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. ¿Qué es una célula
Vamos a definir a las células madre. Célula madre o stem cell
se define como una célula progenitora, auto renovable, capaz de regenerar
uno o más tipos celulares diferenciados
En los
animales superiores, las células madre se han clasificado en dos grupos. Por
un lado, las células madre embrionarias (Embrionic stem o EScells). Estas
células derivan de la Masa celular interna del embrión en estadio de
blastocisto (7-14 días), y son capaces de generar TODOS los diferentes tipos
celulares del cuerpo, por ello se llaman células pluripotenciales. De estas
células se derivaran, tras muchas divisiones celulares, el otro tipo de
células, la células madre órgano-específicas. Estas células son
multipotenciales, es decir, son capaces de originar las células de un órgano
concreto en el embrión, y también, en el adulto.
El ejemplo más claro de células madre órgano-específicas, es el de las
células de la médula ósea, que son capaces de generar todos los tipos
celulares de la sangre y del sistema inmune. Pero estas células madre
existen en muchos más órganos del cuerpo humano, y podemos encontrar en la
literatura científica como ya se han aislado células madre de adulto de la
piel, grasa subcutánea, músculo cardíaco y esquelético, cerebro, retina,
páncreas... A día de hoy, se han conseguido cultivar (multiplicar) estas
células tanto en in-vitro (en el laboratorio), como in-vivo (en un modelo
animal) utilizándolas para la reparación de tejidos dañados. A pesar de
todo, la aplicación de estas técnicas de transferencia de células madre de
adulto para el recambio y reparación de tejidos enfermos está todavía en sus
comienzos.
Hasta ahora ha existido la creencia generalizada de que estas células madre
órgano específicas, están limitadas a generar sólo células especializadas y
diferenciadas del tejido donde residen, es decir, han perdido la capacidad
de dar lugar a otras estirpes celulares de cuerpo: son células
multipotenciales. Sin embargo la reciente publicación de múltiples estudios
ha hecho cambiar esta visión de las células madre órgano-específicas,
haciendo evidente que células madre de adulto procedentes de cualquier
tejido pueden diferenciarse a células y tejidos de otras localizaciones y
estirpes distintas. Estos experimentos han comprobado que células madre de
adulto, cultivadas y sometidas a ambientes humorales distintos a los
habituales, pueden reprogramarse (TRANSDIFERENCIARSE), y dar lugar a otros
tipos celulares que hasta ahora se pensaba que eran incapaces de generar. Es
decir, ya no serían multipotenciales, si no pluripotenciales. Si esto es
así, se podría decir que no existe una diferencia esencial entre la célula
madre embrionarias y las de adulto
Una corta e intensa historia
Los científicos descubrieron hace más de 20 años el
modo de obtener células madre de embriones de ratones. A finales del año
1998 y después de intensos trabajos de experimentación, un grupo de
investigadores de la Universidad de Wisconsin (EEUU) consiguió el primer
cultivo de células madre embrionarias humanas. A partir de este momento, las
progenitoras celulares han sido presentadas como la gran esperanza
terapéutica del nuevo siglo.
Cada mes se generan cientos de publicaciones sobre los resultados obtenidos
con estos potenciales tratamientos. Se les presupone un destino lleno de
aplicaciones que van desde patologías neurodegenerativas, como la enfermedad
de Alzheimer o de Parkinson, hasta la fabricación de tejidos y órganos
destinados al trasplante, pasando por la diabetes y los trastornos
cardiacos. La realidad es que ese brillante futuro tiene un presente plagado
de obstáculos. El modo de obtenerlas con el debate ético que arrastra es
quizá el más llamativo, aunque no es no mucho menos el único.
¿Qué es una
célula?
Todos los organismos vivos están compuestos por unidades biológicas,
llamadas células, que constituyen en su conjunto el cuerpo de un ser vivo.
Las células se
agrupan en tejidos, que a su vez constituyen el cuerpo. La célula
constituye un nivel biológico clave e insustituible para la vida, tanto
para los seres vivos superiores como inferiores.
Vamos a ver algunos rasgos de la morfología celular que debemos conocer:
La célula se puede asemejar a un globo lleno de agua. El globo sería la
membrana celular, que engloba a un contenido líquido, el citoplasma.
Flotando en este citoplasma encontramos varias estructuras. Por un lado
los orgánulos u organelas (mitocondrias, retículo endoplasmático,
ribosomas...) que son los encargados de realizar gran parte de las
funciones celulares –nutrición, obtención de energía-. Por otro lado, y
también flotando en el citoplasma, tenemos al núcleo rodeado por su propia
membrana nuclear. En el interior del núcleo se encuentran el DNA (ácido
desoxirribonucleico). El DNA se organiza formando los cromosomas, que como
sabemos contienen la información genética de esa célula. El ser humano
tiene su información genética organizada en 23 pares de cromosomas, 46 en
total. El ser humano (al igual que el resto de los mamíferos) tiene en el
núcleo de todas las células de su cuerpo la misma información genética,
agrupada en los 46 cromosomas.
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