David
Viñas nació en Buenos Aires, en la esquina de Talcahuano y Corrientes,
en 1929. Estudió con los
curas y con los militares. Fue fundador y codirector de la revista
Contorno, de
gran influencia en
medios universitarios e
intelectuales. Por su novela Un Dios cotidiano recibió, en
1957, el Premio Gerchunoff. En 1963 recibió su doctorado de la
Universidad de Rosario, con la tesis La crisis de la ciudad
liberal. Ya un año antes, su novela Dar la cara
había recibido el Premio Nacional de Literatura, premio que volvió a
recibir en 1971 por su libro Jauría. En 1972,
Lisandro recibió el Premio Nacional de Teatro, y un año después
Tupac-amaru el Premio Nacional de la Crítica. Según
Ricardo Piglia, "uno de los ejes de la obra de Viñas es la indagación
sobre las formas de la violencia oligárquica...sobre todo la
dominación oligárquica, la persistencia de esa dominación y sus
múltiples manifestaciones en distintos planos de la historia
nacional". Algunos ejemplos de esa temática son su Los dueños de
la tierra (1958), Cuerpo a Cuerpo (1979) e
Indios, ejército y frontera (1982). Entre 1973 y 1983 dio
clases de literatura en California, Berlín y Dinamarca. Desde 1984
reside en Buenos Aires, donde es titular de la Cátedra de Literatura
argentina de la Facultad de Filosofía y Letras (Universidad de Buenos
Aires). En 1991, en una decisión que alborotó al "mundillo" cultural,
David Viñas recibió y rechazó la Beca Guggenheim. "Un homenaje a mis
hijos. Me costó vinticincomil dólares. Punto", diría Viñas más tarde.
Sus hijos María Adelaida y Lorenzo Ismael fueron secuestrados y
"desaparecidos" por la dictadura militar en los años '70
