|
|

Nicolás Tesla |
. Nicolás Tesla
el guardián del rayo
06 -
X Tilla
-
Pese a su mal genio y su endeble salud, Nicolás Tesla
demostró ser un verdadero inventor, precursor de las comunicaciones
actuales. Aun, varios años antes de Marconi, realizó experimentos en
público que demostraron la posibilidad de un enlace eléctrico sin
cables. En esta nota, grafico mi parecer sobre datos recogidos de
varios historiadores
Nicolás (Nikola) Tesla nació en 1856 en el seno de una familia
serbia que vivía en una ciudad croata del sur del Imperio
Austro-Húngaro. Su padre abandonó la carrera militar para
convertirse en sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Serbia. Si bien su
madre no recibió educación formal alguna, era brillante y tenía una
memoria excepcional. Tesla siempre decía que su madre era la fuente de
sus capacidades intelectuales.
Su materia favorita en la escuela era Matemática. Si le daban a
resolver un problema, no necesitaba de un pizarrón o una hoja de
papel. Nikola tenía una memoria prodigiosa y era un ávido lector.
También aprendió varios idiomas. Esto le permitió el acceso a textos
escritos en diversas lenguas. Desde su más temprana edad, Tesla armaba
complejos dispositivos mecánicos con cualquier material que tuviera
disponible.
Durante su juventud se dedicó tanto al estudio que su familia temió
por su salud. Su padre advirtió que la ingeniería, disciplina que
requiere años de intensos estudios, y a la cual aspiraba Nikola, podía
comprometer su bienestar físico y mental. A lo largo de su carrera
Tesla padeció diversas enfermedades generadas por su extremada
dedicación al trabajo.
Tesla tenía la extraordinaria capacidad de registrar en su mente todos
los pasos necesarios para solucionar el problema, como si él mismo lo
hubiese inventado. Esta habilidad para resolver problemas matemáticos
y visualizar diseños de ingeniería le fue de gran utilidad en
distintas etapas de su vida pero atentó contra su salud.
A pesar de su debilidad física y de haber contraído malaria, Nikola
completó exitosamente en tres años la carrera de ingeniero. Fue
durante este período que Tesla decidió dedicar su vida a la
experimentación eléctrica.
Al retornar a su hogar, su salud aún era débil; enseguida, Nikola
contrajo cólera y recibió el llamado del ejército de su país.
Tesla se desanimó al punto de recaer su salud y estar al borde de la
muerte. Sabía que de sobrevivir al cólera, debía sumarse al ejército.
Lentamente Tesla fue recobrando su salud. Su padre lo envió a un sitio
de descanso para que se recuperara definitivamente. Durante este
tiempo, usó sus influencias para evitar que su hijo cumpliera el
servicio militar.
En 1875 Tesla se trasladó a Gratz, Austria, para estudiar ingeniería
eléctrica. Allí continuó trabajando sin descanso poniendo nuevamente
en riesgo su salud. En esta etapa descubrió las limitaciones
inherentes de los motores y generadores DC debidas a la producción de
chispas asociada con la acción colectora (la interrupción de polaridad
de corriente en un motor para resguardar el movimiento del
arrollamiento inducido). Este descubrimiento convenció a Tesla de la
necesidad de desarrollar motores y generadores de corriente alterna
que no necesiten colectores.
En los años siguientes, Tesla se abocó a esta tarea. Rechazó la idea
de su profesor, quien enseñaba a sus alumnos que era imposible
desarrollar motores y generadores AC.
Su "instinto" le indicaba que el profesor estaba equivocado. Tesla
jamás fallaba cuando se trataba de resover problemas científicos. Sin
embargo, tardó bastante en desarrollar su teoría.
Luego de anotarse en cursos complementarios de ingeniería en Praga,
Tesla se trasladó a Budapest en 1881. Unos amigos le ofrecieron un
trabajo en la estación central telefónica que estaban por inaugurar.
Las capacidades matemáticas y de diseño de Tesla pronto llamaron la
atención de sus supervisores. Cuando se completó la estación, Tesla se
hizo cargo de su operación. Nuevamente, el exceso de trabajo perjudicó
su salud. El agotamiento lo forzó a renunciar al trabajo.
En febrero de 1882, después de recuperarse una vez más, Tesla encontró
la solución al problema de la corriente alternante. Claramente
percibió cómo usar corrientes alternas para crear un campo magnético
rotatorio. Este era el concepto fundamental que necesitaba para
producir un motor AC.
Creó el campo magnético rotatorio usando dos circuitos en los cuales
las corrientes estaban mutuamente desfasadas. Otro ingenieros habían
intentado desarrollar motores AC usando sólo un circuito, pero no
podían producir una rotación continua de sus motores. El sistema de
dos-fases de Tesla eliminó la necesidad de un colector.
Desarrolló diseños de dínamos (generadores), motores, transformadores
y otros dispositivos necesarios para sistemas de potencia de
corriente-alternante. Tesla amplió la idea del campo magnético
rotatorio hasta incluir corrientes de tres, cuatro, y seis fases
diferentes. Logró desarrollar verdaderos sistemas de potencia de
múltiples fases. También prometió construir un motor AC de
fase-simple.
Más tarde fue asignado a un proyecto especial en Alemania donde tuvo
tiempo para construir un generador de dos fases y un motor de dos
fases. Tesla realizó todo el trabajo mecánico de tolerancia sin ayuda.
Cuando en 1883 probó por primera vez sus máquinas AC, funcionaron
perfectamente. Su teoría era correcta.
Debido a su poca paciencia, tuvo problemas con cuanto empleador
trabajara y así fue que llegó a la compañia Edison. El gerente de
Continental Edison, Charles Batchelor, era socio y amigo de Thomas A.
Edison. Desde un principio, le impresionó el carácter de Tesla y lo
urgió a trasladarse a Estados Unidos para trabajar directamente con
Edison.
Tesla aceptó su sugerencia y partió a Nueva York en 1884.
A Edison no le causó una buena impresión el joven croata. Edison tenía
una escasa educación formal y sus invenciones eran fruto de un método
empírico de prueba y error, mientras que Tesla resolvía mentalmente
todos los problemas técnicos, sin hacer experimentaciones. Quizás una
de las mayores desaveniencias era que Edison promovía fuertemente
sistemas de potencia DC, y se oponía con firmeza al desarrollo de
sistemas AC. Tesla estaba íntimamente convencido de la superioridad de
la AC. A pesar de sus diferencias, Edison, basándose en la
recomendación de Batchelor, le dio trabajo a Tesla.
Rápidamente Edison advirtió que Tesla progresaba en su trabajo, a la
vez que hacía valiosas contribuciones. Tesla sugirió que podía mejorar
la eficiencia y reducir el costo de operación de las dínamos DC que
fabricaba Edison.
Durante los siguientes meses, Tesla diseñó 24 nuevos tipos de dínamos
DC. Reemplazó los imanes de campo grandes por otros más pequeños y
eficientes, y agregó importantes controles automáticos. Las máquinas
funcionaron como
Tesla predijo y la compañía Edison adquirió así
numerosas patentes nuevas.
Por problemas monetarios se fue furioso de la compañía. Al no
encontrar un puesto como ingeniero, Tesla se vio forzado a trabajar
como obrero. A principios de 1887, los comentarios sobre sus proyectos
con AC atrajeron a su capataz. El capataz también estaba obligado a
realizar un trabajo por debajo de sus capacidades, y pronto simpatizó
con la situación de Tesla. Decidió recomendarlo a A. K. Brown de la
Western Union Telegraph Company. En abril, Brown y un amigo aportaron
el dinero para crear la "Tesla Electric Company". Casualmente, el
nuevo laboratorio de Tesla estaba ubicado dentro de un edificio que
pertenecía a Edison.
Pronto Tesla construyó un generador AC de dos fases, el motor de
inducción que había construido en Europa y otras máquinas que tenía en
mente diseñar desde su permanencia en Budapest. No sólo se concentró
en sistemas de fase simple, bifásicos y trifásicos, sino que también
experimentó con dispositivos de 4 y hasta 6 fases. También desarrolló
la teoría matemática necesaria para explicar la operación de sistemas
AC, a fin de mostrar y hacer entender sus trabajos a otros
científicos.
Comprobada la eficiencia de sus sistemas AC, Tesla se dedicó a
desarrollar una serie de inventos fundamentales. En 1888 los patentó.
Para aquella época, George Westinghouse era un afamado inventor que
había hecho una fortuna en Pittsburgh fabricando frenos neumáticos
para trenes y una variedad de dispositivos eléctricos. Reconoció las
ventajas que ofrecían los sistemas de potencia AC respecto de los DC y
divisó el gran potencial comercial de los trabajos realizados por
Tesla.
Los sistemas DC de Edison no podían distribuir potencia más allá de
media milla del generador debido a las excesivas caídas de tensión
producidas por la resistencia de las líneas de alta tensión y la
enorme corriente que fluía por las líneas. Las tensiones de corriente
alterna (AC), en cambio, se elevan en el generador usando
transformadores, reduciendo así la corriente y las pérdidas de la
transmisión. El resultado es un aumento sustancial del rango de
distribución. Los transformadores convierten los voltajes AC a niveles
seguros en el punto donde se utiliza la potencia.
Luego de su presentación en la AIEE, Westinghouse se contactó con
Tesla para ver en persona su equipamiento AC. Ambos tenían intereses
en común e inmediatamente entablaron una buena relación. Westinghouse
le ofreció a Tesla un millón de dólares por sus patentes AC. También
lo invitó a Pittsburgh por un año y le ofreció un alto salario como
asesor técnico. Tesla aceptó la oferta pero insatisfecho con trabajar
para terceros, Tesla retornó a su laboratorio de Nueva York. Ya había
logrado solventarse por sí mismo y deseaba retornar a sus proyectos.
Rechazó una oferta muy lucrativa de Westinghouse para permanecer en
Pittsburgh. Después de abandonar esta ciudad, se le concedió la
ciudadanía norteamericana.
Sabiendo que el espectro electromagnético se extiende hasta más allá
de la luz visible, Tesla investigó el comportamiento de circuitos a
frecuencias más altas. Parte de su trabajo lo dedicó a sus
transformadores, conocidos hoy como "bobinas Tesla". Otra parte de su
trabajo la dedicó a circuitos sintonizados.
Al desarrollar su teoría matemática de los circuitos AC, Tesla
advirtió las funciones que cumplían la inductancia y la capacitancia
en la producción de resonancia eléctrica. Descubrió que podía producir
voltajes extremadamente altos a frecuencias por encima del megahertz,
agregando la apropiada cantidad de capacitancia al primario de un
transformador de núcleo aéreo. (Si bien los núcleos de hierro hacen
que los tranformadores de 60Hz tengan un buen rendimiento, degradan el
rendimiento del transformador a altas frecuencias). Tal como lo
predijo teóricamente, y confirmado luego en sus experimentos, Tesla
estableció que una corriente AC de alta-frecuencia fluye a lo largo de
la superficie del cuerpo humano más que a través del mismo. Es por
esta causa que no se sienten permanentemente shocks eléctricos. Ya en
1890 reconoció el valor terapéutico que tenían los campos eléctricos
de alta frecuencia aplicados sobre el cuerpo humano. El efecto se
conoció como "diatermia".
En la Convención de la Asociación Nacional de Alumbrado Eléctrico de
St. Louis, 1893, Tesla demostró por primera vez la transmisión de
energía eléctrica sin cables, y por consiguiente, la posibilidad de la
comunicación inalámbrica. En una parte de su exposición, Tesla
presentó un circuito que consistía en una batería de capacitores
vibrantes Leyden y una bobina. El circuito sintonizado se conectó a
una distancia considerable y a un transformador de distribución de
potencia de 5kVA. Un cable vertical (antena) se extendía desde la
bobina al techo. Este dispositivo conformaba su "transmisor".
En otra etapa de su exposición Tesla presentó su "receptor", que
consistía en un circuito sintonizado idéntico con un cable vertical
extendido al techo. Conectó un tubo Geissler lleno de gas al circuito
sintonizado en el lugar de la distancia usada con el transmisor.
No había cables conectados entre el transmisor y el receptor. Cuando
Tesla aplicó potencia al transmisor, el tubo Geissler del receptor se
encendió. Esta demostración ocurrió dos años antes de que Marconi
fuera a Londres con su equipamiento de telegrafía inalámbrico. Muy
pronto Tesla se dedicó a encender tubos de gas en una manera que
anunciaba el desarrollo posterior de luces de neón y lámparas
fluorescentes.
En 1893, tanto la Westinghouse Electric Company como la General
Electric Company (sucesora de la Edison General Electric Company)
enviaron propuestas a Tesla para instalar su sistema polifásico. La
GE, que fomentó la AC cuando Edison dejó de controlar la compañía,
obtuvo una licencia para usar las patentes Tesla de Westinghouse.
Westinghouse obtuvo el contrato para la planta de generación eléctrica
en Niágara y GE fue elegida para construir la línea de transmisión a
Búfalo, y su sistema interno de distribución. En 1895 la planta
comenzó a generar potencia y la línea de transmisión se completó al
año siguiente. Se elevó una vez más la fama de héroe tecnológico de
Tesla.
De 1891 a 1893, Tesla se convirtió en una celebridad. Sus
demostraciones, en las que tubos de gas se encendían próximos a
transformadores de altafrecuencia y altovoltaje, probaron que era
posible la transmisión de energía eléctrica a cortas distancias. Tesla
pretendió desarrollar su concepto. Estaba seguro sobre la posibilidad
de transmitir energía sin cables, no sólo para la comunicación, sino
también para sistemas de alumbrado y motores en todo el mundo.
A comienzos de 1895, Tesla construyó en su laboratorio un transmisor
con una estación receptora portátil para probar su último proyecto.
Logró establecer una transmisión sin cables a corta distancia.
Entonces sobrevino una tragedia. En la preparación de su primera
demostración pública, un incendió destruyó por completo su
laboratorio, todo su equipamiento y sus registros. Tesla se desanimó.
Había invertido todo su dinero en este trabajo, sin tomar la
precaución de asegurarlo previamente.
Con dinero provisto por el hombre que organizó el proyecto de la
planta de Niágara, Tesla pudo reconstruir su laboratorio. En 1897
reanudó las pruebas de transmisión inalámbrica con su transmisor y su
receptor portátil. El receptor fue operado sobre un bote que navegó
por el Río Hudson, y demostró así la posibilidad de la transmisión
inalámbrica a 40 km de distancia. Las dos patentes fundamentales de
transmisión de energía eléctrica sin alambres fueron registradas en
septiembre de 1897. En 1943, la Corte Suprema de los Estados Unidos
estableció que el trabajo de Tesla, junto con los logros
independientes de Oliver Lodge y John Stone, anticiparon el trabajo de
Marconi. Como resultado, se declaró inválida la importante patente
sobre inalámbricos de Marconi de 1904.
En septiembre de 1898 Tesla presentó el primer bote del mundo
conducido por control remoto, usando su sistema "Teleautomático" o
"potenciado-a-mente".
Tesla continuó con su proyecto tendiente a vencer a Marconi en el
establecimiento de un sistema de comunicación inalámbrico, al igual
que uno de distribución global de potencia eléctrica. Nuevamente se
enfrentó a problemas financieros hasta que un amigo adinerado le
prestó $10.000.
Tesla construyó un oscilador de alta frecuencia que generaba 4
millones de volt, pero las chispas que producía eran demasiado grandes
y violentas para su laboratorio de Nueva York. Necesitaba más espacio,
por lo cual se trasladó a Colorado en mayo de 1899. En tres meses
construyó un laboratorio completo con una torre y mástil cubierta por
una esfera de cobre de 70 cm que medía más de 70 metros de altura.
También erigió un oscilador de alta frecuencia gigante, que Tesla
bautizó "transmisor de potencia". Este transmisor incorporó un
transformador resonante diseñado para excitar eléctricamente a la
tierra y optimizado para una transmisión de energía inalámbrica a
distancias máximas.
Usando un receptor conectado a la tierra para manejar los efectos de
la gran cantidad de descargas lumínicas que ocurrían en la región
diariamente durante el verano, Tesla arribó a una conclusión
terminante. Estaba seguro de que la tierra estaba rellena con cargas
de fluido eléctrico. Creyó entonces que cuando la electricidad es
perturbada por descargas eléctricas repetidas, ocurrentes a intervalos
de tiempo adecuados, podían producirse ondas eléctricas de
baja-frecuencia resonantes de tremenda magnitud.
Tesla produjo efectos de resonancia similares en sus circuitos
eléctricos. Pensó que podía causar ondas resonantes en la tierra con
sus descargas de alto voltaje. También sostuvo que estas ondas podían
suministrar grandes cantidades de energía eléctrica que podría ser
distribuida y conectada por todo el mundo.
La prueba inicial nocturna de su transmisor fue exitosa. Del mástil
surgieron rayos lumínicos de más de 30 metros de extensión y los
estallidos relampagueantes se escucharon a 20 km del luegar. Luego
sobrevino el silencio y la oscuridad.
Al principio, Tesla creyó que sus asistentes habían apagado la
energía. Luego de cerciorarse de que no era este el caso, telefoneó a
la compañía eléctrica para solicitar que restablecieran la energía. Le
respondieron entonces que su experimento había destruido el generador.
Todo Colorado Springs estaba a oscuras. Un generador standby devolvió
la luz a la ciudad, pero a Tesla le dijeron que sólo restablecerían su
servicio eléctrico una vez que reparase los daños causados a su
generador.
Tesla necesitaba obtener dinero con urgencia para lo que sería su
proyecto más ambicioso: una torre gigante y un laboratorio en el cual
planeaba establecer una comunicación mundial inalámbrica. También
pensaba refinar sus planes para construir un sistema de distribución
de potencia eléctrica. Ni Westinghouse ni Astor quisieron aportar el
dinero necesario.
J. Plerpont Morgan le proveyó $150.000 para construir la torre y los
otros dispositivos necesarios en Wardenclyffe, Long Island, a cambio
de controlar las patentes que Tesla aún conservaba.
En diciembre de 1901 el proyecto Wardenclyffe aún estaba en
construcción cuando Marconi logró enviar señales telegráficas
inalámbricas a través del océano Atlántico usando un equipamiento
mucho más simple que el propuesto por Tesla, quien acusó a Marconi de
violar varias de sus patentes. De cualquier modo, el plan de Tesla se
tornaba cada vez más extravagante.
En 1906 se detuvo por completo la construcción en Wardenclyffe por la
insolvencia de Tesla. El oscilador de alto voltaje ya se había
completado pero la falta de fondos le impedía probarlo. Cuando lo
hizo, sin embargo, todos los habitantes del área que comprende de Long
Island a Connecticut pudieron observar los rayos en el cielo nocturno.
De todos modos, jamás realizó ninguna transmisión inalámbrica desde
Wardenclyffe y tampoco pudo desarrollar su sistema de distribución de
energía eléctrica.
Tesla patentó en 1909 una poderosa y liviana "turbina sin hélices" que
tenía el potencial para revolucionar el diseño de los primeros
transportes en términos de caballos de fuerza producidos por libra de
peso. La turbina de Tesla consistía en una serie de discos apilados
horizontalmente y espaciados a una mínima distancia, conectados a un
eje y cerrados en una cámara sellada. Un fluido (líquido o gas)
ingresaba bajo presión a la cámara sellada en la periferia de los
discos. Los discos giraban a causa de la viscosidad, mientras el
fluido se deslizaba en vías circulares hacia el eje donde abandonaba
la turbina.
Se construyeron modelos pequeños exitosos de la turbina, pero los
materiales inadecuados de la época, y los serios problemas financieros
de Tesla, impidieron que se desarrollasen diseños más grandes. Varias
compañías pagaron derechos por desarrollar el diseño de la turbina de
Tesla, pero sus esfuerzos fracasaron. Aún hoy sus patentes de turbinas
de 1909 son estudiadas atentamente por ingenieros que intentan
construir su diseño de largo alcance.
Tesla aún tenía ideas a desarrollar en mente. Con la evolución del
tiempo, algunas de ellas entraron en el reino de la ciencia ficción
mientras otras parecen violar las leyes de la naturaleza. Entre sus
ideas más fantásticas se incluyen una máquina para capturar y utilizar
energía de rayos cósmicos, una técnica para establecer comunicación
con otros planetas y un arma de partículas de rayos para destruir una
armada de 10.000 aeronaves a 250 millas de distancia.
Muchas de sus ideas eran más prácticas, y ocasionalmente vendía los
derechos a terceros para que desarrollen sus conceptos.
Particularmente innovadores son sus diseños para un velocímetro de
automóvil y una luz delantera locomotiva. Con estas ventas obtenía
pequeñas cantidades de dinero, pero dadas sus innumerables deudas,
vivió en un estado rayano a la pobreza por el resto de sus días. A
pesar de sus problemas financieros crónicos, Tesla siempre intentó
brindar una imagen personal sofisticada y elegante.
Hacia el final de sus días, Tesla se tornó en un ser ermitaño y
excéntrico. Sólo establecía relación con palomas que el mismo cuidaba
y alimentaba. Tesla murió solo en una pequeña habitación de hotel el 7
de enero de 1943 a los 86 años.
En la catedral de Nueva York donde se llevaron a cabo sus funerales se
reunieron más de dos mil personas. Arribaron tributos de notables
figuras políticas y científicos de todo el mundo, incluidos tres
premios Nobel.
Hugo Gernsback, gran admirador del famoso científico e inventor, fue
uno de los primeros en ser notificados de su muerte. Gernsback mandó
construir una máscara mortuoria de cobre con la imagen del sabio
científico que aún se conserva en sus oficinas como un recuerdo
personal.
Tesla fue un personaje poco común. En 1915 Reuters informó desde
Londres, extraoficialmente, que Nikola Tesla y Thomas Edison
compartirían el Premio Nobel de Física de aquel año. Numerosos medios
informativos de todo el mundo publicaron esta noticia como verdadera.
Sin embargo, la distinción jamás fue recibida por ninguno de estos dos
científicos. Nadie conoce la verdadera historia, pero muchos creen que
Nikola Tesla se negó a aceptar el premio.
Tesla estaba muy necesitado de los $20.000 que hubiese recibido en
caso de aceptar el premio. Su trabajo fue aprovechado por otros para
generar fortunas; pero él vivió los últimos años de su vida en extrema
pobreza y murió sin reconocimiento alguno. Si es verdad que Tesla
rechazó el Premio Nobel, este hecho se debió a una cuestión de
principios que lo precipitó a hacerlo. Desde la perspectiva de Tesla,
Edison era un simple "inventor" que desarrolló varios dispositivos
científicos muy útiles. El se consideraba a sí mismo un "descubridor"
de nuevos principios científicos, y sólo incidentalmente, un inventor.
Según Tesla, un descubridor sobrepasa en importancia a un inventor.
Otros creen que fue Edison el que rechazó el premio. Quizás era un
modo de manifestar su enojo por la renuncia de Tesla a la Compañia
Edison y su ingreso a Westinghouse, la empresa competidora.
Dos años más tarde, Tesla rechazó la Medalla Edison que le ofreció la
AIEE (Instituto Americano de Ingenieros Electrónicos) por sus
sorprendentes trabajos y aplicaciones relacionadas con el desarrollo
de su teoría de corriente alternante. Tesla demostró así su enfado por
los treinta años que le demandó a la AIEE reconocer la importancia de
su trabajo.
|

Nicolás Tesla |
Nicolás
Tesla, el guardián del rayo
Durante el año 1898, Tesla demostró en pleno Madison Square
Garden un prototipo de barco no tripulado guiado a control remoto. Era tal
el futurismo del modelo, que el sistema de comando inalámbrico incluía un
método de guía por medio de la voz, el cual fue experimentado por una
cantidad importante de espectadores que acudió a la presentación.
Entonces se produjo un extraño incidente
que marcó su éxodo desde Colorado Springs. Un experimento de transmisión de
energía hizo volar a todos los generadores de la compañía de electricidad y
sus dueños, enfurecidos con el inventor, se negaron a continuar dándole
electricidad.
Además, las quejas de los vecinos de la
ciudad se habían multiplicado a raíz de denuncias por extraños sucesos, como
la aparición de extrañas bolas luminosas sobre el laboratorio, lámparas
eléctricas que explotaban espontáneamente y chispas que salían de las calles
de la ciudad cada vez que sus habitantes corrían para cruzarlas.
Muchos creyeron que se trataba de las
consecuencias de los experimentos de Tesla para transmitir electricidad a
través de la tierra, lo que habría provocado que el terreno de Colorado
Springs se encontrase cargado de extremos niveles de magnetismo.
Todo esto, sumado a los problemas
financieros cada vez mayores, le hicieron recurrir en el año 1900 al
multimillonario J. P. Morgan. Tesla le vendió un proyecto para crear un
sistema de transmisión de datos a distancia y sin cables que abarcaría todo
el planeta. Morgan, que vio la posibilidad de acceder a un virtual monopolio
del sistema de comunicaciones, le dio 150.000 dólares para desarrollar sus
inventos y un predio en Long Island donde instaló el laboratorio de
Wardenclyffe.
Una serie de accidentes le dio fama de
mala suerte al nuevo laboratorio. Para peor, el entusiasmo de Morgan iba en
disminución ante la falta de resultados concretos para exhibir. La gota que
colmó el vaso fue la conversación que tuvo una noche Tesla con el
millonario; el inventor, quizás con algunas copas de más, le confesó que el
plan de transmisión de comunicaciones era en realidad un proyecto para
transmitir electricidad sin costo a los hogares norteamericanos.
Al día siguiente Morgan cortó todo apoyo a
Tesla y éste se vio obligado a buscar nuevos inversores. Ésta fue la última
oportunidad que tuvo para demostrar que era capaz de hacer realidad el
proyecto de electricidad gratuita y sin límites.
Los inversores se negaron a apoyar a Tesla
debido a la mala prensa que venía teniendo desde hacia algunos años. Desde
que comentó a un grupo de periodistas que en su laboratorio de Colorado
Springs había logrado captar señales de radio provenientes de un lugar en el
espacio que probablemente fuera el planeta Marte, los reporteros comenzaron
a calificarlo como un científico excéntrico y loco demasiado predispuesto a
la fantasía.
En otra oportunidad dijo poseer un rayo
capaz de crear ondas de frecuencia capaces de “partir a la tierra en dos
como si se tratase de una manzana”
Los dueños de las empresas que siempre lo
habían escuchado, vieron en él un peligroso visionario capaz de entregar
energía gratuita a todos los ciudadanos, poco a poco comenzaron a darle
también la espalda.
Otros, que tomaron partido a favor de
Edison en su lucha contra el inventor serbio, se sumaron a la larga fila de
personas dispuestas a opinar que se trataba de un personaje cercano a la
locura y el desvarío.
Pasó el tiempo y Tesla debió recurrir al
gobierno para tratar de financiar sus ideas. Basándose en los experimentos
de la “bobina de Tesla”, presentó un proyecto para construir un artefacto
capaz de lanzar un rayo electromagnético a miles de millas de distancia
“capaz de derribar aviones a 400 kilómetros de distancia”. Corrían entonces
los primeros años de la primera guerra mundial y Tesla vio entonces la
oportunidad de sumarse al esfuerzo de rearme de los Estados Unidos. También
presentó una serie de planos para construir lanchas torpederas a control
remoto, asegurando que de haber contado con ellas, durante la guerra contra
España, Estados Unidos hubiera ganado la guerra en solo una tarde sin perder
un solo hombre en la contienda.
Las propuestas de Tesla fueron ignoradas y
entonces el inventor recibió un pedido de la Armada Alemana para desarrollar
un nuevo sistema de propulsión eléctrico, que se supone fue la base para el
desarrollo de los motores que utilizaron luego los alemanes en sus
submarinos durante la segunda guerra mundial.
Pero el ingreso de Estados Unidos en la
guerra y le peligro de ser acusado de traición hizo que Tesla cortar su
relación con los alemanes.
Por medio de una carta, se dirigió al
entonces presidente Wilson revelando poseer un rayo capaz de destruir
grandes extensiones de tierra. Denominó a su invento “el rayo de la muerte”.
De acuerdo con su carta, ya había logrado resultados concretos que
demostraban el enorme poder destructivo de su arma y ponía como condición
para su entrega que fuera utilizado solamente con fines defensivos. Reveló,
además, que durante 1908, mientras su amigo Robert Peary intentaba llegar al
Polo Norte, envió uno de sus rayos para que cayera al oeste de donde este se
encontraba. De acuerdo con los registros que obran en la Fundación Tesla,
envió un críptico telegrama a Peary en el que le anunciaba que recibiría una
inequívoca señal de Tesla mientras se encontraba de camino al Polo.
Peary volvió sin haber percibido nada
anormal. Pero el mismo día que Peary conquistaba el Polo, una devastadora y
todavía inexplicada explosión sacudió a la zona de Tunguska, en Siberia,
Rusia. Cerca de 3.000 kilómetros cuadrados de bosque fueron barridos por una
explosión que se calcula tuvo el poder equivalente a una bomba atómica de 50
megatones. Nunca se dio una explicación convincente al suceso, ya que jamás
se encontraron restos de algún meteorito, cráter u otro factor capaz de
explicar semejante devastación. La explosión subsiguiente fue oída a 620
millas de distancia del lugar.
En su carta al presidente, Tesla sugería
que su rayo había sido el culpable de esa explosión y, debido a errores en
sus cálculos, el estallido se había producido en una zona alejada de sus
planes. Escribió que el enterarse del peligro que encerraba su invento,
decidió desarmar la maquina hasta que estuviesen dadas las condiciones para
que sea debidamente comprendida, pero que, debido al estado desbocado de la
guerra, se ofrecía a rearmar para recuperar el equilibrio mundial.
La carta fue recibida por un secretario de
la presidencia y nunca llegó a su destino. Más tarde Tesla hizo un nuevo
intento y sobre el final de la guerra propuso un haz de ondas
electromagnéticas para detectar aviones y submarinos a distancia, pero su
eterno competidor, Thomas Edison, recomendó desechar la idea por inviable.
Años más tarde los británicos desarrollaron el sistema y lo denominaron
radar, el que, luego, fue adaptado para operar en las profundidades y sirvió
para desarrollar los sonares modernos.
Condenado a ser tratado como un marginal
de las ciencias, Tesla acabó sus años amargado y tratando de subvencionar
sus experimentos con lo poco que recibía de múltiples patentes desarrolladas
a lo largo de su prolífica carrera. Pero la suma de la envidia y las burlas
le impidieron recuperar el prestigio y el respeto de los que gozó al
principio de sus días.
En un último intento por aportar con sus
inventos a la humanidad, envió reproducciones de los planos de su “rayo de
la muerte” a los gobiernos de Estados Unidos, Francia, Rusia y del Reino
Unido, con la idea que con semejante poder destructivo en manos de todas las
potencias se lograría un equilibrio capaz de traer una nueva época de
prosperidad y paz a la humanidad.
Enfermo debido a su continua exposición a
intensos campos electromagnéticos, Tesla murió durante 1943 tratando en vano
de aportar con sus ideas al esfuerzo norteamericano para derrotar la
maquinaria bélica del eje.
A modo de reconocimiento final a su
carrera, ese mismo año, la Corte Suprema de los Estados Unidos falló a favor
de Tesla al indicar que las patentes presentadas por el serbio eran décadas
anteriores a las de Marconi y contenían todos los principios teóricos
necesarios para desarrollar la radio
Al día siguiente a su muerte todas sus
notas y los aparatos de sus laboratorios fueron retirados por agentes del
gobierno y hasta la fecha continúan protegidos por el secreto de estado.
Noticias recientes indican que ninguna de
las potencias que recibieron los planos del “rayo de la muerte” dejó de
tomar en serio al invento de Tesla.
Estados Unidos fue el primer país en
presentar en público un rayo acelerador de partículas (principio
desarrollado por Tesla en la década de 1920) como parte de su esfuerzo por
crear un sistema de defensa antimisiles basado en el espacio durante la
década de 1980/90.
Además, a través del proyecto HAARP ese
país estudia la posibilidad de calentar ciertas áreas de la atmósfera a fin
lograr un control climático sobre algunas áreas del planeta. Este proyecto
está íntegramente basado en los experimentos de Tesla para transmitir
energía a distancia.
Rusia pareciera poseer un rayo
electromagnético cuyos efectos son muy similares a los que Tesla describe
que puede provocar su rayo. En 1987, el líder de la ultraderecha ruso,
Valentín Shirinovsky, amenazó a occidente con utilizar “el rayo de la
muerte” capaz de destruir todas las fuerzas de la OTAN que operaban contra
serbia durante la crisis de los Balcanes. Fuentes de la inteligencia
occidental se apresuraron a desmentir que existiera un arma semejante, pero
la prensa rusa dio a conocer algunos documentos que revelaban que la ex
Unión Soviética poseía ese rayo desde la década del cincuenta.
La ironía del destino quiso que el ruso
amenazar con usar por primera vez el arma en la tierra que vio nacer a su
mentor.
China y la India también estarían
recorriendo un camino similar en sus investigaciones sobre aceleración de
partículas, y se dice que con el debido desarrollo, podría convertirse en un
eficaz método antimisiles al alcance de cualquier potencia media del
planeta.
El tiempo pasó y Tesla poco a poco
comienza a ser reconocido como uno de los mayores inventores de la época
moderna, un poco tarde quizás para alguien que planteó la utopía de utilizar
la energía como un método para alcanzar un mayor grado de bienestar y
equidad en la humanidad.
Su pelea con Edison y sus intentos por
pasar por encima de las reglas del capitalismo mercantilista le valieron el
oprobio de los empresarios y la ignorancia activa de los funcionarios del
país que adoptó como suyo en 1891.
Su doble condición de extranjero y utópico
del futuro lo relegaron a un lugar de olvido.
Hoy, un grupo cada vez mayor de gente indaga sobre la vida y
obra de este genio incomprendido, cuyo mayor mérito fue conjugar el
conocimiento con la sensibilidad hacia la humanidad.
|