La Venus del
espejo de Diego de Velázquez, actualmente se encuentra en la
National Gallery de Londres, donde se la llama The Rokeby Venus
o, con nombre completo, The Toilet of Venus ('The Rokeby
Venus').
El sobrenombre «Rokeby» proviene de que durante todo el siglo
XIX estaba en el Rokeby Hall de Yorkshire. Anteriormente
perteneció a la Casa de Alba y a Godoy, época en la que
seguramente se conservaba en el Palacio de Buenavista de Madrid.
La National Gallery lo adquirió en 1906.
La fecha es discutible, hay quien dice que lo haría en 1648,
antes de su segundo viaje a Italia, aunque otros se inclinan a
que estaría realizado en Italia entre los años 1649-1651. La
página web de la National Gallery y otros autores señalan hacia
1647-1651. Otros, argumentando que la pintura perteneció a un
empleado del rey, creen que Diego Velázquez lo pintó por encargo suyo,
ya en Madrid.
Pintura con tema mitológico pero a la que Velázquez, como
acostumbra con estos temas, da trato mundano. Pero esta vez
prescinde del toque irónico que emplea con Baco, Marte o
Vulcano. No trata a la figura como a una diosa sino,
simplemente, como a una mujer.
Como en el caso de la "Maja desnuda" de Goya, se han propuesto
diversas identidades para la modelo. Se pensó en la pintora
italiana Lavinia Triunfi, que habría posado para Velázquez en
Roma. Últimamente ha ganado auge la hipótesis de que posase una
amante romana del pintor, a quien éste dejó embarazada. Diversos
documentos prueban la existencia de un hijo ilegítimo.
La pintura aparece inventariada en el año 1651 entre los bienes
de Gaspar Méndez de Haro, sobrino del Conde Duque de Olivares.
Estuvo desde 1688 a 1802 en poder de la Casa de Alba. La pintura
fue incautada hasta 1806 por Manuel Godoy tras la muerte de la
duquesa Cayetana de Alba. De 1808 a 1813 estuvo en manos de un
particular en Inglaterra hasta que pasó a poder de George Yates,
quien después lo vendió a John Morrit. Después fue vendido a
Agnew and Son para ser adquirido en 1906 por 45.000 libras por
la National Gallery.
En 1914, el lienzo fue acuchillado por una sufragista británica
de origen canadiense, Mary Richardson, en protesta por el
arresto de Emmeline Pankhurst. Los siete cortes requirieron una
cuidadosa restauración y ahora apenas se notan.
Análisis del cuadro
Aflora en toda la concepción la dulzura del ambiente italiano en
el que trabajó esta obra, pero situándose claramente enfrentado
a las exuberantes carnes de las mujeres pintadas por Tiziano y
Rubens -también pintadas en Italia- volviendo a los patrones de
los clásicos alemanes del siglo anterior, más esbeltos y que
recuerdan a la estatuaria clásica
La Venus del espejo es el primer desnudo integral de la pintura
española (recordemos que el desnudo estaba prohibido en España y
que Velázquez, protegido por el rey se atreve a realizar el
desnudo. La colección real de los Austrias sí contenía desnudos
mitológicos, realizados por Tiziano y otros artistas venecianos
renacentistas.
Tampoco parece un desnudo provocativo ya que la mujer se
encuentra de espaldas al espectador contemplándose en un espejo.
Velázquez combina en esta tela dos temas tradicionales: La Venus
ante el espejo con Cupido y La Venus tumbada.
Cupido, gordito e ingenuamente respetuoso, incluso vulgar, tiene
en sus manos una cinta rosa a modo de atadura: simboliza que el
amor es vencido por la belleza. Sostiene un espejo en el que la
diosa ve reflejada la cara del espectador, y nosotros podemos
ver en el espejo su cara, difuminada por el efecto de la
distancia. El aspecto borroso del rostro ha llevado a pensar que
realmente es una mujer fea o vulgar, lo que algunos críticos
entienden como alusión a la capacidad engañosa de la belleza.
El cuerpo de Venus ha estado pintado con una gran cantidad de
color blanco, y también rosa, rojo, negro y gris sordos. El
satén sobre el que está tumbada contiene negro, gris y azul.
Diego Velázquez es capaz de conseguir profundidad colocando objetos y
cuerpos unos detrás de otros, las diferentes sábanas, cuerpo de
la Venus, el espejo, Cupido, la cortina en diagonal, y la pared
del fondo, hacen que tengamos la idea de una estancia muy
profunda.
Es curioso observar el reflejo de la imagen que podemos
contemplar en el espejo ya que es bastante borrosa, una
contradicción barroca, ya que Venus es la diosa de la belleza y
no se observa claramente su rostro, del que se dice que parece
el de una aldeana en vez de una diosa. |
Venus at her Toilet, also known as The Rokeby
Venus, is a painting by Diego Velázquez in the National Gallery,
London. It dates from 1644 to 1648.
In the painting the goddess Venus is depicted lying on a bed,
looking into a mirror held up by Cupid. The face reflected in
the dimmed mirror appears to be that of an older woman, which
has long intrigued experts. Some think it is a commentary on the
vanity of beauty which is transitory due to aging.[citation
needed] Some think the face in the mirror was over-painted by
another artist at a later time.[citation needed] Another
explanation is that the face is not aged, merely out of focus, a
sharper face would distract our immediate attention from the
form of Venus. By seeing the nude first, and the face afterwards,
we are "caught" in voyeurism. The face in the mirror is also
substantially larger than it should be, and the mirror is angled
such that, in reality, it would reflect a different part of the
goddess's body.
The painting is unique for being the only surviving female nude
by Diego Velázquez, and one of only two such paintings in all of 17th-century
Spanish art, which was often censored by the Spanish Inquisition.
It was revolutionary for its depiction of an athletic female
nude form; nude works had conventionally depicted rounder, full-bodied
women, and it is this break that makes the painting provocative.
The composition has only three main colours: red, white and grey,
which include the pigment of Venus's skin.
La Venus del espejo is first recorded in an inventory in 1651,
belonging to Gaspar Méndez de Haro (1629-1687). It was intended
as a pendant piece to a 16th-century Venetian painting of a
recumbent nymph in a landscape, reversing the pose and moving
the setting indoors. In 1800 the painting passed into the hands
of Manuel de Godoy, the chief minister of Charles IV of Spain.
He hung it alongside two masterpieces by Goya he appears to have
commissioned himself, The Nude Maja and The Clothed Maja. These
bear obvious compositional similarities with Velázquez's Venus.
In 1813, the painting was brought to England and was bought by
John Morritt, who hung it in his house at Rokeby Park, Yorkshire,
which gave it its popular name. In 1906, it was acquired for the
National Gallery by the newly-created National Art Collections
Fund, its first campaigning triumph. King Edward VII is thought
to have given £8,000 towards the cost of the painting, which he
greatly admired, and became patron of the Fund thereafter.
On March 10, 1914, the militant suffragette Mary "Slasher"
Richardson walked into the National Gallery and attacked the
canvas with a meat cleaver, provoked by the arrest of Emmeline
Pankhurst the previous day. In a statement that she gave to the
Women's Social and Political Union shortly afterwards Richardson
explained her actions thus: 'I have tried to destroy the picture
of the most beautiful woman in mythological history as a protest
against the Government for destroying Mrs. Pankhurst, who is the
most beautiful character in modern history', adding in a 1952
interview that she 'didn't like the way men visitors gaped at it
all day long'. |