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Fuente
CIDOB
Nació en la República Socialista Soviética de Kazajstán, donde sus
padres se encontraban desde la deportación masiva de chechenos
ordenada por Stalin tras la Segunda Guerra Mundial en represalia por
su colaboracionismo con los nazis. A la edad de seis años retornó con
su familia a su aldea de origen, Zebir-Yurt, en el distrito de
Nadteréchny de la República Socialista Soviética Autónoma de Checheno-Ingushetia.
Militar de carrera en el Ejército soviético, en 1969 ingresó en la
Escuela Superior de Artillería de Tbilisi (Georgia) y se graduó en
1972.
Tras prestar servicios en el distrito militar de Extremo Oriente, en
territorio ruso, en 1981 pasó por la Academia de Artillería Kalinin de
Leningrado y luego estuvo unos años destinado en Hungría como
comandante de una batería. Según algunas fuentes, en enero de 1991,
estando destacado en Lituania como coronel en una división de
artillería, tomó parte en el fracasado asalto en Vilnius del edificio
de la televisión lituana, controlada por las fuerzas nacionalistas.
En 1991 se encontraba en Checheno-Ingushetia cuando el general Dzhójar
Dudáyev, que había ganado las elecciones presidenciales del 27 de
octubre y proclamado unilateralmente la independencia de la República
de Chechenia el 1 de noviembre siguiente, le nombró, primero, jefe de
la defensa civil y, en 1993, subjefe del Estado Mayor del improvisado
ejército checheno. El 16 de enero de 1994 Dudáyev hizo declarar la
República Chechena de Ichkeria.
El 11 de diciembre de 1994, al cabo de tres años de tenso impasse,
el Ejército ruso inició la invasión de la república para reintegrarla
a la autoridad federal. Masjádov coordinó la exitosa defensa del
centro del Grozny, en especial el palacio presidencial, obligando a
las tropas rusas a retirarse el 2 de enero de 1995, lo que le valió
ser promocionado por Dudáyev a jefe del Estado Mayor con mando sobre
todas las fuerzas chechenas. El 13 de febrero acordó un alto el fuego
con el comandante supremo ruso, Anatoli Kulikov, el primero de los
varios encuentros con altas autoridades civiles y militares federales
a lo largo de 1995, ninguno de los cuales prosperó sobre el terreno.
No fue hasta la llegada en 1996 del plenipotenciario de Moscú y
entonces hombre de confianza de
Borís Yeltsin, Aleksandr Lébed, que pudo llegarse a un compromiso
serio para detener la guerra. Reunidos en la aldea chechena de Novye
Atagi el 22 de agosto, Lébed y Masjádov en representación del Gobierno
checheno, firmaron un acuerdo de alto el fuego en todos los frentes,
efectivo al día siguiente, y el 31 suscribieron en Jasavyurt,
Daguestán, un documento global de cese de hostilidades.
Desmilitarizada Grozny (en la práctica, la retirada la hicieron las
tropas rusas), el 19 de octubre se constituyó un Gobierno de coalición
que trataba de conciliar las diferentes fracciones chechenas y cuya
presidencia recayó en Masjádov. Este ejecutivo se contrapuso al poder
del radical Zelimján Yandarbíyev, sustituto en la presidencia a
Dudáyev, que había fallecido en un bombardeo ruso el 21 de abril
anterior. Yandarbíyev era considerado simpatizante de las prácticas
terroristas de los comandantes guerrilleros Shamil Basáyev y Salman
Radúyev, que ganaron renombre por las espectaculares tomas de rehenes
en Budennovsk (junio de 1995) y Pervomaiskoe (enero de 1996).
El 23 de noviembre Masjádov se desplazó a Moscú para firmar con el
primer ministro ruso Víktor Chernomyrdin un acuerdo interino
regulatorio de las relaciones ruso-chechenas en las materias de
economía, comunicaciones y refugiados. En este estadio Moscú pareció
resignarse a una independencia de facto de Chechenia -de hecho el
acuerdo de Jasavyurt tan sólo hablaba de posponer cualquier decisión
sobre el estatus final hasta el 31 de diciembre de 2001-, en tanto las
autoridades de Grozny le dieran garantías para la extracción y
procesado del petróleo checheno y la seguridad del tramo local del
oleoducto Bakú-Novorossiisk, cuya integridad era vital para poder
competir con la ruta georgiano-turca en el transporte del prometedor
petróleo azerí.
Completada la retirada rusa de toda la República y prestigiado
Masjádov por los ventajosos términos para Chechenia del acuerdo de
Jasavyurt, que el describió como una victoria frente a Rusia, el 2 de
enero de 1997 dimitió como primer ministro para preparar su
candidatura a las presidenciales del 27 de enero. Monitorizadas por la
Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), las
elecciones fueron ganadas por Masjádov con el 59,3% de los votos,
seguido por Basáyev y Yandarbíyev. El 12 de febrero tomó posesión de
la presidencia, a la que añadió de nuevo la jefatura del Gobierno.
Su perfil de moderado se reforzó en sus primeras actuaciones dirigidas
a restablecer el orden interno, siempre amenazado por la profusión de
armas, la rivalidad entre los clanes tradicionales y el bandidismo,
someter a las unidades guerrilleras renegadas y alcanzar un modus
vivendi con las autoridades del Kremlin. El 12 de mayo se reunió con
Yeltsin en Moscú para la firma de un tratado de paz que la parte
chechena se apresuró a presentar como el reconocimiento de la
República como “unidad de derecho internacional”, si bien la cuestión
del estatus volvió a estar ausente. En los meses siguientes, Masjádov
rechazó las propuestas rusas de un tratado de unión similar al de la
República de Tatarstán, que otorga amplias cotas de autogobierno, e
insistió en una salida independentista en términos amistosos.
Mientras las negociaciones con los rusos se abocaban a un punto
muerto, Masjádov encontraba también crecientes dificultades para
consolidarse en el poder. El 1 de enero de 1998 se desprendió de la
jefatura del Gobierno y nombró a Basáyev para el cargo, en un intento
de aunar apoyos tras colocarse Yandarbíyev, Radúyev, Movladi Udúgov y
otros desatacados dirigentes chechenos en el partido antirruso,
enemigo de cualquier componenda con Moscú y partidario de una
independencia inmediata e reconocida internacionalmente. La dimisión
de Basáyev el 9 de julio marcó el inicio de la ruptura con Masjádov
(que retomó la jefatura del Gobierno) y el enfrentamiento directo de
éste con los radicales.
En los últimos meses del año Masjádov reiteró sus críticas a la
oposición, a la que acusó de fomentar una cultura de la violencia,
generar inestabilidad, provocar a Moscú con el rapto de ciudadanos
rusos y tramar con poderes extranjeros la introducción del wahhabismo
(interpretación ultraortodoxa y beligerante del sunnismo que es, por
ejemplo, la fe dominante en Arabia Saudí) en Chechenia. En este
sentido, Masjádov había proclamado la República Islámica el 5 de
noviembre de 1997, el 11 de enero de 1999 anunció una nueva
Constitución y el 4 de febrero siguiente decretó que la Sharía
era la única fuente de derecho.
Estas medidas inquietaron al Gobierno ruso, que aún apoyaba
públicamente al presidente checheno frente a sus enemigos internos,
pero respondían al resurgir religioso en la República y se fundaban en
la tradición sunní local, ajena al wahhabismo y encuadrada en el
sufismo, un movimiento místico del Islam considerado herético por los
ortodoxos al hallar en él características preislámicas.
Masjádov sufrió sendos atentados terroristas el 23 de julio de 1998 y
el 15 de abril de 1999. De su autoría algunos culparon a los servicios
secretos rusos y otros a los hombres de Basáyev o Radúyev, los cuáles
venían exigiendo la dimisión del presidente y creando confusión con
acciones subversivas ante las que las declaraciones del estado de
emergencia no resultaban eficaces. Para la primavera de 1999 Masjádov
aparecía muy limitado en sus funciones y dependiente, si no rehén, del
entorno de Basáyev.
El 5 de julio una tropa de guerrilleros chechenos, separatistas
locales y mercenarios árabes realizó una penetración en territorio de
la República de Daguestán, que el 7 de agosto fue seguida por una
incursión de mayor alcance. Las tropas federales rusas consiguieron
hacerles retroceder, pero la alarma por una desestabilización
permanente, con trasfondo islamista, de todo el Cáucaso Norte en
general y de Daguestán en particular, por la que habría de pasar el
proyectado rodeo del oleoducto Bakú-Novorossiisk a falta de
seguridades en Chechenia, movió a las autoridades rusas a considerar
una solución expeditiva para la rebeldía chechena y sus proyecciones
perturbadoras. Masjádov perdió la confianza de Moscú como valladar de
las fuerzas radicales.
La aviación rusa inició el bombardeo de objetivos chechenos el 5 de
septiembre (Grozny entre ellos a partir del día 23) y el ejército de
tierra inició la invasión el 30. Lo que en un principio se presentó
como una operación antiterrorista limitada a los campos de
entrenamiento guerrilleros al otro lado de la frontera, se convirtió
en una campaña para la ocupación total de Chechenia, sin reparar en
medios y sin distinguir matices dentro del bando enemigo.
El concepto de guerra total, incluso de exterminio, perseguía no
repetir los errores de 1994-1996, pero generó episodios de gravísimas
violaciones de los Derechos Humanos contra la población civil.
Masjádov declaró la ley marcial y llamó a la “guerra santa” contra el
invasor el 5 de octubre, pero no cejó en sus llamamientos al cese de
hostilidades, que no encontraron eco en Moscú.
En diciembre abandonó Grozny, cercada por las tropas federales y
completamente evacuada, con grandes pérdidas, por orden suya el 1 de
febrero de 2000, tras la fallida contraofensiva del 3 de enero. Con
los restos del mando checheno estableció sucesivos cuarteles
generales, siendo Shalí, de donde a finales de febrero pudo escapar a
duras penas de los bombardeos rusos, el último de los localizados. La
nueva administración de
Vladímir Putin ha rechazado hasta ahora sus insistentes
llamamientos para un arreglo negociado por considerarle un presidente
ilegítimo y carecer de ascendiente sobre los comandantes guerrilleros,
situándole en la categoría de mero terrorista.
Es más, la Fiscalía General rusa le acusó de “genocidio” por la muerte
de cientos de soldados federales y el 18 de febrero le abrió cargos
por organizar una rebelión armada e intentar alterar por la fuerza el
orden territorial de la Federación, en referencia a las incursiones de
Daguestán dirigidas por Basáyev, el cuál por su parte amenazó a
Masjádov con represalias contra su familia si cedía a la tentación de
negociar con los rusos.
Con paradero y desenlace personal inciertos, Masjádov anunció el 10 de
febrero una larga guerra de guerrillas cuyos sucesivos episodios de
emboscadas y atentados suicidas, extraordinariamente mortíferos para
las fuerzas federales, han cuestionado la proclamada victoria rusa y
han dañado la imagen del Gobierno de Putin. El 7 de julio la dirección
político-militar separatista, compuesta por el Gobierno, el Parlamento
y el Comité de Defensa, le concedió poderes extraordinarios mientras
durase la guerra.
8 de Marzo del 2005: El prominente líder checheno,
Aslan Maskhadov, murió en Chechenia durante una operación de las
fuerzas especiales rusas, anunció un vocero del ejército de Rusia,
Ilya Shabalkin.
(Última
actualización: 20 marzo 2001) |
080305 - El líder
checheno, Aslan Maskhadov, murió en Chechenia
durante una operación de las fuerzas especiales
rusas, anunció un vocero del ejército de Rusia, Ilya Shabalkin
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Aslán Masjádov |
Fue elegido como presidente de la
república separatista en enero de 1997 pero derrocado apenas dos años
más tarde cuando Rusia envió tropas para restaurar la autoridad de
Moscú.
"Confirmo que Maskhadov fue
asesinado en la aldea de Tolstoi-Yurt", dijo el general Ilya Shablakin,
vocero de las tropas rusas en la región, según varias agencias de
noticias de ese país.
Maskhadov estaba escondido en un
refugio bajo un edificio de la aldea, agregó el portavoz
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