
«la relación entre el conocimiento y la práctica, entre el saber y
la acción». Uniendo la claridad expresiva al peculiar didactismo que
le caracteriza, Mao expuso muy agudamente las diferentes facetas de
la práctica social y la práctica científica como presupuestos del
conocimiento. «La práctica social –dice Mao– no se limita únicamente
a la actividad productora, tiene otras muchas formas, la lucha de
clases, la vida política, la actividad desplegada en la esfera de la
ciencia y el arte: en una palabra, el hombre social participa en
todos los dominios de la vida práctica de la sociedad... Los
marxistas consideran que sólo la práctica social puede ser el
criterio de la verdad de los conocimientos que tiene el hombre del
mundo exterior. Porque, de hecho, los hombres reciben la
confirmación de la verdad de sus conocimientos sólo al llegar a la
práctica social (en el proceso de la producción material, de la
lucha de clases, de las experiencias científicas), a los resultados
que esperan. Si los hombres aspiran a conseguir resultados en su
trabajo, es decir a alcanzar los éxitos esperados, tienen que hacer
que sus ideas estén de acuerdo con el mundo exterior objetivo, de lo
contrarío, sufren una derrota en la práctica. Empero sí los hombres
extraen experiencias de la derrota misma, cambian sus ideas y las
hacen concordar con las leyes del mundo exterior; entonces pueden
transformar su derrota en victoria...
«La continuación de la práctica social conduce a la repetición
múltiple de fenómenos que suscitan en los hombres sensaciones e
impresiones. Entonces se produce en la conciencia humana una
mutación (un salto) en el proceso del conocimiento: la aparición de
los conceptos. El concepto no refleja ya los aspectos exteriores de
las cosas ni sus aspectos aislados o su relación externa; sino que
capta la esencia del fenómeno, las cosas en su conjunto, la relación
interna de los fenómenos. Entre el concepto y la sensación la
diferencia no es sólo cuantitativa, sino cualitativa. El desarrollo
ulterior en esta dirección, el empleo de los métodos de juicio y
deducción pueden conducir a conclusiones lógicas…»{2}.
Tras criticar el racionalismo, que niega el papel inicial y de
contraste de la experiencia sensible, y el empirismo que se detiene
en ésta, Mao concluye considerando necesario «pasar activamente del
conocimiento sensible al racional, luego del conocimiento racional a
la dirección activa de la práctica revolucionaria, a la
transformación del mundo subjetivo y objetivo. La práctica y el
conocimiento en su repetición cíclica es infinita, y el contenido de
esos ciclos se eleva cada vez a un nivel más alto. Este es el
concepto que tiene la teoría materialista del conocimiento de la
unidad del saber y de la acción»{3}.
Los dos trabajos de Mao Tse-tung sobre las contradicciones están
separados por veinte años y responden a las respectivas
problemáticas que se suscitan en el plano filosófico antes y después
de la toma del poder por el proletariado. En Sobre la contradicción
(1937) el objetivo sigue siendo combatir el dogmatismo y sus
secuelas filosóficas: el idealismo menchevizante de A. M. Deborin y
el evolucionismo vulgar. Con esa finalidad analiza rigurosamente, y
expone con nitidez, los problemas de la universalidad y la
particularidad de la contradicción; la distinción entre
contradicciones principales y secundarias, así como los aspectos
equivalentes en una misma contradicción, su identidad y su lucha.
Finaliza con el papel del antagonismo en la contradicción. Como
conclusión Mao señala: «Pero la lucha dentro de la contradicción es
incesante y existe cuando los opuestos coexisten así como cuando se
transforman el uno en otro; especialmente en el último caso la lucha
se manifiesta de una manera más evidente: en esto reside también la
universalidad y el carácter absoluto de la contradicción. Al
estudiar el carácter particular y la relatividad de la contradicción
debemos esforzarnos por distinguir entre lo principal y lo
secundario en las contradicciones, así como en los aspectos
contradictorios, y al estudiar la universalidad y la lucha de la
contradicción, debernos distinguir las distintas formas de la lucha.
De lo contrario, cometeremos errores dogmáticos o empíricos»{4}.
La finalidad principal del trabajo Sobre el tratamiento de las
contradicciones en el seno del pueblo (1957) estriba en aplicar la
concepción de «contradicción no antagónica» a la solución de los
problemas que originaba el hecho de que. en la revolución China,
importantes sectores de la burguesía nacional hubiesen hecho causa
común con el pueblo frente al mismo adversario imperialista. Por
ello, para Mao, ...«si bien las contradicciones entre el
proletariado y la burguesía nacional son contradicciones entre
explotados y explotadores, antagónicas de por sí. (Aunque la
República Popular se implantó en 1949, todavía en 1957 los miembros
de la burguesía nacional cobraban un dividendo fijo a cuenta de los
beneficios de sus anteriores empresas). Sin embargo, en las
condiciones concretas de China, si estas contradicciones antagónicas
se tratan debidamente, pueden transformase en no antagónicas, pueden
resolverse por vía pacífica. Si esas contradicciones no se tratan
como es debido, si no seguimos con la burguesía nacional la política
de unidad, de crítica y de educación, o si la burguesía nacional no
acepta esta política nuestra, entonces las contradicciones entre la
clase obrera y la burguesía nacional pueden convertirse en
contradicciones entre nosotros y nuestros enemigos»{5}.
Una constante en el pensamiento filosófico de Mao Tse-tung ha sido
la lucha contra el dogmatismo. La Revolución cultural puede ser
también interpretada –no obstante su complejidad– a la luz de la
preocupación antidogmática y antiburocrática característica de Mao.
Empero la difusión masiva del Libro Rojo, con sus inevitables
esquematismos, plantea el problema de si Mao no ha incurrido
finalmente en los errores de culto que tan duramente criticó. O si,
por el contrario, en las condiciones concretas de China, el Libro
Rojo no ejercerá sobre su inmensa población un efecto pedagógico
positivo muy coherente con la perenne vocación didáctica de su
autor.
En 1974 se han comenzado a editar en España las obras de Mao Tse-tung.
Hasta el momento han aparecido: Historia de la revolución china,
Madrid 1974; Escritos sociológicos y culturales, Barcelona 1974;
Cuatro tesis filosóficas, Barcelona 1974; Obras escogidas, Madrid
1974 (se han publicado ya los tres primeros tomos).
Sobre Mao: J. Chén, Mao y la revolución china, Barcelona 1966
(incluye 37 poemas de Mao); J. Guillermaz, Historia del partido
comunista chino, Barcelona 1970.
Notas
{1} Mao-Tse-tung, Escritos sociológicos y culturales, Barcelona
1974, pág. 149.
{2} Mao-Tse-tung, Cuatro tesis filosóficas, Barcelona 1974, pág. 11.
{3} Ibídem, pág. 26.
{4} Mao-Tse-tung, Cuatro tesis filosóficas, Barcelona 1974, pág. 76.
{5} Ibídem, pág. 80.
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