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Novelista y
crítico alemán, una de las figuras más importantes de la literatura de
la primera mitad del siglo XX; sus novelas exploran la relación entre
el artista y el burgués o entre una vida de contemplación y otra de
acción. Mann, hermano menor del novelista y dramaturgo Heinrich Mann,
nació en una antigua familia de comerciantes en Lübeck el 6 de junio
de 1875. Después de la muerte de su padre, la familia se trasladó a
Munich, donde se educó Mann. Fue oficinista en una compañía de seguros
y miembro del comité de dirección de la revista satírica
Simplicissimus, antes de dedicarse a la escritura como profesión.
Estuvo influido por dos filósofos alemanes, Arthur Schopenhauer y
Friedrich Nietzsche, aunque rechazaba las ideas de este último. En uno
de sus últimos libros, Ensayos de tres décadas (1947), analiza
sus propios escritos literarios rastreando las influencias de esos
pensadores y de otros artistas. Las novelas de Mann se caracterizan
por una reproducción precisa de los detalles de la vida moderna y
antigua, por un profundo y sutil análisis intelectual de las ideas y
los personajes, por un punto de vista distanciado e irónico, combinado
con un profundo sentido trágico. Sus héroes son con frecuencia
personajes burgueses que sobrellevan un conflicto espiritual. Mann
exploró también en la psicología del artista creativo. Muchos cuentos
cortos precedieron a la escritura de su primera novela importante,
Los Buddenbrook (1901), que estableció su reputación literaria y
se tradujo a numerosas lenguas. El tema de este libro, el conflicto
entre el hombre de temperamento artístico y su entorno de clase media
burguesa, volverá a reaparecer en sus cuentos Tonio Kröger
(1903) y Muerte en Venecia (1912), llevado al cine por Visconti,
y a la ópera por Benjamin Britten. En el 'Bildungsroman' La montaña
mágica (1924), su obra más famosa y una de las novelas más
excepcionales del siglo XX, Mann somete a la civilización europea
contemporánea a un minucioso análisis. Entre sus obras posteriores se
encuentran los cuentos Desorden y dolor precoz (1925), sobre el
amor paterno, y Mario y el mago (1930), en el que señala los
peligros de la dictadura fascista y la cobardía intelectual; la serie
de cuatro novelas basada en la historia bíblica de José, José y sus
hermanos (1934-1944), y las novelas Doctor Faustus (1947),
El elegido (1951) y Confesiones del estafador Felix Krull
(1954). El escritor español Francisco de Ayala tradujo algunas de sus
obras durante su exilio en Buenos Aires. Mann fue también un notable
crítico literario. Entre sus escritos críticos se encuentra
Consideraciones de un apolítico (1918), un ensayo autobiográfico
en el que llega a la conclusión de que un artista debe estar integrado
en la sociedad. Su propio compromiso le llevó a la pérdida de la
nacionalidad alemana en 1936 —a pesar de que había recibido en 1929 el
Premio Nobel de Literatura— principalmente por su novela Los
Buddenbrook, y eso que desde 1933 se exilió de Alemania, con la
llegada de Adolf Hitler. Mann se refugió primero en Suiza y después en
los Estados Unidos (1938), de donde se hizo ciudadano en 1944. En 1953
se estableció cerca de Zurich (Suiza), donde murió el 12 de agosto de
1955. Fue padre del autor Klaus Mann y de la escritora y actriz Erika
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Thomas Mann
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