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Fuente: DIALOGICA
El sábado pasado nuestro grupo,
The Gulbenkian's Boys, posteó
la nota publicada por el diario El Ciudadano con motivo de la
charla ofrecida por el sociólogo, escritor, artista y filósofo
francocanadiense
Hervé
Fischer en nuestro Medialab.
Dicha nota estuvo limitada por varios motivos: el interés periodístico
del tema (distinto del de la comunidad académica del Medialab), el
formato de un diario impreso en papel, el público del periódico
(lectores no especializados), el espacio reducido, etc. Todo eso, hizo que
algunos aspectos de la charla fueran priorizados en detrimento de otros y
que no se pudiera ahondar en ciertas cuestiones que son del interés de
docentes y alumnos del Medialab.
No obstante, estamos persuadidos de que el tema principal de la charla fue
el que efectivamente se planteó en la nota. En términos de la cátedra
de Redacción, podríamos decir que la macroestructura fue: ciberespacio
y humanismo.
Por todo ello, lo que sigue es una versión "reloaded"
(recargada) de la nota Humanismo en el ciberespacio, (cuyo original
pueden leer
desde
aquí), con la inclusión de temas que se omitieron en la versión
primitiva y enriquecida con algunas de las infinitas posibilidades que
otorga el hipertexto.
Esperamos que la disfruten - Rubén Alejandro Fraga
HUMANISMO EN EL CIBERESPACIO
“La humanidad se enfrenta hoy al choque digital que invade toda su
actividad, una
revolución
fascinante que, sin embargo, a menudo está acompañada por un regreso
al
pensamiento
mágico. Ante ello, es vital desarrollar una conciencia crítica y
repasar los fundamentos del
humanismo,
para que el hombre, como centro del sistema, pueda manejar su destino
conforme a ideas y valores”. La frase es de
Hervé
Fischer, un sociólogo, escritor, artista y filósofo
francocanadiense, que no se deja encorsetar por ninguna de esas etiquetas
y cuyo método de estudio consiste en
desplazarse
constantemente entre el arte, la ciencia y la tecnología.
Considerado uno de los más destacados especialistas en
nuevas
tecnologías a nivel mundial, Fischer preside la
Federación
Internacional de Asociaciones de Multimedia, y días atrás visitó
Rosario invitado por el Centro de Estudios Canadienses.
Entre otras actividades, participó de un encuentro con docentes y alumnos
del Laboratorio de Producción Multimedia (Medialab)
del Postítulo en Periodismo y Comunicación de la Universidad Nacional de
Rosario (UNR).
Entusiasmado con la propuesta académica de Medialab –similar a la que
él desarrolla en Québec, y que se denomina
Hexagram–,
visitó la cibercátedra rosarina a la que calificó de
"novedosa" y "muy importante", y en la ocasión, se
refirió a los desafíos que plantea
el
cibermundo.
“En este comienzo de milenio hay un pensamiento mágico de los
gurúes
norteamericanos que afirman que la
tecnología
numérica por sí sola va a solucionar todos los males del planeta.
Sostienen que lo digital va a traer armonía, igualdad, desarrollo,
inteligencia artificial. Sin embargo, los conflictos de poder y todo lo
que deviene de la realidad social no se cambia rápidamente con tecnología.
Al poder lo usa sólo el que lo tiene, y la utopía no es tecnológica, es
política”, afirma Fischer, de 62 años.
En ese marco, el pensador considera que la globalización es más un
sueño de los “businessman” –hombres de negocios– que una
realidad.
“La
globalización es valiosa si implica la posibilidad de diálogo, de un
intercambio entre culturas diferentes que se respeten y sean
interdependientes en el sentido positivo. Pero, si se reduce a un problema
de imperios y
dominación,
me parece
horrible”,
dispara el escritor, quien vive en la ciudad canadiense de
Québec
desde comienzo de los años 80.
Ubicado en las antípodas del pensamiento del norteamericano
Nicholas
Negroponte, el gran gurú de la tecnología de las comunicaciones
–que profetizó sobre los cambios que provocará en el mundo el uso
extendido de la computadora ligado a la web–, para Fischer el
primitivismo que parece asolar los albores del tercer milenio es tanto
moda como certeza.
“Estamos desarrollando un simulacro de la realidad, un
mundo
virtual paralelo, que nos fascina, porque permite soñar que podemos
lograr lo que deseamos. No tiene materia, es fluido y
nos
atrae por la falta de resistencia”, ejemplifica.
Para Fischer, el hombre inmerso en ese ciberespacio tiene un
“poder
mágico” para comunicarse a distancia, comprar y vender, o emprender
aventuras amorosas, entre otras cosas.
“Y aunque también hay
cibercriminalidad,
muchos lo ven como un auténtico paraíso: un colorido espacio de seducción
y felicidad, frente a la vida real que nos hace sufrir mucho y es dolor,
resistencia, lucha, y muerte”, considera. Y añade que, sumido en una
dialéctica de dos mundos –uno difícil y otro fácil–, el hombre,
frustrado en la vida real, se siente poderoso en el ciberespacio.
“Yo digo que el ciberespacio es un psicotrópico,
una
droga que produce euforia y sentimiento de poder. Pero, al mismo
tiempo, refleja al mundo real, y por eso, allí encontramos también
pornografía,
explotación del ser humano,
criminalidad,
como en la realidad”, describe.
Frente a eso, Fischer se plantea una pregunta que fue el eje de uno de
sus libros,
El
choque digital (VLB Ediciones, 2001): “¿Asistiremos, sin espíritu
crítico, al triunfo de los ciberprimitivos?”
“El choque digital será tan decisivo para la aventura humana como lo
fueron la edad del fuego o la edad de piedra. Por eso, es urgente que
repasemos los fundamentos del
humanismo
para manejar nuestro destino”, señala.
Ese carácter bifronte y paradojal de la evolución del actual mundo
cibernumérico está regido, según Fischer, por una serie de leyes.
Entre ellas, se encuentran la que sostiene que
las
tecnologías numéricas evolucionan más rápido que nuestras ideas;
otra que habla de un cibermundo “apolítico y asocial” pero que
termina dando legitimidad a la nueva clase media que genera una nueva
ideología dominante; una que destaca que cuanto más parece imponerse la
convergencia numérica, más redescubrimos la especificidad irreductible
de los medios y sus usos sociales que los distribuyen; y la que remarca
que la proliferación de lo virtual genera más caos y delincuencia en el
mundo real.
Además, otra de las leyes indica que la
ciberpedagogía,
que se anuncia más económica y eficaz, de hecho cuesta más cara y
destruye las bases de la pedagogía tradicional.
“En la pedagogía tradicional, están instaladas las ideas de
disciplina, autoridad y esfuerzo. Por el contrario en la pantalla están
las ideas de velocidad, distracción y juego”, expresa.
Así las cosas, el escritor plantea que el desafío es utilizar
la
computadora para lograr que
la
educación sea más atractiva. Y subraya que se debe trabajar para
elaborar contenidos educativos interactivos, que logren captar el interés
de los chicos, como lo hacen los populares juegos en red, aunque éstos
por lo general apelan
a
la violencia y al individualismo.
“La computadora es muy interesante –apunta Fischer–, pero también
se debe enseñar a descubrir la virtud del libro.
La
web y el libro son dos mundos diferentes, y la
primera
no va a reemplazar al segundo. Así como la televisión no sustituyó
al cine, ni la fotografía a la pintura”.
Por otra parte, hace notar que, en la actualidad, la
tecnociencia
se desarrolla en el ciberespacio, ya que toda la interpretación del mundo
desde el punto de vista
científico
es digital.
“En el siglo de la
hiperinformación,
hay mucha más información en el mundo virtual que en el real, lo que
lleva a una desvalorización del realismo”, expresa.
En ese contexto, y mientras algunos gurúes hablan de post-humanismo,
Fischer recalca que la tecnología
no
es mala ni buena en sí misma, sino que depende de lo que haga con
ella el ser humano.
“Hay que volver a colocar al hombre como centro del sistema, y repasar
los fundamentos del humanismo, construyendo nuestro pensamiento a partir
de valores como la solidaridad y la interdependencia. Hoy el gran problema
es la distancia entre la conciencia del hombre y el desarrollo de la
tecnología”, considera.
Y finaliza: “No obstante soy optimista, pero debemos desarrollar una
conciencia crítica sobre los peligros que enfrentamos. La creatividad y
el conocimiento son el principal capital con el que la humanidad construirá
su futuro”.
Lo que sigue es el pensamiento de Hervé Fischer sobre algunos temas de
interés para docentes y alumnos del Medialab.
La explosión de los cibercafés criollos
En agosto último, Fischer recorrió el centro y el noroeste de la
Argentina, desde Córdoba a Humahuaca, transitando incluso por caminos de
tierra, y confiesa que ese viaje le deparó
una
sorpresa. “Fueron dos semanas espléndidas, pero me sorprendió muchísimo
encontrar en cada esquina de cada ciudad de Jujuy, Salta, Tucumán, o en
pueblos remotos del interior de esas provincias, numerosos cibercafés
llenos de jóvenes, donde se paga solamente un peso la hora de conexión a
la red. Si me voy a Nueva York, Londres, París, Toronto o Montreal ya no
hay más cibercafés. En el 95 fundé el primer ciber de Canadá, en
Montreal, y fue una locura increíble, pero ahora sólo concurren a él
los turistas que necesitan visitar su cuenta de correo electrónico. Y en
los pocos que quedan, se pagan cinco dólares o cinco euros la hora de
conexión”, resalta.
No obstante, admite que ese fenómeno de la proliferación de cibercafés
en la Argentina está directamente vinculado con la
falta
de acceso a una computadora (y por ende también a la conexión a la
red) en
los
hogares.
“Claro, en Canadá el 95 por ciento de la población tiene una PC en su
hogar. Hace dos o tres años, el gobierno promocionó la compra de
computadoras y un año de conexión gratuita. Se requiere de una toma de
conciencia por parte de las autoridades para impulsar una política como
esta. Para –el presidente argentino Néstor– Kirchner sería una muy
buena idea, pero también él tiene que tomar conciencia de la importancia
de diseñar una política respecto de lo digital. En Québec el gobierno
tomó la decisión de ayudar a las Pymes a desarrollar contenidos, y a las
familias a acceder a la informática”, explica.
Un vecino complicado
Sin embargo, no todo es color de rosa en su patria adoptiva, Canadá,
ya que deben lidiar con un vecino conflictivo: el gran país del norte.
“No es una situación de equilibrio, es una situación de un vecino,
Estados Unidos, que tiene demasiado poder y que intenta vendernos de todo,
no solamente Coca cola sino también los contenidos, y estamos luchando
para desarrollar contenidos canadienses. La mayoría de los canadienses
habla inglés, y recibe todos los programas de TV, películas, libros
estadounidenses en inglés. Es decir que Estados Unidos penetra muy fácilmente
en Canadá con el inglés. Para nosotros en Québec es difícil y fácil a
la vez. Es difícil porque somos una minoría que habla francés –siete
millones de habitantes en una América del Norte muy poderosa que habla
inglés– y entonces siempre luchamos para defender nuestra lengua,
nuestra identidad. Una lucha de siglos. Pero al mismo tiempo, tenemos una
cultura latina, y eso nos ayuda a protegernos del
imperialismo
estadounidense y de su invasión de contenidos”, considera.
Fischer cuenta, a modo de ejemplo, que en Québec existen unas 200
editoriales, y casi 500 grupos de teatro. “Hay mucha iniciativa para
nuestra vida cultural, y estamos en una provincia con la dinámica más
fuerte en el campo cultural, no solamente con
Celine
Dion.... hay mucho más”, sostiene.
“Por eso, tenemos que desarrollar una cultura quebequense y canadiense
on line. Intentamos desarrollar un espacio cultural digital y lo más difícil
son los contenidos, que es lo que tiene valor. El gran desafío es la
formación de los profesores, y desarrollar
la
cyberpedagogía. Pare eso se necesita dinero, tiempo y más personas,
también en las escuelas privadas”, remarca.
El libro digital
"Cuando terminé mi primer
libro
digital, no fui a la editorial, me quedé sobre el teclado y lo puse
on line, sin tener que escuchar la opinión de la editorial. En un minuto
estaba listo para que la gente lo conociera, y hasta podía corregir o
agregar algo cada día.
Luego, comencé a recibir muchos comentarios –de un libro impreso nadie
te envía un cometario–.
Sin embargo, la prensa escrita no hizo ninguna referencia a mi
libro
on line, ¿por qué? Porque es malo, esa puede ser una razón, la otra
es que los periodistas que comentaban los libros reciben cada día muchos
y no pueden leer todo.
Pero, la verdad es que en la pantalla no se lee, se salta, se hacen vínculos
pero no se lee de manera lineal como en un texto de libro. Yo descubrí
que muy poca gente había leído el libro totalmente.
Eso me produjo una frustración. Por eso, el análisis de
Mc
Luhan que dice “tenemos los viejos contenidos
en
los nuevos medios”, funciona mal”.
La fractura digital
"La problemática de
la
fractura digital es una situación que se olvida, pero hay un 93 por
ciento de la población mundial que no tiene
ningún
acceso a Internet. Se sabe que hay más teléfonos en Manhattan que en
toda África. Al mismo tiempo, con algunas excepciones en el sur de África,
o Senegal, que tiene fibra óptica, hay un problema de acceso a Internet
que es terrible porque se necesita tanto tiempo para conectarse, la conexión
local es deficiente y de banda ancha ni se habla. Entonces se podría
utilizar la tecnología digital para acceder al desarrollo para ayudar a
la política de Salud Pública, de Educación, etc. En Diciembre asistiré
en Ginebra a una cumbre mundial que precisamente va a tratar esos
problemas: cómo utilizar las nuevas tecnologías digitales
para
ayudar a países pobres.
Pero, no solamente hay una fractura digital
entre
ricos y pobres, también hay
una
fractura digital entre los más viejos y los más jóvenes, el choque
del futuro, también es una fractura en el campo de la ciencia. La ciencia
depende totalmente de las tecnologías digitales, si no tiene el poder técnico
digital en el laboratorio, los investigadores no pueden seguir su
investigación como lo hacen ene el Norte, hay efectos perversos de la
fractura digital que son terribles. Pero también se dice que hay 1.200
millones de personas que no tienen ningún acceso a leer y a escribir. En
cinco siglos no se pudo lograr la alfabetización con el libro. Se
necesita educación que es más importante. Gutemberg inventó la falta de
alfabetización y se produjo una fractura de la civilización del libro
que es enorme y que continúa. De nuevo hay una fractura tecnológica, el
«carozo» es la tecnología. Aquí se encuentran muchos cafés electrónicos
pero el récord Guinnes lo tiene Jordania en su tercera ciudad. Está
lleno de jóvenes, estudiantes, que buscan educación, pornografía,
en
definitiva, la Libertad.
Yo creo que en muchos países con la llegada de las nuevas generaciones la
alfabetización digital se va a desarrollar más rápidamente que la
imprenta. Se supone que soy un optimista, pero es un factor de libertad,
de democracia, pero al mismo tiempo los que navegan en esos países
encuentran contenidos de afuera, del extranjero.
Por todo ello, la fractura digital es real, y difícil".
El periodista en la era digital
"Es un poco como el libro en la web, como la TV en la web. Los
contenidos viejos en los medios nuevos. Existe la idea de la convergencia,
que fue un fracaso comercial. Se puede hacer un periódico on line, si se
lo hace de una manera diferente on line y en el papel, no se solamente
volcar el contenido textual del diario impreso en el diario on line, se
necesita
otro
equipo de redacción, de diagramación, etc.
El mercado de los
periódicos
on line en la actualidad es un fracaso comercial. El inicio tuvo mucho
entusiasmo, vamos a tocar a los jóvenes para traerlos al mercado, va ser
más barato, vamos a pedirles
a
los periodistas sus artículos con el mismo salario para dos trabajos,
y ver el periódico en la pantalla del celular. Se necesita inventar
nuevos usos para los periódicos y las revistas on line. Hay que pensar en
nuevos usos sociales que valgan la pena, para eso se necesita presupuesto.
Ahora no hay respuesta para esto.
Estando aquí, en la Argentina, yo visito la página de mi periódico de
Québec, para ver qué pasa allá, tengo acceso a eso porque pagué para
recibir todos los días el periódico, los que no los pagan no lo reciben.
La suscripción es buena para la economía del periódico. Hay entonces
una nueva economía para hacer posible el periódico on line. En los
primeros años hay una inversión que no les reditúa nada.
El problema con
los
periodistas es otra cosa, por eso se va organizar el diario de papel y
otro tipo de información on line, con dos niveles. Un nivel con noticias
rápidas, que permita profundizar esas informaciones si uno quiere. La
televisión da poca información y poco análisis, Internet puede dar
acceso a temas más amplios con referencias a hechos importantes, entonces
si quieres una información más rica, más profunda no la vas a tener en
el show de la TV, la vas a tener en la web.
Hay que investigar cuales son las propiedades de la información on line y
eso se vende. Por ejemplo a mi me interesa saber más sobre lo que pasa en
Argentina en materia de tecnología digital, para eso voy a Internet, y
estoy dispuesto a pagar para tener la información que necesito, y esto es
positivo.
Un periodista que tiene que escribir un artículo sobre el río Paraná,
claro que puede ir a verlo, pero no va a tener mucha información, si va a
Internet obtendrá información de todo tipo, comercial de turismo, de
agua potable de la historia muy rápidamente".
Conciencia y avance tecnológico
"Hace 10.000 años en el neolítico, el hombre de Cromagnon, el
antecesor del ser humano poseía su inteligencia, y ésta no cambió
mucho. Incluso hay un poquito de sorpresa eventualmente si se compara a
George Walter Bush con el hombre de Cromagnon, allí no hubo evolución.
La población sufrió una explosión demográfica en el siglo XX, hoy
somos alrededor de 6.500 millones de habitantes. Los demógrafos dicen que
con la educación, la planificación sexual, la falta de apetito sexual el
crecimiento se va a limitar hasta 8.500 millones de habitantes. Entonces
la demografía la vamos a controlar. El
poder
tecnológico que tiene el ser humano no cambió mucho hasta el siglo
XIX, con la electricidad, la industrialización, la ciencia subió mucho,
y ahora con la cibernética y lo digital se produjo una aceleración del
poder tecnológico del ser humano y no sabemos adonde va. En el campo de
las herramientas hay una ley que dice que cada 18 meses se dobla el poder
de una computadora, y estamos más y más en situación
de
alienación, en donde el nivel de conciencia no crece y el poder que
tiene el hombre en sus manos es cada vez más y más grande. No tenemos la
madurez para manejar, vivimos en
una
situación peligrosa, la tecnología de la guerra, la biotecnología
que manipula los códigos de la vida, la contaminación. Este es para mí
el gran problema. Lo digital es lo que hace
el
poder tecnológico tan grande para el
ser
humano.
Las ideas que tenemos sobre eso van muy atrás. Hay una lógica tecnológica,
pero la conciencia, la madurez es mucho más lenta que
el
progreso tecnológico".
Sociólogo, escritor, artista y filósofo
Hervé Fischer es artista, filósofo, sociólogo y escritor, nacido en
París, Francia, en 1941, tiene doble nacionalidad, francesa y canadiense.
Egresó de la École Normale Supérieure de Paris, dedicó su maestría a
la filosofía política de
Spinoza,
–bajo la dirección de
Raymond
Aron–, y su tesis de doctorado a la sociología del color, en la
Universidad de Québec.
Durante muchos años enseñó sociología de la cultura y de la comunicación
en la Sorbona (Maìtre de conférences en 1981) También en París fue
profesor de la Escuela Nacional Superior de Artes Decorativas (1969-1980).
Escribió numerosos artículos especializados, participó en obras
colectivas, dio conferencias sobre arte, ciencia y tecnología,
relacionadas con la sociedad. Paralelamente llevó adelante una carrera
como artista multimedia.
Fundador del “Arte
Sociológico”, en 1971, fue iniciador de proyectos de participación
popular con la radio, la prensa y la televisión, en numerosos países de
Europa y América latina, antes de instalarse en Québec a comienzo de la
década de 1980.
“Hervé Fischer es un pionero en muchas cosas. Su interesante sitio
personal
www.hervefischer.ca,
no sólo brinda un rico material de quien fuera considerado el
“anti-Negroponte” francés, sino también una exquisitez: haber
distribuido en el 2000 uno de los primeros libros digitales completos
aparecidos en línea:
Mitoanálisis
del futuro”, señala
Alejandro
Piscitelli, profesor en filosofía, y especialista en nuevas tecnologías
de la información.
Además de su libro digital, Fischer publicó
El
choque digital, El Romanticismo numérico (2002); y Los
desafíos del cibermundo (2003), entre otros.
“En su último libro, CiberPrometeo, Fischer añade a los GPS
freudianos de Eros y Tanatos a
Prometeo,
imaginando un posible post-humanismo, para inmediatamente sostener que lo
numérico más que a una omnipotencia nos lleva a una constatación de
nuestra fragilidad”,
cuenta
Piscitelli, quien es gerente del portal
Educ.ar.
Fue artista invitado del Pabellón francés en la Bienal de Venecia en
1976, invitado especial en la Bienal de São Paulo en 1981.
Participó en Documenta 7 de Kassel en 1982. Realizó exposiciones
personales en el Museo Galliéra en Paris en 1974, en el I.C.C. de Anvers
en 1975, en los Museos de Arte Contemporáneo de São Paulo en 1976, de
Montréal (retrospectiva) en 1981 y de México en 1983. En 1985, organizó
la participación franco-canadiense en el proyecto Marco Polo de novela
telemática francófona que incluyó a escritores de África, Europa y
Canadá, con el patronazgo del escritor
Umberto
Ecco. En 1987, fue co-autor y productor de un cortometraje de 12
minutos de animación computarizada 3D, El canto de las estrellas,
en ocasión de la Cumbre francófona de Québec, y, en 1988, ganó
especialmente el primer premio Música Video en la Competencia
Internacional de Animación Computarizada del National Computer Graphics
Association de EE. UU. A partir de 1999, volvió a la pintura sobre el
tema de la edad numérica y realizó exposiciones personales (Museo
Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, 2003). Es co-fundador y
co-presidente (1985), con Ginette Major, de La Ciudad de las artes y las
nuevas tecnologías de Montréal: la exposición Imágenes del Futuro, el
Café Electronico (1995), la Competencia Internacional de animación por
computadora - Imágenes del Futuro (1986) y el Cibermundo (1995). Creó:
en 1990 el Festival Teleciencia, del que fue director general hasta 2002 y
en 1993 el M.I.M. (Mercado Internacional del Multimedia). Es co-fundador y
presidente de Ciencia Para Todos, (agrupación de organismos quebequeses
de cultura científica y técnica) y de la Federación Internacional de
las Asociaciones de Multimedia (1997). Es titular de la cátedra Daniel
Langlois de tecnologías numéricas y bellas artes de la Universidad
Concordia de Montréal, responsable de la concepción de un Médialab
quebequés, Hexagram, en consorcio entre las universidades Concordia y
UQAM (2000-2002). Es miembro de varios directorios, entre los cuales
figuran la Sociedad de desarrollo de Montréal (SDM). Miembro del WHO'S
WHO in Executives and Professionnals (Estados-Unidos). Recibió con
Ginette Major el Premio Leonardo Make Peace Tsao por su implicación en
favor del arte y de la ciencia (Estados Unidos, 1998), artista invitado en
los Encuentros Imágenes y Ciencia del CNRS (Francia). Caballero de las
Artes y las Letras y de la Orden Nacional del Mérito del gobierno francés.
Conservador de la exposición Cym@r de arte y tecnología de Weimar,
capital cultural de Europa en 1999.
Publicó numerosos artículos y libros sobre el arte y las comunicaciones,
especialmente:
Arte et
comunicación marginal, Balland, 1974.
Teoría del arte sociólogico, Casterman, 1976.
La Historia del arte ha terminado, Balland, 1981.
Ciudadanos-escultores, Segedo, 1981.
El pájaro-gato (sobre la identidad quebequesa), La Presse, Montréal,
1983.
¿La
Calle adónde llega? Arte y Ediciones, Mexico, 1984.
En 2000 publicó en Internet Mitoanálisis del futuro (400 p., en www.herverfischer.ca).
En 2001, El
choque digital (400 p., VLB éditions).
En 2002, El romanticismo numérico (60 p., Fides et Musée de la
civilisation).
En 2003, Los desafios de la edad numérica (colectivo, P. U. L.) y CiberPrometeo,
El instinto de poder (ediciones vlb).
Prepara también una vasta obra de teoría sociológica del color: Colores
y sociedades (a publicarse en Editions Robert Laffont).
Fischer habla y escribe en cuatro idiomas: francés, alemán, inglés y
español.
Realizado por:
Grupo
The Gulbenkian's Boys
Alicia Fernández
Adriana Busiemi
Francisco Montalvo
Rubén Alejandro Fraga
Publicado por Grupo
The Gulbenkian's Boys el 21 de Octubre de 2003, a las 03:31 PM |
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