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Nicolás Tesla

. Nicolás Tesla el guardián del rayo

06 -
X Tilla - Pese a su mal genio y su endeble salud, Nicolás Tesla demostró ser un verdadero inventor, precursor de las comunicaciones actuales. Aun, varios años antes de Marconi, realizó experimentos en público que demostraron la posibilidad de un enlace eléctrico sin cables. En esta nota, grafico mi parecer sobre datos recogidos de varios historiadores

Nicolás (Nikola) Tesla nació en 1856 en el seno de una familia serbia que vivía en una ciudad croata del sur del Imperio Austro-Húngaro. Su padre abandonó la carrera militar para convertirse en sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Serbia. Si bien su madre no recibió educación formal alguna, era brillante y tenía una memoria excepcional. Tesla siempre decía que su madre era la fuente de sus capacidades intelectuales.
Su materia favorita en la escuela era Matemática. Si le daban a resolver un problema, no necesitaba de un pizarrón o una hoja de papel. Nikola tenía una memoria prodigiosa y era un ávido lector. También aprendió varios idiomas. Esto le permitió el acceso a textos escritos en diversas lenguas. Desde su más temprana edad, Tesla armaba complejos dispositivos mecánicos con cualquier material que tuviera disponible.
Durante su juventud se dedicó tanto al estudio que su familia temió por su salud. Su padre advirtió que la ingeniería, disciplina que requiere años de intensos estudios, y a la cual aspiraba Nikola, podía comprometer su bienestar físico y mental. A lo largo de su carrera Tesla padeció diversas enfermedades generadas por su extremada dedicación al trabajo.

Tesla tenía la extraordinaria capacidad de registrar en su mente todos los pasos necesarios para solucionar el problema, como si él mismo lo hubiese inventado. Esta habilidad para resolver problemas matemáticos y visualizar diseños de ingeniería le fue de gran utilidad en distintas etapas de su vida pero atentó contra su salud.
A pesar de su debilidad física y de haber contraído malaria, Nikola completó exitosamente en tres años la carrera de ingeniero. Fue durante este período que Tesla decidió dedicar su vida a la experimentación eléctrica.
Al retornar a su hogar, su salud aún era débil; enseguida, Nikola contrajo cólera y recibió el llamado del ejército de su país.

Tesla se desanimó al punto de recaer su salud y estar al borde de la muerte. Sabía que de sobrevivir al cólera, debía sumarse al ejército.
Lentamente Tesla fue recobrando su salud. Su padre lo envió a un sitio de descanso para que se recuperara definitivamente. Durante este tiempo, usó sus influencias para evitar que su hijo cumpliera el servicio militar.
En 1875 Tesla se trasladó a Gratz, Austria, para estudiar ingeniería eléctrica. Allí continuó trabajando sin descanso poniendo nuevamente en riesgo su salud. En esta etapa descubrió las limitaciones inherentes de los motores y generadores DC debidas a la producción de chispas asociada con la acción colectora (la interrupción de polaridad de corriente en un motor para resguardar el movimiento del arrollamiento inducido). Este descubrimiento convenció a Tesla de la necesidad de desarrollar motores y generadores de corriente alterna que no necesiten colectores.
En los años siguientes, Tesla se abocó a esta tarea. Rechazó la idea de su profesor, quien enseñaba a sus alumnos que era imposible desarrollar motores y generadores AC.
Su "instinto" le indicaba que el profesor estaba equivocado. Tesla jamás fallaba cuando se trataba de resover problemas científicos. Sin embargo, tardó bastante en desarrollar su teoría.
Luego de anotarse en cursos complementarios de ingeniería en Praga, Tesla se trasladó a Budapest en 1881. Unos amigos le ofrecieron un trabajo en la estación central telefónica que estaban por inaugurar. Las capacidades matemáticas y de diseño de Tesla pronto llamaron la atención de sus supervisores. Cuando se completó la estación, Tesla se hizo cargo de su operación. Nuevamente, el exceso de trabajo perjudicó su salud. El agotamiento lo forzó a renunciar al trabajo.

En febrero de 1882, después de recuperarse una vez más, Tesla encontró la solución al problema de la corriente alternante. Claramente percibió cómo usar corrientes alternas para crear un campo magnético rotatorio. Este era el concepto fundamental que necesitaba para producir un motor AC.
Creó el campo magnético rotatorio usando dos circuitos en los cuales las corrientes estaban mutuamente desfasadas. Otro ingenieros habían intentado desarrollar motores AC usando sólo un circuito, pero no podían producir una rotación continua de sus motores. El sistema de dos-fases de Tesla eliminó la necesidad de un colector.
Desarrolló diseños de dínamos (generadores), motores, transformadores y otros dispositivos necesarios para sistemas de potencia de corriente-alternante. Tesla amplió la idea del campo magnético rotatorio hasta incluir corrientes de tres, cuatro, y seis fases diferentes. Logró desarrollar verdaderos sistemas de potencia de múltiples fases. También prometió construir un motor AC de fase-simple.

Más tarde fue asignado a un proyecto especial en Alemania donde tuvo tiempo para construir un generador de dos fases y un motor de dos fases. Tesla realizó todo el trabajo mecánico de tolerancia sin ayuda. Cuando en 1883 probó por primera vez sus máquinas AC, funcionaron perfectamente. Su teoría era correcta.
Debido a su poca paciencia, tuvo problemas con cuanto empleador trabajara y así fue que llegó a la compañia Edison. El gerente de Continental Edison, Charles Batchelor, era socio y amigo de Thomas A. Edison. Desde un principio, le impresionó el carácter de Tesla y lo urgió a trasladarse a Estados Unidos para trabajar directamente con Edison.
Tesla aceptó su sugerencia y partió a Nueva York en 1884.

A Edison no le causó una buena impresión el joven croata. Edison tenía una escasa educación formal y sus invenciones eran fruto de un método empírico de prueba y error, mientras que Tesla resolvía mentalmente todos los problemas técnicos, sin hacer experimentaciones. Quizás una de las mayores desaveniencias era que Edison promovía fuertemente sistemas de potencia DC, y se oponía con firmeza al desarrollo de sistemas AC. Tesla estaba íntimamente convencido de la superioridad de la AC. A pesar de sus diferencias, Edison, basándose en la recomendación de Batchelor, le dio trabajo a Tesla.

Rápidamente Edison advirtió que Tesla progresaba en su trabajo, a la vez que hacía valiosas contribuciones. Tesla sugirió que podía mejorar la eficiencia y reducir el costo de operación de las dínamos DC que fabricaba Edison.
Durante los siguientes meses, Tesla diseñó 24 nuevos tipos de dínamos DC. Reemplazó los imanes de campo grandes por otros más pequeños y eficientes, y agregó importantes controles automáticos. Las máquinas funcionaron como
Tesla predijo y la compañía Edison adquirió así numerosas patentes nuevas.

Por problemas monetarios se fue furioso de la compañía. Al no encontrar un puesto como ingeniero, Tesla se vio forzado a trabajar como obrero. A principios de 1887, los comentarios sobre sus proyectos con AC atrajeron a su capataz. El capataz también estaba obligado a realizar un trabajo por debajo de sus capacidades, y pronto simpatizó con la situación de Tesla. Decidió recomendarlo a A. K. Brown de la Western Union Telegraph Company. En abril, Brown y un amigo aportaron el dinero para crear la "Tesla Electric Company". Casualmente, el nuevo laboratorio de Tesla estaba ubicado dentro de un edificio que pertenecía a Edison.

Pronto Tesla construyó un generador AC de dos fases, el motor de inducción que había construido en Europa y otras máquinas que tenía en mente diseñar desde su permanencia en Budapest. No sólo se concentró en sistemas de fase simple, bifásicos y trifásicos, sino que también experimentó con dispositivos de 4 y hasta 6 fases. También desarrolló la teoría matemática necesaria para explicar la operación de sistemas AC, a fin de mostrar y hacer entender sus trabajos a otros científicos.

Comprobada la eficiencia de sus sistemas AC, Tesla se dedicó a desarrollar una serie de inventos fundamentales. En 1888 los patentó.
Para aquella época, George Westinghouse era un afamado inventor que había hecho una fortuna en Pittsburgh fabricando frenos neumáticos para trenes y una variedad de dispositivos eléctricos. Reconoció las ventajas que ofrecían los sistemas de potencia AC respecto de los DC y divisó el gran potencial comercial de los trabajos realizados por Tesla.

Los sistemas DC de Edison no podían distribuir potencia más allá de media milla del generador debido a las excesivas caídas de tensión producidas por la resistencia de las líneas de alta tensión y la enorme corriente que fluía por las líneas. Las tensiones de corriente alterna (AC), en cambio, se elevan en el generador usando transformadores, reduciendo así la corriente y las pérdidas de la transmisión. El resultado es un aumento sustancial del rango de distribución. Los transformadores convierten los voltajes AC a niveles seguros en el punto donde se utiliza la potencia.

Luego de su presentación en la AIEE, Westinghouse se contactó con Tesla para ver en persona su equipamiento AC. Ambos tenían intereses en común e inmediatamente entablaron una buena relación. Westinghouse le ofreció a Tesla un millón de dólares por sus patentes AC. También lo invitó a Pittsburgh por un año y le ofreció un alto salario como asesor técnico. Tesla aceptó la oferta pero insatisfecho con trabajar para terceros, Tesla retornó a su laboratorio de Nueva York. Ya había logrado solventarse por sí mismo y deseaba retornar a sus proyectos. Rechazó una oferta muy lucrativa de Westinghouse para permanecer en Pittsburgh. Después de abandonar esta ciudad, se le concedió la ciudadanía norteamericana.

Sabiendo que el espectro electromagnético se extiende hasta más allá de la luz visible, Tesla investigó el comportamiento de circuitos a frecuencias más altas. Parte de su trabajo lo dedicó a sus transformadores, conocidos hoy como "bobinas Tesla". Otra parte de su trabajo la dedicó a circuitos sintonizados.
Al desarrollar su teoría matemática de los circuitos AC, Tesla advirtió las funciones que cumplían la inductancia y la capacitancia en la producción de resonancia eléctrica. Descubrió que podía producir voltajes extremadamente altos a frecuencias por encima del megahertz, agregando la apropiada cantidad de capacitancia al primario de un transformador de núcleo aéreo. (Si bien los núcleos de hierro hacen que los tranformadores de 60Hz tengan un buen rendimiento, degradan el rendimiento del transformador a altas frecuencias). Tal como lo predijo teóricamente, y confirmado luego en sus experimentos, Tesla estableció que una corriente AC de alta-frecuencia fluye a lo largo de la superficie del cuerpo humano más que a través del mismo. Es por esta causa que no se sienten permanentemente shocks eléctricos. Ya en 1890 reconoció el valor terapéutico que tenían los campos eléctricos de alta frecuencia aplicados sobre el cuerpo humano. El efecto se conoció como "diatermia".
En la Convención de la Asociación Nacional de Alumbrado Eléctrico de St. Louis, 1893, Tesla demostró por primera vez la transmisión de energía eléctrica sin cables, y por consiguiente, la posibilidad de la comunicación inalámbrica. En una parte de su exposición, Tesla presentó un circuito que consistía en una batería de capacitores vibrantes Leyden y una bobina. El circuito sintonizado se conectó a una distancia considerable y a un transformador de distribución de potencia de 5kVA. Un cable vertical (antena) se extendía desde la bobina al techo. Este dispositivo conformaba su "transmisor".

En otra etapa de su exposición Tesla presentó su "receptor", que consistía en un circuito sintonizado idéntico con un cable vertical extendido al techo. Conectó un tubo Geissler lleno de gas al circuito sintonizado en el lugar de la distancia usada con el transmisor.

No había cables conectados entre el transmisor y el receptor. Cuando Tesla aplicó potencia al transmisor, el tubo Geissler del receptor se encendió. Esta demostración ocurrió dos años antes de que Marconi fuera a Londres con su equipamiento de telegrafía inalámbrico. Muy pronto Tesla se dedicó a encender tubos de gas en una manera que anunciaba el desarrollo posterior de luces de neón y lámparas fluorescentes.
En 1893, tanto la Westinghouse Electric Company como la General Electric Company (sucesora de la Edison General Electric Company) enviaron propuestas a Tesla para instalar su sistema polifásico. La GE, que fomentó la AC cuando Edison dejó de controlar la compañía, obtuvo una licencia para usar las patentes Tesla de Westinghouse.
Westinghouse obtuvo el contrato para la planta de generación eléctrica en Niágara y GE fue elegida para construir la línea de transmisión a Búfalo, y su sistema interno de distribución. En 1895 la planta comenzó a generar potencia y la línea de transmisión se completó al año siguiente. Se elevó una vez más la fama de héroe tecnológico de Tesla.
De 1891 a 1893, Tesla se convirtió en una celebridad. Sus demostraciones, en las que tubos de gas se encendían próximos a transformadores de altafrecuencia y altovoltaje, probaron que era posible la transmisión de energía eléctrica a cortas distancias. Tesla pretendió desarrollar su concepto. Estaba seguro sobre la posibilidad de transmitir energía sin cables, no sólo para la comunicación, sino también para sistemas de alumbrado y motores en todo el mundo.

A comienzos de 1895, Tesla construyó en su laboratorio un transmisor con una estación receptora portátil para probar su último proyecto. Logró establecer una transmisión sin cables a corta distancia. Entonces sobrevino una tragedia. En la preparación de su primera demostración pública, un incendió destruyó por completo su laboratorio, todo su equipamiento y sus registros. Tesla se desanimó. Había invertido todo su dinero en este trabajo, sin tomar la precaución de asegurarlo previamente.

Con dinero provisto por el hombre que organizó el proyecto de la planta de Niágara, Tesla pudo reconstruir su laboratorio. En 1897 reanudó las pruebas de transmisión inalámbrica con su transmisor y su receptor portátil. El receptor fue operado sobre un bote que navegó por el Río Hudson, y demostró así la posibilidad de la transmisión inalámbrica a 40 km de distancia. Las dos patentes fundamentales de transmisión de energía eléctrica sin alambres fueron registradas en septiembre de 1897. En 1943, la Corte Suprema de los Estados Unidos estableció que el trabajo de Tesla, junto con los logros independientes de Oliver Lodge y John Stone, anticiparon el trabajo de Marconi. Como resultado, se declaró inválida la importante patente sobre inalámbricos de Marconi de 1904.
En septiembre de 1898 Tesla presentó el primer bote del mundo conducido por control remoto, usando su sistema "Teleautomático" o "potenciado-a-mente".

Tesla continuó con su proyecto tendiente a vencer a Marconi en el establecimiento de un sistema de comunicación inalámbrico, al igual que uno de distribución global de potencia eléctrica. Nuevamente se enfrentó a problemas financieros hasta que un amigo adinerado le prestó $10.000.

Tesla construyó un oscilador de alta frecuencia que generaba 4 millones de volt, pero las chispas que producía eran demasiado grandes y violentas para su laboratorio de Nueva York. Necesitaba más espacio, por lo cual se trasladó a Colorado en mayo de 1899. En tres meses construyó un laboratorio completo con una torre y mástil cubierta por una esfera de cobre de 70 cm que medía más de 70 metros de altura. También erigió un oscilador de alta frecuencia gigante, que Tesla bautizó "transmisor de potencia". Este transmisor incorporó un transformador resonante diseñado para excitar eléctricamente a la tierra y optimizado para una transmisión de energía inalámbrica a distancias máximas.
Usando un receptor conectado a la tierra para manejar los efectos de la gran cantidad de descargas lumínicas que ocurrían en la región diariamente durante el verano, Tesla arribó a una conclusión terminante. Estaba seguro de que la tierra estaba rellena con cargas de fluido eléctrico. Creyó entonces que cuando la electricidad es perturbada por descargas eléctricas repetidas, ocurrentes a intervalos de tiempo adecuados, podían producirse ondas eléctricas de baja-frecuencia resonantes de tremenda magnitud.

Tesla produjo efectos de resonancia similares en sus circuitos eléctricos. Pensó que podía causar ondas resonantes en la tierra con sus descargas de alto voltaje. También sostuvo que estas ondas podían suministrar grandes cantidades de energía eléctrica que podría ser distribuida y conectada por todo el mundo.
La prueba inicial nocturna de su transmisor fue exitosa. Del mástil surgieron rayos lumínicos de más de 30 metros de extensión y los estallidos relampagueantes se escucharon a 20 km del luegar. Luego sobrevino el silencio y la oscuridad.

Al principio, Tesla creyó que sus asistentes habían apagado la energía. Luego de cerciorarse de que no era este el caso, telefoneó a la compañía eléctrica para solicitar que restablecieran la energía. Le respondieron entonces que su experimento había destruido el generador. Todo Colorado Springs estaba a oscuras. Un generador standby devolvió la luz a la ciudad, pero a Tesla le dijeron que sólo restablecerían su servicio eléctrico una vez que reparase los daños causados a su generador.

Tesla necesitaba obtener dinero con urgencia para lo que sería su proyecto más ambicioso: una torre gigante y un laboratorio en el cual planeaba establecer una comunicación mundial inalámbrica. También pensaba refinar sus planes para construir un sistema de distribución de potencia eléctrica. Ni Westinghouse ni Astor quisieron aportar el dinero necesario.

J. Plerpont Morgan le proveyó $150.000 para construir la torre y los otros dispositivos necesarios en Wardenclyffe, Long Island, a cambio de controlar las patentes que Tesla aún conservaba.
En diciembre de 1901 el proyecto Wardenclyffe aún estaba en construcción cuando Marconi logró enviar señales telegráficas inalámbricas a través del océano Atlántico usando un equipamiento mucho más simple que el propuesto por Tesla, quien acusó a Marconi de violar varias de sus patentes. De cualquier modo, el plan de Tesla se tornaba cada vez más extravagante.
En 1906 se detuvo por completo la construcción en Wardenclyffe por la insolvencia de Tesla. El oscilador de alto voltaje ya se había completado pero la falta de fondos le impedía probarlo. Cuando lo hizo, sin embargo, todos los habitantes del área que comprende de Long Island a Connecticut pudieron observar los rayos en el cielo nocturno. De todos modos, jamás realizó ninguna transmisión inalámbrica desde Wardenclyffe y tampoco pudo desarrollar su sistema de distribución de energía eléctrica.

Tesla patentó en 1909 una poderosa y liviana "turbina sin hélices" que tenía el potencial para revolucionar el diseño de los primeros transportes en términos de caballos de fuerza producidos por libra de peso. La turbina de Tesla consistía en una serie de discos apilados horizontalmente y espaciados a una mínima distancia, conectados a un eje y cerrados en una cámara sellada. Un fluido (líquido o gas) ingresaba bajo presión a la cámara sellada en la periferia de los discos. Los discos giraban a causa de la viscosidad, mientras el fluido se deslizaba en vías circulares hacia el eje donde abandonaba la turbina.

Se construyeron modelos pequeños exitosos de la turbina, pero los materiales inadecuados de la época, y los serios problemas financieros de Tesla, impidieron que se desarrollasen diseños más grandes. Varias compañías pagaron derechos por desarrollar el diseño de la turbina de Tesla, pero sus esfuerzos fracasaron. Aún hoy sus patentes de turbinas de 1909 son estudiadas atentamente por ingenieros que intentan construir su diseño de largo alcance.
Tesla aún tenía ideas a desarrollar en mente. Con la evolución del tiempo, algunas de ellas entraron en el reino de la ciencia ficción mientras otras parecen violar las leyes de la naturaleza. Entre sus ideas más fantásticas se incluyen una máquina para capturar y utilizar energía de rayos cósmicos, una técnica para establecer comunicación con otros planetas y un arma de partículas de rayos para destruir una armada de 10.000 aeronaves a 250 millas de distancia.
Muchas de sus ideas eran más prácticas, y ocasionalmente vendía los derechos a terceros para que desarrollen sus conceptos. Particularmente innovadores son sus diseños para un velocímetro de automóvil y una luz delantera locomotiva. Con estas ventas obtenía pequeñas cantidades de dinero, pero dadas sus innumerables deudas, vivió en un estado rayano a la pobreza por el resto de sus días. A pesar de sus problemas financieros crónicos, Tesla siempre intentó brindar una imagen personal sofisticada y elegante.
Hacia el final de sus días, Tesla se tornó en un ser ermitaño y excéntrico. Sólo establecía relación con palomas que el mismo cuidaba y alimentaba. Tesla murió solo en una pequeña habitación de hotel el 7 de enero de 1943 a los 86 años.

En la catedral de Nueva York donde se llevaron a cabo sus funerales se reunieron más de dos mil personas. Arribaron tributos de notables figuras políticas y científicos de todo el mundo, incluidos tres premios Nobel.
Hugo Gernsback, gran admirador del famoso científico e inventor, fue uno de los primeros en ser notificados de su muerte. Gernsback mandó construir una máscara mortuoria de cobre con la imagen del sabio científico que aún se conserva en sus oficinas como un recuerdo personal.

Tesla fue un personaje poco común. En 1915 Reuters informó desde Londres, extraoficialmente, que Nikola Tesla y Thomas Edison compartirían el Premio Nobel de Física de aquel año. Numerosos medios informativos de todo el mundo publicaron esta noticia como verdadera. Sin embargo, la distinción jamás fue recibida por ninguno de estos dos científicos. Nadie conoce la verdadera historia, pero muchos creen que Nikola Tesla se negó a aceptar el premio.
Tesla estaba muy necesitado de los $20.000 que hubiese recibido en caso de aceptar el premio. Su trabajo fue aprovechado por otros para generar fortunas; pero él vivió los últimos años de su vida en extrema pobreza y murió sin reconocimiento alguno. Si es verdad que Tesla rechazó el Premio Nobel, este hecho se debió a una cuestión de principios que lo precipitó a hacerlo. Desde la perspectiva de Tesla, Edison era un simple "inventor" que desarrolló varios dispositivos científicos muy útiles. El se consideraba a sí mismo un "descubridor" de nuevos principios científicos, y sólo incidentalmente, un inventor. Según Tesla, un descubridor sobrepasa en importancia a un inventor.
Otros creen que fue Edison el que rechazó el premio. Quizás era un modo de manifestar su enojo por la renuncia de Tesla a la Compañia Edison y su ingreso a Westinghouse, la empresa competidora.

Dos años más tarde, Tesla rechazó la Medalla Edison que le ofreció la AIEE (Instituto Americano de Ingenieros Electrónicos) por sus sorprendentes trabajos y aplicaciones relacionadas con el desarrollo de su teoría de corriente alternante. Tesla demostró así su enfado por los treinta años que le demandó a la AIEE reconocer la importancia de su trabajo.
 


Nicolás Tesla

Nicolás Tesla, el guardián del rayo

Durante el año 1898, Tesla demostró en pleno Madison Square Garden un prototipo de barco no tripulado guiado a control remoto. Era tal el futurismo del modelo, que el sistema de comando inalámbrico incluía un método de guía por medio de la voz, el cual fue experimentado por una cantidad importante de espectadores que acudió a la presentación.

Entonces se produjo un extraño incidente que marcó su éxodo desde Colorado Springs. Un experimento de transmisión de energía hizo volar a todos los generadores de la compañía de electricidad y sus dueños, enfurecidos con el inventor, se negaron a continuar dándole electricidad.

Además, las quejas de los vecinos de la ciudad se habían multiplicado a raíz de denuncias por extraños sucesos, como la aparición de extrañas bolas luminosas sobre el laboratorio, lámparas eléctricas que explotaban espontáneamente y chispas que salían de las calles de la ciudad cada vez que sus habitantes corrían para cruzarlas.

Muchos creyeron que se trataba de las consecuencias de los experimentos de Tesla para transmitir electricidad a través de la tierra, lo que habría provocado que el terreno de Colorado Springs se encontrase cargado de extremos niveles de magnetismo.

Todo esto, sumado a los problemas financieros cada vez mayores, le hicieron recurrir en el año 1900 al multimillonario J. P. Morgan. Tesla le vendió un proyecto para crear un sistema de transmisión de datos a distancia y sin cables que abarcaría todo el planeta. Morgan, que vio la posibilidad de acceder a un virtual monopolio del sistema de comunicaciones, le dio 150.000 dólares para desarrollar sus inventos y un predio en Long Island donde instaló el laboratorio de Wardenclyffe. 

Una serie de accidentes le dio fama de mala suerte al nuevo laboratorio. Para peor, el entusiasmo de Morgan iba en disminución ante la falta de resultados concretos para exhibir. La gota que colmó el vaso fue la conversación que tuvo una noche Tesla con el millonario; el inventor, quizás con algunas copas de más, le confesó que el plan de transmisión de comunicaciones era en realidad un proyecto para transmitir electricidad sin costo a los hogares norteamericanos. 

 

Al día siguiente Morgan cortó todo apoyo a Tesla y éste se vio obligado a buscar nuevos inversores. Ésta fue la última oportunidad que tuvo para demostrar que era capaz de hacer realidad el proyecto de electricidad gratuita y sin límites. 

 

Los inversores se negaron a apoyar a Tesla debido a la mala prensa que venía teniendo desde hacia algunos años. Desde que comentó a un grupo de periodistas que en su laboratorio de Colorado Springs había logrado captar señales de radio provenientes de un lugar en el espacio que probablemente fuera el planeta Marte, los reporteros comenzaron a calificarlo como un científico excéntrico y loco demasiado predispuesto a la fantasía. 

 

En otra oportunidad dijo poseer un rayo capaz de crear ondas de frecuencia capaces de “partir a la tierra en dos como si se tratase de una manzana” 

Los dueños de las empresas que siempre lo habían escuchado, vieron en él un peligroso visionario capaz de entregar energía gratuita a todos los ciudadanos, poco a poco comenzaron a darle también la espalda. 

Otros, que tomaron partido a favor de Edison en su lucha contra el inventor serbio, se sumaron a la larga fila de personas dispuestas a opinar que se trataba de un personaje cercano a la locura y el desvarío. 

 

Pasó el tiempo y Tesla debió recurrir al gobierno para tratar de financiar sus ideas. Basándose en los experimentos de la “bobina de Tesla”, presentó un proyecto para construir un artefacto capaz de lanzar un rayo electromagnético a miles de millas de distancia “capaz de derribar aviones a 400 kilómetros de distancia”. Corrían entonces los primeros años de la primera guerra mundial y Tesla vio entonces la oportunidad de sumarse al esfuerzo de rearme de los Estados Unidos. También presentó una serie de planos para construir lanchas torpederas a control remoto, asegurando que de haber contado con ellas, durante la guerra contra España, Estados Unidos hubiera ganado la guerra en solo una tarde sin perder un solo hombre en la contienda.

 

Las propuestas de Tesla fueron ignoradas y entonces el inventor recibió un pedido de la Armada Alemana para desarrollar un nuevo sistema de propulsión eléctrico, que se supone fue la base para el desarrollo de los motores que utilizaron luego los alemanes en sus submarinos durante la segunda guerra mundial. 

Pero el ingreso de Estados Unidos en la guerra y le peligro de ser acusado de traición hizo que Tesla cortar su relación con los alemanes. 

 

Por medio de una carta, se dirigió al entonces presidente Wilson revelando poseer un rayo capaz de destruir grandes extensiones de tierra. Denominó a su invento “el rayo de la muerte”. De acuerdo con su carta, ya había logrado resultados concretos que demostraban el enorme poder destructivo de su arma y ponía como condición para su entrega que fuera utilizado solamente con fines defensivos. Reveló, además, que durante 1908, mientras su amigo Robert Peary intentaba llegar al Polo Norte, envió uno de sus rayos para que cayera al oeste de donde este se encontraba. De acuerdo con los registros que obran en la Fundación Tesla, envió un críptico telegrama a Peary en el que le anunciaba que recibiría una inequívoca señal de Tesla mientras se encontraba de camino al Polo. 

 

Peary volvió sin haber percibido nada anormal. Pero el mismo día que Peary conquistaba el Polo, una devastadora y todavía inexplicada explosión sacudió a la zona de Tunguska, en Siberia, Rusia. Cerca de 3.000 kilómetros cuadrados de bosque fueron barridos por una explosión que se calcula tuvo el poder equivalente a una bomba atómica de 50 megatones. Nunca se dio una explicación convincente al suceso, ya que jamás se encontraron restos de algún meteorito, cráter u otro factor capaz de explicar semejante devastación. La explosión subsiguiente fue oída a 620 millas de distancia del lugar. 

 

En su carta al presidente, Tesla sugería que su rayo había sido el culpable de esa explosión y, debido a errores en sus cálculos, el estallido se había producido en una zona alejada de sus planes. Escribió que el enterarse del peligro que encerraba su invento, decidió desarmar la maquina hasta que estuviesen dadas las condiciones para que sea debidamente comprendida, pero que, debido al estado desbocado de la guerra, se ofrecía a rearmar para recuperar el equilibrio mundial. 

 

La carta fue recibida por un secretario de la presidencia y nunca llegó a su destino. Más tarde Tesla hizo un nuevo intento y sobre el final de la guerra propuso un haz de ondas electromagnéticas para detectar aviones y submarinos a distancia, pero su eterno competidor, Thomas Edison, recomendó desechar la idea por inviable. Años más tarde los británicos desarrollaron el sistema y lo denominaron radar, el que, luego, fue adaptado para operar en las profundidades y sirvió para desarrollar los sonares modernos. 

 

Condenado a ser tratado como un marginal de las ciencias, Tesla acabó sus años amargado y tratando de subvencionar sus experimentos con lo poco que recibía de múltiples patentes desarrolladas a lo largo de su prolífica carrera. Pero la suma de la envidia y las burlas le impidieron recuperar el prestigio y el respeto de los que gozó al principio de sus días. 

 

En un último intento por aportar con sus inventos a la humanidad, envió reproducciones de los planos de su “rayo de la muerte” a los gobiernos de Estados Unidos, Francia, Rusia y del Reino Unido, con la idea que con semejante poder destructivo en manos de todas las potencias se lograría un equilibrio capaz de traer una nueva época de prosperidad y paz a la humanidad. 

 

Enfermo debido a su continua exposición a intensos campos electromagnéticos, Tesla murió durante 1943 tratando en vano de aportar con sus ideas al esfuerzo norteamericano para derrotar la maquinaria bélica del eje. 

 

A modo de reconocimiento final a su carrera, ese mismo año, la Corte Suprema de los Estados Unidos falló a favor de Tesla al indicar que las patentes presentadas por el serbio eran décadas anteriores a las de Marconi y contenían todos los principios teóricos necesarios para desarrollar la radio 

 

Al día siguiente a su muerte todas sus notas y los aparatos de sus laboratorios fueron retirados por agentes del gobierno y hasta la fecha continúan protegidos por el secreto de estado. 

 

Noticias recientes indican que ninguna de las potencias que recibieron los planos del “rayo de la muerte” dejó de tomar en serio al invento de Tesla. 

 

Estados Unidos fue el primer país en presentar en público un rayo acelerador de partículas (principio desarrollado por Tesla en la década de 1920) como parte de su esfuerzo por crear un sistema de defensa antimisiles basado en el espacio durante la década de 1980/90. 

 

Además, a través del proyecto HAARP ese país estudia la posibilidad de calentar ciertas áreas de la atmósfera a fin lograr un control climático sobre algunas áreas del planeta. Este proyecto está íntegramente basado en los experimentos de Tesla para transmitir energía a distancia. 

 

Rusia pareciera poseer un rayo electromagnético cuyos efectos son muy similares a los que Tesla describe que puede provocar su rayo. En 1987, el líder de la ultraderecha ruso, Valentín Shirinovsky, amenazó a occidente con utilizar “el rayo de la muerte” capaz de destruir todas las fuerzas de la OTAN que operaban contra serbia durante la crisis de los Balcanes. Fuentes de la inteligencia occidental se apresuraron a desmentir que existiera un arma semejante, pero la prensa rusa dio a conocer algunos documentos que revelaban que la ex Unión Soviética poseía ese rayo desde la década del cincuenta. 

 

La ironía del destino quiso que el ruso amenazar con usar por primera vez el arma en la tierra que vio nacer a su mentor. 

 

China y la India también estarían recorriendo un camino similar en sus investigaciones sobre aceleración de partículas, y se dice que con el debido desarrollo, podría convertirse en un eficaz método antimisiles al alcance de cualquier potencia media del planeta. 

 

El tiempo pasó y Tesla poco a poco comienza a ser reconocido como uno de los mayores inventores de la época moderna, un poco tarde quizás para alguien que planteó la utopía de utilizar la energía como un método para alcanzar un mayor grado de bienestar y equidad en la humanidad. 

 

Su pelea con Edison y sus intentos por pasar por encima de las reglas del capitalismo mercantilista le valieron el oprobio de los empresarios y la ignorancia activa de los funcionarios del país que adoptó como suyo en 1891. 

 

Su doble condición de extranjero y utópico del futuro lo relegaron a un lugar de olvido. 

 

Hoy, un grupo cada vez mayor de gente indaga sobre la vida y obra de este genio incomprendido, cuyo mayor mérito fue conjugar el conocimiento con la sensibilidad hacia la humanidad.


 

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