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Vitruvio versus Agrippa
. ¿Que es el Hombre
de Vitruvio?
09 -
Marcus Vitruvius Pollio, el autor de la
investigación más antigua sobre arquitectura que ha llegado a nuestros
días, trabajó durante el reinado del emperador Augusto. Escribió un
extenso sumario de toda la teoría sobre la construcción que había sido
escrita hasta el momento: Los diez libros de la arquitectura (De
architectura libri decem).
Vitruvio parece haber sido un hombre cultivado, tenía
un profundo conocimiento de los escritos anteriores griegos y romanos
que hoy se han perdido. Hay una lista de estas obras en la introducción
del libro VII; la mayor parte de ellas describían un templo. Dos de los
escritos eran sobre proporciones, y nada menos que nueve hablaban de las
"leyes de la simetría", que en terminología moderna significa en su
mayor parte los sistemas de medición de módulos.
El libro de Vitruvio consiste casi sólo
en teoría normativa de la investigación. Sus reglas están habitualmente
basadas en puntos prácticos o razonamiento; a veces también las motivaba
diciendo que esto siempre se había hecho, esto es, con la tradición
histórica.
Vitruvio trata no sólo un tema sino
varias finalidades prácticas de la construcción, cada una de ellas en un
capítulo separado del libro. El tratado puede verse como una colección
de teorías temáticas paralelas del diseño. Vitruvio no da métodos para
combinarlas en una síntesis, solamente presenta una clasificación
(I:3:2) de todo el conjunto de requisitos para construcciones:
Esto quedó como un modelo para casi toda
la investigación posterior de la arquitectura: los edificios se
investigan en su mayor parte como combinaciones de características, más
que como entidades holísticas. Con el correr del tiempo, una teoría
particular, más bien independiente, se desarrolló para cada grupo de
características, como veremos más adelante.
Las reglas de la forma estética de Vitruvio influenciaron
en gran medida a todos los escritores ulteriores. Están basadas sobre
las tradiciones de arquitectura griegas y también sobre las enseñanzas
de Pitágoras (ca. 532 a.C.), de acuerdo con las cuales la armonía es
creada aplicando las proporciones de los números enteros. Esto estaba
basado en observaciones anteriores de las cuerdas afinadas de los
instrumentos y también sobre las proporciones del cuerpo humano; y ahora
Vitruvio quería aplicar las mismas proporciones también a la
arquitectura. El criterio supremo era, sin embargo, la estima en que el
público tenía a la obra. Un edificio era bello si su apariencia era
agradable, estaba en concordancia con el buen gusto y sus partes siguen
las proporciones (lat. proportio) y la "simetría" de medidas (la inusual
definición de simetría se encuentra en I:II:4).
Marco Vitrubio Polión
-
A Beltrán Martínez
Arquitecto e ingeniero romano, n. en fecha desconocida, pero
contemporáneo de Augusto (s. I d. C.); no se sabe apenas nada de su
vida. Se le supone nacido en Verona, donde consta que ejerció como
arquitecto un Lucio Vitrubio Cerdone, tal vez liberto suyo;
recientemente se le ha identificado con un tal Mamurra, proefectus
fabrum de César, pero es más que dudoso que así sea. Fue ingeniero
militar bajo Augusto, aunque no conocemos construcciones suyas. Parece
que, según sus instrucciones, se levantó una basílica in fanum.
Debe su fama al tratado didáctico De architectura, en 10 libros,
que ha conservado la técnica de la arquitectura y de la ingeniería del
helenismo; escrita a fines de su vida, apareció hacia el 25 a. C.,
dedicada al Emperador . Consiste en una compilación poco original, y su
carácter influyó en su estilo, con pocas galas literarias, que cae fuera
de la prosa artística latina. Los principios científicos a que se
refiere no son los del s. I romano, sino los de la arquitectura tardía
helenística, ya que utilizó fundamentalmente los escritos de Varrón
(didáctico romano n. el 116 a. C.) y, sobre todo, las enseñanzas de
Hermógenes de Priene, famoso arquitecto conductor del helenismo,
constructor del templo de Dionisos en Teos y del Artemision de Magnesia.
No se mencionan prácticamente las construcciones de tiempos de Augusto,
ya que V. había dejado de adaptarse a las realidades de su época.
La estructura de la obra es la siguiente: Libro I. Planificación
de las ciudades; esencia y partes de la Arquitectura como ciencia;
elección de lugares para edificación de las ciudades, para las áreas de
uso público, construcción de muros y torres y recta distribución de los
edificios en el interior. II. Materiales de construcción. Ladrillos,
arena, cal, mortero, puzzolana; canteras; la madera; el abeto. III. Los
templos. Composición, simetría, especies. IV. Los templos. Columnas,
adornos, el orden dórico, distribución de las naos y pronaos; situación
del templo en la ciudad; proporciones de las puertas; templos toscanos;
situación de las aras de los dioses. V. Edificios públicos. Foros,
basílicas, curia, etc. Teatros; su situación, armonía, partes; la
escena; los teatros griegos. Baños. Pales!!as. Puertos y edificios
construidos sobre el agua. VI. Edificaciones privadas. La casa.
Situación en relación con los parajes, proporciones. Atrio, alae,
tablinum, peristilo, triclinio, exedra. Villae. Casas de tipo griego.
VII. Interiores de las casas. Pavimentos, enlucidos, pintura;
preparación del mármol para enlucidos; colores naturales y artificiales
(rojo, azul, ocre, blanco de albayalde, púrpura). VIII. Acueductos y
conducción de aguas. Agua de lluvia y fuentes; canales y conductos. IX.
Medidas del tiempQ y relojes. Astronomía; la tierra, los planetas, el
sol, las estrellas. X. Maquinaria para la construcción. Levantamiento y
tracción de pesos; invento de Ctesifón; hallazgo de la cantera de Éfeso;
artificios para sacar agua, cochlea, máquina de Ctesibios. Organo
musical hidráulico; medición de las millas de un camino. Catapultas y
balistas, máquinas de sitio, testudo.
Aunque la obra de v. no refleja la arquitectura de su tiempo y
resulta puramente teórica, fue muy estudiada ya en la baja romanidad (Excerpta
del Faventino) y conocida en la Edad Media, pero sobre todo apreciada en
el Renacimiento; introdujo la teoría de las proporciones, y fue
repetidamente publicada en diversos idiomas. Sus términos y
clasificaciones se utilizan todavía en los manuales, especialmente las
del libro II referidas a las structurae, como quadrati lapides de piedra
labrada maciza, emplecton u hormigón, opus incertum, bloques poligonales
al exterior, opus caementitium y signinum con relleno de hormigón, opus
reticulatum con mampuestos romboidales, opus mixtum, etc.
Las más famosas ediciones españolas fueron las de Miguel de Urrea,
Alcalá 1582, dedicada a Felipe II y la de Joseph Ortiz y Sanz, Los diez
libros de Architectura de M. Vitrubio Folión traducidos del latín y
comentados, Madrid 1787. En francés, la de Claude Perrault, de 1684.
Ediciones de garantía las de Rose.Müller-Strübing, 1867; Rose 1899;
Krohn 1912, Fenstersbusch: 1964.
Vitruvio versus Agrippa -
Carlos Montaña
VITRVVIVS VERSVS AGRIPPA
Merece el vocablo "versus" una breve explicación previa para así poder
entender el sentido de este texto, desconozco el origen de la "corrupta"
utilización de esta palabra latina que se usa erróneamente con el
significado de contra, en contra de, en oposición, cuando su verdadero
significado es justo el contrario: hacia, en dirección de, si se utiliza
como adverbio y vuelto, inclinado hacia, cuando se usa como preposición.
Son las palabras adversus o adversum, las que tienen el significado de
en contra, opuesto, enfrente, contrario.
Se desprende entonces que el titulo de este artículo trata sobre como
descubrir la figura de Vitruvio mirando a la de su contemporáneo Agripa.
La lente -VITRVM- que ofrece "Vitruvio versus Agripa" ayuda a iluminar
el perfil oculto de este enigma de la antigüedad.
VITRUVIO MIRANDO A AGRIPA
Marco Vitruvio Polión (Marcus Vitruvius Pollio), nacido en el siglo I
a.C. Arquitecto y tratadista romano. No se conoce ninguna obra
proyectada o construida por él. La fama de Vitruvio se debe en exclusiva
al tratado "De architectura", la única obra de estas características que
se conserva de la Antigüedad clásica. Vitruvius es su nombre de familia;
Faventinus dice de él que su cognomen era Pollio y Marcus como praenomen.
Sobre su desconocida biografía contamos con el brillante trabajo
titulado "Memorias sobre la vida de Vituvio" escrito por Josehp Ortiz y
Sanz y publicado como prólogo en su traducción de "De Architectura" del
año 1787. Mi texto utiliza como soporte el texto de Ortiz, ya que
reconozco su sabiduría y brillantez. Inicia Ortiz su investigación: "De
la vida de Vitruvio no nos han quedado mas noticias que las que se han
podido recoger de su misma obra, y verle citado en algunos escritores
antiguos....".
Vitruvio fue contemporáneo de Augusto, está establecido que el Cesar al
quien dedica su tratado en el proemio del libro primero es Octavio
Augusto Cesar, y esta consensuado de manera casi general, que el texto
pudo ser terminado en el año 26 a.C.
Se desconoce la fecha de su nacimiento, pero Ortiz en su ensayo
biográfico sobre el arquitecto especula que pudo llegar al fin de sus
días sobre el año 12 a.C., si esto fue así, su muerte aconteció
veintiséis años antes que la muerte de Augusto.
Estas cuentas repetidas a lo largo del tiempo han construido un perfil
del maestro arquitecto, de hombre de mayor edad que el emperador, de
antigua experiencia en el arte de la arquitectura, y que pudo en sus
últimos días sobrevivir gracias a una pensión vitalicia que Octavio
Augusto le concedió por intermediación de Octavia, su hermana mayor.
Intentemos una primera aproximación a la figura de Vitruvio mirando a
Agripa.
MARCO CRONOLÓGICO
Marcus Vipsanius Agrippa nació el mismo año que Octavio ( 63 a.C.). De
familia humilde y origen desconocido es nombrado por primera vez en las
fuentes antiguas como un joven constructor de maquinas de guerra a las
ordenes de Julio César. Cabe suponer que es en este tiempo, antes de
cumplir ambos los dieciocho años, cuando los jóvenes Octavio y Agripa, y
como integrantes del ejercito de César, tienen conocimiento el uno del
otro en la campaña contra el hijo de Pompeyo en Hispania.
Marco Agripa, lo diremos por vez primera, fue contemporáneo a Vitruvio,
y además de tener el mismo origen humilde e indeterminado, en ambos
casos se desconoce quien fue su padre y en que ciudad vinieron al mundo,
pudieron morir en el mismo año, en el 12 a.C. Marco Agripa lo hizo en el
mes de marzo, a la edad de cincuenta y un años de edad, de manera
imprevista cuando regresaba a Roma desde el oriente del imperio.
La muerte a esa edad era más común de lo que se cree. La esperanza de
vida estaba cifrada en esa época alrededor de los treinta años, y sin
duda la larga vida de la que Augusto disfrutó no puede ser tomada como
regla general. Nada puede hacer pensar que la muerte de un varón en el
año 12 a.C. le obligue a tener edad avanzada, máximo si, tal como
Vitruvio confiesa en el proemio del libro segundo, goza de mala salud.
Hoy sabemos que a esa edad son varias las enfermedades, entre ellas la
cardiaca, que pueden acabar con la vida de un hombre de manera
repentina.
Sin embargo existe una segunda coincidencia biográfica entre ambos
personajes, es el propio Vitruvio quien en el proemio del primer libro
recuerda sus comienzos como constructor de maquinas de guerra en
compañía de M. Aurelio, P. Minidio y Gn. Cornelio, y a los ordenes de
Julio Cesar.
Este será el marco dentro del cual se desarrollara mi tesis, el que
conforma y delimita el tiempo en que viven, y seguramente muy próximos
el uno del otro, dos arquitectos a las ordenes del emperador en la
ciudad de Roma, tiempo histórico que transcurre entre el momento en que
Julio César se enfrenta y vence al hijo de Pompeyo en Hispania (45 a.C)
y la proclamación de Augusto como Pontífice Máximo de la religión del
Imperio (12 a.C.)
PROTECCIÓN DEL CESAR
Agripa y Vitruvio coinciden en sus biografías particulares como
constructores de máquinas de guerra a las órdenes Julio César, está
aceptado de manera unánime que Vitruvio por este trabajo bien realizado
y por mediación de Octavia, la hermana mayor de Augusto, alcanza una
pensión vitalicia.
Soy arquitecto y por ello no debo de sobrepasar la prudencia debida que
la lengua latina me impone, pero es mi opinión que el texto de Vitruvio
no establece este sentido en sus palabras en el original. Mas bien, al
contrario, Vitruvio reconoce que por haber realizado bien su trabajo en
aquel primer tiempo se granjea la "protección" de Augusto por indicación
de la hermana mayor de este, y seguramente la tutora familiar de Octavio
en ese tiempo. "per sorosis commendationem servasti"
El sentido de esta frase cambia en función de la edad del protagonista.
Si en el momento descrito, este es un adolescente de dieciocho años de
edad, y con toda una vida por delante, podemos traducir "servasti" por
"protección" mejor que por "pensión". Abundare en esta idea.
Una vez que César adopta como hijo a Octavio y lo nombra su heredero, en
septiembre del 45 a.C. envía a su nuevo hijo a la Academia de Apolonia,
y es cierto que Agrippa acompaña al joven heredero en su viaje a la
ciudad de Illiria. Existen pruebas de la fraternal relación entre ambos
y como desde el primer momento congeniaron como alumnos y que durante
los seis meses que pasaron en la Academia realizaron sus actividades de
manera conjunta.
Vitruvio versus Agripa, recuerda en el proemio del libro primero, el
momento en que ambos destinos quedan unidos para siempre, y recoge a
Octavia como patrocinadora de esta venturosa unión. Recordar que ambos
cuentan con dieciocho años de edad, momento de sellar fidelidades que
acompañan durante la vida de un romano y que Octavio, huérfano de padre
en el momento de la adopción por parte de Julio César, tendría en su
hermana mayor el principal referente familiar. Creo que en el texto
latino se reconoce que es la propia Octavia quién favorece esta relación
y quién impulsa el viaje en su compañía a la Academia de Apolonia. La
fortaleza física de Agrippa pudo ser la mejor garantía para que Octavia
lo patrocinara como acompañante de su hermano.
Es significativo, la consulta que juntos, Octavio y Agripa, realizaron
hasta el observatorio del astrólogo Teógenes, donde quedó establecido,
por su horóscopo, la íntima relación que iba a producirse durante los
años de vida común y el papel que cada uno jugaría en esa especial
relación.
El inicio de esta fructífera relación es lo que el párrafo del proemio
del libro primero detalla brevemente.
LA ESCUELA DE APOLONIA
Apolonia de Illyria es la primera ciudad griega, de las 30 que
existieron, que recibe el nombre del dios Apolo. Fue fundada por
Periandro de Corinto, al principio del siglo sexto a.C. por los colonos
griegos que provenían de Corintio (año 588). Cicerón la describió en
siglo I a.C. como una ciudad grande e importante, próxima al mar
Adriático, cerca del río del Aos y en uno de los valles más fértiles de
la Illyria meridional en Macedonia.
Un factor importante del desarrollo económico y cultural de Apolonia fue
la explotación de los ricos campos del lugar y la excelente relación con
los pueblos nativos. Esto permitió que la ciudad destacase lejos de la
metrópoli que la había fundado. Invadida y después protegida por el
imperio romano, la ciudad de Apolonia ayudó a César contra Pompeo y por
ello consiguió el título de "libre y de intocable" y a la vez gran
autonomía. El geógrafo romano Estrabón la llamó "la ciudad
bien-gobernada".
Por tener un buen clima, una bella arquitectura y estar emplazada muy
próxima a las costas de Italia, Apolonia se convirtió en un lugar muy
frecuentado durante el verano por los aristócratas romanos. En el siglo
II a.C., Apolonia tenía una población de 55.000 habitantes. La ciudad se
dividía en dos complejos: el primero estaba dentro de una muralla del
siglo V a.C. en donde se encontraban los templos de Artemisa y Apolo y
el obelisco dedicado al Dios Sol. Y el segundo complejo, exterior al
primero, estaba rodeado por una muralla de cuatro kilómetros de largo y
tres metros de alto. Algunos edificios, exteriores a estos dos
complejos, eran el odeon y el teatro, con una capacidad para 500
personas.
Sin embargo, el principal tesoro que guardaba la ciudad era su escuela
de filosofía y mistérica apolinea, fundada por Periandro de Corinto en
los inicios de la colonia.
Periandro fue el impulsor de la colonia corintia en el momento de su
fundación. Su sensibilidad hacia disciplinas del conocimiento como: la
filosofía, la astronomía, la arquitectura y la geometría hicieron que,
con el paso de los siglos y apoyándose en la prosperidad económica que
el enclave disfrutaba, se fuese construyendo un centro cultural de gran
reputación al que acudían, tanto ciudadanos griegos como romanos, para
recibir las enseñanzas allí impartidas.
La impronta que Periandro de Corinto dejó en la ciudad fue determinante.
Bien es cierto que, desde el momento mismo de su fundación, Apolonia
tenía marcado su destino; no fue casual que recibiese el honor de ser la
primera colonia con la invocación a Apolo en su nombre -el dios solar
protector de todas las artes-. Seguramente, fue el propio Periandro de
Corinto el responsable de otorgar esa gran distinción.
Anaximandro, contemporáneo a Periandro, fue el primero de los griegos
que conocemos que se atrevió a publicar un tratado en prosa sobre la
naturaleza, el perímetro de la tierra, las estrellas fijas, la esfera
celeste y algunas otras cosas relacionadas con la astronomía, la
geometría y el gobierno de la ciudad. Gracias a su impulso, la ciudad de
Apolonia se convirtió en un importante centro cultural, donde
prosperaron: el arte, la arquitectura, la escultura y la filosofía.
Todas las fuentes antiguas señalan, que las legiones de César se
encontraban en Macedonia, esperando ordenes para atacar a los partos y
que César envió a Octavio a Apolonia para instruirse. Cayo Octavio fue
enviado "ex profeso" por su tío Julio Cesar, en octubre del año 45 a.C.,
para que siguiera sus estudios en este lugar, y allí fue donde, seis
meses mas tarde, en marzo del 44 a.C., recibió las noticias del
asesinato de César.
En ese tiempo Cayo Octavio (el llamado a ser el primer emperador romano)
y sus futuros colegas Agrippa y Mecenas se encontraron como alumnos
siguiendo sus estudios en la reputada escuela. En esos seis meses,
recibieron enseñanzas de varios maestros, entre otros: Atenodoro y
Teógenes, sobre todas las artes, la filosofía, el gobierno de las
ciudades y otras muchas materias pertenecientes a la cultura grecolatina
del mediterráneo. En particular Apolonia fue el lugar donde los jóvenes
Octavio y Agrippa tomaron fiel contacto con el conocimiento de la
arquitectura clásica griega y que años más tarde fue fundamento
principal del texto escrito por Vitruvio.
Vitruvio versus Agrippa pudo recibir sus enseñanzas como alumno en la
escuela de Apolonia, no existe en ese momento cronológico mejor academia
en activo que pueda ser seleccionada como "alma mater" del conocimiento
adquirido por el arquitecto. Escribe Vitruvio versus Agrippa: "En
conclusión, la ciencia de la arquitectura es tan compleja, tan esmerada,
e incluye tan numerosos y diferenciados conocimientos que, en mi
opinión, los arquitectos no pueden ejercerla legítimamente a no ser que
desde la infancia, avanzando progresiva y gradualmente en las ciencias
citadas y alimentados por el conocimiento nutritivo de todas las artes,
lleguen a alcanzar el supremo templo de la arquitectura". Estas palabras
recogidas en el primer libro en el capítulo 1- 11 son de especial
significación, volveremos a ellas más adelante, ahora solo significar la
directa relación entre la experiencia del "alma mater" y el "artium
nutriti".
REGRESO A ROMA
Cuando Octavio partió de Apolonia hacía Roma, tras el asesinato de su
tío, a su lado iban acompañándolo: Agrippa, Mecenas y Atenodoro, su
maestro común de filosofía y astrología. Estos "colegas" tuvieron una
larga trayectoria vital en compañía de Octavio y son conocidas sus
"colaboraciones" específicas en la construcción del futuro principado.
A partir del asesinato de Julio César, el quince de marzo del año 44
d.C., Marcus Agrippa y Mecenas, ambos alumnos y compañeros de Octavio en
la ciudad de Apolonia, toman la decisión de seguir a Octavio a Italia
para reclamar la herencia de César, desde ese momento, y por una
duración de más de treinta años, formaron como "guardianes" en el
colegio asesor de Octavio y como tales colaboraron de manera cercana e
íntima en el gobierno de Roma.
El Colegio del Príncipe se regía de acuerdo con las enseñanzas recibidas
en la Academia griega de Apolonia. Su filosofía de gobierno se basó en
la manera de gobernar que la ciudad de Apolonia hizo gala por siglos y
que Cicerón elogio en sus textos.
Agrippa adquirió en estos años de colaboración con Octavio una valiosa
experiencia militar y política. En el aspecto militar, apoyó a Octavio
en su lucha contra los asesinos de César y posteriormente contra Marco
Antonio. Habilidoso estratega, suplió con gran éxito y acierto en el
campo de batalla las carencias militares de Octavio. En el 31 a.C.,
mandó la flota de Octavio, en la decisiva batalla de Accio, en la que
derrotó a las escuadras de Marco Antonio y de la reina Cleopatra de
Egipto. Augusto también le confió la defensa de la Galia, amenazada por
las incursiones de los germanos. Y como general puso fin a la guerra de
los cántabros y astures en Hispania. Como político sustituyo en varias
ocasiones a Octavio, bien por enfermedad, bien por encontrarse ausente
de Roma, en la dirección de la metrópoli del imperio.
Agrippa alumno aventajado de la Academia de Apolonia desarrolló sus
trabajos bajo la sombra de Octavio, el llamado a ser el primer emperador
romano. Su papel inicial de guardián y protector, que seguramente
Octavia le asignó, se transformó en poco tiempo en el de "colega" y
hombre de entera confianza del joven príncipe.
DE ARCHITECTURA
Escribe Vitruvio versus Agripa: agradecido por la confianza que Augusto
depositó en su persona y sabedor de no tener falta de recursos, "inopiae
timorem", decidió escribir los comentarios que componen "De Architectura".
En el año 26 a.C. Vitruvio versus Agrippa dedica su tratado de
arquitectura al propio emperador y en el proemio del primer libro dice
con estas palabras: "advirtiendo que no solo ocupa tu cuidado el bien
común y feliz estado de la Republica, sino también la comodidad de las
obras públicas, para aumentar la ciudad no solo sujetando Provincias a
su dominio, sino también para que a la majestad del Imperio corresponda
la magnificencia de los edificios" y más adelante continua, "por haber
advertido que has hecho muchos edificios, y al presente los haces y
porque en lo venidero cuidarás de que las obras públicas y particulares
sean conformes a la grandeza de tus hazañas, para que su memoria quede a
la posteridad, puse en orden estos ajustados preceptos, a fin de que
teniéndolos presentes, puedas saber por ti mismo la calidad de las obras
hechas y hacederas; pues en ellos explico todas las reglas del Arte."
Queda pues en evidencia la gran dedicación a la Arquitectura y el
Urbanismo que el emperador ya en el año 26 a.C. ejercía, dedicación que
no fue sino creciendo a lo largo de su mandato.
El propio Augusto en sus memorias "Res Gestae" escribe: "Construí la
Curia y su vestíbulo anejo, el templo de Apolo en el Palatino y sus
pórticos, el templo del Divino Julio, el Lupercal, el Pórtico junto al
Circo Flaminio - al que dí el nombre de Octavia, quien había construído
anterior-mente otro en el mismo lugar -, el palco imperial del Circo
Máximo; los templos de Júpiter Feretrio y de Júpiter Tonante, en el
Capitolio; el de Quirino, los de Minerva, Juno Reina y Júpiter
Libertador, en el Aventino; el templo a los Lares en la cima de la Vía
Sagrada, el de los Dioses Penates en la Velia y los de la Juventud y la
Gran Madre, en el Palatino.
Restauré, con extraordinario gasto, el Capitolio y el Teatro de Pompeyo,
sin añadir ninguna inscripción que llevase mi nombre. Reparé los
acueductos que, por su vejez, se encontraban arruinados en muchos
sitios. Dupliqué la capacidad del acueducto Marcio, aduciéndole una
nueva fuente. Concluí el Foro Julio y la Basílica situada entre los
templos de Cástor y de Saturno, obras ambas iniciadas y llevadas casi a
término por mi Padre. Destruida la Basílica por un incendio, acrecí su
solar e hice que se emprendiese su reconstrucción en nombre de mis hijos
[adoptivos], prescribiendo a mis herederos que la concluyesen en caso de
no poder hacerlo yo mismo [14 a.C.]. En mi quinto consulado [29 a.C.],
bajo la autoridad del Senado, reparé en Roma ochenta y dos templos, sin
dejar en el descuido a ninguno que por entonces lo necesitara. Durante
el séptimo [27 a.C.], rehice la Vía Flaminia, entre Roma y Ariminio, y
todos los puentes, salvo el Milvio y el Minucio."
Marco Agripa. a pesar de su permanencia bajo la sombra de Octavio,
cuenta con una biografía que por si misma permite comprender cual era la
verdadera función de su papel en el momento histórico del principado de
Octavio Augusto. Fue el propio Agrippa quien creyó necesario dejar
escrito para el futuro su papel en el tiempo vivido, y escribio una
autobiografía que lamentablemente se ha perdido para su estudio y de la
que no existe ninguna referencia directa y de lo en ella tratado y
comentado por su autor.
Agrippa, alumno de Academia de Apolonia, actuó en vida y por numerosas
ocasiones como un nuevo Anaximandro, (fundador de la escuela griega
cinco siglos antes). Al igual que su lejano (en el tiempo) mentor,
Agrippa mostró un gran interés por el buen gobierno de las ciudades, por
la geometría, la gnomónica, la arquitectura, la geografía, los
artificios bélicos y la filosofía.
Creo que a la tesis que presento nada puede favorecer mas que el
análisis pormenorizado de la obra que Agripa realizó a lo largo de su
vida. No podemos designar en este tiempo un arquitecto que mejor asuma
lo escrito por Vitruvio en su tratado sobre las características que un
arquitecto debe tener:, "ser ingenioso y aplicado; pues ni el talento
sin el estudio, ni este sin aquel, pueden formar un artífice perfecto.
Será instruido en las Buenas Letras, diestro en el Dibujo, hábil en la
Geometría, inteligente en la Optica, instruido en la Aritmética, versado
en la Historia, Filósofo, Médico, Jurisconsulto, y Astrólogo.".
Es Agripa quien a lo largo de su vida cumple con creces los postulados
establecidos por Vitruvio como características del artífice perfecto. Su
conocimiento de las ciencias antiguas hizo que, al igual que su lejano
maestro e inspirador del ideario de la Academia de Apolonia, Anaximandro,
pudiese trazar un mapa del mundo ("Orbis Terrarum"), en el que se podían
contemplar los dominios de Roma en el círculo de toda la tierra
conocida.
El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio
Augusto aproximadamente en el año 27 a.C. Aunque las copias del mapa de
Agrippa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano,
ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los
mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los
originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas
por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio "el
viejo". El mapa se acompañaba por un texto del propio Agrippa, (commentarii
geográficos) en el que se especificaban una gran cantidad de datos
geográficos y comentarios de las que el mapa era poseedor.
El mapa fue erigido por orden de Augusto en Roma en la pared de un
pórtico realizado por Agrippa y que se extendió a lo largo del lado este
del vía Lata (actual vía del Corso) en el Campo de Marte. Este pórtico,
del que se han encontrado fragmentos cerca de la vía del Tritón, se
denominó "Porticus Vipsania". El edificio al que pertenecía fue erigido
en honor de la hermana de Agrippa, Vipsania Polla. En la reconstrucción
que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes
emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en
la parte superior del mapa.
Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la
ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se
muestran como regiones pequeñas en la periferia.
En el principio de "De Architectura" estas son las palabras del autor
dedicadas a Augusto:
"Cum divina tua mens et numen, imperator Caesar, imperio potiretur orbis
terrarum" ...L.I-Prefacio
"Cuando tu voluntad y tu inteligencia divinas, César Emperador, te
hicieron dueño del imperio del "círculo de la tierra"...
La referencia directa al triunfo de Augusto en el gobierno del mundo,
nominando a este como "Orbis Terrarum", nos permite comprender mejor
quién fue el autor del texto y cual fue su inspiración.
Marcus Agrippa, además de sus trabajos de cartografía, fue el principal
teórico urbanista de su tiempo, siguiendo los pasos de su maestro (en el
tiempo) Anaximandro y en esta materia del discípulo aventajado de éste
Hipodamo de Mileto, Agrippa participo en los proyectos y posterior
fundación de muchas de las nuevas colonias romanas establecidas en los
nuevos territorios del imperio. Tanto en Hispania, como en la Galia son
varias las nuevas ciudades que fueron establecidas gracias a los
trabajos técnicos que Agrippa aportó en el momento de su fundación, a su
vez figura como patrono en otras muchas. Son ciudades que cuentan con
datos de su presencia: Zaragoza, Barcelona, Mérida, Cartagena, Cádiz,
Nimes, Ostia.
Agrippa además participó como arquitecto en muchos importantes
emplazamientos de las ciudades mencionadas, así como también en otros
muchas ya establecidas aportando nuevos edificios para la magnificencia
de estas. Como arquitecto posee las realizaciones más características de
su momento histórico. Sus obras, la mayoría de carácter civil, fueron
realizadas no solo en la metrópoli, si no también en las innumerables
colonias de las que fue fundador o patrono. Son conocidos: el teatro de
Mérida o el edificio del templo de Nimes a Cayo y Lucio, sin embargo,
fue en Roma donde su figura de arquitecto de la ciudad quedó reflejada
para la eternidad.
Son edificios, proyectados y construidos por Agrippa, los que, alrededor
del decenio de los años veinte a.C., se edificaron en el Campo de Marte
romano. Allí se levantaron: los "Monumentos de Agrippa"; las termas, con
un embalse a modo de piscina y sus instalaciones deportivas anexas
(pórticos, jardines, cuadras y establos para caballos y un hipódromo de
carreras); los Saepta, que eran utilizados como bazar de comerciantes a
todas horas del día y su propia casa, la villa Agrippa. Agrippa fue
también autor de maravillosas obras de ingeniería que permitieron dotar
al territorio del imperio de eficaces vías de comunicación entre las
ciudades, o bien de silos para el cereal, o estudiados acueductos que
suministraban, a los sedientos habitantes, aguas claras y potables en
cualquier punto de la ciudad.
Fue Roma, como "Centro del Mundo" quién reconoció su conocimiento
específico en esta materia, asociando su imagen a la del dios Neptuno.
Neptuno, dios del mar, también ejerce su influencia sobre los lagos y
las aguas corrientes. Era uno de los dioses principales del panteón
romano y su influencia divina actuaba sobre uno de los cuatro elementos
principales del universo, el agua.
Fue Agrippa el primer y más destacado arquitecto del siglo I a.C.
Entendió su oficio como el del maestro que la tradición de los
constructores del Summer y Egipto asigna al llamado "ARKHITEKTON".
Muchas de sus obras, estudios e investigaciones están aun presentes en
las ciudades actuales.
De todos los edificios que Agrippa proyectó y levantó, el más
importante, por su significado simbólico y sagrado fue el Panteón. Al
igual que su maestro en el tiempo, Anaximandro, que escribió un tratado
sobre la esfera celeste, Agrippa realizó este edificio como analogía a
la esfera celestial. El edificio, de proporciones cósmicas, reproduce,
en sus dimensiones, la esfera celeste en la que las divinidades
presencian las actuaciones de los hombres. Las proporciones y la
estructura del Panteón son representativos de la concepción religiosa de
los romanos: la morada de todos los dioses, en la que los romanos
pretendieron centralizar la gran variedad de cultos de la cosmopolita
"ciudad eterna", aparece como una síntesis del cielo y de la tierra. Por
eso el conjunto tiene una planta circular cerrada por una cúpula. Tanto
la altura del espacio interior de la cúpula como el diámetro de la pared
circular de la planta son de 43,20 m. Si nos imaginamos completa la
esfera que se inscribe en la gran sala circular y que determina la
bóveda semiesférica, tendríamos representado el globo celeste reposando
en el suelo. La esfera que reposa estáticamente en el cilindro, tiene un
radio de 21,60 m, correspondiendo al radio del cilindro y de la altura.
La relación detallada de la obra de Agripa nos permite ilustrar de
manera completa cada uno de los diez libros que el texto vitruviano
establece, la fundación de ciudades y su actuación como patrono, el
conocimiento específico de materiales y su especial uso, como por
ejemplo el mármol, la construcción de templos, de todo tipo de edificios
públicos, especialmente teatros, de edificios domésticos, complejos
hidraulicos y portuarios, así como la docta construcción de relojes de
sol y máquinas de guerra y trabajo, permiten acompañar como ningún otro
arquitecto de su tiempo y de todos los tiempos, el texto escrito por
Vitruvio.
Vitruvio versus Agripa permite simultáneamente leer el texto del primero
ilustrado por las obras del segundo.
No podemos imaginar como no pudieron coincidir durante la década
prodigiosa de los años veinte del siglo I a.C. dos arquitectos tan
excepcionales como Vitruvio y Agrippa en la misma ciudad de Roma y bajo
la protección de Augusto, y que mientras uno escribía el mejor y más
completo tratado sobre Arquitectura clásica, el otro proyectaba y
ejecutaba las más grandiosas obras de edificación y urbanismo del mundo
romano.
Y que de esta, más que probable relación, no exista referencia alguna
entre ambos, cuando a todas luces debió de ser obligada.
¿SE CONOCIERON VITRUVIO Y AGRIPA?
Ortiz y Sanz nos da respuesta indirecta a esta pregunta tan sencilla y
conveniente. Escribe en sus memorias sobre la vida de Vitruvio como
Frontino, en el siglo I d.C. en el momento de tratar sobre los
acueductos de la ciudad de Roma, y los términos técnicos para describir
los elementos que los componen, reconoce confusión entre ambos
arquitectos, no sabiendo bien a quien referir la autoría de tales
términos e ideas de ingeniería. Y que parece como extendida en esta
época la confusión entre uno y otro, quedando establecido que fue
Agripa, y no Vitruvio, el nombrado por Augusto "Prefecto" de la aguas en
Roma.
Ante la confusión manifiesta entre ambos personajes termina el propio
Ortiz y Sanz haciéndose esta pregunta ¿Y por que no pudo ser Vitruvio el
conductor de estas aguas?.
A la cual se le podría añadir otra, ¿Y por que no pudo ser Agripa el
autor de los Diez libros de Arquitectura?
Es mi opinión que ambas preguntas tienen la misma respuesta, en ambos
casos el autor es la misma persona, el mismo arquitecto.
Vitruvio versus Agripa nos permite veinte siglos después comprender
porque ambos eran confundidos a los cien años de su muerte y por que no
existe referencia alguna de su mutuo conocimiento y trato. Es la
personalidad de Agripa la que permite llenar de contenido la sombra que
el nombre de Vitruvio proyecta.
En las palabras del investigador Paul Zanker quedan reflejadas la
natural modestia de Agripa, describe como este aludía de forma muy
recatada en Roma a sus meritos propios como arquitecto. Añade Zanker
como Agripa señala con nombres de sus familiares edificios por él
promovidos. Así su hermana, su mujer y su sobrino son titulares de
algunas realizaciones en Roma, así también puede que algunos otros
fueron nombrados en honor del propio emperador, e incluso algunos fueron
señalados con nombres interpuestos. Es posible que la explicación más
sencilla sea que todas estas grandes obras no fueron otra cosa que
encargos de familiares y conocidos y asumidos como técnico por él mismo.
Vitruvio versus Agripa escribe en su tratado: "Por otra parte, la
filosofía perfecciona al arquitecto, otorgándole un alma generosa, con
el fin de no ser arrogante sino más bien condescendiente, justo, firme y
generoso, que es lo principal; en efecto, resulta imposible levantar una
obra sin honradez y sin honestidad. Es preciso que no sea avaro, que no
esté siempre pensando en recibir regalos, sino que proteja con seriedad
su propia dignidad, sembrando buena fama: precisamente esto es lo que
concede la filosofía."
Vitruvio versus Agripa se comporta de manera honrada y honesta y en su
texto magistral olvida toda mención a alguna de sus obras, que en ese
momento son la admiración de todo el imperio. Es muy importante recordar
que tanto el edificio del Panteón como el texto "De Architectura" son
obras contemporáneas, y sin embargo la primera no merece ni una breve
mención en la segunda, siendo como es, una de las principales obras de
la historia de la arquitectura. Templo que ha alcanzado el siglo XXI
mostrando su completa magnificencia y superioridad arquitectónica.
Sin embargo, es necesario explicar algo que contradice de manera
completa las últimas líneas por mi escritas. Si bien el Panteón no
figura de manera explicita descrito en el texto vitruviano. Vitruvio
versus Agripa permite de una manera indirecta y "arcana" conocer que en
el momento en que el texto se hace público, año 26 a.C., es el Panteón,
construido hacía menos de un año, el que mejor cumple, y de manera mas
completa, los postulados arquitectónicos en él expuestos.
De nuevo propongo la lectura del primer libro en el capítulo 1- 11: "En
conclusión, la ciencia de la arquitectura es tan compleja, tan esmerada,
e incluye tan numerosos y diferenciados conocimientos que, en mi
opinión, los arquitectos no pueden ejercerla legítimamente a no ser que
desde la infancia, avanzando progresiva y gradualmente en las ciencias
citadas y alimentados por el conocimiento nutritivo de todas las artes,
lleguen a alcanzar el supremo templo de la arquitectura".
Señalar primero que solo los que "desde la infancia, avanzando
progresiva y gradualmente en las ciencias citadas y alimentados por el
conocimiento nutritivo de todas las artes" podrán ser llamados
arquitectos y que solo estos, los que han realizado este camino
iniciático, podrán "alcanzar el supremo templo de la arquitectura." "SUMMUM
TEMPLUM ARCHITECTURAE"
Estas tres palabras han sido interpretadas como una imagen alegórica a
la perfección inalcanzable en el arte de la edificación, creemos que
nada mas lejos de la verdad.
Es en otro capítulo donde trataremos de explicar el sentido que el texto
de los diez libros tiene, y por que razón es necesario un largo
peregrinaje hasta alcanzar el conocimiento que sus palabras guardan,
pero creo que después de dos mil años de su construcción podemos decir,
sin temor, que en la historia de la arquitectura romana quien ocupa, sin
lugar a dudas, el lugar que el "summum templum architecturae" describe
no es otro que el Panteón de Roma. "El Supremo Templo de la
Arquitectura", realizado por Marco Agripa en el año 27 a.C.
LA FIRMA DEL CÓDICE
En su traducción de 1787, Ortiz y Sanz describe que el libro V del
códice vaticano de "De Architectura" está firmado por un carácter que se
interpreta como una doble letra.
Ortiz y Sanz no tiene dudas en asignar que estas son las letras M y A
unidas.
En detalle este caracter que aparece en el libro V puede entenderse sin
dificultad como una letra A sobre una M, y aunque Ortiz las corresponde
a Marco Vitruvio, es más consecuente con lo que era habitual que las
letras pertenezcan a un praenomen y un cognomen y así hacerlas coincidir
con los pertenecientes Marco Agripa.
Fue habitual en la antigüedad que a Agripa que se le identificase con
ambas letras, tanto en las piezas numismáticas como en la referencia
arquitectónica del Panteón en Roma.
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MAGRIPPAL F COS
III |
Agrippa, Hijo de la Luz
El nombre completo de Agripa era "Marcus Vipsanius Agrippa".
Los varones de edad adulta (y de clase noble) disponían de los Tria
Nomina ('los tres nombres'), de origen etrusco: el praenomen, el nomen
correpondiente a su gens, y un cognomen, equivalente a un segundo
apellido. El gentilicium o nomen gentile, que ocupaba el segundo lugar
indicaba el nombre de la gens (el linaje) a la que pertenecía el
individuo. En el caso de Agripa este era el de Vipsanius y que compartía
con sus hermanos. Solo tenemos certeza de la existencia de su hermana
Vipsania Polla, a quién dedica algunos edificios en el Campo de Marte.
También algunos escritos mencionan a un hermano pero sin determinar su
nombre.
La verdad es que Agrippa en un momento de su vida renuncia a su nomen,
su linaje por nacimiento, pasando a figurar en las piezas epigráficas y
numismáticas con una nueva formulación, M. Agrippa L.F., solo con sus
nombres personales: el praenomen y el cognomen.
El primero se le da a un niño a los nueve días de nacer, y se inscribe
en el censo a los diecisiete años, pasando a ser oficial, es su nombre
personal: "Marcus", Marco.
El cognomen se aplica para describir una característica individual de la
persona, en este caso "Agrippa" significa "el que nació de pié".
Es muy significativa la renuncia de Agripa a su familia original,
Vipsanius, y adoptando otra "hermandad" de diferente carácter.
Agripa se hace llamar L.F., "Lucis Filius" - "Hijo de la Luz".
Para los que puedan observar y discutir sobre la interpretación de L.F.
como "Lucis Filius-Hijo de la Luz" y no como "Luci Filius-Hijo de Lucio"
apunto que no tiene sentido que Agripa renuncie a su nomen y a la vez
trate reconocer a su padre.
(Lucio significa "Hijo de la Luz"). Estas dos iniciales L.F. tienen un
valor concreto relacionado con la política de Augusto.
Señalar que son estos "Hijos de la Luz" los que acompañan al "Divi
Filius - Hijo de Dios", el propio emperador Augusto autoproclamado.
Agrippa, como discípulo de la Academia de Apolonia y propagador de la
filosofía de la sinarquía, se hacía reconocer como un L.F. un "Lucis
Filius" un "Hijo de la Luz" o lo que es lo mismo un "Lucem Ferens", un
"Portador de la Luz".
Existe desde la antigüedad una continuada relación entre ambos términos,
ya los Faraones de Egipto se proclamaban a la vez como "Hijos de Dios" e
"Hijos de la Luz". Estos términos fueron también utilizados en Israel y
más tarde recogidos en la Roma imperial.
Es en este contexto histórico, bajo el gobierno de Octavio Augusto
autoproclamado como "Hijo de Dios", donde los "Hijos de la Luz", que son
elegidos por el propio emperador, tienen como misión realizar el trabajo
que permita que "vuelva el Orden y la Armonía a la ciudad", siendo esta
la representación del Cosmos.
Los "Hijos de la Luz" deben favorecer con su trabajo que los hombres
vivan en una relación de fraternidad e isonomía, reflejo de la armonía
del mundo, reflejo del Orden perfecto del Universo. En continua
evolución armónica. El Arkhé se presenta como la correcta evolución de
todo cuanto existe, como avance paulatino a la plenitud, de la Luz.
Para ello, al igual que en la tradición de la que Roma es heredera y en
la que los arkhitekton son los carpinteros del Arkhé, Agrippa, bajo la
dirección de Octavio, se convierte en el primer arquitecto del
Principado; su título es el de Gran Maestre de la Cofradía de la Ciencia
Sagrada. (Puesto ocupado años antes por Niginio Fígulo).
Las obras que realiza en este tiempo, solo son equiparables a las
realizadas por su colega Octavio: obras de cartografía, urbanismo,
edificación y ingeniería que permitieron "ordenar", según el concepto
filosófico del Arkhé, el Cosmos romano.
CONCLUSIÓN
Por último y a la espera de nuevas evidencias, que en el futuro
describiré, concluir que no es casual que la verdadera figura de
Vitruvio haya permanecido como una sombra en el tiempo de la historia,
su dueño, Marco Agripa, ha sido objeto de una planificada ocultación
debido a la importancia de la Gran Obra realizada en la antigüedad.
Estas líneas solo procuran llamar a mis iguales a su justo rescate.
ENLACE EXTERNO
Entre Dios y Vitruvio: magisterios primeros en arquitectura -
José Manuel Prieto González
"Mejor conservados que los de Itálica, los magníficos ejemplares
arquitectónicos erigidos en Mérida, capital de la Lusitania,
constituyeron y constituyen en sí mismos una lección de arquitectura
visual, al tiempo que sugieren la existencia de importantes talleres
donde se transmitirían verbalmente y de visu los conocimientos
implicados en su construcción. Teniendo en cuenta que la aparición del
De Architectura y la fundación de la colonia emeritense fueron episodios
coetáneos, vinculados ambos además al patrocinio de Augusto, y que
Agripa, que tuvo un papel muy destacado en Mérida -como revela la
aparición de su nombre en lugares visibles del teatro-, pudo contar con
la colaboración de Vitruvio en Roma.
Agripa fue superintendente de los acueductos romanos; por eso se cree
que pudo «haber introducido el módulo quinaria con la colaboración de
Vitruvio», - Cervera: Ob it, nota 103, p.
16 (y 29). Cervera citando sendos estudios de H.
Tegerin, Victor Mortet y Franceseo Pellati -
Arqweb
¿Que es el
Hombre de Vitruvio?
El Hombre de Vitruvio es un famoso dibujo acompañado de notas anatómicas
de Leonardo da Vinci realizado alrededor del año 1492 en uno de sus
diarios. Representa una figura masculina desnuda en dos posiciones
sobreimpresas de brazos y piernas e inscrita en un círculo y un
cuadrado. Se trata de un estudio de las proporciones del cuerpo humano,
realizado a partir de los textos de arquitectura de Vitruvio, arquitecto
de la antigua Roma, del cual el dibujo toma su nombre.
También se conoce como el Canon de las proporciones humanas.
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Fotografía del manuscrito de
Leonardo Da Vinci. Abajo, a la derecha, se puede leer la
firma del pintor
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