En 1944 se matriculó en la Escuela de Arte
Dramático "Charles Dullin" del Teatro Sarah Bernhardt en París,
donde cursó estudios con su Maestro de la pantomima Etienne
Decroux, quién también enseñó a Jean-Louis Barrault. Se reclutó
en el primer Ejército de Liberación y participo en la campaña
alemana, al lado de las tropas americanas.
En mayo de 1946, entró a la Compañía de Barrault, y se le asignó
la interpretación del papel del Arlequín en la pantomima
Baptiste, papel interpretado por el mismo Barrault en la
famosa película Les Enfants du Paradis. Marceau continuó
trabajando con Decroux hasta 1948.
En 1947, Marcel Marceau creó su famoso
personaje, "Bip", con una cara blanca, ropa de payaso de anchos
pantalones, una camisa marinera y una chistera vieja y deformada.
Algunos clásicos de su repertorio son:
"El fabricante de máscaras", "El jardín Público", y el
famoso "Adolescencia, madurez, vejez y muerte", del que un
crítico dijo, "él logró en menos de cinco minutos lo que la mayoría
de novelistas no hacen en volúmenes."
En 1948 recibió el famoso premio
Deburau (establecido en memoria del grande del siglo 19, Pierrot).
Marcel Marceau fundó su Compañía de pantomima Marcel Marceau
- La única compañía de pantomima en el mundo en esa época - y se
presentó en los mejores teatros de París así como también en otros
teatros de Europa, Canadá y América del Sur. Con su compañía,
produjo, dirigió y presentó 26 mimodramas, incluyendo "Pierrot de
Montmartre", "The 3 Wigs", "The Pawn Shop", "14th July", "The Wolf
of Tsu-Ku-Mi", "Paris laughs - Paris cries", y "Don Juan".
Marcel
Marceau realizó su primera gira por los Estados Unidos de América en
1955-56, poco tiempo después de su debut en Norte América en el
Festival de Stratford (Ontario). Esta primera gira en los Estados
Unidos terminó exitosamente en el "City Center" de Nueva York en la
primavera de 1956 después de hacer presentaciones ante un gran
número de personas en San Francisco, Chicago, Washington,
Philadelphia, Los Angeles, y otras grandes ciudades y universidades.
Desde entonces, regularmente ha
realizado giras en los Estados Unidos de América durante más de 40
años y sus giras transcontinentales han incluido a América del Sur,
el norte y el sur de África, Israel, Australia y Nueva Zelandia,
Japón, India, China, Asia sudoriental , Rusia y toda Europa. Durante
casi 40 años, la actividad de Marcel Marceau en América del Norte
fue emprendida con la colaboración del Sr. Ronald Wilford en una
relación profesional considerada como una de las más exitosas y
duraderas en el mundo del entretenimiento.
Millones de americanos se han
familiarizado, a través de sus diversas apariciones televisivas, con
el arte del Sr. Marceau. Recibió dos premios Emmy por sus programas
de televisión ("The Maurice Chevalier Show" y "Laugh
In"). Se presentó en la BBC interpretando a 17 personajes
diferentes en
"A Christmas Carol" en 1973, y también en 13 películas producidas
por la Enciclopedia Británica incluyendo a su personaje Bip y
estilos de pantomima. Ha sido invitado en los programas de
televisión de Johnny Carson, Merv Griffin, Mike Douglas, y Dinah
Shore, y ha actuado en conjunto con Red Skelton en tres conciertos
de pantomimas.
Marcel Marceau ha demostrado su
versatilidad en cinematografía, tales como Barbarella con
Jane Fonda, dirigida por Roger Vadim; Shanks, dirigida por
Bill Castle, en la que combina su arte del silencio interpretando a
un titiritero sordomudo y a un científico loco parlante. En la
película muda de Mel Brooks la única palabra que dijo fue ("No").
Los niños se han deleitado con "The
Alphabet Book" y "Marcel Marceau Counting Book". Otras
publicaciones de sus pinturas, poesía e ilustraciones incluyen
"La ballade de Paris et du Monde",
"Les Réveries du Bip", "The Story of Bip"(Harpers and Row), "Pimporello"
(Belfond Paris), y "The Third Eye" (Paris Lithoprint).
El Gobierno francés le ha conferido al
Sr. Marcel Marceau sus más grandes honores: "Officier de la
Légion d'Honneur", "Commandeur des Arts et Lettres", y "Grand
Officier de l'Ordre National du Mérite". El ha sido elegido
miembro de la Academia de Artes en Berlin, de la Academia de Artes
en Munich, y es miembro del prestigioso Instituto de Francia.
Su
Escuela Internacional de Mimodrama de Paris, la cual ofrece dos
años de curriculum, ha sido subsidiada por la Ciudad de París desde
1978.
El Sr. Marceau tiene doctorados
honorarios de la Universidad de Princeton, de la Universidad del
Estado de Ohio, del "Linfield College", y de la Universidad de
Michigan en Ann Arbor. De esta manera América honra a Marcel Marceau
por la creación de una forma nueva de arte, heredada de una antigua
tradición.
Los años 1997-98 marcan el 50
aniversario del famoso personaje de Marcel Marceau "BIP". En esa
época, creó con su compañía un nuevo mimodrama, "The Bowler Hat",
presentado en París en el "Espaçe Pierre Cardin" durante dos meses
con gran éxito, y desde entonces ha sido presentado en Londres,
Tokio, Taipei, Caracas, Santo Domingo, Valencia (Venezuela), Munich
y Nueva York, como también en una gira por Francia. Desde 1999,
cuando Marceau regreso con su clásica presentación a Nueva York y
San Francisco después de 15 años de ausencia en donde se agotaron
las entradas, su carrera en América ha disfrutado de un remarcable
renacimiento con un ínteres especial de la tercera generación. Desde
entonces se ha presentado por contrato en teatros americanos
legendarios tales como el Teatro Ford en Washington, DC y el Teatro
de Repertorio en Cambridge, MA, con aclamación desbordante, lo cual
demuestra el interés eterno por el trabajo y la maestría de este
original artista. El trabajo de Marceau tiene significado en la
capacitación, no solamente de los mimos si no también de los
bailarines y actores. Su actual gira incluye dos semanas en Columbus,
Ohio, y Ann Arbor, Michigan, que incluye además de enseñanza también
interpretación. En Ann Arbor, el participará como invitado en la
prestigiosa Conferencia Wallenberg, en donde dará una charla sobre
sus años en la Francia ocupada por los nazis, y se le otorgará el
codiciado honor de la Universidad de Michigan "Ford Honors". Allí
ofrecerá su primer taller dirigido específicamnete a bailarines.
Marceau se encuentra trabajando en un nuevo libro para niños que
será publicado en el otoño cuando nuevamente se encontrará de gira
por América
"Charles Chaplin y yo"
"Recuerdo que tenía cinco o seis años cuando mi mamá me llevó al
cine a ver las películas de Charles Chaplin. Fue tan fuerte la
emoción que ese vagabundo despertó en mí que rápidamente comprendí
su sensibilidad. Imitarlo era un placer. Cada vez que lo hacía me
transformaba en una especie de mini-Chaplin que divertía a quienes
me veían. Puedo asegurar que no se trataba de una caricatura. Lo
juro. El fue mi primer maestro, el que me empujó a la actuación. Su
espíritu está presente en Bip, el personaje que creé a los 23 años.
El tiempo quiso que Chaplin y yo nos encontráramos. Fue en 1967, en
el aeropuerto de Orly. Yo viajaba a Roma a filmar Barbarella; él
volvía a Suiza junto a su mujer y sus dos hijos más pequeños. Al
verlo, una gran timidez se adueñó de todo mi ser. Me acerqué y nos
miramos. El me reconoció e hizo que sus hijos me saludaran.
Hablamos, compartimos anécdotas, le confesé mi profunda admiración y
hasta me animé a imitarlo. El sonrió. Al despedirnos, le besé la
mano, decidido a expresarle mi gratitud. Ambos teníamos lágrimas en
los ojos. Sin palabras, en silencio, nos dijimos adiós."
"El silencio no tiene límites, los
límites los pone la palabra"
Marcel Marceau ha sido considerado
como el heredero de un arte ancestral, que brota de la comedia del
arte, del cine mudo y de la pantomina circense. "He inventando una
gramática y un lenguaje propio del mimo, que lo liberara de su
dependencia del teatro de la palabra. Si las palabras crean una imagen
en nuestra mente, nuestro cuerpo tiene que recrear después esa
imagen". "BIP", su personaje principal, nació en el año 1947 en el
Teatro Poche de París y desde ese momento no ha dejado de emocionar a
todos los que hayan visto de cerca su rostro blanco, sus pantalones
negros y anchos al final de la pierna y su manera de entregar una flor
como quien agradece una presencia. Otro de sus grandes sueños se vio
cumplido cuando logró abrir la "École Internationale de Mimodrame de
París" de la que es director. Los egresados de la escuela, bajo la
mirada del maestro, han constituido la "Nouvelle Compagnie de
Mimodrame", que el pasado año estrenó su último espectáculo Los
Cuentos fantásticos, escritos y dirigidos por Marcel Marçeau.
"Moriré de pie en el
escenario"
|
 |
|
 |
Fuente
Miguel
"Chispa" González
¿Qué es el mimo?
“El
mimo, es una adicción que cuando se conoce y se siente no se
puede dejar. El mimo se apodera de la persona y hace con ella lo que
no pueden hacer las palabras. El mimo toma el cuerpo y la
transformación se realiza al liberar cuerpo y mente, que sea el
mimo quien cargue con la responsabilidad y quien actúe. Si se logra
esto, logramos la integración entre la persona, el personaje y la
audiencia; sólo así logramos el éxito escénico. -El resto del tiempo
soy yo, pensando siempre en cómo representar la pantomima de
la vida real.”
Mimo:
1. Entre griegos y romanos, farsante del género cómico más bajo;
bufón hábil en gesticular y en imitar a otras personas en la escena
o fuera de ella. 2. farsa, representación teatral ligera, festiva y
generalmente obscena. 3. Actor, intérprete teatral que se vale
exclusiva o preferentemente de gestos y de movimientos corporales
para actuar ante el público. Real Academia Española
Pantomima:
El arte o género de concebir una historia sólo con movimientos
corporales.
Mimo: 1a: un actor en un mimo b:
alguien que practica mimo.
2 a: el arte de representar un personaje de o una narración
por movimientos corporales b: Representación
del mimo. (1986 Webster's Ninth New Collegiate Dictionary)
Historia del mimo
El hombre ha coexistido
con el lenguaje gestual desde que es hombre. Su necesidad de
expresar sus experiencias y sus descubrimientos ha ido siempre
acompañada por el lenguaje gestual.
Más tarde las culturas van
incorporando este lenguaje en sus escritos o pictogramas (Egipcios,
Aztecas,
Hebreos). Los gestos y movimientos han sido utilizados por
distintas religiones y culturas en ceremonias y danzas. Así, emerge
el actor que era en uno, bailarín, cantante y mimo.
Entre
Griegos y Romanos
encontramos a los etólogos que antes de las tragedias representaban
un espectáculo relacionado con los temas morales de la época. Según
cita Peter Roberts en su libro 'MIMO El arte del Silencio', los
estudiosos del tema apuntan que el primero en hacer pantomima en
Roma fue el artista griego Livius Andronicus, quien por ser tan
popular perdió la voz debido a sus numerosas representaciones y
recurría al gesto para dar a conocer sus poesías.
La suerte de los mimos
dependía de las exigencias de cada Emperador. Augusto de Roma
disfrutaba de sus esclavos mimos, Tiberio los elimina y Calígula los
hace volver para más tarde otra vez expulsarles.
Se sabe que a finales del
Imperio Romano,
el mimo comienza una decadencia y se ve obligado a representar los
temas más polémicos de la sociedad, es tal la necesidad de causar
emoción que las ejecuciones las vuelven una diversión. "El mimo se
había convertido en un espectáculo nauseabundo. Sería necesaria la
depuración del cristianismo para acabar con aquella desenfrenada
orgía gesticulante." Peter Roberts.
A pesar de todo el mimo no
murió. Los artistas se esparcen por Europa y comienzan a buscarse la
vida en lugares públicos y dentro de estos artistas, encontramos
mimos.
Al darse cuenta de que no se
pueden erradicar, la iglesia católica reivindica públicamente la
situación teatral. Se originan los Misterios medievales.
El mimo de hoy día está
vinculado a la comedia dell'Arte, la cual era una comedia
improvisada por actores en personajes fijos, Arlequín, Colombina y
Pierrot.
1576 un grupo italiano de
actores se instala en París, logrando un desmesurado éxito a raíz de
sus críticas a la autoridad. Les es prohibido el texto y recurren al
gesto para seguir con su trabajo. Francia acoge este nuevo estilo y
crea tradición propia.
Jan-Gaspard Deburau, hijo de
acróbatas del Teatro de los Funambules sustituye en 1819 al actor
que hacía de Pierrot, al no limitarse exclusivamente a hacer reír
acaparó inmediatamente la atención del público ya que introdujo
elementos y nuevas situaciones que formaron una historia. En su
epitafio se puede leer lo siguiente: "Aquí yace el hombre que dijo
toda la verdad sin decir palabra alguna".
Charles Deburau, su hijo,
continuó con la tradición del mimo, así fueron anexándose nuevos
nombres como Louis Rauffe, Severin, Charles Dullin y Etienne Decroux.
Al último se le considera como el padre del Mimo moderno pues dedicó
su vida a la investigación del movimiento y al redescubrimiento del
mimo, creando teorías, técnica, ilusiones y una escuela de mimos de
donde salieron Marcel
Marceau,
Jean-Louis Barrault, Frederik Vanmelle y Peter Roberts entre muchos
otros menos conocidos.
Actualmente existen mimos
por todo el mundo y al parecer, aunque siempre un poco al margen, la
tradición del mimo vislumbra una luz de continuidad perpetua gracias
a todos aquellos que se dedican a que esto sea así.